Programa general de filosofíA 11°




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TEMA


PROPIEDADES DEL SER:

TRASCENDENTALES, PRINCIPIOS ONTOLÓGICOS


CATEGORÍAS DEL SER Y PRINCIPIO DE CAUSALIDAD

INDICADORES DE LOGRO:


  • Identifica los trascendentales metafísicos (unidad, bondad, unidad y belleza) como propiedades inherentes al ser.

  • Analiza los principios ontológicos y los relaciona con los trascendentales .

  • Entiende las categorías del ser y las nociones de sustancia y accidente.

  • Diferencia el cambio sustancial y el cambio accidental.

  • Interpreta el principio de causalidad y lo aplica a entes concretos.

EVALUACIÓN INICIAL:
Responde en tu cuaderno:

  • ¿Qué significa el término trascendental?

  • ¿Cuáles propiedades piensas que son inherentes al ser en cuanto tal?

  • ¿Reconocerías a tu papá en la fotografía de su bautismo?

  • ¿Qué ha ocurrido para que sea distinto ahora?

  • ¿Es realmente distinto?


CONTENIDO:
A- LOS TRASCENDENTALES DEL SER:
Los trascendentales del ser son aquellos determinativos que inmediata y necesariamente resultan de la esencia del ser acompañándolo en todas sus reflexiones o modos. Las propiedades trascendentales del ser son ciertos aspectos que todo ser en cuanto tal presenta; ellas expresan aquello que “ser” significa necesariamente. Son medios especulativos para explicar qué es el ser, de donde se derivan los primeros principios, pues éstos fundan los verdaderos principios que no pueden ser reducidos a otra verdad. Como la definición de “ser” es prácticamente imposible, decimos que los trascendentales pueden reemplazar dicha definición haciéndose convertibles con el ser. La convertibilidad puede enunciarse: (“Veritas et Ens convertuntur”: el ser y la verdad son convertibles)


    • El ser es uno,

    • El ser es verdadero,

    • El ser es bueno,

    • El ser el bello.




    1. La Unidad del Ser:


La unidad que se trata aquí no es la unidad numérica, la cual indica cuántas unidades particulares hay. La unidad del ser indica que un ser es único consigo mismo, diferente de todo aquello que es desatino de sí, algo bien determinado, inconfundible.

La unidad del ser define que cada ser conforma una totalidad y sólo como totalidad posee la esencia que determina a ese ser.
Hay seres divisibles y seres indivisibles y por eso la unidad puede ser de simplicidad o de composición. Una substancia pura como Dios o el alma no puede ser dividida y su unidad es de simplicidad, todas las demás substancias u objetos pueden ser divididos (separados) en partes, y su unidad es de composición, por ejemplo; el agua sólo es agua cuando los dos gases que la componen están sintetizados en unidad.
La unidad puede ser esencial o por azar; puede aparecer espontáneamente en la naturaleza o puede ser una creación artificial. Según estos criterios, la unidad se clasifica en substancial, accidental, natural, artificial y moral (o de finalidad)
La Substancial y la Accidental se oponen: la primera se refiere a elementos esenciales de ser, sin los cuales deja de ser ese ser; la accidental se refiere a elementos que no constituyen por necesidad un ente, sino que han sido unidos artificialmente para constituirlo, por ejemplo; un batallón de soldados.


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Una unidad es natural cuando la naturaleza la determina (por ejemplo; un sistema orgánico) y es artificial cuando está determinada por la inteligencia humana, como en una máquina cualquiera.

