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LAS ESPECIES EXÓTICAS INVASORAS EN EL PERÚ
1Informe Nacional
Resumen Ejecutivo.-

El Perú presentó un informe al SBSTTA-6 llevado a cabo en Montreal-Canadá, en marzo último. En éste se alcanzaron una serie de reflexiones, siendo una de las primeras, que el problema de las especies exóticas o introducidas es cuantitativa y cualitativamente distinto al de las especies invasoras, pues éstas constituyendo solo una fracción de las primeras, producen notables efectos - generalmente negativos - sobre la diversidad genética de las especies nativas y los procesos evolutivos que los acompañan.

Es pertinente hacer algunas reflexiones alrededor de este punto, como profilaxis académica (teórica) y legal (práctica). El uso del término exótico en el Perú, no significa lo mismo para instituciones que tienen que ver con la problemática fito y zoosanitaria, como es el caso del Instituto Nacional de Sanidad Agraria (SENASA) que es entendido como oriundo o procedente de otro país, y se estaría aplicando sólo para aquellas especies en las que la especie humana es su “vector” intencional o involuntario. Otras instituciones, más vinculadas al Convenio sobre Diversidad Biológica, consideran que un concepto de especie exótica debe ser más amplio, adoptándose aquél que precisa que debe recibir tal denominación toda “especie que se halla fuera de su área de distribución natural” (UICN, 2000). Este concepto, prescinde de los límites políticos que tienen las naciones y emerge como el más aparente. De cualquier modo es necesario llegar a tener un único y satisfactorio concepto de especie exótica, a fin de evitar peligrosas confusiones futuras.

Surge la pregunta aquí si en casos de determinados fenómenos naturales, como avalanchas, inundaciones, huracanes, o - como se indica desde el punto de vista del SENASA -, que existen especies exóticas que se diseminan en forma natural, como son hongos, virus y bacterias a través de vectores como insectos, nemátodos y aquellos insectos que tienen poblaciones migrantes como las langostas, existen suficientes evidencias que innumerables especímenes no nativos son transportados desde lugares lejanos, o simplemente desde ciertos hábitats, hacia otros donde antes no existían, convirtiéndose en “colonizadores” o “fundadores” de nuevas poblaciones y desde nuestro punto de vista, naturales. En cualquier caso parecerían tener el derecho (y hasta la necesidad) de ser denominados también exóticos pero de hábitat. Para el SENASA lo que tenemos como nativo dentro de un país simplemente no podemos considerarlo exótico.

Aquí existe la necesidad de aceptar la existencia de un fenómeno general que como tantos otros, son diferenciables según sus causas en naturales y artificiales. Si bien las consecuencias de estas últimas - por ser antropogénicas - son las que pueden y deben ser reguladas, las primeras merecen también ser estudiadas, porque las introducciones naturales pueden potencialmente volverse invasoras.

La prioridad de aplicación del articulo 8h del Convenio sobre Diversidad Biológica (CBD 1992) está en directa relación al grado de desconocimiento nacional acerca del impacto real y potencial de todas las especies introducidas. La falta de sistemas de alerta y seguimiento para especies que escapan a la jurisdicción del SENASA, son preocupantes, puesto que la Organización de Protección Fitosanitaria del Perú (SENASA), cuenta con un sistema de vigilancia a través de monitoreos y predios pilotos, a fin de alertar sobre plagas exóticas que pudieran haber ingresado al país, en forma natural o a través de la actividad humana, además cuenta con todo un sistema para prevenir y controlar plagas a la actividad agropecuaria nacional, incluyendo dentro del término plaga a cualquier especie, raza o biotipo vegetal, animal o agente patógeno dañino a la plantas o productos vegetales. Estas carencias afortunadamente tienden a desaparecer debido al renovado esfuerzo de los entes gubernamentales.

El Consejo Nacional del Ambiente (CONAM) - Punto Focal Nacional del CDB - ha considerado de alta prioridad el desarrollo de mecanismos, manuales y procedimientos para prevenir fundamentalmente la introducción de especies indeseables, y si ella se realiza, sea de acuerdo a normas y reglas precisas. La Estrategia Nacional de la Diversidad Biológica del Perú y la Agenda Nacional Ambiental han incluido el principio denominado utilización sostenible de los recursos naturales renovables en su frente de acción, siendo una de sus objetivos estratégicos el controlar las especies invasoras. El trabajo específicamente está dirigido a formular mecanismos eficaces para las aduanas y para el control en puertos y será iniciado a fines del año 2001, si se superan problemas de financiamiento.

