La “Union” (Europea) que no quiere ser “Jack”: “British go home” (and God save the Queen) ¿Es imaginable una Unión Europea sin el Reino Unido? El Reino Unido y la Unión Europea




descargar 0.72 Mb.
títuloLa “Union” (Europea) que no quiere ser “Jack”: “British go home” (and God save the Queen) ¿Es imaginable una Unión Europea sin el Reino Unido? El Reino Unido y la Unión Europea
página7/22
fecha de publicación06.08.2016
tamaño0.72 Mb.
tipoDocumentos
b.se-todo.com > Historia > Documentos
1   2   3   4   5   6   7   8   9   10   ...   22
opt-out”, a la ampliación del período de referencia y a la configuración de lo que debe entenderse por tiempo de trabajo efectivo, está acarreando un arduo trabajo de entendimiento entre las distintas instituciones comunitarias. No obstante, la idea de un acuerdo global sobre tiempo de trabajo permanece de manera constante en el seno de todas ellas. Sin embargo, no parece que el acuerdo vaya a llegar con prontitud, en especial si tenemos en cuenta las grandes dificultades de consenso existentes en la actualidad en la Unión Europea en cuestiones tan esenciales para su futuro como los presupuestos, el texto constitucional, etc.
Y es que en una Europa cada vez más amplia, con mayor diversidad de intereses muchas veces enfrentados, se hace cada vez más complicado obtener un consenso más o menos general. En todo caso, la modificación de la Directiva en los términos planteados no parece que vaya a encontrar excesivos escollos en cuanto a la ampliación del período de referencia o a la definición de tiempo de trabajo, dos temas éstos que tienen mayor reflejo sobre el bienestar laboral de los trabajadores que sobre los resultados económicos y empresariales de los Estados.
Por el contrario, el debate sobre el mantenimiento o eliminación del “opt-out” está y, sin lugar a dudas, continuará provocando los enfrentamientos más duros, puesto que de ello depende en gran medida la competitividad de algunos Estados de la Unión (y en cierto modo de la propia Unión Europea), en especial la de los recientemente incorporados, para los que el “opt-out” constituye una de sus mayores ventajas competitivas (junto con el bajo precio de los salarios) con respecto a los Estados miembros occidentales.
Sólo resta, por tanto, esperar y ver cómo van transcurriendo las negociaciones durante los meses venideros.

