MÁs frecuentes en balonmano




descargar 102 Kb.
títuloMÁs frecuentes en balonmano
página2/3
fecha de publicación24.01.2016
tamaño102 Kb.
tipoDocumentos
b.se-todo.com > Derecho > Documentos
1   2   3

Síndrome del Túnel Carpiano.

Esta patología afecta de manera principal al nervio mediano al verse comprimido a su paso por el túnel carpiano. Este paso está formado por los huesos de la mano pisiforme, ganchoso, escafoides y trapecio, junto con el ligamento retináculo del flexor, siendo rígido y estrecho. A través de él, además del citado nervio, discurren los músculos flexores de los dedos.



Los síntomas del síndrome del túnel carpiano usualmente son dolor, adormecimiento, sensación de corriente, o una combinación de los tres. El adormecimiento más frecuentemente ocurre en el dedo pulgar, índice, medio y anular. Los síntomas frecuentemente se presentan durante la noche pero también en actividades en el día como conducir o leer el periódico. Algunas veces los pacientes notan una disminución en la fuerza del puño, torpeza, o pueden notar que se les caen las cosas. En casos muy severos, puede haber una perdida permanente de la sensibilidad y los músculos de la eminencia tenar.

En resumen, podríamos citar como síntomas más frecuentes del STC los siguientes:

Cosquilleo en los dedos

Adormecimiento de los dedos

Dolor en el dedo gordo, quizás extendiéndose hasta el cuello

Ardor desde la muñeca hasta los dedos

Cambios en el tacto o sensibilidad a la temperatura.

Entorpecimiento de la mano

Debilidad para agarrar, habilidad de pinchar, y otras acciones de los dedos.

Inflamación de la mano y el antebrazo

Cambio de patrón de sudor de las manos. Alteraciones vegetativas.

Existen diferentes zonas en la cuales el nervio mediano se puede ver comprometido.

Retináculo flexor: entre el cubito y la diáfisis del radio, pudiendo comprimir el paso de los nervios, vasos y músculos.

Pronador redondo: el nervio mediano en parte de su recorrido se encuentra pegado al tendón del pronador redondo.

Coracobraquial: entre el pectoral menor y bíceps branquial, comprimiendo el nervio a nivel del plexo branquial.

Origen a nivel cervical. Puede ocasiona problemas a nivel de la muñeca.

Esta lesión tienes diferentes causas;

Reducción de espacio del paso del túnel, debido a una irritación o inflamación de cualquiera de los tendones o aparición de líquido en la zona, provocando la compresión de este nervio.

Predisposición genética, algunas personas tienen el túnel más estrecho de los normal.

Traumatismos o lesión del la muñeca (visto anteriormente)

Retención de líquidos. Menopausia, embarazo.

Uso repetitivo del antebrazo: Provoca la irritación de las bolsas (bursitis). Que tienen como función de facilitar los movimientos de los músculos y los tendones a su paso por las estructuras óseas. (Balonmano).

Hipertono

Falta de elasticidad y fluidez entre los músculos y tendones.

.

Hay una serie de ejercicios sencillos pero completos para evitar esta lesión ya sea deportista o cualquier trabajador que sufre este problema.




Además de estos simples ejercicios es recomendable:





Así como realizar descansillos entre las sesiones de trabajo para descansar dicha zona.

Tratamiento:

Masaje descontracturante

Crioterapia luego de la actividad laboral o entrenamiento

Férula nocturna alivia la muñeca pero no resta movilidad a la mano

Movilizaciones activas y pasivas de la muñeca

Estiramientos (vistos anteriormente)

Tratamiento farmacológico con antiinflamatorios o analgésicos: ibuprofeno, aspirina, etc...

Según la gravedad Tratamiento quirúrgico para ampliar el espacio del túnel.

