Hacia una historia del diseño en mexico




descargar 388.33 Kb.
títuloHacia una historia del diseño en mexico
página6/10
fecha de publicación04.02.2016
tamaño388.33 Kb.
tipoDocumentos
b.se-todo.com > Historia > Documentos
1   2   3   4   5   6   7   8   9   10
UNIVERSIDAD AUTONOMA METROPOLITANA

UNIDAD AZCAPOTZALCO

DIVISION DE CIENCIAS Y ARTES PARA EL DISEÑO

C. Y. A. D.

UNIVERSIDAD AUTONOMA METROPOLITANA

UNIDAD AZCAPOTZALCO

DIVISION DE CIENCIAS Y ARTES PARA EL DISEÑO

C. Y. A. D.
DEPARTAMENTO DE INVESTIGACION

Y CONOCIMIENTO PARA EL DISEÑO


SEMINARIO PERMANENTE DE PROFESORES DE LA DIVISION DE CIENCIAS Y ARTE PARA EL DISEÑO

"HISTORIA DEL DISEÑO EN MEXICO, PERIODO 1920 - 1940"

ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE EL PROBLEMA DE LA VIVIENDA EN EL MEXICO CONTEMPORANEO.
(Documento de apoyo)

Arq. Rafael López Rangel.

Actualidad del "Problema de la vivienda"

Si alguna característica resalta por su evidencia en nuestras ciudades, tanto en lo que respecta a la vivienda como al equipamiento urbano, es el de su gran disparidad, siendo este hecho algo común en países capitalistas y sobre todo en los llamados todavía hasta ahora, dependientes. Y a tal grado y con tantos extremos, cuantitativos y cualitativos, que las propias instituciones oficiales y los voceros políticos de los diferentes estados han reconocido el grave "nivel de deterioro" de los asentamiento humanos, y, como es sabido, han venido implementando, desde hace algún tiempo, acciones diversas para enfrentarlo. Es más, se ha reconocido el problema como mundial, y para el efecto se han llegado a realizar ya un considerable número de eventos internacionales para tratarlo. Bástenos mencionar uno de los más importantes: la Conferencia de las NN-UU sobre los Asentamientos

Humanos, celebrada en Vancouver en 1976. Obviamente, en esa reuniones ha quedado en evidencia, de una u otra forma y a veces al margen de las declaraciones oficiales, que el problema de los asentamientos humanos y el de la vivienda no es de la misma naturaleza en países con diversos sistemas económicos y políticos y que, en rigor, las similitudes se dan a un nivel formal. De esta manera queda claro para nosotros, que las "estrategias" para abordarlo, no podrán ser iguales. Pero hay algo más, tal como lo han llegado a plantear las corrientes y movimientos progresistas de los países capitalistas, dentro de estos, el problema de la vivienda no es algo que afecta a todos por igual y por tanto, no es visto de la misma manera por las diferentes capas sociales, involucradas en las contradicciones del sistema. En fin, lo que interesa señalar aquí, por el momento, es la actualidad histórica de la cuestión y el marcar que la disparidad mencionada es una dramática expresión de la desigualdad social y del agravamiento de las condiciones de vida de los trabajadores.
El proceso de urbanización en América Latina y el problema de la vivienda en ese contexto.
Se puede afirmar que el análisis de la realidad latinoamericana en cuestiones urbanas y de vivienda, está prácticamente en sus inicios y que por lo tanto, no contamos con tesis universalmente aceptadas, y que nos hallamos en una situación, incluso, de polémica al respecto. Por cierto, estas discusiones se presentan dentro de la más amplia problemática de la caracterización misma de las sociedades latinoamericanas.
Esquematizando, podemos hablar de las líneas siguientes: hasta los años cincuenta, las tesis dominantes, sustentadas por las esferas oficiales y sus centros de investigación, eran las que se apoyaban en una concepción del ''desarrollismo" de nuestros países, de tipo lineal, que postulaba el progresivo desarrollo de nuestras sociedades capitalistas; de esta manera, ''alcanzaríamos'' a los países mas desarrollados en plazos más o menos cortos, y con su "ayuda", consistente en lo fundamental, en la inversión de capitales y de empréstitos cuantiosos por parte de los organismos financieros dominados, naturalmente, por capital norteamericano. Obviamente, la "solución'.' al problema de la vivienda, en ese marco, era cuestión de tiempo y paciencia, sobre la base de su creciente mercantilización...
A mediados de la década de los sesenta, ante la crisis de los "modelos" desarrollistas, surge, como se sabe, una importante línea sociológica, conocida como la ''teoría de la dependencia", que prioriza y centraliza -si bien con variantes entre los diversos autores- el lugar que han venido ocupando nuestros países en el sistema mundial capitalista, en la "división internacional de trabajo", y que los ubica como "periféricos", con respecto a los "centrales", los altamente desarrollados, asiento de poderosos núcleos de poder económico y político internacional (podemos citar, por el momento, a A. Gunder Franck, Theotonio Dos Santos, H. Cardozo y Enzo Faletto - quizá los más sólidos estos dos últimos- Vania Bambírra, etc).
En el campo de la urbanización y de la vivienda, el más destacado e influyente lo es aún Manuel Castells, aunque habrá que mencionar a autores como A. Boris Roffman y en cierto sentido escritores más especializados en la arquitectura, como Roberto Segre.
Ahora bien, está surgiendo actualmente una nueva línea de interpretación que podríamos llamar "antidependentista" que rechaza como categoría explicativa fundamental la de la dependencia, para dirigirse al estudio de los procesos internos ele acumulación de capital en cada uno de nuestros países y al -análisis de los procesos concretos de las contradicciones sociales y las particulareidades de su historia política-jurídica-cultural, en fin, en un sentido amplio, tiende a conocer el desarrollo de nuestras formaciones económicas y sociales, Habría que decir que hasta el momento sólo tenemos esfuerzos parciales y acotados en alguna especialidad -en la economía por ejemplo -ya que, como decíamos, se encuentra en sus inicios. Desde un punto de vista general, de la teoría del conocimiento, por así decirlo, surgen obras como el ''economismo dependentista" de J. Castafieda y E. Hett, que plantean la superación de las categorías anteriores.
A nosotros nos parece que esta última línea ofrece importantes expectativas, pero tendríamos que tomar en cuenta las explicaciones más rigurosas aportadas por los dependentistas, ya que significaron en realidad, una superación del desarrollismo y abrieron la perspectiva de transformaciones cualitativas. Por lo que toca a la problemática urbana y de vivienda, podríamos señalar algunas de las aportaciones más importantes, surgidas sobre todo de los sociólogos dependentistas, y que como es natural, consideran a los países latinoamericanos como formadores de una "región". Naturalmente, los nuevos análisis nos darán una mayor profundidad e incluso, posibilidades de rectificación:

1. Una acelerada tasa de urbanización, que no marcha en correspondencia con el proceso de industrialización. Naturalmente esto tiene en la base: la hegemonía del modo de producción capitalista sobre los modos anteriores en América Latina, y el tipo de industrialización, no dirigido, al menos en la primera gran fase de este tipo de desarrollo, a la producción de bienes de capital.
2. Una gran corriente migratoria del campo a las ciudades, de tal magnitud que no se incorpora a las actividades productivas industriales urbanas, y si bien esto sucede en todos los países capitalistas, engrasando así el "ejercito de reserva" o la ''superpoblación relativa", en nuestros países sucede con una magnitud mucho mayor, y esto se expresa en las tasas de desempleo y subempleo que llegan a tener proporciones escandalosas. Estos hechos producidos también por la crisis y el proceso inflacionario, se evidencian dramáticamente en la formación, alrededor de las grandes ciudades latinoamericanas, de los enormes "cinturones de miseria", "barrios miseria", "favelas'', etc. que en su conjunto representan más del 30% de la población urbana.
3. Una estructura urbano-regional desequilibrada, expresión de una política de concentración de inversiones en puntos dispersos del territorio, en términos de la, ganancia privada empresarial.
4. En consecuencia, una desmesurada concenttación urbana en las ciudades capitales y en algunas cuantas del interior - aunque en menor grado-, lo que equivale a la formación de grandes áreas metropolitanas en acelerado crecimiento, congestionadas, contaminadas y caóticas, en donde el nivel de vida de los trabajadores se deteriora progresivamente.
5. Como ha sido ya mencionado, una gran disparidad, cuantitativa y cualitativa de la vivienda y de equipamiento urbano. Una insuficiente - con sus diferencias- políticas viviendísticas de los estados latinoamericanos.
Naturalmente, el enlistado de estas características no implica que estemos tomando efectos como causas, pues queda dicho que la base de estos problemas se encuentra en el modo de producción hegemónico, y de esa manera forman parte de una específica formación económica y social. De ahí se derivan, diferencias de un país a otro, y una excepción ya, la de Cuba, en donde como se sabe, se ha establecido el modelo socialista. Asimismo y en consecuencia, planteamos que es a través del análisis de situaciones concretas que tendremos un cuadro objetivo del problema y la posibilidad de plantear acciones y alternativas. Este análisis, deberá, a nuestro juicio, contemplar los aspectos siguientes:
a) La peculiaridad que adopta en cada país el proceso de acumulación de capital, y el conjunto de particularidades de la formación económica y social. Esto incluye la consideración del lugar que se ocupa en el mercado mundial, y la dialéctica de la dominación externa-interna, incluyendo sus características políticas. En fin, el tomar a la actualidad de nuestros países como un hecho histórico global.
b) Dentro de lo anterior, el juego de las diversas fuerzas sociales, ubicadas por su lugar en el proceso productivo y por sus niveles de conciencia social, así como por su realidad organizativas. Y esto, con la perspectiva inmediata de desarrollo democrático.
c) Las características de la organización y la estructura del Estado, la naturaleza de sus instituciones y su capacidad de acción política y financiera. La determinación de los intereses y de los juegos de intereses que actúan dentro de los aparatos estatales, también.

