Unidad de Estudio y Vigilancia de Enfermedades No Transmisibles




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títuloUnidad de Estudio y Vigilancia de Enfermedades No Transmisibles
fecha de publicación23.01.2016
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Ministerio de Salud

División de Planificación Sanitaria

Departamento de Epidemiología

Unidad de Estudio y Vigilancia de Enfermedades No Transmisibles.


DIAGNÓSTICOS REGIONALES DE SALUD PÚBLICA

BASADOS EN EL ENFOQUE DE LOS DETERMINANTES SOCIALES DE LA SALUD.
APROXIMACIÓN CONCEPTUAL

AL ENFOQUE DE DETERMINANTES SOCIALES DE LA SALUD


ÍNDICE


I.-

EL CONTEXTO DE LAS DESIGUALDADES EN SALUD

03










II.-

EL ENFOQUE DE DETERMINANTES SOCIALES DE LA SALUD

03










III.-

IDENTIFICACIÓN DE LOS DETERMINANTES SOCIALES DE LA SALUD

05




1.- DETERMINANTES ESTRUCTURALES DE LAS DESIGUALDADES DE LA SALUD

05




2.- DETERMINANTES INTERMEDIOS O INTERMEDIARIOS DE LA SALUD

06










IV.-

ADAPTACIÓN DEL ENFOQUE A UNA MIRADA DE DIAGNÓSTICO REGIONAL

07




1.- DETERMINANTES ESTRUCTURALES DE LAS DESIGUALDADES DE LA SALUD

09




2.- DETERMINANTES INTERMEDIARIOS

10




3.- DAÑO EN SALUD – MORBILIDAD Y MORTALIDAD

11




4.- ANÁLISIS DE DESIGUALDAD (EQUIDAD) REGIONAL

11


I.- EL CONTEXTO DE LAS DESIGUALDADES EN SALUD1.

La salud, y la posibilidad de alcanzar el mayor grado de salud que se pueda lograr, constituyen derechos universales de las personas, que –además- resultan fundamentales para la sociedad en su conjunto, ya que el gozar de buena salud, posibilita la participación de los individuos en la sociedad y puede derivar en consecuencias potencialmente positivas para el rendimiento económico. En este marco se inscribe la mirada de equidad en salud, cuyo propósito central es que las personas alcancen su potencial de salud, independiente de sus condiciones sociales y económicas.
No obstante, en la actualidad persisten drásticas desigualdades en materia de salud, tanto entre los diferentes países como al interior de los mismos, las que se vinculan a las distintas oportunidades y recursos relacionados con la salud, que tienen las personas en función de distintos aspectos, tales como su clase social, sexo, territorio o etnia, y que determinan las condiciones en las que crecen, viven, trabajan y envejecen.
En este sentido, las desigualdades en la forma en que está organizada la sociedad, hacen que las posibilidades de desarrollarse en la vida y gozar de buena salud, estén mal distribuidas dentro de una misma sociedad y entre las distintas sociedades.
Desde esta perspectiva, y de acuerdo a los planteamientos de la Comisión sobre Determinantes Sociales de la Salud (CDSS) creada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), disminuir las inequidades en salud es un imperativo ético, un tema de justicia social que se fundamenta en argumentos técnicos y políticos, cuyo principio ético rector es la equidad en salud, definida como la ausencia de injusticia evitable y remediable o las diferencias en salud entre grupos sociales. La responsabilidad primaria de resguardar la equidad en salud recae en los gobiernos.

II.- EL ENFOQUE DE DETERMINANTES SOCIALES DE LA SALUD.