Sobre las lesiones en el miembro superior nos queda la mano,

Posiblemente sean los dedos de la mano la zona más frecuentemente lesionada en la práctica de balonmano. Las artritis y esguinces de las articulaciones interfalángicas y metacarpofalángicas son comunes por golpes con el balón o con otros jugadores, produciéndose en muchas ocasiones luxaciones interfalángicas de los dedos.


Las fracturas de falanges y metacarpianos se ocasionan, la mayor parte de ocasiones, por mecanismos de torsión de los dedos al engancharse con la camiseta del oponente.



Otra lesión es la osteopatía dinámica del pubis (pubalgia).
La osteopatía dinámica de pubis, conocida también por pubalgia o entesitis pubiana, es el síndrome doloroso de la encrucijada pubiana (dolor referido en la zona del pubis). Dolor difuso que se instala durante semanas o meses primero al realizar actividades deportivas y después en la realización de las actividades de la vida diaria. A menudo lo que provoca el dolor es una hipermovilidad de la sínfisis púbica debida a:

Laxitud en los ligamentos pubianos.

Desequilibrio muscular entre Adductores y Recto Anterior del Abdomen.

Déficit de movilidad en la articulación coxo-femoral y en la sacro-iliaca.

Aumento de las fuerzas de cizallamiento en la sínfisis púbica.

Anteversión pélvica (hiperlordosis lumbar, etc.)

Normalmente el origen de la pubalgia es deportivo, aunque en ocasiones (en un 10% de los casos) se debe a una Osteoartropatía Pubiana, en la que también se refieren dolores al pubis (también en deportistas).



Generalmente se clasifica en dos formas clínicas:

Osteoartropatía Pubiana Microtraumática o Pubalgia Traumática: acontece como consecuencia de un traumatismo o agresión en la sínfisis púbica. Puede ser por una caída sobre un pie que eleve una rama pubiana y provoque el cizallamiento del pubis con estiramiento de los ligamentos púbicos e incluso bloqueo de la rama pubiana en la parte superior. Una tensión súbita de los adductores puede también provocar un deterioro de los ligamentos y de las inserciones musculares pubianas.

Pubalgia Crónica, que según la zona afectada se debe a una Patología osteo-tendino-muscular de los adductores (pubalgia baja) y/o a una Patología parietal-abdominal (pubalgia alta). La pelvis está sometida a tracciones musculares, de arriba abajo los músculos adductores (muy solicitados en deportistas) y de abajo a arriba los músculos abdominales (rectos y oblicuos del abdomen). Se inflama la inserción del recto anterior del abdomen en la pubalgia alta y la de los adductores en la pubalgia baja.

Es importante para su diagnóstico tener en cuenta otros factores que pueden causar dolor en el pubis, tales como coxartrosis precoz en el deportista, dolor en los ligamentos sacroiliacos e ileolumbares, hernias discales de L1 L2 L3 pueden dar dolor en el pubis así como dolores viscerales de origen renal o genito-urinario.

Hay una serie de factores que afectan a esta lesión:

Factores Intrínsecos: 

Acortamiento de los miembros inferiores
Displasiade cadera
HiperlordosisLumbar
Espondilolisis
Deficiencias de la pared abdominal

- Factores Extrínsecos: 

Mala calidad del terreno deportivo (resbaladizo o pesado)
Sobreentrenamiento
Mala programación del entrenamiento
Gestos técnicos defectuosos
Mala realización del calentamiento y vuelta a la calma.

PREVENCIÓN:

El buen trabajo de la musculatura abdominal y los estiramientos de los adductores y los isquitibiales debe ser realizado en todos los entrenamientos para conseguir que el atleta tenga un adecuado equilibrio muscular. Algunos preparadores deportivos aconsejan llevar a cabo estos ejercicios de manera muy seria al comienzo de la temporada como medida preventiva.

