Informe técnico (R. Pesq.) Nº 65




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fecha de publicación02.08.2016
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INFORME TÉCNICO (R.PESQ.) Nº 65

Determinación de Parque Marino Francisco Coloane como zona núcleo del Área Marina y Costera Protegida Francisco Coloane

( Estrecho de Magallanes, XIl Región)

CONTENIDO



  1. ANTECEDENTES



    1. Antecedentes Generales




    1. Antecedentes Legales




    1. Antecedentes Técnicos




      1. Área del Parque Marino Francisco Coloane




      1. Especies hidrobiológicas objetivo


1.3.2.1. Área de alimentación de la ballena jorobada
1.3.2.2. Área de reproducción del pingüino de Magallanes
1.3.2.3. Área de reproducción del lobo marino común


      1. Aspectos socio-económicos




  1. DIAGNÓSTICO




  1. OBLETIVOS DEL PARQUE MARINO




  1. ACCIONES A REALIZAR




  1. RESULTADOS ESPERADOS




  1. RECOMENDACIÓN


1. ANTECEDENTES

1.1. Antecedentes Generales



Reconociendo la necesidad de adoptar medidas para proteger y preservar los ecosistemas frágiles, vulnerables o de valor natural único y la fauna y flora cuya conservación se encuentra amenazada, el interés nacional de administrar las zonas costeras valorando racionalmente el equilibrio que debe existir entre la conservación y el desarrollo, se ha estimado necesario establecer áreas bajo protección que permitan regular toda actividad que pueda causar efectos adversos sobre el ecosistema, fauna y flora así como su hábitat y a la vez, promover actividades económicas de bajo impacto ambiental que permitan dar sustentabilidad a las actividades de conservación, investigación, educación y recreación a desarrollar en el área.
En este contexto el Estado de Chile ha iniciado las gestiones para declarar como Área Marina y Costera Protegida un sector del Estrecho de Magallanes y Fiordos adyacentes, cuya zona núcleo está constituida por el Parque Marino Francisco Coloane, el cual incluye una importante área de alimentación de la ballena jorobada (Magaptera novaeangliae) y una colonia de reproducción del pingüino de Magallanes (Spheniscus magellanicus).



    1. Antecedentes Legales


Los Parques Marinos constituyen una medida de administración establecida por disposición del Artículo 3º de la Ley General de Pesca y Acuicultura, el cual señala que en cada área de pesca, independiente del régimen de acceso a que se encuentre sometida, el Ministerio de Economía, Fomento y Reconstrucción, mediante decreto supremo fundado, con informe técnico de la Subsecretaría de Pesca y comunicación previa al Consejo Zonal de Pesca que corresponda y demás informes y aprobaciones que se requieran de acuerdo a las disposiciones de la Ley, podrá declarar áreas específicas y delimitadas que se denominarán Parques Marinos, destinados a preservar unidades ecológicas de interés para la ciencia y cautelar áreas que aseguren la manutención y diversidad de especies hidrobiológicas, como también aquellas asociadas a su hábitat. Para la declaración se consultará a los Ministerios que corresponda. Los Parques Marinos quedarán bajo la tuición del Servicio Nacional de Pesca y en ellos no podrá efectuarse ningún tipo de actividad, salvo aquellas que se autoricen con propósitos de observación, investigación o estudio.


    1. Antecedentes Técnicos




      1. Área del Parque Marino Francisco Coloane


El área propuesta como Parque Marino tiene una superficie de 1.503 hectáreas y está circunscrita por el polígono delimitado mediante las coordenadas geográficas de la Tabla I. considera la porción de playa del sector sur de la Isla Carlos III comprendida entre Cabo Middleton y Punta Ballena, sector de playa de Islote Rupert y la porción de mar y fondo de mar, comprendida en el ángulo delimitado por las líneas rectas imaginarias proyectadas desde el punto denominado vértice marino con coordenadas geográficas (53º40’24’’ S y 72º09’36’’ W) hasta Cabo Middleton y Punta Ballena (Figura 1).

