La Biblia Satánica




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La Biblia Satánica

A
nton Szandor LaVey




Título original

The Satanic Bible
Editor original

Avon Books,

A Division of the Hearst Corporation

Nueva York, NY, Estados Unidos de América
Traducción

Daniel Meléndez
THE SATANIC BIBLE © 1969 by Anton LaVey

Introducción © 1972 by Michael A. Aquino
Printed In
Impreso en
Todos los derechos reservados. No está permitida la reproducción total ni parcial de este libro, ni la recopilción en un sistema informático, ni la transmisión por medios electrónicos, mecánicos, por fotocopias, por registro o por otros métodos, salvo en breves extractos a efectos de reseña, , sin la autorización previa y por escrito del ditor o el propietario del copyright.



DEDICATORIAS



Bernardino Logara, que conocía el valor del dinero

Karl Haushofer, un profesor sin aula

Rasputin, que conoció la magia de un niño

Sir Basil Zaharoff, un caballero

Cagliostro, un pícaro

Barnabas Saul, el primer adivino

Ragnar Redbeard, cuyo poder tenía la razón

William Mortensen, que miró... y vió

Hans Brick, que conoce la ley

Max Reinhardt, un constructor de sueños

Orrin Klapp, el caminante

Fritz Lang, quien hizo cianotipos animados

Friedrich Nietzsche, un realista

W.C. Fields, que me ahorró un viaje al Tibet

P.T. Barnum, otro gran gurú

Hans Poelzig, que conocía todos los ángulos

Reginald Marsh, un gran artista

Wilhem Reich, más que un constructor de gabinetes

Mark Twain, un hombre muy valiente.


MENCIÓN ESPECIAL



Howard Hughes, James Moody, Marcello Truzzi, Adrien-Claude Frazier, Marilyn Monroe, Wesley Mather, William Lindsay Graham, Hugo Zachinni, Jayne Mansfield, Frederick Goerner, C. Huntley, Nathaniel West, Horatio Alger, Robert E. Howard, George Orwell, H.P. Lovecraft, Tuesday Weld, H.G. Wells, Sister Marie Koven, Harry Houdini, Togare, y los Nueve Hombres Desconocidos
PRÓLOGO A LA EDICIÓN EN ESPAÑOL 7
INTRODUCCIÓN por Michael A. Aquino 13

PREFACIO 21

PRÓLOGO 23

LAS NUEVE DECLARACIONES SATÁNICAS 25

(FUEGO)

— LIBRO DE SATÁN —

La Diatriba Infernal 27

(AIRE)

— LIBRO DE LUCIFER —

La Iluminación 39


I

Se Busca! Dios—Vivo o Muerto 42

II

El Dios que SALVAS Puedes Ser Tú Mismo 47

III

Alguns Evidencias de la Nueva Edad Satánica 49

IV

El Infierno, El Diablo, y Cómo Vener Tu Alma 60

V

Amor y Odio 70

VI

Sexualidad Satánica 72

VII

No Todos los Vampiros Chupan Sangre 84

VIII

Complacencia... NO Compulsión 91

IX

Sobre la Elección de un Sacrificio Humano 99

X

Vida Después de la Muerte a través de la Satisfacción del Yo 105

XI

Fiestas Religiosas 109

XII

La Misa Negra 114



(TIERRA)

— LIBRO DE BELIAL —

El Dominio de la Tierra 123


I

Teoría y Práctica de la magia Satánica: (Definición y Propósito de la Magia Mayor y Menor) 126

II

Los Tres Tipos de Ritual Satánico 131

III

La Cámara Ritual, o de “Cámara de Decompresion Intelectual” 136

IV

Los Ingredientes Realizados en la Realización de la Magia Satánica

A. Deseo 138

B. Sentido de la Oportunidad 139

C. Imaginería 142

D. Dirección 143

E. El Factor de Equilibrio 145

V

El Ritual Satánico

A. Algunas Observaciones a Tener en Cuenta Antes de Comenzar un Ritual 150

B. Los Trece Pasos 151

C. Elementos Utilizados en la Celebración de un Ritual 155



(AGUA)