Algunas normas terapéuticas:
- Al aparecer una lumbalgia el paciente deberá guardar reposo deportivo completo y suficientemente prolongado, entre 40 y 90 días, para que se recupere cualquier afección tendinosa.
- Los antiinflamatorios deben ser prescritos por el médico y preferentemente han de ser no esteroideos, se han de administrar en dosis moderadas y decrecientes durante 20 ó 25 días para que sean eficaces a nivel de cualquier elemento tendinoso afectado.
- Antes de volver a los entrenamientos se ha de llevar a cabo la tonificación y el fortalecimiento muscular.
- El retorno a la actividad deportiva ha de ser progresivo y programado.
- El tratamiento quirúrgico es reservado para aquellos pacientes en que el tratamiento médico y fisioterapéutico no es fructuoso tras aproximadamente tres meses.

TRATAMIENTO FISIOTERAPÉUTICO DE LA PUBALGIA

Se plantea primero un tratamiento conservador basado en el cese de la actividad deportiva y la implantación de un buen plan de fisioterapia que conste de:

- Trabajo isométrico de adductores, abductores, recto anterior abdomen y oblicuos.
- Elongación por posturas excéntricas de isquiotibiales, abdominales, adductores y psoas (los estiramientos analíticos suelen ser demasiado dolorosos).
- Electroterapia (EMS, US, magnetoterapia y láser).
- Masoterapia y Cyriax en adductores y abdominales.
- Frío tras la sesión de fisioterapia.

Un tratamiento osteopático con normalizaciones del pubis, iliaco, columna lumbar y miembro inferior también sería aconsejable.

1) Trabajo isométrico de los adductores: 
Las rodillas tienden a acercarse, los codos del fisioterapeuta se oponen a ello.
10seg de contracción suave y 10seg de reposo.
Realizar 10 repeticiones. 




2) Trabajo isométrico de los abductores: 
Las rodillas tienden a separarse, los codos del fisioterapeuta se oponen a ello.
10seg de contracción y 10seg de reposo.
Realizar 10 repeticiones.



3) Trabajo isométrico de los rectos del abdomen: 
Decúbito supino, rodillas flexionadas, talones en el suelo, las puntas de los dedos no superan la rótula para evitar el trabajo del psoas. Elevar ligeramente los hombros del suelo.
10seg de contracción y 10seg de reposo.
Realizar 10 repeticiones.



4) Trabajo isométrico de los oblicuos: 
Posición como la anterior. Elevar ligeramente el hombro en dirección a la rodilla contralateral. Trabajar ambos lados.
10seg de contracción y 10seg de reposo.
Realizar 10 repeticiones.



5) Tratamiento por posturas excéntricas

Realizado después del trabajo isométrico, es soportado mucho mejor por el paciente y la recuperación es más rápida. Los músculos puestos en tensión durante varios minutos de manera constante se fatigan y abandonan su tensión excesiva. La vaina del músculo podrá, a partir de ese instante, alargarse y el músculo recuperará su longitud. 

a) Postura de la cadena posterior: (cuadrado lumbar, isquiostibiales, tríceps sural) 
Decúbito supino, piernas a 90º, pies y tobillos a 90º, el mentón hacia dentro.
La columna lumbar y la pelvis en el suelo bien alineadas y rodillas sin flexionar.
Esta postura se tiene que mantener 5 minutos 



b) Postura del psoas: 
Estiramiento analítico. El paciente se sitúa en bipedestación a unos 30cm de un banco, manteniendo el tronco recto en todo momento y los brazos a lo largo del cuerpo colocarán un pie encima del banco flexionando la rodilla del mismo lado. Desde esta posición colocará la pierna de abajo en ligera rotación interna y se inclinará hacia delante. 
Duración: de 2 a 3 minutos para cada psoas. 



c) Postura de los adductores y del cuadriceps:
Sentado, piernas extendidas, colocar una pierna en abducción (posición de saltador de vallas). El sujeto debe mantenerse bien recto. Regula la tensión de los adductores haciendo retroceder más o menos la rodilla interesada.
Duración: de 2 a 3 minutos para cada lado. 



d) Postura de los abdominales: 
Las inserciones bajas de los abdominales tienen igualmente necesidad de reforzarse con esta postura. Decúbito supino sobre un rodillo, piernas estiradas, pies en contacto con el suelo por los talones. Los brazos están en prolongación con el tronco, o bien con las manos detrás de la nuca, o con los brazos estirados.

