Colosenses 2,8 Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo




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títuloColosenses 2,8 Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo
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EL DILUVIO
Génesis capítulos 6 al 9
A) SUS CAUSAS

Los primeros versículos del capítulo 6 de Génesis nos muestran la condición del mundo en los días en que Dios decidió enviar el diluvio.
Al observar el panorama de la humanidad antes del diluvio no podemos dejar de pensar en la fuerza que posee la maldad, en cómo los hijos de Caín pudieron más que los hijos de Set, y los arrastraron en la misma corriente de degradación. Y cuando esto ocurrió, un nuevo elemento vino a hacer más espantoso el panorama.

1. La unión de los «hijos de Dios» y las «hijas de los hombres» produjo una generación de seres especialmente malévolos. Eran poderosos, malvados y fieros. Estos no eran, como se piensa, descendientes de los hijos de Set con las hijas de Caín, sino que eran engendros de demonios (ángeles caídos) y seres humanos.1

Las palabras de 6:2: «Viendo», «hermosas» y «tomaron» son un eco de Gén. 3:6: «Vio», «bueno y agradable», «tomó». El hombre sueña todavía con adquirir la inmortalidad, y «ser como Dios», para lo cual echa mano a un recurso vedado y abominable. Dios no puede aceptar la mezcla de naturalezas, pues todo lo creó ordenadamente «según su género» (Gén. 1:11, 12, 21, 24, 25) y «según su especie» (Gén. 1:21, 24, 25).

Por eso Dios decidió, además, acortar los días del hombre sobre la tierra.

2. El aumento de la maldad, la corrupción y la violencia. Después de la creación, Dios vio todo lo que había hecho, y concluyó que «era bueno en gran manera» (Gén. 1:31). Ahora, con tristeza, vio que todo designio del corazón del hombre era de continuo solamente el mal (6:5). Este diagnóstico indica que el hombre no sólo realiza acciones malas, sino que él mismo tiene una condición inclinada al mal. El conocimiento del bien y del mal, tan ansiado en el huerto, ha resultado a esta altura en una tendencia exagerada hacia el mal.

La corrupción hace referencia a la degradación moral, a la perversión sexual, en parte como consecuencia de la mezcla de la naturaleza angélica con la humana. (La palabra «corrupción» aparece siete veces en todo este pasaje). La violencia (hebreo ‘jamas’) es la ausencia de justicia. El sinónimo más común es ‘shod’ (opresión) especialmente del pobre y desamparado. El término ‘jamas’ «es la violación ines-crupulosa y a sangre fría de los derechos personales de otros, motivada por la avaricia y el odio, frecuentemente haciendo uso de violencia física y brutalidad.» (Haag).

Después de contender el Espíritu de Dios con el hombre por largo tiempo, convenciéndole de pecado (Gén. 6:3), pero sin lograr un cambio de conducta, con su corazón apesadumbrado, decidió raerlo de la tierra, junto con todo ser viviente. La palabra «raer» significa eliminar totalmente la existencia de algo. El juicio habría de ser inclemente.2

3. La fe de Noé. En medio de ese desolador panorama, surge la figura de un creyente: Noé, un varón justo (hecho justo por la fe, Heb. 11:7), perfecto en sus generaciones (o, «entre los de su siglo»).3 Este «halló gracia ante los ojos de Jehová» (Gén. 6:8-9). ¿Fue Noé también causante del diluvio? A la luz de Hebreos 11:7 sí lo fue, porque la fe de Noé «condenó al mundo». Si Dios no hubiese hallado a Noé no hubiese podido ejecutar su juicio.

El testimonio de Noé fue desoído. Mientras él predicaba (fue «pregonero de justicia», 2ª Pedro 2:5), la paciencia de Dios esperaba (1ª Pedro 3:20). Los hombres, entretanto, «comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos.» (Lucas 17:27).

