Programa general de filosofíA 11°




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CRISIS DE LA METAFÍSICA EN LOS SIGLOS XVII-XVIII


Se pueden distinguir en el proceso de la crisis de la metafísica tres momentos: el de los siglos XVII y XVIII, el de los siglos XIX y XX, y el que posiblemente se inicia con nuestra contemporánea actualidad. En cada momento se observa el progresivo desarrollo de tres líneas de fuerza: el progreso de la ciencia, el humanismo y la alternativa (visible en los siglos XIX y XX) de exaltación y depresión en la conciencia humanística.
La metafísica entra en crisis, en la edad moderna, por el inmenso progreso científico y la humanidad entra en el tiempo de la revolución de métodos experimentales que hacen real y concreta la posibilidad y la dilatación sin límites de un conocimiento verdaderamente científico. El hombre por la sed de saber ocasiona entonces la revolución, que es producida precisamente al inicio de la edad moderna.
Otro punto clave, de la crisis metafísica es el apogeo del movimiento humanista, propio del renacimiento, que surgió frente al teocentrismo que se había situado en la cultura occidental en la época medieval.
Durante el Renacimiento y época moderna, Descartes y Malebranche desestimaron la metafísica tradicional, para dedicarse a otros aspectos de la filosofía. El antropocentrismo es uno de los puntos críticos de la metafísica tradicional, pero en realidad es una fundamentación nueva de la metafísica, presentada por Descartes y plenificada por Kant. En la época moderna el racionalismo y el empirismo se presentan problemáticos para la metafísica.


  • RACIONALISMO


Existen diversos significados de la palabra «racionalismo»:
El racionalismo gnoseológico es un tipo muy amplio de conocimiento que se caracteriza por la reflexión o introspección, frente a la observación o «extrospección», propia del empirismo. Se supone entonces que la reflexión es obra de la razón, de aquí se deriva «racionalismo», y que la observación la ejercen los sentidos; de aquí que el racionalismo gnoseológico deje en la penumbra el conocimiento sensible y dé la preponderancia al conocimiento intelectual o «racional».
El racionalismo religioso. Concede a la razón un valor exclusivo, considerándola como el árbitro supremo en el campo de las verdades humanas y negando, al menos de un modo implícito, toda competencia a la fe y a la revelación en todo el campo humano. Esta acepción tuvo especial vigencia en la Ilustración, para la cual no hay más tribunal de apelación que la razón; incluso la religión será «natural» por cuanto sobre ella decidirá exclusivamente la razón.
El racionalismo intelectualista. Relaciona la razón con otras facultades, especialmente afectivas, del hombre, y le da preponderancia sobre las mismas. Como reacción a este tipo de racionalismo está el vitalismo en general, según el cual, al frío intelectualismo de la razón debe imponerse la lógica afectiva del corazón.
El racionalismo matemático. Este racionalismo se define por la búsqueda de la certeza matemática a todos los niveles, no sólo en el matemático; a él se opone el probabilismo, el cual defiende que, fuera del campo matemático, lo único a que podemos aspirar es no a la certeza, sino a la probabilidad y a la verosimilitud, palabra que etimológicamente significa lo semejante a la verdad, sustituto o sucedáneo de la verdad.
El Racionalismo innatista. Este es el Racionalismo propiamente dicho, el que se desarrolló en los siglos XVII y XVIII en la Europa continental, y contemporáneo del Empirismo profesado en Inglaterra. El Racionalismo innatista tiene todas las características de los demás racionalismos enumerados, excepto las del racionalismo religioso: el Racionalismo es religioso y admite la revelación como fuente de verdad. Por lo demás, el Racionalismo es, ante todo, innatista, es decir, admite la existencia en el hombre de ideas «innatas», esto es, no adquiridas por medio de los sentidos.