— LIBRO DE LEVIATÁN —

El Mar Rugiente 163


I

Invocación a Satán 166

II

Los Nombres Infernales 167

III

Invocación Empleada para un Conjuro de Deseo 169

IV

Invocación Empleada para un Conjuro de Destrucción 171

V

Invocación Empleada para un Conjuro de Compasión 173

VI

Las Llaves Enoquianas (Las Diecinueve Llaves serán listadas en orden cronológico) 175



APÉNDICES 209


I

Glosario de Términos 211

II

Introducción a la Biblia Satánica —Burton H. Wolfe 219

III

Dedicatorias de la Biblia Satánica —Stephen Flowers, Ph.D. 235

IV

La Fuente Oculta del Satanismo


PRÓLOGO A LA TRADUCCIÓN EN ESPAÑOL



Han pasado más de treinta años desde la primera edición de la Biblia Satánica en enero de 1970, y si bien fue un libro especialmente revolucionario para su tiempo, los cambios que ha sufrido el mundo desde entonces le han quitado a este libro algo de su valor contestatario, aunque hoy en día aún sea difícil ignorar la validez de lo que se haya escrito en él.

El núcleo de la Biblia Satánica se haya compuesto de una serie de ensayos que originalmente estaban dirigidos al público general, y que se repartían semanalmente durante las conferencias públicas que se llevaban a cabo en la sede la Iglesia de Satán, en un conjunto de siete hojas, cada una de un color del arco iris, muy acorde con la ciudad —San Francisco— y el ambiente liberal de la época.

A pesar de su título, la Biblia Satánica no era un texto autorizado ni certificado por el Príncipe de las Tinieblas, sino un compendio de los principios y prácticas promulgadas por LaVey.

Para el lector avezado, resulta evidente desde un principio que este libro no fue escrito para Satanistas, sino para una audiencia esencialmente Cristiana; básicamente una suerte de folleto propagandístico editado en edición rústica como parte de una hábil estrategia publicitaria para llegar a las masas, y para beneficio personal de su autor. El objetivo del libro era —y aún es— aclararle, a quienes no sepan, lo que es el Satanismo —es decir, no es Revelación ni Escritura de ningún tipo; de hecho, no resiste el mínimo análisis histórico.

La Biblia Satánica está compuesta por dos secciones de escritos, distintas entre sí: los que articulan la filosofía del Satanismo (el "Libro de Satán" y el "Libro de Lucifer") y los que dan instrucciones para la práctica de la Magia Satánica (el "Libro de Belial" y el "Libro de Leviatán").

Hoy en día es bien conocido que LaVey no escribió el “Libro de Satán” de la Biblia Satánica, ni mucho menos las Claves o Llaves Enoquianas1, pero sí redactó la colección de ensayos que conforman el “Libro de Lucifer” así como las instrucciones para las ceremonias mágicas y religiosas del “Libro de Belial”. Los nombres de los cuatro "libros" fueron tomados de un antiguo grimorio, La Magia Sagrada de Abra-Melin el Mago, en el cual Satán, Lucifer, Belial y Leviatán son identificados como "los Cuatro Príncipes de la Corona del Infierno".

La primera parte de La Biblia Satánica —“El Libro de Satán”— es, probablemente, la que tiene más atractivo para el lector Cristiano, ya que está escrita de manera bastante agresiva. (Como todos sabemos, los Cristianos lo saben todo sobre rabia reprimida; tal es su estado permanente). En realidad, “El Libro de Satán” es una adaptación de un libelo de finales del siglo XIX llamado El Poder Tiene la RazónMight Is Right en el idioma original— cuya autoría se ha atribuido a un activista político, periodista y escritor neozelandés llamado Arthur Desmond, quien se distinguió por su violento anticlericalismo, por defender los sindicatos obreros y por luchar en el congreso de su país por los derechos de los trabajadores.

Para un ocultista que se tome las cosas demasiado en serio, los rituales descritos en la Biblia Satánica pueden parecer ridículos. Sin embargo, los rituales tienen una función doble: sirven como psicodrama, como catártico, o bien como una fiesta de cumpleaños, donde pasas un buen rato, y gastas tu tiempo de una manera agradable; todo depende de la actividad desarrollada por el celebrante, y el objetivo que se tenga en mente.

