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GUSTO: El gusto consiste en registras el sabor e identificar determinadas sustancias solubles en la saliva por medio de algunas de sus cualidades químicas. Aunque constituye el más débil de los sentidos, está unido al olfato, que completa su función. Esto, porque el olor de los alimentos que ingerimos asciende por la bifurcación aerodigestiva hacia la mucosa olfativa, y así da el extraño fenómeno, que consiste en que probamos los alimentos primero por la nariz. Una demostración de esto, es lo que nos pasa cuando tenemos la nariz tapada a causa de un catarro: al comer encontramos todo insípido, sin sabor. Este sentido es un poderoso auxiliar de la digestión, ya que sabemos que las sensaciones agradables del gusto estimulan la secreción de la saliva y los jugos gástricos. Los órganos del gusto, que tienen por misión el percibir y enviar al cerebro el sabor de las cosas que introducimos en la boca, se encuentran en los bulbos o botones gustativos, localizados en la lengua.

Los órganos que componen el sentido del gusto son: Boca, Glándulas Salivares y Lengua.

Algunas enfermedades del sentido del gusto son: Ageusia, Hipogeusia, distorsión de olores y sabores. Aunque algunas personas nacen con desordenes quimio sensoriales, la mayoría están causados por lesión en la cabeza, trastornos hormonales, problemas odontológicos, exposición a ciertos químicos, ciertos medicamentos, exposición a radioterapia en la cabeza o cuello.
OLFATO: El sentido del olfato es el que nos permite oler. Este fenómeno ocurre cuando ciertas sustancias se introducen en la nariz y tenemos la sensación de oler. Antes de que podamos oler cualquier cosa, las sustancias que se desprenden de esta deben llegar a nuestra nariz. En general, las moléculas olorosas experimentan dos procesos antes de llegar a nuestra nariz. Las sustancias químicas ingresan por las fosas nasales, dos cavidades que se hallan dentro de la nariz y cuyos techos están tapizadas por la mucosa olfatoria o pituitaria, donde se localizan los quimiorreceptores. En la pituitaria se distinguen dos zonas de color y función diferentes: el área respiratoria, de color rojizo debido a que esta profusamente irrigada. Su función es calentar el aire que se dirige a los bronquios. El área olfatoria, de color amarillo debido a la presencia de células epiteliales de sostén. Su función es la recepción de estímulos químicos.

La nariz tiene varias funciones primordiales: por una parte constituye el órgano del sentido del olfato. Además, forma parte de la vía respiratoria filtrando, calentando y humedeciendo el aire. Por la nariz se entiende la pirámide nasal visible en la cara o nariz y la cavidad nasal que se extiende desde los orificios nasales externos por delante hasta las coanas u orificios nasales que posteriormente comunican la cavidad nasal con la nasofaringe. La cavidad nasal presenta tres zonas: el vestíbulo, la región respiratoria y la región olfatoria. El olfato se localiza en el epitelio nasal. El epitelio olfatorio está ubicado en el techo de la cavidad nasal, el epitelio contiene cerca de 20 millones de células olfatorias especializadas, con axones que se extienden hacia arriba, como fibras de los nervios olfatorios. Esas fibras penetran la delgadísima placa cribada del hueso etmoides, situado en el piso del cráneo. A diferencia de los bulbos gustativos, que solo son sensibles a cuantas categorías de sabores, el epitelio olfatorio reacciona según se cree a unas 50 sustancias. Las mezclas de esas sensacionales olfatorias primarias generan el amplio espectro de olores que el humano es capaz de percibir. Los órganos olfatorios reaccionan a cantidad notablemente pequeñas de sustancias. A pesar de su sensibilidad, el olfato es quizás el sentido que se adapta con mayor rapidez. Los receptores olfatorios se adaptan en un 50% durante el primer segundo de estimulo, de modo que hasta los más desagradables olores presentes en el aire dejan de ser percibidos después de unos cuanto minutos. Parte de la adaptación ocurre, según se piensa, en el SNC.

Después de los sesenta años predomina una declinación natural del olfato. Los científicos han descubierto que el olfato es más agudo entre los 30 y 60 años. Las mujeres de todas las edades tienen generalmente mejor olfato que los varones.


TACTO: La piel constituye el órgano sensorial para el tacto. Los elementos sensitivos de este sentido se hallan en unos puntos de la piel especialmente sensibles, denominados puntos de presión y puntos del frío. Estos puntos se encuentran repartidos por toda la piel del cuerpo humano, variando su densidad según las distintas zonas del mismo.





Las personas mayores poseen un promedio de seis a veintitrés puntos para el frío por centímetro cuadrado de piel y entre cero y tres puntos para el calor. Además se han de contar con unos veinticinco puntos de presión, también por centímetro cuadrado. Gracias a estos puntos percibimos la presión, el calor y el frío, cuyas sensaciones alcanzan a través de los nervios los centros cerebrales correspondientes.