Renato Descartes (Francia 1596 – 1650):

A partir de Descartes la palabra metafísica engloba otros problemas, a más de los tradicionales. Mediante un examen reflexivo del sujeto que conoce, Descartes encuentra en el interior del sujeto pensante los fundamentos del ser y del conocer. Aunque desestima la metafísica tradicional, hace metafísica: su más importante obra se titula Meditaciones metafísicas. Pero le da al término un sentido nuevo, de ciencia de las condiciones del conocimiento.
El Racionalismo iniciado con el filósofo Descartes, enfrenta la filosofía desde el hombre como sujeto que piensa y el mundo como objeto del conocimiento. Trata de destruir la metafísica antigua para colocar unas bases nuevas del saber. Su idea directriz es la de la metafísica universal y consiste en extender a todo ámbito el saber, en donde la inteligencia es una y es aplicable a la investigación de cualquier realidad. El método matemático no sólo es satisfactorio sino que se puede aplicar a todo lo que tiene que ver con el espíritu humano. Las reglas del método son:


  1. Se parte de una evidencia,

  2. luego un análisis,

  3. se sintetiza y posteriormente

  4. se realiza una revisión general.


Descartes ha sido también decisivo en el influjo del mismo progreso científico, por cuanto ha planteado un problema crítico y epistemológico al descubrirnos que el mundo que perciben nuestros sentidos no puede ser asumido por la ciencia como el mundo simplemente real. Por lo tanto, lo importante es iniciar con la duda metódica, que surge ante ese hecho, hasta su plena expresión. Y es con la duda que revoluciona el pensar filosófico, que marca la edad moderna.
Nicolás Malebranche (Francia, 1638-1715):


malebranche
Sacerdote y filósofo. Cuando leyó el Traité de I’homme de Descartes quedó muy conmovido y procuró conciliar el cartesianismo con la corriente agustiniana, que es platónica. Sostiene que lo único que verdaderamente es conocido con claridad es la extensión y las relaciones matemáticas de la extensión. Sólo por referencias de la substancia extensa pueden conocerse parcialmente las modalidades del alma. Toda actividad del alma se halla relacionada con fenómenos corporales y sensibles y es comprendida por analogía partiendo de estos últimos. Afirma que el error es la causa de la miseria de los hombres, el principio del mal en el mundo; lo que ha hecho nacer en el alma todos los males, de los cuales sólo se puede salir evitando el error. Sólo es posible evitar el error analizando muy detalladamente las percepciones del alma, que pueden ser de tres modos: por los sentidos, por la imaginación y por el entendimiento puro.
Los sentidos perciben los objetos sensibles; la imaginación percibe los seres materiales que están ausentes y que se representan por las imágenes en el cerebro. El entendimiento puro percibe las cosas universales, las ideas generales y las nociones comunes.
Malebranche tiene una concepción denominada ocasionalismo en la cual se interpreta que en todo movimiento está comprometido Dios como causa eficiente: “El es fuente de movimiento, todo movimiento es un continuo milagro”.
Baruch de Spinoza (1632 – 1677):



Para Spinoza no podía existir más que un tipo de substancia en el mundo. En cada una de las substancias individuales que se pueden determinar existen atributos, los cuales no pueden existir por fuera de las substancias. Entonces todos los atributos que existen se encuentran dispersos en las substancias. Toda substancia individual no es más que una sola substancia única y universal, causa de todas las demás, perfecta. Esa substancia es Dios. Spinoza, a diferencia de la concepción del Creador distinto de la criatura, plantea una absoluta unidad entre toda substancia existente, las cuales no serían más que segmentos de la substancia divina. “Dios es el océano del ser, todas las cosas son sus olas transitorias”. Por esto su sistema es Panteísta, pues considera que Dios es todas las cosas que existen.
Es importante el famoso “conato spinociano”, por medio del cual este filósofo afirma que toda cosa tiende a permanecer en el ser y se rehúsa a la nada.
Gottfried Wilhelm Leibniz ( Alemania 1646 1716):



Leibniz es el inventor de la lógica matemática, del cálculo diferencial; en psicología racional enseña el inconsciente, funda el dinamismo del mundo, defiende el innatismo de las ideas en el hombre. Su doctrina es denomina Monadología. Considera que las mónadas son sustancias, no puntos matemáticos, pues el mundo real no puede constar de trazos de espacio matemáticos; son centros últimos de fuerza, pues el mundo no es estático sino dinámico (Concepción del DINAMISMO v/s MECANICISMO). Las mónadas son almas, espíritus o entelequias. Leibniz concilia el idealismo de Platón con el materialismo (atomismo) de Demócrito. Puesto que las mónadas son espíritus manifiestan, en su cohesión, representaciones de diversa índole. Las mónadas tienen un pensamiento que nos llevan a los siguientes principios:
1. Principio de razón suficiente: todo tiene una razón de ser. El mundo está construido racionalmente y por eso puede explicarse racionalmente.
2. Continuidad: La naturaleza no da saltos: quietud es el mínimo movimiento, fluidez la mínima solidez, la planta es un animal con la mínima conciencia, el animal es un hombre con la mínima razón, etc.
3. Unicidad: “Todo el mundo está una sola vez”. No hay dos mónadas enteramente iguales: en un árbol no hay dos hojas enteramente iguales; no hay dos hombres enteramente iguales.
En Leibniz es importante su doctrina de la Armonía preestablecida por la cual considera que las mónadas no son violentadas exteriormente, son libres, y por impulso interior de las leyes de la naturaleza forman las representaciones. Dichas leyes son como la cuerda que el relojero da al reloj: Dios da las leyes al universo y éste actúa independientemente de El, pero a la vez sostenido por sus direcciones.