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Finalmente, la unidad es moral, cuando sus partes se hallan reunidas por un fin común, como en el caso de una comunidad de cualquier orden.
Junto a la unidad se considera la identidad de los seres, que consiste en la conformidad de todo ser consigo mismo. La identidad puede ser física o metafísica. La identidad es metafísica cuando el ser permanece idéntico a sí mismo de manera absoluta, cuando es completamente inmutable. El único ser metafísicamente idéntico a sí mismo es Dios.
La unidad es física cuando el ser permanece idéntico a sí mismo en su esencia.
2. La Verdad del Ser:

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Podemos hablar de dos tipos de verdades: la verdad lógica o conformidad de nuestro conocimiento con el estado de las cosas conocidas, y la verdad ontológica, o conformidad de la cosa consigo misma. La verdad ontológica no se refiere al conocer ni a la relación que hay entre el entendimiento y la realidad. La verdad ontológica es la que reside en el ser y se refiere a la conformidad de un ser con la esencia a la que pertenece. Esta verdad es de tipo ontológico: así como se habla de monedas verdaderas, se habla de monedas falsas.
3. La Bondad del Ser:
A primera vista calificamos algo de “bueno” por dos aspectos:


    1. En relación con nosotros mismo (bien)

    2. En relación de la cosa consigo misma (valor)


La bondad del ser es la propiedad que lo hace agradable o útil o eficiente y por tanto apetecible por la voluntad. Es conveniente distinguir la bondad ontológica de la bondad moral. Por la primera todo ser es bueno por el hecho de ser, es decir, el acto de ser es la perfección de las perfecciones, por lo tanto, si el ser tiene un valor lo tiene en cuanto “es”. Ejemplo: Un veneno tiene mayor bondad cuanto más efectivo sea para envenenar.

La bondad moral, en cambio, se refiere a la moralidad de las acciones humanas de acuerdo a los criterios de bien y de mal.
4. La Belleza del Ser:
Cuando el ser es uno, verdadero y bueno, en consecuencia es bello. La belleza manifiesta en el ser una riqueza interior, es una irradiación. La belleza como unidad de los trascendentales es la perfección suprema del ser. No se agota con lo producido por los sentidos, pues ellos sólo captan un vislumbre de lo bello. La belleza es el placer estético del que se regodea el ser, quizá en algo aprensible por el ser humano por vía de contemplación intelectual o estética.

B- PRINCIPIOS ONTOLÓGICOS
Desde el punto de vista metafísico son propiedades del ser, mientras que desde el punto de vista lógico son leyes fundamentales del pensamiento. Como principios del ser son absolutamente universales y necesarios, siendo así condiciones de posibilidad del pensamiento humano. Aristóteles destacó tres principios que son: de identidad, de no contradicción y de tercero excluido. En la edad moderna Leibniz añadió el principio de razón suficiente:
1. Principio de Identidad:
Designa el carácter de todo aquello que permanece único e idéntico a sí mismo, pese a que tenga diferentes apariencias o pueda ser percibido de distinta forma. La identidad se contrapone, en cierto modo, a la variedad, y siempre supone un rasgo de permanencia e invariabilidad.


2- Principio de no- Contradicción ( o de Contradicción):
Significa la afirmación y la negación simultánea de un mismo objeto o de una misma propiedad. Se expresa : “no es posible que algo sea y no sea al mismo tiempo y en las mismas circunstancias”. Es imposible concebir que un ser sea y no sea simultáneamente.
3. Principio de Tercero Excluido:
Este principio arguye el que entre el ser y el no-ser no existe una instancia intermedia.
4. Principio de Razón Suficiente:
Para cada ser finito existe una razón suficiente a fin de que sea así y no de otra forma; aquello que es, la esencia, tiene la necesidad de ser plenamente determinado y porque no existe por sí misma es preciso hallar la razón suficiente de su ser.
C. CATEGORÍAS DEL SER:
Las categorías son conceptos universales en los que se clasifican los seres ontológicamente, representando las propiedades más generales de los objetos. Hay dos categorías fundamentales: Substancia y Accidentes.
La Substancia: (Sub = debajo, stare = permanecer) puede ser definida etimológicamente como “ lo que permanece invariable bajo los accidentes”; es pues, todo lo que existe en sí mismo y no necesita de otro para existir; aquello por lo cual cada ser es distinto de los demás. En el mundo existen muchas cosas o substancias, de una gran variedad de clases, las cuales sufren cambios, es decir, varían en algunas de sus características, por ejemplo; el agua sólida puede convertirse en líquida o gaseosa. Aristóteles define la substancia así: “La ousía (substancia) es el sujeto último; lo que no puede ser más que sujeto y jamás atributo.”
Accidente (accidens = suceso) significa etimológicamente “lo que sucede a la substancia”. Es todo aquello que para existir necesita de una sustancia en la cual manifestarse, por ejemplo; no conocemos el color verde en sí mismo, sino referido a algo. Cada sustancia tiene un conjunto de accidentes, es decir, de características que la diferencian de las demás y de sí misma en diferentes momentos: accidentales es, pues, todo lo que puede ser atribuido a la substancia.
Cuando deja de ser la substancia, dejan de ser los accidentes que la acompañan; al contrario, al dejar de ser un accidente, la substancia permanece inalterada.
Aristóteles elaboró la teoría de las categorías del ser en forma bastante completa. A la substancia le añadió cinco propiedades:


  1. Subsiste en sí misma

  2. No admite cuantificación (no puede ser mayor o menor)

  3. No tiene contrario (por ejemplo, no hay contrario de mesa)

  4. Es independiente de la variación de los accidentes que la acompañan.


Aristóteles dividió los accidentes en nueve categorías o predicamentos (que junto con la substancia completan las diez categorías de ser):


  • Cualidad: Accidente que identifica al ser y es la causa de la semejanza y desemenjanza. Las cualidades tienen contrario: Blanco, negro, sabio, ignorante, etc.




  • Cantidad: Accidente que determina la extensión del ser. La cantidad es permanente e inseparable de la materia: 70 Kg. de peso; 180 cm. de estatura, etc.




  • Relación: Accidente que establece un orden entre los seres, relacionándolos: Padres de, mayor que, después de, etc.




  • Acción: Es toda forma de movimiento, todo cambio o paso de potencia a acto: estudiar, trabajar, digerir, etc.




  • Pasión: Es el movimiento que obra sobre un ser que lo padece: Ser golpeado, amado, cuidado, etc.




  • Lugar: Es el espacio en el que existe un ser, el lugar que ocupa.




  • Posición : Es la relación de un cuerpo con lo que lo rodea; incluye las nociones de arriba, abajo, atrás, delante, etc.




  • Tiempo: Es la connotación temporal de la existencia de un ser: Ahora, después, mañana, eterno, etc.




  • Posesión: Es la manera como se encuentra el ser, la calidad que adquiere un cuerpo por sus vestidos, adornos, calzado, uniforme, etc.


- CAMBIO SUSTANCIAL Y CAMBIO ACCIDENTAL:
El cambio sustancial consiste en que una sustancia o esencia se transforma en otra, por ejemplo, cuando el papel se transforma en ceniza. El cambio accidental consiste en que, permaneciendo la misma sustancia, el papel por ejemplo, sufre alguna transformación: cambia de color. Tratándose de ambas clases de cambio ha de tenerse muy en cuenta que, siendo ignoradas por Aristóteles las nociones de creación y aniquilación, resultaba para él indispensable admitir en cualquier cambio físico un sustrato permanente por debajo de cualquier cambio. Si al transformarse el papel en ceniza no admitimos algo permanente, tendríamos que admitir, a su vez, una aniquilación del papel y una creación o aparición a partir de la nada, de la ceniza . Entonces, en todo cambio se debe admitir un sustrato permanente.
El cambio sustancial consiste en la transformación de las formas sustanciales; la transformación de la forma sustancial de papel en la de ceniza. En tal caso, el sustrato permanente es la materia prima. En el cambio accidental, una forma accidental se transforma en otra forma accidental, pero el sustrato permanente es la sustancia de que se trate.
D. CAUSAS DEL SER:
Los cambios continuos que se observan en los seres necesitan una explicación. La ontología atribuye los cambios del ser a causas. Se han clasificado las cosas en dos grandes grupos con sus respectivos subgrupos.


  • Causas Intrínsecas: Material, formal y ejemplar.




