Consideraciones conceptuales para comprender el




descargar 1.38 Mb.
títuloConsideraciones conceptuales para comprender el
página14/32
fecha de publicación03.08.2016
tamaño1.38 Mb.
tipoDocumentos
b.se-todo.com > Historia > Documentos
1   ...   10   11   12   13   14   15   16   17   ...   32

3.5.5 MÉTODO SOCIO-CRÍTICO
3.5.5.1 LA TEORÍA CRÍTICA DE LA SOCIEDAD COMO ENFOQUE CONTEXTUALISTA Y RELATIVISTA

Este pensamiento epistemológico se plantea a partir de la creación de la Escuela de Frankfurt, así según Hashimoto, E. (2004, p. 59) indica que “…en Frankfurt el 23 de febrero de 1923, se crea el Instituto de Investigación Social (se le pensó denominar “Instituto de Marxismo”), para estudiar la historia del socialismo y del movimiento obrero, introduciendo una positiva valoración y replanteamiento del tema marxista de las superestructuras ideológicas; es decir, reivindicaban la importancia de factores simbólicos y culturales. Max Horkheimer fue su segundo director y en 1932 con la publicación de la “Revista de Investigación Social”, esta escuela sociológica cimienta sus postulados sostenida por sus autores más representativos como: T. Adorno, M. Horkheimer, E. Fromm y luego H. Marcuse; quienes fueron denominados como neo marxistas por seguir sus preceptos filosóficos y epistemológicos a partir del idealismo de Hegel y el psicoanálisis de Freud”.
Quienes en realidad fundaron la Teoría Crítica fueron Max Horkheimer (Filósofo y sociólogo alemán). Sus teorías rechazaban el empirismo y el positivismo, y afirmaban que la tecnología supone una amenaza para la cultura y la civilización, y que las ciencias físicas -en las que se sustenta la tecnología- ignoran los valores humanos) y Teodore Adorno (Filósofo alemán. El objetivo teórico de la obra queda reflejado en su prólogo que dice: "Lo que nos habíamos propuesto era nada menos que comprender por qué la humanidad, en lugar de entrar en un estado verdaderamente humano, se hunde en un nuevo género de barbarie"), conocido también como la primera etapa o primera generación. Estos estudios establecieron el significado básico de esta teoría que decía: el análisis crítico-dialéctico, histórico y negativo de lo existente en cuanto “es” y frente a lo “debería ser” y desde el punto de vista de la razón histórico-universal. Pero, a la vez el “es” de lo existente en cuanto “status quo” que dirige la investigación central de la escuela: los principios de dominación colectivos. Lo irracional, lo racionalizado o convertido en un principio de dominación, pasa a convertirse en el gran problema y tema de la investigación de la Teoría Crítica.
La segunda etapa de este pensamiento se da cuando surge la llamada “segunda generación” integrada e incursionada por J. Habermas, C. Offe, A. Schemidt y A. Wellmer, que luz propia le dieron mayor sustento crítico al introducir nuevos elementos. Por otro lado la obra Weberiana enriquecerá la investigación social neofrankfutiana. Asimismo, métodos empíricos provenientes de la tradición positivista y funcional-sistémica entran a formar parte de los estudios orientados, sobre todo, al análisis de la sociedad post-industrial y de sus estructuras.
Los aporte críticos de Adorno, T. (1998), son los siguientes:

  • El principio de la ciencia no es un problema mental sino un problema real; es decir, indica la contradicción respecto al origen del conocimiento.




  • El método científico es único, pero se acepta el nonismo metodológico (método de las ciencias naturales), acepta que la raíz fundamental del método científico es la crítica, la razón crítica que conlleva la observación de los datos particulares estructurados en la totalidad social.




  • Con respecto a la objetividad de la ciencia, se señala que la sociedad no puede concebirse como un objeto más, la sociedad es también algo subjetivo. Olvidar este aspecto conduce a poner el énfasis en la sociedad como objeto, como algo que yace ahí y que sólo puede ser captada mediante unos métodos determinados. La objetividad se alcanza con el método crítico, pero no sólo formal, ni solo con la reflexión sobre los enunciados, sino con el sujeto y los sujetos vinculados a la ciencia.




