El síndrome de Down se produce por trisomía cromosómica en el par 21. Las características clínicas fueron descritas por primera vez en 1866 por John Down. Por




descargar 40.73 Kb.
títuloEl síndrome de Down se produce por trisomía cromosómica en el par 21. Las características clínicas fueron descritas por primera vez en 1866 por John Down. Por
fecha de publicación27.06.2016
tamaño40.73 Kb.
tipoDocumentos
b.se-todo.com > Derecho > Documentos
Medicina

Síndrome de Down

TRASTORNOS CROMOSÓMICOS

 

El síndrome de Down se produce por trisomía cromosómica en el par 21. Las características clínicas fueron descritas por primera vez en 1866 por John Down. Por la similitud de los rasgos faciales con los originarios de Mongolia también se ha utilizado el término de Mongolismo para el síndrome de Down. El mecanismo de alteración cromosómica más común que produce la trisomía del par 21 es la no disyunción meiótica en el ovocito antes de la fecundación. La no disyunción meiótica también puede ocurrir en el espermatozoide pero con menor frecuencia. Alrededor de 3 a 4% de los casos de síndrome de Down son ocasionados por translocaciones desbalanceadas que involucran al cromosoma 21 y pueden derivarse de una translocación balanceada de uno de los progenitores. En 1% de los casos el trastorno cromosómico responsable de la trisomía 21 corresponde a mosaicismo. La incidencia en la población general corresponde a 1:1000 nacimientos y no parece haber factores socio-económicos, étnicos o raciales asociados. El riesgo fetal de síndrome de Down se incrementa con la edad materna siendo 1:1963 a los 20 años de edad, 1:1205 a los 25 años, 1:885 a los 30 años, 1: 365 a los 35 años, 1:109 a los 40 años y 1:32 a los 45 años. La tasa de abortos espontáneos y muerte intrauterina en fetos con síndrome de Down es cercana al 25%. Los fetos con trisomía 21 presentan en 80 a 90% de los casos ventriculomegalia cerebral, quistes de los plexos coroides, braquicefalia, cráneo en trébol, perfil facial plano, hipoplasia del puente nasal, orejas dismórficas y de implantación baja, macroglosia, pliegue nucal aumentado, hipertelorismo, malformaciones gastrointestinales, anomalías del tracto urogenital, displasia pélvica, retraso de crecimiento intrauterino, hipotonía muscular, acortamiento de huesos largos y/o trastornos en manos y pies. El 50% de los fetos con el síndrome presentan cardiopatías congénitas siendo más común el canal atrio-ventricular y los defectos del septum ventricular, septum auricular y tetralogía de Fallot. La presencia de cardiopatías congénitas es criterio de mal pronóstico en la evolución neonatal.