Tabla I. Puntos que delimitan el área propuesta como Parque Marino Francisco Coloane, se indica la toponimia, coordenadas geográficas y distancia en líneas rectas entre cada punto.



Coordenadas que delimitan el área del Parque Marino Francisco Coloane

PUNTO

TOPÓNIMO

LONGITUD

LATITUD

SEGMENTO

DISTANCIA (Km)

J

Vértice marino

72º09’36’’

53º40’24’’

J-K

8,83

K

C. Middleton

72º16’00’’

53º37’26’’

K-L

10,04

L

Pta. Ballena

72º16’54’’

53º40’21’’

L-J

7,39


1.3.2. Especies hidrobiológicas objetivo
La ballena jorobada (Magaptera novaeangliae) es una especie cosmopolita con poblaciones independientes en ambos hemisferios a causa del desfasamiento de los períodos de migración. Su distribución es fundamentalmente costera con marcada preferencia por zonas ricas en islas y/o costas acantiladas. Realiza migraciones regulares desde las zonas de reproducción hacia regiones antárticas para alimentarse, donde se asocia preferentemente a un sistema netamente pelágico.
La ballena jorobada ha sido considerada como una especie en peligro de extinción por la Comisión Ballenera Internacional (CBI) (Schlatter & Hucke-Gaete 1999), en consecuencia se encuentra en el Apéndice I de CITES, Apéndice I de la Convención para la conservación de especies migratorias de fauna silvestre (CMS).
Sin perjuicio de lo anterior, Capella et al. (1998) señalan una probable recuperación de la población de ballena jorobada del Pacifico Suroriental.
El pingüino de Magallanes (Spheniscus magellanicus), es la especie más común de los pingüinos presentes en la Región Magallánica, frecuenta aguas marinas costeras, tanto interiores como exteriores, desplazándose por el Océano Pacífico hacia la zona de influencia de la corriente de Humboldt y por el Atlántico hacia la zona patagónica, con incursiones hasta Brasil. De los pingüinos regionales éste es el único que nidifica en cuevas que cavan ellos mismos o bien, debajo de matorrales costeros. La nidada normal es de dos huevos (Venegas 1994).
El lobo marino común (Otaria flavescens), es una especie de hábitat costeros, asociada normalmente a litorales de tipo rocoso que ofrezcan grietas y cuevas aptas para su reproducción. Durante su período no reproductivo es posible avistar animales a lo largo de todo el litoral incluyendo playas de poca pendiente, incluso de tipo arenoso. Aunque esta especie es relativamente abundante a lo largo de todo el país, Venegas et al. (en revisión) indican una clara disminución cercana al 56% en la Región de Magallanes en un intervalo de 25 años (1976-2001). Lo anterior, permitiría considerar a esta especie de lobo marino como especie “vulnerable a nivel regional”.
El sector de la Isla Carlos III – Islote Rupert, es el área de mayor importancia para la alimentación de la ballena jorobada en aguas interiores del país, registrando el mayor número de avistamientos (entre fines de octubre y comienzos de marzo). En adición a lo anterior, se debe considerar que el Islote Rupert es una importante zona de nidificación del pingüino magallánico. Por otra parte, la Isla Carlos III alberga varias colonias de lobo marino común, una de las cuales es reproductiva.

1.3.2.1. Área de alimentación de la ballena jorobada
Existe variada evidencia (Gibbons et al. en revisión) del uso de las aguas del área de Francisco Coloane como sitio de alimentación, principalmente de la ballena jorobada, (Megaptera novaeangliae) entre la que se puede mencionar:


  1. Observación directa de conductas típicas de alimentación de la especie (Jurasz & Jurasz, 1979).




  1. Observación de otros comportamientos que se suponen corresponden a alimentación subsuperficial entre los que se cuenta inmersión regular por períodos de 7-15 minutos, acompañados o seguidos por inmersiones de lobos marinos finos (Arctocephalus australis), y por la presencia simultánea en superficie sobre los sitios de buceo de aves marinas.