B) EL ARCA

Cuando Dios decide raer al hombre y a toda bestia, da instrucciones precisas a Noé para que construya el arca (6:13-16). (Comparar con Moisés, Éx. 39:22). Nótese que Dios le da la orden antes de explicar su razón de ser, lo cual demuestra que quien «camina con Dios» acepta su voluntad aun antes de entender los «porqué». Después Dios le inmanera o proceder acerca del diluvio que viene (Comparar 18:7 y Amós 3:7).

El arca era un cajón o cofre gigantesco (en ninguna parte se dice que era un barco o una nave): 137 m. de longitud, 23 m. de anchura y 14 m. de altura, cubierta con brea por dentro y por fuera.4 La construcción de Noé, debió de despertar la burla de sus contemporáneos, por su gran tamaño, por la escasez (o nulidad) de lluvias hasta ese tiempo, y por la lejanía del mar. Pero Noé no se amilanó, antes bien «cada golpe de sus hachas y de sus martillos era una llamada al arrepentimiento.» (M. Henry). Calvino dice, irónicamente, que Noé recibe el mandato de «abandonar el mundo, para vivir en un sepulcro que durante más de cien años laboriosamente había cavado para sí.» (La palabra hebrea «tebah» (arca) se vuelve a usar solamente para referirse a la arquilla en que fue puesto el niño Moisés (Ex. 2:3). En ambas cumple la misma función.)

El arca tenía tres pisos o cubiertas. Es la única construcción, además del tabernáculo, que se describe en el Pentateuco. La semejanza con el tabernáculo es evidente y muy significativa. Alguien ha dicho que «la vida del pueblo se preserva donde Dios permite que su gloria aparezca». Eso fue así con el arca.

En esto vemos la eficacia de la fe de Noé y cómo, antes de enviar un juicio, Dios siempre provee un camino de salvación para los justos. Así, el arca, lo mismo que la serpiente en el desierto (Juan 3:14-15), es un tipo de la cruz de Cristo, en la cual halla refugio el que cree. La cruz de Cristo salva eficazmente al pecador, sea de las aguas turbulentas que lo cubren todo, como de la ponzoña de las serpientes en el desierto. Aquí hay algunas lecciones interesantes para disfrutar plenamente de la salvación de Dios:

a) Es necesario allegarse a Cristo (la única Puerta) en obediencia y fe.
b) Es preciso renunciar a lo que queda atrás, al mundo viejo.
c) Es preciso someterse por algún tiempo a las incomodidades del arca, esto es, negarse a sí mismo. (M. Henry)

Siete días antes que se desatase el diluvio, Noé y los suyos entran en el arca. Luego entran los animales que, al parecer, llegaron espontáneamente. (El versículo 6:20 debiera decir, mejor «vendrán a ti»). Las siete parejas de animales limpios se justifica porque de ellos se habrían de tomar para los posteriores sacrificios (8:20). Entonces Dios mismo cierra la puerta (v. 16), lo cual dio perfecta seguridad a Noé, y selló definitivamente la suerte de todos los hombres. El capítulo 6:22 y 7:5 enfatizan la soberanía de Dios (quien manda) y la obediencia de Noé (quien escucha).

C. EL JUICIO SE DESATA

A los 600 años de la vida de Noé, en un mes y día preciso, se desata el diluvio. Por primera vez en Génesis se le coloca fecha a un evento. Evento grandioso, que se asemeja, pero inversamente, al proceso de la creación. (Gén. 1:7-9). Aquél fue de separar y contener, éste fue de romper y soltar. Las aguas se abalanzaron sin control por 40 días y 40 noches, hasta inundarlo todo. Este hecho habría de producir una profunda impresión en los judíos de futuras generaciones (Sal. 78:15; Hab. 3:9; Is. 24:18; 48:21; Am. 7:4).

Las aguas sobrepasaron en 15 codos a los montes más altos (unos 7 metros), de modo que murió todo ser vivo. No hay lugar tan alto que pueda librar al impío de los juicios de Dios. (Jer. 49:16; Abd. 3-4). En el pasaje de 7:17-24, el nombre de Dios no aparece, como un signo del abandono que él hace de su creación rebelde bajo juicio.