El diagnóstico se sospecha prenatalmente por el hallazgo ecográfico de marcadores de cromosomopatías: forma embrionaria, bradicardia embrionaria, translucencia nucal aumentada, alteraciones en la vesícula vitelina, morfología anómala del amnios, megavejiga precoz, hupoplasia de huesos nasales, quistes de plexos coroides, ventriculomegalia, cisterna magna agrandada, anomalías craneanas, pliegue nucal grueso, alteraciones faciales, micrognatia, macroglosia, hipertelorismo, puente nasal bajo, orejas dismórficas y de implantación baja, higroma quístico, cardiopatías, foco ecogénico intracardiaco, derrame pericárdico, derrame pleural, hernia diafragmática, atresia esofágica y duodenal, intestino ecogénico, ectasia pielocalicial, hidronefrosis, displasia y agenesia renal, fémur corto, aplasia radial, braquimesofalange del quinto dedo de la mano, puño apretado, pliegue simiano, pié en mecedora, dedo gordo elevado, ángulo abierto de crestas ilíacas, retraso de crecimiento intrauterino, placenta en queso suizo, quistes del cordón, arteria umbilical única e hidropesía fetal. A pesar de la florida cantidad de hallazgos presentes en la mayoría de estos fetos, el 10 a 15% de los casos no muestran alteraciones prenatales diagnosticables. La sensibilidad diagnóstica aumenta cuando se asocia el despistaje ecográfico y los marcadores serológicos: alfafetoproteína, estriol, gonadotrofina coriónica humana, inhibina A y proteína plasmática A asociada al embarazo (PAPP-A) (ver sección de detección de aneuploidías en la página de inicio). La confirmación diagnóstica prenatal definitiva se realiza al conocer el cariotipo del feto mediante el análisis de por lo menos 20 metafases procesadas a partir de células fetales cultivadas provenientes de muestras de líquido amniótico, sangre, vellosidades coriales y otros tejidos fetales obtenidas por amniocentesis, cordocentesis o biopsia (ver sección de diagnóstico prenatal invasivo en la página de inicio). Los individuos con síndrome de Down presentan grado variable de retraso mental, trastornos del aprendizaje, trastornos auditivos, anomalías oculares, riesgo de hipotiroidismo y trastornos de fertilidad. El desarrollo motor es tardío en relación a la población general. Las complicaciones adicionales están en relación a las malformaciones asociadas. El tratamiento quirúrgico postnatal dependerá de la presencia de cardiopatías, anomalías del tracto urogenital, alteraciones músculo-esqueléticas, y malformaciones gastrointestinales como la atresia duodenal y el ano imperforado. La expectativa de vida a 30 años es de alrededor de 80% en individuos sin cardiopatías y 49% en individuos con cardiopatías no corregidas.

El riesgo de recurrencia de síndrome de Down en embarazos subsiguientes en casos de progenitores con estudios cromosómicos normales es de 1% y es dependiente de la edad materna. En caso de madre con translocación balanceada el riesgo de recurrencia es de 16% mientras que en caso de padre con translocación balanceada el riesgo de recurrencia es de 5%. Nosotros sugerimos el asesoramiento genético en toda pareja que presente antecedentes de síndrome de Down.

 





Marcador ecográfico precoz de cromosomopatía en embarazo de 9 semanas de gestación. Vesícula vitelina mayor de 7 mm

Flujo reverso en el ductus venoso de Arancio durante la contracción atrial en embarazo de 13 semanas de gestación.

 





Quistes bilaterales de plexos coroides.

Cordón umbilical con solo dos elementos vasculares por presentar arteria umbilical única.

 

 

 

SÍNDROME DE EDWARDS

 

El síndrome de Edwards se debe a anomalía cromosómica caracterizada por trisomía en el par 18. La condición ocurre en 85% de los casos en forma absoluta, en 10% por mosaicismo y 5% por translocación desbalanceada. La distribución es mundial y la incidencia en la población general es de 1:3000-7000 nacimientos. No existen variaciones dependientes de factores étnicos, raciales o socio-económicois. Casi el 90% de los fetos con síndrome de Edwards presentan retraso de crecimiento intrauterino después de las 24 semanas de gestación, representando este el hallazgo ecográfico más frecuente. Las cardiopatías congénitas están presentes en 80% de los casos y el 50% de los fetos con trisomía 18 muestran arteria umbilical única. El síndrome también se asocia a otros marcadores ecográficos, siendo los más frecuentes translucencia nucal aumentada, higroma quístico, mielomeningocele, quistes de plexos coroides, cisterna magna agrandada, hipoplasia cerebelosa, disgenesia del cuerpo calloso, microcefalia, micrognatia, defecto del septum atrial e interventricular, canal atrio-ventricular, doble tracto de salida ventricular derecho, coartación aórtica, dextroposición cardiaca, calcificación de las cuerdas tendinosas, flujo reverso en el ductus venoso de Arancio, onfalocele, hernia diafragmática, atresia esofágica, agenesia renal, obstrucción baja del tracto urinario, hidronefrosis, acortamiento de huesos largos y polihidramnios. La tasa de abortos espontáneos y pérdida fetal está aumentada con respecto a la población general. Al igual que en los casos de síndrome de Down, en la trisomía 18 se presentan alteraciones en la determinación materna de marcadores serológicos. Niveles bajos de alfafetoproteína, estriol y gonadotropina coriónica humana se han asociado al síndrome de Edwards. La sospecha diagnóstica se corrobora con la obtención de cariotipo fetal por el estudio citogenético (ver sección de diagnóstico prenatal invasivo en la página de inicio).

