Introducción




descargar 102.51 Kb.
títuloIntroducción
página1/4
fecha de publicación27.01.2016
tamaño102.51 Kb.
tipoDocumentos
b.se-todo.com > Biología > Documentos
  1   2   3   4
Introducción

Existe riesgo de contaminación microbiana siempre que el agua y las sustancias orgánicas aparezcan juntas.

Independientemente del tipo de sustancia acuosa de que se trate, esta contaminación puede producir un deterioro en recipientes cerrados o afectar en diversos grados al aspecto externo de un material superficial. En muchos casos un crecimiento microbiano evidente también puede provocar la destrucción de la superficie externa y dar al traste con el propósito del producto.

Tanto por razones higiénicas como económicas merece la pena plantearse si se debería prevenir ese crecimiento microbiano mediante el empleo de agentes protectores o conservantes modernos y de gran eficacia.

La elección del agente protector o conservante es algo que se debe efectuar cuidadosamente. Para ello se deben tener en cuenta los aspectos económicos y ecológicos de cada caso particular.

La intención de este folleto es informarle, como potencial usuario de los agentes protectores o conservantes TROY, sobre nuestros productos, experiencia y conocimientos en este campo, para ayudarle a la hora de tomar decisiones en lo relativo a la elección de los productos protectores o conservantes.

Este folleto describe la naturaleza y tipos de descomposición microbiana, así como los productos suministrados por TROY. Podrá observar que aquí no es posible hacer recomendaciones concluyentes, dado que la demanda de agentes protectores y conservantes varía de forma considerable.

Por lo tanto en este folleto solamente se pueden describir los modos y medios que hay disponibles para combatir el deterioro microbiano.

A la hora del análisis final su decisión sólo se podrá ver reafirmada tras escuchar la opinión de nuestro personal técnico y, si fuera necesario, por los ensayos microbiológicos que realizaríamos en nuestros laboratorios.
Llámenos, por favor. Estamos a su disposición para proporcionarle asistencia.
TROY – Su socio para productos de alto rendimiento

TROY Corporation, la empresa matriz de TROY Chemie GmbH, Seelze, se fundó en 1950 en los Estados Unidos con la introducción de un revolucionario aditivo reológico. La sede central está localizada en Florham Park, Nueva Jersey, EEUU. Las instalaciones de producción, laboratorios, almacenes y organizaciones de venta están localizadas en Europa, Asia, y América del Norte y del Sur. Esta distribución por todo el mundo nos permite dar suministro a los clientes en su misma área y efectuar las entregas de forma inmediata. La sede europea de TROY Corporation se encuentra cerca de Rotterdam. El Centro Técnico de TROY en Europa (TROY Technical Centre Europe, TTCE) está localizado en TROY Chemie GMBH, en la localidad de Seelze, próxima a Hannover, Alemania.

La empresa se ha expandido continuamente desde su fundación y ha logrado unas tasas anuales de crecimiento muy superiores a los promedios de la industria química, especialmente durante los últimos 15 años.

Quedan pocas dudas acerca de que este éxito se deba en gran medida a la adaptación de nuestras actividades a los requisitos de los clientes. Esto concuerda con nuestra filosofía de situar las necesidades de los clientes y las exigencias del mercado por encima de cualquier otra consideración a la hora de desarrollar productos nuevos y mejorar los ya existentes.

Los productos TROY se utilizan para una amplia gama de aplicaciones de consumo e industriales, tales como pinturas, barnices y esmaltes, tintes, enlucidos, recubrimientos en polvo, pegamentos, selladores, tintas, protectores de madera, emulsiones de polímeros y fluidos de corte.

La pintura de su casa, su coche, el mobiliario de su oficina o incluso su champú y otros productos de cuidado personal probablemente contengan productos TROY.

Las tendencias del mercado y los clientes también hacen que aspiremos a los más altos estándares de calidad. Los procesos llevados a cabo por TROY llevan el certificado ISO.

Tenemos por norma la búsqueda constante de oportunidades para mejorar nuestros productos y servicios.