A partir de lo anterior, surge el enfoque de los Determinantes Sociales de la Salud, en cuya visión “el contexto mundial afecta la forma en que las sociedades prosperan mediante su impacto en las políticas públicas y normas tradicionales, y las relaciones internacionales. Esto a su vez determina la manera en que la sociedad organiza sus asuntos en el nivel local y el nivel nacional, lo que da origen a formas de jerarquía y posicionamiento social. El lugar que ocupan las personas en la jerarquía social afecta las condiciones en que crecen, aprenden, viven, trabajan y envejecen: su vulnerabilidad a las enfermedades; y las consecuencias para la mala salud”2.
En este sentido, los determinantes estructurales y las condiciones de vida en su conjunto, constituyen los determinantes sociales de la salud, que son la causa de la mayor parte de las desigualdades sanitarias entre los países y dentro de cada país, y que son posibles de intervenir a través de políticas sociales y de salud. Por esta razón, el fortalecimiento de la equidad en materia de salud, significa ir más allá de la concentración contemporánea sobre las causas inmediatas de las enfermedades y analizar las “causas de las causas”.
Este esquema se estructura considerando determinantes de tipo estructurales (económicos, políticos, culturales y sociales) y de tipo intermedios o intermediarios (circunstancias materiales, factores biológicos, conductuales y psicosociales), y su relación con la equidad en la salud y el bienestar de las personas. Así mismo, se plantea la incidencia o “feedback”de la salud en los determinantes sociales, ya que “enfermedades y lesiones tienen un impacto indirecto en la posición socioeconómica de las personas. Desde la perspectiva de la población, la magnitud de ciertas enfermedades puede repercutir directamente en los principales factores contextuales”3.
Como se desprende de lo señalado, el diseño de políticas basadas en el enfoque de determinantes sociales de la salud, coloca a la salud pública ante un gran reto, que implica pasar del paradigma biomédico centrado en los problemas de salud, con énfasis en el ámbito sanitario, a otro que requiere de un alto compromiso político, y de la participación de todas las áreas del gobierno y de la ciudadanía, en la priorización de los problemas, su diagnóstico, diseño de programas, implementación y evaluación, ya que la realización del derecho humano a la salud, implica el empoderamiento de las comunidades desfavorecidas, con el objetivo de que puedan ejercer el mayor control posible sobre los factores que determinan su salud.
A partir de lo anterior, se plantea la necesidad de que las investigaciones y diagnósticos que se realicen en el ámbito de la equidad en salud consideren: los factores y procesos mundiales que pueden afectar la equidad sanitaria; las estructuras y relaciones sociales y políticas que afectan diferencialmente a las oportunidades de las personas en materia de salud en una sociedad; las interrelaciones entre los factores que aumentan la probabilidad de mantener una buena salud a nivel individual y social; las características del sistema de salud; y las intervenciones normativas que pueden reducir las desigualdades en salud en las áreas anteriores4.
En síntesis, el enfoque de determinantes sociales de la salud implica tomar en cuenta las condiciones sociales y su impacto en exposición, vulnerabilidad y consecuencias diferenciales, para planificar e implementar políticas de salud. Así como, actuar no solo con el objetivo de mejorar el nivel promedio, sino que explícitamente para reducir las inequidades en salud, a través de políticas que incorporen acciones sobre los determinantes sociales que provocan estas inequidades.
A continuación se presenta el esquema utilizado por la Comisión sobre Determinantes Sociales de la Salud (CDSS), que sintetiza los principales componentes de este enfoque5.

Esquema conceptual de los determinantes sociales de la salud. Comisión de Determinantes Sociales de la Organización Mundial de la Salud


III.- IDENTIFICACIÓN DE LOS DETERMINANTES SOCIALES DE LA SALUD.

A partir del esquema presentado, es posible identificar los distintos determinantes sociales de la salud, los cuales son expuestos a continuación.

1.- DETERMINANTES ESTRUCTURALES DE LAS DESIGUALDADES DE LA SALUD.
1.1.- El contexto socioeconómico y político.
Este determinante se refiere a factores estructurales del sistema social que afectan de forma significativa a la estructura social, incluyendo como principales elementos a considerar, los siguientes:


  • Gobierno en su aspecto amplio, es decir, considerando la tradición política, la transparencia y la corrupción.




  • Políticas macroeconómicas como, por ejemplo, las políticas fiscales o las políticas que regulan el mercado de trabajo.




  • Políticas sociales que afectan al mercado de trabajo, al estado del bienestar y a la distribución de la tierra y la vivienda.




  • Políticas públicas que inciden en el acceso de la población a distintos servicios, como son las políticas de educación, salud, vivienda, etc.




  • Valores sociales y culturales, como el valor que la salud y los servicios de salud tienen para la sociedad.


1.2.- La posición socioeconómica.
Entre los determinantes estructurales de las desigualdades en salud, también se incluyen distintos ejes de desigualdad de la estructura social, en concreto, la clase social, la posición socioeconómica, el género y la etnia o la raza.
Estos ejes determinan las oportunidades de tener una buena salud y ponen de manifiesto la existencia de desigualdades en salud debidas a las jerarquías de poder o de acceso a los recursos. La desigualdad que se produce se define relacionalmente, en el sentido de que el mayor poder y el mejor acceso a los recursos por parte de las personas más privilegiadas, están en relación con el menor poder y el peor acceso de las menos favorecidas.
Estos ejes de desigualdad se vinculan con el concepto de discriminación o de “las relaciones de clase, género o raza injustas basadas en prácticas institucionales e interpersonales donde miembros de un grupo dominante adquieren privilegios a base de subordinar a otras personas, y justifican estas prácticas mediante ideologías de superioridad o diferencias”6, que se denominan clasismo, sexismo o racismo.