  • El interés que impulsa a ciencia social es el interés emancipador o el interés por la supresión de la injusticia social.


El aporte más importante de este pensamiento a la epistemología y metodología de la ciencia social, es añadir a la explicación causal, la concepción comprensiva (“Vertehen”) del significado de la acción social. Significando que los valores forman parte determinante para entender no sólo los fenómenos sociopolíticos sino, a la vez, los de índole cultural e ideológica. El otro aporte importante es el estudio sobre la sociología y tipos de dominación. Por consiguiente, el tema de lo social se va a examinar desde lo político y a la inversa, lo político no se desvinculará de procesos sociales y culturales, como la comunicación, la opinión pública, la estructura ideológica de la post-modernidad.
Tanto los de la Escuela de Frankfurt y los marxistas, a pesar de sus diferencias filosóficas y epistemológicas, coinciden con ciertas categorías básicas que orientan su quehacer científico, estas coincidencias son las siguientes:


  • La Dialéctica es la ciencia que explica las leyes del movimiento y la evolución de la naturaleza humana y del pensamiento.




  • La realidad se conoce y comprende a través de la praxis, este es el criterio de validación científica.




  • Las apariencias sensibles son un obstáculo al real conocimiento, debe buscarse las esencias subyacentes.




  • El holismo y la unidad teórica-práctica, son los ejes de estudio. El hombre es protagonista del desarrollo social.

  • Las ideas son producto de las relaciones sociales y estas de la estructura y modos de producción.




  • El objeto de estudio en la investigación debe darse en sus formas más completas y empezando por el elemento más simple.




  • La historia es el eje de la explicación científica.


Finalmente sobre este pensamiento de la Teoría Crítica podemos concluir que si se entendiera que las ciencias históricas y sociales, tienen como verdadero interés el comprender los fines y motivos por los que acontece un hecho, además de la explicación causal, entonces se entendería la complementariedad (entendida como la estrategia del pensamiento y de la acción que permite estudiar y confrontar dos fenómenos distintos (externos o internos) para lograr una solución o una síntesis) de los métodos para transformar la sociedad.
Vargas-Mendoza, J. E. (2006, p. 43) refiere que Habermas, J. decía: “Es posible la mediación dialéctica del verstehen ó comprensión hermenéutica, mediante el erklaren o cuasi explicación, con un interés emancipatorio dirigido a hacer una sociedad buena, humana y racional”.
3.6 PERCEPCIÓN DEL MÉTODO CIENTÍFICO A PARTIR DE ARÍSTEDES VARA-HORNA

Vara-Horna, A. (2010) señala que la metodología, como reflexión sobre las formas de crear un conocimiento válido y fiable, permite asegurar su carácter intersubjetivo y potencialmente replicable, condición necesaria para toda forma de explicación científica. Sin embargo, es inevitable que los problemas epistemológicos subrayen buena parte de los problemas teóricos, y estos últimos determinen el tipo de técnica y metodología que se implementa (Páez, D. et al. 1992). En ese sentido, una revisión minuciosa sobre los fundamentos epistemológicos del método científico resulta necesaria e inevitable si lo que se quiere es precisar la naturaleza de su rigurosidad.
Sobre este particular, resulta necesario señala que aquello que ha sido admitido y definido como científico en el curso de los dos últimos siglos ha estado sujeto a constantes -y a veces radicales- cambios (Iranzo, J. 1991; Domínguez, R. 1991). Al respecto surgen aspectos asociados al estatus epistemológico del método científico y que requieren análisis: a) la existencia de diversas posturas sobre lo qué es la ciencia y su método y b) la existencia de variedad conceptual sobre el método científico, (Vara-Horna, A. 2010).
3.6.1 POSTURAS EPISTEMOLÓGICAS SOBRE LA NATURALEZA DE LA CIENCIA Y SU MÉTODO

