Entrevista a María Inés Mato. Primera Parte




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títuloEntrevista a María Inés Mato. Primera Parte
fecha de publicación05.02.2016
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Aguas y palabras.
Entrevista a María Inés Mato. Primera Parte




 

Especialista en Historia del Deporte
Integrante del Area Interdisciplinaria de Estudios del Deporte
SEUBE - FFyL - UBA
(Argentina)

Julio Frydenberg
alaju@speedy.com.ar

 

 

 

 
    Los especialistas consideran a María Inés la nadadora argentina en aguas abiertas más destacada de los últimos tiempos. Muestra una rara mezcla de serena pasión y buen humor. Es dueña de una enorme capacidad reflexiva.
    El 3 de marzo último se transformó en la primera mujer que cruzó el Canal de Beagle a nado sin protección térmica. Nadó los 3.000 metros con un viento en contra de 40 kilómetros por hora y con una temperatura del agua de 7,5º, se vistió con traje de baño, gorro de goma y anteojos de natación y se untó la piel con grasa orgánica. Una trayectoria que debía ser realizada en media hora se transformo en una dura prueba de 1 hora y 20 minutos debido al viento, las corrientes. María Inés cumplió con el Proyecto Lakuma -voz yamana que significa "espíritu del agua"-, por medio del cual se propuso reivindicar la defensa de los derechos humanos. Los yamanas fueron un pueblo indígena habitante la Tierra del Fuego antes de la llegada de los europeos, eran nómades canoeros. El proyecto contó con el apoyo de la organización Amnesty International y la UNESCO y buscó resaltar el rol de la mujer de la tribu yamana, que era la encargada de remar en la canoa y de arrojarse a las heladas aguas de la zona y nadar hasta la orilla para que el marido y los hijos descendieran de la embarcación. Cruzó el Canal de la Mancha en 1997. En 1999 entró en el libro Guinness de los récords al cruzar el Canal Belt de Fehrman que une la ciudad danesa de Rodby con la alemana de Puttgarden, en el Mar Báltico, en un poco mas de 11 horas. Además, recorrió 30 kilómetros del Río Nilo. Y también recorrió el circuito que circunda la Isla de Manhattan.
    Su energía está puesta en varios proyectos: quiere repetir el cruce del Beagle (de noche); está organizando el proyecto Hielos Patagónicos, que consistirá en varias travesías cortas en los glaciares de los lagos Viedma, Argentino, Buenos Aires. Quiere cruzar el estrecho de Gibraltar. Además, está en sus planes nadar en las Islas Malvinas, unir las islas Gran Malvina y Soledad, separadas por un estrecho de 6 kilómetros. María Inés perdió parte de su pierna derecha a los 4 años.1
 

 




http://www.efdeportes.com/ Revista Digital - Buenos Aires - Año 7 - N° 35 - Abril de 2001




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    ¿Quién es María Inés Mato?

    Soy Argentina, con doble nacionalidad española, nacida en Buenos Aires el 3 de marzo de 1965, es decir justo 36 años antes de haber cruzado a nado el canal de Beagle. Vivo en el barrio de Floresta, en la ciudad de Buenos Aires.

    Desde que me dediqué con entusiasmo y conciencia a la natación de aguas abiertas, estoy cursando mis últimas materias en la carrera de Letras, en la Universidad de Buenos Aires, donde además soy docente de la materia de Semiología del CBC de esa Universidad. (CBC, Ciclo Básico Común, es un paso previo obligatorio a la entrada en cada una de las facultades de la UBA)


María Inés Mato nadando en Lago Argentino (Patagonia Argentina)
Al fondo la pared del Glaciar Perito Moreno


    ¿Cómo empezaste a nadar?

    En mi memoria, el aprendizaje de la natación estuvo ligado a una metáfora. Cuando la flotación ya no era un obstáculo sino una habilidad, me puse en movimiento gracias a estas palabras: "mové los brazos como si fueran unos molinos de viento". Esa imagen condensaba la mecánica del estilo crawl, y mucho más adelante comprendí que de alguna manera también escondía esa locura de la natación que algún día sería de aguas abiertas.

    Fue a los 6 años, y desde entonces significó una manera de avanzar en el agua, De reconocer la cualidad de la fluidez, y en estos últimos años, la experiencia de una acción que no busca nada, más allá que el propio sentimiento del agua.


    ¿Por qué nadar?

    Desde hace tiempo me doy cuenta que el presente va modificando el pasado. Es una experiencia taoísta. Nado por que el agua corre, se mueve. Creo también, que cuando voy al agua, a buscar nadando otras orillas, o muelles, o playas, o países, estoy viajando hacia mí...... por la ruta de adentro.