Los puntos de presión se hallan dotados de una sensibilidad extremadamente notable. Gracias a ello, nos es posible notar una presión hasta de un gramo y cuarto por milímetro cuadrado. La sensibilidad de estos órganos barestésicos permite la percepción de cualidades muy diversas.

De esta manera nos es posible averiguar si el cuerpo que ejerce una presión sobre nuestra piel es plano, liso, puntiagudo, duro, romo, blando, líquido o gaseoso. Estas distintas percepciones cualitativas constituyen un amplio medio para orientarnos en el mundo «corporal» que nos rodea.

Por otro lado, los puntos para el calor y el frío nos permiten percibir la temperatura de este mismo mundo. Es obvia, pues, la importancia de estas percepciones para controlar el estado de salud y la corrección de las reacciones personales frente a las temperaturas.

El sentido del tacto prácticamente actúa en todas las partes del cuerpo, pero su precisión es notablemente mayor allí, donde es precisa la mayor facilidad de los movimientos corporales, en especial manos y dedos. http://www.pnlnet.com/img6/a_fract211.jpg

VISTA: El sentido de la vista es el que permite al hombre conocer el medio que lo rodea, relacionarse con sus semejantes, y el hombre debe contar con los elementos adecuados para captar e interpretar señales provenientes de aquellos. Las imágenes visuales le proporcionan a través del ojo, información sobre el color, la forma, la distancia, posición y movimiento de los objetos.

Es el sentido humano más perfecto y evolucionado. El órgano receptor es el ojo o globo ocular, órgano par alojado en las cavidades orbitarias.

Elegí este sentido, porque es el que más me llamó la atención, y me parece uno de los más importantes para el ser humano.

GLOBO OCULAR

Vulgarmente llamado ojo, es un órgano par, simétrico y muy simple, especializado para percibir la luz. Anatómicamente está formado por tres túnicas o capas concéntricas, y por un sistema de medios transparentes y refringentes que se alojan en su interior.

Túnicas de la vista

Las tres capas son, de afuera hacia adentro: Túnica fibrosa o esclerótica, túnica vascular o coroides y túnica nerviosa o retina.

Esclerótica: es la membrana más externa, de color blanco, que impide el paso de la luz. Está formada por fibras de colágeno y es muy resistente, lo que le da forma y protección al globo ocular. En su parte anterior, la esclerótica se continúa con la córnea; cerca de esa zona de unión, denominada limbo esclerocorneal, se insertan los siete músculos que muevan al ojo ocular: cuatro músculos rectos que mueven el ojo hacia arriba, hacia abajo y hacia los costados; dos músculos oblicuos que permiten el movimiento circular, y el músculo elevador del párpado superior.

Coroides: es la membrana media del ojo, esta túnica media también se denomina túnica vascular, porque contiene numerosos vasos sanguíneos que nutren a la retina; por eso es una membrana oscura.

La parte anterior presenta una perforación en el centro llamada pupila o niña, rodeada de una membrana circular o iris, formada por fibras musculares radiales y circulares, cuya contracción determina la dilatación (midriasis) o la contracción (miosis) de la pupila, respectivamente.

El color del iris varía según las personas, y depende de la cantidad y la naturaleza de un pigmento que contienen sus células.

Retina: es la capa más interna y también se la llama túnica nerviosa porque en ella se origina el nervio óptico. Funcionalmente actúa como una placa sensible a la luz (fotosensible).

La retina es la una capa sensorial y está constituida por gran número de células receptoras en forma de bastoncitos o de conos. Mientras que los bastoncitos son sensibles a la intensidad luminosa, los conos son sensibles a los colores.

En su parte posterior la retina presenta el punto ciego, o papila óptica y la mancha amarilla o mácula lútea.

El punto ciego es el lugar de la retina que es insensible a la luz porque no posee bastones ni conos.

La mácula lútea es una región que tiene en su centro una depresión o fovea donde se halla la mayor cantidad de células sensoriales responsables de la visión; por eso es considerada la zona de mayor agudeza visual.

Medios transparentes

Estos medios refringentes constituyen el sistema dióptrico del ojo, y están formados por el cristalino, el humor acuoso, el humor vítreo y la córnea.

Cristalino: Es una lente biconvexa elástica, incolora y trasparente, que se ubica inmediatamente por detrás del iris, y que está sujeta por el ligamento suspensor del cristalino o zónula de Zinn, que lo fija a la túnica vascular. El cristalino divide el globo ocular en dos compartimientos, uno anterior que contiene el humor acuoso, y otro posterior, que contiene el humor vítreo. Se encarga de enfocar la luz para que sobre la retina se vea una imagen nítida (clara). Si bien tiende a adoptar una forma redondeada, debido a la presencia de músculos presenta una curvatura que varía según la distancia a la que se hallan los objetos que se miran.