d) Las peculiares, formas ideológicas del poder público, tanto las generales, como las que aparecen como determinantes de sus acciones, políticas y programas, lo que incluye:
e) La ideología de las capas de industriales y comerciantes, de los grupos financieros, su influencia y presencia en el estado, y obviamente

f) el conocimiento de las políticas especiales de desarrollo urbano y de vivienda, al mismo tiempo que la información cualitativa y cuantitativa de la situación en este sentido, económica y política, incluyendo los "deficits" en la materia. Además, como cuestión muy importante:

g) El estado de la industria de la construcción y el nivel tecnológico.

La complejidad del "problema de la vivienda" en la complejidad social.
Resulta obvio que si aceptamos que la sociedad es una complejidad autogenerada por el proceso del régimen de la producción material, la organización social que se estructura a su alrededor, y su historia jurídico política-cultural, el "problema de la vivienda", surge históricamente determinado por el conjunto de esos hechos y en consecuencia se explica, a un nivel general, por el tipo de relaciones y predominios que en cada época y en cada caso presentan, si bien es el régimen de la producción material el "entramado" en torno al cual se organiza la problemática. Empero, sería simplista reducir el problema a la única referencia de la producción material, ya que se deben tomar en cuenta la naturaleza político-ideológica y cultural de la cuestión.
En las sociedades capitalistas la vivienda deviene en mercancía y junto a su valor de uso aparece el valor o valor de cambio. En esa sencilla cosa se haya el fondo de la gran disparidad actual de vivienda e incluso del equipamiento urbano.

Empero este hecho tiene implicaciones que es necesario esclarecer. En nuestro sistema, es obvio el reconocer que en su base se encuentra la explotación de los trabajadores. En cada caso, se impone la necesidad de conocer como se da tal explotación y el conjunto de características sociales que implica, incluyendo a las políticas, como lo hemos ya esbozado.


Pero además se hace necesario conocer algunas cuestiones relacionadas con el valor de uso, que junto con el valor de cambio, es de naturaleza histórica, y así, ambos valores se ubicarán en su real dimensión.
La naturaleza histórica del valor de uso de la vivienda queda en evidencia desde una primera hojeada a la diversidad de funciones y de formas, y en consecuencia, al tipo de necesidades que la vivienda ha ido cubriendo a través de las épocas y para diferentes clases sociales en una misma época, sin desconocer las peculiaridades impuestas por las condiciones climáticas, culturales, etc.
Naturalmente no es el objetivo de este trabajo el hacer, por interesante y necesario que sea (para estudios de tipo especial), una "historia" del valor de uso de la vivienda. Simplemente, el rozar la cuestión, para subrayar su naturaleza histórica. Podemos por lo tanto, referirnos a una etapa extrema: la comunidad primitiva, en sus condiciones de producción comunal, con un tipo organizativo gentil-matriarcal y sin división de clases sociales, y con un "universo" ideológico mítico-religioso-primitivo-totémico-animista, etc., etc.

