El Pregrado en Gestión Cultural y Comunicativa de la Universidad Nacional de Colombia sede Manizales en la Construcción de una Política Cultural para la Educación Superior en Colombia




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Gestión Cultural

De la Difusión, la Divulgación y la Promoción Cultural

a la Formación en Gestión Cultural.

El Pregrado en Gestión Cultural y Comunicativa de la Universidad Nacional de Colombia sede Manizales en la Construcción de una Política Cultural para la Educación Superior en Colombia


Fabio Rincón Cardona

Medellín 20 y 21 de 2008

1er Encuentro Nacional de Instituciones de educación superior

Ruta:


  1. Historia

  2. Horizontes de sentido en la Gestión Cultural

  3. Pregrado en Gestión Cultural y Comunicativa de la Universidad Nacional de Colombia sede Manizales

    1. 3.1 Competencias

    2. 3.2 Malla Curricular

  4. Conclusiones


Desde la esterilidad de la certeza, hacia la fecundidad de la incertidumbre”

Manfred Max Neef

En nombre de nuestro programa de formación en Gestión Cultural y Comunicativa felicitamos y agrademos a la mesa cultural de instituciones de educación superior de Antioquia y a los coordinadores de este encuentro por su iniciativa y realización oportuna de ofrecer un espacio para la construcción de una política cultural para la educación superior en nuestro país.

Las reflexiones y propuestas presentadas no obedecen a una visión e interés personal sino a la vinculación a diferentes procesos y dinámicas del Departamento de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional sede Manizales y por lo tanto son nuestros compañeros de Departamento, la Sede y la Ciudad las que explican, justifican y enmarcan estas reflexiones y el surgimiento del pregrado
1. Historia
“Ni practica sin pensamiento, ni pensamiento sin practica” Manuel Castell
El reto académico, social y cultural que significa el diseño, puesta en marcha y actualización de un programa de formación en cultura y específicamente en Gestión Cultural no tiene una explicación única y directa, unos únicos participes responsables y mucho menos un origen local1.

Situados en la evolución del desarrollo cultural e institucional de nuestro país, en las ultimas tres décadas la Constitución de 1991 que definitivamente permite la entrada de los diferentes haceres culturales como política de estado, la Ley General, el Plan de Cultura además de la experiencia acumulada de nuestras instituciones locales, regionales y nacionales; que lenta, pero eficazmente superan el activismo; la actuación cultural personalizada y la visión de cultura reducida a las Bellas Artes, artes plásticas, visuales, escénicas, literarias y musicales que se plantean la vinculación de la acción y actividad cultural en respuesta a las dinámicas comunitarias; es este el paisaje histórico institucional en el que nos situamos.

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1”Las profesiones no surgen por caprichos académicos o ejercicio de genuflexión esquizoide y de reverencia a los sistemas. Surgen con los desarrollos del conocimiento que explican y prescriben soluciones a las necesidades dinámicas e históricas creadas o no por las sociedades. Surgen como confrontación de complejos, entrelazados acervos de saberes y praxis que pretenden resolver aspiraciones materiales y espirituales de la sociedad con un sentido de realidad. Surgen porque el laboratorio de la sociedad con todas sus demografías genera necesidades y adelantos desde la cultura, la ciencia y la tecnología que exigen nuevas disciplinas que, en lenguaje actual, interdependen, pluridependen, transdependen, esto es, rompen las fronteras de los conocimientos especializados”, LICONA CALPE, Winston, EL PROFESIONAL DE LA GESTIÓN CULTURAL EN IBEROAMÉRICA EN LOS ÁMBITOS PÚBLICO Y PRIVADO

