Hacia una historia del diseño en mexico




descargar 388.33 Kb.
títuloHacia una historia del diseño en mexico
página8/10
fecha de publicación04.02.2016
tamaño388.33 Kb.
tipoDocumentos
b.se-todo.com > Historia > Documentos
1   2   3   4   5   6   7   8   9   10
Ley General de Asentamientos Humanos, aprobada los primeros meses de 1976 y que pretendía ser la expresión jurídica de una política urbana de gran alcance.
La política de vivienda constituyó durante el sexenio de LEA algo sin precedentes, no sólo por sus aspectos cuantitativos sino por la modalidad adoptada para el allegamiento de recursos financieros, que permitió la realización de un considerable volumen de obra. Como decíamos, en este caso "funcionó" la Tripartita. A más de medio siglo de haberse estipulado la obligación constitucional de las empresas para dotar a sus trabajadores de casas habitación "decorosas e higiénicas", hasta el momento no había sido posible que tal mandato se cumpliese cabalmente. Ahora, como es sabido, los patrones aportarían lo equivalente al 5% del salario de sus trabajadores, para crear un "fondo" financiero. De ahí surge el Instituto Nacional de la Vivienda para los trabajadores (INFONAVIT), que en el curso del sexenio erigió cerca de veinte mil viviendas anuales.
Empero, y no obstante las condiciones para el otorgamiento de los créditos, la promoción viviendistica seguía dejando fuera a más del 72% de la población. Y sin desconocer sus aspectos positivos, resulta obvio el que la aportación del 5% -que significó hasta 1975 cerca de trece mil millones de pesos- no se gravaba sobre las utilidades de las empresas, si no sobre el consumidor, y en consecuencia, sobre los propios trabajadores, coadyuvando así al proceso inflacionario, a la par que provocó una gran especulación con los insumos de la construcción. Sin embargo, en ese renglón, y en ese momento, el efecto político se había producido.
La Ley General de Asentamientos Humanos no surgió, como el INFONAVIT, de una orquestación perfecta de "los diversos factores de la producción" con el estado, aunque finalmente se limitaron las asperezas -que llegaron al límite del escándalo -que se erizaron al publicarse el proyecto de la ley, en diciembre de 1975. La controversia se presentó cuando el ala más conservadora (el grupo industrial Puebla - Monterrey - Guadalajara), levantó su voz para acusar de lesivos, impositivos y socializantes, algunos de los puntos del proyecto, y que eran, nada menos, aquellos en que el estado mexicano se abroga atribuciones de intervención en el mercado de la tierra urbana, y planteaba la posibilidad de expropiaciones para fines de utilidad pública, al tiempo que se declaraba que se combatiría la especialización de terrenos e inmuebles de vivienda. No se estaba de acuerdo tampoco con que los municipios tuviesen facultades en estas materias ...