  1. Observación y colecta de langostino de los canales (Munida subrugosa) y cardúmenes de sardinas (Sprattus fueguensis) durante las actividades de alimentación de las ballenas.




  1. Comprobación mediante foto identificación, de residencia de individuos en el área hasta por cinco meses en verano y otoño, período que corresponde al de alimentación dentro de su ciclo anual.




  1. Carlos III es el área de mayor abundancia relativa detectada para la especie dentro de los fiordos australes de Chile, con 1,51 animales/hora observada, considerando sólo la temporada de diciembre a mayo entre 1999 y 2001. La segunda área de presencia de la especie, en el Canal Wide de los fiordos patagónicos, llega sólo a 0,21 animales/hora observada entre 1997 y 1998.




  1. Por otra parte, hay evidencia histórica de presencia de ballenas en el área de Carlos III, en los últimos seis siglos (Bougainville 1946; King & Fitz Roy 1839; Sarmiento de Gamboa 1950; Skogman 1942; Mantellero 2000; Martinic 2001).


La condición del área del Parque Marino Francisco Coloane como sitio de alimentación es importante debido a:


  1. Es el único sitio de alimentación conocido de ballena jorobada fuera de las aguas antárticas en el Hemisferio Sur.




  1. Se ubica 2.000 Km más cerca de las áreas reproductivas tropicales que las principales áreas de alimentación ubicadas alrededor de la Península Antártica.



  1. Los otros sectores de alimentación de grandes cetáceos en Sud América están distantes de la costa y por consiguiente de difícil acceso y delimitación (y aun muy poco estudiados); afuera de los canales Patagónicos para la ballena sei (Pastene & Shimada 1999), en aguas exteriores del golfo de Arauco y de la III región para ballenas azules (Van Waerebeek et al. 1997) y de la primera región para cachalotes (Guerra et al. 1987; Aguayo et al. 1999).




  1. Las poblaciones de grandes cetáceos en Sud América son conocidas y estudiadas en su periodo de reproducción; en Colombia (Flórez-González 1991), Brasil y Ecuador (Félix & Haase 2001) para ballena jorobada y Argentina para ballena franca.




  1. La ballena jorobada en el área de Carlos III es parte de una asociación con otras especies que se alimentan en el lugar entre las que se cuentan aves marinas como skuas (Catharacta chilensis), gaviotín sudamericano (Sterna hirundinacea), albatros de ceja negra (Diomedea melanophris), petrel plateado (Fulmarus glacialoides) y de lobo marino fino del sur (Arctocephalus australis). La existencia de sitios de alimentación masivos de aves y mamíferos marinos en los fiordos no es un fenómeno común, pudiendo citarse episodios comparables en Isla Marta y senos Almirantazgo y Última Esperanza.



