Aristóteles: Obra biológica




descargar 1.54 Mb.
títuloAristóteles: Obra biológica
página14/35
fecha de publicación26.01.2016
tamaño1.54 Mb.
tipoDocumentos
b.se-todo.com > Biología > Documentos
1   ...   10   11   12   13   14   15   16   17   ...   35

Capítulo 10

Estas vísceras están separadas entre sí por el diazoma, al que algunos llaman diafragma. Este separa el pulmón y el corazón. Este diazoma, en los animales sanguíneos, recibe el nombre, como ya se ha dicho, de diafragma427. Todos los sanguíneos lo poseen, lo mismo que un corazón y un hígado. La razón de esto es que sirve para separar la región del vientre de la del corazón, a fin de que el principio del alma sensible sea indemne y no se vea rápidamente sorprendido por la exhalación que se produce después de la alimentación y la cantidad de calor introducido. Para esto, la naturaleza ha establecido una separación mediante la creación del diafragma como tabique y barrera, y ha distinguido lo más preciado de lo menos preciado en aquellos animales en los que se puede separar lo superior de lo inferior428. Lo superior existe para aquello que es mejor, mientras que lo inferior existe para lo superior y por necesidad, como receptáculo del alimento.

El diazoma es hacia los costados más carnoso y más fuerte, mientras que en el centro es más membranoso. De este modo, es más útil para la fuerza y la elasticidad. El porqué de que sea una especie de parte adjunta contra el calor de la parte inferior, se demuestra por las circunstancias: cuando, por su vecindad, absorbe un humor caliente y excremental, en seguida perturba, de forma evidente, el pensamiento y la sensibilidad, por lo cual, también lo llaman diafragma, como si participase, en cierta medida, de la acción de pensar429. Sin embargo, no participa en absoluto, sino que como está próxima a los órganos que toman parte, hace reconocible el cambio de pensamiento. Por eso es fino por el medio, no sólo por necesidad, porque al ser carnoso las partes cercanas a los costados son necesariamente más carnosas, sino para que reciba la menor cantidad posible de humedad. En efecto, si fuese carnoso [673a] contendría y atraería mucha más humedad. El hecho de que cuando se calienta provoca rápida y claramente una sensación, lo demuestra lo que ocurre con las risas. Cuando nos hacen cosquillas en seguida nos reímos, porque el movimiento llega rápidamente a esta región, pero si ésta se calienta ligeramente, está claro que la provoca igualmente y que altera el pensamiento contra la voluntad. La razón de que sólo el hombre tenga cosquillas es la finura de su piel y que el hombre es el único animal que ríe. Las cosquillas producen risa debido a cierto movimiento de la parte cercana a la axila430. Dicen que también provocan risa las heridas de guerra en la región cercana al diafragma, debido al calor que resulta de ellas. Esto es más creíble que las afirmaciones que se escuchan acerca de la cabeza humana, de que habla después de haber sido cortada. Algunos afirman, citando a Homero431, que él hace alusión a esto cuando dice432: "Mientras hablaba su cabeza, fue mezclada con el polvo", pero no "mientras él hablaba". En Arcadia433, este tipo de cosas tuvo tanta credibilidad que incluso hicieron un juicio a uno de los habitantes. En efecto, cuando el sacerdote de Zeus Armado434 fue asesinado, no se sabe claramente por quién, algunos dijeron haber oído repetir a la cabeza cortada: "Cercidas mató hombre por hombre". Por eso, después de buscar en la región un hombre que tuviese el nombre de Cercidas, lo juzgaron. Pero es imposible que la tráquea hable después de cortada y sin el movimiento del pulmón. Entre los bárbaros, que cortan las cabezas con rapidez, jamás ha sucedido nada semejante. Además, ¿por qué causa no se produce en los demás animales? La afirmación de la risa cuando ha sido herido el diafragma es verosímil, ya que ningún otro animal se ríe. Y la de que el cuerpo avanza un poco después de cortada la cabeza, no es nada ilógico, puesto que, al menos, los animales no sanguíneos siguen viviendo así durante largo rato. La causa de esto se ha demostrado en otros tratados435.