2.- DETERMINANTES INTERMEDIOS O INTERMEDIARIOS DE LA SALUD.
En el enfoque de determinantes sociales de la salud, la estructura social determina desigualdades en los factores intermediarios, los cuales, a su vez, determinan las desigualdades en materia de salud. Estos factores son:


  • Las circunstancias materiales en las que las personas crecen, viven, trabajan y envejecen, como la vivienda, el barrio de residencia, el nivel de ingresos percibidos y las condiciones de trabajo, entre otras.




  • Las circunstancias psicosociales en las que las personas se desenvuelven, como la falta de apoyo social, las situaciones de estrés (acontecimientos vitales negativos), el poco control sobre la vida, los estilos de afrontamiento (o la falta del mismo), etc.




  • Los factores conductuales y biológicos que inciden en la calidad de vida de las personas como, por ejemplo, los estilos de vida que dañan la salud; la nutrición, la actividad física, el consumo de tabaco y el consumo de alcohol, que se distribuyen de forma diferente entre los distintos grupos sociales. Los factores biológicos también incluyen los factores genéticos.




  • El sistema de salud que juega un importante rol en cuanto a la distribución desigual de la salud en la población, ya que el menor acceso a los servicios sanitarios y la menor calidad de los mismos para las personas de clases sociales menos favorecidas, afectan los derechos humanos de estos grupos y aumentan su vulnerabilidad. Además, el pago de los servicios de salud puede generar o agudizar las situaciones de pobreza de la población de estas clases sociales.



IV.- ADAPTACIÓN DEL ENFOQUE A UNA MIRADA DE DIAGNÓSTICO REGIONAL.

A partir de la aproximación teórica desarrollada en relación al enfoque de los determinantes sociales de la salud, es posible relevar una serie de aspectos que son identificados en el siguiente esquema, el cual constituye una propuesta de adaptación del modelo conceptual, con el objetivo de responder a la necesidad de elaborar diagnósticos regionales basados en este enfoque.


ESQUEMA REGIONAL DE DETERMINANTES SOCIALES DE LA SALUD





E
ANÁLISIS DE DESIGUALDAD (INEQUIDAD) REGIONAL


DETERMINANTES SOCIALES
STRUCTURALES INTERMEDIOS


CONTEXTO SOCIOPOLÍTICO REGIONAL

CONTEXTO SOCIOECONÓMICO REGIONAL

CIRCUNSTANCIAS MATERIALES


FACTORES BIOLÓGICOS, CONDUCTUALES Y PSICOSOCIALES

SISTEMA DE SALUD






  • Gasto e inversión pública.

  • Protección social.

  • Áreas estratégicas locales (grupos prioritarios – ciclo vital).

  • Priorización regional de políticas públicas.

  • Participación e intersectorialidad (vinculada a salud).




  • Condiciones ambientales.

  • Servicios básicos – saneamiento.

  • Vivienda.

  • Acceso a bienes y servicios.

  • Condiciones de trabajo.




DAÑO EN SALUD

MORBILIDAD - MORTALIDAD







Análisis según grupos vulnerables:

  • Género.

  • Ciclo de vida.

  • Otros.


Análisis de brechas según Objetivos Sanitarios 2000 – 2010:

  • Mortalidad infantil, según escolaridad de la madre.

  • Esperanza de vida temporaria, según grupos socioeconómicos.

  • AVPP (comparaciones).


Análisis de gradiente.

  • Patologías priorizadas, considerando prevalencia y mortalidad, según NSE y nivel de escolaridad.

  • Índice de Calidad de Vida, según NSE y nivel de escolaridad.

  • Índice resumen a elaborar considerando determinantes estructurales e intermedios.







Ingreso.

  • Ingreso.

  • Indigencia y pobreza.

Ocupación.

  • Ocupación.

  • Desempleo.

  • Actividades, sectores y ramas de la economía.

Educación.

  • Analfabetismo.

  • Nivel educacional.

  • Resultados en pruebas educacionales.

Género.

  • Mujeres jefas de hogar.

  • Situación ocupacional.

  • Salud sexual y reproductiva.

  • Estadísticas sociales.

Etnicidad.