Nuestro Pregrado obedece al desarrollo de diferentes acciones culturales y pedagógicas emprendidas en la región y en el país, con ocho años cumplidos; fueron componentes locales y nacionales ocurridos con anterioridad los que provocaron y apoyaron directa o indirectamente el surgimiento de nuestro programa de formación; pero sería injusto y pretencioso desconocer que también somos fruto de una dinámica internacional que desde finales de la década del 80 específicamente en Europa y desde hace mas de 40 años en Estados Unidos e Inglaterra han venido, con diferentes nombres, producto de diferentes procesos, buscando la cualificación, profesionalización y ejercicio socio cultural de los agentes culturales, gerente cultural, o administrador cultural para unos, o trabajador de la cultura, activista cultural, dinamizador cultural para otros y para nosotros Gestor Cultural.
Alrededor de quince profesores del pequeño y poco visible Departamento de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de Colombia sede Manizales, que prestaba servicios académicos del ciclo básico a carreras del área tecnológica en el afán de buscar una presencia institucional como grupo ofertante del programa curricular de pregrado y luego de múltiples e interminables reuniones, logramos embriagarnos por el sueño de un programa académico que cumpliera:

  • Un corpus teórico interdisciplinario nuevo.

  • Una dinámica de formación distinta cuyo desarrollo se plantee en dialogo con una escala de contextos.

  • Una postura metodologica como docentes a construir y una lectura de la cultura nueva para nosotros como profesores y nueva para una actuación tan antigua como diría Teixeira Coelho en su diccionario critico de política cultural, como aquella “producida desde que alguien actúa como mediador entre el productor cultural, el publico, el estado y el empresario cultural o incentivador (en cualquier combinación de dos de estas cuatro figuras o entre las cuatro simultáneamente)2”




  1. Algunos puntos críticos en nuestra experiencia de formación en Gestión Cultural


Punto 1: De la pasión a la formación, a la vinculación y a la práctica en la Gestión Cultural.

El hablar de formación es mas complejo actualmente y exige que abandonemos el empirismo que fue una constante hasta hoy día entre nosotros. Ese empirismo, generalmente acompañado de una extremada dedicación y pasión a la causa, ha sido una característica recurrente en la mayoría de los países que he estudiado. Pero la pasión – cuyas calidades son innegables- frecuentemente nos hace olvidar que por sí misma, ella no es suficiente para sostener la idea de que la cuestión cultural sobrepasa todas las áreas de la vida humana. Isaura Botelho3


.
El reto que en ese entonces y todavía hoy nos planteamos está signado por el paso del empirismo apasionado, a la formación, la investigación cultural y de ésta hacia la vinculación y práctica social para el ejercicio activo de la ciudadanía.
Es posible que este paso esté resuelto en los programas de formación avanzada de Gestión Cultural ofertados en América Latina - postgrados, especializaciones o maestrías, que se dedican a formar profesionales de diferentes disciplinas y “Gestores en Activo”.
Ante la falsa disyuntiva: ¿práctica o teoría? La respuesta acertada es de Manuel Castell: “Ni práctica sin pensamiento, ni pensamiento sin práctica”. ¿Cómo se ha abordado este aspecto desde nuestro programa de formación en Gestión4?
Diferentes acciones han constituido la ventana de contacto, conocimiento y vinculación de los estudiantes y profesores a la realidad cultural y a la realidad de las prácticas culturales en el contexto regional y nacional.


  • Durante los cuatro años de estudio los estudiantes y profesores enriquecen y confrontan su formación teórica, con salidas de campo en las que visitan instituciones culturales en diferentes regiones del país, generando contactos vinculantes con diferentes aspectos y prácticas culturales existentes.

  • Existencia de un programa de educación no formal para permitir el encuentro de diferentes actores y gestores y compartir saberes y enriquecer experiencias.

  • Programa de diplomado para formación de los gestores pertenecientes al Sistema Nacional de Cultura, en coordinación con las Instituciones culturales regionales y nacionales y en consonancia con las directrices de la Red Iberoamericana de centros y unidades de formación en gestión cultural IBERFORMAT y de la Red Colombiana en Gestión y Estudios Culturales, a las cuales pertenecemos.


A través del pregrado la Universidad Nacional sede Manizales ha llegado a ser un interlocutor con las entidades culturales regionales y nacionales:


  • Ha recibido el encargo de participar activamente en la elaboración del actual Plan Decenal Regional de Cultura.

