Espacio Curricular: Conocimientos del Área Tecnológica




descargar 372.69 Kb.
títuloEspacio Curricular: Conocimientos del Área Tecnológica
página6/10
fecha de publicación19.01.2016
tamaño372.69 Kb.
tipoDocumentos
b.se-todo.com > Biología > Documentos
1   2   3   4   5   6   7   8   9   10

CIENCIA

- Orientada al conocimiento.

- Soluciona interrogantes.

- Inquisidora.

- Nuevo conocimiento como producto originado en el análisis.

TECNOLOGÍA

- Orientada a las necesidades.

- Soluciona problemas prácticos.

- Constructiva.

- Nuevo objeto tecnológico como producto originado en la síntesis.

Otro nivel de diferenciación se da entre técnica y tecnología; en él se pueden identificar particularidades como:

TÉCNICA

- Procedimental.

- Concepción neutra, aislada, descontextualizada.

- Orientación fabril - productiva.

TECNOLOGÍA

- Procesual.

- Sistémica.

- Concepción comprometida, relacionada, contextualizada.

- Orientación socio - productiva.
La educación tecnológica y su integración con otras disciplinas.

Haremos un breve comentario sobre la vinculación de la educación tecnológica con otras áreas del conocimiento y cómo puede colaborar en la formación integral de los alumnos.

Área socioeconómica

Puede contribuir a que el alumno se forme como:

Usuario consciente de la utilidad que puede esperar de los objetos tecnológicos, de la necesaria economía de recursos naturales y de energía, y de los problemas y restricciones que impone su uso en relación con el medio ambiente.

Conocedor de los fundamentos tecnológicos de muchas restricciones y obligaciones sociales necesarias para lograr un desarrollo sustentable y en equidad.

Consumidor informado tecnológicamente y conocedor de las necesidades que fueron la génesis de los objetos, así como de la problemática de la producción.
Área política

Puede ayudar para que el alumno, como ciudadano, tome conciencia de:

• Las obligaciones y derechos en cuanto a normas constructivas, de producción, de distribución y de consumo de los productos tecnológicos, y la importancia de su cumplimiento y su constante renovación.

• La vinculación entre tecnología y política; la importancia de las decisiones políticas en materia de tecnología.

• Su responsabilidad y su poder de decisión, ya sea directo (poder de compra, etc.) o indirecto (a través de las organizaciones intermedias o de sus representantes políticos), en los temas tecnológicos.

• Las múltiples alternativas que ofrece la tecnología y las posibilidades de crear nuevas, permite seleccionar progresivamente las más oportunas. La innovación y la optimización tecnológica son herramientas que la sociedad debe manejar y saber cómo, cuándo y a través de quiénes utilizarlas.

Área científica

Puede lograr que el alumno advierta la importancia y utilidad del desarrollo científico, y que aprenda a utilizar sus métodos y conocimientos en el accionar tecnológico.

Área matemáticas

Puede hacer que el alumno aprenda a:

• Valorar las matemáticas como herramienta imprescindible en la realización de proyectos y obras.

• Descubrir su papel sintetizador y operativo en los modelos matemáticos más simples.

Área lenguaje

Puede coadyuvar a que el alumno entienda:

• El valor del lenguaje, ya sea escrito, oral o visual como código de comunicación y la importancia de saber pasar de un código a otro.

• El poder que tiene la comunicación en el mundo contemporáneo.

Área estético-artística

Puede ayudar a que el alumno advierta:

• Que los productos tecnológicos son también vehículos portadores de un mensaje estético y cultural.

• Que los productos tecnológicos de uso cotidiano modelan nuestra percepción en lo estético-artístico.

• Que las nuevas tecnologías provocan impactos también en el arte.
La Tecnología como Conocimiento Complejo

A lo largo de estas páginas hemos intentado presentarle a la tecnología como una actividad que integra saberes multidisciplinarios y complejos.

“Muchas personas tienen una clara visión general según la cual un tecnólogo sirve a fines sociales mediante el uso de la ciencia –cuando ésta se encuentra disponible y con técnica o empirismo –cuando falta la ciencia. Su producción puede adquirir la forma de bienes (por ejemplo maquinaria y materiales), o de sistemas y servicios (por ejemplo un plan para incrementar el tráfico y que, sin peligros, pueda abarcar un aeropuerto, una red de carreteras o un sistema ferroviario). Generalmente emplea metodología conocida; pero, allí donde ésta es insuficiente, improvisa con lo desconocido y, a veces, con ello genera nueva ciencia. Así posee campos de actividad en común con los científicos,

los comerciantes, los artesanos y los artistas. No siempre ha dispuesto de la ayuda de la ciencia y obtuvo gran parte de su fuerza inicial de la artesanía y la tradición, de las que dependían la medicina y la metalurgia modernas.

