El Tratado de Libre Comercio




descargar 0.52 Mb.
títuloEl Tratado de Libre Comercio
página3/22
fecha de publicación06.02.2016
tamaño0.52 Mb.
tipoDocumentos
b.se-todo.com > Derecho > Documentos
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   22

mercio y el de medidas sanitarias y fitosanitarias.

Los principios fundamentales de la OMC están referidos

al sistema de comercio, y postulan por un sistema no dis­

criminatorio, libre de obstáculos, previsible, competitivo y

más ventajoso para los países menos adelantados. Sin

embargo, en la práctica dicho sistema resulta altamente

discriminatorio y desfavorable para las pequeñas econo­

mías; el principio de Trato Nacional, que exige a los go­

biernos otorgar a las inversiones extranjeras el mismo

tratamiento que reciben las empresas nacionales, supo­

ne dar el mismo trato a desiguales, en perjuicio de los na­

cionales, que generalmente presentan menores capaci­

dades competitivas que las las extranjeras.

Por otra parte, pese al enunciado de un sistema ventajoso

para las pequeñas economías, su funcionamiento se rige

por una “doble moral” que exige la apertura y desregulación

a los países del sur, mientras que los países del norte man­

tienen esquemas proteccionistas, con prácticas arancela­

rias y no arancelarias que les permite proteger sus indus­

trias estratégicas y/o sectores más rezagados. La experien­

cia demuestra que, con independencia de los principios ex­

presados, no es realista confiar en que las potencias eco­

nómicas eliminen unilateralmente obstáculos al comercio, y

menos que desalienten sus prácticas “desleales”, como

los subsidios a la producción interna y a las exportaciones. El contexto de los Tratados de Libre Comercio

El principio de conceder mayores ventajas a los países

menos adelantados (en términos de más tiempo para

adaptarse, mayor flexibilidad y privilegios especiales) re­

sulta ser un simple enunciado retórico. Como muestra, la

aplicación del principio de trato nacional, que prohíbe

cualquier discriminación a la inversión y productos de ori­

gen extranjero, opera en franco perjuicio de las empresas

nacionales, y dentro de éstas las micro, pequeñas y me­

dianas empresas, que operan en condiciones de impor­

tante asimetría tecnológica y productiva respecto de las

empresas transnacionales.

La OMC no sólo abarca el comercio de bienes y servi­

cios, sino también el “comercio de ideas” o propiedad in­

telectual, y sus funciones esenciales son: administrar y

aplicar los acuerdos comerciales multilaterales que en

conjunto configuran la OMC; servir de foro para la cele­

bración de negociaciones comerciales multilaterales; tra­

tar de resolver las diferencias comerciales; supervisar las

políticas comerciales nacionales y cooperar con las de­

más instituciones internacionales que participan en la

adopción de políticas económicas a nivel mundial14

.

El alcance de la OMC trasciende del ámbito de la libera­

lización comercial, pues a través de los numerosos trata­

dos adicionales incursiona en aspectos de comercio

agrario, áreas de educación, salud y medio ambiente, de­

rechos de propiedad intelectual e inversión; en este sen­

tido, estamos refiriéndonos a una instancia multilateral

que marca la pauta en los procesos de acumulación de

las empresas transnacionales.

19

14. Ver: Moreno, Raúl (1999): La Ronda de la Organización Mundial

de Comercio en Seattle: un caos que evidencia la necesidad

de la participación ciudadana, Revista Eslabón, MS Dinamarca,

Managua. El Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Centroamérica

20

Las regulaciones existentes en la OMC en materia de in­

versiones, establecidas en el AGCS y el ADPIC están

orientadas hacia la eliminación de regulaciones y liberaliza­

ción; situación similar se da con el Acuerdo sobre Medidas

de Inversión Relacionadas al Comercio (TRIMS por sus si­

glas en inglés) en los cuales limitan las regulaciones de los

gobiernos que afecten los beneficios de los inversionistas.

Después de la Ronda de la OMC en Doha, Qatar, se

planteó la necesidad de avanzar en cuatro temas, deno­

minados Los Nuevos Temas de Singapore: inversiones,

políticas de competencia, transparencia en compras gu­

bernamentales y facilitación de comercio, los cuales de­

berían abordarse en la Ronda de la OMC de septiembre

de 2003 en Cancún, México.

Esta decisión fortalece la tesis que la OMC busca con­

vertirse en un foro de discusión de una gama de temáti­

cas que exceden el ámbito estrictamente comercial y sus

mismas competencias; además, que multilateralizar el

tratamiento que pretenden darle a las inversiones por

ejemplo, derivaría en importantes implicaciones negati­

vas para las pequeñas economías15

.