  • EMPIRISMO:


La filosofía inglesa aporta a la crisis de la metafísica a través de su pensar empirista, el cual postula la experiencia sensible para todo conocimiento. Se destacan en esta corriente Francis Bacon, Tomas Hobbes, John Locke y David Hume.

FrancIs Bacon (Inglaterra, 1561-1626):






Francis Bacon, promotor de la ciencia experimental, rechazó la metafísica e inclusive la ridiculizó. Afirmó que el viejo Organon aristotélico no podía servir de fundamento a las ciencias, ni al método de descubrimiento. Consideró que la sabiduría antigua y tradicional expresaba la juventud del saber humano, pero no su madurez; esa vieja sabiduría, decía Bacon, sólo puede conducir a una vana especulación sobre cosas invisibles en vez de constituir verdades basadas en hechos reales. Bacon fue decisivo para alcanzar la era del pensamiento científico moderno al desarrollar un proceso de razonamiento llamado inducción. La inducción es el proceso por el cual las conclusiones generales se extraen de situaciones particulares.

Jhon Locke (1632 –1704):






Este filósofo británico es una de los principales representantes del empirismo. Contra Descartes presenta que no existen ideas innatas. La percepción sensible imprime en el alma sus captaciones. Los empíricos como John Locke basaban su metafísica en el mundo observable, no sólo en creaciones teóricas. En contraste con los racionalistas como Descartes, Leibniz y Spinoza, quienes pusieron gran énfasis en el uso de la razón para obtener conocimiento, Locke pensaba que nuestro conocimiento del mundo debería depender de nuestra experiencia diaria, la observación científica y el sentido común. El Ensayo sobre el entendimiento humano de Locke describe a cada individuo como una pizarra en blanco. Las experiencias de cada persona se convierten en anotaciones sobre la pizarra y la hacen distinta de otras personas.


David Hume (1711 – 1776):
Figura máxima de la Ilustración inglesa. Según él la tarea de la ciencia positiva consiste en admitir únicamente como ciencia aquello de lo que podemos mostrar en nuestra conciencia percepciones originales. Las matemáticas, por ejemplo, poseen certeza, pero no nos dicen nada de la realidad: es un juego de ideas y de conceptos: es imposible un conocimiento cierto de la realidad.

Hume niega el principio de causalidad porque cree que las causas son asociaciones perceptivas de un hecho ocurrido muchas veces – el fuego enciende la leña -. Considera sofisma y engaño toda elucubración metafísica.

Como no hay causalidad no se puede comprobar la existencia de Dios: de un mundo desordenado y pecador no se puede deducir un Dios creador y bondadoso. Los milagros no existen, porque una manifestación extraordinaria no puede invalidar miles de muestras opuestas.