1.3.2.2. Área de reproducción del pingüino de Magallanes
En el área propuesta es posible encontrar pingüinos de Magallanes en Islote Rupert, colonizando todo su perímetro hasta sobre 50 m de altura. Soto (1989) estima la existencia del orden de 3.764 nidos, con densidades que fluctúan de 4,5 a 22,7 nidos/100 m2 y un mínimo de 2.246 pingüinos adultos reproductores. De acuerdo a Soto, en 1989 los pingüinos se distribuían en tres colonias ubicadas en el lado sur – suroeste del islote, en laderas de pendiente pronunciada y de lata densidad arbórea y arbustiva. Desde entonces es claro que la colonia se ha expandido más de tres veces el área original (Vilina com. pers). Suponiendo que las densidades no han cambiado de manera significativa, el número actual en Rupert debe ser superior a 5.000 ejemplares, lo que indica un aumento importante en el nivel de ocupación del islote, probablemente asociado a un aumento poblacional o de inmigración. Más allá del interés local de este aumento, Bingham & Mejias (1999) destacan que en las Islas Falkland las colonias de la especie disminuyeron su tamaño en un 50% en el período 1980-1998 y Bingham (La Prensa Austral, septiembre 2002) señala que esta caída al 2001 alcanza al 90%. Boersma (1997) confirma lo señalado por Bingham al indicar que la colonia más grande conocida de la especie, ubicada en Punta Tombo, Argentina, ha disminuido su población en un 20% desde 1987 a 1992. Por tanto, el comportamiento de las colonias de Chile difieren claramente de lo que está ocurriendo en el Atlántico Sur, a pesar de su proximidad y hábitat similares (Venegas 1999).
En base a estos antecedentes la colonia de pingüinos de Magallanes de Isla Rupert es de interés por dos razones:
1. La enorme disminución poblacional en el Atlántico Sur da especial importancia a las colonias de Chile, tanto como reserva genética para una especie cuyas poblaciones están disminuyendo rápidamente, como por la posibilidad de ser utilizada como sitio de monitoreo de cambios poblacionales, en conjunto con otras dos colonias de la especie ubicadas en Isla Magdalena y costa noreste de Seno Otway, en el sistema del Estrecho de Magallanes, las cuales ya están sujetas a algún tipo de manejo.
2. La colonia de Isla Rupert se diferencia de las otras por estar asociada a bosques con especies vegetales dominantes como coihue (Nothofaus betuloides), canelo (Drimys winteri), ciprés (Pilgerodendrum uvifera), leñadura (Maytenus magellanica), romerillo (Chilliotrichum diffusum), michay (Berberis ilicifolia), helecho (Blechnum magellanicum), junquillo (Juncus sp.), frutilla del diablo (Empetrum rubrum) y Poa flabellata entre otras (Capella com. pers.).

1.3.2.3.Área de reproducción del lobo marino común
El censo de lobos marinos efectuado en la XII Región el año 2001 (Gibbons, 2002) detectó en el área de Francisco Coloane 11 loberas de lobo marino común (Otaria flavescens) las cuales constituyen el 9% de la población estimada para esta especie en la región. De éstas, dos constituyen localidades de reproducción (una en Isla Carlos III y otra en Seno Helado) y tienen importancia debido al bajo número de loberas de reproducción de esta especie detectadas a nivel regional (15 loberas reproductivas).

1.3.3. Aspectos socio-económicos
Actualmente el área propuesta como parque marino y las zonas costeras aledañas se encuentran deshabitadas, con excepción de una cabaña de 2 pescadores artesanales ubicada en la desembocadura del Río Batchelor, costa de la Península de Brunswick. La ribera norte del Canal Jerónimo y la costa de Isla Santa Inés corresponde a la Reserva Nacional Alacalufe por lo que no se permite ningún tipo de uso y está deshabitada. La ribera continental del Canal Jerónimo es propiedad del Estado a cargo del Ministerio de Bienes Nacionales.
No existe información oficial de esfuerzo pesquero dentro de las aguas del área que constituirán el Parque Marino Francisco Coloane, Las observaciones de terreno realizadas por investigadores desde 1999, indican el trabajo ocasional de pocas embarcaciones de pescadores artesanales que pescan centolla y erizos en diferentes puntos del Estrecho de Magallanes. Además, en la desembocadura del Río Batchelor los pescadores artesanales residentes realizan pesca de peces con redes de pequeño tamaño (robalo y salmones), producto que es sometido a un proceso de ahumado artesanal.
En el pasado diferentes autores resumidos por Lescrauwaet & Gibbons (1994) entregaron estimaciones indirectas que sugerían una mortalidad importante a nivel regional de mamíferos y aves marinas, incluyendo pequeños cetáceos, lobos marinos y pingüinos, los que se utilizarían como carnada en trampas de centolla y centollón. En la actualidad el requerimiento teórico de carnada en la región estaría cubierto (Gibbons et al. 2001), por lo que la mortalidad por ésta causa debiera ser cercana a cero.
En el área propuesta como parque marino, se observa tráfico de embarcaciones menores de pescadores artesanales y de embarcaciones orientadas a actividades de investigación y observación turística recreativa cerca de la costa de la Isla Carlos III y por el Canal David. En la costa de Carlos III se han habilitado operaciones de apoyo para las actividades de investigación científica y turismo. El Paso Inglés es parte de la ruta obligada de navegación nacional e internacional del Estrecho de Magallanes. La Bahía Mussel, ubicada en la Isla Carlos III, en las proximidades del área del parque marino, es usada ocasionalmente como zona de fondeo o puerto por pescadores artesanales y por yates o veleros.
El área presenta aparentemente un bajo nivel de intervención y perturbación antrópica del sector marítimo y litoral con excepción de las costas próximas de la península de Brunswick donde vara la basura proveniente de embarcaciones.
Existe la posibilidad de derrames de petróleo accidentales que se puedan producir durante el paso de las embarcaciones (varamientos o naufragios). Sin embargo, se estima que este riesgo es bajo, porque la Armada de Chile exige el uso de prácticos conocedores de estas aguas a los buques que las navegan y, porque el sector cuenta con una buena señalización de faros y balizas.

