Programa de Medicina y Cirugía, Facultad de Salud, Universidad del Valle, Cali, Colombia




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fecha de publicación23.02.2016
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Aspectos Microbiológicos del Propofol: Contrastes sobre su uso masivo

Andrés Zorrilla-Vaca1,2, Kevin Escandón-Vargas1,2,3, Leidy Vanessa Brand1, Andrey Payan4.

1 Programa de Medicina y Cirugía, Facultad de Salud, Universidad del Valle, Cali, Colombia.

2 Departamento de Microbiología, Facultad de Salud, Universidad del Valle, Cali, Colombia.

3 Departamento de Anestesiología, Hospital Universitario del Valle, Cali, Colombia.

4 Escuela de Bacteriología y Laboratorio Clínico, Facultad de Salud, Universidad del Valle, Cali, Colombia.

Correspondencia: Andrés Zorrilla-Vaca. Cll 4B # 36-00. Programa de Medicina y Cirugía, Facultad de Salud, Universidad del Valle, Cali, Colombia. 760026. Correo: andres.zorrilla@correounivalle.edu.co

RESUMEN

Introducción: Las recomendaciones clínicas para el manejo adecuado de anestésicos con características probióticas, tales como el propofol, son de gran importancia médica. Debido al amplio uso resulta indispensable comprender el tema del crecimiento microbiológico en este tipo de anestésicos siendo un tema de especial relevancia vinculado a las características asépticas de los procedimientos clínicos y a la eficacia de las medidas intrahospitalarias establecidas.
Objetivo: Realizar una revisión narrativa no sistemática a partir de la evidencia científica disponible sobre las desventajas de usar propofol sin el cuidado de medidas asépticas y las características probióticas del anestésico en cuestión.

Métodos y materiales: Se realizó una búsqueda en las bases de datos PUBMED/MEDLINE, OVID, ScienceDirect, Lilacs, Google Scholar, Scielo, que incluyó artículos de investigaciones científicas, revisiones sistemáticas, series de casos, cohortes, ensayos clínicos y reportes de casos entre 1977 y 2014.

Resultados: Se tuvieron en cuenta un total de 56 artículos para la realización de la actualización en el tema propuesto. Se destaca la existencia nula de estudios sobre el tema en Latinoamérica durante el período comprendido en la revisión.

Conclusiones: Basados en los riesgos descritos y el uso masivo del propofol hoy en día, se hace necesario conocer mejor el rol y la asociación entre infección y propofol para confirmar su papel en este tema a nivel regional, al igual que los cuidados que se deben tener en cuenta al momento de manipularlos.

ABSTRACT
Introduction: Clinical recommendations for the proper handling of anesthetics with probiotic characteristics such as propofol are extremely important in the operating theatres. Therefore, it is important to review literature about the microbiologic properties of propofol used in operating rooms; due to it is an especial topic of clinical relevance in which there are several implications such as the aseptic characteristics and the effectiveness of in-hospital protocols.
Objective: To complete a non-systematic and narrative review about the scientific evidence available of the disadvantages of the propofol use without aseptic techniques, and its probiotic characteristics.
Methods and materials: We conducted a research in data bases PUBMED/MEDLINE, OVID, ScienceDirect, Google Scholar, Scielo, which included original articles of scientific research, systematic reviews, analytical and descriptive studies, and also clinical trials. The interval of time that we used to make the review was between 1977 and 2014.
Results: The review was made taking into account just 50 articles. We highlight that in Latin America there were not articles about the topic during the time considered in the review.
Conclusion: According to the potential risks and the widespread clinical use, it is necessary to have regional knowledge about the disadvantages of propofol in matter of extrinsic contamination and also it is urgent to conduct studies about the association of propofol and infection, well described in stranger literature. And finally, from future regional studies we could postulate the current infectious status of propofol in Latin America.
INTRODUCCIÓN

En ocasiones durante la práctica médica se suelen emplear sustancias que tienen propiedades probióticas, es decir, que permiten o incluso estimulan el crecimiento de microorganismos.(1,2) Dentro de estas sustancias, se encuentra el propofol siendo un anestésico aplicado de forma intravenosa, con propiedades farmacocinéticas muy rápidas y que se suele usar como inductor a la anestesia general para procedimientos de corta y larga duración.