  • Pertenencia y localización.

  • Estadísticas sociales.




  • Sexo y edad de la población.

  • Consumo lícito / ilícito.

  • Conducta sexual.

  • Actividad física y sedentarismo.

  • Alimentación.

  • Violencia.

  • Estrés.

  • Percepciones de salud y calidad de vida.

  • Cohesión social – participación.




  • Análisis de patologías. A partir de condiciones de salud y enfermedad incorporadas a los Objetivos Sanitarios 2000 – 2010 e incluidas en priorización GES, considerando morbilidad, mortalidad, discapacidad, datos GES y licencias.

  • Accidentes.

  • AVPP.

  • Prevalencia de enfermedades y rezagos en los niños – DEIS.

  • Egresos hospitalarios.



  • Estructura y recursos.

  • Redes asistenciales.

  • Acceso y cobertura – previsión de salud.

  • Actividades de promoción.



Como se desprende del esquema, la propuesta considera la inclusión de los siguientes elementos de análisis de la realidad de cada región.

1.- DETERMINANTES ESTRUCTURALES DE LAS DESIGUALDADES DE LA SALUD.
1.1.- Contexto sociopolítico regional.
El contexto sociopolítico de la región considerará aquellas políticas y estrategias que son formuladas a nivel regional, a partir de las políticas nacionales y de la consideración de los planes de las comunas que integran la región, y que determinan el marco de acción a nivel local. Como parte de este contexto se incluirán datos del gasto y la inversión pública, la priorización que hace la región en cuanto a políticas públicas (relevándose los sectores de educación, vivienda, salud y trabajo), las áreas definidas localmente como estratégicas y su vinculación con la protección social y los grupos prioritarios (infancia y adolescencia, jóvenes, discapacitados, pueblos originarios, mujeres jefas de hogar, adultos mayores y familias en extrema pobreza), y el desarrollo de instancias de participación en el ámbito de la salud, tanto a nivel intersectorial (planes, políticas y mesas con trabajo intersectorial), como de participación ciudadana (consejos consultivos de las SEREMIS de Salud, de los Servicios de Salud y otras relevantes).
1.2.- Contexto socioeconómico regional.
El contexto socioeconómico regional considerará aquellos aspectos que determinan las principales características regionales de orden económico, social y cultural, y que inciden en las posibilidades de disminuir las desigualdades en salud. En este sentido se incluirán el nivel de ingreso de la población y su distribución (relevándose el salario, los quintiles de ingreso y la situación de indigencia y pobreza de la población regional); el tipo de ocupación de la población (relevándose los aspectos vinculados al desempleo, el mercado laboral, y las características de la ocupación y de la fuerza de trabajo); el sistema de educación (identificando el nivel de analfabetismo, el nivel educacional, la deserción escolar, la cobertura educacional –universal-, y los resultados en pruebas de medición de aprendizaje como el SIMCE y la PSU); los condicionantes de género (relavándose aspectos vinculados a la participación de las mujeres en el campo laboral, el tipo de ocupación principal, la cantidad y la situación de las mujeres jefas de hogar en la región, las estrategias y la cobertura de acciones implementadas en materia de derechos sexuales y reproductivos, y las principales estadísticas sociales vinculadas al género); etnicidad (identificando las principales etnias –pueblos originarios- y su localización en la región, así como las estadísticas sociales de las mismas).
El contexto socioeconómico debe tener en cuenta que hay un gradiente de salud y enfermedad entre las distintas clases sociales, con el fin de reducir las inequidades de los grupos menos privilegiados respecto a los más privilegiados, y mejorar a un ritmo más rápido la salud de las clases desfavorecidas.