    En realidad, nado por las consecuencias, es decir por lo que sigue: porque cada frontera atravesada (distancia, tiempo, temperatura, adversidad) es un asombro y un crecimiento.


    ¿Por qué los raids?

    Va una cita de una novela de Eduardo Berti: "en un mundo sin aventuras ya no es posible ir a ninguna parte".


    Te propongo comenzar por el pasado...

    Bueno...... yo tengo una visión del pasado que tal vez no sea la misma que la tuya. Tengo muy internalizada esa idea, que creo que viene de los chinos, que sostiene que el presente va modificando el pasado. Y es cierto...


    Claro que es cierto. Yo parto de una noción occidental acerca del pasado, que incluye casi necesariamente el relato cronológico, además yo llevo a cuestas el peso de mi especialidad profesional...

    Yo ahora podría organizar un relato acerca de mi pasado, pero hace dos años ese relato era otro. Creo que eso es algo muy fuerte. Toda mi experiencia de natación de larga distancia que tiene que ver con todo un trabajo en el tiempo, con una experiencia del tiempo muy especial, del tiempo en relación con el dolor, con la fatiga, el tiempo necesario para ir de un punto a otro, a mí me ha reorganizado totalmente mi experiencia incluso de mi pasado. Pensando el pasado como algo abierto. Esa experiencia ha convertido mi pasado él algo abierto.

    En ese sentido ahora me doy cuenta de que cosas que he vivido deportivamente que creía que estaban orientadas hacia un determinado lugar. Para ser más concreta, yo entré en la actividad deportiva a raíz de tener una muy buena relación con el agua, porque me gustaba entrenar y porque quedé enganchada en cierta lógica competitiva convencional porque era lo que había, era la vía normal de transito de todo deportista. En función de ese camino ponerle un término, una clausura, por que en determinado momento de la vida el deporte ya pasó y hay que dedicarse a otras cosas. Hoy vengo a darme cuenta de que las cosas no eran así en realidad. Creo que yo nunca hice actividad deportiva por estas expectativas más convencionales y estandarizadas, como hacer desafíos, competir. Me di cuenta que lo que busco, que me interesa y motiva es justamente la idea de una experiencia de mundo muy intensa y muy distinta a todo.


    Parecería ser que al desafío implícito en cualquier actividad deportiva le adosas un sentido, un significado que transforma a la misma actividad.

    Para aclarar un poco podríamos definir algunos términos. Una cosa es la natación, otra es la natación en aguas abiertas. La natación es una práctica que desarrollas en función de algo esperable, recorrer 100 metros, 1000 metros, 1500 metros en un tiempo determinado. Todo está muy pautado. El mismo hecho deportivo está muy pautado, y está muy estabilizado el entrenamiento. Cuando estaba en ese mundo yo sentía que las cosas tal vez se podían hacer de otra manera, pero estaba muy metida en eso. Me asaltaban preguntas sobre el cómo, dónde, y el porqué entrenar. Eso es un tema

     Otro tema absolutamente diferente es la natación en aguas abiertas. Primero, el propio mapa de la actividad tiene lo que yo llamo sus subcontinentes. Por un lado está lo estrictamente competitivo que se acerca a eso normalizado y estabilizado, si bien tiene sus grandes diferencias. Estamos hablando de maratones internacionales de más de 25 km, con un circuito, un ranking. Luego vendría otro subcontinente, que no es competitivo porque son travesías de tipo individual, que contienen a los que se llaman eventos clásicos de las aguas abiertas, en primer lugar el Canal de la Mancha, después Manhattan, en tercer lugar está Gibraltar.

    No son competitivos en el sentido de que lo estás haciendo solo. Pero lo que se hace es construir una memoria, un libro de récords. Entonces se establece una competencia con los otros a través del tiempo. Son travesías que se rigen por el mismo reglamento competitivo de aguas abiertas. Son las travesías que construyeron el imaginario de las aguas abiertas, en el sentido de que las aguas abiertas nacen fundamentalmente con el cruce del Canal de la Mancha. Entonces hay un punto crucial, central, de lo que es aguas abiertas. Los grandes nadadores de aguas abiertas han hecho obligatoriamente el cruce del Canal de la Mancha. El gran revolucionario de la metodología de entrenamiento que es COUSILMAN, norteamericano, cruzó el canal a los 60 años. Después están los lugares nuevos. En los que supuestamente nadie ha nadado.

    Esos tres continentes son lo que conforma el mundo de las aguas abiertas. Un nadador seguramente va a elegir la franja competitiva. Es profesional. Pero más allá de eso en algún momento va a buscar experiencia en alguno de los otros dos continentes. Por eso es un nadador diferente al nadador de pileta, que sólo tiene la meta de una prueba que ya está reglamentada y fijada. Pero además está la gran diferencia del entrenamiento. En realidad no hay una gran experiencia en el tema. En todo caso, se sigue la experiencia de los propios nadadores.