Las recomendaciones clínicas para el manejo adecuado de dicho anestésico con característica probiótica son de gran utilidad dentro de ciertos escenarios quirúrgicos.(3) Y por lo tanto, la necesidad de llevar un protocolo adecuado que minimice la probabilidad de presentar crecimiento bacteriano en sustancias que van entrar en contacto directo con pacientes, es fundamental, pues en caso de estar contaminados microbiológicamente conllevarían al desarrollo de infecciones posquirúrgicas.(4–7)

Debido a lo mencionado anteriormente, se hace necesario investigar y revisar convenientemente la literatura que trate sobre las propiedades microbiológicas del propofol usado en el medio hospitalario con el fin de aportar evidencia que permita plantear como hipótesis la existencia del potencial riesgo de contaminación extrínseca que tiene el propofol manipulado inadecuadamente y así mismo el riesgo de infección posquirúrgica asociado al mal uso de este anestésico ampliamente usado y preferido por muchos anestesiólogos.
METODOLOGÍA
Se realizó una búsqueda sin límites de idioma desarrollada en las base de datos electrónicas PUBMED/MEDLINE, OVID, ScienceDirect, Google Scholar, Scielo, que incluyó artículos de investigaciones científicas, revisiones sistemáticas, series de casos, cohortes y ensayos clínicos, entre 1979 y Agosto 2014, para la realización de una revisión narrativa no sistemática. Se utilizaron palabras en inglés, como: microbial growth, propofol, extrinsic contamination, anesthesia, case report. Para la búsqueda en español se emplearon las palabras “propofol”, “contaminación”, “crecimiento microbiológico”, “anestesiología”, “reportes de caso”. Se seleccionaron los artículos relevantes y las citas relacionadas que ayudan a comprender la fisiología y propiedades del propofol como agente de hipnosis, además de aquellos artículos que relacionaran el anestésico con crecimiento microbiológico o contaminación. Se incluyeron artículos relevantes para la interpretación y análisis de riesgo de infección posquirúrgica asociada a la administración del propofol. Tanto la búsqueda como la selección de los artículos se realizó de forma independiente por los diferentes autores, y cada investigador realizó lectura, análisis, asociación de nuevas referencias y construcción literaria para posteriormente ser analizada, validada (por el grupo de investigación) y corregida bajo el mejor estilo literario. La minoría de artículos incluidos de países Latinoamericanos es producto de la escasa investigación y publicación en este tema, y por lo tanto nos acarrea la responsabilidad de argumentarnos con información de países desarrollados en donde las condiciones sanitarias y de higiene son distintas. ETOMIDATO..?

