Respuestas de españA, portugal




descargar 0.6 Mb.
títuloRespuestas de españA, portugal
página6/17
fecha de publicación19.01.2016
tamaño0.6 Mb.
tipoDocumentos
b.se-todo.com > Literatura > Documentos
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   17

Diálogo a Fondo

Discutirán Temas que expuso Krishnamurti
Los señores Enrique Biascoechea y Salvador Sendra en nombre de la Asociación “Conocimiento Propio” y de la Editorial Krishnamurti anunciaron una serie de reuniones de discusión relacionadas con las conferencias pronunciadas por Krishnamurti en Puerto Rico.

El comunicado de los señores Biascoechea y Sendra es el siguiente:

“Después del intenso impacto que produjo la presencia de Krishnamurti en Puerto Rico, muchas personas han solicitado copias de sus conferencias. Por tal motivo hemos creído conveniente organizar cuatro reuniones de discusión en torno a dichas conferencias, las cuales no serán publicadas sino después de algunos meses”.

“Por la presente, pues, tenemos el gusto de invitarle a usted y sus amistades a dichas reuniones, cuyo único aviso que usted recibirá será el presente. La idea es que alguien lea pausadamente la plática en español dando lugar a que los asistentes intervengan para hacer preguntas y para el diálogo espontáneo en relación con los interesantes temas que Krishnamurti expuso. Es el propósito que estas reuniones estimulen a la propia experimentación de modo que todos podamos ahondar en nosotros mismos mientras se dialoga a fondo en un ambiente de amistosa comunicación y libertad”.

“De acuerdo con lo anterior las reuniones tendrán lugar en la forma siguiente: Domingo 27 de octubre, en torno a la 2ª plática Universidad; Domingo 10 noviembre, 3ª plática, Morcelo; Domingo 24 noviembre, 4ª plática Morcelo; Domingo 8 diciembre 5ª plática, Universidad.

“Como de costumbre el acto empezara a las 4:30 P.M. en nuestro domicilio de Caimito Alto, Sección Morcelo, Río Piedras. Rogamos a las personas que no tengan transportación acudir bajo la Torre de la Universidad a las 3:00 P.M. donde habrá algunos coches esperándoles. También rogamos a los amigos que tengan espacio en sus propios coches que cooperen con nosotros acudiendo a esa hora a la Universidad

Además de las tres pláticas efectuadas en el auditórium de ACOPRO en Morcelo, K pronunció tres pláticas más en la Universidad de Río Piedras con bastante asistencia de público. El Dr. Arturo Orzábal Quintana tuvo a su cargo la traducción del inglés al español de todas las pláticas que K pronunció en Puerto Rico. Las tres pláticas públicas que K pronunció en la Universidad de Río Piedras aparecen publicadas en la obra Talks to American Students. Por su parte, Ediciones Krishnamurti publicó una de las pláticas que K pronunció en el auditórium de ACOPRO bajo el título de Respuesta al Reto Actual. Otra de las pláticas que K pronunció en ACOPRO  la misma que apareció en el Boletín Krishnamurti- se reproduce a continuación.
El mundo. San Juan, Puerto Rico

Octubre 1968.
Extracto de una de las conferencias que J. Krishnamurti pronunció en Puerto Rico en 1968
La mayoría de nosotros en este mundo confuso y cruel tratamos de dar forma a una vida particular, nuestra propia vida, en que podamos conseguir dicha y paz junto a las cosas terrenas. Según parece creemos que nuestra vida diaria, vida de lucha, conflicto, tormento y dolor, es una cosa separada del mundo exterior, que está lleno de desdicha y confusión. Pensamos quizás que el individuo, el “yo”, es distinto del resto del mundo con todas sus atrocidades, guerras y desórdenes, desigualdad e injusticia, y que éste es por completo diferente de nuestra vida individual privada. Cuando mira usted un poco más de cerca, no sólo su propia vida, sino también el mundo, verá que usted  su propia vida diaria, lo que piensa, lo que siente- es el mismo mundo exterior que le rodea. Usted es el mundo, usted es el ser humano que ha hecho este mundo totalmente desordenado, que llora desvalido en gran pesadumbre. Es usted el que lo ha construido. Por lo tanto ese mundo exterior no es distinto de aquel en que vive usted su vida privada.

Esta distinción entre el individuo y la sociedad no existe realmente en absoluto. Cuando se trata de dar forma a la vida propia el individuo no es distinto de la comunidad en que vive. Porque él es el ser humano que ha construido la comunidad, la sociedad. Creo que debe quedar muy claro desde el principio que esta división es artificial, por completo irreal.