No existen rasgos clínicos patognomónicos para esta entidad. El niño con trisomía 18 suele presentar occipucio prominente, acortamiento de huesos largos, tórax y esternón corto, elongación esquelética antero-posterior, hipertonía, micrognatia, enfermedad renal, malformaciones del tracto digestivo y cardiopatías congénitas. En casos de cardiopatías, hernia diafragmática y defectos de pared abdominal anterior se debe considerar el trastorno cromosómico como posible contraindicación para la corrección quirúrgica. El 40% de los neonatos masculinos con trisomía 18 fallecen la primera semana de vida mientras que los femeninos solo fallecen menos del 10 %. Al año de vida han fallecido 90% de los infantes masculinos y 40% de los femeninos. La expectativa de vida a los 5 años de edad para los niños es cercana a 0% y para las niñas es inferior al 10%. Los sobrevivientes experimentan grado variable de retraso mental, sordera, trastornos de visión, trastornos músculo-esqueléticos y desarrollo psicomotriz inadecuado. Se pueden presentar alteraciones asociadas dependientes de las malformaciones presentes. La letalidad del síndrome se acentúa en caso de existir cardiopatías congénitas y otras malformaciones asociadas.

El riesgo de recurrencia para los casos de trisomía 18 completa es de 1% y es dependiente de la edad materna. En casos de mosaicismo, el riesgo de recurrencia es mayor cuando la paciente ha experimentado abortos anteriores. El antecedente documentado de síndrome de Edwards es indicación formal de asesoramiento genético de la pareja, estudio genético de los progenitores y obtención de cariotipo fetal en los embarazos subsiguientes.

 





Feto con síndrome de Edwards que presentó onfalocele.

Feto fallecido espontáneamente con trisomía 18 y síndrome de valvas uretrales posteriores hipertrofiadas. Nótese la distensión abdominal por presencia de megavejiga.

 





Comunicación interventricular de la porción membranosa del septum.

Corte transversal del tórax de feto con hernia diafragmática congénita. Se aprecia el estómago del lado izquierdo del tórax y la consecuente dextroposición cardiaca.

 

 

 

SÍNDROME DE PATAU

 

El síndrome de Patau resulta de la presencia de un cromosoma adicional en el par 13. Esta trisomía usualmente manifiesta múltiples malformaciones congénitas severas asociadas. Patau y colaboradores describieron en 1960 la asociación de las malformaciones presentes con la existencia de la cromosomopatía. La incidencia del síndrome de Patau en la población general es de 1:5000 nacimientos y no se han determinado variaciones dependientes de factores raciales, étnicos o socio-económicos. La trisomía usualmente ocurre por fenómeno de no disyunción meiótica o mitótica, constituyendo el 80% de los casos. Menos frecuentemente el trastorno es debido a translocación o mosaicismio. La edad materna constituye un factor de riesgo para los casos de no disyunción. El riesgo de recurrencia es de 1% y aumenta con la edad materna.