Duración: de 3 a 5 minutos. 
LESIONES EN LOS MIEMBROS INFERIORES:

Al empezar hablar de las lesiones en los miembros inferiores comenzaremos recordando las lesiones más comunes en estas zonas rodilla, pierna, tobillo y pie. A parte de los miembros superiores que son con los que realizamos el juego y ser las zonas más castigadas por los choques, bloqueos y caídas la parte inferior también suele ser problemática en lesiones más bien de carácter tendinoso , por sobreesfuerzo , rotaciones y sobrecargas empezaremos a hablar de una lesión de lo más “normal” en este duro deporte.

La Tendinitis rotuliana

Generalmente esta lesión como he comentado antes suele ser por sobrecarga en trabajo. Pero su aparición también ser verá favorecida por una rótula alta, una mala alineación de la pierna, unos métodos de entreno inapropiados, calzado en mal estado…

Empezaremos recordando la anatomía de la rodilla



La rodilla es una de las áreas anatómicas más importante en las actividades deportivas.

Actúa como estructura que le brinda estabilidad a la pierna en actividades como correr, saltar, etc. Los músculos que la rodean, generan fuerza y energía en el desplazamiento, transmite y absorbe fuerzas desde el suelo hacia la cadera y el tronco.

La rodilla está protegida por los músculos que forman los isquiotibiales en la cara posterior del muslo y el músculo cúadriceps que se encuentra en la cara anterior. Este último está formado por recto anterior, vasto interno, vasto externo y crural y en consecuencia en la alineación del tendón rotuliano. Este tendón tiene la función de transmitir la fuerza generada durante la flexión del cuádriceps. Esta articulación está conformada por el extremo inferior del fémur, el extremo superior de la tibia y la rotula, es una articulación de superficie un tanto incompleta, por lo que los meniscos, dos por rodilla completan esta superficie de deslizamiento bastante compleja.

Una vez repasada la anatomía de esta articulación comentaremos en qué consiste dicha tendinitis.

Es una inflamación dolorosa del tendón rotuliano que es el encargado de transmitir de contracción del músculo para que se produzca el movimiento.

Puede producirse en la parte inferior de la inserción de la rótula o en cuerpo tendinoso. Cuando se refiere a la parte inferior (inserción) es debido a una tracción desviada porque el eje del tendón también lo este y la del cuerpo tendinoso a un sobreesfuerzo. En el primer caso, la solución pasa por la corrección de la postura y en el segundo a un reposo prolongado que dé lugar a la recuperación.

Mecánicamente su mayor esfuerzo los realiza en movimiento de flexión o al doblar la rodilla más de los 60 grados y el peso del cuerpo sobre esa pierna.

El mecanismo de lesión es la mayoría de las veces por sobrecarga por micro traumatismos de repetición.

Según la zona afectada por la tendinitis suele ser de 4 clases:

Tenoperiostitis, cuando la parte del tendón lesionada se encuentra en su unión con el hueso.

Tendinitis, cuando hay daño en el cuerpo del tendón

Tenosinovitis, cuando está afectada la funda del tendón

Miotendinitis cuando la lesión está entre el músculo y el tendón.

SINTOMAS:

Dolor y sensibilidad en el área del tendón rotuliana

Edema e hinchazón en la zona

Dolor al correr o caminar

Dolor al flexionar o extender la pierna

Estos son los síntomas más comunes, no siendo los únicos ya que cada uno experimenta el síntoma de una manera.