Sin embargo, Noé y toda su casa estuvieron a salvo, porque Dios «presidía en el diluvio» (Salmo 29:10) y porque Noé creyó a Dios.5
Así como el arca fue azotada por la violencia de las aguas (sea de la lluvia como de la llena), así Cristo sufrió el embate de la ira de Dios desatada sobre él por causa del pecado de la humanidad. Se puso judicialmente bajo el peso de las demandas de Dios a favor de su pueblo, y gloriosamente extinguió cada pena y demanda que se le presentó.

Cuando las ondas del juicio arreciaban, Noé era alzado por esas mismas ondas y llevado hasta regiones superiores de paz. Los juicios no le pudieron tocar, porque Dios le había puesto en el único lugar seguro. Así también ocurre con los creyentes que están en Cristo Jesús (Romanos 8:31). El arca no tiene instrumentos de navegación, porque Dios la gobierna.

Es interesante notar que Dios no permitió que Noé tuviera una ventana que le permitiera mirar los efectos inmediatos del diluvio, como tampoco Lot pudo ver cuando cayó fuego del cielo sobre Sodoma (Gén. 19:17). Dios aun guarda a sus siervos de presenciar un espectáculo tan violento.6

D. DESPUÉS DEL DILUVIO

1. El cuervo y la paloma. A los 40 días de pasado el diluvio, Noé envió un cuervo, el cual se entretuvo «yendo y viniendo». También envió una paloma, la cual, no hallando un lugar limpio y despejado, volvió al arca. Estas dos aves simbolizan, una al hombre carnal, que se inclina al mundo y se alimenta de carroña, y la otra al hombre piadoso, que al no hallar reposo en el mundo, se vuelve a Cristo, el cual le acoge en su paz.7

2. El altar. Al cumplirse un año y once días de desatado el diluvio (comp. 7:11 y 8:13-14), Dios ordena a Noé que salga del arca (8:16).8 Lo primero que él hace es edificar un altar a Jehová (8:20). El primer acto de Noé en ese mundo nuevo, es el de adorador. Hasta ese momento, el olor que daba la tierra, cubierta de los vestigios del diluvio, debía de ser nauseabundo. Dios percibió el olor del holocausto («que hace descansar la ira», hebreo), y se agradó de ello. Este holocausto (‘olah’) era enteramente ofrecido a Dios; el adorador no tomaba de él, como ocurría con otro tipo de sacrificios.

3. El Pacto. El pacto con Noé es el primero del Antiguo Testamento. Los otros son: a) el pacto con Abraham (Gén. 15,17), b) con Israel en el monte Sinaí (Ex.19-34) y c) con David (2 Sam. 7). El propósito de este pacto es asegurarle a la humanidad toda que el mundo nunca más ha de ser destruido mediante un diluvio. Es un pacto unilateral e incondicional. Dios es quien lo establece y la otra parte (el hombre y todas las criaturas que están sobre la tierra) simplemente lo reciben. Por medio de este pacto, Dios se obliga y compromete a sí mismo a no causar ni permitir otra catástrofe similar. De eso es un testimonio el arco de Dios que se ve sobre las nubes. (9:14). Aparece cuando el cielo muestra todavía nubarrones negros tras la lluvia, pero aligerados por la claridad del firmamento. En esto, es un recuerdo de la misericordia después de la ira, y de las consolaciones después del juicio. Los próximos juicios no vendrán por agua, sino por fuego (2ª Pedro 3:7).9

4. El tropiezo de Noé. (Gén. 9:18-29). El último párrafo de este capítulo nos presenta un cuadro bastante humillante. Quien era el depositario del gobierno de la creación falla en el gobierno de sí mismo. Al igual que Adán, y al igual que todo hombre, Noé muestra su debilidad, la cual, sin embargo, no opaca su justicia (Gén. 6:9). Como hombre falla, pero como tipo tiene una preciosa significación espiritual. La caída de Noé despierta en el corazón de sus hijos reacciones distintas: en el corazón rebelde de Cam, la burla y el desprecio; en el corazón noble de Sem y Jafet, el temor y la solicitud, por lo cual ellos cubren la desnudez de su padre. Tal como fue su corazón, así fue su suerte. Los hijos de Cam: Cus, Mizraim (Egipto), Fut y Canaán (10:6) son considerados siempre en el Antiguo Testamento como enemigos de Israel, y, sobre todo, pueblos con costumbres sexuales y morales deplorables.