Hemos dicho que cada una de las vísceras existe para algo. Se han formado por necesidad en los extremos interiores de las venas, ya que es necesario que salga humedad, y que ésta sea sanguínea, [673b] por cuya concentración y solidificación se forma el cuerpo de las vísceras. Por eso, precisamente, son sanguíneas, y la naturaleza de su masa es idéntica, aunque diferente a la de otras partes.

Capítulo 11

Todas las vísceras se hallan dentro de una membrana436, pues necesitan una protección para no ser dañadas, y que ésta sea ligera, y la membrana es así por naturaleza: es densa para protegerlas, carece de carne, de modo que ni atrae ni contiene humedad, y es fina para que sea ligera y no produzca ninguna pesadez. Las membranas más grandes y más fuertes son las que rodean el corazón y el cerebro, y es razonable porque éstos necesitan una mayor protección. La protección se da a las partes primordiales y éstas, más que otras, son primordiales para la vida.

Capítulo 12

Unos animales tienen todo el conjunto de las vísceras mientras que otros, no. De qué clase son éstas y por qué causa existen, ya lo hemos explicado anteriormente. Sin embargo, difieren en los animales que las poseen. Todos los que poseen corazón no lo tienen igual ni, por así decir, ninguna de las demás vísceras.

El hígado, en unos animales, está muy partido, pero en otros, es de una sola pieza; esto se ve en primer lugar, en los propios sanguíneos vivíparos. La diferencia es aún mayor no sólo entre éstos sino también entre los peces y los cuadrúpedos ovíparos entre sí. Por el contrario, el de las aves es muy parecido al hígado de los vivíparos: su color es claro y sanguíneo como el de aquellos. La razón es que sus masas son muy transpirables y no contienen gran cantidad de excreción mala. Por eso, precisamente, algunos vivíparos tampoco tienen bilis. El hígado contribuye, en gran medida, a la templanza y salud del cuerpo. El fin de las vísceras reside, sobre todo, en la sangre, y el hígado es la víscera más sanguínea junto con el corazón. En la mayoría de los cuadrúpedos ovíparos y en los peces, el hígado es amarillento, y en algunos tiene un aspecto absolutamente pésimo, tal como también su masa tiene una mala constitución, por ejemplo: el del sapo, la tortuga y otros animales semejantes.

Los que poseen cuernos y el pie partido en dos tienen el bazo redondeado, igual que la cabra, la oveja y todas las demás especies, a no ser que por su tamaño tenga que crecer más en largura, como le sucede al del buey [674a]. Todos los fisípedos lo tienen grande, como el cerdo437, el hombre y el perro; en los solípedos, sin embargo, es una mezcla de estos dos: es ancho por un lado y estrecho por otro, como el del caballo, mulo y asno.

Capítulo 13

Las vísceras no sólo difieren de la carne por el volumen de su masa, sino también, por el hecho de que ésta se sitúa en el exterior del cuerpo mientras que aquéllas en el interior. La razón es que su naturaleza es común a la de las venas y además, unas existen en favor de las venas y otras no pueden existir sin ellas.

Capítulo 14

Bajo el diafragma se encuentra el estómago en los animales; en los que poseen esófago está donde termina dicha parte, y en los que no lo tienen, inmediatamente después de la boca. A continuación del estómago se halla el llamado intestino. La causa de que cada animal posea estas partes es evidente para todos. En efecto, es necesario recibir el alimento ingerido y expulsarlo una vez que se ha extraído el jugo, además, el alimento sin cocer y el excremento no deben estar en el mismo lugar y hace falta un sitio en el que se produzca la transformación. Una parte recibirá la alimentación que entra y otra, el excremento inútil. Como el tiempo para cada una de estas operaciones es distinto, es necesario que se efectúen también en lugares separados. Su explicación, sin embargo, es más apropiada en los tratados Sobre la generación y Sobre la nutrición438. Ahora tenemos que investigar las diferencias del estómago y las partes anejas.