Causas Extrínsecas: Eficiente, instrumental y final. Aristóteles ha hecho célebre el ejemplo de las causas de una estatua: Estatua de Zeus

La estatua de Zeus de oro y marfil y 10 metros de altura (conocida como Crisoelefantina) esculpida hacia 435 a.C. por Fidias fue la más famosa de la antigua Grecia y está considerada como una de las siete maravillas del universo. Solo se tiene noticia de ella a través de las descripciones que realizaron Platón, Pausania o Plinio.


  • Causa Material: Es la materia de que está constituido o formado un ser. El mármol de que esta hecha la estatua.




  • Causas Formal: Es la que determina a la substancia, constituyéndola en un ser distinto. Es la forma que tiene la estatua.




  • Causa Eficiente: Es el agente externo que obra sobre la materia para dotarla de la forma. El escultor es causa eficiente de la escultura.




  • Causa Instrumental: La herramienta, el martillo, el cincel y demás instrumentos que ha utilizado el escultor.




  • Causa Final: Es el fin que se propone la causa eficiente, como la decoración de un recinto con la escultura.




  • Causa Ejemplar: Es el modelo que toma la causa eficiente: El modelo que copia el escultor.


FORMACIÓN COGNOSCITIVA:
Conceptualización:
1. ¿Cuál es tu aprehensión general del tema?
Comprensión:
2. Escribe el significado de los siguientes términos:

CONCEPTO, ONTOLÓGICO, OUSÍA, SUJETO ÚLTIMO, ATRIBUTO, CAUSALIDAD, CAMBIO SUSTANCIAL, CAMBIO ACCIDENTAL, CATEGORÍAS, ENTELEQUIA.
Análisis:
3. ¿Qué son los trascendentales y los principios ontológicos?
4. ¿En qué consiste la Unidad del ser? Explica.
5. ¿En qué consiste la Bondad del ser? Explica.
6. ¿En qué consiste la diferencia entre la verdad lógica y la verdad ontológica?
7. ¿En qué consiste la Belleza del ser y en qué se diferencia de la “estética”? Explica.
8.¿En qué se diferencia la sustancia y el accidente? Explica.
9. Clasifica como substancia o accidente y sustenta la clasificación, recordando que una substancia o un accidente puede estar bajo diversas categorías.


  • El agua

  • Estudiante

  • El alma

  • El cuaderno de filosofía

  • Tres libras de harina de trigo

  • El planeta Venus

  • La espiral

  • Aureliano Buendía

  • La honradez

  • Inteligente

  • Sufrido

  • Mayor que

  • Amado


Síntesis:
10. Elabora un mapa conceptual en el que sintetices los trascendentales, los principios ontológicos, las categorías y las causas del ser.
Generalización:
11. Según el contenido ¿cómo entenderías el “cambio sustancial” y el “cambio accidental”? Presenta tres ejemplos de cada uno según tu vivencia cotidiana.
Juicio y Raciocinio:
12. En metafísica Aristóteles ha llegado a considerar una “Causa incausada” como el principio de toda la realidad. Escribe una argumentación en la que manifiestes si es necesaria la existencia de dicha Causa como fundamento de la realidad.
ACTIVIDAD DE APLICACIÓN:
1.Toma las diez categorías del ser. Tú eres la sustancia. Desarrolla las otras nueve teniendo en cuenta tu propia realidad personal.
2. Aplícale el principio de causalidad (causas del ser) y las categorías del ser a:


  1. El Colegio Mayor de Nuestra Señora.

  2. Un gato

c) El televisor que tienes en casa
FORMACIÓN CONTINUADA:
Lee atentamente:
En su obra Metafísica, Aristóteles intentó definir el “ser”. Quizá sea ésta su principal aportación a la historia de la filosofía griega y occidental en general. En el texto siguiente, Emile Bréhier profundiza en la concepción aristotélica de tal aspecto, estableciendo su relación con la anterior dialéctica platónica.
La metafísica de Aristóteles ocupa el lugar que ha quedado vacío al rechazar la dialéctica platónica. Es «la ciencia del ser en tanto que es ser, o de los principios y causas del ser y de sus atributos esenciales». Plantea un problema muy concreto: ¿qué es lo que hace que un ser sea lo que es? ¿qué es lo que hace que un caballo sea un caballo, que una estatua sea una estatua, que una cama sea una cama? Se trata de saber el sentido que tiene la palabra ser en la definición que enuncia la esencia de un ser. Así la Metafísica resulta ser, en gran parte, un tratado de la definición: el problema de la definición, que Platón creyó resolver mediante la dialéctica, no está, en realidad ni al alcance de la dialéctica, que juzga simplemente el valor de las definiciones formuladas, ni al de la ciencia demostrativa, que las usa como principios, sino de una ciencia nueva y todavía desconocida, la filosofía primera o ciencia deseada, que se ocupa del ser en tanto que ser.
Seguramente la palabra ser tiene otros sentidos distintos del que adquiere en la definición; puede servir para designar el atributo esencial o lo propio (el hombre es capaz de reír), o incluso el accidente (el hombres es blanco), pudiendo ser tomado éste, por lo demás, en una de las nueve categorías; pero el ser de lo propio, como el del accidente, supone el ser de una sustancia; y, si se puede hablar también del ser de una cualidad y preguntarse qué es, esto sucede porque hay antes una sustancia; todos esos sentidos del ser son derivados del primero. El objeto primitivo y esencial de la metafísica consiste, pues, en determinar la naturaleza del ser en su sentido primitivo; pero se extiende a todos los sentidos derivados, ya que éstos se refieren al sentido primitivo.
Por eso la metafísica tiene que empezar estableciendo axiomas, ya que sin ellos no se podría hablar del ser en ningún sentido: no se puede afirmar y negar a la vez; no se puede decir que una misma cosa es y no es; no se puede decir que un mismo atributo pertenece y no pertenece a un mismo sujeto al mismo tiempo y bajo el mismo aspecto. La negación de estos principios es equivalente a la tesis de Protágoras en el Teeteto, cuando declaraba verdadero todo lo que le parecía tal. El establecimiento de estos principios indemostrables no podría ser, por lo demás, una demostración positiva, sino una refutación de los que los niegan: refutación completamente dialéctica, consistente en hacer ver al adversario que, aunque parece que los niega, en realidad, los acepta.

El hecho de que no haya término medio entre la negación y la afirmación es una condición del pensamiento; decir lo contrario es decir que lo que es no es y que lo que no es; es negar que exista lo verdadero y lo falso. La refutación consiste también en mostrar la insuficiencia de los ejemplos que ofrece el adversario en apoyo de su tesis; de modo especial, la variación de las impresiones sensibles, a tenor de las circunstancias, no le aporta ninguna prueba; porque si el vino, dulce para un hombre sano, le resulta amargo al enfermo, desde el momento mismo en que le parece amargo, no le parece dulce. La propia impresión sensible verifica el axioma.
Por lo demás, la tarea de la metafísica es nueva. No se trata ya de llegar por descomposición a los elementos componentes de los seres, como hacen los físicos, ni de elevarse mediante una dialéctica regresiva hasta una realidad suprema, objeto de una intuición intelectual, como en Platón, sino de determinar por generalización los caracteres comunes de toda realidad. La metafísica no es tampoco la ciencia del Bien o causa final ni la de la causa motriz, ya que Bien y causa motriz dejan fuera cosas inmóviles como los seres matemáticos, sino la ciencia mucho más general de la quididad, la cual no deja nada fuera de ella. La metafísica no estudia una a una ni colectivamente todas las sustancias, sino lo que hay de común en todas; pero una vez más; lo que hay de común no son elementos concretos, como el fuego o el agua, sino que cada una tiene una quididad que permite clasificarla en un género y determinarla por una diferencia. Desde esta perspectiva, no hay que hacer ninguna distinción entre las sustancias sensibles y las no sensibles, ni tampoco entre las corruptibles y las incorruptibles; el terreno de la metafísica no está limitado a la categoría de cosas no-sensibles e incorruptibles, sino que es mucho más extenso. Sin embargo, el metafísico, al estudiar el ser en tanto que ser, no debe tener la ilusión de haber alcanzado el género supremo. Ese es el error de los platónicos y de los pitagóricos, que al hablar como de un género supremo del ser (o de lo uno, que viene a ser lo mismo, ya que se puede decir uno de todo aquello de lo que se dice es) determinan a continuación todas las clases por el método de división, mediante diferencias del ser: error lógico, ya que es una regla lógica que la diferencia (por ejemplo, bípedo) no debe contener en su noción el género (animal) del cual es diferencia, mientras que de cada pretendida diferencia del ser, se puede decir que es.