A decir verdad, ni el proyecto, ni muchos menos la ley posteriormente aprobada (que surge ciertamente, en «plena efervescencia del "espíritu de Vancouver"), constituían una Reforma Urbana de la profundidad que la situación hubiese requerido. Es más bien un tímido intento de darle liquidez al espacio urbano, en términos ideológicos de la busca de un mejoramiento de las condiciones de vida de la población urbana y rural (siguiendo con esto la línea ideológica de la Revolución Mexicana). Este mejoramiento por su parte, según el texto aprobado, se tendría que lograr mediante "el desarrollo equilibrado del país, la atención a la relación campo-ciudad, la distribución equilibrada de los centros de población la adecuada interrelación socioeconómica de las ciudades en el sistema nacional, la eficiente interrelación entre los sistemas de convivencia y de servicios en cada centro de población, la creación y mejoramiento de condiciones favorables para la relación adecuada entre las zonas industriales y de vivienda, el fomento a ciudades de dimensiones menores, la descongestión de las grandes urbes, la regulación del mercado de los terrenos y de los inmuebles dedicados a la vivienda popular, la promoción de obras para que todos los habitantes del país tengan una vivienda digna, y el logro de una mayor participación ciudadana en la solución de los problemas que genera la convivencia en los asentamientos humanos". Resulta lógico el pensar en las dificultades que ofrece el marco actual para que tales propósitos cristalicen. Se requiere, en verdad, una profunda modificación de la estructura económica del sistema y sobre todo, el enfrentar intereses privados, que en términos de la ganancia seguirán invirtiendo en los grandes centros dotados de infraestructura. El problema así, quedará solamente en-buenos propósitos, si no se lleva a cabo el replanteo indicado.
Si únicamente vemos en la cuestionalidad de los objetos el valor de cambio o su distribución-circulación, abstraídos del valor de uso viendo a éste como uso-significado, la ubicación de la problemática del diseño se torna incompleta, y más si hacemos de lado la en verdad crucial cuestión, de la artisticidad, pues la caracterización del papel que los objetos de uso -incluyendo a la arquitectura., o a 1a edificación en general, juegan en la sociedad capitalista, tiene como uno de sus puntos claves el reconocimiento de las tensiones que se establecen entre su valor de cambio y su valor de uso significado en el que interviene de manera implícita la problemática de la artisticidad. Y más, si su objeto es, cuestionar, radicalizar la actividad misma del diseño.
Naturalmente, reconocido la especificidad de lo artístico y habiendo establecido su naturaleza relacional, no aislada en el objeto, nuestra preocupación se resuelve, o toma camino seguro al referirnos a situaciones históricas concretas, que hemos dirigido a la problemática del diseño en nuestro país en el proceso de desarrollo y consolidación del capitalismo.
Por su parte, hay que recordar, que lo que finalmente tranquilizó a los grupos conservadores, fueron tres concesiones fundamentales: la eliminación, en el texto definitivo, de la declaración acerca de evitar la especulación de terrenos e inmuebles destinados a la habitación popular, la supresión de las atribuciones a las autoridades locales, y la garantía de la participación (de los grupos empresariales) en las cuestiones concernientes a esos problemas. En ese caso, el "pacto de clases" había sido, por el momento, salvado. Sin embargo, las opiniones -que no fueron pocas- de los sectores independientes, no fueron escuchadas. Iban más allá que la ley y señalaban las causas profundas del deterioro de la vida en los asentamientos del país, y 1ógicamente, proponían más enérgicas medidas para enfrentarlo.
Como se sabe, la ley ha sido instrumentada con el Plan Nacional de Desarrollo Urbano, y todo un sistema de Planes Estatales, que si bien contienen medidas positivas (como la de una cierta orientación de las inversiones hacia centros pequeños) no tocan el sistema en lo medular. Sin embargo, en este país en que la inflación continúa, y en donde el nuevo régimen se ha propuesto enfrentar a la crisis con un modelo diverso de acumulación, por cierto de apoyo a la empresa privada y el hincapié en una política de energéticos, en este país, decíamos, se ha abierto una coyuntura, conquistada por el propio movimiento democrático: la posibilidad del planteamiento abierto y legal de las voces independientes, y en el caso de la Ley de Asentamientos, la participación popular. Dentro de esta coyuntura, planteamos nosotros, cabe nuestra aportación enmarcada en programas que orienten al país por la vía democrática, y que aborden la cuestión de la vivienda en términos de evitar verdaderamente la especulación con el suelo urbano y con los edificios; que el estado ejerza en verdad sus atribuciones expropiatorias, que se limite la ganancia de las grandes constructoras y de los fraccionadores, que se detengan las acciones de intermediarios y especuladores en el mercado de la vivienda. Que el estado no interrumpa, como lo ha hecho ya, los programas de construcción masiva de vivienda con instrumentos saneados, que incluso los acreciente, que en realidad se descentralicen vigorosamente, las inversiones, y que se vayan imponiendo formas colectivas de producción, con el control estatal. En este marco, la acción de los técnicos, de los urbanistas, y de los arquitectos, jugará un papel realmente progresista.

Rafael López Rangel

Mayo, 1979.


EL DESPUNTE DE LA ARQUITECTURA FUNCIONALISTA EN MEXICO. RESUMEN ANALITICO DE DOCUMENTOS HEMEROGRAFICOS SOBRE LA ARQUI TECTURA 1932-1933.


Por. Arq. VIadimir Kaspe.


Revista "El Arquitecto"

S.A.M., Feb. 1932.


"La primera convención de arquitectos mexicanos"
Consideraciones generales y crónica.


"Las condiciones en que se desarrolla la labor arquitectónica son cada vez más complejas",

Imperativo económico más categórico, más competencia, técnicas arquitectónicas de mayores e insospechados horizontes. Mayores obstáculos al arquitecto para "imponer sus premisas ideológicas''.