- Francia pide al Reino Unido más flexibilidad en presupuesto UE (Reuters - 13/6/05)
París.- Francia puso el lunes más presión sobre el Reino Unido para que alcance un acuerdo sobre la devolución anual que recibe del presupuesto de la Unión Europea para ayudar a alcanzar una solución al problema sobre el próximo periodo presupuestario que se discutirá esta semana durante una cumbre.
La pugna en torno al presupuesto y la devolución anual que la UE hace al Reino Unido amenaza con causar importantes divisiones en la reunión del Consejo Europeo en Bruselas. Londres se resiste a aceptar una reducción del importe procedente de las arcas europeas y considera que se deberían recortar los subsidios que reciben los agricultores franceses.
“No debemos sumar una crisis financiera a la política e institucional, así que necesitamos un acuerdo”, dijo el ministro francés de Asuntos Exteriores, Philippe Douste-Blazy, en una declaración a la emisora gala RTL.
“Debemos encontrar la forma de alcanzar un acuerdo. Si queremos disponer de margen de maniobra para algunos países, es necesario un esfuerzo (por parte de Londres) en torno a lo que se llama el cheque británico”. (El subrayado es mío)
El ministro dejó claro que su país no tiene intención de hacer concesiones en cuanto a los subsidios agrícolas que recibe por la Política Agrícola Común de la UE (PAC) y expresó. “El presidente de la república y yo defenderemos los intereses de Francia, en particular en esta materia”. El presidente Jacques Chirac ha descartado un compromiso relacionado con la PAC y dice que corresponde que el Reino Unido haga un gesto en torno a la devolución. El presidente celebrará el martes un encuentro con el primer ministro británico, Tony Blair, en París.
Los dirigentes de la Unión Europea esperan que se alcance un acuerdo sobre el presupuesto para el período 2007-2013 - que este año asciende a 106.300 millones de euros - para dar una muestra de unidad a pesar de los recientes rechazos a la Constitución Europea por parte de Francia y Holanda.
Durante las conversaciones sobre el presupuesto que tuvieron lugar el Luxemburgo el domingo, la mayoría de los 25 ministros de Exteriores apoyaron la postura francesa de que un pacto agrícola alcanzado en 2002 no debe renegociarse, y que la devolución británica de 5.300 millones de euros debe reducirse o suprimirse.
El Reino Unido logró el derecho a una devolución anual en 1984 cuando era uno de los países más pobres de la Unión Europea y recibía pocas ayudas agrícolas de Bruselas, en un momento en que constituían el 75 por ciento del presupuesto comunitario.
Desde entonces, el Reino Unido se ha convertido en un país más próspero, pero sostiene que incluso teniendo en cuenta la devolución anual, su contribución neta a la Unión es mucho mayor que la de Francia.
- ¿Acaso no nos quieres, Gran Bretaña? (cafébabel.com - La Revista Europea - Por Fanny Costes - París - 27/6/05) (Traducción: Álvaro Navarro)
Parece que desde el discurso de Churchill en Zúrich en 1946, el Reino Unido ha tomado como costumbre jugar al “ni contigo ni sin ti” con Europa.
¡Que llegan los ingleses! El 1 de julio, Gran Bretaña se hará cargo de la presidencia de turno de la Unión Europea para los siguientes seis meses. Los temores hacia este país, cuya población se opone en un 86% al tratado constitucional europeo según los sondeos, ¿tienen como base algún fundamento histórico?
Los guardianes del continente
“Dejad que Europa se levante”. Con esta frase se clausuró el célebre discurso de Churchill en Zúrich en 1946. Si embargo, lejos de implicar a Inglaterra en el camino de una asociación reforzada con el resto de países europeos, el famoso primer ministro inglés recordaba su participación en la Commonwealth, pregonando un agrupamiento natural de las naciones del Oeste. La isla británica era por entonces la vencedora europea de la guerra, sintiéndose orgullosa de confirmarse como guía supremo del continente perdido del lado de los Estados Unidos. A su vez, declina la oferta francesa de unirse a la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA), creada en 1951 y reitera su rechazo en 1957 cuando los seis países fundadores de esta última deciden crear la Comunidad Económica Europea (CEE). Inglaterra creía por entonces que podía competir sola con su modelo económico librecambista heredado del siglo XIX. Su respuesta a la CEE fue la Asociación Europea de Libre Comercio (AELE) en 1960, que se limitaba a una disminución de los derechos aduaneros únicamente para los productos industriales comercializados entre Noruega, Suecia, Dinamarca, Austria, Suiza, Portugal e Inglaterra. Por entonces, muy lejos aún de imaginarse obstinada durante diez años en entrar en la Unión Europea.
Incertidumbres
Con frecuencia nos olvidamos que la primera incertidumbre mostrada por Gran Bretaña fue su entrada en la Comunidad Económica Europea. El honor inglés, ya mermado por una dura crisis económica, tuvo que encajar dos dolorosos fracasos. Francia logra imponer su veto en dos ocasiones, en 1963 y 1967, a la entrada inglesa en la CEE. No sería sino hasta 1973 cuando el Reino Unido logró por fin su inclusión como miembro en la CEE, y un año más tarde las relaciones ya empezarían a desgastarse. Con los laboristas en el poder, la permanencia en la CEE seguía siendo deseada, pero necesitaba de una “profunda renegociación”. El principal problema radicado en la Política Agrícola Común (PAC) fue resuelto por la mano de hierro de Margaret Thatcher, en 1984, tras la cumbre de Fontainebleau. En efecto, Londres acusaba a la PAC de absorber la mayor parte de los presupuestos con el objeto de mantener elevados los precios. El Consejo Europeo de 1984 admite entonces que los Doce restituyan al Reino Unido el 75% de su contribución neta (diferencia entre sus aportaciones y sus ingresos obtenidos de la Comunidad). Este pulso sitúa, para quien de verdad quiera entenderlo, la postura inglesa frente a Europa. La célebre cita de “Mrs. Thatcher” “I want my money back!” (literalmente, “que me devuelvan el dinero”), resume el rechazo inglés a todo supranacionalismo y pone en duda el principio de solidaridad financiera. El caso del “euro” lo dice todo: obteniendo un opting out al final de los años 90, es decir la posibilidad de no participar en una política común, Inglaterra ha rechazado todo impedimento a su soberanía. A través de este nuevo proceso de excepción, Inglaterra obtiene el derecho a no adherirse a la tercera fase de la unión económica y monetaria, y por tanto mantener su moneda y su banco central. Sin embargo, el pragmatismo inglés también está puesto en duda. Quedar a la espera y pensar antes de reaccionar para asegurar tajada
¿Y ahora qué?
Hoy en día todo se encuentra en manos de Tony Blair, reelegido Primer Ministro por tercera vez consecutiva. Conocido por ser vehemente europeísta, su afecto hacia los Estados Unidos, marcado por su participación en el conflicto iraquí, así como los “No” francés y holandés no hacen más que favorecer una nueva línea de acción de la Unión Europea. La suspensión provisional el 6 de junio pasado del referéndum de 2006 sobre el tratado constitucional europeo en Inglaterra ¿marcará el inicio de una separación? Esperemos que Tony Blair respete la realidad que subrayó delante del Congreso: “La cultura política europea está inevitable y legítimamente basada en el compromiso”.
- El Reino Unido asume hoy la presidencia de la Unión Europea - Un semestre en plena crisis (Revista de Prensa - 1/7/05)
El Reino Unido asume hoy la presidencia británica de la Unión Europea (UE) con el compromiso de reformar la Política Agrícola Común (PAC) y conseguir un acuerdo sobre el presupuesto que sea satisfactorio para los Veinticinco. Al primer ministro británico, Tony Blair, le toca asumir las riendas del semestre comunitario en un momento crítico para la UE por los desacuerdos sobre el presupuesto y el rechazo de la Constitución europea por parte de franceses y holandeses. Pese a todo, Blair confía en superar los obstáculos de aquí a fin de año, aunque no considera trágico si no se obtienen avances.