    Igualmente en ese subcontinente de la natación competitiva hay algo que está tendiendo a la normalización, a hacer maratones de solamente 25 km, no tan largos como el que hacemos acá en el Río Paraná; maratones que no se hacen en agua fría. Para ese tipo de competencia el fondista de los 1500 m es el nadador ideal. Pero no lo metas en aguas de menos de 16º por que no va a poder nadar, no lo metas en una distancia más larga poque no va a poder nadar. Todo eso tiene que ver con una lógica competitiva. Pero creo que son ciclos.


Cuerpo, entrenamiento y sensibilidad.

    Volviendo al tema del entrenamiento...

    Ahí está la gran diferencia, el eje del tema. No hay recetas. Lo que sí existen son maestros. Gente que ha tenido experiencia personal de la natación o es observador y hábil escucha de nadadores, que conoce métodos de entrenamiento "científicamente desarrollados" y que puede conocer al atleta, al nadador con el que está trabajando e integrar todo eso y desarrollar un plan de entrenamiento muy especial. Es lo que a mí me pasó con Claudio Plit. El fue cinco veces campeón del mundo de aguas abiertas. Lo hizo todo. Tuve dos años de entrenamiento muy directo con él. En el sentido de que él planificaba los entrenamientos, no me daba todos los contenidos de los entrenamientos, sino los volúmenes y yo les ponía los contenidos. El me daba volúmenes, intensidades y yo les ponía los contenidos. Tenía esa libertad para armarlos porque él vive en la ciudad de Mar del Plata y yo entrenaba aquí.

    El entrenamiento organizado consistía en un entrenamiento muy similar a cualquier tipo de natación, con la diferencia de que una vez por semana se hace lo que en la jerga de las aguas abiertas se llama "tiradas largas", sesiones de entrenamiento continuas entre 6 y 10 Km que se pueden hacer en pileta o saliendo en mar o río. Esos entrenamientos producen la sensación de nadar en el tiempo, como para poder bancar (aguantar) nadar 12 horas seguidas. Fisiológicamente no es necesario nadar más que eso. Otros opinan que sí. Otros hacen nadar en pileta 20 km. Fisiológicamente me parece que no sirve de nada y mentalmente te destruye. Ahí se abren las diferentes ramas y yo te hablo de mi maestro, que se construye como entrenador a partir de toda su experiencia y de conocer al mundo de todos los nadadores a través del tiempo y saber cómo están entrenando, tener la mejor bibliografía, nadar con el que está nadando y sostener que es lo que uno tiene que hacer.

    Yo entrené así un par de años. Después seguí con toda libertad para entrenar, en el sentido de que yo sabía cómo me tenía que manejar, con que intensidad. Me había comenzado a dar cuenta de que yo podía nadar mucho tiempo entrenando muy poco. Pero que en realidad, eso no tenía que ver con una omnipotencia, sino que yo podía compensar no entrenar mucho en el agua con un trabajo que se llamaría mental, aunque no sé qué nombre darle, y que a mí me otorga una gran confianza en lo que vaya a hacer. Creo que para el que observa desde afuera puede interpretar que es algo rayano en la inconsciencia.

    Después de hacer el cruce del Canal de la Mancha estuve cinco meses sin nadar absolutamente nada. Eso ocurrió hacia fines de 1997 y llegaban los maratones que se hacen en el río Paraná en febrero de 1998, y me invitaban insistentemente para nadar allí. Yo ya la había nadado una vez. Es el maratón más larga del mundo, 88 km. Yo lo nadé en 11 hs. Como tenía un gran compromiso con esa gente, me dije "bueno..... Qué sé yo....... voy", sin pensarlo mucho. Con cinco meses sin nadar me tiré dos semanas antes a nadar, no podía nadar más de 2000 m... y yo me tiré igual a nadarla y la hice en 11 hs. No podía entender que sucedía.

    A partir de ahí toda mi experiencia en aguas abiertas son puntos cruciales. Y vas descubriendo. Vas pasando zonas donde te das cuenta que están pasando otras cosas distintas a las que veías antes. Hay algo nuevo. Una puerta que se abre, por la que podes pasar, sin necesidad de todos esos sistemas de creencias. Porque en realidad son eso: sistemas de creencias. Son como mandatos que sostienen por ejemplo que para que nades 11 horas tenés que hacer tal y tal cosa, tenés que entrenar tanto volumen. Claro que tienen una lógica interna.