Al producir un cambio radical en el ser humano, en usted, esto produce naturalmente un cambio en la estructura y en la naturaleza de la sociedad. Creo que debe comprenderse muy claro que la mente humana, con toda su complejidad, con su complicado funcionamiento, es parte de este mundo exterior. El “yo” es el mundo, y al producir una revolución fundamental  ni comunista, ni socialista, sino un tipo de revolución totalmente distinto dentro de la misma estructura y naturaleza de la psiquis, de usted mismo- entonces usted producirá una revolución social. Ha de empezar, no en lo externo,- sino en lo interno, porque lo externo es el resultado de nuestra vida privada interna.

Cuando hay una revolución radical en la naturaleza misma del pensamiento, del sentimiento y de la acción, entonces es obvio que habrá un cambio en la estructura de la sociedad. Inevitablemente se producirá un cambio completo en la estructura de la sociedad. La moralidad social no es moral. Para ser completamente moral uno tiene que negar esa moralidad social. Esto significa que el individuo, el “yo”, tiene que examinar la estructura completa de sí mismo. Ha de comprenderse a sí mismo, no de acuerdo con algún filósofo, sacerdote, analista, o quienquiera que sea. Ha de conocerse tal como es, no según la opinión de otro. Cuando nos comprendemos a nosotros mismos, termina la autoridad de cualquier especialista, ya sea psicológica o de otra índole. Creo que esto debe ser comprendido por cada uno de nosotros antes de que sigamos adelante. Porque desgraciadamente muchos somos esclavos de las ideas de otros. La mayoría nos dejamos persuadir o influir muy fácilmente por el especialista, por la autoridad. Sobre todo cuando examinamos esta cuestión del conocimiento de sí mismo, que es de importancia primordial, no puede haber autoridad de clase alguna, porque usted tiene que conocerse a usted mismo, y no algún otro, o lo que él diga de usted. Creo que esta es en verdad una cosa muy importante que debemos captar, pues como dije hace un momento, muy fácilmente aceptamos, obedecemos, nos ajustamos o nos sometemos a la autoridad, ya sea la de la iglesia o la de algún líder espiritual o especialista analítico. Creo que tiene uno que descartar todo esto totalmente, porque la autoridad que se ha ejercido sobre nosotros, y nuestra obediencia a un ideal conceptual, han traído al mundo muchas desdichas.

No sé si ha observado usted cómo está dividido el mundo en nacionalidades, grupos religiosos, varias categorías de razas diversas, prejuicios, unas religiones contra otras, un Dios opuesto a otro Dios. Usted tiene que haberlo observado. Y no obstante, sabiendo como todo esto crea desdicha, conflicto y división por todo el mundo, usted sigue apegado a su nacionalidad particular, a sus conceptos religiosos particulares, a sus creencias, todo lo cual provoca división entre hombre y hombre. Por desgracia, aceptamos la autoridad establecida por la tradición de la sociedad o de la iglesia, los dictados de la jerarquía autoritaria de la religión organizada. Pero sí nos negamos a aceptar la tiranía política. No permitimos que nadie nos niegue el derecho a hablar con libertad o pensar lo que deseamos pensar. Desafortunadamente no ejercemos esa misma libertad con respecto a las cuestiones espirituales. Esto ha producido en todo el mundo, indecible desdicha y división entre las personas.

Si queremos comprendernos a nosotros mismos, lo cual es absolutamente esencial  porque sin comprendernos carecemos de base para pensar o para percibir con claridad- si queremos pensar de modo racional, con cordura, tenemos que conocernos, investigar las causas que nos hacen pensar y hacer ciertas cosas, descubrir por qué somos agresivos, brutales, adquisitivos, dominantes, posesivos pues estas características son todas ellas causa de conflictos entre los seres humanos. Y cuando deseamos producir un cambio social  lo cual ciertamente es necesario- indudablemente ese cambio debe comenzar en la mente humana, no en la estructura exterior de la sociedad. Hay que comprender esto con claridad: que para provocar un cambio radical en la estructura social  de modo que los seres humanos puedan ser libres, que no haya más guerras, ni más divisiones de la gente en cristianos, hindúes, musulmanes, etc.- tenemos que conocernos a nosotros mismos de verdad, cómo nos hemos formado, tanto en el aspecto psicológico como biológico. Entonces en el proceso mismo de comprendernos a nosotros mismos, produciremos un cambio social que será natural, no una revolución sangrienta. Todas las revoluciones políticas, religiosas y económicas han producido gran desdicha y confusión en el mundo, ya ve usted lo que está pasando en el mundo comunista: la represión y la vuelta al estado burgués.

