La castidad sacerdotal es, para San Juan de Ávila, la expresión de la caridad pastoral, de la intimidad con Cristo y de la disponibilidad apostólica. Su punto




descargar 9.23 Kb.
títuloLa castidad sacerdotal es, para San Juan de Ávila, la expresión de la caridad pastoral, de la intimidad con Cristo y de la disponibilidad apostólica. Su punto
fecha de publicación07.08.2016
tamaño9.23 Kb.
tipoDocumentos
b.se-todo.com > Derecho > Documentos
CELIBATO
La castidad sacerdotal es, para San Juan de Ávila, la expresión de la caridad pastoral, de la intimidad con Cristo y de la disponibilidad apostólica. Su punto de vista arranca de los sentimientos o amores de Cristo, a quien el sacerdote representa, ante la comunidad eclesial, especialmente en la celebración eucarística. Los ministerios sacerdotales piden una dedicación esponsal.
Hay que encuadrar este tema en el conjunto de virtudes sacerdotales, especialmente las que dicen relación con el seguimiento evangélico de los Apóstoles. No se trata propiamente de la castidad general (que es propia de todo estado de vida), sino de la participación en la misma vida de Cristo como Buen Pastor.
Para conseguir este objetivo, en aquellos tiempos de tantos vacíos, el camino principal es la selección de los candidatos y la buena formación, según las directrices de la Iglesia: "Procuren traellos a la Iglesia y hacerlos ministros de Dios" (Trento II, n.91, 3418ss). "Búsquese hombres que posean castidad y las otras virtudes; déseles aparejo y buenos ejercicios de virtudes y estudio" (ibídem, 3505ss). Y puesto que muchos entraban en la vida clerical atraídos por las ventajas económicas, habrá que "quitarles el cebo que les hace venir" (ibídem, 3515ss). Es una convicción muy honda del Maestro Ávila: no habrá castidad sacerdotal sin pobreza.
La realidad moral en que vivía el clero no era muy alentadora, especialmente por la falta de formación y de Seminarios. Algunos pedían que se eliminase la exigencia del celibato. "El remedio de esto no entiendo que es casarlos; porque, si ahora, sin serlo, no pueden ser atraídos a que tengan cuidado a las cosas pertenecientes al bien de la Iglesia y de su propia oficio, ¿qué harían si cargasen de los cuidados de mantener mujer e hijos, y casarlos, y dejarles herencia? Mal podrían militar a Dios y a negocios seculares" (Trento, n. 91, 3468ss).
Las razones que solían aducirse para eliminar el celibato se desvanecen ante la realidad ministerial a la que son llamados los sacerdotes: "Algo más se debe pedir al que tiene por oficio siempre orar y está sublimado en más excelente estado que el lego; y en ninguna manera, salva Ecclesiae et maiorum determinatione, me podría persuadir ser cosa agradable a Dios que se huelgue de ser consagrado y tratado su virginal cuerpo por hombres que juntan su cuerpo con otro, ni que pueden tener espíritu levantado a las cosas celestes y gustar de ellas, como su oficio requiere" (Trento II, n.91, 3477ss). No obstante, hay que recordar que el Maestro describe el matrimonio como camino de santidad, como estudiamos en la voz respectiva.
Inspirándose en la doctrina patrística, especialmente de San Agustín y San Gregorio Magno, invita a mantenerse en la fidelidad al celibato, especialmente en tiempos difíciles: "Por esto... la mayor seguridad que se puede tener para no errar en seguir los caminos antiguos de la Iglesia católica, sería cosa más conveniente, aunque en ello se pasase trabajo, procurar que haya en la Iglesia legítimos y limpios ministros de Dios, cuales la santa Iglesia los ha pintado y mandado, antes que, por condescender a flaqueza de flacos, disminuir la limpieza del trato de los ministros celestiales y hacer una novedad en la Iglesia, de la cual se ha de seguir mayor incentivo de codicia, y de vida derramada, y de mayor negligencia y descuido" (Trento II, n.91, 3494ss).