    Yo me iba dando cuenta de que tal vez no eran tan necesarios. Vuelvo a decirte que lo compensaba con trabajos de visualización, de relajación profunda, después empecé a hacer trabajos de meditación. Yo me daba cuenta de que era fundamental, ya sea en lo poco o en lo mucho que uno entrenara en la pileta como cuando nadara en aguas abiertas, mantener muy despierta mi sensibilidad, mis sentidos. Eso era fundamental. Conectarme con el agua y estar muy presente en ese momento con lo que estaba haciendo. Por supuesto, yo logro ya sea que nade mucho tiempo, desconectarme si ya nadé muchas horas, que no me pesen, así como desconectarme de lo que me falta hacer.


    Tenés que estar también conectada con tu cuerpo. Si soslayas lo que te ata a los entrenamientos pautados, ¿qué es lo que te dice que tenés que volver a los entrenamientos?

    Lo sentís. Justamente a eso algunos lo llaman "indicadores somáticos", que son los que te dicen: "esto lo tengo que hacer ahora o no", "ahora tengo que ir a nadar o tengo que descansar". Yo no soy consciente. Lo que he logrado es que esa decisión no pasara por la razón, por la cabeza. Yo siento que el cuerpo me está pidiendo ir a nadar, y cuanto tengo que nadar. Claro que me costó mucho tener confianza en eso. Uno viene de mucho tiempo de algo muy estructurado que dice que para hacer esto tenés que hacer aquello otro. Ahora tengo una gran confianza en lo que mi cuerpo me está diciendo

    Cuando voy a nadar y en la propia sesión de entrenamiento no sé lo que voy a nadar ni la intensidad. Nado cuatro piletas, 200 m, y ni sé si me conviene nadar largo o nadar a mayor intensidad. Ni siquiera eso, ni siquiera los contenidos y las intensidades. Bueno..... yo lo hago así ..... me parece que es muy inteligente hacerlo así. Es muy inteligente vivir así.


    Como se compadece esto con una meta, un objetivo para cumplir, que te fijas por ejemplo para dentro de tres meses.

    Hay cosas que sigo cumpliendo. Dado todo este contexto de organización muy complejo, yo sé que necesito cortar de esa situación de conflicto dos semanas antes. Entonces yo voy esté todo solucionado o no. Como hice ahora en el cruce el Canal de Beagle. Antes de ir no sabía si estaban o no los pasajes. Yo tenía una fecha para hacer el Canal de Beagle. Pero hay dos semanas previas que son lo que se llamaría la puesta a punto en entrenamiento, ahí sí, yo nado. Antes puedo sacrificar el nadar. Esas dos semanas estoy dedicada para nadar y no me preocupo por otras cosas y me concentro en lo que voy a hacer a los quince días. Estoy en un estado de concentración para eso. Y no me ocupo en lo que no se solucionó, en los problemas.

    Para el cruce del Canal de Beagle necesitaba hacer la puesta a punto para el agua fría...... no me daban los pasajes para Calafate, no me podía comunicar con la gente de Calafate.... y me fui igual. Me dije: voy al lago a nadar y ya veremos. ¡¡Fue así!!

    Esa era una condición necesaria para que yo haga el cruce del Canal.

    Para hacer cualquier travesía o maratón, para mí, todavía están esas condiciones necesarias, que tienen que ver con dedicarme absolutamente y focalizar toda mi energía y mi trabajo en la natación esos quince días antes, en esa puesta a punto.

    Todo lo demás aprendí a manejarlo así, a fluir con todas las situaciones, y cada vez tratar de hacerme menos problemas.


    Todo lo que contás me remite al tema de la memoria que se supone que tiene el cuerpo.

    Claro que el cuerpo tiene memoria.


    Para que el cuerpo tenga memoria tiene que haber pasado un tiempo, un registro. Cuando digo un tiempo no me refiero sólo a un tiempo de competición y entrenamiento del atleta, sino a un tiempo de vida del sujeto, me refiero a años vividos.

    Existen investigaciones serias que estudiaron eso. A través de los años de entrenamiento se cambia hasta la estructura genética. Eso se conoce. Además se está alargando la edad de los atletas, esos atletas no entrenan como los más jóvenes, su cuerpo no les da para entrenar tanto. Están capitalizando esa memoria. Todo esto abre toda una serie de líneas de investigación en entrenamiento deportivo. Es notable. El cuerpo integra la experiencia del entrenamiento físico pero además toda la elaboración mental que fuiste haciendo sobre tu propia experiencia, que es lo que va organizando la memoria. La memoria es una organización, no son solamente huellas aisladas. Toda memoria es un tipo de organización, la del cuerpo también. Tiene que ver con el sentido también.