El ver todo esto: las guerras, la tiranía, la opresión, la injusticia social, el hambre en Oriente, en contraste con las extremadas riquezas; al ver todo esto, no sólo de manera intelectual sino realmente, al observarlo en usted mismo, en su vida diaria, verá inevitablemente que tiene que haber una revolución radical en la actividad misma de su existencia diaria. Y para producir tal cambio tiene que haber conocimiento de uno mismo, tiene que conocerse usted mismo tal como es, las causas de sus acciones, por qué es agresivo, brutal, envidioso, y está lleno de odio, todo lo cual se expresa en el mundo exterior. Espero que todo esto esté claro, no sólo de manera lógica, verbal, racional, si no también porque usted lo siente. Si lo siente en forma aguda e intensa el estado actual del mundo, el estado de su propia vida, entonces no habrá que escapar hacia ideologías y teorías.

En realidad las ideologías carecen de todo sentido, sea comunista, socialista, capitalista o religiosa. Las ideologías, el pensar conceptual especulativo, han separado con sus palabras al hombre de sus semejantes. Todos ustedes tienen diferentes ideologías, y no ven claramente por sí mismos lo estúpido que es tenerlas. Estas le impiden ver lo que sucede en realidad, lo que realmente “es”. ¿Por qué tener ideologías de cualquier clase, si sabemos cómo han dividido a los hombres unos contra otros, tanto si son cristianos como hindúes, musulmanes o de cualquier otra religión, aferrándose desesperadamente cada uno a su creencia? ¿Por qué? Nunca ponemos en dudas las ideologías, las aceptamos. Si usted inquiere y sondea profundamente en este problema de las ideologías, verá que existen para escapar de lo real.

Tome, por ejemplo, toda la cuestión de la violencia, que se extiende por el mundo con una rapidez asombrosa. Somos violentos: los seres humanos en todo el mundo son violentos, agresivos, brutales. Este es un hecho heredado del mundo animal. Somos personas violentas. No bregamos con esa violencia, ni investigamos por qué somos violentos, ni trascendemos el hecho. Pero tenemos ideas sobre lo que es la violencia tenemos ideologías. Decimos que no debemos ser violentos, pero sí bondadosos, amables, compasivos, etc. Esto es simplemente un pensar conceptual, que nos impide entrar en contacto con nosotros mismos en el momento en que somos violentos. Está esto bastante claro, ¿no es así?

Preguntamos por qué se complacen los seres humanos en los ideales. Creemos que vivir sin principios  por favor escuche esto atentamente- vivir sin principios, sin creencias, sin ideales es algo muy mundano, muy materialista. Sin embargo, aquellos que tienen ideales, creencias, principios, son las personas más materialistas del mundo, porque no bregan con lo real, no bregan con la violencia, con los hechos reales tal como son. Estoy seguro de que muchos de ustedes creen en Dios, aunque puede ser que algunos no crean. Puede usted decir que es ateo, lo cual es otra forma de creencia. Pero nunca se preguntan por qué cree en Dios; lo acepta porque esto es parte de la tradición, de la autoridad, de la propaganda. Usted tiene este ideal: “Su Dios y el mío, su forma particular de rito y la mía”. Estas creencias y estos ritos han dividido a los hombres. Uno tiene que desechar por completo toda clase de creencia para descubrir la realidad, para poder ver si existe eso que se llama Dios, para poder sentir, vivenciar ese estado extraordinario. De lo contrario, uno no está libre para inquirir, y sólo cuando la mente está libre para inquirir y observar, puede sentir esa realidad que no es producto de la mente atemorizada. En realidad el no tener creencias, ni ideales, es una cosa sumamente extraordinaria.

¿Por qué tiene uno tantos ideales y principios con arreglo a los cuales trata de vivir? En los tiempos modernos la gente no se preocupa mucho de principios y creencias; le interesa pasarlo bien, tener éxito, etc. etc. Pero cuando se profundiza más en el asunto se ve que el miedo está en el fondo de todo esto. Es el temor lo que nos hace agresivos; lo que nos incita a escapar por medio de ideales. Y es el temor el que nos hace aferrarnos a nuestra forma particular de creencia, que nos da seguridad. Si un hombre no tiene miedo, si vive completamente, totalmente sin ninguna contradicción dentro de sí mismo, y observa el mundo con todas sus contradicciones, con toda su brutalidad; y si de este modo se libera en su interior de todo temor, entonces le será posible vivir sin una sola creencia, sin un pensamiento conceptual. Creo que el rasgo distintivo de nuestra vida es el temor, no sólo el temor de perder cosas tales como un empleo, si no el de estar psicológicamente, internamente inseguros.