A pesar del prefacio donde el autor advierte contra los “falsos profetas” que terminan por transformar al aspirante a mago en un tonto que desperdicia su tiempo arrojando moneditas al aire, la Biblia Satánica contiene muy poco de las filosofías que siempre fueron consideradas “peligrosas”; filosofías que trascienden el dualismo esquizoide que caracteriza a las religiones de salvadores, filosofías de la carne —las así llamadas Doctrinas Oscuras2.

La manera como está redactada la Biblia Satánica atrae particularmente a cierto grupo de personas. Dichas personas son del tipo de gente que acabo de describir. Puede que algunas de estas personas tengan ciertas capacidades intelectuales, pero son tan estúpidas que, cuando LaVey declaró que el Satanismo se basaba en la complacencia en lugar de la abstinencia, este tuvo que explicarles que el exceso de complacencia no era complacencia, sino compulsión. Básicamente, fue un libro dirigido a personas reprimidas, a Cristianos renegados que habían perdido la batalla por sus mentes.

Si bien los argumentos manejados en este libro son de puro sentido común, en parte extraídos de conceptos ya existentes, la excelencia del libro radica en la integración de los mismos en un código de vida significativo para el individuo promedio —no únicamente para los ocultistas o filósofos de alto nivel académico.

¿Qué es el Satanismo, una filosofía, o una ideología? Una filosofía requiere de un razonamiento preciso y sofisticado de parte del filósofo. Una ideología no es otra cosa que una simple declaración de mecanismos y metas que lo único que requieren es creencia ciega y entusiasmo emocional por parte de sus adherentes.

Salvo por la influencia de unos cuantos filósofos en su nivel más básico, las religiones convencionales son ideologías vestidas de seda. A diferencia de sus equivalentes políticos, no se molestan en tratar de racionalizar o justificar sus pronunciamentos o prescripciones, ya que sostienen que provienen de una autoridad divina, por tanto más allá del alcance de los pobres mortales.

Aunque expone dicho fraude, la Biblia Satánica, al revestirse de la autoridad sobrenatural del Príncipe de las Tinieblas y sus demonios, bebe del mismo manantial que dichas religiones. Si no fuera por éste elemento, la Biblia Satánica sólo sería un tratado social obra de Anton LaVey —no ya Sumo Sacerdote de Satán, sino uno más entre tantos cínicos de la contracultura de los años 60's.

A pesar de lo atropellada que fue su redacción y composición, podemos considerar que, en su totalidad, la Biblia Satánica no es un escrito argumentativo, sino inspirado. De allí su importancia no tanto por su contenido, sino por su misma existencia. Los grandes libros de la historia han compartido esta característica: que existieron, y que esta existncia, en sí misma, catalizó reaprehensiones dramáticas del potencial humano.

La presente traducción al castellano de La Biblia Satánica ha sido hecha de la manera más esmerada posible, atendiendo cada detalle, realizando una investigación exhaustiva de las circunstancias que rodearon a la Iglesia de Satán durante sus primeros años de existencia, y los conceptos que manejaba la organización en aquél entonces. Se han consultado numerosas referencias, casi siempre de primera mano, de modo que, a pesar de la traducción, se conserven intactos la fluidez y estilo originales del libro, de modo que su contenido sea asimilado por todo tipo de público. Las notas al pie de página serán de gran ayuda para hacer la lectura mucho más completa..

Así mismo, los editores han incluido varios textos que no se encuentran en la edición original, pero que pueden ayudar al lector a comprender ciertos pasajes oscuros del texto. La Página de Dedicatorias sólo apareció en las primeras ediciones de la Biblia Satánica, y fue suprimida por la editorial a finales de la década de 1980, por razones desconocidas para nosotros. La Introducción presente en este volumen es obra de Michael A. Aquino, Ph.D. quien fuera parte de la Administración de la Iglesia de Satán desde 1969 hasta 1975, y que escribió esta introducción para la edición en tapa dura que de la Biblia Satánica publicó la editorial University Press en 1972, misma que fuera incluida en las ediciones en rústica hechas por Avon Books desde 1972 hasta 1976. El Apéndice I contiene un Glosario de Términos que amplía la información de las notas al pie de página.. El Apéndice II es la Introducción escrita por el periodista Burton H. Wolfe para la edición de 1976 de la Biblia Satánica, que es más una semblanza biográfica de Anton LaVey, y que, hasta el día de hoy, sigue reproduciéndose en cada nueva edición del libro. El Apéndice III contiene una breve sinopsis de los personajes que aparecen en las Dedicatorias, extraído del libro Lords of the Left-Hand Path3 de Stephen Flowers, Ph.D publicado en 1997, que seguramente servirá para dar al lector una idea más clara de las influencias del Autor. El Apéndice IV incluye un breve paralelo entre el Satanismo y el Objetivismo, filosofía expuesta por Ayn Rand, escritora estadounidense de origen ruso, en La Rebelión de Atlas, su novela más representativa.