Con la muerte humana se deshace el “haz de representaciones”, y como el alma no existe no puede haber inmortalidad ni retribución eterna. Hume además de ser empirista es también un representante del escepticismo teórico.
CONCEPTO EMPIRISTA DE IDEA
El racionalismo hacia una distinción tajante entre ideas, producidas por la razón, y sensaciones, percepciones e imágenes, provenientes todas ellas de los sentidos corporales. Locke unifica todos esos aspectos bajo la palabra . Según él, no sólo son ideas las así entendidas por los racionalistas, sino los contenidos sensibles. En una palabra, entiende por idea “cualquier cosa en que puede emplearse la mente al pensar”. Llama la atención esta amplitud e imprecisión en el concepto de idea. Añade Locke: Todo cuanto la mente percibe en sí misma o es objeto inmediato de percepción, de pensamiento o de entendimiento, a todo esto llamo yo idea”.
Al menos en apariencia, Hume parece precisar un poco más los términos, por cuanto distingue las impresiones de las ideas. También conviene recordar que el propio Locke establece una distinción, dentro de su término genérico de ideas. Distingue las ideas de las . Las simples son las que se adquieren por medio de los sentidos y de la reflexión; son los verdaderos elementos atómicos del pensamiento. Las complejas consisten en las diversas combinaciones de las simples que el entendimiento humano puede hacer. En todo caso, lo que aquí importa es que tanto Locke como Hume terminan por reducir las ideas racionalistas, en cuya creación no intervenían para nada los sentidos, las percepciones y los datos sensibles. Para ambos, todas las ideas son adquiridas a través de los sentidos. Luego no hay ni una sola idea innata, es decir, no adquirida por la percepción sensible.
Hume nos habla de algunas características de las ideas, que conviene tener en cuenta. Se siente especialmente impresionado por “la gran semejanza que presentan nuestras impresiones e ideas en todo sentido, excepto en el grado de fuerza y vivacidad”. La única diferencia que existe entre las impresiones y las ideas consiste en el diverso grado de vivacidad. Por lo demás, existe perfecta correspondencia entre ideas e impresiones; es decir, toda impresión tiene su correspondiente idea y toda idea tiene su correspondiente impresión. Todo objeto es captado por el espíritu de esos dos modos: por impresiones y por ideas. Y no como el Racionalismo proponía, que había muchas ideas de la razón sin ninguna impresión correspondiente.
El segundo aspecto llamativo de las ideas (ideas e impresiones) es que cada una se presenta corno verdaderamente existente. Más aún, todo concepto de ser y de existencia se deriva de la existencia de las ideas, y no la existencia de las ideas se deriva del concepto abstracto de ser. Por otra parte “la idea de existencia no se deriva de ninguna impresión particular”, sino que se sigue de cualquier impresión. Toda impresión es testimonio de existencia: «No existe ni idea ni impresión de ninguna clase, de la que tengamos conciencia o memoria, que no sea concebida como existente y es evidente que de esta conciencia se derivan la más perfecta idea y certeza del ser. (HUME, Tratado de la naturaleza humana.) De derivar de las ideas el ser, a reducir el ser a las ideas sólo hay un paso. Berkeley se encargará de darlo: Esse est percipi: El ser es ser percibido.

FORMACIÓN COGNOSCITIVA:
Conceptualización:


  1. Escribe tu aprehensión general del contenido.


Comprensión:


  1. Toma cuatro palabras del Racionalismo y cuatro del Empirismo. Busca su significado y elabora una frase con cada una de ellas haciendo referencia al tema.


Análisis:


  1. ¿Qué es el racionalismo y qué tipos de racionalismo distingues?

  2. Según Descartes qué son: fundamento de la metafísica; ideas claras, evidentes y distintas; duda metódica; pasos del método cartesiano.

  1. ¿En qué consisten, según Malebranche, las percepciones del alma y el ocasionalismo?

  2. Explica el panteísmo y el conato de Spinoza.

  3. Según Leibniz explica: dinamismo, monadología, principios monadológicos, armonía pre-establecida.

  4. ¿En qué consiste el pensamiento empirista de Francis Bacon? Explica.

  5. ¿Qué es el empirismo?

  6. Para el empirismo ¿En qué consisten las ideas simples y las complejas?

  7. Según John Locke, ¿cómo ocurre el conocimiento humano?

  8. ¿Qué rupturas hace Hume con respecto a la metafísica tradicional?

  9. ¿Por qué se afirma que Hume pasa del empirismo al escepticismo teórico? Explica


Síntesis:


  1. Elabora un mapa conceptual acerca del contenido y de la explicación.



Generalización:


  1. Según tu pensamiento personal, ¿con cuál de los filósofos del tema te identificas en la explicación de la realidad? Sustenta a través de casos concretos.