Principio del formulario

Final del formulario
    En realidad el entrenamiento en aguas abiertas es tener experiencias en diferentes situaciones y ser consciente que la estás guardando en tu cuerpo como en un disco rígido. Por eso en situaciones difíciles que se presentan, y no entendés como podés responder así. Y ahí te das cuenta de que en realidad fue tu memoria que respondió ante esas situaciones difíciles. A mí me parece que lo fascinante de esto es que hay un juego en el que siempre los escenarios son muy difíciles (en la natación en aguas abiertas). Podés prepararte para determinados escenarios, yo me planteo hipótesis, de cosas que pueden pasar, y en función de esas hipótesis entreno. Tratar de experimentar lo que me puede llegar a pasar. Pero en general aparecen escenas que no tienen que ver con lo previsto. Y ahí está lo fascinante. Ante esas escenas si uno racionalmente se las hubiera planteado, hubieras dicho no, esto no lo hago. Por ejemplo el Canal de Beagle siempre lo pensé en buena situación, en muy buenas situaciones. Pero no era porque yo deseaba que se me dieran esas condiciones buenas. Era por que las experiencias que había era posible hacerlo en escenarios en aguas calmas, pero esa situación no se dio. Si pienso hacia atrás y veo el día que me tocó, hubiera dicho esto es una locura. Lo mismo me pasó en estos entrenamientos previos que hice en el Lago Argentino. Fui allí a hacer la adaptación a aguas frías para el cruce del Beagle. Fue una aventura, y todo se desarrollo muy bien. Encontré gente bárbara, que me acompaño en todo el proceso y yo terminé nadando dos días antes de hacer el cruce del Canal de Beagle a 300 m de la parada (la barrera de hielos) del Lago Argentino sin nada de protección. Y yo me mandé (lancé), y me pareció algo absolutamente maravillosa. Si lo pienso es una locura y no sé si lo hubiera hecho. Volviendo a la experiencia..... tenía que darle la oportunidad al cuerpo ir al lugar a ver lo que sucede. Y pasan cosas que racionalmente no podés prever.


    ¿Alguna vez el cuerpo te dijo que no?

     Ahí está el tema..... si la cabeza, si la razón le da el mando al cuerpo, si es la razón la que comanda ..... el cuerpo tiene recursos que nosotros individualmente, culturalmente, ocultamos, escamoteamos o bloqueamos. Creo que hay algo de ese orden. Pero claro..... dirían los chinos: si la razón va a tomar el comando de la situación, perdiste. Seguro que perdiste. Porque yo tampoco pienso las situaciones. Yo me mando. Tengo una gran fascinación con el tema del agua fría. ¿Pero cuál es mi fascinación? Que yo no tengo el miedo que la gente tiene con el agua fría. Y no es que no sienta el agua fría. Siento el agua fría. Y duele el agua fría. Duele muchísimo. Pero bueno es eso nada más. Pero no sufro en el agua fría.

    Yo no tengo otra sensación para describir esa situación que es la de estar en otro planeta. Donde todo es diferente. Me podés decir ¿qué es lo diferente?. Vos sos diferente. Estas en un grado de concentración, estás tan presente en lo que estás haciendo que yo no tengo otra escena en mi vida, en mis subjetividades para experimentar eso. El agua fría es eso. Después muchos me pueden explicar la físico-química del agua, el tema de las densidades, yo las conozco muy bien. Hay cambios de lógicas, de leyes que son válidas en la tierra, pero que no son válidas en el agua. En el agua no hay ley de gravedad. Es una enorme diferencia con la experiencia del ser humano. Toda la experiencia física, corporal, está regida por la ley de gravedad. En el agua no hay ley de gravedad.


    Hablabas de las visualizaciones, y la meditación. ¿Cómo fue ese aprendizaje?

    Desde hace muchos años, a partir de gente conocida y amigos que hacían yoga y meditación. Siempre lo vi como algo interesante. Yo tuve algunos intentos de empezar a hacer algo de eso, pero fracasé. Creo que se debió a que yo idealizaba esa situación, o porque no era el momento para hacerlo. Eso fue hace mucho tiempo. Cuando yo empecé a prepararme para el cruce del Canal de la Mancha, en 1995, yo sabía que todo lo que se llama preparación mental era importante.

    En esos dos años estuve becada en el CENARD (Centro Nacional de Alto Rendimiento, en Buenos Aires). Ahí empecé a trabajar con el Departamento de Psicología todas estas cuestiones de la relajación profunda, la visualización, incluso prácticas de manejo de control de la temperatura corporal. Realmente me interesó mucho todo ese trabajo. Yo siempre pude bajar frecuencias cerebrales con facilidad, que de eso se trata la meditación, bajar la actividad mental.

