A la memoria de George McCready Price, el escritor anti-evolucionista más poderoso de la primera mitad del siglo XX, y a Henry M. Morris, el creacionista de mayor influencia en la última mitad del siglo XX




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*Vladimir (Nikolai) Lenin (1870-1924) y *Josef Stalin (1879-1953). Lenin fue un ardiente evolucionista que en 1918, derrocó hostilmente al gobierno Ruso y estableció la Unión Soviética (URSS). Segun *Yaroslavsky, un amigo cercano, Stalin, a muy corta edad y mientras asistía a una escuela Ortodoxa Cristiana, empezó a leer las obras de *Darwin, y se hizo ateo (*E. Yaroslavsky, Lamdmarks in the Life of Stalin, 1940, pags. 8 y 9). Stalin presidió la Unión Soviética desde 1924 hasta 1953 y durante esos años, fue responsable de la muerte de millones de rusos que rehusaron rendirse a sus tácticas de esclavitud. La Unión Soviética bajo el mando de Stalin fue un ejemplo sobresaliente de lo que pasa cuando se aplican los principios Darwinistas a toda una nación.

*Austin H. Clark (1880-1954), otro fervoroso evolucionista, trabajó en el Smithsonian Institute desde 1908 hasta 1950 y fue miembro de varias importantes organizaciones científicas. Fue un científico prominente que escribió varios libros y unos 600 artículos científicos, pero que tras años de lidiar con el hecho de que no se encontraba evidencia alguna de la transformación de una especie en otra, en 1930 escribió un libro extraordinario: The New Evolution: Zoogenesis (La Nueva Evolución: Zoogenesis). En él, citando evidencia tras evidencia, refutó la posibilidad de que los principales tipos de plantas y animales, pudieran haber evolucionado unos de los otros. El libro era impresionante y no podía ser refutado por evolucionista alguno, y su propuesta alternativa, la zoogenesis, era que los principales tipos de plantas y animales, tuvieron que haber surgido no uno del otro, sino ¡directamente del polvo y el agua! (*A. H. Clark, The New Evolution: Zoogenesis, 1930, pags. 211, 100, 189, 196, 114). El mundo evolucionista quedó pasmado y en silencio, pues él era un experto, que conocía todas las razones por las cuales la evolución de una especie a otra, era imposible.

*Richard Goldscmidt (1878-1958). El mismo año en que *Clark escribió su libro (1930), Goldscmidt también se dio por vencido. Por ser un fervoroso evolucionista, decidió dedicar su vida, en la Universidad de California en Berkley, a comprobar, usando rayos X y varias sustancias químicas, que las mutaciones provocadas en la mosca de la fruta, podían causar la evolución; pero tras 25 agotadores años, durante los cuales trabajó sobre más generaciones de moscas que las que se conjetura que pasaron entre los humanos y sus antepasados hombres mono, Goldschmidt decidió que debería buscar otra forma por la cual pudiera ocurrir la evolución, de unas especies en otras. Durante los siguientes 10 años, mientras continuaba sus experimentos con la mosca de la fruta, siguió acumulando evidencias sobre la necedad que es creer en la teoría de la evolución, y para 1940, escribió su libro: The Material Basis of Evolution (La Evidencia Material De La Evolución), en el cual pulverizó puntó por punto, todo “el arsenal y caja de municiones” de la teoría de la evolución. Así fue como literalmente, la hizo pedazos. (*Norman Macbeth, Darwin Retried, 1974, pag. 152). Ningún evolucionista pudo contestarle, pues aunque al igual que ellos, él era un evolucionista ateo, presentó los hechos con toda honestidad. Pero después de destruir estrepitosamente la teoría evolucionista, anunció su nuevo concepto: una mega evolución: Que súbitamente, una nueva forma de vida completa, podía surgir a partir de otra. A estas nuevas especies, las llamó la de los Monstruos Viables (“Hopeful Monsters”). Esto es lo que propuso: Un día, de algunos de los huevos de un pez ¡nacieron ranas!; y de un huevo de una serpiente, ¡un pájaro rompió el cascarón! Así, ¡Goldschmidt propuso que sucedían milagros aún más grandes que los propuestos por A. H. Clark! (*Steven M. Stanley, Macroevolution: Pattern and Process, 1979, pag. 159).