***

1 Esta interpretación es la más antigua, ofrecida ya por los exégetas rabínicos y por los primeros comentaristas cristianos. La unión de los hijos de Set con las hijas de Caín (siendo sólo seres humanos) no tenía por qué haber dado origen a los ‘nefilim’ («caídos», o «gigantes»). El libro de Job (escrito antes que el Génesis) nos da la clave acerca de esta extraña raza de seres. En 1:6; 2:1 y 38:7 se dice «hijos de Dios» para referirse a los ángeles. (La Septuaginta, que es la versión griega del Antiguo Testamento, traduce Job 1:6 como «ángeles de Dios»). El hecho de que se diga en Mateo 22:30 que los ángeles no se casan no significa que no se puedan casar. Lo inesperado puede suceder, como en Génesis 3, donde vemos que el espíritu satánico entró en una criatura inferior, la serpiente. Así pues, en Génesis 6 el espíritu maligno entró en una unión con los hombres. Los ángeles no deberían casarse, pero desobedecieron, y se unieron a las hijas de los hombres, y engendraron a los ‘nefilim’. Por eso Dios los juzgó tan severamente. De la misma manera, Dios destruyó en Canaán a los ‘anaquim’, porque Dios no podía permitir tampoco esta clase de criaturas en la tierra. El pasaje de Judas 6 «los ángeles que no guardaron su dignidad (o «su estado original»), y 2ª Pedro 2:4 se refieren a esto mismo. Ellos cayeron por causa del matrimonio. Génesis 6:3 dice del hombre: «Porque ciertamente él también (o, «por segunda vez») es carne.» ¿Quién lo había sido antes? Los ángeles ya habían pasado a ser carne. Judas 7 se refiere, no a la fornicación de los sodomitas, sino a la de los ángeles, que –al igual que aquéllos– cometieron fornicación en pos de vicios contra naturaleza (o, «con carne diferente», como traduce F. Lacueva, quien agrega en nota al pie: «Es decir, no humana, sino de ángeles»), y por ello fueron «puestos como ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.» De esta manera, Judas 6-7 explica a Génesis 6. (En esta explicación hemos seguido a Watchman Nee, en Escudriñad las Escrituras, p.143 y ss. En la misma línea de interpretación está también G. H. Lang, en su librito «¿Hombres o ángeles?»).

2 Lectura Complementaria: Artículo «Los juicios que vienen» en «Aguas Vivas» Nº 10. (pp. 8-9).

3 Esteban Voth, en su comentario de Génesis, hace notar que la palabra hebrea «Noé» y la palabra «gracia» (en 6:8), son la misma, pero invertida («nj ... jn»). Con esto, según Voth, se subraya que la destrucción es inminente, pero que la salvación está prevista.

4 La palabra hebrea para ‘brea’ es ‘kaphar’, que en otros lugares del A. Testamento se traduce como ‘expiación’ (Ex.30:10). Expiar es cubrir con sangre. (Harold L. Willmington, en su Auxiliar Bíblico Portavoz).