2.2 La inversión y las políticas de desarrollo

Para las economías subdesarrolladas -principalmente los

países no exportadores de petróleo- la entrada neta de re­

cursos financieros es un componente importante en la defi­

nición de sus estrategias de desarrollo de largo plazo, en la

medida en que estos puedan convertirse en una vía que les

permita a estas economías compensar el déficit permanen­

te en cuenta corriente y su bajo nivel de ahorro nacional.

15 Ver: Khor, Martin (2003): WTO: The new threats to developing

countries and sustainability, Third World Network, Geneva. El contexto de los Tratados de Libre Comercio

La inversión extranjera directa (IED) -que junto a la inversión

financiera (portafolio e inversión de corto plazo) conforman

la inversión extranjera-, es todavía reconocida por su poten­

cial contribución al desarrollo, al facilitar el acceso a capital,

tecnologías y mercados; en oposición a la inversión finan­

ciera, que dada su naturaleza especulativa y errática está

asociada a procesos de desestabilización macro-financiera.

La IED está controlada por empresas transnacionales, en­

tidades con enorme poder económico y político, que les

permite ejercer presión en los gobiernos y en los merca­

dos monopolísticos u oligopolísticos en que actúan, a tra­

vés de su capacidad de manipular precios y beneficios, co­

ludir empresas para repartirse zonas de control, limitar la

entrada de competidores potenciales, moldear los gustos

y preferencias de los consumidores. El actor protogánico

del proceso de comercio-inversión son estas empresas,

cuyas ventas brutas superan con creces el Producto Inte­

rior Bruto (PIB) de la mayoría de países subdesarrollados.

Existe alguna coincidencia en el aporte que la IED tiene

en los agregados macroeconómicos, pero se cuestiona

fuertemente el significado económico y social del desa­

rrollo en su relación con las actividades de las empresas

transnacionales. Los argumentos desarrollados por el en­

foque neoclásico, que identifican a la IED como motor del

desarrollo postulan que ésta constituye la vía para cerrar

las brechas comerciales; elevar los ingresos fiscales; fa­

cilitar la transferencia de tecnologías, “know how” y ca­

pacitación del recurso humano nacional.

No obstante, en la práctica el funcionamiento de la IED

contrasta con estos planteamientos teóricos. Se hacen

evidente la obtención de concesiones por parte de em­

presas transnacionales que se logran a través de acuer­

dos con los gobiernos, para ejercer control y dominio de

los mercados locales, lo cual viene a limitar la expansión

de las empresas nacionales al suprimir la competencia.

21 El Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Centroamérica

Además, la desregulación de la IED puede originar serios

problemas económicos y financieros como son: la disminu­

ción en el largo plazo de ingresos en divisas, que resultarían

de la repatriación de los beneficios, o del alto componente

de importación en los flujos comerciales; y los bajos niveles

de recaudación tributaria, producto de las exenciones fisca­

les desmedidas que se conceden a la inversión extranjera.

La evidencia empírica demuestra que los beneficios de la

IED “dependen del uso de diversas estrategias políticas”16

, “no existe una relación mecánica entre la presen­

cia de IED y la transferencia de tecnología”17

; de allí que

la inversión constituya un instrumento y no un fin en sí

mismo, el planteamiento de la IED sólo cobra sentido en

la medida en que ésta se articula con los proyectos na­

cionales de desarrollo. La experiencia histórica de las

economías desarrolladas en el tratamiento de la inversión

demuestra la importancia de mantener los controles y re­

gulaciones sobre la IED, de manera que estos sean com­

patibles con los objetivos del desarrollo18

.

La inversión no es un tema nuevo, como sugiere la OMC

con el planteamiento de los Nuevos Temas de Singapo­

re, se trata de una temática vieja con una tendencia his­

tórica orientada hacia la desregulación global del capital,

cuyo proceso ha venido avanzando en cuatro carriles.

22

16. Ver: UNCTAD (2002): Informe sobre Comercio y Desarrollo.

17. Nota del Secretariado de la OMC, Informe de la Reunión

del 7 al 8 de marzo del 2001, WGTI/M/14, p.6.

18. Pese a que en la actualidad muchos países desarrollados

argumentan que el “libre comercio” y la “libre inversión” ha sido

la principal vía a través de la cual han alcanzado su estadio actual,

y que los países subdesarrollados deberían estimular estas políticas;

en un estudio histórico de las experiencias llevadas a cabo

por Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Finlandia,

Irlanda, Japón, Corea y Taiwan, se demuestra que estos países

han mantenido fuertes regulaciones a la inversión extranjera,

cuando ésta ha sido de interés nacional. Ver: Chang,

Ha-Joon (2002): Kicking Away the Ladder, Anthem Press, Londres. El contexto de los Tratados de Libre Comercio

El primer carril fue construido con los PAE y PEE, instru­

mentos que han llevado a la liberalización y desregulación

de las economías, así como al establecimiento de incen­

tivos a la inversión extranjera. En la actualidad 95% del

total de países han desregulado la inversión a través de

cambios en sus marcos jurídicos19

, los cuales se tornan

más permisibles en el desempeño de las empresas ex­

tranjeras y ofrecen condiciones ideales para su funciona­

miento: exenciones en el pago de impuesto, servicios pú­

blicos a tasas preferenciales, bajos costes laborales y

una normativa ambiental y laboral laxa y flexible que favo­

rece a las empresas que apuestan por una competitivi­

dad basada en bajos precios.