Humor acuoso: es un líquido incoloro y transparente, formado en su mayor parte por agua (98%). Se aloja en el compartimiento anterior del globo ocular. Este líquido provoca la refracción de los rayos luminosos que lo atraviesan.

Humor Vítreo: También llamado cuerpo vítreo, es una masa transparente y gelatinosa que llena la cavidad comprendida entre el cristalino y la retina (compartimiento posterior).

El humor vítreo está envuelto en una membrana, la membrana hialoidea y atravesado en sentido antero posterior por el conducto hialoideo o de Cloquet, por el que pasa una arteria durante el estado embrionario.

Córnea: Es la parte anterior de la esclerótica, que se hace transparente para dejar pasar los rayos luminosos. Es una membrana transparente, de unos 0,5 mm de espesor.

ANEXOS DEL OJO

El ojo está rodeado de una serie de formaciones que lo protegen y que le imprimen movimientos. Ellos son: las cejas, los párpados, la conjuntiva, el aparato lagrimal, los músculos y la cápsula de Tenon.

Cejas

Son dos salientes en forma de arco, cubiertas de pelos, que coinciden con el borde superior de la cavidad orbitaria. Su función es la de proteger a los ojos de la transpiración que se desliza por la frente.

Párpados

Son dos repliegues músculo-membranosos –superior e inferior- que se extienden por delante del ojo. El párpado superior es más desarrollado y movible que el inferior. Ambos cumplen una función de protección contra los objetos externos y contra los excesos de iluminación.

En los bordes libres de ambos párpados se implementan pelos gruesos, cortos e incurvados llamados pestañas , que ayudan a proteger el ojo. En esos bordes también se encuentran los orificios de desembocadura de unas glándulas sebáceas especializadas llamadas glándulas de Meibomio.

Conjuntiva

Es una tenue membrana mucosa y trasparente que cubre la parte anterior del ojo (blanco del ojo y córnea) y la parte posterior de los párpados.

Aparato Lagrimal

Este aparato consta de una glándula lagrimal, de conductos lagrimales y de un órgano reservorio de lágrimas llamado saco lagrimal.

La glándula lagrimal está ubicada en la parte superior y externa del ojo Las lágrimas que segrega constantemente se deslizan hasta el ángulo interno del ojo, donde existe un espacio llamado largo lagrimal.

Las lágrimas están formadas principalmente por agua y sales, y contienen una sustancia bactericida llamada lisozima, que impide el desarrollo de los gérmenes.

El saco lagrimal es un pequeño órgano reservorio de lágrimas que se aloja en la fosita lagrimal del hueso unguis.

Las lágrimas que inundan el lago lagrimal pasan a través de pequeños orificios, que se encuentran por delante de la carúncula lagrimal, a un conducto que las transporta hacia el saco lagrimal. De allí son vertidas en las fosas nasales por el conducto nasal lagrimal. De allí son vertidas en las fosas nasales por el conducto nasal, donde normalmente se evaporan.

Músculos

Los músculos del ojo son siete, 4 rectos: superior, inferior, externo e interno; 2 oblicuos: mayor y menor, y un elevador del párpado superior.

La contracción de los músculos rectos hace girar el ojo hacia el lado correspondiente (superior, inferior, interno o externo).

La concentración de los oblicuos le hace girar hacia abajo o arriba, y hacia fuera.

El elevador del párpado superior, como su nombre lo indica, lleva el párpado superior hacia arriba.

Cápsula de Tenon

Es una membrana resistente, de naturaleza fibrosa, que recubre parcialmente a la esclerótica, y que forma la vaina de los músculos del ojo. Cumple la función de sostener al globo ocular, al mismo tiempo que lo separa de la parte posterior de la cavidad orbitaria.

Anomalías del Ojo

Cuando las imágenes se forman en la retina se dice que el ojo es normal o emétrope (del friego em, en y métrom, medida).

En otros casos la imagen se forma por delante o por detrás de la retina; se dice entonces que el ojo es amétrope (del griego a, sin y métron, medida). Si la imagen se forma por delante de la retina, el ojo se denomina miope (del griego myein, cerrar y ops, ojo); y si se forma por detrás, se dice que es hipermétrope (del griego hyper, más allá y métron, medida).

La miopía se produce cuando el diámetro anteroposterior del globo ocular es demasiado largo, o cuando la cara anterior del cristalino es demasiado convexa. Los que padecen de esta anomalía no ven bien a la distancia, y necesitan lentes bicóncavas.

La hipermetropía se presenta cuando el diámetro anteroposterior del globo ocular es corto o cuando la cara anterior del cristalino es casi plana. El hipermétrope no ve bien de cerca y su defecto se corrige con lentes biconvexas.
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