INTRODUCCIÓN


Michael A. Aquino Ph.D.*
Cada era exitosa del desarrollo cultural y ético del ser humano ha producido su manifiesto literario —un argumento que desafía las normas existentes y propone una aproximación novedosa a las constantes problemáticas de la civilización. No con poca frecuencia se ha dado el caso que las realidades del nacionalismo político han sido mezcladas con el idealismo de énfasis extranacional para producir lo que cautelosamente denominamos con el término existencialismo. Una lista de obras pertinentes podría incluir la República de Platón, la Política de Aristóteles, El Príncipe de Maquiavelo, y los escritos de Nietzsche, Hobbes, Locke, Marx, y Sartre.

Este es el libro de nuestra época.

El amanecer de la Edad Satánica fue celebrado el 30 de abril de 1966 — el año Uno. En esa fecha, Anton Szandor LaVey consagró la Iglesia de Satán en la ciudad de San Francisco y asumió el oficio de su primer Sumo Sacerdote. Lo que había comenzado varios años antes como un foro intelectual dedicado a la investigación y aplicación de las Artes Negras se ha expandido desde entonces a un movimiento filosófico internacional de primera magnitud. El Satanismo, que alguna vez fuera la provincia aislada de exiliados furtivos y excéntricos radicales, se ha convertido en una seria alternativa a las doctrinas del teísmo y del materialismo. Al promulgar la complacencia en lugar de la abstinencia, el Satanismo rechaza la noción de que el progreso del hombre está condicionado por su aceptación de una moralidad auto-impuesta. Los Satanistas sostienen que un juicio deviene de la comparación y resolución de los opuestos, y uno no puede hacer alarde de justicia al honrar un solo parámetro de comportamiento.

Una aproximación empírica a la moralidad no es una innovación reciente; teórica como Pitágoras, Hegel, Spencer, y Compte avanzaron la proposición original de la independencia intelectual del hombre del orden natural. Y aunque este concepto ha provocado invariablemente reacciones adversas de la sociedad, basta repasar los cataclismos espasmódicos de la Historia para ver qué tan inadecuadamente coopera el homo sapiens con sus semejantes.

Sin embargo, toda teorá por sí misma es inconsecuente. Los defensores de una moralidad subjetiva eran hasta ahora abstraccionistas de academia y —ocasionalmente— los dispersos y desorganizados devotos de la brujería “Blanca” tradicional4. De hecho estos últimos han disfrutado de cierta notoriedad últimamente, ya que su supuesta proclamación de una moralidad liberal atenuada por el correctismo social atrae a varios aburridos pero tímidos diletantes. Tales aficionados de lo oculto profesan un horror santurrón a la Magia negra o al Satanismo, al cual denuncian como una criatura maléfica y degenerada del abuso moral y carnal.

Por otro lado, el Satanista considera a la brujería tradicional simplemente como una reacción neurótica contra las religiones establecidas de la cultura patriarcal. La adoraadoración de cualquier deidad o deidades —bajo cualquier aspecto— es repulsiva para el Mago Negro, quien considera todas las profesiones de fe o con fianza en una entidad protectora sobrenatural como demostraciones humillantes de cobardía e inseguridad emocional. El Satanismo ha sido malintepretado frecuentemente como mera “adoración al diablo”, cuando de hecho constituye un claro rechazo de toda forma de adoración como un componente deseable de la personalidad. No es tanto una anti-religión —un simple rechazo de cualquier creencia— sino una no-religión, una negativa sin compromiso de todo misticismo sustancial. Como tal, representa una amenaza mucho más seria a las teologías organizadas que lo que pueden ser los escritos arcaicos de las viejas demonologías.