El ser, atributo universal, no es pues en modo alguno el género cuyas especies serían los otros seres. Los primeros géneros son las categorías, y el ser, como lo uno, está por encima de ellas y es común a todas.
Para hacer de lo uno o del ser el género y, por consiguiente, el generador de toda realidad, la dialéctica platónica tomaba como punto de partida no ya el ser, sino las parejas de opuestos: ser y no-ser, uno y múltiple, finito e infinito, mediante cuya mezcla engendraba todas las formas de la realidad. La metafísica cierra también esta salida a la dialéctica: los opuestos no son principios primitivos, sino maneras de ser de las sustancias. Una cosa es sustancia antes de ser finita o infinita; ahora bien, la sustancia, es decir, un hombre o un caballo, «no tiene contrario». Por tanto, ese primer principio no puede ser el punto de partida de una dialéctica. La ciencia de los opuestos no es más que una parte subordinada de la metafísica; más adelante veremos que conserva un inmenso papel como principio de la física.
Si el ser no es género supremo ni término de una pareja de opuestos, resulta que no es más que un predicado; y las únicas realidades de las que es predicado, cuando se toma en sentido primitivo, son las realidades individuales; por ejemplo, Sócrates o este caballo. Tales realidades son las que estudia la metafísica, no como particulares, sino en cuanto que son algo. Pero ¿no hay en ello una dificultad grave?; esas cosas sensibles, móviles, perecederas, ¿son realmente algo?; ¿es posible la ciencia de otra forma que no sea alcanzando su modelo inteligible y fijo? De aquí el famoso dilema: o un objeto es objeto de ciencia, en cuyo caso es universal y, por tanto, irreal, o bien es real y, por tanto, sensible sin necesidad de ser verdadero, o sea, sin sujeción a la ciencia, porque no hay «ciencia más que de lo universal». Esto fue lo que llevó a Platón a superponer a las realidades del devenir —objetos de opinión— las realidades estables de las ideas —objetos de ciencia—, salida que le está vedada a Aristóteles, una de cuyas principales preocupaciones consiste entonces en mostrar los elementos estables y permanentes implicados en el seno del devenir mismo.
Bréhier, Emile. Historia de la filosofía (2 vols.).Volumen I: primera parte, capítulo IV, 3.
Comprensión de Lectura:
1. Según la lectura qué significado tienen los siguientes términos: dialéctica platónica, axioma, quididad, género, categorías, inteligible. (Ayúdate con un diccionario de filosofía)
2. ¿Cómo planteó Platón, el problema de la metafísica según la interpretación del autor?
3. ¿Qué otros sentidos tiene la palabra Ser? Explica cada uno.
4. ¿Por qué la metafísica tiene que acuñar axiomas? ¿Cuáles axiomas identificas en la lectura?
5. Explica por qué el autor aduce que la metafísica debe acometer una tarea nueva, teniendo en cuenta los aspectos que refuta de la tarea metafísica anterior.
6. Explica : La metafísica es la ciencia más general de la quididad.
7. ¿Por qué el autor piensa que el ser no puede ser un género? Explica.
8. ¿Qué quiere decir que “solo hay ciencia de lo universal”? Explica

REFLEXIÓN:

El sentido común es el menos común de los sentidos,

y sí bastante raro”.

Cervantes, Don Quijote
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