5 La figura de Noé escapando del juicio de Dios (pero pasando a través de él), es visto como una figura del remanente de Israel, el cual deberá atravesar las profundas aguas de la tribulación, antes de ser introducido en el pleno goce las bendiciones del Milenio.
Noé también tipifica a los cristianos tibios, que, como las vírgenes insensatas (Mateo 25:1-13) y los compañeros infieles (Lucas 17:34-36), no escaparán de verse de alguna manera involucrados en los juicios que vienen. Así como Noé puede representar acertadamente todo esto, Enoc –otro patriarca– tipifica, en cambio, a la iglesia que se ha preparado para el encuentro con el Señor, la cual es arrebatada antes que los juicios se desencadenen sobre la tierra. (Apoc. 3:10). Aunque ambos patriarcas caminaron con Dios (Gén. 5:24 y 6:9), su figura tiene distinto significado.

6 Los babilonios, asirios, egipcios, persas, hindúes, griegos, chinos, frigios, esquimales, indios norte y sudamericanos, y toda rama de la raza humana, todos tienen tradiciones de un gran diluvio que destruyó a toda la humanidad menos a una sola familia, tradición que se habrá impreso indeleblemente en la memoria de los antepasados de todas estas razas antes de que se separaran. (Henry H. Halley, en Compendio manual de la Biblia). Los principales relatos mesopotámicos sobre el diluvio, el «Génesis» de Eridu, la «Epopeya de Atrajasis», y la «Epopeya de Guilgames» ofrecen versiones casi caricaturescas del diluvio, con varias semejanzas; sin embargo, sus diferencias son notables, especialmente en el papel que en ellas ocupan los dioses.

7 Un comentarista (Kidner) ha dicho que la salida del cuervo fue tan poco inmanera o procedertiva como lo habría sido un informe de un Demas (2ª Tim. 4:10) sobre el estado de la sociedad.

8 De acuerdo con el calendario lunar, el diluvio duró un año y once días, pero según el calendario solar duró 365 días, o sea, exactamente un año. (Voth, op. cit.).

9 Todo este tema del arca y del diluvio tiene relación con el bautismo. El bautismo puede ser considerado como el paso del viejo mundo al nuevo, en espíritu y por la fe. El viejo hombre queda sepultado bajo las aguas. La carne quedó enterrada en la tumba de Cristo, y ya jamás puede aparecer ante los ojos de Dios. Pero, como resucitó de los muertos, el hombre bautizado también sale del agua, para entrar en posesión de una vida nueva. (Romanos 6:3-6; Colosenses 2:12; 1ª Pedro 3:18-22).

Cuestionario

1. ¿Quiénes eran los «nefilim»? ¿Cuál fue su origen y cuál fue su incidencia en las condiciones del mundo antes del diluvio?
2. ¿Cuál es el rasgo predominante de Noé como creyente? Demuéstrelo
3. ¿Qué significación y simbología tiene el arca de Noé?
4. Aunque Noé y Enoc «caminaron con Dios», tienen un significado tipológico distinto. ¿Cuál es en cada caso?
5. ¿Qué simbolizan el cuervo y la paloma?
6. Mencione dos características del pacto de Dios con Noé
7. Noé era débil, pero era justo. Explique estas dos características
8. ¿Cuál fue la causa de las reacciones distintas de los hijos de Noé ante la desnudez de su padre?

 




ANEXO: Los juicios que vienen

 

 

De todos los juicios de Dios sobre el mundo en el pasado, los tres más terribles y devastadores han sido el diluvio, la destrucción de Sodoma y Gomorra y la destrucción de los cananeos, en tiempos de la toma de posesión de Canaán. Si miramos atentamente en las Escrituras veremos que todos ellos tienen un común denominador, que las causas que los motivaron son las mismas. Y no sólo eso: comprobaremos que hay una extraordinaria semejanza entre aquellas causas y nuestros tiempos. El Señor Jesucristo fue explícito en decir que los días de su Venida serían semejantes a los días Noé, y a los de Lot en Sodoma, lo cual les confiere un especial valor para nuestro estudio.

 

Los días de Noé

 

 

Para ver cómo eran los días de Noé iremos a Génesis capítulo 6.
Allí dice que «la maldad de los hombres era mucha» ... «todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal» ... «y se corrompió la tierra delante de Dios» ... «y estaba la tierra llena de violencia» ... «la tierra estaba corrompida» ... «Toda carne había corrompido su camino sobre la tierra» (1-12). Estas frases hablan principalmente de la maldad, la violencia y la corrupción.