  • Somos sede regional del Sistema Nacional de Información Cultural SINIC Capítulo Caldas CEDIC desde el año 2000, cuya misión es recopilar, clasificar, sistematizar y difundir la información cultural y apoyar así la toma de decisiones en el sector.

  • La Cátedra UNESCO Gestión Integral del patrimonio con sus programas JUVENTUD Y PATRIMONIO dirigido a estudiantes de media básica de los colegios de la ciudad, los tres cursos Talleres Internacionales de Gestión Integral del Patrimonio y las investigaciones: “Ofertas Culturales y sus públicos en Manizales”, en curso, Patrimonio Bibliográfico de Caldas, Paisaje Cultural Cafetero como Patrimonio de la Humanidad, y el texto Gestión Integral del Patrimonio Cultural y Natural para el CAB, entre otros se presentan como puente evidente entre la academia y el contexto.

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4 http://www.manizales.unal.edu.co

Las anteriores acciones aunque positivas no indican la existencia de un estudiante con actitud comprometida o con activos altos que contribuyan a la formación y potencialización del capital social, como un aceptable grado de asociatividad, de generar y dar confianza o de acrecentamiento de la red de contactos interculturales.
La realidad de los programas y acciones que llamamos de gestión cultural hasta ahora emprendidas en nuestro país y específicamente en las instituciones de educación superior presentan, a mi juicio, las siguientes limitaciones:


  • Un tipo de “racionalidad económica” en la que lo urgente no deja espacio ni recursos para lo importante.

  • Comúnmente las entidades educativas finalizan los conocimientos y vínculos adquiridos, al concluir los proyectos no permitiendo alcanzar la continuidad requerida para constituirse en programas, en planes y mucho menos en políticas culturales.

  • Podría decirse que hay una tendencia en las entidades internacionales o nacionales a establecer vínculos con universidades solamente a través de contratos finítos, de corta duración y para acciones específicas, dependientes siempre de las disponibilidades presupuestarias del momento y de las necesidades coyunturales.


Solamente una entidad formativa que asuma dentro de su misión, objetivos concordantes con los intereses públicos podrá tener iniciativas propias y consensuadas, con temporalidades más amplias y vínculos más estables que permitan al mayor número de estudiantes y profesores participar y constituirse en parte activa de ellos. Unidades de formación y dinámicas que:


  • Contribuyan a generar cambios en el sentido de comunidad, haciéndola partícipe y corresponsable de sus procesos.

  • Sean un vehículo eficaz para la autorrealización, propiciando desarrollos autónomos y auto sostenibles.

  • Incrementen los niveles de satisfacción medidos a través de indicadores de involucramiento, cobertura disfrute y uso.

  • Contribuyan a cambiar la concepción de desarrollo prevaleciente.

  • Faciliten la intercomunicabilidad para hacer posibles encuentros cognitivos con otros contextos y realidades.


Se trata de lograr involucrar a la institución formadora en una intención cultural incluyente y abierta a las necesidades de la nación. En este sentido la política cultural universitaria tiene que trascender su rol profesionalizante y mediador.
A los anteriores lineamientos deben estar referidos los indicadores de calidad de la actividad cultural existente en la Universidad, la Política Cultural Universitaria para la educación superior en Colombia, al igual que los programas de formación en gestión cultural.
En este primer horizonte de reflexión sobresale la realidad de muchos centros educativos en nuestro país quienes, poseen museos, bibliotecas, auditorios, oficinas de divulgación y de extensión cultural e incluso ofertan programas de formación en Ciencias Humanas y expresiones artísticas; cuyos programas y actividades se distancian de las realidades regionales y nacionales no permitiendo constituirse en apoyo a políticas culturales.
El panorama se hace mas critico al preguntarnos cual es el grado de participación de la comunidad No universitaria en su diseño y ejecución?
Punto 2:

Relación de la oferta curricular de gestión con otros programas profesionales y con la política universitaria propia.
Varias experiencias en el contexto latinoamericano demuestran vinculaciones de otros campos profesionales dentro de la propia institución docente con el sector cultural como el caso “Haz tu tesis en Cultura” de Chile, experiencia muy práctica y demostrativa del inmenso campo a descubrir en las relaciones de nuestro sector cultural con otros sectores profesionales.
El caso más reciente en la última década lo constituyen los estudios de economía y cultura en los que el Ministerio de Cultura, Universidades e instituciones de cooperación internacional, Convenio Andrés Bello y otras instituciones han participado activamente en el contexto latinoamericano.
La referencia concreta hace mención a convocar dentro de la institución que posee el programa de formación en gestión cultural, o programas culturales como los que se ofertan por las instituciones presentes en este encuentro, a posibilitar estudios comparados que convoquen a las distintas disciplinas (ciencia, salud, comunicación, economía, etc.) a explorar puntos comunes de apoyo analítico, con ensayos iniciales tendientes a posibilitar dinámicas de interés compartido ampliando la mirada hacia y desde diferentes disciplinas y sectores permitiendo así novedosos enfoques pluridisciplinares entre cultura y tecnología, cultura y salud, cultura y recreación, cultura y turismo, cultura y política.
Es cierto que los presupuestos, los recursos humanos y técnicos, las adecuaciones físicas y la voluntad colectiva, son casi siempre deficitarios, aun así la gestión de la cultura y los programas de formación en gestión cultural no están eximidos, de ninguna manera, de la responsabilidad social con su entorno.
Los programas de formación en Gestión Cultural existentes y las Instituciones de educación superior están en intención y capacidad de construir y mejorar las relaciones mencionadas?.
Punto 3:

Diversidad, libertad y equidad.
“Somos diversos, pero lo somos de maneras diferentes. Un cierto tipo de variación se relaciona con las diferencias que hay entre nuestros fines y objetivos”.

Amartya Sen.

“… aprendimos a amar la identidad y a ignorar la desigualdad”

Walter Benn Michaels.
El profesor Sen nos advierte de otra diversidad importante: – las variaciones en nuestra aptitud para convertir recursos en libertades concretas. Variaciones que hacen referencia al género, a la edad, a la dotación genética, y a muchos otros rasgos que nos dan potencia desigual para construir libertad en nuestras vidas, aunque tengamos la misma dotación en bienes primarios.
Convertir recursos en libertades concretas según Sen, y superar el estado actual en el que “aprendimos a amar la identidad y a ignorar la desigualdad” según Michaels, constituyen parámetros en los que se deben situar los nuevos enfoques de política cultural para la educación superior y para los enfoques de formación en Gestión Cultural en nuestras realidades tan diversas y alternas.
La dinámica que se abre con los aportes a la “cultura y riqueza de las naciones” en los nuevos enfoques de desarrollo humano, de capital social y de responsabilidad social compartida logran distinguir entre libertad y logro o éxito concreto. Las implicaciones éticas y políticas de la justicia con equidad e implicación universal son hoy el punto central de nuestra realidad cultural. Hoy asistimos a la exigencia de entender los rasgos diferenciales de las diversas comunidades e instituciones, en sus formas diferentes de producir libertades concretas.
Se trata de pasar de la tradición de una ciencia económica eficientista, a evaluar las situaciones de acuerdo con el grado de satisfacción de las preferencias de los individuos y grupos.

