Programa de formación de grado en gestión ambiental




descargar 378.44 Kb.
títuloPrograma de formación de grado en gestión ambiental
página7/8
fecha de publicación06.08.2016
tamaño378.44 Kb.
tipoPrograma de formación
b.se-todo.com > Derecho > Programa de formación
1   2   3   4   5   6   7   8

TEMA IV. Implicaciones ambientales de la globalización: globalismo y ambiente (4 SEMANAS)


  • Perturbaciones físico-naturales a nivel planetario

  • El debate sobre la sustentabilidad y el ambientalismo tecnocrático

PRIMER MATERIAL DIDÁCTICO

Efecto invernadero y otras antropogenias climáticas

Luis Sabini Fernández. Ecoportal.net

30-12-2004

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=9415
Lo que aterroriza a los políticos de EE.UU. en lo más profundo, es que es cierto que existe un fenómeno planetario de calentamiento global, y podrían hacer algo para encarar el calentamiento global, pero ello significaría un costo impresionante para la industria del país y para su sistema de vida.

Desde que algunos investigadores presentaron hace ya décadas la preocupante hipótesis de que existía un fenómeno planetario de calentamiento global antropogénico designado descriptivamente como "efecto invernadero", las polémicas sobre su existencia arreciaron.

Con el paso del tiempo, sin embargo, fue constituyéndose un consenso creciente sobre semejante fenómeno, y cuando se realiza la conferencia mundial de clima en Kyoto en 1997 prácticamente todos los climatólogos están de acuerdo en su existencia. Con una excepción: el equipo de especialistas que representa a EE.UU. niega esa hipótesis.

Con ello sobreviene la negativa de EE.UU. a firmar el timidísimo convenio propuesto en Kyoto (sobre la base de las emisiones registradas en 1990, bajar hacia 2012 un 5% las emisiones de gases causantes del efecto invernadero, en particular dióxido de carbono, que es uno de los gases más abundantes del planeta, producto de la combustión del oxígeno). En realidad, investigaciones presentadas en ese encuentro estimaban que para controlar satisfactoriamente el "efecto invernadero" había que encarar la disminución del 60% de tales gases, no del 5%...

En lo que va de 1997 a 2004, el convenio siguió sin implementarse porque no se cumplían las condiciones mínimas acordadas: que por lo menos el 55 % de los países que abarquen por lo menos el 55 % de las emisiones, lo ratificaran. La negativa de EE.UU., que cubre más de un tercio de las emisiones mundiales, dificulta alcanzar esas cotas (exige casi la unanimidad del resto del mundo), aunque la reciente incorporación de Australia a los firmantes augura una inminente entrada en vigencia.

Pese a que lo acontecido entre 1997 y 2004 no hace sino confirmar cada vez más la existencia de llamativos cambios climáticos: el gobierno estadounidense, sus sucesivas administraciones, han persistido en la misma posición, negando toda responsabilidad humana en cualquier cambio climático de los que se están registrando, como el derribo de las barreras de hielos antártico y ártico, el derretimiento de casquetes de nieve en el Kilimanjaro en el corazón africano, por ejemplo, y otra serie de fenómenos que la mayor cantidad de climatólolgos entienden como trastornos originados por el calentamiento planetario originado por el hombre.

El gobierno de Bush Jr. y las presidencias anteriores han sido particularmente reluctantes a asumir cualquier responsabilidad ambiental por parte de EE.UU. Tanto es así, que entre 1990 y 2004 no sólo no las han reducido según el convenio sino que las han aumentado en un 11% (en tanto la UE ha reducido las suyas en un 4%) <http://www.ambienteyenergia.com/htms/notas/nota0208.html>.

Mientras los técnicos que sirven a la estrategia de poder de EE.UU. se aferran, curiosamente, en este caso al in dubbio pro reo, con el cual alegan que hasta que no haya pruebas contundentes de la responsabilidad humana en los cambios y trastornos climáticos hay que presuponer la total irrelevancia de los actos humanos, los científicos preocupados y las organizaciones ecologistas incluso de EE.UU. y de prácticamente casi todo el mundo, insisten en que las dimensiones de la incidencia humana en el planeta (quema de combustibles, contaminación química y cada vez más biológica, aumento poblacional, desmantelamiento de bosques, selvas, ríos, montes) es tal que hay que actuar precautoriamente, y a la brevedad. El riesgo de catástrofe absolutamente fuera de control es tan pero tan grande y sobre nuestro único hábitat (véase "La carrera espacial", p. 32), que tomar recaudos parece lo sensato. La pregunta en todo caso es si la timidez, la casi insignificancia de los acuerdos de Kyoto, podrían alcanzar para inflexionar las curvas del proceso.