El arquitecto apenas está tomando conciencia de sus relaciones nuevas con un mundo en profunda transformación.
Los arquitectos que tomaron parte en los 20 temas del Congreso y que aun viven (?) son: Arqs. Vicente Urquiaga, José Villagrán García ("La educación profesional del arquitecto"), Ignacio Marquina ("Los monumentos arqueológicos y artísticos de la República y sus relaciones con la planificación"), Antonio Muñóz G. ("Reglamentación de los concursos públicos y privados"), Alvaro Aburto ("Posibilidades de sindicalización de los arquitectos"), hijos del Arq. Bernardo Calderón, dispuestos a proporcionar datos y documentos (Arqs. José Luis Bernardo Calderón, consultados por mí), Roberto Álvarez Espinosa ("Edificios escolares"), José Mangino. Como se ve, los temas tratados fueron muy variados, sin liga especial entre ellos. Repito que, más que tomar conciencia para ubicarnos en el mundo moderno, el arquitecto busca orientar su conciencia.
"Un exponente de la construcción actual"

La fábrica de cemento Tolteca, Ing. Miguel Rebolledo. Ya se habla de un "nuevo problema: amalgamar el ambiente arquitectónico con el imperativo categórico de los miembros -colosales de una maquinaria modelo". Pero aun no se contempla el "Medio Ambiente".
Es obra de un ingeniero y no se habla de la intervención de ningún arquitecto en particular, aunque se menciona que el ''arquitecto que proyectó las masas envolventes de la enorme maquinaria "no pretendió "inútilmente alterar estas condiciones especiales (de la realización mecánica) por los menores atisbos de arquitectura, en lo que ésta tiene de plástica destinada a la habitación humana".
Se ve claramente que aun no se busca, ni se percibe una arquitectura propia a un problema industrial. Sólo se dice en el artículo que "existe indiscutiblemente un majestuoso con junto de masas arquitectónicas que el espectador siente ligadas, más que por elementos plásticos estructurales, por la presencia de factores dinámicos que acusan la homogeneidad del sistema y ponen de relieve la unidad de concepción del conjunto".

Se palpa aquí cierta postura funcionalista, ya que sin proclamarlo con franqueza, se desprecia la idea tan discutible de "majestuosidad" y de "unidad" que se realizan automáticamente sin que una voluntad creadora intervenga en ello. Lo comprueba aun más el pasaje siguiente cuando menciona: "La grandiosidad resulta de la disposición, sin traba escolástica ninguna, de los elementos constituyentes y de la potencialidad de volúmenes amalgamada con la máxima sobriedad de la forma arquitectónica de los elementos particulares que envuelven al colosal organismo mecánico". La flecha contra lo "escolástico" puede justificarse por una orientación aún poco definida de las escuelas de arquitectura del momento.
El artículo no está firmado. Tenemos que suponer que expresa la postura de la revista "El Arquitecto" que lo publica.

"Apuntes sobre Arquitectura'':

Un ensayo acerca de los factores psicológicos que han determinado la individualidad arquitectónica.
Por Alfonso Pallares.
Esta vez aparece una firma y la filosofía de un arquitecto pensador cuya una de las características era la de originalidad.

Define así la necesidad del hombre entre los "animales generales" y las "específicamente humanas".
En la primera categoría (la animal) incluye los "actos fisiológicos indispensables a la vida humana: comer, beber, dormir, digerir, etc."
En la segunda categoría incluye las "necesidades mentales: leer, escribir, calcular, dibujar, pintar, esculpir, etc. y luego otras, como jugar, bailar, viajar, recrearse". Luego afirma que las "cosas" más elementales que sirven al hombre para cumplir con estas dos categorías de funciones son las primeras manifestaciones arquitectónicas.

El desarrollo lógico del análisis de Pallares lo lleva al razonamiento siguiente:

"En consecuencia, los principios esenciales a que obedece en cada pueblo el proceso de creación, elaboración y manejo de las cosas indispensables para cumplir las necesidades básicas humanas, son resultado, por una parte, de la manera de ser muy peculiar de la materia inerte que trabaja el hombre en cada región, y por otra, del espíritu, también muy peculiar, de cada pueblo, actuando sobre aquella".
Evidentemente definir la "materia" con la que trabaja cada pueblo y el "espíritu" con el que la trata, no nos da un cuadro completo del mecanismo de una producción pero son componentes principales que guiaban a Pallares. Sin embargo, mencionaré todavía algunos de los factores contemplados por el autor. Son:
El factor interior de un conglomerado social y el factor exterior que influye sobre este orden.
El ritmo como resultado de los elementos componentes de cadaraza.
Las costumbres, que son generales, de clase y familiar o individual.