    ¿Pero qué era lo que me sucedía? Los entrenamientos eran muy intensos. Me daba cuenta que me pasaban cosas muy importantes, que tenían que ver con la imaginación. Es decir, imágenes con las que yo jugaba, que tenían una fuerza importante. A veces en las visualizaciones, que eran visualizaciones inducidas, es decir, había una persona que te ayudaba a relajarte y después te relataba un posible cruce (del Canal de la Mancha), lo que iba pasando y vos tenías que ir imaginándolo, visualizándolo. Lo que me pasaba es que en esas visualizaciones se me agregaban cosas que no tenían nada que ver con la natación, sino que tenían que ver con ciertos personajes o situaciones. Aparecían barcos de piratas, combatiendo entre ellos, relatos que se metían. Yo lo hacía por una cuestión de supervivencia. En ese momento no lo sabía, pero después supe que si uno se pone a repetir frases o cantos ayuda a la concentración, a la focalización de la atención. Sería el efecto de los mantras hindúes. Yo sin saber eso, por una cuestión de supervivencia en estas tiradas largas, repetía cosas. Y empecé a repetir unos versos de Gelman (Juan Gelman es un poeta argentino contemporáneo). También repetía unas cartas que yo le escribía a estos personajes imaginarios que quería que me acompañaran en esas visualizaciones. En ese momento yo había elegido al Subcomandante Marcos y a Federico Fellini. Después supe que este trabajo, en las técnicas de visualización se llama "trabajo con imágenes de poder"....... yo no lo sabía, lo hacía por una necesidad que tenía en pensar en algo porque si no me iba. Y pensaba que esa situación era una locura......

    Mi camino fue de autodescubrimiento. Después pude saber, aunque sólo me interesa para ponerle una etiqueta. Yo comentaba estas experiencias con quienes hacia estos trabajos mentales y no había receptividad. Siempre estaba la visualización de prepararte para un objetivo..... Pero a mí el objetivo se me había enriquecido, no por el objetivo en sí, sino por el camino que estaba transitando. Yo me decía: "acá pasa algo". Y ese es otro de los valores que se suman a todo esto, las cosas que pasan. La mente abierta. Las asociaciones que empezás a tejer en el entrenamiento. Yo cuando tengo que decidir un tema para una monografía, tengo la lectura más o menos hecha y me voy a nadar, y la hipótesis la puedo construir en el agua, no puedo construir aquí en la tierra. Tendría que tener algo como para escribir en el agua.


    Se dice que a Kant sus mejores ideas aparecieron acostado en la cama...

    Claro. En situaciones no naturales. En las que estas en la frontera. Le pasa a todo el mundo, pero como uno está tan estructurado lo deja de lado. El mandato dice que tenés que producir el trabajo intelectual en la biblioteca.


    ¿Te surge en algún momento la pregunta respecto del "para qué"? ¿O esa pregunta es de una etapa totalmente superada?

    Eso es algo totalmente superado.


    Pero ¿hay preguntas, dudas?

    Cuando yo entrenaba muy fuerte en la pileta, ante esta posibilidad que sabía que podía llegar, por cansancio o fatiga, siempre jugaba con la imagen de un cuadro de Van Gogh, el de los cuervos...... y como yo tengo mucha capacidad de visualización, lo podía ver muy claramente. Mientras que estaba nadando borraba con la mano los cuervos negros, limpiaba los pensamientos negros.

    Yo nunca he tenido esa puesta en duda, o esa crisis de para que estoy haciendo esto. Si duele, duele. Es así. Si estás en una zona de hastío, estas en una zona de hastío. Es así.


    Es un tránsito.