El Ritual y la Fantasía juegan un papel muy importante en las actividades de la Iglesia Satánica, trabajando sobre el supuesto que la experiencia y el control de la irracionalidad metafísica y mental son necesarias para el fortalecimiento de la psique. De esta manera, se hace un esfuerzo para evitar lo que tal vez constituía el talón de Aquiles de la escuela Gurdjieff-Ouspensky de evolución psicológica subjetiva; los primerísmos discípulos de este trascendentalismo auto-determinado postularon que que todas las sensaciones no-materialistas eran un peligro para el estudiante. Un elemento crucial del Ritual Satánico es la apreciación de sus cualidades inspiradoras e ilustrativas, sin que por ello sea necesario considerarlo como una realidad inflexible.

El Satanismo queda mejor identificado como una disposición que como una religión, ya que se ocupa activamente de todas las facetas de la existencia humana, y no únicamente de los así llamados aspectos espirituales. Sin embargo quienes proclaman que el Satanismo constituye un peligro para el sistema de justicia y el orden coo`peracional de la sociedad han pasado totalmente por alto la idea principal. El Satanismo defiende la libertad sin restricciones, pero sólo hasta el punto que las preferencias propias no violen las de otros. Cabe anptar que el Satanismo es una filosofía del individuo, no de las masas. No existen declaraciones políticas colectivas a excepción de la advertencia de Crowley: “El más grave de todos los ‘pecados’ es el autoengaño”.

Mientras la mayoría de la población puede inclinarse instintivamente a un Satanismo de hecho, hay que recordarles que los planteamientos del Satanismo no son para irresponsables. No existen misioneros Satánicos, y hay que cumplir ciertos requisitos precisos. La inexperiencia no es motivo de desdeño, pero la pretenciosidad, la hipocresía, y la pomposidad son tratadas con el desprecio que merecen. El Satanismo no es menos arte que ciencia, y no habrá “patrón de medida deificado”.

El Dr. LaVey está capacitado de modo singular para escribir la historia del nuevo Diabolismo. Estadounidense de ascendencia gitana, rumana y alsaciana, desde muy temprana edad hizo gala de la inquietud característica de sus ancestros nómadas y mostró una simpatía inusual por su tradición arcana y mundana. Su temprana preocupación por las ciencias militares lo motivaron a leer diversas publicaciones logísticas de la Segunda Guerra Mundial, sólo para descubrir que las visiones de gloria militar que caracterizaron la primera guerra mundial habían cedido lugar al realismo mercenario y desapegado durante la segunda conflagración. Sus experiencias como estudiante nada hicieron para borrar el sabor de esta primera muestra del cinismo humano, y la creciente impaciencia de LaVey con la regimentación estéril de la educación convencional lo llevarían a buscar los extraños encantos surrealistas del circo. Ayudó a Clyde Beatty como domador de animales salvajes y muy pronto desarrolló una fuerte afinidad por los grandes felinos, misma que marcaría de una manera bastante curiosa su personalidad. Todas las criaturas animadas son básicamente bestiales —razonaba LaVey— y lo único que logran los órdenes sociales más refinados es, cuando mucho, una supresión endeble de este salvajismo innato. Del circo pasaría a las ferias ambulantes —carnivals— donde el brillo de las artes escénicas estaba matizado con la lucha cotidiana por conseguir el sustento diario. Aquí LaVey trabajó en un mundo patético pero digno, poblado de rebeldes, fenómenos, patiños, y rarezas humanas; y aprendería el arte de la magia de escena, cuyo éxito depende de el nivel de distracción que logre inducir en la atención de su audiencia. Observaría, no sin cierta dureza, la fascinación que el hombre "normal" parece tener por sus camaradas deformes —regodeándose de satisfacción al ver cómo la desgracia se ensaña con su prójimo en lugar de ensañarse con uno mismo. Al interesarse cada vez más en este cruel y licantrópico atributo de la naturaleza humana, decidió estudiar criminología en la universidad, e incluso llegó a trabajar en calidad de fotógrafo con el Departamento de Policía de San Francisco.