Los animales no tienen los estómagos parecidos entre sí ni en tamaño ni en forma. Sin embargo, todos los vivíparos sanguíneos que tienen dos filas de dientes tienen un solo estómago, como el hombre, el perro, el león y todos los demás polidáctilos439, además de todos los solípedos, como el caballo, el mulo, el asno y todos los bisulcos con dos filas de dientes440, como el cerdo, a excepción de alguno que por la grandeza de su cuerpo y la influencia de su alimentación, que no es fácil de digerir porque es espinosa y leñosa, tiene varios estómagos, como el camello441 e igualmente los que poseen cuernos. Los animales astados no tienen dos filas de dientes. Por eso, el camello no se clasifica entre los que poseen dos filas de dientes, aunque carezca de cuernos, porque a él le es más necesario tener un estómago de tal clase que tener los dientes delanteros442. Por tanto, como lo tiene parecido [674b] a los que no poseen dos filas de dientes, también tiene los dientes similares a los de éstos, porque si no, no le serían útiles en absoluto. Al mismo tiempo, como su alimentación es espinosa y necesitan que su lengua sea carnosa, la naturaleza ha aprovechado la parte terrosa de los dientes para la dureza del velo del paladar. Pero el camello también rumia como los animales con cuernos, porque tiene el estómago parecido al suyo. Cada uno de éstos tiene varios estómagos como la oveja, el buey, la cabra, el ciervo y el resto de animales semejantes, de modo que, como el servicio de la boca no realiza el trabajo de la alimentación por la deficiencia de sus dientes, los estómagos reciben el alimento uno detrás de otro: uno la recibe sin elaborar, otro, más elaborada, otro, totalmente elaborada y otro, triturada. Por eso, dichos animales tienen diversos lugares o partes, que son denominados estómago443, redecilla, libro y cuajar. La manera en que unos se relacionan con otros, en cuanto a la posición y la forma, hay que estudiarla en la Historia de los animales y en las anatomías444.

Por la misma causa también, el género de las aves difiere en la parte que recibe la alimentación. Como no realizan, en absoluto, el trabajo de la boca (porque carecen de dientes) ni tienen nada con lo que dividir y triturar el alimento, unas tienen, delante del estómago, el llamado buche445, que realiza la función de la boca; otras poseen un ancho esófago o una porción hinchada de él delante del estómago en la que acumula el alimento sin elaborar o bien, una parte elevada del mismo estómago, y otros tienen el propio estómago fuerte y carnoso para poder guardar y digerir el alimento sin triturar durante mucho tiempo. La naturaleza compensa la carencia de boca con la fuerza y calor del estómago. Hay algunas, todas las que tienen patas largas y viven en pantanos, que no tienen nada de esto sino solamente un gran buche por la humedad del alimento. La razón es que la alimentación de todas estas aves es fácil de triturar, de modo que resulta que los estómagos de tales aves son húmedos por la falta de digestión y el tipo de alimentación.

[675a] El género de los peces posee dientes y se puede decir que casi todos ellos son de sierra. Hay un pequeño género que no los tiene así, como el llamado escaro446, que, por esta razón, es el único que parece rumiar. Los animales que no poseen dos filas de dientes y tienen cuernos también rumian. Los peces tienen todos los dientes afilados, por consiguiente, pueden dividir el alimento pero de forma imperfecta, ya que no pueden perder mucho tiempo. Es por eso por lo que no tienen los dientes anchos ni pueden triturar: los tendrían en vano. Además, unos carecen totalmente de garganta mientras que otros la tienen corta. Ahora bien, para ayudar a la digestión, unos tienen el estómago parecido al de las aves y carnoso, como el mújol, mientras que la mayor parte tiene unos apéndices unidos al lado del estómago para que cuando el alimento se acumule en éstos, como en las cisternas que preceden a un aljibe, lo pudran y lo digieran. Pero los apéndices de los peces son opuestos a los de las aves. Los peces los tienen en la parte superior, cerca del estómago, mientras que las aves que poseen apéndices los tienen en la parte inferior, al final del intestino. Algunos vivíparos también tienen apéndices intestinales en la parte inferior por la misma causa.

Todo el género de los peces, debido a que la elaboración del alimento es imperfecta y a que pasa sin estar cocido, es glotón en la alimentación, igual que todos los demás que tienen el intestino recto. En efecto, como el paso del alimento se produce rápidamente y, por ello, su disfrute es breve, es necesario que el apetito vuelva de nuevo con rapidez. Anteriormente, hemos dicho que los animales con dos filas de dientes tienen un estómago pequeño. Casi todos se clasifican en dos categorías: unos tienen el estómago parecido al del perro y otros, al del cerdo447. El del cerdo es muy grande y tiene unos pliegues de tamaño medio para que la digestión dure más tiempo, mientras que el del perro es de pequeño tamaño, no sobrepasa mucho la medida del intestino y su interior es liso.