     Sabes que va a pasar. Es un ciclo. En cierta medida hasta lo agradeces, porque sabes que en algún momento va a pasar. Y cuando ves que se prolonga mucho esa zona difícil pensas: que bien.....estoy en la zona difícil cuando estoy llegando. Sucede algo muy especial, decíamos antes que dejábamos a la razón, pero hay una lucidez muy especial. A mí me pasó ahora en el Beagle. Yo pensaba hacerlo en media hora. Pero se complicó con el viento en contra, y lo hice en una hora veinte minutos algo que iba a hacer en media hora. Si planificas nadar una hora veinte en aguas tan frías seguramente te vas a alimentar con algo......por ejemplo vas a reponer un poco de azúcar cada veinte minutos, o al menos a la media hora y a la hora, nuevamente. Pero como nosotros no pensábamos que iba a tardar tanto, yo no consumí nada. Es más antes de llegar a (la Isla) Navarino, para salir, habíamos estado navegando en un gomón mojados durante cuarenta minutos. ¿Y qué es lo que me pasa?. En realidad, siempre previmos la posibilidad de nadar como máximo unos cuarenta y cinco minutos. Habíamos llevado un termo de café y unos pedazos de azúcar no refinada. La idea era que si se prolongaba mucho, es decir esos 45 minutos, a la media hora tenía que comer algo de eso......¿pero que pasó?. Yo me tiré a nadar y Claudio a la media hora me ofrece, yo le dije que no, yo pensaba que ya estaba ahí...... ¿para qué voy a parar ahora?, pensaba. Yo pierdo un poco la noción del tiempo. Pero cuando estamos llegando, a menos de 200 metros, paré. Estaban los periodistas que me dijeron después que me querían matar por que ya estaba llegando, no podían entender, con el frío que hacía y yo llegando me paré en el agua y le dijiste: "dame un café con azúcar" (risas) ¿Por qué? La lucidez. Dejas la razón de lado y tenés ese instante de lucidez. Faltaba muy poco y yo sentía que tenia un "bamboleo" mental, pensé que no había comido nada, y que no quería que me pase que hasta que no terminaste no está cumplido el objetivo...... no es que hiciste mucho y ya está. Hasta que no terminaste, no terminaste. Y efectivamente ahí levanté un poco y llegué bien, a los tres minutos.

    Hay un juego muy especial. Te vas dando cuenta de por dónde vas pasando. Hay zonas de cansancio físico. Hay zonas de cansancio mental. Hay zonas de dolor puntual, en alguna parte del cuerpo. Si te das cuenta vos sabes que tenés recursos o algo para hacer para operar sobre eso. Podes compensar ciertos movimientos. Algún breve cambio técnico, si hay algún dolor puntual. Todo eso juega también. Y todo eso permite que no entren pensamientos negativos, como "qué sentido tiene todo esto".


    Sos docente de Semiología. Eso pertenece al mundo racional. Hasta ahora apareció otro costado, en el que parte de potencia reside en bloquear eso para que fluya lo sensorial, lo intuitivo. Pero tu trabajo como docente opera sobre lo racional......

    Yo busco complementar. Busco hacer síntesis. Con respecto a la práctica docente, yo nado. Me doy cuenta de cómo muevo los brazos, desarrollando una clase. Esta idea de seguir al cuerpo. Por ejemplo: sigo hablando o le doy la palabra al otro....porque yo ya no tengo más para decir, y a partir de allí genero un espacio de diálogo dentro de la clase, un tipo de trabajo en el que mi cuerpo me está diciendo que se tiene que retirar un poco del juego. Es decir, yo tomo mi experiencia de la natación, de los entrenamientos, como modelo o como guía para cualquier otra cosa que haga. Yo he decidido eso. Puedo equivocarme, puedo originar cosas que quedan un poco trastabillando, pero yo he decidido eso. Con la escritura lo mismo.


    Así como aparecen aportes tuyos en materia de entrenamiento, ¿qué sucede con el tema de la nutrición?

    No sé si es un aporte, pero yo incorporé algo nuevo. Hace años conocí a un médico ecuatoriano, de ascendencia indígena, y él me había regalado una barra de azúcar. El lo llama "panel" o "raspadura". Me dijo: mirá que esto es glucosa en estado puro y que asimila tu organismo de la manera más rápida. Yo lo usé en algunos entrenamientos y me había parecido bárbaro. Ese amigo se fue y yo nunca pude conseguir más de eso. Lo pude recuperar este año. Un amigo mío fue a México y yo le pedí si lo podía conseguir en algún mercado indígena, y fue lo que me sirvió de suplemento o de fuente energética en el Beagle, en ese momento que paré antes de llegar. Y también me sirvió en los entrenamientos en Lago Argentino. Una media hora antes de entrar a nadar me comía medio puñado de ese azúcar.

    Tal vez rompa un poco con la norma por que no es lo que siempre utilicé. En las maratones largas lo que se consume es un preparado de carbohidratos, con algunos minerales, y sales minerales que se diluye en agua y es como un jugo, que ya viene preparado. Ese es el combustible que repara o llena los tanques cuando se van vaciando.

    No obstante eso, a mí me paso en situaciones problemáticas. Por ejemplo, cuando nadé en Manhattan por que se presentó una situación en la que casi tuve que nadar sola en una zona de mucha navegación, tuve que nadar contra tiempo y para ganar tiempo nadé cerca de los muelles. Entonces, la embarcación que me servía de apoyo estaba alejada porque no la habilitaban para navegar por allí. Durante bastante tiempo quedé sin alimentación. Lo cual fisiológicamente no es conveniente, aunque no tuve problemas. Pero digamos que uno entra en esas zonas en las que lo que debería ser, en realidad no es.