Siempre ha necesitado percepciones acerca del mercado y de las necesidades sociales, a menudo de un tipo más imaginativo que el que le proporcionan muchos comerciantes (la visión de Henry Ford acerca de la aceptabilidad masiva de los automóviles baratos y las visiones de J.K. Brunel sobre ferrocarriles y grandes buques, iban mucho más allá de la ortodoxia). Y, aunque suele emplear métodos lógicos, es arrastrado a menudo por percepciones artísticas y produce resultados artísticos en forma de puentes y edificios atractivamente diseñados y emplazados, objetos de grácil aerodinámica, y esquemas y estrategias intelectualmente gratos [...] El científico, en un extremo de su trabajo (como el estudio de la astronomía, la electricidad o la materia) se preocupa por ideas y cosas, ya que su satisfacción puede ser la contemplación de una correlación o modelo que encaje (por ejemplo la teoría de la relatividad o la del quanta). El comerciante, en su postura más ortodoxa, junta cosas y gente sin muchas ideas. El artista, que a veces puede trabajar sólo con ideas, suele

preocuparse más por las ideas y las personas, con alguna atención hacia las cosas [...] Cabe mostrar entonces que entre las actividades del artista, el comerciante y el científico; el tecnólogo ocupa la mitad y entra en contacto con todos...”

El conocimiento tecnológico presenta características complejas porque en él se conjugan y convergen distintos tipos de saberes que hacen a la concepción de un producto y a la innovación tecnológica.

En Síntesis

Hasta aquí le hemos presentando algunos de los rasgos propios de la tecnología, que resultan significativos para comprenderla y reconocerla.

• la tecnología da respuesta a necesidades y a demandas sociales;

• se plantea como una actividad creativa;

• aparece frecuentemente vinculada con artefactos;

• se asocia con la técnica y con la ciencia;

• se despliega en ciclos de innovación,

• abarca conocimientos complejos.

A estas características propias del área se agregan otras que tienen que ver con las peculiares relaciones que la tecnología establece con la ciencia y con la sociedad.
Abarcaremos en este título las relaciones que la tecnología establece con otros campos del conocimiento, de la práctica y del hacer:

• con la ciencia,

• con los procesos culturales y sociales,

• con el poder,

• con el trabajo y la producción,

• con el mundo de la cultura,

• con el ambiente.
Tecnología y Ciencia

El científico explora lo que existe y el ingeniero (o el tecnólogo) crea lo que nunca ha existido.

Theodore von Karman

Con frecuencia se concibe a la tecnología como concreción del conocimiento científico.

En esta línea de pensamiento, la ciencia toma el estatus de “madre de la tecnología” y el desarrollo tecnológico deviene, entonces, casi exclusivamente, como aplicación del conocimiento científico.

Esta visión es incorrecta. Pese a que aún no existe una epistemología o teoría del conocimiento tecnológico lo suficientemente depurada, en los últimos años se están haciendo algunos intentos

para clarificar y diferenciar las lógicas y los modelos que estructuran a la ciencia, por un lado, y a la tecnología, por el otro.

Puntualicemos algunas particularidades que las diferencian.

La ciencia tiene un fuerte perfil descriptivo, basado esencialmente en la explicación del mundo natural y social, a partir del estudio y del análisis de lo que ya existe. Su método es el científico: ideaciones creativas, ensayos de laboratorio, análisis, formulación de hipótesis, comparación y contrastación de resultados con sus colegas, diseño de experimentos para verificar las explicaciones anticipatorias, etc.

El tecnólogo –en su proceso de producción– también realiza algunos de estos procedimientos; pero, el eje de su actividad es, fundamentalmente, el desarrollo de algún producto concreto que pueda dar lugar a la solución de un problema. Para él, lo importante es que los productos o procesos que diseña resuelvan la necesidad que les dio origen, más que explicar con detalle los principios científicos de su funcionamiento.

De hecho, gran cantidad de productos de la tecnología vieron la luz aún antes de que la ciencia pudiera explicar por qué funcionaban. Para el tecnólogo, la metodología de trabajo esencial está centrada en el Proyecto Tecnológico.
Conocimiento Científico

Desarrolla teorías que pretenden explicar la realidad.

Adopta un esquema de trabajo basado en el método científico.

Sintetiza sus resultados en leyes, principios, axiomas, etc.

Es de amplia circulación y difusión para su contrastación y prueba por la comunidad científica.

Construye teorías científicas, leyes y principios que apuntan a generalizaciones universales.