Al respecto se debe tener en cuenta que existe la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF), la Organización Internacional de Epizootias y el Codex Alimentarius, entes que regulan el comercio exterior dentro del marco de la OMC y de los cuales el Perú es país firmante, al igual que la mayoría de países en el mundo; los cuales tienen competencia directa sobre este tipo de especies.

La institución encargada de administrar los recursos de flora y fauna silvestre en el Perú es el Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA), organismo descentralizado ubicado en la estructura funcional del Ministerio de Agricultura, habiéndosele promulgado algunas normas internas y resoluciones dando pautas para la apropiada introducción de especies exóticas. El otro organismo con competencia y necesariamente involucrado en el tema del mismo sector es el SENASA.. La recientemente promulgada ”Ley Forestal y de Fauna Silvestre, en su artículo 24 indica que las autorizaciones de introducción de especies exóticas de flora y fauna al territorio nacional, son expedidas por el Ministerio de Agricultura. Su Reglamento también ha sido recientemente promulgado. Al nivel de la autoridad en sanidad agraria, fauna silvestre y pesquera, se han adoptado medidas de prevención, la mayoría dirigidas hacia una evaluación del impacto ambiental que generaría su introducción, aún cuando existe razonable consenso que la medida inmediata y más segura, es el mantenimiento de las especies exóticas en el más estricto confinamiento hasta conocerlas.

El grado actual del conocimiento de los procesos para evaluar los riesgos derivados de la introducción de especies no nativas al territorio nacional, es variable en extremo. Encuestas relativamente recientes indican que las instituciones que no tienen directa relación con las medidas administrativas o de alerta para tal introducción, han respondido que no existe este tipo de evaluaciones, en tanto que aquellas que sí tienen responsabilidad directa o están relacionadas de alguna manera, respondieron que si existen.

Casos de introducción y problemas en el Perú.-

Diferentes instituciones han evaluado el impacto ambiental de algunas especies introducidas en la amazonia del Perú. Para el grado de avance científico actual las evaluaciones son consideradas “de grano grueso”. Entre sus resultados, desafortunadamente no se ha apreciado alguno “de grano fino” que mencione el tipo de impacto o erosión que puede haberse producido al nivel de la diversidad genética de las especies nativas con las que han interactuado. En nuestro país tenemos casos evidentes de introducción que sí constituyen un problema, son verificables por cualquier metodología y tendrían carácter de daño irreversible.

Puede citarse como ejemplo de esto último, el muy conocido caso de la "trucha arco iris" (Onchorynchus mykiss) y del “pejerrey argentino” (Odontestes bonariensis), que virtualmente han extinguido varias especies de peces comestibles nativos tales como el "suche" (Trychomycterus rivulatus) y a algunas especies de los géneros Orestias (05 de 20), Astroblepus (15) y Basilichtes (02) en los ríos y lagos altoandinos. La trucha, oriunda de Norteamérica, es extremadamente voraz habiendo modificado radicalmente la cadena trófica de tales hábitats (Ortega & Chang 1998).

Otro caso es el del pez Poecilia reticulata, que en la región de Selva Alta ha sido utilizado como controlador biológico de los mosquitos Anopheles spp. (vectores del Plasmodium causante del paludismo). En ciudades como Tingo María (Dpto. de Huánuco) e Iquitos (Dpto. de Loreto), todos los canales naturales y artificiales de agua que cruzan la ciudad, presentan a esta especie como la dominante y en algunos lugares la única existente (Ortega & Chang op. cit., J.H. Córdova, datos no publicados).

En Selva Baja se desconoce el impacto (si existen estudios no han difundido lo suficiente) que podría estar generando el pez cíclido africano conocido como “tilapia del Nilo” (Oreochromis niloticus), introducido para propósitos alimentarios. Ejemplares de esta especie se habrían escapado de algunas piscigranjas y, dado que existen varias especies de cíclidos nativos con los que podría cruzarse, amerita una investigación en este sentido (Ortega & Chang op. cit. )

