PRÓlogo




descargar 488.41 Kb.
títuloPRÓlogo
página1/20
fecha de publicación25.10.2016
tamaño488.41 Kb.
tipoDocumentos
b.se-todo.com > Documentos > Documentos
  1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   20


TALENTO:

ESTRATEGIAS PARA SU DESARROLLO EN EL CONTEXTO ESCOLAR
COLECTIVO DE AUTORES
CÁTEDRA DE INTELIGENCIA, CREATIVIDAD Y TALENTO

INSTITUTO SUPERIOR PEDAGÓGICO ENRIQUE J. VARONA

CIUDAD DE LA HABANA

2003
ÍNDICE

Capítulos


Pág.

Prólogo


1

  1. El Estudiante Talentoso y sus Necesidades Educativas Especiales (Dra. Doris Castellanos)




4

  1. ¡Atención, educadores! ¿Quiénes son los estudiantes superdotados y talentosos? (Dr. Omar Torres)




25

  1. Diagnóstico del potencial intelectual: la perspectiva del profesor en la identificación del talento (Dra. Doris Castellanos)

36

  1. Estrategias de educación diferenciada para la atención a los estudiantes superdotados y talentosos en la escuela (Dr. Omar Torres).




51

  1. Estrategias para el desarrollo del talento (Dra. Raquel Lorenzo y Dra. Marta Martínez)

66

  1. Atención educativa a la diversidad de escolares talentosos en la escuela primaria (MSc. Nilda Vera y MSc. Caridad Vera)




77

  1. La orientación familiar: una estrategia para la atención al talento (Msc. Francisca Morales)




95


PRÓLOGO


El libro que se presenta está conformado por una serie de artículos que constituyen, de una u otra manera, resultados del trabajo de sus autores (investigaciones, Tesis Doctorales, Tesis de Maestría) en los marcos del proyecto de la Cátedra de Inteligencia, Creatividad y Talento del Instituto Superior Pedagógico Enrique J. Varona.



Los artículos abordan las principales aristas de un campo de investigación e intervención relativamente nuevo en nuestro país: la atención a los individuos talentosos en el contexto educacional, y en sentido más general y estratégico, la promoción del talento desde nuestras instituciones escolares. Estas aristas – identificación, estimulación y orientación de las altas potencialidades de nuestros estudiantes y evaluación de las acciones implementadas – constituyen sin dudas los principales ejes para proyectar las estrategias educativas destinadas a este fin. Sin dejar de girar alrededor de estos ejes básicos, los autores brindan sus perspectivas y experiencias, y sus propias opiniones.
Así, el trabajo “El estudiante talentoso y sus necesidades educativas especiales” abre el compendio ofreciendo argumentos para sostener una posición que estará presente a lo largo de sus páginas: los estudiantes con altas potencialidades y talentos son una parte de diversidad de estudiantes que asiste a nuestros centros escolares que requiere de un apoyo y de una atención diferenciada, especialmente destinada a garantizar el pleno desarrollo de sus potencialidades.
En el capítulo II, titulado “¡Atención educadores! ¿Quiénes son los estudiantes superdotados y talentosos?”, se aborda directamente la caracterización general de ese sector de la población escolar, resaltando aquellas particularidades específicas que les hacen acreedores de los esfuerzos educativos para su educación, y que permiten su identificación oportuna. Precisamente, el tercer trabajo presentado, “Diagnóstico del potencial intelectual: La perspectiva del maestro en la identificación del talento”, discute la posibilidad real del maestro de asumir una responsabilidad clave en la detección de las potencialidades talentosas de sus estudiantes y brinda una alternativa para hacer de este empeño una tarea viable y enriquecedora.
En los capítulos IV, V y VI se presentan diferentes visiones y soluciones al problema de la atención educativa al desarrollo de los talentos. El capítulo IV, “Estrategias de educación diferenciada para la atención a los estudiantes superdotados y talentosos en la escuela”, analiza en detalle las posibilidades que ofrecen las adaptaciones o modificaciones curriculares en el campo de la educación del talento, mientras que se detiene en algunas formas de organización de este proceso, como son la creación de los Talleres de Reflexión y de los Centros de Interés Especializados en las escuelas.
El capítulo V, “Estrategias para el desarrollo del talento”, pone el énfasis particular en el diseño de estrategias para promover el talento en la escuela, a partir de opciones centradas en las competencias y estrategias de los estudiantes para estudiar, autovalorarse y evaluarse, e investigar, y utilizando vías como la estimulación intracurricular, la compactación del currículum, la estimulación extracurricular y el tratamiento didáctico compensatorio.
A su vez, en el capítulo VI, “Atención educativa a la diversidad de escolares talentosos en la escuela primaria”, se recomiendan estrategias concretas para la identificación del talento por parte de los maestros, así como una sugerente solución a la problemática de su desarrollo en la educación infantil: los juegos profesionales.
El libro cierra con la presentación de una cuestión de vital importancia: el apoyo y la ayuda que pueden brindarse, desde la propia escuela, a los padres y familias de aquellos niños y adolescentes talentosos o potencialmente talentosos. El artículo “La orientación familiar: una estrategia para la atención al talento” refiere una alternativa de trabajo en esta dirección y destaca la naturaleza cooperativa del empeño social de formar personalidades creadoras.
Finalmente, no queremos cerrar este Prólogo ni invitarlos a la lectura y a la reflexión, sin recordar que la atención a los/las estudiantes de altas potencialidades, capacidades y talentos constituye una expresión de la necesidad de conjugar la búsqueda de la excelencia con los principios de la equidad. El principio de la igualdad de oportunidades educacionales exige tener en cuenta la innegable existencia de la diversidad y de las necesidades educativas especiales de los diferentes grupos de estudiantes.
Brindar a estos/estas estudiantes las oportunidades de acceder a una atención individualizada a través de diferentes alternativas que apoyen su desarrollo cognitivo, afectivo y social, constituye un foco importante de la investigación y la intervención educativa, que debe irradiar beneficios hacia todo el estudiantado y hacia el sistema educativo en general. Esto significa la necesidad de armonizar la educación del talentoso con la educación para el talento, como dos caminos que no deben ser excluyentes aunque a menudo han sido concebidos de esta manera.
Desde esta perspectiva de comprende que queda aún mucho por hacer. Estimular el desarrollo de la investigación sobre el desarrollo y la educación del talento constituye, pues, una prioridad insoslayable.