"¡No es cierto, no es cierto! ¡Y nada podemos hacer con eso! Así resume Mickey Kaus la actitud de la Casa Blanca ante el calentamiento planetario. Lo que aterroriza a los políticos de EE.UU. en lo más profundo, es que sí, es cierto que existe, y podrían hacer algo para encarar el calentamiento global, pero ello significaría un costo impresionante para la industria del país y para su sistema de vida", resume el periodista Matthew Engel en su "Road tu ruin" (Guardian Weekly, Londres, 6/11/03).

Uno podría preguntarse acerca de los avales que tiene el gobierno de EE.UU. para negar el carácter antropogénico de cambios climáticos. Va de suyo que los cambios provocados por el hombre no invalidan los que se producen "naturalmente"; ciertamente el planeta conoció muchísimos y radicales cambios climáticos antes que el hombre pusiera el más mínimo pie en tierra (descendiera de los árboles como una de las hipótesis más firmes señala). El climatólogo Osvaldo Canziani es categórico sobre el particular: "No tienen ninguna razón científica. Los industriales no quieren disminuir su producción, simplemente." (cit. p. Martín de Ambrosio en "Kyoto, protocolo roto", Buenos Aires, Futuro, Página12, 24/11/04).

En lo que va del año, como un rayo en cielo sereno, apareció un documento del Pentágono sobre la cuestión. Un documento de militares de los que se sienten con derecho a regir el mundo. Pero que han sentido alarma en un aspecto crucial. A diferencia de las discusiones habidas en Kyoto en 1997 en que se especulaba sobre desastres ambientales por la acumulación del efecto invernadero para dentro de varias décadas o siglos, el informe pentagonal agudiza los términos dramáticamente: restringe los plazos incluso a menos de una década.

Nunca creímos en profecías y menos a fecha fija, como con más altanería que sabiduría intelectual anuncian los autores del mencionado informe "secreto". Pero la afirmación de que Inglaterra vivirá un clima siberiano en el 2020 es por lo menos llamativa. Y los anuncios de catástrofes más cercanas todavía en el tiempo para países con costas bajas también. Los autores: Peter Schwartz, consultor de la CIA y del Royal Dutch/Shell Group y Doug Randall, otro empresario.

Lo cierto es que el derretimiento de los polos puede convertir al planeta en un verdadero infierno: la hipótesis muy trajinada por climatólogos de que la invasión de aguas árticas al Atlántico podría bloquear la vital corriente del Golfo, convertiría paradójicamente a Europa, a la Europa del Norte, en una región con frío insoportable (estamos hablando del Reino Unido, Islandia, Noruega, e islas menores, por lo menos).

Por su parte las zonas tórridas del planeta pasarían a ser totalmente invivibles hasta para los humamos que hoy en día sí viven allí. Lo mismo sus cultivos y sus animales de cría. Los cultivos templados, como los de tantos cereales (trigo, centeno, maíz) serían barridos de la faz de la Tierra por la tropicalización. La expansión de especies patógenas, sobre todo en los ámbitos cálidos, sería sobrecogedora; pensemos en hongos (a menudo venenosos), ácaros, insectos, microorganismos.

La frutilla del postre con este meneado informe es que la Casa Blanca lo ocultó durante varios meses, indudablemente estremecidos por "la novedad". Fue finalmente a través de una filtración a la prensa, The Observer [periódico británico fundado en el s. XVIII] que salió a la luz. Recordemos que lleva la firma del Pentágono... todo lleva a pensar que Bush Jr. ha entrado en otro cortocircuito...

Randall, consultado luego de "la explosión mediática" dijo, por ejemplo, que "posiblemente es demasiado tarde para prevenir que ocurra un desastre. No sabemos exactamente en qué momento estamos. Podría comenzar mañana y no lo sabríamos durante cinco años." (cit. p. The Observer, 22/2/04). Más allá de la puerilidad tan hollywoodense de que pueda comenzar mañana un proceso que en el informe dan por comenzado, la observación revela igual la gravedad de la situación.
Willy Meyer, presentando en 1987 el excelente documental alemán Klima im koma (en Naturaleza y medio ambiente en cine y TV, Buenos Aires, Instituto Goethe, 1990) decía con preciso vuelo poético: "La Tierra tiene fiebre".

