La situación y la posición geográficas de la península Ibérica




descargar 352.03 Kb.
títuloLa situación y la posición geográficas de la península Ibérica
página9/13
fecha de publicación19.02.2016
tamaño352.03 Kb.
tipoDocumentos
b.se-todo.com > Literatura > Documentos
1   ...   5   6   7   8   9   10   11   12   13

Regímenes de tenencia de la tierra.

En lo que a tenencia de la tierra se refiere, distinguimos entre régimen de explotación directa y régimen de explotación indirecta.

El primero consiste en que el titular de la explotación agraria, con independencia de que trabaje físicamente en ella o no, es propietario de la tierra.

La explotación indirecta resulta cuando el titular de la explotación y el propietario de la tierra no es la misma persona. En estos casos, el propietario cede la tierra para su explotación en régimen de arrendamiento, aparcería o bajo cualquier otra fórmula.

El arrendamiento, es de hecho, un alquiler y se establece mediante el pago de una renta cierta, convenida de antemano, en metálico o en especie, con independencia del resultado de la cosecha.

La aparcería es una sociedad a la que el sueño aporta la tierra y el aparcero, el trabajo; los gastos se satisfacen a medias y los beneficios o productos de la cosecha se reparten en la proporción establecida. Como la producción se desconoce en el momento de la firma del contrato, la renta es variable, y propietario y aparcero comparten por igual ganancias en los años buenos y pérdidas, si las hubiera, en los años malos.

Estos regímenes de tenencia de la tierra han tenido gran vigencia y significado en el campo español. Hoy se tiende al incremento de la explotación directa, al mantenimiento del arrendamiento y a la drástica reducción de la aparcería, que se agudizó con el éxodo rural.
Tema 13: Tipos de paisajes agrarios en España.
La diversidad de los componentes naturales, los diferentes usos del suelo y el distinto modo de ordenación del espacio originan dominios y paisajes agrarios específicos.

El dominio atlántico

La España atlántica se caracteriza por su relieve montañoso y por la existencia de un clima húmedo con temperaturas suaves que favorecen el desarrollo de la vegetación natural. Por ello, la España atlántica es el dominio de los bosques y de los pardos, que son el soporte de unos paisajes agrarios basados en la especialización ganadera y forestal.

La producción ganadera aporta la principal contribución a la producción final agraria, aunque el significado de lo agrario en el conjunto de la sociedad y de la economía varía desde un máximo en Galicia hasta un mínimo en el País Vasco.

Los paisajes agrarios atlánticos presentan una acusada fragmentación parcelaria con multitud de terrenos de íntimo tamaño. Predomina la pequeña propiedad y los regímenes de explotación directa, y constituye el ámbito de mayor implantación del hábitat disperso, del que forman parte multitud de aldeas y caseríos.

Los aprovechamientos agrarios son variados, destacan los dedicados a la alimentación humana (patatas, hortalizas) y animal (maíz), y los forestales. Su verdadera especialización es la ganadería vacuna, desarrollada al amparo de la producción de hierbas y forrajes. La cabaña autóctona se ha mejorado son la introducción de razas extranjeras para incrementar la producción de leche, base de una potente industria.

El dominio mediterráneo interior

El interior peninsular ofrece gran diversidad paisajística sobre el denominador común de la influencia del clima mediterráneo. Los aprovechamientos agrícolas están dominados por los cultivos de secano, a pesar de que en los últimos lustros, ha ganado mucha extensión el regadío.

1. La cuenca del Duero es asiento de pequeña y mediana propiedad sobre un parcelario muy fragmentando que fue objeto de la concentración en el franquismo. Su orientación tradicional ha sido hacia la explotación cerealista (trigo y cebada) y hacia la ganadería ovina. La superficie de pastos y de barbechos ha disminuido de forma progresiva, lo que ha repercutido en la ganadería, que se ha visto confinada a los espacios de menos aptitud agrícola o ha sido objeto de estabulación. La explotación cerealista ha alcanzado un elevado grado de mecanización, al tiempo que se han extendido cultivos de regadío, como la remolacha, el maíz o la alfalfa.

2. El área castellano-manchega ofrece rasgos como distintivos el aumento del tamaño de las explotaciones agrarias, así como un notable grado de concentración del hábitat. Sobre la amplitud de las llanuras manchegas destacan tres grandes grupos de aprovechamientos :

- La ganadería ovina, base de la producción lanera y quesera tradicional.

- La cerealicultura, que está en retroceso ante el avance del girasol.