I. EL ESTUDIANTE TALENTOSO Y SUS NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES 1

_____________________________________________
Dra. Doris Castellanos Simons
Extracto de una sesión de trabajo con maestros:

“ - Piensen en una palabra para definir al alumno talentoso...

- Inteligente ...

- Perseverante ...

- Impredecible ...

- Problemático ...

- Sufrimiento ...

- Incomprendido ...

- Indisciplinado ...

- Vulnerable ...

- Productivo ...

- ¡Desafío!


La necesidad de un apoyo y estímulo especial al talentoso se fundamenta en el reconocimiento y respeto de la diversidad, y en el principio del carácter personalizado e integral de la educación.
Desde las primeras décadas de este siglo, los pioneros en la investigación y atención a los individuos talentosos destacaron la necesidad de un apoyo, una guía y una orientación diferenciada para estos sujetos (Gowan, citado por Silverman, 1993) partiendo de la existencia de necesidades educativas especiales asociadas a su condición de talentosos.
Este trabajo tiene como objetivo revisar algunas cuestiones básicas relacionadas con el estudiante talentoso: (a) la determinación de sus necesidades especiales y (b) su adecuada atención y educación.

1. ¿Qué se entiende por talento?
La concepción tradicional del talento (marcadamente biologicista e intelectualista) ha dado paso en las últimas décadas a concepciones multidimensionales, holísticas. Estas concepciones no solamente enfatizan en la importancia de los aspectos puramente intelectuales (inteligencia y habilidades, o capacidades generales y específicas, etc.), sino también en otros como las motivaciones de los sujetos, las cualidades volitivas de su personalidad, sus potencialidades creativas y capacidad para producir contribuciones socialmente valiosas e innovadoras, así como en las particularidades personológicas de los individuos. El papel del medio social y la educación son elementos que igualmente están presentes con fuerza creciente en los modelos actuales sobre el talento (para un análisis del problema de las definiciones, y de los modelos del talento, consultar Castellanos, 1997, 1999).
Así, por ejemplo, una de las definiciones del talento que mayor impacto ha tenido en el mundo educativo apareció en 1971, en el Informe del Comisionado de Educación de Estados Unidos al Congreso Norteamericano, llamado comúnmente Informe Marland (citado por Juidías, 1996, p. 9).
“Niños superdotados y con talento son aquellos identificados por personas calificadas profesionalmente que, en virtud de aptitudes excepcionales, son capaces de un alto rendimiento. Son niños que requieren programas y/o servicios educativos superiores a los que de manera habitual proporciona el programa escolar, para lograr a cabo su contribución a sí mismos y a la sociedad. Los niños capaces de altas realizaciones incluyen aquellos que han demostrado su alto rendimiento y/o potencialidad en cualquiera de las siguientes áreas, por separado o en combinación:

a) capacidad intelectual general

b) aptitudes académicas específicas

c) pensamiento productivo o creativo

d) capacidad de liderazgo

e) capacidad para las artes visuales o representativas

f) capacidad psicomotriz”
Esta definición ha servido de punto de partida para la elaboración de muchas otras definiciones, así como de legislaciones que regulan las intervenciones educativas relativas a los talentosos en diferentes países del mundo (Passow, 1993, citado por Castellanos, 1997). A pesar del criticismo que sin dudas ha levantado, tiene el valor de enfatizar en aspectos que en la actualidad constituyen supuestos prácticamente irrebatibles:


  • La naturaleza multifacética o heterogénea del talento,

  • La dualidad o dialéctica de su expresión en productos acabados del desarrollo y en potencialidades,

  • La necesidad de la búsqueda de alternativas educacionales que permitan satisfacer las necesidades especiales que en estos sujetos se generan.