Juicio y Raciocinio:
16. Elabora una argumentación, teniendo en cuenta tus propias vivencias, acerca de las afirmaciones básicas del empirismo y sustenta si hay casos en los que no se cumplan.
ACTIVIDAD DE APLICACIÓN:
Preguntas de selección múltiple con única respuesta.
Ensayo sobre el entendimiento humano:
El placer y el dolor son ideas simples. Entre las ideas simples que recibimos, tanto de la sensación como de la reflexión, el dolor y el placer son de mucha consideración. Porque así como en el cuerpo hay sensación casi en sí misma, o bien acompañada de dolor o de placer, así también el pensamiento, o sea la percepción en la mente, es simplemente eso o se ve acompañada también por el placer o por el dolor, por el deleite o por la turbación, o como quiera que se les llame. Como todas las ideas simples, estas no pueden ser descritas, ni es posible definir sus nombres; la manera de conocerlas, al igual que las ideas simples de los sentidos, consiste tan sólo en experimentarlos. Porque definirlas por la presencia del bien o del mal no es sino hacernos reflexionar a cerca de lo que sentimos en nosotros mismos con ocasión de las diversas operaciones del bien y del mal sobre nuestra mente, según las diversas maneras en que las aplicamos a nosotros o en que las consideramos.

John Locke
1. Locke, al hablar de las ideas simples, incluye los términos sensación y reflexión. Esto nos permite entender su posición frente a la relación que se da entre los objetos y el hombre, en tanto

A. asume que la persona tiene dos vías de contacto con la realidad, que son la sensación desde los sentidos y la reflexión desde el pensamiento.

B. considera que el hombre accede a los objetos de forma externa e interna, por la utilización de las capacidades del cuerpo y las del pensamiento.

C. cree que el hombre se aproxima a los objetos mediante la experiencia directa de la sensación, a través de los sentidos y la reflexión en el pensamiento.

D. determina que el ser humano recibe las ideas simples conjuntamente desde la sensación y la reflexión, como alternativas de acceso a los objetos.
2. Según lo expuesto por Locke en el párrafo, puede pensarse que éste considera la sensación no exclusiva del cuerpo, ya que él mismo establece una equivalencia entre

A. el pensamiento como percepción y el cuerpo como la sensación en sí misma.

B. la percepción del cuerpo con los sentidos y la de la mente desde la reflexión.

C. la sensación del cuerpo propia de él y la de la mente a partir del pensamiento.

D. la sensación corporal a partir de los sentidos y la mental desde la percepción
3. Locke afirma que “el placer y el dolor son ideas simples (...) que recibimos, tanto de la sensación como de la reflexión y que la manera de conocerlas (...) consiste tan sólo en experimentarlas”. Esto se explica porque

A. la sensación del cuerpo y la percepción mental van acompañadas por el placer o el dolor, en tanto percepción, y por tanto no pueden se descritas

B. las ideas simples, para ser definidas, remiten a que reflexionemos a cerca de lo que sentimos en nosotros mismos por las aplicaciones hechas.

C. las ideas simples son definidas según las diversas maneras en que las aplicamos a nosotros o en que las consideramos desde nuestra experiencia.
D. las ideas de placer y dolor son definidas desde nuestras percepciones mentales y corporales y, por tanto, no pueden ser descritas o denominadas.
4. Según el planteamiento de Locke sobre la manera en que definimos las ideas simples, como las del placer o del dolor en función del bien y del mal, se obliga al hombre a

A. una posición relativista frente al bien y al mal determinada por la aplicación particular de la experiencia de cada individuo.

B. una postura egocéntrica que va a determinar lo bueno y lo malo, en virtud de la experiencia de cada ser humano.

C. una definición circunstancial del bien y del mal, en tanto varía de acuerdo con el sujeto que experimenta las ideas en relación.

D. una concepción transitoria del bien y del mal, cambiante de acuerdo con la persona y las aplicaciones de su pensamiento.
FORMACIÓN CONTINUADA:
Consulta el pensamiento de George Berkely y escribe en tu cuaderno una síntesis de dos páginas como mínimo. (Esta consulta hará parte del examen).





REFLEXION:
Obra de tal manera que la máxima de tu voluntad pueda convertirse

en ley necesaria y universal de la humanidad”

Inmanuel kant
TEMA:

EL IDEALISMO TRASCENDENTAL DE INMANUEL KANT

INDICADORES DE LOGRO:


  • Analiza la escuela gnoseológica idealista en su vertiente trascendental.

  • Analiza los pasos de la crítica de la razón pura de Kant considerar la posibilidad de las ciencias.

  • Entiende en qué consisten los juicios a-priori, los juicios a-posteriori y los juicios sintéticos a-priori.

  • Interpreta el significado y necesidad de las ideas trascendentales como criterios regulativos de la vida del hombre.