Entre los crustáceos tenemos como el caso más notable la introducción del “camarón de Malasia”. Pertenece al género Machrobrachium. Existen noticias de la existencia criaderos en la costa del Perú que lo estarían manteniendo en condiciones poco seguras. Una evaluación cuidadosa debe hacerse sobre todo en los ríos de la costa norte, donde existen otras especies nativas del mismo género (H. Ortega, com per., J.H. Córdova, datos no publicados). Tampoco se ha evaluado el impacto del “caracol de las huertas” (Helix adspersa) que en algunos sitios es una verdadera plaga de las hortalizas de la Costa. Otro invertebrado cuyo impacto en la costa noroeste del Perú aún no ha sido evaluado, pero que ciertamente ha causado la muerte de ejemplares de especies asilvestradas tales como equinos y caprinos principalmente, es la conocida como “abeja africanizada” (género Apis), que introducida por apicultores artesanales desde la parte oriental de los Andes, posibilitando que pudieran superar esta barrera natural. Curiosamente, aquí las africanizadas no son tan mal vistas por los conservacionistas, pues parecen ser una potencial forma de eliminar dicho tipo de equinos y caprinos que son considerados unos de los peores males ecológicos para los bosques de algarrobo (Prosopis sp.). Ejemplares de esta especie de abeja se encuentran en Lima y formalmente no se ha reportado caso fatal humano alguno. Tampoco se han reportado enjambres (J.H. Córdova, datos no publicados). Tal parece que su conducta agresiva estaría en relación directa con algunos componentes ambientales tales como las temperaturas elevadas (por encima de los 30° C en promedio). Otro insecto invasor nocivo para los frutales de la Costa es la mosca mediterránea Ceratitis capitata. Sobre ésta mosca y otras de la fruta, el SENASA dispone de mucha información que podría servir de ejemplo de cómo se está controlando a esta plaga en el Perú y cómo podría utilizarse esta experiencia para contrarrestar lo que ocurre o podría ocurrir, con otras especies invasoras o potencialmente invasoras, respectivamente.

El área de invertebrados (insectos especialmente) parece ser una de las que debería ser estudiada con más urgencia, pues según el especialista, Dr. Gerardo Lamas, en lo que es el rubro de los “insectos útiles”, se habrían introducido al Perú en los últimos cien años, aproximadamente doscientas especies de diferentes partes del mundo y se desconoce su destino final

Respecto a anfibios, un investigador extranjero (Péfaur 1984, en Rodríguez et al. 1993, Morales 1998, J.H. Córdova datos no publicados) identificó erróneamente como nueva especie a una población introducida de dendrobátido para Lima, Colosthetus “littoralis”. Se le ha encontrado en zonas muy próximas a la línea costera de la ciudad capital (Barranco, Chorrillos y Pantanos de Villa). Al parecer su introducción se debió a un comerciante que liberó un número de ejemplares de ambos sexos, cuando no pudo venderlos. Se determinó que su origen son las regiones andinas de los departamentos de Cajamarca, Huánuco y Ancash (derivaría de Colosthetus sylvaticus o C. elachyhistus). Este caso es un ejemplo de una especie que no es exótica para un país, pero si lo es para una zona específica de su territorio o hábitat, como es su Costa Central. Se estima que compite con todas las especies nativas entomófagas (aves pequeñas principalmente).

Referente a hongos, se tiene el reporte de dos especies parásitas introducidas proveniente del sur de Sudamérica. Ellos son denominados comúnmente como “roya” y “carbón” (Puccinia graminis y Ustilago maidis), que han causado daño a gramíneas, cultivadas y nativas (M. I. la Torre, com. per., H. Beltrán, com. per.). La diseminación de royas y carbones a través de esporas se da principalmente en forma natural. Habría que establecer o mejorar algunos protocolos de control entre países limítrofes para reducir al máximo su tránsito, complementándose con medidas internas que incluirían su total erradicación, algo que no es precisamente ni fácil ni barato.

Entre las plantas dos destacan por sus efectos nocivos. En primer lugar el “kikuyo” (Penicetum clandestinum), una gramínea oportunista que en la Sierra perjudica los cultivos de “alfalfa” y al “ichu” silvestre (los “sofoca”) y produce heridas e induce enfermedades en las cavidades bucales de camélidos nativos (Lama vicugna y L. guanicoe). Inclusive afecta la estructura de las casas tradicionales de adobe en la serranía. En segundo término se tiene el caso del “jacinto de agua” (Eichhornia crassipes) y de la “lenteja de agua” Lemna sp . Todo parece indicar que ellas serían nativas de la Costa peruana y fueron introducida en la Selva y el Altiplano (exóticas de hábitat), constituyéndose en virtual plaga en las playas en el río Amazonas y del Lago Titicaca (y de otras partes del mundo), pues su altísima densidad en algunos lugares impide el paso de la luz hacia los cuerpos de agua, eliminando la posibilidad de existencia de los productores primarios (algas nativas principalmente) (E. Cerrate, com. per., O. Tovar 1998, O. Tovar, com. per.). Según SENASA debería proponerse acciones referentes a alcanzar un minucioso mapeo de especies.

En aves, la zona de la Costa Central está visiblemente afectada. Lima posee cuando menos siete especies introducidas que están razonablemente establecidas y compitiendo con algunas de las aves nativas (J. H. Córdova, obs. per.).