Reforma de la PAC
El Reino Unido está particularmente interesado en una reforma de la PAC para poder ceder en un asunto espinoso para la UE: el llamado “cheque británico”, la devolución anual de las arcas comunitarias de la que se beneficia Londres desde 1984. Esa devolución, que negoció con mano de hierro la ex primera ministra británica conservadora Margaret Thatcher, está estimada en 3.000 millones de libras (unos 5.000 millones de euros) anuales. Si bien Blair reconoce que ese “cheque” es una “anomalía” en la UE, no está dispuesto a renunciar a él si eso no va acompañado de una reforma de la PAC, de la que se favorece especialmente Francia.
Al Gobierno británico le parece absurdo que el 40% del presupuesto de la Unión esté destinado al sector agrícola, dado que en él sólo trabaja el 5 por ciento de la población. La negativa de Londres a renunciar a su devolución anual impidió que los Veinticinco pudieran llegar a un acuerdo, hace dos semanas, sobre el presupuesto para el periodo 2007-2013. El primer ministro ha dejado claro que tiene que haber una reforma en la UE, el mayor bloque comercial del mundo, para poder hacer frente a los desafíos de un mundo cada vez más globalizado. En particular, el líder laborista quiere que la UE invierta más en educación, regeneración urbana, pequeña empresa e investigación científica, entre otros asuntos, dada la fuerte competencia de economías emergentes como la India y China.
- Todo por la pasta (Por Fernando Gª Romanillos)
Cuando los jefes de gobierno hablen en el Consejo Europeo sobre el “cheque” británico se refieren a los 5.000 millones de euros/año que recibe el Reino Unido en concepto de devolución de lo que aporta a las arcas comunitarias, ya que los británicos no tienen subvenciones a la agricultura. Los más interesados en reducir aquella cantidad son España, Francia e Italia, los tres países que reciben más ayudas para el campo.
Londres no admite un “cheque” más pequeño si no se reducen también las ayudas de la PAC (Política Agrícola Común), que suponen el 40% del presupuesto de la Unión Europea pero se destinan a un sector (la agricultura) que significa el 2% del Producto Interior Bruto comunitario y afecta al 5% de la población total.
Una Europa más social
Además, el Reino Unido está a favor de una “Europa social” que favorezca a sus ciudadanos y haga frente al desempleo, dado que en la UE hay unos veinte millones de parados. Según fuentes oficiales, el lema que apoya el Gobierno para su semestre comunitario es el de una “Europa global”.
“Europa ha pasado 15 años mirando hacia adentro, estableciendo el mercado único y respondiendo a la caída del Muro de Berlín. Ahora es el momento de mirar hacia adelante y definir los términos de la Unión Europea para el siglo XXI”, según un portavoz oficial.
La Presidencia británica empezará hoy con una visita a Londres del presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, y los comisarios, que se reunirán en el palacete de Lancaster House y después posarán para la tradicional foto de familia.
Nota aclaratoria sobre el “cheque británico”:

(Fuente: Wikipedia)
Concepto. El llamado cheque británico es un descuento en la contribución del Reino Unido al presupuesto de la Unión Europea. El descuento se calcula aproximadamente como 2/3 del déficit fiscal del Reino Unido con la Unión Europea (UE), es decir 2/3 de la diferencia positiva entre las aportaciones del Reino Unido al presupuesto de la Unión más el que ésta le devuelve en forma de prestaciones y transferencias. En 2005 el cheque ascendió a 3.000 millones de libras al año (unos 4.350 millones de euros). A pesar de eso, el Reino Unido es el segundo máximo contribuyente neto, sólo detrás de Alemania y el cuarto si nos referimos en términos per capita.
El cheque británico distorsiona las solicitudes de financiación de la UE. El gobierno británico es consciente de que 2/3 de la financiación pedida a la UE serán en la práctica deducidos del cheque británico. Por lo tanto el incentivo a solicitar financiación de la UE es mucho menor y más aún teniendo en cuenta que normalmente los fondos de la UE sólo suponen una financiación parcial y requieren que el proyecto sea cofinanciado por las autoridades locales y, por lo tanto, aumenta más aún el gasto público británico. Los otros estados miembros, cuyas contribuciones no se ven afectadas por el fondo recibo no tienen incentivos a moderar sus solicitudes de financiación. El resultado final es que se produce un efecto reductor del gasto de la UE al Reino Unido y, por lo tanto, un agravamiento del déficit que el cheque británico estaba destinado a corregir.
Historia. El descuento fue negociado por Margaret Thatcher el 1984 como mecanismo de compensación por el hecho de que la mayor parte del presupuesto de la UE se destina a financiar la Política Agrícola Común (PAC), de la que el Reino Unido se beneficia muy poco debido a que su sector agrícola es muy pequeño (en términos de porcentaje sobre el PIB). Uno de los motivos por el que se aprobó el descuento fue que en aquel momento el Reino Unido era el tercer estado miembro más pobre de la Comunidad Económica Europea (ahora UE). Además, el gasto agrícola representaba el 75% del presupuesto comunitario cuando el cheque fue introducido; en la actualidad supone poco más del 40%.
La reforma de 2005. Durante años varios estados miembros hicieron presión para conseguir la eliminación de este descuento pero el gobierno británico resistió todas las llamadas a su cancelación. En diciembre de 2005 el Consejo llego a un acuerdo cuando el Primer Ministro Tony Blair propuso reducir en 10.500 millones de euros el cheque durante el periodo comprendido entre 2007 y 2013. Sin embargo el Parlamento Europeo debe pronunciarse sobre el acuerdo.
La incorporación de nuevos estados miembros considerablemente más pobres que los 15 estados que formaban parte la Unión hasta 2004, supuso un aumento considerable de los gastos de la PAC y del presupuesto en general y eso implica que el cheque británico es difícil de acomodar dentro del presupuesto. Uno de los argumentos esgrimidos es también el hecho de que las ayudas a la agricultura ya no suponen el 70% del presupuesto como sucedía el 1984. Por lo tanto el hecho de que el Reino Unido se beneficie poco de estas ayudas es menos relevante. Existe también el argumento moral de que los nuevos estados miembros son sustancialmente más pobres que el Reino Unido y que, por lo tanto, en cierta medida, el Reino Unido no asume los costes de la ampliación con el cheque británico.
El gobierno británico esgrime que a pesar del cheque británico la contribución limpia británica es el doble que la francesa y el triple que la italiana. Si se eliminase el cheque, el Reino Unido pasaría a ser el mayor contribuyente neto al presupuesto de la Unión y el segundo en términos per capita, hecho que sería muy impopular entre la opinión pública británica ya de por sí bastante euroescéptica. La Comisión estima que en el caso de mantenerse inalterado el cheque británico éste aumentará hasta unos 7.000 millones de euros durante el período 2007-2014. También, según estimaciones de la Comisión, si se eliminase el descuento, entre 2008 y 2013 la contribución limpia británica en términos de porcentaje del PIB ascendería hasta un 0,62% (0,55% para los Países Bajos y 0,52% para Alemania).
- El Reino Unido al frente de Europa: entre riesgo y oportunidad (Deutsche Welle - 1/7/05)
Culpado por Francia y Alemania del estancamiento que sufre la Unión Europea (UE), precisamente Tony Blair asume a partir de este 1 de julio la presidencia de turno de la UE. Será un semestre crucial para Europa.