Ahí, la vivienda colectiva, la caverna -cuando es el caso-, en las estaciones paleolíticas, es la forma histórica de su "hábitat". En ella se realizaban múltiples actividades sociales, diversas pero unitarias,' desde aquellas relacionadas con la producción material (fabricación de objetos, de armas de cacería, procesamiento rudimentario de los productos de la caza, etc.) hasta ritos mágicos-religiosos (expresados por cierto de singular manera en pintura y grafos). En este caso, la vivienda "pertenece'' a todo el grupo gentil que la habita.
Ya después, en las sociedades de clase, la vivienda se diversifica -y pedimos disculpas por el esquematismo necesario- según el lugar que la familia (las familias) que la ocupa tiene en la estructura social, en la división social del trabajo. Y así, desde el "palacio" del jerarca, a la choza del campesino, su carácter queda expresado en múltiples formas, históricamente conformadas. 'La vivienda cumple en cada caso, diversas funciones, y por lo tanto, eran "valores de uso" diferenciados. La vivienda es así un bien material cuya propiedad y uso expresan el rango del ocupante y su poseedor, constituyendo en el precapitalismo un valor de uso simplemente. Como lo señala en un ensayo hasta hoy inédito, Martha Schteingart, para el caso de las ciudades: "La masa de productores independientes urbanos o bien es propietaria de su vivienda, o por el contrario se beneficia de un derecho de ocupación, ya sea gratuito o por medio de un pago cuyo monto es ajeno a la ley del valor".
El carácter histórico del valor de cambio, por su parte, que da evidenciado por su participación en el modo de producción capitalista. Y de esa manera, como lo indica en su clásico trabajo sobre el tema, Federico Engels, se produce en el capitalismo una "doble separación de los trabajadores, tanto de los medios de producción como de sus habitaciones". La penuria de la vivienda por parte de los trabajadores, del ejército de reserva", y para cada vez más numerosos sectores de las "capas medias", se presenta así como esa imposibilidad material de adquirir en compra o en renta una vivienda que satisfaga cabalmente sus necesidades, y que hoy se encuentra en circulación mercantil (como los alimentos, el vestido, etc., incluso para los cuales no se llega a tener capacidad plena de adquisición). Esta penuria de la vivienda, pasa así a formar parte de las malas condiciones de vida de la mayoría de la población, y expresa la situación -forma parte también- de la explotación de los trabajadores.
Por lo tanto, bajo las condiciones del capitalismo, la consecuencia de una "vivienda decorosa" se ha convertido en parte -aunque no siempre se expresa explícitamente- de las demandas de los sectores organizados, en busca de mejores condiciones de trabajo y de vida. La lucha por la vivienda, llega también a acotarse, a ''especializarse'', por así decirlo, en algunos casos: movimientos inquilinarios, o los movimientos de "pobladores" o "paracaidistas" urbanos, incorporados a veces, a los denominados "movimientos sociales urbanos". Empero, debe verse siempre, como una cuestión que está dentro de movimientos más amplios.
Y bien, como decíamos al principio, los estados de nuestros países unos más que otros, naturalmente- han tomado el problema "como suyo", ante las presiones ejercidas por los grupos organizados y ante una situación general inconveniente para los intereses de las capas de dominación, y han incluido programas de vivienda entre los planes gubernamentales, bajo el rubro, por lo general, de "obras de bienestar social" junto a otros servicios, ya que en sus aspectos productivos, no ofrecen, por más que se haya dicho otra cosa, las mismas características de redituabilidad que otras inversiones (pues su proceso de "rotación" de capital", es más lento, ligado a las peculiaridades de la especulación del mismo, etc.) .
De esta manera, el estado mexicano, ha tratado de crear una tradición de atención a la construcción y financiamiento de "vivienda de interés social" o destinada a trabajadores de "bajos ingresos", sobre todo a partir de la creación del Instituto Nacional de la Vivienda (INFONAVIT), en 1954, lo que no quiere decir que antes de esa fecha no se haya presentado el problema, sobre todo el surgimiento de la mercantilización de la casa-habitación y la operación de financieras y fraccionadoras, así como algunas acciones del gobierno, e importantes movimientos populares (los inquilinos y los de las "colonias populares"), que se hace necesario estudiar de manera especial. Así mismo, es un hecho el que las acciones viviendisticas posteriores -entre las que resalta por sus implicaciones de toda clase, y que veremos más adelante, las del Infonavit, en el sexenio de LEA están también determinadas y significan un complejo de determinaciones ideológicas y políticas, junto a las económicas y financieras, que se estructuran alrededor de contradicciones múltiples, entre las que se encuentran especialmente las de la
1   2   3   4   5   6   7   8   9   10

similar:

Hacia una historia del diseño en mexico iconHacia una conceptualizacion del diseño basada en el pensamiento complejo

Hacia una historia del diseño en mexico iconAproximaciones metodológicas al diseño curricular hacia una propuesta integral

Hacia una historia del diseño en mexico iconA historia de la filosofía de la ciencia hacia el final del siglo...

Hacia una historia del diseño en mexico iconIntroducción
«objetivamente» o no, por los historiadores. La aversión por la historia y el miedo ante su veredicto rio son incompatibles con la...

Hacia una historia del diseño en mexico iconResumen el argumento del diseño inteligente es muy débil porque puede...

Hacia una historia del diseño en mexico iconLa vida interior del sanador importancia del chamanismo para la medicina moderna”
«ahí fuera». Por tanto, no es sorprendente que el médico siempre parezca mirar hacia el exterior. A muy pocos se les ocurre que pueda...

Hacia una historia del diseño en mexico iconSexual. Hacia la construcción de una pedagogía del cuerpo

Hacia una historia del diseño en mexico iconUn líder es una persona que guía a otros hacia una meta común, mostrando...

Hacia una historia del diseño en mexico iconHistoria de la Educación Sexual en México

Hacia una historia del diseño en mexico iconEl lagrimal). Hacia dentro todos tenemos un pliegue que se nota cuando...




Todos los derechos reservados. Copyright © 2019
contactos
b.se-todo.com