Ahora quiero decir algo que considero importante: conviene mucho saber cómo escucha usted. ¿Escucha las palabras intelectualmente, asintiendo o disintiendo, o bien escucha con una mente que interpreta, traduciendo lo que oye de acuerdo con sus propios prejuicios particulares? Generalmente usted escucha comparativamente, es decir, confronta lo que oye con lo que ya sabe. Estas formas de escuchar le impiden evidentemente escuchar de verdad, ¿no es cierto? Si afirma: “Bien, lo que usted dice es un sin sentido”, no está escuchando. Después de todo, usted y yo hemos venido aquí para hablar juntos de las cosas, para escuchar. Y si usted tiene sus propios prejuicios particulares, conclusiones, opiniones definidas, que le impiden escuchar al que habla, entonces se marchará con muchas palabras sin sentido alguno. Por el contrario, si escucha sin condenar ni aceptar, con cierta calidad de atención, como cuando oye el viento entre los árboles, si escucha con todo su ser, su corazón y su mente, entonces tal vez establezcamos comunicación entre nosotros. En ese caso nos entenderemos muy sencilla y directamente, aunque estemos abordando un problema humano muy complejo.

Nos interesa toda la estructura de nuestra vida diaria, estamos envueltos en el dolor, en la lucha y en la desdicha. Y si sabemos escuchar, no sólo al que habla ahora, sino también cuando vayamos a casa, entonces estaremos oyendo en realidad a la esposa, al marido, a los hijos, o a cualquiera, y entonces empezaremos a descubrir por nosotros mismos la verdad del problema. De este modo la mente se vuelve simple y lúcida para observar y comprender; está libre de confusión y de temor. Nosotros tenemos problemas muy complejos: Nuestra vida es así, y para comprender esta complejísima estructura de nosotros mismos tenemos que observarnos muy de cerca, ver por qué creemos, por qué odiamos, por qué somos agresivos y por qué estamos separados en nacionalidades.

De modo que, tal como dije, si usted escucha con cuidado, con esa cualidad de afecto que es la atención, entonces verá que eso de que estamos hablando es el descubrimiento de usted mismo. El que habla se limita a pintar un cuadro de usted. Para observar ese retrato, usted tiene que prestar toda su atención y cuidado sin condenar, sin justificar, y sin avergonzarse de lo que ve. Sólo viendo lo que en realidad ocurre en su vida y observándolo muy de cerca, sin condenar o valorar nada, es cuando lo podrá ver tal como es. Ver es el mayor milagro. Por favor escuche esto. No vemos porque nos miramos con ojos que siempre condenan, comparan o valoran. Por eso nunca nos vemos como somos. El vernos tal como somos implica producir un cambio radical en nosotros mismos, y por lo tanto en el orden y en la estructura social. Interiormente estamos llenos de confusión y de desorden. No hay orden dentro de nosotros. No me refiero al orden aparente que puede lograrse imitando a aceptando. Esto es desorden, y ustedes pueden ver por sí mismos cómo la vida está rota y fragmentada. Usted es hombre de negocios, es marido, es esposa, es esto o aquello: su vida está dividida en fragmentos. Cada uno de estos fragmentos tiene sus propios deseos, propósitos y motivos, unos en contra de otros, y así hay oposición y contradicción. Nuestra vida es una contradicción: un deseo se opone a otro, un placer tira de nosotros en una dirección y otro en otra, haciendo que nuestra vida sea contradictoria, confusa y desordenada. Este es un hecho evidente. Tenemos que producir orden, no de acuerdo con algún plan, ni con alguna teoría, sino conforme a ese orden que se manifiesta espontáneamente cuando observamos en nosotros mismos las causas del desorden. Espero que esto está quedando claro. No se trata de retórica ni de teoría. Lo que nos interesa en realidad es lo que está ocurriendo en nosotros mismos. Porque en nosotros está el mundo; no podemos separarnos de él. Somos el mundo. Y para cambiarlo  y ciertamente tiene que haber un cambio- es necesario que cambiemos nosotros primero. Para que se produzca un cambio ordenado tenemos que comprender las causas del desorden que existen en nosotros; y eso es todo. No tenemos que hacer otra cosa más que observar las causas del desorden en nosotros.