- El viñedo, que confiere su fisonomía agraria a La Mancha.

3. El oeste peninsular toma buena parte de sus caracteres agrarios de su pertenecía a la Iberia silícea. Los suelos silíceos son poco fértiles y producen cosechas moderadas, incluso tras un largo período de descanso; por esta razón, se han constituido sobre ellos las explotaciones agrarias dehesa, que integran, bajo un régimen extensivo, los aprovechamientos agrícolas y ganaderos a partir de los beneficios que rinde la encina. Predomina la gran propiedad, herencia de la historia, que ha convertido al oeste peninsular en uno de los grandes enclaves del latifundismo español.

En las zonas de los suelos más ricos aparecen los cultivos cerealistas y de plantas industriales. En las extensas áreas convertidas en regadío tras la construcción de los embalses (Plan Badajoz), surgieron numerosos cultivos nuevos, como las hortalizas, el arroz, el tabaco, etc.

4. El valle del Ebro comparte rasgos agrarios con la España interior, aunque ofrece unos caracteres especiales, que resultan visibles en una doble gradación de paisajes: en altura, desde las montañas hasta el fondo de la depresión, en longitud, desde el nacimiento del Ebro hasta su desembocadura, de donde resulta una mezcla de influencias y diversidad de paisajes mediterráneos.

En la cuenca alta alternan los caracteres propios de la España atlántica húmeda y de la mediterránea seca, coexistiendo espacios agrícolas, ganaderos y forestales. En las áreas de regadío se aprecia un gran aprovechamiento agrícola, con cultivos de huerta para el consumo y para la industria, así como amplias áreas dedicadas a la vid, que producen los afamados vinos de Rioja.

La depresión del Ebro y sus laderas estuvieron integradas funcionalmente por la trashumancia ganadera. Hoy son espacios yuxtapuestos, de manera que la montaña es ganadera y la depresión, agrícola. En el sistema extensivo predomina la cebada sobre suelos de calidad mediocre y en el intensivo, los cultivos de regadío, de gran tradición y antigüedad.

En cuanto a propiedad, coexisten diversos tamaños. Abundan los cultivos de remolacha, forrajes y hortalizas y, en algunas comarcas, una importante intensificación de frutales y de ganadería.

El dominio mediterráneo litoral

Tiene como elementos definidores la baja altitud sobre el nivel del mar y un régimen térmico de veranos calurosos e inviernos templados y modelados, aunque siempre con escasas precipitaciones. Es una franja litoral entre el mar y las montañas, y solo se adentra hacia el interior a través de las depresiones del Guadalquivir y del Ebro. Caracterizado en su conjunto por el dinamismo del espacio agrario, por la coexistencia de actividades no agrarias sobre el espacio rural y por el alto grado de intensidad de sus aprovechamientos, ofrece diferencias considerables en toda su longitud.

  • Cataluña tiene un terrazgo de reducida extensión y sus paisajes agrarios son muy intensivos, especializados y de clara orientación hacia el mercado. En general, ha habido un fuerte retroceso de los cultivos de secano y un notable desarrollo de la ganadería estabulada e industrial, de los cultivos hortofrutícolas y de la vid.

  • El levante acoge un regadío de elevados rendimientos y es el asiento de la huerta tradicional, pieza clave de la ordenación del espacio rural. Junto a las producciones hortícolas, destacan los cítricos, los frutales y el arroz. En estos espacios en continua mutación, se aprecia la competencia del turismo y la industria en disputa por el suelo, de modo que la agricultura está cediendo sus suelos tradicionales para otros usos y desplazándose hacia tierras de peor calidad, pues los gastos de acondicionamiento de las nuevas explotaciones son menores que las plusvalías obtenidas por la venta de las antiguas parcelas como suelo urbanizable.

  • En Andalucía, compartiendo rasgos con el litoral mediterráneo, distinguimos los siguientes paisajes orientados en franjas desde Sierra Morena hasta el mar:

1) Cinegético-forestal de las montañas, particularmente en Sierra Morena, que perdió su tradicional utilidad ganadera a partir de los años 60 y quedó configurada como un espacio de cotos al amparo de la repoblación forestal y del régimen del espacio protegido del que goza.

2) Las campiñas béticas son el espacio cerealista por antonomasia. Hoy acogen amplias superficies de girasol y otras plantas industriales. Intensamente humanizadas, son asiento de grandes cortijos, denominación que se refiere tanto a la explotación como al hábitat.