2.- DETERMINANTES INTERMEDIARIOS.
2.1.- Circunstancias materiales.
Las circunstancias materiales se refieren a las condiciones materiales en las cuales las personas nacen y se desarrollan durante su ciclo vital, determinando sus condiciones de subsistencia y sus posibilidades de satisfacer sus necesidades. Entre estas circunstancias materiales se considerarán las condiciones medioambientales existentes en la región (en cuanto a la calidad del aire, el control de residuos, la zoonosis y otras situaciones específicas de cada realidad local), el acceso de la población a servicios a nivel comunitario (sala cuna, servicios de emergencia, infraestructura, servicios públicos, tecnología, eventos culturales, percepciones de acceso, etc.), y las condiciones del hábitat, enfocándose principalmente en las viviendas (cantidad, tipo de construcción, propiedad, etc.) y en el acceso a servicios básicos (como agua potable, alcantarillado y luz eléctrica). Por otra parte, de acuerdo a la disponibilidad de información, se incorporarán antecedentes sobre las condiciones de trabajo, es decir, las circunstancias en las que las personas se desempeñan laboralmente y los sistemas de protección social a los que acceden.
2.2.- Factores biológicos, conductuales y psicosociales.
Los factores biológicos son inherentes a la fisiología del organismo y menos susceptibles de modificación que los demás factores. En el caso de los diagnósticos regionales, se considerarán factores vinculados a la composición de la población, que pueden ser relevantes para el diseño de estrategias a nivel local, como es el caso del sexo, la edad.
Los factores psicosociales y conductuales aluden a elementos del entorno de las personas y de su estilo de vida, que pueden incidir en el estado de salud, generalmente se distingue entre factores protectores y de riesgo. Entre los factores de este tipo, pueden mencionarse aquellos vinculados a las redes sociales de las personas y su nivel de participación (redes de apoyo, participación política y social, etc.), los hábitos de vida en materia de alimentación (calidad de la alimentación, desnutrición infantil, sobrepeso y obesidad), práctica de actividad física (nivel de sedentarismo de la población regional), consumo de sustancias lícitas e ilícitas, comportamientos sexuales (iniciación sexual, prevención de embarazos no deseados, prevención de VIH/SIDA e ITS, etc.) y situaciones de estrés (por ejemplo, asociadas al ámbito ocupacional). Además, se deben incluir antecedentes regionales sobre violencia en sus diversas manifestaciones (maltrato infantil, violencia familiar, abuso, femicidio, homicidios, suicidios, etc).
2.3.- Sistemas de salud.
El sistema de salud también constituye un determinante social de la salud, en tanto las desigualdades de acceso y de calidad del mismo, inciden en las desigualdades en la promoción de la salud y el bienestar, la prevención de enfermedades, y las posibilidades de restablecimiento y supervivencia tras una enfermedad. En este sentido, se deben considerar en el análisis datos sobre la estructura del sistema de salud y los recursos de que dispone la región, las redes asistenciales y la dotación de personal en las regiones (que determinan la oferta existente y las posibilidades de derivación de las personas), la cobertura y el acceso a los servicios de salud, así como la situación de la población en materia de previsión de salud.
3.- DAÑO EN SALUD – MORBILIDAD Y MORTALIDAD.
El análisis del daño en salud cumple un doble rol en el esquema propuesto, ya que por una parte es relevante en sí mismo, como resultado de las condiciones dadas por los determinantes estructurales e intermedios, pero –a la vez- también constituye un determinante intermediario para el análisis del impacto en las desigualdades en salud y el bienestar de la población.
3.1.- Patologías.
En este contexto, se incluirán en el diagnóstico el análisis de patologías a partir de las condiciones de salud y enfermedad incorporadas a los Objetivos Sanitarios 2000 – 2010 e incluidas en la priorización del Sistema GES, que se vinculan al cambio de la sociedad y al envejecimiento de la población:


  • Enfermedades cardiovasculares (accidente cerebral vascular isquémico, hipertensión arterial primaria o esencial e infarto agudo al miocardio).

  • Cánceres (cérvico uterino, de mama, de testículo, gástrico, de próstata, de vesícula, tumores primarios del sistema nervioso central, cáncer en menores de 15 años, cáncer avanzado, leucemia y linfomas).

  • Insuficiencia renal crónica terminal.

  • Diabetes mellitus (tipo uno y dos).

  • Enfermedades respiratorias (neumonía).

  • Enferemedades osteoarticulares (artrosis de cadera y/o rodilla y artritis reumatoidea),

  • Problemas mentales (depresión).

  • Consumo perjudicial o dependencia de alcohol y drogas en menores de 20 años.

  • VIH/SIDA y otras enfermedades transmisibles.

  • Traumatismos y envenenamientos (accidentes de tránsito y accidentes laborales).


En cada patología se considerará:


  • Morbilidad.

  • Mortalidad.

  • Discapacidad.

  • Datos GES.

  • Licencias.


3.2.- Años de vida potenciales perdidos (AVPP).
3.3.- Prevalencia de enfermedades y rezagos en los niños (a partir de DEIS y ENCAVI).
3.4.- Egresos hospitalarios.