Sólo una ceguera en el colmo de su egoísmo puede llegar a lucubrar títulos como el de Clarín Rural el 28 de febrero de 2004: "El cambio climático beneficiaría a la soja." (*)

Recuadro

"Entretanto, a todos los consumidores estadounidenses se les ha pedido una tarea para la defensa ambiental: que compren helados Ben & Jerry de crema, porque se les asegura que un tanto por ciento de las ganancias de su fabricante Unilever van a ir a parar a 'iniciativas que tengan que ver con el efecto invernadero'."
"Uy, uy" remata Matthew Engel ante tan formidable medida (op. cit.).

(*) En su "fundamentación" persiste la ceguera que otorga el auto-interés: "La mayor concentración de dióxido de carbono hará aumentar los rendimientos". Vale la pena recordar una observación del climatólogo Osvaldo Canziani: las plantaciones de soja aguantan mucha más temperatura que las de cereales (´si el trigo permanece a más de 30º por más de ocho horas no fructifica´:, cit. p. Martín de Ambrosio, "Cuando el clima se marchita", Futuro P12, 24/11/01). El neocolonialismo sojero de parabienes.

V. QUINTO TEMA

TEMA V. De las resistencias a las alternativas a la globalización neoliberal: comunicación, cultura y ambiente (3 SEMANAS + 1 SEMANA)

  • Conflictos y resistencias a la globalización: mercantilización de la sociedad y democracia participativa

  • La integración regional como alternativa: el ambiente como dimensión conflictiva de los procesos de integración

  • La globalización: ética y utopía

PRIMER MATERIAL DIDÁCTICO

Para los TLC y la IIRSA el ambiente es mercancía e infraestructura

(Seminario: Ante el libre comercio otra integración es posible)
Prof. Lusbi Portillo

08/07/04

http://www.aporrea.org/dameletra.php?docid=8858

Fueron los ejecutivos, los capitales y la capacidad tecnológica y administrativa de las empresas transnacionales, principalmente de Estados Unidos, las que incursionaron en los suelos de nuestra América e hicieron dependientes nuestras economías, hasta tal punto que en “los dos últimos decenios, ha eclipsado la asistencia oficial al desarrollo. De un tercio a la mitad de toda la inversión privada en los países en desarrollo procede ahora de la IDE”, Inversión Directa Extranjera1.

En la cotidianidad socio-económica de las Américas, estas empresas fueron estructurando los lineamientos del modelo de desarrollo a seguir por nuestros gobiernos y las burguesías nacionales, así como la ideología necesaria donde soportar lo que más tarde se denominó Doctrina Monroe; por ello, bajo estos supuestos, el actual candidato a la presidencia de los Estados Unidos, Lyndon H. LaRouche, afirma su vigencia “John Quince Adams, cuyo diseño de la Doctrina Monroe definió la política exterior estadounidense en defensa de la soberanía de las naciones Estados de las Américas, contra la intromisión tanto de la monarquía británica como de las potencias continentales de la Santa Alianza”2.

Esta doctrina, según varios especialistas, es la base política de lo que hoy se conoce como Área del Libre Comercio para las Américas (ALCA) o simplemente de los Tratados de Libre Comercio (TLC), pero consideramos que dicha apreciación es también valida para el Plan Puebla Panamá (PPP) y para la Integración de la Infraestructura Regional Sur Americana (IIRSA), es por ello, siguiendo ese mismo orden de ideas el candidato LaRouche señala la vigencia de los proyectos ferroviarios que ya desde 1898 promovía el presidente de Estados Unidos William McKinley para “conectar América del Norte y del Sur”2, de tal manera que podríamos afirmar que esta visión imperial es hoy unos de los primeros antecedentes de la infraestructura presentada en los proyectos PPP/TLC/ALCA para México y América Central e IIRSA/TLC/ALCA para América del Sur.

Pero fueron los llamados “Ajustes Estructurales” impuestos a los países en desarrollo por el BM y FMI bajo los intereses de Estados Unidos, el Acuerdo General sobre Comercio y Aranceles (GATT) y la creación de la OMC unos de los antecedentes más cercanos de los llamados TLC o ALCA. Según Geoff Nettleton: Por recomendación y financiamiento del Banco Mundial, entre 1988 y 1993, se había generado ya 270 mil millones de dólares americanos por las ventas de las empresas mineras estadales financiadas, se había debilitado el control y la influencia del Estado, así mismo la “Liberación” en los países de sus leyes mineras para ofrecer diversos incentivos y menores restricciones a los inversionistas privados mineros, tales como: a) Facilidad de acceso a los proyectos mineros, b) Derechos garantizados para pasar de la prospección a la actividad minera, c) Pagos reducidos o participación del Estado y d) Libre repatriación de los beneficios.