3) El paisaje del olivar conforma una franja continuada sobre todo el subbético, presentándose con caracteres de exclusividad sobre el espacio.

4) Las hoyas y las depresiones interiores son significativos enclaves agrarios entre montañas, espacios de antigua ocupación humana que acogen el regadío y un policultivo muy variado en el que están presentes cultivos tradicionales, como los cereales, y las plantas industriales, como el tabaco y la remolacha.

5) El litoral alberga, desde los cultivos subtropicales hasta los enarenados bajo el gigantesco mar de plástico que se interpone entre el Mediterráneo y las cordilleras

Canarias

El archipiélago canario tiene una superficie agraria muy reducida por la naturaleza volcánica de las islas. Apenas alcanza el 20% de la superficie geográfica y se sitúa preferentemente en las zonas bajas, así como en las ladeas, donde, gracias al esfuerzo humano, se han construido terrazas.

Muy condicionadas por la falta de agua y favorecidas por el régimen térmico, las islas Canarias desarrollaron una agricultura de exportación basada en el plátano, la patata y el tomate, que acusa la competencia de la producción peninsular y la disputa del suelo por parte de la promoción inmobiliaria y del turismo. Tradicionalmente, la agricultura insular ha coexistido con una notable cabaña de ganado caprino.
Tema 14: La actividad pesquera en España.
España ha sido y es una de las grandes potencias pesqueras mundiales. Así lo indican el tamaño de la flota (tonelaje y potencia), el volumen de capturas y el valor de la pesca desembarcada.
En la actualidad, existen unos 18000 buques pesqueros, que capturan cada año 13000000 toneladas de pescado y dan empleo a 74798 tripulantes. En su dimensión económica, la pesca aporta el 0,5% del PIB.
Estos datos son indicativos de la importancia de la pesca española, aunque si los comparamos con los de hace un cuarto de siglo, se aprecia un declive de la actividad, consecuencia del agotamiento de los caladeros nacionales, de la nueva situación internacional del mar, del ingreso de España en la UE, etc., todo ello configura un marco bien diferente al que existía en la época dorada de la pesca, que correspondió a los año 1970.
Las condiciones del litoral
España tiene un amplio perímetro costero cuyo litoral se parte entre mares diferentes. En conjunto, no puede decirse que presente unas condiciones muy favorables para la fauna marina y, por extensión, para la pesca. En correspondencia a la diversidad marina, la naturaleza ofrece una variada fauna piscícola.
El océano Atlántico, con las diferencias lógicas entre latitudes tan dispares como el mar Cantábrico o el archipiélago canario, tiene unas aguas de salinidad moderada, unas temperaturas entre los 10 y los 18 ºC en agosto y entre los 11 y los 15 ºC en enero en las costas peninsulares, corrientes marinas que facilitan la distribución del plancton y una oscilación del nivel de las aguas de hasta cuatro metros por efecto de las mareas.
Todo ello permite la existencia de una franja costera de varios hectómetros de anchura, alternativamente sumergida y emergida, que facilita el marisqueo sobre la arena de la playa. Asimismo, el litoral atlántico presenta en el noroeste peninsular una articulación que alarga el perímetro costero y favorece la instalación de bateas y cultivos marinos.
El mediterráneo es un mar de aguas calientes. Contiene menos fitoplancton que el océano, no tiene mareas que faciliten el vaivén de las aguas sobre la playa y la salinidad se eleva hasta el 38%. La comunicación con el Atlántico es escasa, por lo que el Mediterráneo es, a efectos ecológicos, especial y frágil.
Las diferencias marinas y litorales justifican la diversidad de la fauna y su proverbial riqueza, tanto en especies como en calidad; entre ellas, destaca la sardina, la merluza, el atún, el mero, etc. Las diferencias entre uno y otro mar explican también la especialización portuaria y el distinto significado de la pesca en cada una de las regiones costeras.
En los últimos años nuestros mares han perdido importancia pesquera debido a la sobreexplotación; los puertos se han convertido en muelles de descarga de especies capturadas en aguas lejanas, al tiempo que los litorales aspiran a recibir los beneficios de la transformación industrial de la pesca y de la distribución comercial.
La pesca, una actividad en continuo cambio
La pesca en nuestras aguas tiene sus antecedentes en época prehistórica, ya que alcanzó una dimensión comercial en época antigua, cuando numerosas factorías preparaban conservas y salsas de pescado para su exportación a Roma.
En la Edad media, la pesca continuó teniendo un marcado carácter de subsistencia. En el Cantábrico, no obstante, los vascos capturaban ballenas y desde el siglo XIII los barcos accedieron a Terranova, Islandia, Groenlandia, etc., descubriéndose poco después las posibilidades que ofrecía el bacalao para su consume fresco o curado. Siguiendo la tradición, continuó practicándose durante siglos la pesca de atunes en almadraba, particularmente en la desembocadura del Guadalquivir.
A partir del siglo XIX la pesca adquirió una dimensión nueva por efecto de la Revolución Industrial y de la aplicación del vapor a la navegación, lo cual favoreció el comercio y las industrias de transformación pesquera.
En el siglo XX, los arrastreros impulsados por maquinaria a vapor se introdujeron en la flota española por Huelva y Cádiz, y se aplicaron desde 1904 a la pesca de bacalao y, unos años más tarde, de caballa. Su empleo incrementó notablemente las capturas en un momento en que el ferrocarril, ya completamente extendido por la geografía española, facilitaba el transporte del pescado y acercaba su consumo al interior. La industria textil y la metalúrgica fabricaron aparejos y artes de pesca a gran escala, permitiendo a los barcos el alejamiento de la costa y una pesca cada vez más eficaz.
Tras el paréntesis de la Primera Guerra Mundial, se emplearon en la pesca nuevos arrastreros que, importados de Gran Bretaña y Francia, se incorporaron a nuestra flota. Así, a partir de 1925, se inició la moderna pesca de bacalao en Terranova y, desde Asturias, en Gran Sol. En 1930 faenaban ya 40000 barcos y las capturas rebasaban las 300000 toneladas.
La Guerra Civil paralizó la actividad pesquera en nuestro país y, tras ella, la Segunda Guerra Mundial. Al finalizar ambas, la fauna piscícola había vuelta a incrementarse. Este hecho, unido a la gradual incorporación de los motores de combustible líquido, permitió el aumento de las capturas hasta niveles insospechados, que se mantuvieron durante las décadas siguientes, coincidiendo con el desarrollo de nuevas técnicas, que permitían la pesca de arrastre en fondos de hasta 6000 metros de profundidad.
Con todo, las transformaciones más espectaculares en la pesca se produjeron, al igual que en la agricultura, en las década de 1960. En 1961, en el contexto del I Plan de Desarrollo Económico, se promulgó una ley que aspiraba a modernizar la flota pesquera y a reestructurar la actividad, que tenía un excesivo componente artesanal y se botaron los dos primeros buques congeladores de la flota española (Lemos y Andrade), que fueron a faenar a Sudamérica y a Sudáfrica, a más de 6000 millas de sus puertos de origen.
A partir de este momento, subsistió la pesca de bajura, pero el grueso de las capturas empezó a recaer en una moderna flota congeladora muy bien equipada para la pesca en las aguas del Sahara, Angola, Mozambique y Atlántico noroccidental. Así, en los años 1970, España alcanza su record de capturas de pescado.
Pronto comenzaron a plantearse los problemas de una flota sobredimensionada, de unos caladeros sobreexplotados y otros de difícil o imposible acceso por el nuevo Derecho del Mar que comenzaba a surgir.
1   ...   5   6   7   8   9   10   11   12   13