El asunto principal es considerar que la calidad de la vida aparece más como un análisis de capacidades y oportunidades y no algo directamente relacionado con la riqueza monetaria, los recursos materiales o el lucro individual.¿Por qué no consideran la CULTURA como recurso y como riqueza?
“No encuentro dificultades especiales para creer que los pájaros, las abejas, los perros y los gatos revelan sus preferencias mediante sus elecciones; en el caso de los seres humanos es cuando tal proporción no me parece especialmente convincente” nos dice Sen, para él, un acto de elección de nosotros como animales sociales es siempre un acto social aunque lo sea confusamente conciente.
Los problemas económicos nunca son exclusivamente técnicos, son efectivamente problemas éticos de elección de prioridades. No se trata solo de encontrar la compleja solución técnica a un problema de gasto, sino lograr apropiación, satisfacción y compromiso de la comunidad local con las soluciones planteadas; -los dilemas sociales solo pueden resolverse mediante procesos de elección social participativa, e incluyente, favoreciendo el dialogo y el debate abierto-.
Los puntos a debatir incluyen los fines últimos pero también los medios prácticos e incluso, algo más importante, la elección de los procedimientos mediante los cuales evaluar esos fines y esos medios. Las recetas unilaterales, incluso cuando las proponen los mejores expertos no constituyen panacea.
Las libertades no son solamente los fines primarios del desarrollo, sino que son parte de los medios principales para conseguirlo y son su resultado.
Las preguntas que me asaltan y a las cuales aún no tengo respuesta son:


  • ¿Cuál es la posibilidad real para que los grupos locales puedan elegir lo que quieren y necesitan en términos de política cultural para la educación superior?

  • ¿Hasta qué punto la condición de marginalidad social y económica de gran parte de nuestra población, la excluye de la posibilidad de participar en esos procesos de los cuales, sin embargo, son los principales destinatarios?

  • Al diseñar la política cultural para la educación superior y los programas de gestión cultural, ¿no estaremos incentivando potencias desiguales para construir libertad?


Estos razonamientos pueden y deben ser materia de estudio, investigación y debate al interior de todos los contenidos de las asignaturas que conforman la malla curricular de los programas curriculares ofrecidos por las instituciones de educación superior en Colombia y en el mundo y en eso se basa nuestra propuesta. Independientemente de que tales programas sean de gestión o no, pues la formación en todas sus modalidades hace parte de la cultura.
3. Pregrado en Gestión Cultural y Comunicativa de la Universidad Nacional de Colombia sede Manizales
Según el profesor Gabriel Restrepo5 de quien acogemos su mirada y compartimos su reflexión ampliándola en algunos campos, el concepto de gestor proviene del verbo latino: gero, gessi, gestum, de cuya raíz derivan gestar, gesto, gesta, gestión, gestante entre muchísimas otras. Estas acepciones nos ubican en cuatro tipos de acción:


  • La creación o re/creación (engendrar);

  • Las comunicaciones (llevar) y las mediaciones sociales (re-presentar, portar, portarse)

  • La administración (llevar un asunto, encargarse, re- producir).

  • La política (construcción colectiva de las metas deseadas, apropiar )


Estos órdenes configuran los cuatro pilares de una gestión cultural integral.



OBJETIVO GENERAL: Formar profesionales en gestión cultural y comunicativa que consoliden y configuren la profesión con una amplia base de conocimientos, habilidades, destrezas, aptitudes y actitudes en cultura y comunicación, fomentando la democracia cultural participativa, el acceso a los bienes y servicios culturales, el fortalecimiento de las identidades y la organización y desarrollo de los procesos y proyectos culturales y comunicativos.
La anterior visión complementa diferentes posturas sobre la Formación en Gestión Cultural y sus perfiles profesionales, hemos superado la visión de Víctor Guedez6, nos hemos situado ante la mirada crítica y prospectiva de Alfons Martinell7, nos acercamos al reto planteado por la carta cultural iberoamericana y por los diferentes aspectos tratados en los encuentros convocados por la Red de Centros de Unidades de Formación en Gestión Cultural IBERFORMAT8 y del ultimo encuentro internacional diversos y alternos La Gestión Cultural en América Latina celebrado en Quito (Ecuador) en el año 2007 convocado por el CAB


    1. Competencias del pregrado en Gestión Cultural y Comuncativa


Capacidad en acción demostrada con suficiencia
No importa que tanto sabe el gestor,

sino que uso efectivo hace de su saber y de todo aquello que se aprende
Competencias Trasversales en todo el Currículo

  • Habilidades para la lecto -escritura

  • Capacidad argumentativa

  • Relación: reflexión – cognición – sensación

  • Construcción de lo público y de la democracia Cultural participativa

  • Autoreconocimiento y hetero-reconocimiento en la diversidad y en la diferencia

  • Capacidad para detectar problemas relacionados con la gestión de los servicios culturales.