Proteger los materiales significa conservar su valor

Los agentes protectores de la gama suministrada por TROY Corporation se pueden clasificar, en general, como:

• Productos para la conservación de sistemas acuosos enlatados (conservantes de productos enlatados)

• Productos para la protección de películas secas (protectores de películas secas)

• Productos para la protección de la madera (protectores de madera)

• Productos para la protección de otros materiales (p. ej. cuero, adhesivos, textiles, etc.)
Cada uno de estos grupos de productos satisface unas demandas específicas. Nuestros productos han sido desarrollados para obtener una máxima eficacia produciendo un mínimo daño a los seres humanos y al entorno.

Este folleto se centra en los dos primeros grupos mencionados de productos, es decir, los conservantes de productos enlatados y los protectores de películas secas.
Conservación de productos enlatados

Si no se protegen de forma conveniente, los productos acuosos se echan a perder durante el transcurso de los procesos de manufacturación, almacenamiento y transporte, antes de ser consumidos por el usuario final.

Obviamente esto es una contrariedad, aumenta costes a cargo del consumidor y del productor y, por último pero no por ello menos importante, genera insatisfacción en los clientes.

La elección correcta de los conservantes adecuados para su producto dependerá: (1) de la naturaleza de la supuesta contaminación y del tipo de organismos involucrados (bacterias, hongos o algas), (2) de las condiciones en que desee almacenar el producto, y (3) de las compatibilidades física (temperatura) y química de dicho producto.

Las propiedades toxicológicas y ecológicas y los costes asociados a la vida útil del producto son los criterios principales a tener en cuenta a la hora de elegir los protectores y conservantes más indicados.
Sistemas acuosos: daños causados por los microorganismos
Con objeto de satisfacer la demanda en continuo crecimiento de productos respetuosos con el medio ambiente se han ido retirando del mercado numerosas sustancias dañinas, tales como disolventes, monómeros residuales e ingredientes no biodegradables.

Las materias primas empleadas en la composición de pinturas, barnices y esmaltes, yesos y escayolas, colas, pegamentos y otros productos similares se han ido sustituyendo por materiales que muestran una mayor compatibilidad medioambiental y que son más susceptibles a la degradación biológica.

En muchos casos el agua, que constituye la base del crecimiento de los microorganismos, ha sustituido al disolvente que se empleaba anteriormente. Algunos de los ingredientes biodegradables modernos también constituyen una fuente de nutrientes para los microorganismos, provocando a menudo problemas graves que afectan a la duración del producto.

Sólo si se mantienen unas condiciones estériles durante la producción, unas temperaturas extremadamente altas (> 80ºC) o empleando materias primas estériles, se puede prevenir el crecimiento microbiano en ausencia de conservantes. Aunque durante los últimos años se han intentado cumplir ciertos principios relativos a la higiene, las condiciones mencionadas rara vez se consiguen lograr en la práctica.

En los casos en que se aplican altas temperaturas esto suele hacerse durante el proceso de producción propiamente dicho.

Una vez finalizada la producción, durante el almacenamiento y transporte del producto, las bacterias, hongos y levaduras encuentran unas condiciones ideales para crecer.

Los daños producidos por la acción microbiana en los sistemas que no están protegidos por conservantes abarcan desde un olor desagradable, decoloración o cambios en la viscosidad, hasta llegarse a la degradación y consiguiente pérdida del producto.

Los conservantes que suministra TROY Corporation para productos enlatados son eficaces para evitar la degradación del material y la pérdida económica correspondiente. También contribuyen a la protección del medio ambiente, ya que su uso supone una menor explotación de los recursos de materias primas y se evita efectuar vertidos problemáticos.
Bacterias

Las bacterias son unos organismos unicelulares que viven en el aire, el agua y el suelo. Si se encuentran en las condiciones apropiadas pueden penetrar en una gran variedad de materiales y proliferar a gran velocidad.

Las bacterias normalmente prefieren unas condiciones ligeramente alcalinas para crecer, pero también se encuentran muy cómodas en sistemas neutros o moderadamente ácidos. Algunas especies de bacterias habitan en sistemas de extrema acidez o alcalinidad. La materia orgánica les sirve como fuente de nutrientes. La degradan con la intervención del oxígeno (bacterias aeróbicas) o utilizando otros agentes oxidantes (bacterias anaeróbicas).