 

La maldad

 

La maldad era en aquel tiempo, como lo es hoy día, consecuencia de un corazón inclinado al mal. Todo designio de su corazón era solamente el mal. Hoy en día la maldad está siendo alentada por los grandes cerebros de la industria bélica, al crear más y más letales armamentos; y de la industria de la entretención, al ofrecer en películas y videojuegos malignos modelos de acción. Estos modelos han traído funestas consecuencias en el último tiempo.

El año 1999 espantó al mundo con tres asesinatos escolares masivos. En el primero de ellos, ocurrido el 20 de abril, dos adolescentes asesinaron brutalmente a 12 compañeros y un profesor en Littleton, EE.UU, para luego suicidarse con sendos disparos en la cabeza. Eric Harris y Dylan Klebold pertenecían a una mafia escolar pro-nazi adicta a la música satánica, y a los juegos violentos de Internet. Ellos habían dicho que querían pasar a la historia como los adolescentes más malévolos de Estados Unidos. Ocho días después, en Alberta, Canadá, un adolescente inició un tiroteo similar en una escuela. Al día siguiente, en Gloucester, Inglaterra, lo mismo. Hace pocos días, en el 2001, la historia se volvió a repetir.

Aunque la maldad de los adultos está dando hoy su fruto en guerras y delitos en todo el mundo, es en los jóvenes donde la maldad está aun potenciándose para dar su fruto de muerte mañana. Esto dará mucho más que hablar todavía. Las semillas de la maldad se están sembrando por doquier. Ya se están comercializando videojuegos que representan torturas, matanzas, asesinatos y ejecuciones. Uno de ellos, titulado «Unidad de Tortura», incluye una caja con funciones de cámara de tortura. Esta es una nueva y sofisticada manera o proceder de entretención que contribuirá a expandir la maldad. Sus creadores son adultos, pero las víctimas serán niños. Un estudio de la organización «Paz Ciudadana», en Chile, reveló que un 79% de los adolescentes que delinquen señalan como programa favorito de TV los dibujos animados «de acción», como «Los caballeros del Zodíaco», «Dragon Ball» y otros, que contienen altos índices de violencia.

 

La violencia

 

 

La violencia es el segundo signo de los días de Noé. En todo el mundo hay alarma por la violencia, que ya no es un brote aislado por aquí y por allá, sino que es toda una epidemia. Los gobiernos e instituciones creadas ‘ad hoc’ no han logrado detenerla. La mayor preocupación de la gente sigue siendo ésta, y la propuesta de los futuros gobernantes apunta a paliar este flagelo.

 

La corrupción

 

 

En Génesis 6 se cuenta de una extraña relación que se estableció entre los «hijos de Dios» y las «hijas de los hombres». A la luz de Job 1:6; 2:1 y 38:7, estos «hijos de Dios» de Génesis 6 son ángeles (caídos, espíritus malignos) que se unieron a mujeres, y de esa unión nacieron gigantes, llamados «nefilim» (el significado original de «nefilim» es, precisamente, «caídos»). Este pecado es repetido después en Sodoma y en Canaán. Judas 6-7 señala claramente que los ángeles (caídos) no guardaron su dignidad, y pecaron mezclándose con «carne diferente»1. Esto hace alusión a las relaciones sexuales entre demonios y seres humanos. Esto, que puede causar sorpresa y horror a muchos, no debe extrañar. El diablo, al unirse a una criatura inferior, se aparece a Eva en Génesis 3 en manera o proceder de serpiente. Luego, en Génesis 6 tenemos a los ángeles caídos uniéndose con mujeres.