Durante la década pasada, los gobiernos centroamerica­

nos profundizaron sus esfuerzos en la promoción de las

Zonas Francas y Recintos Fiscales, como vía para conso­

lidar un esquema de crecimiento basado en la actividad

maquiladora. En la actualidad la actividad maquiladora ­

principalmente textil y de confección-representa uno de

los rubros más dinámicos y de mayor peso en las expor­

taciones de la región, pese a la escasa contribución en la

generación del valor agregado y a la notoria desarticula­

ción con el resto de ramas de la industria nacional. La IED

en Centroamérica adquiere la forma de empresas maqui­

ladoras, que en lo general, fundamentan la clave de su

competitividad en sus bajos costes laborales.

En el segundo carril, avanzan los Tratados Bilaterales de

Inversión (TBI), estos representan un importante incenti­

vo para la IED y en los últimos años han experimentado

un extraordinario crecimiento.

23

19 Stay, Jaime (2002): ALCA, el Paraiso de los Inversionistas,

Universidad Autónoma de Puebla, mimeo, México. El Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Centroamérica

24

En 1950 se conocía un solo TBI, al año 2000 habían

1,857 tratados, de los cuales 1,472 habían sido ratifica­

dos durante la década de los noventas; además, en la ac­

tualidad 28 de los 34 países del ALCA son contratantes

del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Rela­

tivas a Inversiones (CIADI), aunque solamente 7 tienen

BIT vigentes con Estados Unidos, 4 han firmado pero fal­

ta su ratificación y dos países -México y Canadá-ya están

sujetos a reglamentos similares a los BIT a través del Tra­

tado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

El CIADI es un tribunal internacional dependiente del Ban­

co Mundial que provee arbitraje internacional para los in­

versionistas que buscan hacer cumplir sus “derechos o

privilegios” estipulados en los contratos suscriptos, que

operan bajo las leyes del país receptor. De este Centro

se conocen casos de controversias paradigmáticas co­

mo la interpuesta por la transnacional estadounidense

Bechtel contra el Estado boliviano, al ser expulsada de

Cochabamba, Bolivia, después de la “guerra del agua”

que devolvió a la población cochabambina el control de

sus recursos hídricos.

Este instrumento tiene una enorme importancia en los

procesos de desregulación de la inversión, porque con

independencia de tener vigente un TLC, activa un meca­

nismo para la resolución de controversias entre inversio­

nistas y Estado que opera con el mismo sentido y los me­

canismos que aplican los Tribunales establecidos por los

TLC y la OMC. Siendo así, la suscripción de TIB abre un

flanco por el cual se cuelan considerables perjuicios y

desventajas para las pequeñas economías que no hayan

ratificado TLC con los países en que estén asentados los

inversionistas extranjeros. El contexto de los Tratados de Libre Comercio

El tercer carril por el que avanza la IED lo constituyen los

TLC, cuyos objetivos estratégicos -como se analizará en

el siguiente capítulo-están centrados en la inversión y en

los temas relacionados: derechos de propiedad intelec­

tual, acceso a compras gubernamentales y liberalización

de los servicios. Los TLC representan una “carta de de­

rechos” para las transnacionales, que les concede am­

plios privilegios al capital frente a nulas obligaciones, a

través de mecanismos efectivos de cumplimiento.

El cuarto carril es el ALCA, un proyecto definido desde y

para los intereses del capital estadounidense, cuya inicia­
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   22

similar:

El Tratado de Libre Comercio iconLicitación pública internacional bajo la cobertura de los tratados...

El Tratado de Libre Comercio iconIntroduccióN
«alma» y tal búsqueda sólo es posible a través de una investigación —filosófica y empírica— de las funciones, de las actividades...

El Tratado de Libre Comercio iconBibliografía: Tratado de Pediatría de Nelson

El Tratado de Libre Comercio iconTomado del Tratado de Criminología de

El Tratado de Libre Comercio iconBiologia bios vida y logos – tratado

El Tratado de Libre Comercio iconDavid hume: tratado de la naturalez humana

El Tratado de Libre Comercio iconTratado Antropológico Experimental del Hombre Delincuente””

El Tratado de Libre Comercio iconComercio Exterior

El Tratado de Libre Comercio iconComercio e inversiones internacionales w&P

El Tratado de Libre Comercio iconRespuesta a Editorial de El Comercio




Todos los derechos reservados. Copyright © 2015
contactos
b.se-todo.com