2. DIAGNÓSTICO



El Parque Marino Francisco Coloane, constituye parte del único sitio de alimentación conocido de ballena jorobada fuera de las aguas antárticas en el Hemisferio Sur. El Islote Rupert proporciona albergue a una importante colonia reproductiva del pingüino de Magallanes y en la Isla Carlos III se encuentra uno de los 15 sitios de reproducción del lobo marino común conocidos en la XII Región.
En el área del parque y en sus inmediaciones no existen autorizaciones para realizar actividades productivas que generen impactos negativos severos en los ecosistemas y en el paisaje y la actividad extractiva artesanal registrada no es significativa, por lo cual, existe una inmejorable oportunidad de establecer en el corto plazo un área marina protegida, sin generar grandes conflictos de uso por el espacio.
La autorización de actividades productivas incompatibles con la preservación de la naturaleza, como la explotación minera y/o sus procesos de refinería, en sectores cuya influencia afecte el área protegida por transporte de los contaminantes vía aérea, fluvial o marina, constituye una amenaza para los propósitos del área que se pretende proteger.
Considerando que el parque colinda con una vía de navegación importante, existe un riesgo potencial de derrames de petróleo como consecuencia de accidentes de embarcaciones que navegan por el sector.
Existe un potencial riesgo de caza furtiva de aves y mamíferos marinos en las colonias existentes en el área, aún cuando actualmente no existe una demanda por carnada para la actividad centollera, ello no permite asegurar que en el futuro no exista.
Se estima que el turismo no regulado puede generar un impacto negativo sobre las ballenas, que incluso podría afectar el comportamiento alimentario de estos cetáceos en el sector.
El área propuesta muestra un nivel de intervención antrópico bajo, por lo cual es posible inferir que el impacto ambiental sobre la biodiversidad existente en el área es todavía despreciable.

Necesidad de aplicar un Plan de Manejo
Todos los antecedentes entregados precedentemente, demuestran la importancia que tiene poder preservar los ecosistemas que se pretende proteger a través del establecimiento del Parque Marino Francisco Coloane, tanto desde el punto de vista de la conservación de la ballena jorobada, como del pingüino de Magallanes y del lobo marino común, las que constituirían las especies símbolo del parque y pilares en el desarrollo de actividades de observación basadas en el turismo, lo cual permitiría conservar el patrimonio silvestre nacional y a la vez generar una actividad económica regional.
De no implementarse un sistema de regulación y control sobre las actividades de observación y recreación, el turismo puede producir impactos ambientales negativos como destrucción de hábitat (en especial en las colonias de pingüinos de Isla Rupert) o perturbación conductual de ballenas y lobos marinos (Dans et al. 2002), lo que puede traducirse en estrés, emigración o abandono del área.