Se suelen aplicar dos tipos de tratamiento;

En primer lugar si la lesión se produce en un momento del partido hay que tratar de forma de “urgencia”, para minimizar los síntomas en la fase aguda.

Reposo de la zona afectada llegando a la inmovilización para no agravar la lesión hasta corroborar la afección con las pruebas de Resonancia Magnética.

Aplica frío local para disminuir el dolor de la zona, la hinchazón, reducir el espasmo muscular y así favorecer la recuperación. Continuaremos aplicando frío local las 24-48h desde que se ha producido la lesión en intervalos de 3-4h.

Compresión realizando un vendaje flexible para reducir el edema y la hemorragia producida por la lesión.

Elevación de la zona afectada los dos siguientes días para estancar la sangre y favorecer asi el retorno hacia el corazón.

Aplicación de calor a partir de las 48h siguientes a la lesión para facilitar la cicatrización y aliviar la zona contracturada.

El tratamiento terapéutico a realizar sería el siguiente:

Masaje descontraturante de toda la zona y descarga del músculo cuádriceps.

Masaje cyriax para movilizar el tendón.

Ejercicios de musculación isométrica del cuádriceps, nunca en flexo extensión.

Cuando la recuperación esté finalizada, regresar al entrenamiento calentando bien la zona y colocando una cinta de esparadrapo compresivo debajo de la rótula y al acabar aplicar frío 20min.

Las lesiones del menisco también suelen ser frecuentes por los constantes cambios de dirección, fintas, etc. Siendo el menisco interno el que normalmente se suele lesionar.

Para entender mejor la lesión recurriremos a la anatomía de la rodilla, esta lesión es tratada normalmente quirúrgicamente.



Los meniscos son dos almohadillas situadas entre la parte superior de la tibia encargados de evitar la fricción del fémur con este hueso al realizar la flexión al desplazarnos, correr o saltar. Están formados de tejido cartilaginoso y ayuda a repartir la fuerza por toda la zona de la rodilla y la estabilidad, siendo importante la repartición de esta fuerza para evitar dañarlo en exceso, sin los meniscos la fricción realizada por los huesos llegaría a provocar una artrosis de la rodilla.

Los síntomas más frecuentes en la rotura del menisco:

En el momento de la rotura notamos un chasquido.

Inflamación y rigidez

Dolor en la línea de la articulación

Derrame de líquido

Bloqueo de la zona (en caso de rotura grande y quedándose el trozo en medio de la articulación)

Alguna persona afectada puede realizar actividades como caminar y correr con parte del menisco roto provocándoles al acabar la actividad dolor e hinchazón en la zona. Si no se trata la lesión podría degenerar en artrosis en la rodilla por la continua fricción de la zona.

Las Lesiones ligamentosas de la rodilla son menos frecuentes pero de peor pronóstico. El ligamento mayoritariamente afectado es Ligamento lateral interno. Siendo el más común el esguince de este ligamento.



Esta tipo de esguince es frecuente al realizar cambios repentinos de dirección provocando así una hiperextension de este ligamento, el tratamiento de esta lesión lo veremos más adelante con el esguince de tobillo producido por las mismas causas que esta.

Sus síntomas:

Apreciación de un pequeño chasquido en el momento de la torcedura

Sensación de inestabilidad

Dolor local e hinchazón de la zona

Limitación de movimiento.

Los síntomas de este esguince son muy parecidos a los de la rotura de menisco por lo cual sería conveniente realizar pruebas de resonancia magnética para comprobar la lesión.

Es muy común entre los deportistas debido a la elasticidad requerida y a los traumatismos que sufren durante las competiciones.

 

En las lesiones de la pierna trataremos de la tendinitis aquilea o tendinitis en el tendón de Aquiles.



Esta lesión como ya se ha mencionado antes es producida por una inflamación de tendón provocada por un sobreuso o una bursitis que provoca un estiramiento del tendón.