La Asociación Humanista Americana (1933). “Humanismo” es el término moderno que significa “ateismo.” Tan pronto como fue organizada en 1933, la AHA empezó a trabajar muy de cerca con asociaciones científicas, con el fin de promover la teoría de la evolución, y, con la ACLU (La Unión Americana de Libertades Civiles), con el fin de promover en las cortes, todas las instancias legales hicieran que los norteamericanos aceptaran las creencias evolucionistas. Dentro de los firmantes (del acta constitutiva), estaban *Julian Huxley (el nieto de *T. H. Huxley), *John Dewey, A.*Margaret Sanger, *H. J. Muller, *Benjamin Spock, *Erich Froom, y *Carl Rogers (*American Humanist Association, promotional literature).

*Trofim Lysenko (1893-1976). En la década de 1930, Lysenko se hizo de poder en la URSS, porque convenció al gobierno que podía crear una Ciencia de Estado que combinara en el área de ciencias, la teoría de la evolución de Darwin, el parentesco animal del ser humano, y la teoría Marxista. Lysenko desterró la teoría de la genética de Mendel, como una herejía burguesa y apoyado por *Stalin, fue responsable de la muerte de miles de personas, incluyendo muchos de los mejores científicos rusos. Lo echaron fuera en 1965, cuando sus teorías produjeron un desastre en la agricultura de su nación. (Aseguró que podía cambiar el trigo invernal por trigo primaveral a base de cambios en la temperatura, y que podía cambiar, el trigo en centeno, en una generación).

*Adolf Hitler (1889-1945) fue canciller de la Alemania Nazi desde 1933 hasta 1945. Estudió cuidadosamente, los escritos de *Darwin y *Nietzche. El libro de Hitler, “Mein Kampf” (Mi Lucha), estuvo basado en la teoría de la evolución. (*Sir Arthur Keith, Evolution Ethics, 1947, pag. 28). El mismo título del libro (“Mi Lucha” [por sobrevivir y vencer]) fue copiado de una expresión de Darwin. Hitler creía que él estaba cumpliendo con los objetivos de la evolución, al eliminar a los “individuos indeseables y las razas inferiores,” con el fin de producir la “La Raza Dominante” de Alemania (*Larry Azar, Twentieth Century in Crisis, 1990, pag. 180). (Nótese que la gente que habla de una “Raza Dominante” siempre escoge a su propia raza como la mejor).

*Benito Mussolini (1883-1945), el dictador fascista italiano, también fue cautivado por *Darwin y *Nietzche. Mientras que Nietzche aseguró que sacó sus ideas de los escritos de Darwin (*R. E. D. Clark, Darwin: Before and After, 1948, pag. 115). Mussolini creía que la violencia era básica para la transformación social. (*Encyclopedia Britannica, 1962, Vol. 16, pag. 27).

Descubrimiento de un Celacanto (1938). El Celacanto fue considerado por un tiempo, como un “fósil índice,” o sea, el representativo de un estrato sedimentario, y los evolucionistas aseguraban que se había extinguido hacia ya 70 millones de años. Si su teoría era correcta, era imposible que existieran especímenes vivos, ya que nunca se habían encontrado fósiles de Celacanto en los estratos más recientes (cada uno de ellos, representando millones de años). Aún así, el 25 de diciembre de 1938, un pesquero, cerca de las costas del África del Sur, sacó un Celacanto que media 5 pies (1.6 m) de largo. Tiempo después, más Celacantos vivos, fueron encontrados y fotografiados.

Hay muchos otros descubrimientos, como el hallazgo de trilobites vivos (considerados fósiles índice del estrato Cámbrico), que ahora refutan las teorías del fósil/estrato de los evolucionistas. (*”Living Fossil Resembles Long-extinct Trilobite,” Science Digest, December 1957).

Hiroshima (1945), debería ser un paraíso para los evolucionistas, pues la dejó repleta de gente intensamente irradiada, que según la teoría de la evolución, deberían ser capaces de producir múltiples mutaciones en sus descendientes, que deberían nacer siendo una especie nueva, diferente, y mejor que ellos. Pero esto no corresponde a la realidad, pues la explosión atómica (nuclear) del 6 de agosto de 1945, sólo ocasionó daños, enfermedad y muerte. Por esto, concluimos que las mutaciones son siempre dañinas y frecuentemente letales dentro de la primera o segunda generacion. (Animal Species and Evolution, pag. 170, *H. J. Muller, Time, November 11 , 1946, pag. 38).