Para poder observar tiene que haber libertad. Mire, la mayoría de nosotros estamos muy fuertemente condicionados por la sociedad en que vivimos, por la cultura en que hemos crecido. Esa sociedad es el producto de nuestra vida, de nuestra manera de pensar. Esa cultura es la que hemos hecho. La sociedad nos ha condicionado, nos ha dicho qué y cómo debemos pensar, cuáles han de ser nuestras creencias y cómo tenemos que comportarnos. Estamos fuertemente condicionados y por eso no somos libres. Este es un hecho real, muy obvio. Teniendo la mente condicionada, es evidente que no estamos libres para observar. Y como estamos condicionados, cuando observamos nuestro verdadero estado nos sentimos llenos de miedo. No sabemos qué hacer. El problema, entonces, es ver si es posible de algún modo que la mente humana se descondicione,  por favor, escuche esto- que deje de estar condicionada para poder ser libre. Si dice usted que eso no es posible, que ninguna mente humana puede liberarse nunca de su condicionamiento, entonces usted mismo se cierra e impide toda investigación ulterior sobre el problema. Y si dice que es posible, eso también le cierra y le impide examinar la cuestión.

Así pues, debemos comprender primero nuestro condicionamiento. Está claro lo que entendemos por “condicionamiento”: Usted puede estar condicionado como cristiano, haber sido educado en una cultura particular que acepta la guerra; que sigue un patrón determinado de existencia, etc. Tal es su condicionamiento, al igual que las personas de la India están condicionadas por su cultura, su religión y superstición, su manera de vivir. Esa palabra “condicionamiento”, es muy clara y sencilla, pero de un profundo significado. Ahora bien ¿es posible descondicionar la mente, descondicionar su propia mente, de modo que llegue a ser libre? Mire, la libertad es una de las cosas más peligrosas, porque implica, para la mayoría de las personas, que pueden hacer lo que quieran. La libertad para ellos es un ideal, algo que está lejos, que no se puede lograr. Están también aquellos que afirman que para ser libre uno tiene que ser muy disciplinado. Pero la libertad no se halla al final de ninguna disciplina, la libertad está en el mismo primer paso. Si usted no es libre no puede ver el árbol, las nubes, las resplandecientes aguas, no puede observar su relación con su esposa, su marido o su vecino. La mayoría de nosotros no queremos ver porque nos asusta lo que pasaría si observamos muy de cerca.

No sé si ha observado usted sus relaciones, por ejemplo, con su esposa o su marido. Es éste un asunto muy peligroso. Porque si observáramos muy atentamente, comprenderíamos que tiene que haber una clase de vida totalmente distinta de la que llevamos. Lo que observamos es la imagen que nos hemos creado uno del otro, y esa imagen establece cierta relación entre el hombre y la mujer. Esta relación entre las imágenes la consideramos como si fuera un verdadero contacto, una relación real con la otra persona. Así pues, al investigar este problema del descondicionamiento, de cómo liberar la mente de todo aquello que la condiciona, queremos saber ante todo si esto es posible. Si no es posible, entonces somos esclavos para siempre. Y si no es posible, inventamos un cielo, un Dios. Sólo en el cielo, decimos, podremos ser libres, pero no aquí. Para liberar la mente de su condicionamiento  y yo digo que esto es posible, que puede hacerse- tenemos que estar alertas y ser muy conscientes de cómo pensamos, y por qué pensamos, y cuáles son nuestros pensamientos. Estar alertas, sin condenar ni juzgar, sino simplemente observar cómo se observa una flor. La flor está ahí, ante usted, y no sirve de nada que la condene ni que diga “me gusta” o “no me gusta”; está ahí, a la vista de usted; y si tiene ojos para ver, verá la belleza de esa flor. Del mismo modo si está sensiblemente alerta a usted mismo, sin condenar ni juzgar, entonces verá toda la estructura y la causa verdadera de su condicionamiento; y si persiste intensamente en ello, entonces descubrirá que la mente puede ser libre.