La presidencia británica comienza con el telón de fondo compuesto por el rechazo francés y holandés a la Carta Magna europea y la paralización sobre la decisión del marco presupuestario para el período entre 2007 y 2013. El desafío será encontrar respuestas para quienes dudan cómo gestionar los procesos de decisión y asegurar la capacidad de acción de la Unión. Los analistas coinciden en que los británicos tienen en sus manos una opción histórica para la profundización de la integración europea, o bien para conducir el proyecto hacia un callejón sin salida.
“Soy europeísta”
Tony Blair quiere disipar las dudas sobre su compromiso con la Unión. Incansablemente insiste en que no olvidará la dimensión social de la integración y su carácter político. El mandatario destaca que no quiere convertir a la UE en una mera zona de libre comercio, como temen, por ejemplo, desde Alemania. Al mismo tiempo Blair se basa en el rechazo francés y holandés a la Constitución para interpretar a su mandato como la posibilidad de una renovación europea.
Esta “nueva Europa” sigue el modelo liberal tradicional, que proclama “más mercado y menos Estado”. Efectivamente, Blair se ve respaldado por su éxito doméstico. Curó al “paciente” Reino Unido y lo acercó al pleno empleo, redujo la pobreza y estableció el salario mínimo y una serie de medidas sociales que satisfacen a sus ciudadanos, aunque estén muy lejos de los sistemas de seguridad social de Alemania o de Francia.
Como dijo Blair hace pocos días ante el Parlamento Europeo, “no se trata de eliminar el sistema social, sino de adaptar sus contenidos a las circunstancias actuales para evitar un descenso irrecuperable” de Europa. El mandatario aboga por un “sistema social activo”, que fomente la formación de las personas y sus posibilidades de empleo. (El subrayado es mío)
Superando las dudas
El frente del rechazo a Gran Bretaña que se notaba en la semana antes de que asumiera las riendas europeas parece estar cediendo a concederle el beneficio de la duda. Así, el comisario europeo para la industria, el alemán Günther Verheugen, apoya la iniciativa británica para modernizar el marco financiero de la UE, “para gastar dinero en lo que necesitamos, como crecimiento, empleo y capacidad de innovación”.
Por otra parte, la presidencia de turno británica coincide con las negociaciones sobre la membresía europea de Turquía, defendida por Tony Blair en todos sus aspectos. Asimismo Londres quiere trasladar al espacio europeo su iniciativa de condonar la deuda externa de los países más pobres y de elevar la asistencia al desarrollo para combatir la pobreza.
Alemania escéptica
En Berlín, de momento, domina la cautela. En el fondo, el canciller Gerhard Schröder teme que Blair quiera “britanizar” a Europa. Es decir, desmantelar las redes sociales y retirar al Estado de la vida económica para entregar todo el poder a las empresas. Muchos en Berlín temen que la idea originaria de la integración europea - un exitoso modelo social surgido de las cenizas de la Segunda Guerra Mundial- pase al olvido.