El Primer Cambio en la Causa (de la evolución) (1940). *Darwin originalmente escribió que una naturaleza activa, es capaz de seleccionarse a sí misma, y desarrollar por azar, mejorías (concepto que cualquier persona sensata diría que es algo totalmente imposible); pero en un libro posterior (“Descent of Man,” 1871, La descendencia del Hombre), Darwin abandonó a la “selección natural” como una teoría sin esperanza, y regresó al Lamarckismo (la científicamente desacreditada teoría de que las características adquiridas se pueden heredar. Por ejemplo, que los músculos fuertes que usted logra desarrollar, puedan ser heredados por su hijo). Se les llamó “Darwinistas,” a los evolucionistas que por décadas se mantuvieron fieles a la teoría original de Darwin (que la selección natural es la que causa la evolución); pero ya para los años cuarentas, muchos evolucionistas, decidieron cambiar y aceptar a las mutaciones como la causa de la evolución de unas especies en otras. A éstos, se les llamó “Neo-Darwinistas.” El segundo cambio en lo que causa la evolución, llegaría hasta los años ochentas.

Fechado Por Radiocarbono (1946). *Willard Libby y sus asociados descubrieron el carbono 14 (c14) y su uso como un método para fechar la antigüedad de los materiales orgánicos; aunque estudios de investigación más recientes, han demostrado que su inexactitud se incrementa, entre otras cosas, con la antigüedad del material estudiado. (*C. A. Reed, “Animal Domestication in the Prehistoric Near East,” in Science, 130, 1959, pag. 1630; University of California at Los Angeles, “On the Accuracy of Radiocarbon Dates,” in Geochronicle, 2, 1966 [Libby’s own labortory]).

La Hipótesis del Big Bang (1948). Los astrónomos siempre han estado perplejos en cuanto al origen de la materia y las estrellas. En su desesperación, a *George Gamow y dos de sus asociados, se les ocurrió el asombroso concepto de que una explosión de la nada, produjo el hidrógeno y helio que después de ser disparados hacia afuera, viraron, empezaron a girar en círculo y a condensarse y organizarse a sí mismos, hasta formar nuestros actuales y altamente organizados, sistemas de estrellas y galaxias. Esta disparatada teoría ha sido repetidamente refutada por un buen número de científicos (*G. Burbidge, “Was There Really a Big Bang?” en Nature 233. 1971, pags. 36 y 39); pero aún así, durante los años ochentas, a los astrónomos que seguían oponiéndose a ésta teoría, se les empezó a remover de sus cargos como investigadores en los principales observatorios (“Companion Galaxies Match Quasar Redshifts: The Debate Goes On,” Physics Today, 37: 17, December 1984), y a pesar de la clara evidencia de que tal teoría no es ni científica, ni funcional, los evolucionistas se siguen rehusando a abandonarla.

La Teoría de La Estabilidad del Universo (1948). En 1948, *Fred Hoyle, trabajando juntamente con *Hermann Bondi y *Thomas Gold, propusieron esta teoría como una alternativa a la teoría del Big Bang. Esta teoría sostiene que la materia esta constantemente “brotando” hacia la existencia, a través de todo el universo (*Peter Pocock and *Pat Daniels, Galaxies, pag 114; *Fred Hoyle, Frontiers of Astronomy, 1955, pags. 317 y 318). Ya mencionaremos que en 1965, tal teoría fue abandonada y que *Hoyle dijo que no concordaba con varios otros hallazgos científicos.

  1. De 1948 al tiempo Presente.

El Comunismo Chino (1950). Cuando los comunistas tomaron control de la China en 1950, los primeros libros de texto introducidos a las escuelas no fueron ni Marxistas ni Leninistas, sino Darwinistas. Los líderes comunistas chinos adoptaron con entusiasmo la teoría de la evolución como un fundamento básico para su ideología. El gobierno chino estableció el Instituto Paleontológico de Beijing, dedicando gran número de paleontólogos, a probar la evolución.

*Sir Julian S. Huxley (1887-1975) (Nieto de *Thomas Huxley, el llamado “bulldog” de *Darwin), a mediados del siglo veinte, fue el principal portavoz de la teoría de la evolución por selección natural. Cuando fue nombrado el primer director general de la UNESCO, hizo de la evolución la piedra angular de la política científica de las Naciones Unidas. Él concibió esto, como su oportunidad para extender el pensamiento evolucionista a las naciones del mundo, y vaya que sacó buen partido de ello. (*Julian Huxley, UNESCO pamphlet).