EVALUACIÓN INICIAL:

Define en tu cuaderno:

1. Trascendental según la metafísica clásica y según Kant.

2. Idealismo, y algunos representantes.

3. Subjetivismo, y algunos representantes.

CONTENIDO

  • Iluminismo o Época de la Ilustración


Con este nombre se ha designado el “siglo de las luces” (s. XVIII) caracterizado por la confianza en la razón, hecho que afecta a todos los aspectos de la actividad humana, y especialmente se toma como una actitud optimista en la posible reorganización de la sociedad basándose en principios racionales; de este modo, el papel dado a la razón es diferente al del racionalismo por cuanto cree en la razón como facultad que se desarrolla con la experiencia y constituye una fuerza para transformar la realidad.


  • Idealismo

Se desarrolla la tendencia idealista, cuyo punto de partida para la reflexión filosófica y para la dirección de la actividad humana, lo constituyen las ideas o productos de la subjetividad o conciencia del hombre; entre los principales representantes están: Descartes, Malebranche, Leibniz, Kant, Fichte, Schelling y Hegel.


Inmanuel Kant ( Alemania 1724 – 1804):

Kant planteó más a fondo el problema iniciado por Descartes. Su punto de partida no es un realismo ingenuo como tampoco un simple idealismo, es precisamente la situación de un sujeto humano consciente, enfrentado a un mundo e interpretando toda realidad. El hombre moderno busca filosofar, no como el griego por necesidad admirativa sino por necesidad personal, en la angustia de dar un sentido a su propia existencia. No existe sólo, existe siempre en un mundo; y sólo cuando soy consciente de lo que no soy (la intencionalidad de la conciencia de la que hablará Husserl) puedo ser consciente de mí mismo.
Kant puso la realidad en un mundo en el que se halla enclavado el sujeto; quedando abierta para el hombre una inmensa posibilidad de reflexión. Esta va a ser la filosofía moderna definitivamente puesta en marcha con la revolución de Kant y de la que aún hoy no podemos evadirnos; es el filósofo que empeñado por enseñar a filosofar y no a transmitir los principios de una filosofía hecha, realizó a su modo, una revolución al igual que Copérnico. Tras las preguntas ¿qué puedo conocer?, ¿qué debo hacer?, ¿qué puedo esperar?, Kant concluyó considerando que el hombre es conocimiento, acción y esperanza, situaciones al las que se dedican respectivamente la gnoseología, la ética y la teología.
Pero para dar razón de nuestro saber en estos tres ámbitos no basta con indagar cuáles son las condiciones en las que se mueven los individuos, sino que es preciso descubrir las condiciones de conocimiento de acción y de esperanza que son comunes, universales y necesarias para todos los individuos, para todo tiempo y lugar. Este es el nivel denominado “trascendental”, alcanzable mediante el método empírico—racional, que se encuentra en la razón misma del sujeto que conoce, actúa y tiene esperanza. Se produce así lo que se ha llamado “revolución copernicana” en filosofía, porque, de la misma manera que Copérnico trató de explicar los movimientos del sistema solar cambiando el punto focal, Kant intentó explicar nuestro saber cambiando de perspectiva: desde el ser al sujeto.
Este sujeto será trascendental, y no empírico, porque consiste en el conjunto de estructuras y condiciones universales y necesarias sin las cuales no son posibles —no tienen sentido ni inteligibilidad— el conocimiento, la acción y la esperanza.

Kant asume la metafísica como la ciencia que considera tanto una realidad que rebasa los datos empíricos (mundo nouménico o inteligible), como la ciencia que se ocupa de las condiciones objetivas universales del conocimiento.
Kant volvió a los problemas metafísicos, pero con un criterio escéptico. Su metafísica sigue el derrotero trazado por Descartes.

Para Kant, los fines de la metafísica son:
1. Constituir la fuente del conocimiento sintético a priori.