Al emplear, por ejemplo, sulfato como agente oxidante, las bacterias anaeróbicas son una causa frecuente de olores fétidos. Estos microorganismos normalmente se multiplican mediante división celular, aunque algunas especies se propagan mediante la formación de esporas.

Estas esporas pueden sobrevivir en seco durante largos periodos de tiempo y germinar de nuevo una vez que dispongan de suficiente humedad.
Hongos

Se conoce una cantidad inmensa (más de 100.000) de tipos diferentes de hongos. Tan sólo unos pocos de ellos pertenecen a los órdenes superiores que forman cuerpos fructíferos fácilmente observables, como, por ejemplo, las setas comestibles.

La mayoría de los hongos pertenecen a órdenes inferiores. Sus cuerpos fructíferos, en los que se forman las esporas, se pueden apreciar con frecuencia por su intenso color, que puede ser verde, rojo o de un marrón oscuro casi negro.

Las esporas, cuya diseminación constituye la base de la propagación de los hongos, son extremadamente pequeñas y se dispersan por el aire. Su minúsculo tamaño les permite introducirse en los pulmones y, como consecuencia, representan una fuente considerable de trastornos para el ser humano.

Los hongos suelen crecer mejor en condiciones ácidas y proliferan de forma particularmente rápida a temperaturas comprendidas entre los 20ºC y los 30ºC.

Estos microorganismos, virtualmente omnipresentes, aprovechan una enorme variedad de nutrientes. Los hongos no sólo dañan a los materiales sino que sus productos metabólicos, tóxicos y sensibilizantes, pueden producir un efecto perjudicial para la salud e incluso, en muchos casos, ocasionar enfermedades graves.
Levaduras

Las levaduras, al igual que las bacterias, son organismos unicelulares. Se han situado dentro del grupo de los hongos; también prefieren unas condiciones ligeramente ácidas y se dispersan de forma muy amplia debido a su capacidad de formar esporas.

Nuestra experiencia diaria, por ejemplo con la cerveza o la levadura del pan, nos indica que las levaduras también procesan la materia orgánica.

Los efectos que producen las levaduras durante la fermentación y la fabricación del pan son muy apreciados, pero estos organismos echan a perder multitud de sistemas acuosos.

Las levaduras suelen producir un olor característico y también provocan la típica decoloración de los materiales. Al desprender gases también son las responsables del aumento de presión en el interior de envases cerrados, en ocasiones llegando al punto de ruptura de éstos.

Enzimas

Todos los organismos aquí mencionados controlan su metabolismo, al igual que cualquier otra criatura viva, con la ayuda de las denominadas enzimas. Éstas no son organismos sino unas moléculas de proteínas extremadamente diversas que se podrían describir como biocatalizadores.

Gracias a sus enzimas los microorganismos son capaces de degradar sustancias orgánicas, que previamente no podían usar, transformándolas en “bocaditos” de los que posteriormente pueden nutrirse.

Un efecto identificable de la actividad enzimática en una contaminación es, por ejemplo, la pérdida de viscosidad que se produce en sistemas en los que se haya empleado almidón o derivados de la celulosa como espesantes.

En ocasiones puede darse el caso de que los microorganismos resulten muertos durante el proceso de producción pero que esto signifique la liberación de sus enzimas, que permanezcan como un legado no deseado y más adelante ocasionen la mencionada pérdida de viscosidad.

En esos casos se deben adoptar unas medidas apropiadas que detengan la actividad enzimática, porque en la mayoría de las ocasiones los conservantes no tienen eficacia alguna.

En este sentido los conservantes impiden el crecimiento de los microorganismos con anterioridad a que éstos puedan liberar las enzimas hasta unos niveles perjudiciales.

  1   2   3   4

similar:

Introducción iconTaller com/manual-java/introduccion-java php >Introducción a Java...

Introducción iconIntroducción a la Epistemología Introducción

Introducción iconIntroduccióN

Introducción iconIntroducción

Introducción iconIntroducción

Introducción iconIntroduccióN

Introducción iconIntroduccióN

Introducción icon1. introduccióN

Introducción iconIntroduccióN

Introducción iconIntroducción




Todos los derechos reservados. Copyright © 2019
contactos
b.se-todo.com