RESULTADOS
Se tuvieron en cuenta un total de 50 artículos para la realización de la actualización en el tema propuesto. La presente revisión resalta el hecho de no haber encontrado estudios a nivel regional sobre la microbiología y el potencial probiótico del propofol. De esta forma, se sugiere la ejecución de nuevos estudios sobre la farmacovigilancia del propofol, en parte justificados por su uso sin aditivos antimicrobianos en la mayoría de hospitales de la red pública (Fig. 1), a pesar de que las farmacéuticas han empezado a comercializarlo junto con acompañantes quelantes como el EDTA (ver figura 2).
GENERALIDADES
Generalmente, el propofol está contenido en ampollas que suelen ser de vidrio y son usadas en quirófanos o también en Unidades de Cuidado Intensivo. El envase como tal tiene un tapón de caucho que facilita la extracción del propofol con jeringa. Al interior de la ampolla, el propofol tiene diversas presentaciones, una de ellas es la de una emulsión blanca cuya composición comúnmente es propofol 1%, excipientes aceite de soya, agua, glicerol, lecitina, hidróxido de sodio, sin preservativos y sin antimicrobianos (Fig. 1); la concentración del principio activo (1% = 10 mg/mL) y la cantidad del contenido en la ampolla (20 mL). En ciertos casos, se suelen encontrar otras sustancias que acompañan la composición genérica del propofol, tales como EDTA, sin embargo posiblemente por costos en la mayoría de hospitales públicos no optan por este tipo de presentaciones especiales debido a los costos.
El propofol puede ser usado para inducción de hipnosis mediante la administración de bolos intravenosos o para anestesia de mantenimiento mediante infusión continua. Los contextos en los que se usa el propofol son diversos, entre ellos están procedimientos quirúrgicos que necesiten sedación superficial y profunda de corta duración.
Los sitios de inyección de propofol son las líneas endovenosas, con extensiones o llaves de tres vías.
Características y ventajas
El propofol (2, 6-diisopropilfenol) es un anestésico general no pirogénico, catalogado como uno de los agentes hipnóticos más potentes y de corta duración con un inicio de acción cercano a los 40-60 segundos, con una vida media de 20 – 30 minutos mediante administración intravenosa. Entre los beneficios de la sedación por medio de propofol están incluidos su farmacocinética, sus efectos hipnóticos, su estabilidad durante el empleo del mismo, su perfil farmacológico seguro y sus propiedades inmunomodulatorias y anti-inflamatorias; además de tener ventajas que lo hacen muy ideal y casi usado universalmente para la inducción a la anestesia general, entre estas ventajas está el rápido despertar, menor proporción de pacientes con náuseas y emesis en el posquirúrgico.(8)
La farmacocinética del propofol es muy eficaz, pues actúa en forma casi inmediata ligándose fuertemente a proteína humanas (97 – 98%), albumina y eritrocitos; así mismo su metabolismo se debe a gluco y sulfoconjugación hepática, eliminándose los productos de degradación en un 88% por el riñón.(8) El mecanismo de acción de sus efectos hipnóticos es aún desconocido.
Mecanismo de acción
Se le ha correlacionado en gran medida su potencia con su liposolubilidad, además de tener evidencias sobre la depresión que este puede conllevar al sistema nervioso central (SNC) por su mediación en el sistema gabaérgico. Se sabe que el propofol produce la anestesia general por modulación selectiva de la actividad del receptor GABAA. Además de también interactuar con otros dos tipos de receptores del SNC: receptores de glicina y receptores nicotínicos de acetilcolina.
Actualidad sobre uso
El propofol ha sido ampliamente usado a nivel mundial desde su aprobación en 1989 por la U.S. Food and Drug Administration (FDA, por sus siglas en ingles). A partir de entonces se sabe que cada vez son más los anestesiólogos que prefieren el uso del propofol. Inclusive en la figura 2 de la presente revisión se logró mostrar este hecho observando al nivel de publicaciones y citaciones en la base de datos PubMed año tras año, desde 1979 hasta el 2014, evidenciando un comportamiento exponencial y dramático del interés investigativo sobre dicho fármaco.
MICROBIOLOGÍA EN PROPOFOL
En términos generales el riesgo de infección nosocomial está relacionado con el tipo de procedimiento clínico (invasivo o superficial) que se realice, su duración y los instrumentos quirúrgicos que se utilicen.(3) Sin embargo, el uso y la manipulación de agentes sedativos e inductores de anestesia general como el propofol también están implicados como factores de riesgo para el desarrollo de infecciones posquirúrgicas.(9,10) El uso intravenoso, la presentación en emulsión lipofílica y el contenido nulo de preservantes antimicrobianos (a nivel local, ver Figura 1) han permitido catalogar al propofol como un fármaco de elevado uso que tiene alta probabilidad de contaminación extrínseca,(4,10) y con alto riesgo ser reservorio de partículas exógenas de ser en caso de que la ampolla se encuentre expuesta al ambiente por tiempo prolongado.(11)
A pesar de la evidencia proporcionada por los artículos extraídos para la presente revisión, el efecto probiótico del propofol contaminado extrínsecamente y la incidencia de infecciones posquirúrgicas asociadas son aún motivo de controversia entre varios estudios.(12–16) Algunos autores defienden el uso del anestésico sin ser alarmistas con el uso de medidas asépticas,(13–15,17) mientras que otros siendo más conscientes consideran en gran medidas los riesgos de contaminación e infecciones asociadas a la manipulación excesiva de dicho anestésico.(12,16)