La trisomía 13 es la cromosomopatía que presenta mayor cantidad de malformaciones congénitas asociadas. La anomalía más frecuente es la holoprosencefalia, caracterizada por ausencia de cisura interhemisférica frontal, fusión de las astas anteriores de los ventrículos laterales o monoventrículo frontal, tálamos fusionados y defectos faciales de línea media con hipotelorismo, labio leporino, paladar hendido, arrinia y ciclopía (ver sección de malformaciones congénitas en la página de inicio). Las cardiopatías congénitas constituyen un hallazgo frecuente en estos fetos. Las más comunes son comunicación interventricular, hipoplasia ventricular derecha y doble tracto de salida del ventrículo derecho y están presentes en 80 a 100% de los casos. Los marcadores ecográficos adicionales son microcefalia, cisterna magna grande, ventriculomegalia, agencia del cuerpo calloso, microftalmia, exoftalmia, pliegue nucal engrosado, acortamiento de huesos largos, polidactilia, clinodactilia, displasia renal, intestino ecogénico, defectos de pared abdominal anterior, extrofia vesical, arteria umbilical única e hidropesía fetal. La evolución natural in útero presenta abortos espontáneos y muerte fetal en 50% de los casos. El diagnóstico se sospecha por los hallazgos ecográficos y se corrobora mediante el estudio citogenético de células fetales cultivadas provenientes de líquido amniótico, vellosidades coriales, sangre y otros tejidos obtenidas por amniocentesis, cordocentesis o biopsia. Los marcadores séricos maternos alfafetoproteína, estriol no conjugado y gonadotropina coriónica humana no son de importante utilidad en el despistaje de trisomía 13, no obstante niveles de PAPP-A inferiores a 0,4 múltiplos de la mediana detectan el 89% de los casos.

La mayoría de los neonatos afectados con trisomía 13 fallecen en el período perinatal y el promedio de supervivencia es de 89 días. La mortalidad está íntimamente asociada al compromiso cardio-vascular y del sistema nervioso central. Las complicaciones neonatales más comunes son la apnea, la dificultad de alimentación, retraso severo del desarrollo, pobre ganancia pondo-estatural, hipertensión, escoliosis y reflujo gastro-esofágico. Los pocos casos que sobreviven el primer año presentan adicionalmente retraso mental severo, sordera, ceguera y desarrollo psicomotriz anormal.

 





Feto con holoprosencefalia alobar, defectos de línea media y ciclopía, malformaciones características del síndrome de Patau.

Feto con holoprosencefalia semilobar, microftalmia izquierda y exoftalmia derecha que correspondió a trisomía 13.

 





Ecofotograma de holoprosencefalia alobar. Nótese el monoventrículo anterior, ausencia de hoz del cerebro o falx cerebri y fusión de tálamos.

Defecto de línea media (ausencia de nariz) en un caso de trisomía 13 con holoprosencefalia alobar.

 

 

 

SÍNDROME DE TURNER

 

El síndrome de Turner corresponde a monosomía del par de cromosomas sexuales y el cariotipo es 45XO; es decir, solo está presente un cromosoma sexual que siempre es el X. La entidad fue descrita por primera vez en 1938 por Henry Turner, quien relacionó la ausencia de caracteres sexuales secundarios, aumento de la masa nucal y cubitus valgus. La incidencia en la población general es de 1:2500 nacimientos femeninos. La monosomía XO es la alteración genética más común en el sexo femenino. Se estima que el 3% de los fetos femeninos están afectados por el síndrome de Turner pero en 99% de los casos el embarazo termina con pérdida espontánea o muerte fetal por la alta letalidad y solo el 1% de los fetos afectados alcanza el término de la gestación. Alrededor de 10% de los abortos espontáneos corresponden a monosomía 45XO. El 50% de los pacientes con síndrome de Turner presentan monosomía 45XO completa. El 30 a 40% presenta mosaicismo con líneas celulares normales, usualmente 45XO/46XX pero también 45XO/46XY. El 10 a 20% de los casos se debe a rearreglos estructurales del cromosoma X, principalmente isocromosoma X o duplicación de uno solo de los brazos del cromosoma con pérdida del otro. El síndrome de Turner se presenta en forma lineal en la población general, no dependiente de edad materna ni de factores étnicos, raciales o socio-económicos. La pérdida de uno de los cromosomas sexuales es de origen paterno en 75% de los casos.