En nuestros días el demonismo está adquiriendo ribetes espantosos. La corrupción sexual no sólo se está dando en relaciones contra naturaleza (hombres con hombres y mujeres con mujeres), sino también en aquella grotesca manera o proceder de sexualidad de Génesis 6 y de Sodoma. David Wilkerson, en 1973, publicó un libro en que profetiza, tocante a este asunto: «Junto con la explotación de todo tema sexual, se hará énfasis en la sangre, la violencia y las prácticas de ocultismo. Se glorificará a los demonios, los diablos y la hechicería. El más reciente tipo de desviación sexual será el concúbito entre demonios y seres humanos. En estas exhibiciones dramáticas se presentará al demonio como el padre de la sexualidad.» 2

Tal vez los líderes del mañana, que construirán un mundo eficiente, pero impersonal, desarrollado técnicamente, pero malévolo, sean algo más que hombres: una mezcla de carne humana con «carne diferente», como los «semidioses» de la mitología pagana, superdotados, invencibles y brutales. Este parece ser uno de los principales signos del tiempo del fin. Cuando esto ocurrió en el pasado, Dios decidió enviar sus juicios sobre la tierra. Cuando esto llegue a su colmo en el futuro, Dios enviará de nuevo su juicio.

 

Sodoma y Gomorra

 

 

El pecado mayor de Sodoma y Gomorra tiene que ver con el relajamiento moral, y específicamente, con la generalización del problema homosexual. Si miramos el relato de Génesis 19, encontramos que, a la llegada de los ángeles a Sodoma, todos los varones de la ciudad se agolparon en la casa de Lot con la intención de violarles. Lot, que había logrado preservar a sus hijas vírgenes, no habría podido defender a esos varones, huéspedes suyos, de no mediar una intervención sobrenatural por parte de ellos.

Hoy en día, el problema homosexual ha perdido su carácter pecaminoso en nuestra sociedad, y se está aceptando como una conducta normal. Los grandes diarios, otrora conservadores, están abriendo lentamente sus páginas para ellos.

La escritora española Rosa Montero representa muy bien esta postura en un artículo publicado en «El Mercurio» (Revista «El Sábado», 27-11-99, p. 20) en el que aplaude el avance que ha tenido en Europa la causa «gay», en áreas tan distintas como el ejército, la educación y la publicidad. Montero considera la aceptación de la homosexualidad y de la transexualidad como una señal de «tolerancia y apertura». «Los géneros sexuales –afirma– están dejando de ser ese encierro estereotipado y atosigante, ese marco estrechísimo del ser que mutila a hombres y a mujeres, amputando a unos su emocionalidad, a otras su autonomía intelectual, a todos, nuestra libertad y nuestros deseos.» Es de todos sabido que en los últimos 30 años el movimiento ‘gay’ ha registrado un avance notable, sobre todo en los países desarrollados, donde hay cada vez más homosexualidad asumida y militante.

El Parlamento Europeo, desde 1994, ha estado abogando sistemáticamente ante los países miembros de la Unión para que se otorgue a las parejas homosexuales los mismos derechos que tiene el matrimonio tradicional.

Varios países, como Alemania, Canadá, España, Francia, Hungría, Islandia, Noruega, Suecia, Dinamarca, Groenlandia y Holanda acogieron esta recomendación, y millares de parejas homosexuales han seguido los trámites para el reconocimiento, e incluso están siendo autorizados para adoptar niños huérfanos. Aun más, recientemente en Holanda se acaba de legalizar el matrimonio homosexual. Según datos de la ILGA –una federación que agrupa a más de 400 organizaciones de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales de los cinco continentes– hay 88 países donde el homosexualismo entre varones es ilegal y 44 donde no es permitido el lesbianismo. Mientras que en otros 88 países es legal para hombres y en 79 para mujeres.3

Actualmente, la actitud de los homosexuales es tan desenfadada como lo era en tiempos de Sodoma. El 28 de junio de 2003, como todos los años, los gays de las principales ciudades del mundo salieron a las calles a realizar actos y marchas reivindicatorias, con discursos, pancartas, y el apoyo de grupos de poder político y económico. En Chile, un país tradicionalmente católico, varias figuras públicas que gozan de gran popularidad, han reconocido que son homosexuales y ni siquiera se esfuerzan por esconderlo. ¡El mundo se acerca peligrosamente a Sodoma! Todo esto reafirma la veracidad de las palabras del Señor Jesús, que dijo: «Asimismo como sucedió en los días de Lot ... así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste.» (Lc. 17:28-29).