Actualmente, se conocen significativas tasas de incidencias de contaminación que permiten confirmar los riesgos que se corren durante la manipulación del propofol.(18–20) Dada las repercusiones clínicas que tiene la inadecuada manipulación del propofol, es por ello que las farmacéuticas reiteradamente mencionan el uso de un protocolo de especial cuidado para evitar el potencial riesgo de infección.(4) En este sentido las desventajas del propofol pueden llegar a tener un fuerte impacto negativo cuando existen conductas inadecuadas en la manipulación de las ampollas, en las condiciones de almacenamiento o en el tiempo y la forma de administración intravenosa.(18,19,21,22)
Los estudios incluidos en la revisión permitieron identificar que existe crecimiento tanto de bacterias como de hongos, promovido a su vez por la contaminación de jeringas que contienen soluciones de propofol. Entre los microorganismos frecuentemente asociados a la contaminación intra-hospitalaria del propofol están Staphylococcus aureus,(5,6,20,23) S. epidermidis,(24) Candida albicans,(25,26) Serratia marcescens,(27,28) Klebsiella pneumoniae,(27,28) Enterobacter cloacae,(29,30) y Pseudomonas aeruginosa.(5,6,20,25,31–33) También existen reportes sobre la estabilidad prolongada que adquiere del Virus de la Hepatitis C cuando es cultivado in-vitro en medio de propofol.(34) Otros estudios microbiológicos incluso relacionan el crecimiento bacteriano con el aumento proporcional de endotoxinas bacterianas en las soluciones de propofol.(20) Se ha llegado a confirmar el gran crecimiento de E. cloacae en propofol y al mismo tiempo su asociación con el riesgo de mortalidad debido a endotoxemia que puede ocurrir en poco tiempo tras ser usado en pacientes.(29,30,35)
Así mismo, el uso del propofol tiene otras desventajas que frecuentemente no son muy tenidas en cuenta a la hora de usarlo en la práctica médica. Entre ellas está el conocido síndrome de infusión de propofol, caracterizado por la hipoxia, hipoperfusión, dislipidemias y otras alteraciones.(36) Otras desventaja son las frecuentes complicaciones cardiopulmonares al momento de infusiones de propofol durante colonoscopias, entre otros.(37)
A continuación se muestran brevemente los resultados de las investigaciones seleccionadas con el fin de aportar el soporte necesario para demostrar que la problemática podría llegar a convertirse en un problema de salud pública:
Estudios analíticos
Existen estudios analíticos que aportan evidencia clínica sobre el riesgo de adquirir infecciones por el uso inadecuado del propofol y su consecuente contaminación. En un primer momento McNeil et al. evaluaron el riesgo de adquirir infecciones fúngicas originadas a partir de inóculos en propofol (RR 8.8; p=0.048) y deficientes condiciones asépticas durante su administración.(25) En otro estudio Henry et al. a partir de un estudio de casos y controles determinaron los factores de riesgo asociados a infección y concluyeron que la infusión de propofol era un importante factor de riesgo (OR 22, IC 95% 2.1 - 550).