2. Examinar las condiciones restrictivas del uso empírico de nuestra razón.

3. Mostrar la independencia de tales condiciones por parte de nuestra razón y con ello la posibilidad del uso absoluto.

4. Extender así nuestro uso de la razón por encima de los límites del mundo sensible, si bien sólo negativamente, esto es, apartar los obstáculos que interpone la propia razón con base en los principios de su uso empírico.
Los conceptos a priori del entendimiento se refieren a la realidad, posibilitando su conocimiento, pero no se extraen de ella. Así lo afirma Kant: “La ontología es la ciencia de las cosas en general, esto es, de la posibilidad de nuestro conocimiento a priori de las cosas, es decir, independientemente de la experiencia. No nos enseña nada sobre las cosas en sí mismas, sino sólo acerca de las condiciones a priori bajo las cuales podemos conocer cosas en la experiencia, esto es, los principios de la posibilidad de la experiencia”.
No hay en Kant la posibilidad de una ontología en el sentido tradicional del término como teoría del ser, al modo de Platón o Aristóteles. Oigamos a Kant: “El arrogante nombre de una ontología que pretende suministrar en una doctrina sistemática conocimientos sintéticos a priori de cosas en general (el principio de causalidad, por ejemplo) tiene que dejar su sitio al modesto nombre de una mera analítica del entendimiento puro” (Crítica de la razón pura).
Es en la dialéctica trascendental de la Crítica de la razón pura donde Kant aborda los problemas fundamentales de la metafísica:

Dios, el alma y el mundo. Kant los llama Ideas Trascendentales porque son condiciones de posibilidad del conocimiento de la realidad, pues se trata de ir de la serie de las condiciones de lo empírico a lo absolutamente incondicionado.
Kant define idea como “un concepto necesario de la razón del que no puede darse un objeto correspondiente en los sentidos”.
El alma incluye la idea absoluta (incondicionada) del sujeto pensante. Como se sabe, el alma es el objeto de estudio de la Psicología racional. Aquí ve Kant la imposibilidad de demostrar la espiritualidad y la inmortalidad del alma a falta de una intuición que permita atribuir estos predicados a un sujeto.



El mundo incluye la unidad absoluta de la serie de las condiciones de todo fenómeno. El mundo es el objeto de estudio de la cosmología racional. Kant examina aquí la imposibilidad de demostrar si el mundo ha tenido un comienzo o no, si es simple o compuesto. Si hay libertad o todo está completamente determinado.
Dios incluye la unidad absoluta (incondicionada) de la condición de todos los objetos del pensamiento en general.
Dios, el Ente de todos los entes, es el objeto de estudio de la teología racional. Aquí ve Kant la imposibilidad de demostrar racionalmente la existencia de Dios ante la falta de soportes empíricos que den garantía al conocimiento. El primero y más importante argumento es el llamado prueba ontológica, formulado por San Anselmo, y que infiere de la existencia conceptual o puramente lógica la existencia real. Kant considera que esto es un ilícito lógico, pues la existencia jamás es un predicado. Ve con toda claridad y precisión que si se acepta esa inferencia, habría que admitir la existencia real de sirenas, minotauros, mohanes, cíclopes, y toda la serie infinita de seres mitológicos de todo el mundo.
El segundo argumento es cosmológico, o por la contingencia del mundo, hasta remontarnos a un ser necesario y absoluto. Kant afirma que esto tampoco es lícito pues se escapa al marco de toda experiencia humana posible.
El tercero es el argumento físico teleológico o por las causas finales, pero a este se le puede hacer la misma crítica que al segundo. Al tomar lo posible por lo real, se cae en la misma ilusión trascendental.
Como conclusión, se puede decir que las ideas trascendentales son disciplina y canon de la razón pura, las ideas trascendentales son meramente regulativas de la razón, es decir, deben servir para regular la conducta de los seres humanos, pero nunca son constitutivas, es decir, no ayudan a aumentar el conocimiento humano. Las ideas trascendentales, Dios, alma y mundo, no son materia de ciencia sino de creencia. Por algo afirma Kant al comienzo de la Crítica de la razón pura que había tenido que suspender el conocimiento racional para darle paso a la fe, a la creencia.
El problema fundamental de la metafísica, según Kant, es que las ideas trascendentales Dios, mundo y alma no son susceptibles de conocimiento por vía del entendimiento.
Dios, mundo y alma sólo pueden ser pensados por la razón, que es la facultad que Kant reserva como única vía de acceso a las ideas trascendentales, es decir, que de Dios, el mundo y el alma no hay conocimiento humano seguro, dado que ellos son ilusiones trascendentales de la razón, pero ilusiones inevitables y necesarias, pues mientras el hombre sea tal, siempre se planteará las preguntas por los fundamentos últimos de la realidad. Y es ahí precisamente donde aparecen las citadas ideas.
FORMACIÓN COGNOSCITIVA:
Conceptualización:
1. ¿Qué aprehensión general tienes del contenido?
Comprensión:
2. Busca el significado de los términos desconocidos del contenido
Análisis:
3. ¿Cuáles son los fines de la metafísica según Kant?