 

Canaán en días de la conquista

 

Dios, hablando con Abraham, le profetizó que sus descendientes iban a estar en Egipto 400 años, y que en la cuarta generación irían a Canaán –no antes– «porque –le dice– aún no ha llegado a su colmo la maldad del amorreo hasta aquí» (Gén. 15:16). Dios no envía sus juicios antes de tiempo, pero cuando el tiempo y las condiciones se cumplen, ¡entonces sí! Fue así en los días de Noé, en los de Lot, y también en los de la toma de posesión de la Tierra Prometida. En los días de Josué, Dios ordenó a Israel que destruyera todo vestigio de la civilización cananea. Sin embargo, el pueblo no obedeció cabalmente; al contrario, se unieron a ellos. Y cada vez que el pueblo se unió con los cananeos, hubo problemas, y éstos se relacionaban con dos asuntos: la idolatría y la fornicación.

En Números 25:1-2 dice: «El pueblo comenzó a fornicar con las hijas de Moab, las cuales invitaban al pueblo a los sacrificios de sus dioses; y el pueblo comió, y se inclinó a sus dioses.» Estos dos pecados –la idolatría y la fornicación– van de la mano. Este pasaje es casi una réplica de la adoración del becerro de oro en el Sinaí, en que los israelitas adoraron al ídolo y fornicaron. Era lo que habían visto hacer a los egipcios, y lo mismo que hacían los cananeos y todos los pueblos paganos en sus días. La fornicación era parte de la adoración a los ídolos. Las sacerdotisas de esas falsas deidades eran, en verdad, prostitutas.

Aquí en Canaán habitaban en ese tiempo, además, otro tipo de gigantes, los anaceos o «anaquim» (Núm. 13:33 y numerosos otros pasajes). Ellos tenían la misma procedencia que los «nefilim». El pecado sexual con «carne diferente» se había implantado también en este lugar. Y, tal como las veces anteriores, los juicios de Dios se desencadenaron, inevitablemente. Como podemos apreciar, los juicios de Dios se apresuran sobre la tierra cuando confluyen los factores anteriormente nombrados, pero en especial, uno: el desorden moral, con la explosión de la homosexualidad, la perversión y, lo que es más grave aún, la intervención demoníaca en la vida sexual de los hombres.

Que el Señor tenga misericordia de esta generación y salve a muchos de los juicios que vendrán. La ira de Dios está a punto de derramarse, porque la maldad ya está llegando a su colmo. ¿Está usted lejos de Dios, viendo como estas cosas ya están sucediendo? Le exhortamos a que huya de esta generación perversa y se refugie en Dios.

(Revista «Aguas Vivas» Nº 10, pp. 8-9).
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Colosenses 2,8 Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo iconDarwin se convertio en una especie de monstruo sagrado. Porque es...
«la cosa en sí misma» (Das Ding an sich). Según Kant, el ser humano no puede conocer las cosas-en-sí-mismas, sino solamente las cosas...

Colosenses 2,8 Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo iconUn estudio prueba que a partir de 50 microgramos por litro crecen...

Colosenses 2,8 Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo iconA) Indique si el carácter mostrado en la genealogía por los símbolos...

Colosenses 2,8 Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo iconSegún los expertos reunidos para exponer y debatir los últimos avances...

Colosenses 2,8 Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo iconUna Introducción Serena y Profunda de las “perlas de sabiduríA” Derramadas...

Colosenses 2,8 Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo iconResumen de sus cualidades 36 Leyes del Cosmos 39 4 41 Cómo se manifiestan...
«En tiempos pasados los hombres estaban siempre en busca de dioses a quienes adorar. En el futuro, los hombres vamos a tener que...




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