El cráneo de Piltdown desacreditado (1935). Este pedazo de cráneo y una parte de una mandíbula eran la única evidencia clara de que el hombre descendía de una criatura parecida a un mono. En 1953, *Kenneth Oakley (geólogo del Museo Británico), *Joseph Weiner (antropólogo de la Universidad de Oxford), y *Le Gros Clark (profesor de anatomía de Oxford), consiguieron echar mano del cráneo y la mandíbula de Piltdown y comprobaron que era una mera falsificación, pues la recientemente desarrollada prueba del fluoruro, reveló que los huesos eran recientes. Además, estudios adicionales demostraron que a los huesos se les había manchado con bicromato para hacerlos parecer añejos, por lo que al taladrar los huesos se obtuvieron virutas en vez de polvo añejo. También se denunció que uno de los dientes caninos, había sido limado y manchado. En 1955, Weiner escribió un libro sobre la falsificación de Piltdown. (*Williamk L. Straus, Jr., “The Great Piltdown Hoax,” Science, February 26, 1954; *Robert Silverberg, Scientists and Scoundrels: A Book of Hoaxes, 1965).

La Síntesis de Aminoácidos (1953). Cuando *Stanley Miller produjo unos cuantos aminoácidos a partir de sustancias químicas en un aparato con bombardeo continuo de impulsos eléctricos, los titulares de los periódicos proclamaron: “¡Se ha creado vida!” Pero la realidad fue que los evolucionistas escondieron la verdad: El experimento había comprobado que no existía la posibilidad de que la evolución pudiera ocurrir, tanto porque los aminoácidos producidos estaban totalmente muertos, como porque probó que la formación sintética de aminoácidos, produce igual número de aminoácidos levógiros (que desvían la luz hacia la izquierda) que dextrógiros (que desvían la luz hacia la derecha). Como los animales sólo producen y utilizan aminoácidos levógiros, la producción espontánea y accidental de aminoácidos, nunca podría producir una criatura viviente (*R. Milner, Encyclopedia of Evolution, 1990, pag. 274).

El Descubrimiento del ADN (1953). *Rosiland Franklin tomó las fotografías especiales que en 1953, fueron usadas por *Francis Crick y *James Watson (sin que ellos le dieran el crédito correspondiente), para finalmente desarrollar el asombroso modelo en espiral, de la molécula del ADN. El ADN ha reducido a nada, las esperanzas de los biólogos evolucionistas, ya que proporciona evidencias claras de que cada especie está programada en su singular código, lo que hace imposible que una especie cambie a otra, ya que sus genes están organizados en una compacta red que funciona como un candado de combinación perfectamente cerrado. Así, sólo es posible que se desarrollen subespecies (y variedades en las plantas o razas en los animales), como consecuencia de un reordenamiento de sus mismos genes. (*A. I. Oparin, Life: Its Nature, Origin and Development, 1961, pag. 31: *Hubert P. Yockey, “A Calculation of Probability of Spontaneous Biogenesis by Information Theory, “ Journal of Theoretical Biology, Vol. 67, 1977, pag. 398). La posibilidad de que por mero accidente se organizara el código genético correcto de una especie, o que tal código, cambiara al de otra especie viable por azar, es matemáticamente imposible. Esto ha sido comprobado repetidamente. (*J. Leslie, “Cosmology, Probability, and the Need to Explain Life,” in Scientific American and Understanding, pags. 53, 64 y 65; *E. Ambrose, Nature and Origin of the Biological World, 1982, pag. 135).

Cinco Encuestas Sobre la Evolución (1954). (1) La sociedad en general, por una mayoría abrumadora de 86% contra el 8%, apoya que se enseñe la creación en las escuelas públicas, y no solo la evolución. (AP-NBC News Poll). (2) En una encuesta nacional, los abogados (56% contra 26%) coinciden en que la enseñanza de ambas es constitucional (63% a 26% American Bar Association-commissioned poll). (3). La mayoría de los estudiantes universitarios de dos escuelas seculares también están de acuerdo con ésto (80% en Ohio State, y 56% en Oberlin, Fuerst, Zimmerman). (4) Las dos terceras partes de los miembros del consejo de las escuelas públicas, están de acuerdo (67% contra 25%, American School Board Journal poll). (5) Y una minoría significativa de maestros de escuelas públicas, favorecen a la creación sobre la evolución (Austin Analytical Consulting poll; souce: W. R. Bird, Origin of Species Revisited, 1954, pag. 8).
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