4. ¿Qué son juicios a-priori? Escribe un ejemplo.

5. ¿Qué son juicios a -posteriori? Escribe un ejemplo.

6. ¿En qué consisten los juicios sintéticos a-priori? Escribe un ejemplo.

7. ¿Cuáles son y en qué consisten las Ideas Trascendentales? ¿Por qué son necesarias e incondicionadas?

8. ¿Qué quiere decir kant al presentarnos las ideas trascendentales como regulativas?

9. Escribe las 12 categorías según Kant y un ejemplo de cada una.
Síntesis:
10. Elabora un esquema en el que expliques la Crítica de la Razón Pura con sus respectivas partes.
Generalización:
11. ¿Qué importancia puede tener para nuestra actualidad la reflexión trascendental de Kant de cara a la ciencia?
Juicio y Raciocinio:
12. Emite tu apreciación - y arguméntala- acerca del siguiente texto: “El arrogante nombre de una ontología que pretende suministrar en una doctrina sistemática conocimientos sintéticos a priori de cosas en general (el principio de causalidad, por ejemplo) tiene que dejar su sitio al modesto nombre de una mera analítica del entendimiento puro”. Kant
ACTIVIDAD DE APLICACIÓN:
Preguntas de Selección múltiple:
1. Para Kant por muy ciertas que sean las verdades universales y necesarias de las matemáticas y de las ciencias naturales, el conocimiento que nos ofrece no es el de las cosas en sí. Este cono cimiento es sólo de los aspectos, las propiedades, las relaciones de las cosas a las que son aplicables las formas de nuestra conciencia: las sensaciones, las categorías, los juicios. En este sentido para Kant sólo es posible el conocimiento de:

A. El fundamento esencial de las cosas.

B. Las ideas innatas que se evocan a través del pensamiento.

C. El aspecto fenoménico o aparente de las cosas.

D. Las cosas en el espacio y en el tiempo.
2. kant al hablar del juicio estético o juicio de gusto pone a la base del mismo al sentimiento. El sujeto se relaciona con el mundo a través del placer que le permite sentirse vivo, sentirse en el mundo. Con la estética se desarrolla la capacidad de compartir con el mundo, de interactuar con el mundo a través del sentimiento. Por esta razón la estética

A. se convierte en mediadora y posibilitadora de la relación hombre mundo

B. es ciencia de lo bello y permite al hombre refinar sus sentidos

C. se especializa en encontrar lo bello que hay en el mundo

D. habla de lo bello y refina la capacidad de juzgar eso bello del mundo
3. La confianza en la razón, tal como lo planteaba Descartes y como más tarde la defendió Kant, a puertas del siglo XXI, se ha reducido a una epistemología prudente, en tanto el escepticismo ha criticado la razón con la ayuda de la razón. Por lo tanto, no es extraño que esta teoría traiga como consecuencia, postulados que en la posmodernidad

A. destruyen toda filosofía basada en principios lógicos

B. reivindican el papel del conocimiento como un proceso

C. desmienten las teorías fundadas en la lógica

D. ponen en crisis los absolutos basados en principios universales
4. kant afirma que el hombre actúa por buena voluntad siempre y cuando su obrar esté orientado e inspirado en el deber. Este deber no debe ser motivado por conveniencias o castigos sociales sino que debe ser un querer puro, convirtiéndose en la única ley moral que proviene de la razón y debe obedecer a la voluntad para ser buena. De lo anterior se concluye que

1. la moral kantiana permite que en el actuar, el hombre se diferencie de otros seres vivos

2. la moral humana se basa en el libre uso de la buena voluntad y del deber

3. el hombre obra de manera libre cuando actúa bajo la buena voluntad y el deber

4. el deber por el deber evita cualquier acción manipulada por premios o por castigos sociales

FORMACIÓN CONTINUADA:
Realiza un dibujo en el cual muestres la concepción que tiene Kant con relación al deber, con su correspondiente explicación.

REFLEXIÓN:

A las preguntas que no responde la filosofía, hay que responder

que deben ser planteadas de otra manera”.

Hegel

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