El tendón de Aquiles es el tendón más grueso y fuerte de nuestro cuerpo, está formado por los músculos: Gemelos o gastrocnemios y el soleo. Los gemelos están formados por dos cabezas la lateral, que se encuentra en el cóndilo lateral del fémur y la cabeza media localizada en la superficie poplítea del fémur llegando los dos a la cara posterior del calcáneo, y el soleo en la parte posterior del peroné llegando igual a la parte posterior del calcáneo.

El tratamiento:

Inmovilización para reducir el esfuerzo sobre el tendón y facilitar la recuperación.

Colocación de hielo para reducir la hinchazón durante 20 min por cada hora de actividad.

Medicación vía oral para colaborar en la reducción del dolor e inflamación en la parte inicial de la lesión.

Terapia física, incluyendo ejercicios de fortalecimiento, masaje, estiramiento y ejercicios isométricos.

Lesiones del tobillo

Los más frecuentes son los del ligamento lateral externo, por inversión forzada del tobillo. Siendo el fascículo anterior el que se suele desgarrar.

Los esguinces de tobillo son torcedura o distensiones violentas de los ligamentos del tobillo. Se suelen producir como consecuencia de un golpe directo sobre el tobillo o como consecuencia de un movimiento o caída incorrecta con el pie en inversión.

Se puede hablar de 3 grados de esguince:

Primer grado: es el menos grave, los ligamentos están poco afectados. La zona está ligeramente hinchada, dolorida y generalmente el edema es mínimo. En el ligamento lesionado existe un mínimo de número de fibras afectadas y el apoyo es ligeramente doloroso.

Segundo Grado: La lesión es mayor. El dolor e inflamación es considerable y se pueden realizar menos movimientos con el pie (impotencia funcional). El edema es importante y la persona generalmente presenta dolor de intensidad al apoyar el pie.

Tercer Grado: Dolor intenso, la movilidad del pie es muy reducida y la lesión viene acompañada de un derrame mucho mayor. Además, la rotura ligamentosa implica un gran número de fibras por que el apoyo del pie resulta prácticamente imposible.

Si el esguince es de segundo y tercer grado es recomendable realizar una radiografía por si existe afectación al hueso.



El tratamiento general del esguince es siguiente:

Reposo, hielo, compresión y elevación.

Una vez pasada esta fase, empezaremos a realizar el trabajo terapéutico en la zona, realizando movimientos lentos por toda la superficie para devolver la normalidad al tobillo, así como masaje en toda la zona empezando por la parte baja de la pierna y toda la zona del tobillo para que se absorba rápido el edema y devolver la funcionalidad a los ligamentos.

Una vez realizados los dos primeros pasos pasaremos a los ejercicios de fortalecimiento de la zona:
1   2   3

similar:

MÁs frecuentes en balonmano icon¿CUÁles son las its más frecuentes?

MÁs frecuentes en balonmano iconLesiones ocupacionales más frecuentes por movimientos repetitivos

MÁs frecuentes en balonmano iconÁrea Pediatría Capítulo 8-15. Cardiopatías congénitas más frecuentes

MÁs frecuentes en balonmano iconPatologías más frecuentes del pico de las aves

MÁs frecuentes en balonmano icon10. definir las alteraciones genéticas y cromosómicaso y/o mendelianas más frecuentes

MÁs frecuentes en balonmano iconLas cinco afirmaciones incorrectas mas frecuentes sobre judaismo y sionismo

MÁs frecuentes en balonmano iconDe transmisión sexual (ets) más frecuentes y es causada por la bacteria Nelsseria gonorrhoese

MÁs frecuentes en balonmano iconComo evitar los problemas comportamentales mas frecuentes de los gatos

MÁs frecuentes en balonmano iconSon las segundas infecciones más frecuentes, solo por detrás de las del aparato respiratorio

MÁs frecuentes en balonmano iconEntre los trastornos de la alimentación más frecuentes, están la...




Todos los derechos reservados. Copyright © 2019
contactos
b.se-todo.com