(Exteriorización desde el siglo XIX -el concepto igualitario democrático).
Grandes variedades de cosas que utiliza el hombre para satisfacer sus necesidades. "Las unas son quietas, adinámicas (silla, vaso, libro, mesa, etc.), otras poseen su dinamismo propio (vehículos, lámparas, elevadores, calefactores, radio, bombas, etc.).
Ejemplo de la influencia del sector psicológico: la iluminación está resuelta científicamente, pero al ''plastificarla'', al darle forma se consigue una gran variedad.

Conclusión:
'' ... lo artístico en arquitectura no es producto solamente de la intuición, la inspiración o la fantasía, sino por el contrario, de una suma de prácticas, cotejos y conocimientos especializados, que guían y limitan, ponderan y vivifican esas fuentes primarias, para hacer posible la belleza arquitectónica, realizada en armonía con las condiciones del lugar, tiempo y cultura más particulares"

"Atisbos sobre Estética"
Por el Arq. Alfonso Pallares
Es un estudio en el que el autor trata de compenetrarse de las fuentes elementales y esenciales de la belleza. Sin embargo, está lejos de quedarse en la superficie formal como lo indica el pasaje siguiente:
"Toda obra de belleza la considero como un reflejo más o menos consciente por parte del creador de la obra, de este acondicionamiento integral de nuestro mundo".
Establece "ejes directores y trayectorias definidas de carácter elíptico", habla del ritmo elemental que originan el día y la noche (dos elementos antagónicos), las estaciones, de los ejes -mayor y menor- de la elipse, del hombre como un conjunto ovoidal, etc.
Esta visión cósmica del hombre lo lleva naturalmente a considerar las "influencias interplanetarias actuando sobre el movimiento de rotación elíptica, a la vez que circular, al que está sometido el embrión durante las fases de su desarrollo". Compara al ser humano con las plantas y trata de definir la esencia vital de ambos. Asocia los colores a los movimientos geométricos. Dice "resulta también de esta percepción de la belleza como algo ligado estrechamente con la estática y la dinámica de nuestro sistema solar, que allí donde las fuerzas de dispersión actúan más enérgicamente, el concepto de la belleza es diverso de aquel que se tiene en aquellas regiones donde las fuerzas de dispersión son menos intensas".
Habla luego de la belleza específicamente humana como resultado de una interpretación de sistemas de ritmos y ejes y concluye que, según posición cósmica (y cultura) resulta una percepción de la belleza más compleja y más amplia: "la belleza -dice- es coincidencia entre el estado de vida cósmica vivida por un individuo y el fenómeno interpretado plástica o ideológicamente por otro".
Estas reflexiones (y otras más que sería largo citar aquí) dan la impresión que el autor no considera a la belleza como sólo parte del fenómeno arquitectónico, sino le atribuye un valor totalizador, ligando la percepción plástica a leyes cósmicas.
Actitud característica de algunos pensadores poetas de los años treinta, en particular de Paul Valery en Francia.
1   2   3   4   5   6   7   8   9   10

similar:

Hacia una historia del diseño en mexico iconHacia una conceptualizacion del diseño basada en el pensamiento complejo

Hacia una historia del diseño en mexico iconAproximaciones metodológicas al diseño curricular hacia una propuesta integral

Hacia una historia del diseño en mexico iconA historia de la filosofía de la ciencia hacia el final del siglo...

Hacia una historia del diseño en mexico iconIntroducción
«objetivamente» o no, por los historiadores. La aversión por la historia y el miedo ante su veredicto rio son incompatibles con la...

Hacia una historia del diseño en mexico iconResumen el argumento del diseño inteligente es muy débil porque puede...

Hacia una historia del diseño en mexico iconLa vida interior del sanador importancia del chamanismo para la medicina moderna”
«ahí fuera». Por tanto, no es sorprendente que el médico siempre parezca mirar hacia el exterior. A muy pocos se les ocurre que pueda...

Hacia una historia del diseño en mexico iconSexual. Hacia la construcción de una pedagogía del cuerpo

Hacia una historia del diseño en mexico iconUn líder es una persona que guía a otros hacia una meta común, mostrando...

Hacia una historia del diseño en mexico iconHistoria de la Educación Sexual en México

Hacia una historia del diseño en mexico iconEl lagrimal). Hacia dentro todos tenemos un pliegue que se nota cuando...




Todos los derechos reservados. Copyright © 2019
contactos
b.se-todo.com