similar:

La situación y la posición geográficas de la península Ibérica iconTipos de suelo en la península ibérica

La situación y la posición geográficas de la península Ibérica iconLas lenguas prerromanas de la Península Ibérica

La situación y la posición geográficas de la península Ibérica iconRégimen Jurídico de la conquista musulmana de la península Ibérica

La situación y la posición geográficas de la península Ibérica iconCuadro sinoptico de la evolución geológica de la peninsula ibérica

La situación y la posición geográficas de la península Ibérica iconA ganar el título “world’s best gelato”- Ètapa península ibérica...

La situación y la posición geográficas de la península Ibérica iconEspaña, un país de grandes contrastes y mucha diversidad, se encuentra...
«comunidades autónomas». Hay diecisiete comunidades autónomas que se pueden comparar más o menos con los estados de Estados Unidos....

La situación y la posición geográficas de la península Ibérica iconComité permanente sobre el derecho de marcas, diseños industriales e indicaciones geográficas

La situación y la posición geográficas de la península Ibérica iconSegunda posición

La situación y la posición geográficas de la península Ibérica iconPosición Académica

La situación y la posición geográficas de la península Ibérica iconLa Sociedad Chilena de Ciencias Geográficas en conjunto con la escuela...




Todos los derechos reservados. Copyright © 2015
contactos
b.se-todo.com