No obstante, el impacto político del escepticismo germano podría ser limitado. Después de todo, en lo inmediato el canciller Schröder dejó de ser un contrincante, y estará más ocupado en salvar su futuro político en Alemania.
Se avecina por lo tanto un inesperado eje para decidir el futuro de Europa. El probable debate entre Londres y París no será menos apasionado, pero ambas partes saben que cierto grado de convergencia será imprescindible si no se quiere que las actuales fricciones en el seno europeo se transformen en una crisis insuperable.
- Análisis: las riendas en la crisis (BBCMundo.com - 1/7/05)

(Por Marcelo Justo)
El Reino Unido asume la presidencia de la Unión Europea en medio de una de las peores crisis del proyecto paneuropeo en sus casi 50 años de vida. Al doble no de Francia y Holanda a la constitución europea, siguió el fracaso de la cumbre del Consejo Europeo en Bruselas a mediados de junio.
En la cumbre, los 25 líderes de la UE decidieron abrir un “período de reflexión” sobre el proceso de ratificación de la constitución. El consenso en los pasillos del Consejo Europeo era que la constitución se encuentra en un estado de coma profundo. La cumbre tampoco consiguió aprobar el primer presupuesto para una Europa de 25 miembros. Las acusaciones llovieron sobre el primer ministro británico, Tony Blair. Varios líderes, encabezados por el presidente de Francia, Jacques Chirac, acusaron al Reino Unido de bloquear un acuerdo presupuestario con su intransigencia. El impacto de la crisis se notó en la moneda común europea que rige para 12 de los 25 miembros. El valor del euro bajó de un 1,361 por dólar a principios de año a alrededor de 1,215.
Las razones
La mayoría de los países, bajo el liderazgo de Francia y Alemania, exigen que Reino Unido aporte más a los fondos de ayuda para los 10 países del este y centro europeo que se incorporaron en mayo del año pasado. Los británicos dicen que están dispuestos a pagar más, siempre y cuando haya una renegociación del presupuesto que incluya a la Política Agrícola Común (PAC) que absorbe más del 40% de los fondos de la Unión. Francia es la principal beneficiaria de la PAC.
Según muchos analistas, hay otros problemas de fondo. El director del Centro de Estudios Europeos de la Universidad de Navarra, Enrique Banus, señaló en conversación con BBC Mundo que la UE tiene una seria crisis de identidad. “La integración europea surge en la posguerra. Toda su razón de ser está marcada por los acontecimientos bélicos y posbélicos. Eso ya no sirve. La globalización plantea nuevos retos, en especial, el de la competitividad en el plano económico”, le dijo Banus a BBC Mundo.
Y se pregunta: “¿Podemos ser competitivos manteniendo nuestros estándares sociales en un mundo en el que nuestros competidores no tienen los mismos estándares sociales?”. Muchos analistas opinan que frente a este desafío se perfilan dos modelos antagónicos: el neoliberal encarnado por el primer ministro Tony Blair y el modelo social que encabeza Jacques Chirac. (El subrayado es mío)
¿Caballo de Troya estadounidense?
El primer ministro británico ha negado que el Reino Unido represente un modelo neoliberal. “El problema no es entre una Europa liberal y una social. Este dilema es una falacia. Peor aún. Es un intento de intimidar a los que quieren un cambio en Europa describiéndolos como antieuropeos. Creo en una Europa social, pero una Europa social que funcione”, le dijo Blair al parlamento europeo.
El mandatario británico ha recibido cierta cobertura favorable de medios franceses como el “Le Monde” y “Liberation”, así como de periódicos en Alemania y Suecia. Sin embargo los analistas coinciden en que Blair deberá trajinar mucho para convencer al resto de la UE. “Blair tiene una presidencia de seis meses para convencer a la UE que el Reino Unido no es el caballo de Troya de Estados Unidos. No le va a resultar fácil”, puntualizó Banús.
Un informe de la Unidad de Inteligencia del semanario “The Economist” opina que el Reino Unido debe cambiar el estilo y la sustancia de su política hacia el resto de la Unión. “Tony Blair se dirige al resto de Europa con un aire arrogante. Ayudaría si cambiara ese tono y si reconociera que ha aumentado el nivel de inversión estatal en la economía”, señala el informe.
Pero las diferencias van más allá de lo político o ideológico. “Hay una profundo antagonismo personal entre Tony Blair y Jacques Chirac que se remonta a la guerra con Irak. El problema es que para aprobar el presupuesto se necesita unanimidad de los 25 miembros de la UE”, le dijo a BBC mundo John Bowler, analista de la Unidad de Inteligencia del “The Economist”.
Repercusión internacional
En medio este meollo, una de las primeras víctimas de la crisis puede ser el proceso de ampliación de la UE. La integración europea pasó de los seis miembros originales del Tratado de Roma, en 1957, a 25 países en mayo del año pasado. Rumania y Bulgaria tienen una fecha provisoria de ingreso para el 2007. Turquía debería comenzar las negociaciones este octubre. El Reino Unido está a favor de la incorporación de nuevos miembros. Sin embargo, el “no” de Francia y Holanda a la constitución puso de relieve un profundo descontento público con la ampliación de la UE. “En mi opinión el proceso de ingreso de Rumania, Bulgaria y Turquía se va a ralentizar”, le señaló a BBC Mundo Banús.