Esto nos presenta otro problema: estamos acostumbrados a pensar en términos de tiempo, es decir, a considerar el cambio como un proceso gradual lo mismo que el perfeccionamiento, y en este cambio de esto en aquello siempre va envuelto el tiempo. Esto es el tiempo. Existe pues no sólo, el tiempo del reloj el cronológico, sino también el psicológico, el tiempo interno, que dice: “Estoy irritado, celoso, y poco a poco me libraré de esto”. Esto implica gradación y un lento proceso de cambio; pero psicológicamente, internamente, no hay tal gradación. O cambia usted de modo inmediato, o no cambia en absoluto. Cambiar gradualmente de la violencia a la no violencia implica que todo el tiempo está usted sembrando la semilla de la violencia, ¿no es así? Si yo me digo que siendo violento, llegaré un día poco a poco a no serlo, evidentemente ahí está envuelto el tiempo psicológico. En este intervalo de tiempo estoy sembrando continuamente las semillas de la violencia. Esto es obvio.

El problema, si lo enfrentamos con toda seriedad en medio de un mundo que está desgarrado, dividido en pedazos, y aturdido con mil entretenimientos, el problema no es solamente de tiempo, sino de todo el conflicto que supone el esfuerzo, el querer llegar a ser algo. Espero que no se vaya volviendo este asunto demasiado difícil. Tal vez lo sea si no estamos acostumbrados a esta manera de pensar y sentir intensamente. Pero ahí está el problema y tenemos que enfrentarlo. Mire usted, cuando está ardiendo la casa  cuando está ardiendo nuestra casa, nuestro mundo- uno no discute sobre teorías, ni pregunta quién la ha incendiado, si han sido los comunistas, los capitalistas, los socialistas, los católicos o los protestantes o quienquiera que sea. Lo que nos importa es apagar el fuego y cuidarse de construir una casa que nunca pueda volver a ser incendiada. Y esto requiere gran seriedad e intensidad, no simplemente actuar por actuar, o hacer algún bien, o cambiar de una religión o creencia a otra.

Tiene usted, pues que ser serio, y esto significa que estará libre para observar la vida, su manera de vivir, su relación con los demás, y para ver con mucha claridad todo lo que está sucediendo. Uno no puede observar si hay espacio entre usted y la cosa observada. ¿Tiene esto sentido para usted? Le explicaré lo que quiero decir. Para observar, para ver con toda claridad, usted tiene que estar en estrecho contacto con la cosa que observa. Tiene que ser capaz de tocarla, de sentirla, de estar en pleno contacto con ella. Y si hay espacio entre usted, el observador, y la cosa observada, entonces no hay contacto. De modo que para verse usted a sí mismo, tal como es  por favor, escuche esto, limítese a escuchar- no debe haber división alguna entre el que observa y lo observado. ¿Tiene esto sentido para usted? Si me miro a mí mismo y existe separación entre yo y la cosa que observo, y veo que soy celoso, colérico, violento; el observador y la cosa observada son dos cosas distintas, ¿no es así? He ahí la violencia y el observador que dice: “soy violento”. Son dos cosas diferentes. Esta separación entre el observador y lo observado es la causa del conflicto. Véalo en usted mismo y lo comprenderá muy fácilmente. Si se separa usted del miedo, entonces tiene que vencerlo, combatirlo, luchar contra él, eludirlo. Más cuando ve que usted es el miedo, que el observador es lo observado, entonces termina el conflicto entre los dos. Y cuando el observador es lo observado cesa el tiempo psicológico.

Lo que estamos diciendo es que el hombre ha estado viviendo durante mucho tiempo, pero su vida ha sido continuamente un campo de batalla, no sólo en su interior, sino tal bien externamente: todas sus relaciones están en conflicto, en la fábrica, en la oficina, en la casa: todo es una batalla y en lucha constante. Y decimos que tal vida no es vida en absoluto. Usted puede tener sus Dioses, sus riquezas, una extraordinaria capacidad, pero usted no está viviendo, no es feliz. No hay felicidad, no hay dicha en ese modo de vivir. Y para que surja esta felicidad, esta dicha, uno tiene que comprenderse a sí mismo. Y para poder comprenderse tiene que haber libertad para mirar, para sentir. Para mirar adecuadamente, no debe haber división entre el observador y lo observado. Cuando esto ocurre desaparece todo sentido de lucha por llegar a ser algo, por ser algo. Usted es lo que es. Cuando comprende esto, cuando lo siente, surge un cambio radical inmediato. Con ello termina la idea del tiempo psicológico y del proceso gradual de perfeccionamiento.

* * *

Otras universidades de Puerto Rico se interesaron para que K les ofreciera algunas pláticas, pero debido al calor tan intenso que había en el mes de septiembre, K no quiso aceptar más compromisos que los que había hecho previamente.