Los fetos con síndrome de Turner presentan frecuentemente translucencia nucal aumentada, higroma quístico, cardiopatías y trastornos renales y constituyen hallazgos de mal pronóstico con pérdida fetal de 95%. El higroma quístico corresponde a una característica acumulación de efusión linfática por hipoproteinemia y drenaje anómalo con persistencia de los sacos linfáticos embrionarios; se ubica generalmente en la región de la nuca y puede acompañarse de derrame pleural. El cuello fetal puede adquirir aspecto “alado” que se denomina pterigium colli. Se han descrito casos de reabsorción espontánea del higroma durante el tercer trimestre, lo cual mejora considerablemente el pronóstico del caso. Hallazgos prenatales asociados lo constituyen malformaciones cardiovasculares, principalmente aórticas, retraso de crecimiento intrauterino, hidropesía fetal, placentomegalia y polihidramnios. El diagnóstico se sospecha por los hallazgos ecográficos o por alteraciones de los marcadores serológicos. El síndrome de Turner se asocia a disminución de los niveles séricos maternos de alfafetoproteína y estriol no conjugado con aumento de gonadotropina coriónica humana fracción beta, que corresponde al marcador más sensible. La sospecha diagnóstica se corrobora por la obtención del cariotipo fetal mediante el estudio citogenético de células de origen fetal cultivadas a partir de muestra obtenidas por métodos convencionales de amniocentesis, cordocentesis o biopsia de vellosidades coriales u otros tejidos fetales.

Los neonatos con síndrome de Turner presentan trastornos linfáticos en 80% de los casos. Ocasionalmente el higroma quístico gigante puede originar obstrucción de las vías aéreas superiores. Esta premisa debe ser tomada en cuenta al momento de la resolución obstétrica para posible intubación o traqueostomía de emergencia. Los neonatos son usualmente de bajo peso y pueden presentar malformaciones renales en 35 a 60% de los casos, que son diagnosticadas en forma prenatal. Las cardiopatías congénitas están presentes en 17 a 47% de los casos, siendo las más comunes la coartación aórtica, válvula aórtica bicúspide, hipoplasia del ventrículo derecho, defectos del septum interauricular, prolapso de válvula mitral y alteraciones del ritmo por trastornos de conducción. Los neonatos pueden presentar dificultad para la alimentación por alteraciones palatinas o defectos de succión. Adicionalmente se ha encontrado asociación con displasia congénita de cadera y escoliosis. La evolución y tratamiento médico y quirúrgico dependerá de las malformaciones presentes. El desarrollo ulterior se caracteriza por baja estatura y pobre desarrollo de los caracteres sexuales secundarios. El coeficiente intelectual no está afectado por el síndrome, aunque algunos casos presentan ligero retardo en el desarrollo psicomotriz. Existe compromiso importante de la fertilidad y el embarazo espontáneo usualmente no ocurre. Los casos de mosaicismo presentan posibilidad de fertilidad superior. Los pacientes con síndrome de Turner que logran gestación presentan 30% de riesgo de trastornos cromosómicos y/o malformaciones congénitas.

 





Pieza anatómica de obito fetal con higroma quístico gigante.

Imagen ecográfica de higroma quístico a las 14 semanas de gestación.

 

 

 

SÍNDROME DE KLINEFELTER

 

El síndrome de Klinefelter corresponde a trisomía del par sexual caracterizado por dos cromosomas X y un cromosoma Y; es decir, cariotipo 47XXY. Menos frecuentemente el síndrome puede corresponder a cariotipo 48XXXY o 49XXXXY. Usualmente el trastorno es consecuencia de no disyunción meiótica en el ovocito o el espermatozoide previo al proceso de fecundación. La incidencia en la población general es de 1:800 nacimientos. El riesgo aumenta con la edad materna y no existen variaciones étnicas, raciales o socio-económicas.