Como profesional de circo había tenido la oportunidad de contemplar el lado carnal del hombre en su faceta más artística; ahora lo experimentaría en su aspecto más violento y salvaje. Tres años de vivir día a día con la sangre, brutalidad y abyecta miseria que permean la subcultura criminal lo dejaron hastiado, enfermo, desilusionado y lleno de ira hacia la hipocresía imperante de la sociedad amable. Para ganarse la vida, se dedicó a tocar el órgano de tubos y dedicó gran parte de sus esfuerzos a lo que habría de convertirse en la labor de su vida —la Magia Negra

LaVey había rechazado desde hace mucho tiempo desde hace mucho tiempo los tratados estereotípicos sobre hechicería ceremonial por ser meros productos histéricos de imagnaciones medievales. El “Viejo Culto5”, con sus supersticiones, ademanes afectados y sus juegos de salón infantiles no son para nosotros; lo que buscamos es una psicología metafísica que atraiga al hombre intelectual únicamente después de haberle dado a sus orígenes brutales y animales las consideraciones apropiadas Esta es la razón por la cual nuestro símbolo es la Cabra de Mendes6.

Satán es, desde lejos, la figura más enigmática de la literatura. Poseedor de toda riqueza imaginable, y siendo el más poderoso de los Arcángeles, rechazó con desdén su excelsa lealtad para proclamar su independencia de todo lo que representaba su Jefe Celestial. Aunque condenado al más espantoso de los dominios, un Infierno absolutamente rehuído por la divinidad, aceptó tales privaciones como la carga de su prerrogativa intelectual. En su Imperio Infernal uno podrá complacerse impunemente en los placeres más extraordinarios, sin embargo en medio de tal licenciosidad desenfrenada, el Diablo ha mantenido una nobleza peculiar. Esta cualidad evasiva fue con la cual decidimos identificarnos.

Este es el principio guía del Satanismo: que la consecuencia definitiva del hombre yace no en la unidad sino en la dualidad. Únicamente la síntesis ecide los valores; la adherencia a un orden único ea arbitraria y, por tanto insignificante.

La Biblia Satánica es un documento de lo más insidioso. Uno se siente fuertemente tentado a compararlo con esa mitología maléfica y oscura que es El Rey en Amarillo, un trabajo psicoplítico que supuestamente llevaba a sus lectores a la demencia y la perdición. Por muy cándida y coloquial que pueda parecer a primera vista, La Biblia Satánica no es un volumen que pueda ser pasado por alto fácilmente. Es un producto muy de nuestro tiempo, no sólo porque un libro así —a la par que su autor— probablemente habría sido destruido en una época anterior, sino porque su creación fue una inevitablidad evolucionaria.

Tú, lector, estás a punto de ser empalado en los afilados cuernos de un dilema Satánico. Si aceptas los postulados de este libro, condenarás a tus más preciados santuarios a la aniquilación. A cambio despertarás —al más feroz de los Infiernos. Si rechazas su argumento, te resignarás a una desintegración cancerosa de tu hasta entonces inconsciente sentido de identidad. No es de extrañar que el legado del Archienemigo le haya prodigado enemigos tan amargos!!

Cualquiera que sea tu decisión, no podrás postergarla por más tiempo. La Biblia Satánica finalmente articula lo que el hombre, instintivamente, siempre ha temido proclamar: que él es, potencialmente, divino
Michael A. Aquino

IVº Magister Templi

Iglesia de Satán, 1972 (VII Anno Satanas)

La Biblia Satánica



PREFACIO


Este libro fue escrito porque, con muy pocas excepciones, todo tratado o libro, todo "grimoire" secreto, todas las "grandes obras" del pasado sobre el tema de la magia, no son otra cosa que fraudes santurrones —desvaríos culpabilizados y farfulleos esotéricos de los cronistas de la tradición mágica, incapaces, o bien no dispuestos a presentar una visión objetiva sobre el tema. Escritor tras escritor, en sus esfuerzos de declarar los principios de la "magia blanca" y "magia negra", lo único que han conseguido es confundir y nublar el tema hasta tal punto que el aspirante a estudiante de hechicería termina ante un tablero de Ouija, parado dentro de un pentagrama esperando a que se le aparezca un demonio, lanzando débilmente al aire fichas del I Ching como si fuesen rosquillas rancias, barajando naipes para predecir un futuro que ha perdido todo significado, dando conferencias con el fin garantizado de inflar su ego —a la vez que hace lo mismo con su cartera— y en general quedando como un tonto ante los ojos de quienes en verdad saben!