4.- ANÁLISIS DE DESIGUALDAD (EQUIDAD) REGIONAL.
En la actualidad se relevan tres grandes enfoques para reducir las inequidades en salud; uno de ellos se basa en la implementación de programas destinados a las poblaciones desfavorecidas; otro apunta a disminuir las brechas entre la salud de los grupos más pobres y los más ricos; y –el tercero- se orienta a abordar la gradiente social, es decir, considera la asociación entre la posición socioeconómica y la salud en todo el conjunto de la población. Estos enfoques difieren significativamente en sus valores subyacentes y en las implicancias para la programación, y cada uno ofrece ventajas y –a su vez- problemas específicos. “Si bien la lucha contra el gradiente socioeconómico en materia de salud en todo el espectro de posiciones sociales constituye un modelo mucho más completo para la acción sobre las inequidades en salud”7, los tres enfoques no son mutuamente excluyentes, sino que, por el contrario, son complementarios y pueden basarse el uno en el otro.
En este sentido, el análisis de la desigualdad regional intentará abordar las tres perspectivas de manera complementaria, realizándose a partir de la observación, identificación y descripción de la situación particular –en salud- de los grupos o individuos más vulnerables o con mayor riesgo en la región, identificando las brechas de salud entre grupos socioeconómicos extremos y la respetiva gradiente de salud asociada a condiciones socioeconómicas. Todo lo anterior con el fin de identificar el nivel actual de la región (situación interna) y su relación con el país.
Lo anterior, permitirá conocer –en la región- el foco de las intervenciones en materia de determinantes sociales de la salud, es decir, si las intervenciones locales han estado orientadas a reducir la exposición a los factores que afectan directamente la salud o se trata de intervenciones sobre los mecanismos causales asociados a ellos (determinantes intermedios) y su relación con los determinantes de las inequidades de la salud, que tienen su foco de intervención en los niveles de distribución de los determinantes estructurales o en los mecanismos que generan los determinantes intermedios, es decir, la jerarquía o posición social. En particular se considera:
4.1.- Análisis según grupos vulnerables (análisis según datos del diagnóstico y antecedentes cualitativos).


  • Género.

  • Ciclo de vida.

  • Otro.


4.2.- Análisis de brechas según Objetivos Sanitarios de la década 2000 – 2010 (objetivo 3).


  • Mortalidad infantil, según escolaridad de la madre.

  • Esperanza de vida temporaria, según grupos socioeconómicos.

  • AVPP (comparaciones).


4.3.- Análisis de gradiente.


  • Patologías priorizadas, considerando prevalencia y mortalidad, según nivel socioeconómico y nivel de escolaridad – ENS.

  • Índice de Calidad de Vida, según nivel socioeconómico y nivel de escolaridad.


4.4.- Índice resumen a elaborar considerando determinantes estructurales e intermedios.

1 Esta aproximación conceptual está basada en los textos: Subsanar las desigualdades en una generación, de la Comisión sobre Determinantes Sociales de la Salud (CDSS) de la OMS; Lograr la equidad en salud desde las causas iniciales a los resultados justos, de la Comisión sobre Determinantes Sociales de la Salud (CDSS) de la OMS; A conceptual framework for action on the social determinants of health, de la Comisión sobre Determinantes Sociales de la Salud (CDSS) de la OMS; Priorities for research to take the health equity policy agenda, de WHO Task force on research priorities for equity in health & the WHO equity team; Las políticas públicas para disminuir las desigualdades en salud, de Carme Borrell y Lucía Artazcoz; Desafíos en salud pública de la reforma: equidad y determinantes sociales de la salud, de Patricia Frenz; y las presentaciones Determinantes sociales y equidad en salud, de Amit Prasad (OMS), y Enfoque de determinantes sociales de salud: orientaciones para la agenda social, de la doctora Jeannette Vega (Subsecretaria de Salud Pública, MINSAL).

2 Comisión sobre Determinantes Sociales de la Salud (CDSS) – OMS. Lograr la equidad en salud desde las causas iniciales a los resultados justos. Declaración provisional. Pág. 14.

3 Comisión sobre Determinantes Sociales de la Salud (CDSS) – OMS. A conceptual framework for action on the social determinants of health. 2007. Pág. 45.

4 WHO Task force on research priorities for equity in health & the WHO equity team. Priorities for research to take the health equity policy agenda. 2005.

5 Esquema extraído del texto Las políticas públicas para disminuir las desigualdades en salud, de Carme Borrell y Lucía Artazcoz. España 2008.

6 Carme Borrell y Lucía Artazcoz. Op. cit. Pág. 466.

7 Comisión sobre Determinantes Sociales de la Salud (CDSS) – OMS. Op. cit. Pág. 51.


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