La trisomía usualmente es diagnosticada por estudio citogenético indicado por edad materna avanzada. Los marcadores serológicos maternos pueden presentar elevación de los niveles de alfafetoproteína y gonadotropina coriónica humana. El fenotipo del síndrome suele ser variable e inespecífico y no se asocia a grandes malformaciones por lo cual la sospecha prenatal por hallazgos ecográficos no es frecuente. Los fetos con síndrome de Klinefelter pueden presentar anomalías leves en los pabellones auriculares, clinodactilia del 5to dedo de la mano, criptorquídea, hipospadia y defectos de pared abdominal anterior. El niño con síndrome de Klinefelter puede presentar estatura alta a expensas de los miembros inferiores y retraso de la pubertad. Concomitantemente ginecomastia, infertilidad, riesgo de retraso psicomotriz y trastornos neuroconductuales. El riesgo de osteoporosis, enfermedades autoinmunes, cáncer de mama y tumores de células germinales está aumentado en estos casos.

 



Ecofotograma que muestra oreja de implantación baja.

 

 

similar:

El síndrome de Down se produce por trisomía cromosómica en el par 21. Las características clínicas fueron descritas por primera vez en 1866 por John Down. Por iconEl síndrome de Patau o trisomía del cromosoma 13 es una enfermedad...

El síndrome de Down se produce por trisomía cromosómica en el par 21. Las características clínicas fueron descritas por primera vez en 1866 por John Down. Por iconEl adn fue identificado por primera vez en 1868 por el biológico...

El síndrome de Down se produce por trisomía cromosómica en el par 21. Las características clínicas fueron descritas por primera vez en 1866 por John Down. Por iconPublicados por primera vez en español, este libro recoge cuarenta...
«completos» del prodigioso William Faulkner, titánico en su producción, revolucionario en las cotas alcanzadas en tantas ocasiones....

El síndrome de Down se produce por trisomía cromosómica en el par 21. Las características clínicas fueron descritas por primera vez en 1866 por John Down. Por iconSe desarrolla en un enfoque multidisciplinario que involucra varias disciplinas y ciencias como
«leyó» por primera vez la información total de un gen de levadura compuesta por 77 bases, lo que le valió el Premio Nobel

El síndrome de Down se produce por trisomía cromosómica en el par 21. Las características clínicas fueron descritas por primera vez en 1866 por John Down. Por iconBiodiversidad
«biological diversity» que se utilizó por primera vez en septiembre de 1986 en el título de una conferencia sobre el tema, el National...

El síndrome de Down se produce por trisomía cromosómica en el par 21. Las características clínicas fueron descritas por primera vez en 1866 por John Down. Por iconEs un sindrome caracterizado por la disminución de la masa ósea,...

El síndrome de Down se produce por trisomía cromosómica en el par 21. Las características clínicas fueron descritas por primera vez en 1866 por John Down. Por iconA) Indique si el carácter mostrado en la genealogía por los símbolos...

El síndrome de Down se produce por trisomía cromosómica en el par 21. Las características clínicas fueron descritas por primera vez en 1866 por John Down. Por iconLas dimensiones de la diversidad
«atrasados», «ineficientes» y «primitivos»; por no tener las mismas creencias y valores de la sociedad nacional; por no compartir...

El síndrome de Down se produce por trisomía cromosómica en el par 21. Las características clínicas fueron descritas por primera vez en 1866 por John Down. Por iconEl polen derramado por las flores masculinas y conducido por el viento,...

El síndrome de Down se produce por trisomía cromosómica en el par 21. Las características clínicas fueron descritas por primera vez en 1866 por John Down. Por iconSe define como un síndrome metabólico caracterizado por un defecto...




Todos los derechos reservados. Copyright © 2015
contactos
b.se-todo.com