Esto debilitaría la posición de la UE en el mundo. La UE ha utilizado la posible incorporación de otros países para promover la democracia, el libre mercado y el respeto a los derechos humanos. Esta zanahoria ya no servirá para influir en países remotos. En el marco de la denominada guerra contra el terrorismo y el intento de democratizar el Medio Oriente, el congelamiento de las negociaciones con un país musulmán como Turquía puede tener un impacto aún más serio. “Admitir a Turquía emitiría un mensaje muy positivo en cierto sentido. Pero no están dadas las condiciones políticas en la UE. Por el momento los políticos no tienen forma de ignorar el veredicto de los referendums. Creo que estamos tocando los límites de la UE”, le dijo a BBC Mundo John Bowler.
- Gordon Brown le declara amor (tardío) a la Unión Europea (Deutsche Welle - 21/2/08)
Después de 239 días de haber asumido el cargo de primer ministro británico, Gordon Brown visita Bruselas. Una visita que sorprendió por los amigables vientos para con la Unión Europea, por convicción o por conveniencia. Más vale tarde que nunca. Ocho meses se tomó el primer ministro británico Gordon Brown para visitar la sede de la Unión Europea. Una tardanza que no se puede considerar como un acto de gran respeto por la institución más importante de Europa, a la que, por lo demás, pertenece Gran Bretaña y le debe una buena parte de su estabilidad y bienestar. (El subrayado es mío)
Pero lo pasado, pasado y este jueves 21 de febrero de 2008 Brown estuvo, al fin, en Bruselas no sin dejar de causar cierto asombro por las palabras que allí expresó, casi palabras de “amor” por la Unión Europea: “Estoy muy feliz de estar en Bruselas”, dijo Brown en forma un tanto seca. Estas sencillas palabras empero, en la boca de un primer ministro británico no son nada usuales y hasta pueden ser interpretadas como una “declaración de amor” a la no muy querida pero útil Unión Europea.
Claro mensaje a los euroescépticos
Para no dejar ninguna duda de que también la isla británica es miembro comunitario Brown declaró sorpresivamente que “Gran Bretaña pertenece al centro de Europa” enviando, por derecha, un mensaje a los euroescépticos ingleses que son los más furibundos de toda la Unión. “En estos tiempos de inseguridad global no deberíamos arriesgar la estabilidad de las relaciones británicas con la Unión Europea ni poner en duda nuestra futura membresía poniendo en peligro nuestras relaciones comerciales”, agregó Brown otro claro mensaje a los detractores de la UE en su propio país.
Brown reconoce liderazgo de Unión Europea
Eso no fue todo. Brown tuvo a bien reconocerle a la Unión Europea el liderazgo en la lucha contra todos los males del mundo, entre ellos la pobreza y el cambio climático. “La Unión Europea debe seguir liderando la lucha por el bienestar para todos, el logro del equilibrio y la estabilidad, así como de la reconstrucción y la conservación sostenible del medio ambiente”, agregó Brown ante el pleno de la Comisión Europea en Bruselas. Palabras que, al parecer, le tocaron el corazón a José Manuel Barroso, presidente de la misma Comisión y de quien, a menudo, se escuchan tonos similares. La armonía llegó a su punto de perfección cuando Brown alabó además, los esfuerzos de la dirigencia de la Unión Europea por la protección del clima y la defensa de la libre competencia en un mercado libre.
Preguntas incómodas: cero respuestas
Pero no todos parecían muy convencidos de las cálidas palabras del primer ministro británico en Bruselas. Que por qué su débil apoyo al Tratado de Reforma de la Unión Europea y que por qué llegó tan tarde a la celebración de su firma a Lisboa, cuando la foto “familiar” ya había pasado, querían saber los periodistas. Brown respondió de forma acostumbrada: tomó la palabra y no dijo nada. Lo verdaderamente lamentable fue que la pregunta sobre si en el futuro habría una mayor cooperación entre los Estados miembros de la Unión en el campo de la Justicia se quedó sin respuesta.
A pesar de ello, Barroso y Brown anunciaron una iniciativa conjunta para las dos próximas cumbres de la Unión Europea que tendrán lugar en marzo y junio. Brown dejó así expreso su apoyo al plan de Barroso de fijar metas climáticas para la Unión Europea.
Europa le apostará a la ayuda al desarrollo
Por lo que a la cumbre de la UE en junio se refiere, Brown dio a conocer el tema que predominará: la política de desarrollo. La Unión Europea se propone diseñar un plan de acción para alcanzar las metas del milenio en la cooperación para el desarrollo.
1   2   3   4   5   6   7   8   9   10   ...   22