Competencias Ciclo Básico

  • Claridad en las ideas y capacidad para expresarlas (dicción, firmeza y léxico adecuado)

  • Saber formular preguntas

  • Interés e inquietud por el conocimiento del entorno cultural

  • Motivación para la adquisición de capacidades investigativas

  • Aprender a aprender

  • Sintetizar, analizar, argumentar

  • Responsabilidad, compromiso, respeto, sensibilidad

  • Interés e inquietud por el conocimiento

  • Actitud optimista, reflexiva y critica

  • Yo agregaría: receptividad para considerar sugerencias pertinentes de comunidades y públicos

  • Flexibilidad y adaptabilidad a entornos cambiantes y dispersos.

__________________________________

5 Misión de la Universidad en la formación de un creador o gestor cultural tramático.

6 GUÉDEZ Víctor, La formación del Gestor Cultural.

7 MARTINELL Alfons, Los Agentes Culturales ante los nuevos Retos de la Gestión Cultural. Agitadores Culturales, Artículos. Espacio para la difusión y reflexión sobre el arte, la literatura, la sociedad y la Gestión Cultural.

8 II Seminario de Formación de Formadores en el campo de la Gestión Cultural (Santiago de Chile, 2003); Encuentro de Unidades de Formación IBERFORMAT (Guadalajara, Méjico, 2005) convocados por la Red de Centros y Unidades de Formación en Gestión Cultural –IBERFORMAT- con el apoyo de la OEI, la Fundación Interarts, UNESCO y otras instituciones y, finalmente el 3er Encuentro Internacional de Promotores y Gestores Culturales. Organizado por CONACULTA en Guadalajara, Méjico del 26 al 30 de abril de 2005. UNESCO/OEI/Iberformat (2004): “Directorio Iberoamericano de centros de formación en Gestión Cultural y Políticas culturales”. Disponible en: www.oei.es

3.2 Malla Cunicular antigua


Nueva Malla Curricular

4. Conclusiones
Me permito como conclusión en este encuentro sobre Construcción de una Política Cultural para la Educación Superior en Colombia en el que deseo resaltar el papel de los programas de formación en Gestion Cultural, haciendo eco a la carta de Quito que recoge las conclusiones del encuentro Diversos y Alternos, convocarlos a compartir parte de sus conclusiones:
Estamos convencidos de que la Gestión Cultural se construye desde paradigmas de altos valores. Apelamos a la realización de emprendimientos que tengan como principios la democracia y la libertad cultural.

La Gestión Cultural es de antigua data en la historia de la humanidad; su conceptualización actual contiene milenarios conocimientos del saber hacer y caudales de experiencias para implementarla. Los retos actuales obligan a aceptar nuevas complejidades para la integración, avances tecnológicos, ejercicio pleno de los derechos culturales y la participación ciudadana sobre la cual, dicha gestión debe ser sustentada. Otro de los grandes desafíos es contrarrestar las fuerzas económicas de la concertación en los mercados de bienes y servicios culturales.
Los gestores transitamos por un tiempo histórico aceleradamente cambiante, estamos impelidos permanentemente a ensanchar nuestros diálogos y nexos, a realizar sucesivas síntesis de nuestras experiencias, a fortalecer la formación académica y aquella que se hace desde otras instituciones nacionales y locales. También a concordar acciones y a organizarnos en los diversos niveles donde existimos y actuamos. Tenemos un enorme saber social anclado en los territorios geográficos y simbólicos que debe contribuir a la configuración de estrategias de diverso origen institucional y social. Es fundamental que la gestión se posicione como un proceso relevante en la formulación de políticas publicas”.

32 COELHO Teixeira, Diccionário crítico de política cultural

3 Actualmente es Analista Ejecutiva de la Fundación Conmemorativa de la América Latina e investigadora del Centro Brasileño de Análisis y Planificación. Experta en política cultural, mecenazgo, financiación de la cultura y gestión cultural.

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