Existe una base material que coadyuva a que los Estados ricos en minerales tomen este camino: a) Aminorar su deuda externa y su desequilibrio comercial y b) Gobierno que no presenta contratos cada vez más atractivos, las empresas amenazan con retirarse del país o reducir sus actividades3.

La estrategia del Banco Mundial para la regulación minera mundial se basó en una investigación realizada en África (Banco Mundial, 1992, Documento Técnico Nº 181, Estrategia para la Minería Africana). Las leyes e incentivos para atraer a los inversores surgieron de las propuestas que señalaron los mismos inversores mineros, pues se le pidió que ellos señalaran los cambios que les satisfarían3.

Pero es a través del Estado norteamericano y de su gobierno democrático empresarial como los capitales estadounidenses están logrando encerrar a todos los países de las Américas en un sólo marco contractual de comercio liberal, llámese TLC o ALCA, pues de manera individual no podían del todo controlar.

Desde el control del Estado norteamericano, los empresarios logran compactar una política única de libre comercio acompañada de toda una estrategia de hegemonía imperial, ya que cuentan con un aguerrido aparato diplomático y con las acciones legales e incubiertas del Comando Sur y sus bases militares esparcidas por distintos puntos estratégicos correspondientes a la ubicación de los recursos naturales y lugares de desarrollo exógenos donde se cocinan los bastos negocios de infraestructuras y el nuevo modelo de endeudamiento a asumir por los gobiernos de la región al aceptar como suya la construcción de la compleja infraestructura impuesta por los doces Ejes de Integración desde las recomendaciones del BID, la CAF o el BM para América del Sur (IIRSA) o el Plan Puebla Panamá (PPP). Pero la otra cara de la moneda es que estas aspiraciones imperiales se hacen realidad gracias a coordinación complaciente, a espalda de los intereses populares, de la mayoría de los gobiernos y de las burguesías criollas que han hecho posible que “la globalización económica se está imbricando en nuestros sistemas de producción, en nuestra legislación, y en nuestras costumbres”4.

En nuestro caso, como país andino, estamos ubicados dentro de del Eje de Integración Andino (IIRSA) y de la lógica expancionista comercial militar que dinamiza el Plan Colombia, para el control de los bastos recursos naturales energéticos y biológicos, por ello la necesaria tarea popular de cuidar para las generaciones venideras nuestros únicos recursos, que desde la óptica de la globalización pose importancia comercial.

El 52% del total de las exportaciones de la Comunidad Andina consisten en productos generadores de energía, tales como el petróleo, carbón y gas5, además representan el 25% de la biodiversidad del mundo, 20% del agua del planeta (incluyendo a Brasil), 4 veces la reservas de petróleo de los Estados Unidos, 8 veces las reservas de petróleo del Mercosur, 74% de las reservas de gas natural de América Latina y 75% de la producción de carbón de América Latina6.

El modelo de desarrollo impuesto en nuestra América hasta hoy sigue siendo el de centro-periferia, y así lo concibe los modernos TLC o el ALCA, que no han podido superar la visión de explotación binomio tierra-campesino/indígena, el deshumanizado urbanismo y la depredadora extracción de recursos naturales; son pocos los países en la región que han podido superar la brutal exportación de grandes volúmenes de materia prima o de simple manufactura. Estas economías o las que han logrado algún nivel de industrialización como México, Argentina o Brasil terminan también encerradas en la pobreza del pueblo dada la “transferencia crónicas de excedente de la periferia del sistema hacia los países desarrollados, como expresión de la dialéctica de desigualdad establecida en las relaciones económicas internacionales”7.
1   2   3   4   5   6   7   8

similar:

Programa de formación de grado en gestión ambiental iconPrograma de formación gestion ambiental

Programa de formación de grado en gestión ambiental iconPrograma de formación de Grado: Gestión Social del Desarrollo Local

Programa de formación de grado en gestión ambiental iconPrograma gestion ambiental

Programa de formación de grado en gestión ambiental iconPrograma de formación de grado

Programa de formación de grado en gestión ambiental iconPrograma de formación de grado

Programa de formación de grado en gestión ambiental iconPrograma de formación de de grado

Programa de formación de grado en gestión ambiental iconPrograma de formación de grado

Programa de formación de grado en gestión ambiental iconPrograma de Formación Ambiental

Programa de formación de grado en gestión ambiental iconPlan de área de ciencias naturales y educacion ambiental de grado primero a grado undecimo

Programa de formación de grado en gestión ambiental iconPlan de área de ciencias naturales y educacion ambiental de grado primero a grado undecimo




Todos los derechos reservados. Copyright © 2019
contactos
b.se-todo.com