(31) Al mismo tiempo, Heldmann et al. estudiaron el riesgo de infecciones tras cirugías veterinarias por el uso de propofol en animales, obteniendo significancia estadística (OR 3.8, IC 95% 1.5 – 9.9).(33) En otro estudio, Bennet et al. estudiaron varios hospitales con brotes de infecciones posquirúrgicas en los cuales se sospechó el propofol como causa primaria.(6) Posteriormente, Muller et al. también confirmaron una fuerte asociación entre infección y el uso del propofol sin antimicrobianos, en donde 7 de 17 (7/17) pacientes expuestos a propofol desarrollaron infección, mientras que ninguno de 18 (0/18) pacientes no expuestos al propofol desarrollaron infección.(38) Ahora bien, el propofol no sólo muestra tener efectos en bacterias u hongos, sino también se conoce que tiene efectos en la transmisión del virus de la Hepatitis C usando el anestésico bajo malas técnicas asépticas en quirófanos.(39,40)
Entre los estudios analíticos, el más reciente y que abarca con mayor exactitud el tema ha sido el de Haddad et al, en donde a partir de análisis multivariado (aOR) logran concluir que el inadecuado uso del propofol incrementa en 1.89 veces el riesgo de desarrollar infección posquirúrgica y 1.91 veces el riesgo de sufrir sepsis y eventos severos como choque séptico, lo cual demuestra una vez más lo preocupante en que se puede convertir esta problemática a la cual anestesiólogos se enfrentan diariamente.(28)
En el mismo estudio también se tiene en cuenta la dosis de propofol utilizada y a partir de ello se observó un incremento de eventos infecciosos para las dosis mayores a 357 mg con riesgos que alcanzan 2,37 veces (IC 95%: 1.28 – 4.40), mientras que para dosis iguales o menores a 357 mg se tiene un riesgo de 1,48 (IC 95% 0.78 – 2.82), lo cual permite denotar una diferencia significativa entre las dos categorías. En el mismo estudio no se encontró relación entre mortalidad y el uso de propofol. En el estudio se reportó que los patógenos más frecuentes asociados al uso de propofol fueron (Klebsiella pneumoniae y Serratia marcescens), los cuales fueron cultivados a partir de las ampollas del propofol usado. Como conclusión los autores determinaron que la razón más probable de la contaminación extrínseca del anestésico fue el uso de una única ampolla para múltiples pacientes. Por otro lado, los anestesiólogos han asociado el riesgo de contaminación con el tiempo entre la apertura de la ampolla, la preparación y la administración, al igual que su mantenimiento a temperatura ambiente.
La contaminación bacteriana del propofol y su uso posterior se ha asociado en varias ocasiones a reacciones adversas y complicaciones posquirúrgicas, de las cuales las de mayor importancia son el síndrome de disfunción multiorgánica fatal, la acidosis láctica severa, la rabdomiólisis, la insuficiencia renal y el colapso cardiovascular.(41,42)