    A mí me gusta leer materiales sobre nutrición. Y en cierta medida experimentar cosas sobre las que leo. Creo que el principio de variabilidad para los entrenamientos, hay que mantenerlo en todo. Entonces tengo en cuenta la idea de comer de manera diferente. En realidad tengo una alimentación completa, como de todo. Aprendí de un entrenador que una comida tiene que estar compuesta por cinco colores, si tu comida tiene cinco colores te estás alimentando correctamente. Hay otros principios, que tienen que ver con las polaridades de los alimentos, que estoy estudiándolo en este momento, y tiene que ver en cómo combinar algunos alimentos con otros, y que tipo de alimentos comer en qué momento del día.

    Después está toda esta cuestión compleja de que como nado en aguas muy frías, tengo que engordar, para lo cual creo que se deben haber roto todas las dietas posibles...... mi período de sumar peso fue cuando viaje al sur y fue sobre la base de cordero patagónico. Mirada desde afuera no es una dieta muy cuidada.....


    ¿Que se supone que deberías haber ingerido?

    Es que no sé realmente. Yo creo que si uno está consciente de que se está nutriendo correctamente, esa es la mejor manera de comer. A mí me paralizaría absolutamente que otro me elaborara una dieta y que yo al pie de la letra tuviera que cumplirla. Creo que el acto de la comida es suficientemente sagrado como para saber cuándo uno está comiendo, qué está comiendo y para qué. Uno se está nutriendo. No es cualquier cosa, ni algo menor.


    Esto me recuerda ese dicho que dice que "uno es lo que come".

    Claro. Es cierto. Por ejemplo yo no como mucho pescado. Pero es porque en nuestro país no existe una cultura de alimentación basada en pescado y frutos del mar. Pero cuando yo los como tengo una relación muy especial con esa comida. Me encanta ir a España y tengo la libertad absoluta de comer todo tipo de pescado preparado.

    Además los entrenamientos me disciplinan la comida. Recién estaba comiendo ciruelas, comer mucha fruta, muchos azucares naturales.


    Uno de tus campos de acción está en las aguas frías ¿Qué temperatura tenía el agua en el Beagle?

    Ente 7 y 8 grados, pero yo venía de nadar en el Lago Argentino, había bajado mi temperatura basal. Nuestro proyecto es hacer un estudio más científico. Creo que actualmente tengo una temperatura basal más baja. Mi temperatura corporal es más baja que la normal, que es de 37º, yo tengo un grado menos. Obviamente, en el metabolismo suceden cosas.


    ¿Cuál es el límite mínimo posible?

    De 32º para abajo entras en una zona de hipotermia, que produce un desequilibrio metabólico y energético. Lo que sucede entre los 36º y los 32º no se sabe bien. Yo en el canal de Beagle terminé con 33º y recuperé mi temperatura en una hora. Pero no se sabe bien. Tal vez alguien entrenado, adaptado, podría modificar esos índices, podría correr la zona de entrada en hipotermia. Yo tengo una zona de entrada en hipotermia diferente a la normal. Nadé en el Lago Argentino con 5º, durante 20 minutos, y no nadé más porque tenía que ir al Beagle, pero si hubiera sido otro momento me hubiera quedado. Y ahí nadé sin grasa ni nada. Entonces... ¿qué pasa? Cuando llegué (al lago) me decían que no se podía nadar allí porque la gente se muere. Decían que con tres minutos en esa agua la gente se moría. Cuando los embarcan a los turistas cuando van al glaciar Upsala, casi les dan la extremaunción, les dicen: si nos hundimos despídanse de este mundo, se van a morir del frío. No es tan así.


    ¿Y el shock de inmersión en el frío?

    Estoy de acuerdo. Yo no me tiro de cabeza al agua fría. Hago una entrada en calor y una inmersión progresiva, con un trabajo de respiración especifico. En realidad, lo que ocurre es que uno se produce auto asfixia en el agua fría. El agua muy fría produce una gran flotabilidad de los cuerpos. Los cuerpos flotan mucho más a medida que baja la temperatura del agua. Cuando alguien se va metiendo en el agua, el frío tira los pulmones para arriba. La gente inconscientemente, por temor, trata de tomarse todo el aire, con aspiraciones cortas y continuas. Con eso subís los pulmones, y el agua fría los asciende aún más... y todo eso produce la asfixia. Pero no es por el frío del agua, sino por esa combinación de cosas. Si uno pone atención en largar el aire.... como los asmáticos, que tienen problemas para eliminar el aire, no para hacerlo ingresar. Hay que poner mucha energía en eliminar el aire, para que el pulmón baje.


Nota

1. Información extraída de AguasAbiertas.com.ar, de la Revista Viva, Diario Clarín y del Diario Página 12.


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