Vara-Horna A. (2010) refiere sobre las posturas epistemológicas sobre la naturaleza de la ciencia y su método, después de haber realizado una investigación bibliográfica que existen en vigencia, al menos existen cuatro posturas o paradigmas sobre la ciencia, (Vélaz, M. 1996). Esta revisión demuestra que la visión de la ciencia no es unitaria y, por tanto, se requiere hacer un estudio exhaustivo sobre estas posturas (Koulaidis, V. et al. 1989; Fourez, G. 1994).
Las cuatro posturas epistemológicas vigentes en diversos sectores de la ciencia son: a) inductivista, b) racionalista-crítica, c) contextualista y d) relativista. Estas cuatro posturas se han desarrollado coetáneamente, producto de la discusión y debate directo entre sus principales representantes (Vélaz, M. 1996).
3.6.1.1 LA POSTURA INDUCTIVISTA

Según Fourez. G. (1994) y Chalmers. T. et al. (1984) sostienen que la postura inductivista es la más popular en el mundo científico. Esta postura se ha ido configurando por las aportaciones de las antiguas escuelas científicas (Bacón) del positivismo decimonónico clásico (Comte, Locke y Stuart Mili), del empiriocentrismo (Avenarius y Mach), de los precursores del neopositivismo (Russell & Wittgenstein), del neopositivismo del Círculo de Viena (Neurath, Feigi, Carnal, Reichenbach y Ayer), y de algunos neopositivistas tardíos (Vara-Horna, A. 2010).
Esta postura inductivista se fundamenta en las ciencias naturales y supone que el método científico es único e idéntico en todas las ciencias. Bajo esta postura, el científico no debe hacer juicios de valor y ha de proceder de forma objetiva y neutra. La base empírica del conocimiento científico son las observaciones objetivas y repetibles por cualquiera. Las proposiciones de las ciencias son verificables (o confirmables) y, por consiguiente, susceptibles de ser verdaderas o falsas. El lenguaje observacional proporciona la experiencia neutra en la que se contrastan las teorías. Las teorías son conjuntos de enunciados deductivamente organizados (u ordenados de forma concatenada) para explicar generalizaciones conocidas y predecir. Las explicaciones siguen el método nomológico-deductivo. Las teorías son axiomatizables. El progreso de la ciencia es acumulativo desarrollado por ampliación-reducción (Gómez, A. 2003).
3.6.1.2 LA POSTURA RACIONALISTA-CRÍTICA