A pesar de todo lo anterior, el propofol es aún el anestésico de uso frecuente debido a sus costos y su rápida farmacocinética, a pesar de los riesgos de infección a los que se ha relacionado.
Existen varias teorías que explican el aumento del riesgo de infección por la administración de propofol. Entre ellas está la disminución de la actividad inmune de los monocitos y los neutrófilos, y consecuentemente el aumento de la vulnerabilidad de los individuos expuestos. Estudios in-vitro han demostrado reducción significativa de la actividad de leucocitos y polimorfonucleares.(43) Otros estudios han atribuido dichas propiedades a la composición lipídica del propofol, la cual posiblemente bloquea el sistema monomacrofágico y por ello se reduce parcialmente la actividad fagocítica del sistema inmune.(44) Otro aspecto está ligado al aumento de los niveles de ácidos grasos en sangre cuando las infusiones de propofol son largas, debido a las altas dosis de ácidos grasos proinflamatorios omega 6.(45) Krishnan et al se refiere específicamente a este último compuesto por su estrecha relación con el riesgo de adquirir infecciones en UCI, sobre todo en pacientes tratados con propofol y reportados con elevadas tasas calóricas.(46)
Curiosamente, existen otros anestésicos generales de corta duración en los cuales se ha demostrado, contrario al propofol, actividad antibacteriana tal como el remifentanilo. El caso fue propuesto por Apan et al. quienes compararon la efectividad antibacteriana in vitro del remifentanilo a diferentes concentraciones en combinación con el propofol, obteniendo resultados positivos y retraso de crecimiento para cepas de S. aureus, P. aeruginosa, E. coli, C. albicans y S. epidermidis. El estudio concluyó que el compuesto de glicina del remifentanilo es un agente bacteriostático en concentraciones mayores a 100 µg/mL.(47)
Estudios de tipo descriptivo
En segundo lugar, otros estudios descriptivos han estimado la incidencia de contaminación de ampollas de propofol. Por un lado, Farrington et al. establecieron una incidencia de contaminación del 6.0% (3/50) de las ampollas usadas en una Unidad de Cuidado Intensivo.(48) Un año más tarde, Webb et al obtuvieron retrospectivamente un valor de 5,9% (18/302) en Unidades de Cuidados Intensivos,(19) mientras que Soong et al relacionaron la contaminación con el efecto multidosis de propofol obteniendo una incidencia de 4,9% ampollas contaminadas.(49) McHugh et al reportaron 6,3% de incidencia (16/254) de propofol contaminado administrado en jeringas durante un tiempo promedio entre 11,6 a 28,8 minutos.(18)
Recientemente, en el año 2013 Chen et al. reportaron cuatro pacientes con infecciones nosocomiales consecutivas cuya primera sospecha de causalidad fue la contaminación extrínseca por endotoxinas en las jeringas utilizadas para la inyección de propofol. En estos casos, se detectaron los patógenos de los pacientes, coincidiendo con las partículas tóxicas presentes en las jeringas.(29)
ALTERNATIVAS Y RECOMENDACIONES
Debido a los múltiples eventos de infección causados por la exposición de propofol contaminado,(7) la comunidad científica ha establecido métodos directos y técnicas para prevenir el crecimiento bacteriano en propofol. Hoy en día se han implementado estrictas normas recomendadas tanto por las empresas manufactureras como por prestigiosas instituciones como el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), con la finalidad de disminuir la ocurrencia de infecciones iatrogénicas causadas por la contaminación extrínseca del propofol. Entre las normas se encuentran:(50–52)