3. OBJETIVOS DEL PARQUE MARINO FRANCISCO COLOANE



La declaración del Parque Marino Francisco Coloane tiene por objeto preservar el ecosistema marino costero que sustenta el área de alimentación de la ballena jorobada y conservar las áreas de reproducción del pingüino de Magallanes y lobo marino común, como una forma de contribuir a la conservación de estas especies, del patrimonio silvestre nacional y diversidad de las especies hidrobiológicas.


4. ACCIONES A REALIZAR



Las acciones a desarrollar en el parque, deben considerar una concordancia con el Plan General de Administración que se establezca para el Área Marina y Costera Protegida Francisco Coloane, de la cual forma parte en calidad de zona núcleo. En este sentido, las principales acciones a realizar en el Parque Marino son las siguientes:


    1. Establecimiento de la Línea Base del Parque Marino. Será necesario desarrollar los estudios correspondientes para generar la línea base del parque, considerando el estudio integral del ecosistema que sustenta a la ballena jorobada, pingüino de Magallanes y lobo marino común.




    1. Elaboración y aplicación del Plan General de Administración del Parque Marino con sus respectivos programas de: manejo, gestión administrativa y financiera, investigación, control y vigilancia y difusión.




    1. Integración de la comunidad regional en el Plan General de Administración del área. No es factible esperar resultados positivos del Plan General de Administración del parque, si no se logra obtener algún tipo de integración con los posibles usuarios del parque, pues los costos de vigilancia por lo general son muy altos. La figura jurídica de Parque Marino inserto en un Área Marina y Costera Protegida, permitiría potenciar esta acción conjunta con el sector privado, los cuales pueden acceder al área del parque utilizando sus recursos en un uso no consuntivo. Esta asociación permite involucrarlos en faenas de vigilancia contra actividades ilícitas.




    1. Obtener financiamiento para desarrollar las actividades requeridas por el Plan General de Administración del área.



5. RESULTADOS ESPERADOS


    1. Manutención del desarrollo natural de los procesos biogeoquímicos que sustentan el ecosistema que integran las especies objetivo.




    1. Contribuir a la conservación de la ballena jorabada, pingüino de Magallanes y lobo marino común.




    1. Contribuir a la conservación del patrimonio silvestre nacional y diversidad de las especies hidrobiológicas.



    1. Disponer de información respecto a la evolución que experimenta el ecosistema protegido en el tiempo, especialmente de las poblaciones de las especies objetivo.




    1. Integrar al sector privado en las acciones encaminadas a preservar esta área marina protegida.



6. RECOMENDACIÓN
En atención a lo anteriormente expuesto, se recomienda declarar el Parque Marino Francisco Coloane de acuerdo a lo dispuesto en el Artículo 3º letra d) de la Ley General de Pesca y Acuicultura.

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PARQUE MARINO FRANCISCO COLOANE

Parque Marino (1.503 hás)

Área Marina y Costera Protegida (67.197 hás)

Punto

Topónimo

Longitud

Latitud

Segmento

Dist.(Km)

Parque Marino y Zona Núcleo del Área Marina y Costera Protegida

J

Vértice Marino

72º09’36’’

53º40’24’’

J – K

8,83

K

C. Middleton

72º16’00’’

53º37’26’’

K – L

10,04

L

Pta. Ballena

72º16’54’’

53º40’21’’

L – J

7,39

Área Marina y Costera Protegida Francisco Coloane

A

Pta. Cadete

72º21’00’’

53º51’05’’

A – B

239,73

B

Ba. Chance

72º35’00’’

53º33’55’’

B – C

5,58

C

C. Falso Quod

72º35’00’’

53º31’03’’

C – D

145,03

D

Ite. Medio

72º27’26’’

53º17’56’’

D – E

2,91

E

Pta. Limit

72º26’43’’

53º19’24’’

E – F

146,88

F

C. Coventry

71º51’00’’

53º44’50’’

F – G

16,29

G

Pta. Elvira

72º03’10’’

53º49’28’’

G – H

18,83

H

I. Cayetano

72º12’56’’

53º52’47’’

H – A

9,43






Figura 1. Localización del Parque Marino Francisco Coloane, indicando sus deslindes



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