La postura racionalista-crítica tuvo su origen en la escuela de Sir Kari Popper (falsacionismo) e Imre Lakatos (falsacionismo sofisticado). El sistema de Popper combina la racionalidad con la extrema importancia que la crítica tiene en el desarrollo del conocimiento. Es por eso que tal sistema fue bautizado como "Racionalismo Crítico".
Sir Kari Raymund Popper (1902-1994) centró su crítica en el neopositivismo, rechazando el deductivismo ingenuo y la metodología verificacionista, centrándose por el contrario en el carácter falible del conocimiento científico. La observación no fue para Popper una instancia neutra aproblemática, sino que suponía siempre la existencia de teoría. Los enunciados básicos (observacionales) no los consideró como algo dado e independientes de las decisiones que los científicos toman. El núcleo de la postura racionalista-crítica se asienta sobre la creencia de que no es posible conocer la verdad, sino detectar el error (Gómez, A. 2003). El conocimiento científico es hipotético; por eso no es la verificación, sino la posibilidad de refutación lo que le confiere su carácter científico (Rodríguez, E. s/f; Asensi, V. y Parra, A. 2002). Un enunciado singular no puede verificar un enunciado universal, pero sí puede falsarlo. Tan igual que el Neopositivismo, para Popper el método científico es el mismo para cualquier ciencia, y este método es el crítico-racional.
Popper, K. (1977) reemplaza el concepto inductivista de verdad por el de verosimilitud. Imre Lakatos (1922-1974), discípulo de Popper, desarrolló y mejoró los postulados de su maestro en un "falsacionismo sofisticado". Lakatos recoge los aspectos históricos de la teoría de Thomas Kuhn (creador del contextualismo) y cuestiona a Popper, pues la historia de la ciencia muestra que la falsación no es una acción cotidiana de los científicos. Para Lakatos, la confirmación de los supuestos científicos también es necesaria. Por eso, la falsación consiste en un triple enfrentamiento entre dos teorías rivales y la experiencia. Las teorías rivales se confrontan con la experiencia; una es aceptada y la otra es refutada. La refutación de una teoría depende del éxito total de la teoría rival. Así Lakatos plantea una nueva unidad de análisis: el Programa de Investigación Científica (PIC).
Según Lakatos, I. (2002), un PIC es una estructura que sirve de guía a la futura investigación, tanto de modo positivo como de modo negativo. La heurística negativa de un PIC conlleva la estipulación de que no se pueden rechazar ni modificar los supuestos básicos subyacentes al programa, su núcleo central. Está protegido de la falsación mediante un cinturón protector de hipótesis ad hoc. La heurística positiva está compuesta por líneas maestras que indican cómo se puede desarrollar el PIC. Los PIC serán progresivos o degenerativos según consigan o no conducir al descubrimiento de fenómenos nuevos.
Así, la adecuación o efectividad de los programas de investigación está en función de la cantidad de problemas empíricos significativos que resuelven y de la cantidad de anomalías y problemas conceptuales que generan. Según Lakatos, I. (2002), por ahí es por donde puede y debe hablarse de progreso en la investigación científica, siendo irrelevante, las determinaciones de verdad o de falsedad en la aceptación o no de programas de investigación (Páez, D. et al. 1992).
3.6.1.3 LA POSTURA CONTEXTUALISTA

Esta postura tuvo su origen en la escuela sociológica de la ciencia y en los aportes de Thomas Kuhn (2004) en su libro: "Estructura de las revoluciones científicas" publicado en 1962; y en la obra conjunta de Jhon Ziman (2003).
Así, el historiador de la ciencia Thomas Samuel Kuhn (1922-1996) se interesó profundamente en el problema del cambio científico, demostrando su extraordinaria complejidad. Para Kuhn el progreso científico es de carácter revolucionario, la ciencia no progresa por simple acumulación de conocimientos; las revoluciones científicas son momentos de desarrollo no acumulativo en los que un viejo paradigma es sustituido otro distinto e incompatible con él. Kuhn introduce el concepto de paradigma, designando todos los compromisos metodológicos y sociales partidos por una comunidad científica, y demostrando la imposibilidad de un lenguaje observacional neutro.
Mientras que Jhon Michael Ziman (1925- 2005) ha desarrollado un "enfoque contextualista y social" del proceder científico, nutriéndose de otros enfoques (positivismo, pragmatismo, racionalismo-crítico, historicismo) y poniendo el "pluralismo metacientífico" como un "sabio freno a las distintivas excesivamente ambiciosas de reducir una empresa humana compleja a una simple formula" (Ziman, J. 2003, p. 20). Para Ziman, J. (2003, p. 64) la ciencia aparece como un "modo de producción de conocimiento" cuya popularidad reside en que sus "normas sociales son inseparables de normas epistémicas- a las que los filósofos llaman principios reguláries”. Los planteamientos de Ziman comparten las nociones casi del contextualismo. Considera al conocimiento científico como conocimiento fundamentalmente público, siendo producir una empresa humana colectiva cuyo fin "es lograr un consenso de ion racional sobre el ámbito más amplio posible".
3.6.1.4 LA POSTURA RELATIVISTA