El "corazón indiviso", a que aludía San Pablo (cfr. 1Cor 7,32-34; PO 16), se traduce en disponibilidad misionera incondicional, puesto que se trata de "cumplir con tan altos oficios, que piden al hombre todo entero y no dividido" (Trento II, n.91, 3504ss).
No habla del sacerdote en sentido abstracto, sino del "sacerdote evangélico", al estilo de la vida de Jesús y de los Apóstoles. La castidad es su "virtud propia, muy propia y propísima" del sacerdote, puesto que "cuerpo y alma se nos pide limpia, para consagrar al Señor y recibirle con fruto... cuán justa y debida cosa es que se reciba y trate el purísimo cuerpo de Jesucristo por cuerpo de sacerdote limpio en todo y por todo" (Tratado sobre el sacerdocio, n.15, 592ss).
No se trata sólo de la castidad general (propia de cada estado), sino de la virginidad, de la que María es modelo y ayuda. El Señor quiso ser concebido de la Virgen, por obra del Espíritu Santo, "para dar a entender que cuerpo tan cercano a la limpieza de espíritu, por cuerpo cuanto fuere posible semejable al espiritual ha de ser tratado y recibido" (Tratado sobre el sacerdocio, n.15, 627ss). Esta es la tradición apostólica: "Y como esto entendiesen los sumos pontífices pasados, alumbrados por el Espíritu del Señor... mandaron que el que hubiese de ser sacerdote fuese virgen" (ibídem, 632ss).
En un sermón de Navidad, dirigiéndose a los sacerdotes, dice: "¡Oh padres sacerdotes!... ¡Cuán grande ha de ser nuestra santidad y pureza para tratar a Jesucristo, que quiere ser tratado de brazos y corazones limpios, y por eso se puso en los brazos de la Virgen, y Josef fue también virgen limpísimo, para dar a entender que quiere ser tratado de vírgenes" (Ser 4, 332ss).
Referencias: Buen Pastor, caridad, castidad, desposorio con Cristo, espiritualidad sacerdotal, seguimiento evangélico, vida apostólica, virginidad.

similar:

La castidad sacerdotal es, para San Juan de Ávila, la expresión de la caridad pastoral, de la intimidad con Cristo y de la disponibilidad apostólica. Su punto icon04 Pastoral indígena, pastoral indigenista, génesis y criterios para una reflexión teológica

La castidad sacerdotal es, para San Juan de Ávila, la expresión de la caridad pastoral, de la intimidad con Cristo y de la disponibilidad apostólica. Su punto iconJoahan Rojas U., Johann R. Satalaya A., Maritza Grandez, R., Luis...

La castidad sacerdotal es, para San Juan de Ávila, la expresión de la caridad pastoral, de la intimidad con Cristo y de la disponibilidad apostólica. Su punto iconU. E. Colegio San Juan Bautista

La castidad sacerdotal es, para San Juan de Ávila, la expresión de la caridad pastoral, de la intimidad con Cristo y de la disponibilidad apostólica. Su punto iconInspectoría san juan bosco madrid

La castidad sacerdotal es, para San Juan de Ávila, la expresión de la caridad pastoral, de la intimidad con Cristo y de la disponibilidad apostólica. Su punto iconInstituciòn educativa san juan bosco

La castidad sacerdotal es, para San Juan de Ávila, la expresión de la caridad pastoral, de la intimidad con Cristo y de la disponibilidad apostólica. Su punto iconDiócesis de San Juan de los Lagos

La castidad sacerdotal es, para San Juan de Ávila, la expresión de la caridad pastoral, de la intimidad con Cristo y de la disponibilidad apostólica. Su punto iconColegio san pedro claver regulación y expresión genética de la mosca de la fruta

La castidad sacerdotal es, para San Juan de Ávila, la expresión de la caridad pastoral, de la intimidad con Cristo y de la disponibilidad apostólica. Su punto icon¿Quién es Cristo, por quien muchos han dejado todo para seguirlo,...

La castidad sacerdotal es, para San Juan de Ávila, la expresión de la caridad pastoral, de la intimidad con Cristo y de la disponibilidad apostólica. Su punto iconEn las alocuciones de san juan pablo II a la rota romana

La castidad sacerdotal es, para San Juan de Ávila, la expresión de la caridad pastoral, de la intimidad con Cristo y de la disponibilidad apostólica. Su punto iconColegio de la Salle San Juan del Río Sección Secundaria




Todos los derechos reservados. Copyright © 2019
contactos
b.se-todo.com