Tres especies de mamíferos son invasoras para el Perú en general. Ellos son Mus musculus, Rattus rattus y R. norvegicus. Compiten con las especies carroñeras nativas, habiendo desplazado algunas de ellas en algunos lugares. Para la Costa, una especie es considerada nociva: Capra aegagrus. Esta especie ha desplazado a especies nativas tales como Sciurus stramineus (“ardilla de nuca blanca”) y a Lama guanicoe (“guanaco”) de los bosques de algarrobo (Prosopis sp). S. stramineus, oriundo de los Bosques Secos de la Costa Norte, se ha convertido en especie exótica de hábitat, pues se le puede ver con relativa frecuencia en algunos parques de nuestra ciudad capital. Se estima que sus efectos negativos pronto serán evidentes, pues depredan nidos de aves y compiten por los granos y frutos con nuestras especies nativas (Pacheco et al. 1995, V. Pacheco, com. per.).

En suma, en este informe aún preliminar, se ha podido identificar (ver Lista 1) 69 especies introducidas o exóticas (sensu lato) que es posible calificarlas como protagonistas de diferentes grados de amenaza a los ecosistemas, hábitats y especies nativas, tanto para la fauna como para la flora nativa del Perú. Faltan evaluar más de 200 “insectos útiles” y una cantidad mayor de “plantas ornamentales, comestibles y medicinales” que desde hace siglos vienen introduciéndose en diferentes lugares del país. Existe consenso en admitir que es porque no se les ha estudiado apropiadamente. No se conoce virtualmente nada acerca de los procesos evolutivos por los que tienen que haber pasado las mismas especies exóticas. Por ello conocer tanto la magnitud de las amenazas, como la de casos absolutamente inocuos y hasta benéficos, debe ser prioritario.

Alternativas a explorar brindan ahora las mejoras en la normatividad vigente, combinadas con las experiencias del SENASA, INRENA y el Instituto del Mar del Perú (IMARPE). Por ejemplo, existen condiciones favorables para hacer actividades de conservación ex situ de especies nativas vía criaderos e invernaderos o jardines botánicos. Aquí sería de enorme importancia para la correcta gestión del Gobierno, que se conociera la procedencia exacta de los progenitores y que se hiciera una caracterización genética de cada uno de ellos, a fin de que el porcentaje de los ejemplares producidos por este tipo de conservación que se deseen destinar a la naturaleza para repoblamiento, vayan a lugares donde su dotación genética así lo determine. Caso contrario se estaría introduciendo genes dentro de poblaciones, probablemente muy distintas, tanto que podrían comprometer al patrimonio genético de las nativas, y por supuesto, a su proceso evolutivo natural.

Ha surgido recientemente una nueva megatendencia: la conservación genética, y no ha emergido por azar. Conocer sus fundamentos empezando por los más altos niveles de Gobierno y del Estado parece ser un imperativo, pues las lecciones del pasado, nos dicen que nunca más que ahora debemos ser muy cuidadosos del problema que significan las especies exóticas o introducidas, sobre todo las invasoras que dañan ecosistemas, hábitats y especies.

En cuestión de la vigilancia de especies transfronterizas, consideramos que aún existe ignorancia en relación a como hacerla. La mejor información habría que recogerla justamente en los departamentos fronterizos, especialmente de la región amazónica. En este punto el Perú está avanzando hacia un acuerdo en el sentido de formar un “Task Force” bajo el paraguas de la Comisión Nacional de Diversidad Biológica (CONADIB). Los organismos que naturalmente deben tener presencia y contribuir con la superación de este problema deben ser, entre otros, SENASA, UICN, INRENA, MIPE, MHN-UNMSM, APECO y DIVERSITAS-Perú.

A nivel nacional existen grandes vacíos de información y se propone que debería abordarse este problema cuando menos en los siguientes niveles:

  1. Buscando información complementaria por medio de encuestas, revisiones bibliográficas y creación de bibliotecas especializadas, como una primera etapa de emergencia y de muy corto plazo sobre el tema de las Especies Exóticas Invasoras.

  2. Delineando una Estrategia Nacional conducente a sentar las bases para un mejor diagnóstico-pronóstico del problema, para lo cual se requiere financiamiento.

  3. Modificando el Plan de Estudios Profesional, especialmente al nivel universitario, haciendo énfasis en la exposición y discusión del problema de las especies exóticas invasoras. A partir de éste nivel deberá hacerse una difusión que tenga la más amplia cobertura nacional.

  4. Estableciendo alianzas estratégicas bilaterales o multilaterales con los países limítrofes en principio.


DIRECTRICES PARA LOS PERFILES NACIONALES.-

1.- Lista de especies identificadas como nocivas, invasoras o plagas y sus impactos.


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