La postura Relativista tiene como máximo representante a Paúl Kari Rabend (1924-1994), también discípulo de Popper. Feyerabend fue un filósofo de la ciencia que a lo largo de su vida ha experimentado una contribución constante (ha sido popperiano, antirracionalista, empirista, antipositivista, relativista), siempre con un alto grado de criterio criticó la postura relativista considerando que las decisiones y elecciones del científico están regidas por sus valores e intereses, lo que afecta tanto el resultado científico, como a la elección entre teorías, o a la distinción entre la y no ciencia (Chalmers, A. 1984; Montserrat, J. 1984). Utilizando el histórico, este enfoque sostiene un "anarquismo metodológico" que: “en la ciencia, todo vale para investigar, porque no existe un método que contenga principios inalterables y absolutamente obligatorios que rijan los asuntos científicos”. A decir de Pérez-Ransanz, A. (1999. p. 244) "como puede haber métodos de comparación de teorías que sean semántica-te neutrales, Feyerabend concluye que ningún método es universal y mejor para la ciencia que así sea".
Según esta postura, la investigación histórica contradice que haya ley todo con principios inalterables, que no existe una regla que no haya sido roto, lo que indica que la infracción no es accidental sino necesaria para el avance de la ciencia. Feyerabend denuncia que, a pesar de que hay un esfuerzo continuo para encerrar el proceso científico dentro límites del racionalismo, de manera que un especialista acaba siendo una persona sometida voluntariamente a una serie de su manera de pensar, de actuar e incluso de expresarse.
Feyerabend, P. (2002) está en contra de la idea de que existan estándares invariables de racionalidad en cualquier campo, incluido en la ciencia. No existen, según él, principios universales de racionalidad científica; el crecimiento del conocimiento es siempre peculiar y diferente y no sigue un camino prefijado o determinado. Defiende firmemente el valor de la inconsistencia y la anarquía de la ciencia, de las cuales afirma ha derivado la ciencia todas sus características positivas, y sostiene que una combinación de crítica y tolerancia de las inconsistencias y anomalías, a la vez que absoluta líbertad son los mejores ingredientes de una ciencia productiva y creativa.
“…Feyerabend resalta dos principios básicos del desarrollo a) el principio de tenacidad y b) el principio de proliferación. El principio de tenacidad lleva al científico a apoyar su teoría elegida, para que intente trabajarla a pesar de las evidencias contrarias; pues, no siempre los resultados son tan confiables como aparecen de inmediato y casi ni existe una confrontación directa entre los datos y la teoría. Además las teorías aun con anomalías- pueden ser mejoradas y explicar posteriormente aquello que a primera vista parecía inconciliable. Por otro lado el principio de proliferación lleva al científico a crear alternativas nunca a teorías ya existentes. Estas teorías, al enfatizar en los puntos de las otras teorías, las obligan a desarrollarse, incorporando así nuevos sugeridos por las rivales…” (Villani, A. 2001, p.169-181).
1   ...   10   11   12   13   14   15   16   17   ...   32

similar:

Consideraciones conceptuales para comprender el iconTema 1 bases conceptuales de la educación para la salud y la calidad de vida

Consideraciones conceptuales para comprender el iconLecturas recomendadas para comprender la terapia neural

Consideraciones conceptuales para comprender el icon2 consideraciones epistemologicas en la investigación de tipo integrativo...

Consideraciones conceptuales para comprender el iconPuesta al día en genética básica para comprender las posibles patologías genéticas del niño

Consideraciones conceptuales para comprender el iconGuía Básica para comprender y utilizar la Convención sobre los derechos...

Consideraciones conceptuales para comprender el iconPuedan intentar pensar qué tipo de decisiones epistemológicas, científicas...

Consideraciones conceptuales para comprender el iconInvestigación cientíFICA E investigación tecnológica como componentes...

Consideraciones conceptuales para comprender el iconDesarrollo sustentable: aproximaciones conceptuales

Consideraciones conceptuales para comprender el iconPara lograr un exitoso entrenamiento de la flexibilidad, debemos...

Consideraciones conceptuales para comprender el iconProcedimientos lógico-conceptuales en el texto expositivo: definición,...




Todos los derechos reservados. Copyright © 2019
contactos
b.se-todo.com