El mago verdadero sabe que las estanterías de libros ocultistas están repletas de las frágiles reliquias de mentes asustadas y cuerpos estériles, los diarios metafísicos de auto-engaño y los reglamentos constipados de misticismo oriental. Durante mucho tiempo el tema de la magia y filosofía Satánica ha sido escrito por furibundos periodistas del Camino de la Mano Derecha.

La antigua literatura es el efecto secundario de cerebros que supuran miedo y rencor; escrita, de modo ignorante, para ayudar a quienes realmente dominan la tierra, y quienes, desde sus tronos Infernales, ríen con nociva alegría.

Las llamas del Infierno arden con más fuerza, gracias a la leña suministrada por éstos volúmenes de desinformación vetusta y falsas profecías.

En esto hallarás verdad —y fantasía. Cada una es necesaria para que exista la otra; pero deben ser reconocidas por lo que son. Puede que no te guste lo que veas —pero verás!

Aquí hay pensamiento Satánico, desde un punto de vista verdaderamente Satánico.
I
glesia de Satán

San Francisco, Walpurgisnacht 1968

PRÓLOGO


Los dioses del Camino de la Mano Derecha han peleado y disputado la tierra durante toda una década cada una de estas deidades y sus respectivos sacerdotes y ministros han intentado encontrar hallar sabiduría en sus propias mentiras. En el gran esquema de la existencia humana, la Edad de Hielo del pensamiento religioso no puede durar más que muy poco tiempo. Los dioses de la sabiduría mutilada han tenido su saga, su milenio se ha convertido en realidad. Utilizando sus propios caminos "divinos" al paraiso, cada uno ha acusado a otro de herejias e indiscreciones espirituales. El Anillo de los Nibelungos carga sobre si una maldición eterna, pero esto solo se debe a que quienes lo buscan piensan en terminos de "Bien" y "Mal" -- siendo siempre los "buenos". Para poder sobrevivir, los dioses del pasado se han convertido en sus propios diablos. Débilmente, para poder llenar los tabernáculos y pagar las hipotecas de sus templos, sus ministros juegan el juego del diablo. ¡Ay! Han estudiado su "honradez" durante mucho tiempo, y por eso fabrican unos pobres diablos incompetentes. Así, juntan sus manos en unión fraternal, y para celebrar su ultimo concilio ecuménico se dirigen en su desesperación hacia el Valhalla. "Se acerca el crepúsculo de los dioses". Los cuervos de la noche han volado invocando a Loki, quien ha puesto fuego al Valhalla con la marca del tridente del infierno. El crepúsculo ha terminado. De la noche nace el resplandor de una nueva luz y una vez más, Lucifer asciende, para proclamar: "¡Ésta es la Era de Satán! Satán gobierna la Tierra!" Los dioses de la injusticia estan muertos. Este es el amanecer de la magia y la sabiduria pura. La CARNE prevalece, y en su nombre se construirá una gran Iglesia. La salvación del hombre no dependerá nunca más del engaño a sí mismo. Y se sabrá que el mundo de la carne y de los vivos será la preparación más grande para todos y cada uno de los placeres eternos!
REGIE SATANAS!
AVE SATANAS!
HAIL SATAN!

LAS NUEVE

DECLARACIONES

S
ATÁNICAS


  1. ¡Satán representa complacencia, en lugar de abstinencia!

  2. ¡Satán representa la existencia vital, en lugar de sueños espirituales!

  3. ¡Satán representa la sabiduría perfecta, en lugar del auto engaño hipócrita!

  4. ¡Satán representa amabilidad hacia quienes la merecen, en lugar del amor malgastado en ingratos!

  5. ¡Satán representa la venganza, en lugar de ofrecer la otra mejilla!

  6. ¡Satán representa responsabilidad para el responsable, en lugar de preocuparse por vampiros psíquicos!

  7. ¡Satán representa al hombre como otro animal, algunas veces mejor, la mayoría de las veces peor que aquellos que caminan en cuarto patas, el cual, por causa de su "divino desarrollo intelectual" se ha convertido en el animal más vicioso de todos!

  8. ¡Satán representa todos los llamados "pecados", mientras lleven a la gratificación física, mental o emocional!

  9. ¡Satán ha sido el mejor amigo que la Iglesia siempre ha tenido, ya que la ha mantenido en el negocio todos estos años!





(FUEGO)

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