A continuación del estómago se encuentra el conjunto de los intestinos en todos los animales448. Esta parte también presenta, como el estómago, muchas diferencias. En unos es simple y similar cuando se analiza, mientras que en otros es irregular. En algunos es más ancho en la zona próxima al estómago y más estrecho al final (por eso, los perros expulsan con dolor tal excremento), pero en la [675b] mayor parte es más estrecho en la zona superior y más ancho al final.

Como en los animales astados son más grandes y tienen muchos pliegues, el volumen de su estómago e intestinos es, también, mayor, debido a su tamaño. Todos los animales con cuernos tienen los intestinos, por así decir, grandes, a causa de la elaboración del alimento. En los que no tienen recto el intestino, esta parte se va ensanchando conforme avanza, es decir, tienen el llamado colon y una parte ciega y gruesa del intestino, después de la cual vuelve de nuevo a ser más estrecho y enroscado. Inmediatamente después de éste avanza449 hacia el orificio anal y en unos, esta parte es grasa y en otros, no. Todas estas partes han sido ideadas por la naturaleza para que se produzcan convenientemente las operaciones de la nutrición y de la producción de excremento. A medida que el excremento avanza y desciende encuentra una parte más ancha y allí permanece para sufrir la transformación en los animales mejor alimentados y en los que necesitan más alimento por su tamaño o por el calor de esta región. Luego, desde allí, del mismo modo que después del alto vientre viene una parte más estrecha del intestino, así también, el excremento, una vez extraído todo el jugo, avanza de nuevo desde el colon y la parte ancha del bajo vientre hacia una parte más estrecha y con curvas, para que la naturaleza lo regule y la salida del excremento no se produzca de una sola vez.

Todos los animales que deben ser muy sobrios en la acción de alimentarse no tienen grandes espacios en el bajo vientre sino que tienen muchas curvas y su intestino no es recto. En efecto, la anchura de espacio provoca un deseo de alimentación abundante y la rectitud, la rápida vuelta del apetito. Por eso, precisamente, todos los animales que poseen receptáculos simples o anchos son glotones, unos por la cantidad, otros por la frecuencia. Pero, como el alimento que acaba de entrar en el alto vientre es necesariamente fresco y, cuando avanza hacia abajo es excremental y carente de jugo, debe haber una parte intermedia en la que se produzca la transformación, es decir, donde ya no esté fresco ni sea, aún, un excremento. Por eso, todos los animales de tal clase tienen, también, el llamado yeyuno en el intestino delgado, después del estómago. Este se halla en medio del alto vientre, donde el alimento no está digerido, y el bajo vientre, donde es ya un residuo inútil. Se forma en todos, pero es visible [676a] en los más grandes y cuando están en ayunas, no cuando han comido. En ese caso, se produce un espacio entre ambas regiones y, después de comer, el tiempo para la transformación es breve. En las hembras, el yeyuno se forma en cualquier lugar de la parte superior del intestino, los machos, sin embargo, lo tienen delante del ciego y del bajo vientre.
1   ...   10   11   12   13   14   15   16   17   ...   35

similar:

Aristóteles: Obra biológica iconAristóteles: Obra biológica

Aristóteles: Obra biológica iconLa revolución industrial reemplaza obra de mano por obra mecánica...

Aristóteles: Obra biológica iconAristóteles

Aristóteles: Obra biológica iconVideo de aristoteles

Aristóteles: Obra biológica icon3. platón y aristóteles: filosofía clásica

Aristóteles: Obra biológica iconComparación entre platón y aristóteles

Aristóteles: Obra biológica iconTelos” y “Ergon”: una mirada crítica de Aristóteles

Aristóteles: Obra biológica iconEl desafío de aristóteles
«¡Hasta la vista! ¡Que tenga un buen día!», todos respondían con una abierta sonrisa

Aristóteles: Obra biológica iconN aturalismo (Aristóteles) Espiritualismo (Platón)
«psico», del griego ψυχή, alma o actividad mental, y «logía», -λογία, tratado, estudio

Aristóteles: Obra biológica iconLa evolucion biologica




Todos los derechos reservados. Copyright © 2019
contactos
b.se-todo.com