Otra de las conceptualizaciones más reconocidas en la actualidad, tanto por su valor heurístico como interventivo, es la de J. Renzulli (1986). Su Modelo de los Tres Anillos (ver Anexo 1), centrado en la actualización de las potencialidades a través de las conductas talentosas (logros, contribuciones, productos), defiende la idea de que una definición de talento debe hacer también alusión a componentes esenciales que no son cognitivos (factores relativos a la motivación y a la personalidad), y debe, además, contemplar la dimensión educativa de este fenómeno. El talento consiste, según este autor:
“ ... en una interacción entre tres grupos básicos de características humanas: capacidades generales por encima de la media, altos niveles de compromiso con la tarea, y altos niveles de creatividad. Los niños superdotados y talentosos son aquellos que poseen, o son capaces de desarrollar, este conjunto compuesto de rasgos, y aplicarlos a cualquier área potencialmente valiosa de realización humana. Los sujetos que manifiestan, o son capaces de desarrollar, una interacción entre estos tres grupos de características, requieren de una amplia variedad de oportunidades y servicios educacionales que comúnmente no se brindan en los programas regulares” (citado por Juidías, p. 11).
Desde otra perspectiva, la concepción de Sternberg (Sternberg y Davison, 1986) representa un de los modelos más en boga sobre el talento, a pesar de que se inscribe en una tradición más diferencial (Marchesi y Martín, 1998) y cognitiva. Comprende tres sub-teorías que intentan explicar, respectivamente:


  1. La naturaleza del funcionamiento inteligente superior, abordada en su sub-teoría componencial

  2. El tipo de tareas y situaciones en que se expresa la conducta talentosa, abordada en su sub-teoría experiencial

  3. Las funciones que cumple la misma en la interacción del sujeto con su entorno social, explicada en su sub-teoría contextual


El funcionamiento talentoso es visto por Sternberg en términos (a) de capacidades superiores para el procesamiento de la información y para la regulación eficiente de la conducta intelectual, de las posibilidades de abordar exitosamente situaciones nuevas, y (b) de la capacidad de operar flexiblemente con los recursos cognitivos y personales para lograr un adecuado ajuste y transformación creadora del contexto. Más recientemente el autor ha concebido el desempeño talentoso y creador como el resultado de la conjunción de seis factores: inteligencia, conocimiento, estilos intelectuales, personalidad, motivación y contexto ambiental.
La posición asumida en este trabajo parte de los fundamentos aportados por las concepciones holísticas y sociales del talento (Castellanos, 1997).
Se considera al talento como la integración dinámica - estructural y funcional - de la alta capacidad intelectual general y/o de capacidades particulares con el desarrollo de una intensa y sostenida motivación del sujeto hacia una o más áreas de la actividad humana, lo cual implica la conjunción activa y sumamente individualizada de los recursos personales, la actualización de las potencialidades creadoras, y su concreción en realizaciones y desempeños de calidad y originalidad en esferas específicas o áreas más generales de la actividad humana. Al nivel de la personalidad, el talento puede expresarse, en este sentido, como una configuración (González, 1999).
Se reconoce igualmente que el talento tiene su expresión al nivel de la potencialidad y/ del desempeño actual, más como fenómeno en constante desarrollo y enriquecimiento que como un producto acabado, y que sus posibilidades de desarrollo y manifestación (el tránsito constante de la potencialidad a la realidad) están condicionadas por el interjuego dialéctico entre variables biológicas y evolutivas, personales, situacionales y socioculturales.
Desde cualquiera de las aproximaciones teóricas elaboradas en la actualidad, es fácil llegar a la conclusión de que los estudiantes talentosos constituyen una población que requiere, en virtud de sus características, una respuesta educativa específica, que, como plantean Marchesi y Martín (1998), “va más allá de la normal atención a la diversidad que se plantea en el centro y en las aulas para adecuar la enseñanza a la mayoría de los alumnos” (p. 241).
Lograr la instrumentación de esta respuesta, teniendo en cuenta la necesaria armonía entre la atención a la excelencia y el principio de la equidad, constituye un reto a la escuela y al profesor.
A continuación se abordarán algunos aspectos que constituyen una base indispensable a tomar en cuenta para el diseño de estrategias pedagógicas y proyectos educativos que tengan como objetivo la atención a los talentos de nuestros niños, adolescentes y jóvenes en la escuela.
  1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   20

similar:

PRÓlogo iconPrólogo a la nueva edición
«crimi- prólogo a la nueva edición nal». Para esta investigación se toma la definición más estrecha, la de personas

PRÓlogo iconPrólogo

PRÓlogo iconPRÓlogo

PRÓlogo icon1. Prólogo

PRÓlogo iconPrologo

PRÓlogo iconPRÓlogo

PRÓlogo iconPrologo

PRÓlogo iconPrologo

PRÓlogo iconPrólogo: (Atena)

PRÓlogo iconPrólogo a la edición en castellano 7




Todos los derechos reservados. Copyright © 2019
contactos
b.se-todo.com