  • El uso de técnicas asépticas durante su administración.

  • La desinfección del exterior de las ampollas inmediatamente antes de abrirlas.

  • El uso de jeringas únicas para cada uso y en lo posible el paso de una única infusión para cada paciente con una duración menor a las 12 horas.(51,52)

  • La preparación de las jeringas de propofol en condiciones asépticas inmediatamente antes del procedimiento anestésico.

  • El almacenamiento a una temperatura entre 4°C y 22°C.

  • El uso de una misma ampolla para varios pacientes continúa siendo un aspecto en discusión.(51,53)


La aplicabilidad de las normas mencionadas anteriormente ha sido cuestionada en ocasiones en gran parte debido al afán desmedido de ahorrar al máximo residuos y las precarias condiciones económicas en las cuales se encuentras los sistemas de salud en Latinoamérica, sin embargo se ha llegado a conocer que aproximadamente un 96.3% del personal médico suelen descartar cada jerínga de propofol después de un único uso, pero por otro lado sólo un 19.8% limpian las ampollas antes de ser usadas.(54)
Como alternativa para evitar riesgos de contaminación, está el uso del agente quelante EDTA (ethylene diamine tetraacetic acid), el cual ha sido implementado por la mayoría de empresas manufactureras tanto en Norte América como en Europa,(55) quienes han decidido utilizar el compuesto como retardante de la tasa de crecimiento bacteriano, pues existe evidencia de que dicho agente quelante limita el crecimiento de bacterias que pueden llegar a contaminar el anestésico debido deficientes procesos de manipulación y almacenamiento.(13) La FDA ha aceptado únicamente dos compuestos que pueden acompañar el contenido de propofol: el EDTA y sodium metabisulphite, sin embargo según la literatura, existen artículos en el que el EDTA no mostró reducción significativa de microorganismos puestos experimentalmente en propofol y otros estudios no prefieren el uso del último compuesto dado que puede alterar la estabilidad de la emulsión de propofol.
A modo de reflexión, existen estudios que atribuyen a los anestésicos locales propiedades de lisis bacteriana y actividad bacteriostática,(14,15) lo que permite postular que puedan acompañar a las soluciones probióticas como el propofol, y retardar el crecimiento bacteriano. Dado que el propofol no viene acompañado de persevantes ni de agentes antimicrobianos (Ver figura 1) su combinación con sustancias antibacterianas, sería deseable, tanto por aliviar el dolor generado al aplicar el propofol como por inhibir el crecimiento bacteriano. Un ejemplo de esto es el acompañamiento con lidocaína, usada en presentación intravenosa teniendo en cuenta que no debe ser combinada con el propofol al mismo tiempo debido al riesgo de formación de micelos.(56)
Finalmente, de acuerdo con los resultados de futuros estudios desarrollados a nivel local que abarquen esta problemática se podrían indicar aspectos de mejoramiento relacionados con la manipulación y almacenamiento del propofol, para reducir las posibilidades de infección nosocomial y otras morbilidades de gran importancia clínica.
CONCLUSIONES
Es necesario conocer a nivel regional la incidencia de contaminación del propofol usado en cirugías o en unidades de cuidado intensivo con el fin de aportar evidencia que permita plantear en un futuro el riesgo de infección posquirúrgica asociada a la atención en salud en los pacientes llevados a procedimientos quirúrgicos en los que se emplee este fármaco.
Posiblemente, a nivel nacional existen diariamente casos de infecciones asociadas al manejo del propofol (sin agentes antimicrobianos) que afectan a la población más vulnerable al interior del medio hospitalario. Es por lo anterior que futuros estudios en esta hipotética asociación permitirían direccionar adecuadamente nuevos esfuerzos y recursos propios del sistema de salud con el fin de disminuir la morbimortalidad de los pacientes.
Por otra parte, cabe mencionar la cantidad de facetas que muestran los anestésicos generales, pues entre sus características está la dualidad probiótico (propofol) –antibacteriano (remifentanilo), que permitiría valorar los métodos de manipulación de los anestésicos por parte del personal encargado y también evaluar el riesgo de la contaminación del propofol como medio ideal para el crecimiento bacteriano.
FINANCIACIÓN
La financiación de esta revisión es con recursos propios y asesoría de la Universidad del Valle (Cali, Colombia) y del Departamento de Anestesiología del Hospital Universitario del Valle “Evaristo García” (Cali, Colombia).
RESPONSABILIDADES ÉTICAS
Conflicto de intereses

Los autores declaran que no existe ningún conflicto de intereses.

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FIGURAS

Figura 1.

Fig. 1. Imagen de etiqueta de ampolla de propofol usada en quirófano de un hospital de referencia de la red pública del suroccidente de Colombia. Se resalta en color rojo la indicación sobre el contenido nulo de aditivos antimicrobianos que suelen acompañar el propofol como medida de precaución.

Fuente: Autores.

Figura 2.



Fig. 2. Etiqueta de una ampolla de propofol comercializada por una farmacéutica internacional. La fecha (negra) muestra la indicación sobre el contenido de EDTA como agente antimicrobiano que previene el riesgo de crecimiento de microbiológico por contaminación extrínseca.

Fuente: http://www.fda.gov/downloads/Drugs/DrugSafety/DrugShortages/UCM207301.pdf


Aprobación de la FDA
Figura 3.

Fig. 3. Aumento exponencial del número de publicaciones indizadas en PubMed (con la búsqueda mediante la palabra “propofol”) desde 1979 hasta el 2014, refleja el creciente uso del propofol en salas de operación y demás escenarios hospitalarios. La flecha (roja) muestra la introducción del anestésico al mercado norte americano, el cual una vez fue aprobado el anestésico por la FDA (1989), se evidenció un aumento dramático en el interés de investigar sobre este. *Fuente: autores.

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