similar:

La “Union” (Europea) que no quiere ser “Jack”: “British go home” (and God save the Queen) ¿Es imaginable una Unión Europea sin el Reino Unido? El Reino Unido y la Unión Europea iconProgramación anual
«ciudadanía», y la Unión Europea propone fomentar la ciudadanía responsable en una sociedad democrática como fórmula para lograr...

La “Union” (Europea) que no quiere ser “Jack”: “British go home” (and God save the Queen) ¿Es imaginable una Unión Europea sin el Reino Unido? El Reino Unido y la Unión Europea iconPido el valor de 20 mil veces el valor del reino unido por crimenes...

La “Union” (Europea) que no quiere ser “Jack”: “British go home” (and God save the Queen) ¿Es imaginable una Unión Europea sin el Reino Unido? El Reino Unido y la Unión Europea iconUna investigación europea identifica variantes de genes asociadas al Alzheimer

La “Union” (Europea) que no quiere ser “Jack”: “British go home” (and God save the Queen) ¿Es imaginable una Unión Europea sin el Reino Unido? El Reino Unido y la Unión Europea iconUna investigación europea concluye que es posible la coexistencia...

La “Union” (Europea) que no quiere ser “Jack”: “British go home” (and God save the Queen) ¿Es imaginable una Unión Europea sin el Reino Unido? El Reino Unido y la Unión Europea icon6. Anote as palavras que não conseguiu traduzir. A tradução livre...

La “Union” (Europea) que no quiere ser “Jack”: “British go home” (and God save the Queen) ¿Es imaginable una Unión Europea sin el Reino Unido? El Reino Unido y la Unión Europea iconLa literatura española y su relación con la europea

La “Union” (Europea) que no quiere ser “Jack”: “British go home” (and God save the Queen) ¿Es imaginable una Unión Europea sin el Reino Unido? El Reino Unido y la Unión Europea iconNosotros, el pueblo, a fin de formar una unión más perfecta

La “Union” (Europea) que no quiere ser “Jack”: “British go home” (and God save the Queen) ¿Es imaginable una Unión Europea sin el Reino Unido? El Reino Unido y la Unión Europea iconNota de prensa investigadores de cic biogune participan en la red europea sysgenet

La “Union” (Europea) que no quiere ser “Jack”: “British go home” (and God save the Queen) ¿Es imaginable una Unión Europea sin el Reino Unido? El Reino Unido y la Unión Europea iconAnálisis forenses determinan que la superbacteria E. Coli europea...

La “Union” (Europea) que no quiere ser “Jack”: “British go home” (and God save the Queen) ¿Es imaginable una Unión Europea sin el Reino Unido? El Reino Unido y la Unión Europea iconSíntesis ], "unión" es la conversión de




Todos los derechos reservados. Copyright © 2019
contactos
b.se-todo.com