La pequeña finca donde radica ACOPRO se encuentra en la cima de una loma, a unos 300 metros de altura, en el lugar conocido por Morcelo, en el área de Río Piedras, y tiene acceso a la carretera de Río Piedras a Caguas mediante la carretera 842.

La residencia de los esposos Isabel y Enrique Biascoechea consta de dos dormitorios, sala, cocina, baño y balcón, con una amplia puerta de cristal entre la sala y el balcón, así como una ventana de cristal en cada uno de los dormitorios. El primer dormitorio y el balcón miran hacia el sur, donde se despliega la vista panorámica del valle y a continuación la Cordillera Central de Puerto Rico que se extiende este a oeste. Al este se divisan en la lejanía las montañas de “El Yunque”; el fondo de la residencia queda al norte, por donde pasa el camino interior de la propiedad. El edificio lo diseñó el arquitecto Pedro Luis Amador, amigo de muchos años de los Biascoechea y de los Sendra, y persona interesada en las enseñanzas de K que nos acompañó en varias ocasiones a Saanen, Suiza.

K ocupó el primer dormitorio y Naudé el segundo, y los Biascoechea se mudaron a una casita de madera, situada a unos pasos de la residencia ocupada por K y Naudé. Allí, Isabel, con la ayuda de Quintina González de México que había venido a Puerto Rico, eran las que preparaban la comida de K y Naudé. Isabel era vegetariana desde hacía muchos años y además estaba familiarizada con el tipo de comida que le cocinaban a K. A la hora de las comidas se sentaban a la mesa K, Naudé y los esposos Biascoechea, y ocasionalmente Quintina González, así como el joven Eduardo Cuevas que entonces tenía unos 18 años, y a quien K había tomado afecto.

Durante su permanencia en Morcelo, K salía por la noche a caminar solo, y a veces acompañado por Naudé, por el camino interior de la propiedad. Cuando uno pasea por el camino interior de la propiedad, puede disfrutar de la espléndida vista panorámica que ofrece toda el área metropolitana de San Juan, que queda al norte. También caminaba por las mañanas o por las tardes, pero en ocasiones traspasaba el portón de la propiedad y caminaba solo por el camino público. Durante el día, si disponía de tiempo, se sentaba bajo el árbol frondoso de higuera sagrada de la India que en ese país la llaman banyán. Allí mismo tuvimos varias reuniones con K.

Los días que K convivió en Morcelo estuvieron impregnados de intensas emociones y de un trabajo que todos los residentes del lugar realizamos con mucho gusto.

Eran frecuentes y emotivas las visitas imprevistas de personas residentes en Puerto Rico. También se dio el caso de varios puertorriqueños residentes en Norteamérica que viajaron a Puerto Rico exclusivamente con el fin de conocer personalmente a K.

Para satisfacer el deseo de muchos antiguos amigos, en Morcelo se organizó una reunión merienda a la que asistieron norteamericanos y latinoamericanos. Entre los buenos amigos que asistieron a la reunión-merienda estaba la Sra. Esperanza Hopwood, entonces Presidente de la logia teosófica de San Juan y varios miembros de dicha institución, así como el popular locutor de radio señor Rafael Quiñones Vidal. El Profesor Collar, buen amigo procedente de Buenos Aires, improvisó un bello recital de piano que resultó muy del agrado de K y de los demás asistentes.

Por mis conversaciones con K en Saanen y con don Pablo Casals aquí en Puerto Rico, sabia que ambos tenían interés en conocerse personalmente. Don Pablo había estado casado con una dama italiana, que según las noticias que tengo, estaba emparentada con la marquesa Vanda Scaravelli. Los Scaravelli eran a su vez amigos intimas de K y con frecuencia le hospedaban en su residencia de Florencia, así que la visita de K a la isla facilitó esta entrevista que resultó muy efusiva y amena, pues se prolongó hasta bien entrada la tarde. Por supuesto, en la entrevista estuvo presente la Sra. Marta Montañéz de Casals. A esa entrevista acompañaron a K su secretario Naudé, don Enrique Biascoechea la señora Rosita Cueto y el que suscribe.

Un viejo y animoso amigo que siempre adquiría lo último que se publicaba de K se nos presentó de improviso una mañana para saludarle. Al estrechar la mano de K su emoción terminó en llanto y tuve que sostenerle pues estaba conmovido y nervioso.

Como un detalle curioso, recuerdo que había una perrita fea pero cariñosa que diariamente se situaba al lado de la puerta de la casa donde K estaba hospedado, esperando que él la acariciara y le prestara atención.

EDICIONES KRISHNAMURTI Y SU LABOR
Ediciones Krishnamurti se fundó en 1965, y se inscribió en la Secretaria de Estado del Gobierno de Puerto Rico el 22 de diciembre de 1965, pues ésta iba a ser la única Editorial que tendría la responsabilidad de la traducción y publicación de todas las obras de K en español.

La organización gozaba de la confianza de K y la Junta Directiva la componían los esposos Isabel y Enrique Biascoechea, el Sr. Félix Márquez, el Dr. Miguel A. Quiñones y los esposos Clara y Salvador Sendra. En esa oportunidad también estaba viviendo en Puerto Rico la Srta. Quintina González de México, que ocupaba el cargo de Secretaria de la institución. Quintina realizó una labor muy efectiva, pues tenía bajo su responsabilidad todo el trabajo de oficina. Los miembros de la Junta no recibían remuneración alguna.

En aquel entonces, Ediciones Krishnamurti había adquirido los derechos exclusivos de las publicaciones de K en español, y tenía el respaldo no solamente del Comité de Saanen, sino también la autorización de Rajagopal para editar todas las obras que estaban a cargo de este último.

Durante la etapa de Ediciones Krishnamurti se reeditaron por Gráficas Ampurias de Barcelona muchos de los libros publicados con anterioridad y a su vez se editaron varios títulos nuevos, entre ellos La Mutación Psicológica y Conflicto entre el Hecho y la Imagen. Además, Ediciones Krishnamurti adquirió de la Editorial Orión de México la totalidad de las obras de K en español que dicha editorial tenía en existencia en aquel momento.

En el mes de febrero de 1970, el Sr. Félix Márquez y el que suscribe  ambos directivos de Ediciones Krishnamurti- salimos para Sur América para llevar y exhibir las primeras películas que se habían filmado donde aparecía K hablando sobre sus enseñanzas. Esta era la primera vez que K había accedido a que la National Educational Television de Estados Unidos de América, filmase una serie de películas para dar a conocer sus enseñanzas y también su gran interés por la educación. El texto en inglés se había traducido al español y se había grabado aparte en cintas por la WIPR, la estación de televisión del gobierno de Puerto Rico, donde la tele-audiencia de este país ya había tenido oportunidad de verlas.

Dichas películas se exhibieron en más de 20 universidades de Sur América y en la televisión de Caracas, Lima, Uruguay y México y posteriormente en España y Portugal. Se exhibieron también en varios teatros y centros culturales de los países ya mencionados. En Caracas las películas estuvieron exhibiéndose durante varios meses, por la radiotelevisión de la Secretaría de Educación. El delegado de Ediciones Krishnamurti en Caracas, el Dr. Gregorio Carrillo Trillos, nos prestó una gran colaboración en todo este trabajo. En Montevideo, nuestro activo y capaz delegado, el Sr. Jaime Monestier, obtuvo autorización de una de las estaciones de televisión para que el pueblo pudiese ver dichas películas. Estimo que en el curso de esta gira, las películas de la N.E.T. tuvieron un auditorio de unos dos millones de personas y quizás más.

La difusión y distribución de las obras de K en español durante esta gira excedió todos nuestros mejores cálculos.

Reproducimos un comentario periodístico de esta gira.
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   17

similar:

Respuestas de españA, portugal iconEspaña, un país de grandes contrastes y mucha diversidad, se encuentra...
«comunidades autónomas». Hay diecisiete comunidades autónomas que se pueden comparar más o menos con los estados de Estados Unidos....

Respuestas de españA, portugal iconC ristóbal Colón, ¿un navegante espía sefaradita al servicio de Portugal?

Respuestas de españA, portugal iconRespuestas de la sociedad aragonesa de cardiologíA

Respuestas de españA, portugal icon2. Distintas respuestas a la pregunta por la ciencia

Respuestas de españA, portugal iconDe las preguntas y respuestas sobre el cáncer

Respuestas de españA, portugal iconSistema Sensorial: Recepción de estímulos y respuestas

Respuestas de españA, portugal icon13. los dominios y paisajes agrarios. Los condicionantes del paisaje...

Respuestas de españA, portugal iconRespuestas actividades del tema-5 : las proteínas

Respuestas de españA, portugal iconBibliografía de preguntas y respuestas de temas de salud ocupacional

Respuestas de españA, portugal iconPreguntas y respuestas temas 17-18-19 2ºbcn curso 2010-2011




Todos los derechos reservados. Copyright © 2019
contactos
b.se-todo.com