Conocimiento Tecnológico

Desarrolla saberes que pretenden solucionar las necesidades y demandas de la sociedad.

Adopta un esquema de trabajo basado en el método de proyectos.

Sintetiza sus resultados en productos tecnológicos que pueden ser tangibles o intangibles.

En muchos casos suele ser “secreto industrial”.

Construye productos tecnológicos que suelen llevar una impronta regional o local.
Por cierto, un tecnólogo debe estar al tanto de las leyes y descubrimientos científicos de su época, para no plantearse la “creación de productos imposibles”; pero, aún en estos casos, la ciencia debe ser tomada con cierta cautela por los tecnólogos; si no hubiera sido así, hoy no existirían ni los automóviles, ni los aviones, ni las grandes catedrales, ni las transferencias de enormes volúmenes de información digital por la red telefónica..., ya que, en todos estos casos, el saber científico del momento negaba toda posibilidad de existencia a estos productos y procesos que, en definitiva, se

efectivizaron, cambiando la vida del hombre.

En el siglo IX, los árabes inventan el sistema del flotante para mantener constante el agua de los bebederos de sus caballos (un sistema parecido al de muchos depósitos de descarga de agua de los inodoros); recién diez siglos después, Maxwell presenta y desarrolla la teoría que explica su funcionamiento.

Las cerillas (los fósforos) son fabricadas ya en el año 577, antes de conocerse las teorías del calor que datan del siglo XIX.

La utilización de las primeras redes de gas natural se registra en el 750 de nuestra era, cuando los chinos, buscando salmuera, descubren pozos con emanaciones de gases que ardían y construyen gasoductos de varios kilómetros de longitud con cañas de bambú, en los que lograron una eficiencia notable. Una gran cantidad de hogares disponía de hornos que funcionaban con este gas natural distribuido por red.

La imprenta de Gutenberg, los antibióticos, las vacunas, la máquina de vapor que remodela Watt, la lámpara incandescente de Edison, la lanzadera volante de Kay que permite el surgimiento de la industria textil..., son algunos de los ejemplos de cómo la tecnología logró resolver problemas de la vida cotidiana, aún antes de que existiera un soporte científico para ello.

Sin embargo, el enorme crecimiento de las ciencias a partir del siglo XIX y su contribución permanente a los procesos tecnológicos, ha llevado al establecimiento de una relación estrecha de mutua influencia, en la que ambas –tecnología y ciencia– se realimentan, nutren y modifican.

Hoy es casi imposible hablar de ciencia y tecnología por separado porque –aunque sus objetivos sigan siendo: para una, el entendimiento y la explicación conceptual de la realidad; y, para otra, la satisfacción de una cierta necesidad de la sociedad, en base a la concepción de productos es su estrecha relación la que permite el logro de ambos fines en forma más efectiva.

Un ejemplo de esta interrelación: la computadora, un producto tecnológico de nuestros días, ha permitido el avance espectacular de muchos campos de la ciencia, como lo son el de la biología y el de la genética. Y, a su vez, estos avances han generado nuevas tecnologías, con nuevos productos que hasta este momento no existían. Esta relación entre ciencia y tecnología genera un factor de asociación extremadamente importante y sobre el que se basa gran parte del desarrollo de la sociedad de nuestro tiempo.

Los resultados más impactantes de esta unión son, sin duda alguna, la velocidad del cambio tecnológico y la producción de conocimiento que se incrementa día a día de manera espectacular.
Tecnología y Procesos Culturales y Sociales

Al producir nuevos procesos y productos, la tecnología modifica nuestro entorno cotidiano y los escenarios en los que se desarrollan las más diversas actividades de nuestra vida.

Aunque muchas veces esto pasa desapercibido, el accionar tecnológico del hombre constituye uno de los elementos estructurantes y organizadores más importantes de la vida humana y del desarrollo social en su conjunto.

En la Era Industrial, las innovaciones tecnológicas que dieron lugar a las fábricas productoras en serie, cambiaron no solamente las actividades y la forma de trabajar de las personas sino, además, algo tan íntimo como la estructura y el funcionamiento de su propia familia.

“Al desplazarse la producción económica del campo a la fábrica, la familia dejó de trabajar como una unidad. Con el fin de liberar trabajadores para la fábrica, las funciones claves de la familia hasta ese momento, fueron encomendadas a las escuelas; el cuidado de los ancianos fue puesto en manos de las casas de beneficencia o asilos.

Por encima de todo, la nueva sociedad necesitaba movilidad. Necesitaba trabajadores que siguieran de un lugar a otro los puestos de trabajo. Agobiada bajo la carga de parientes ancianos, enfermos incapacitados y gran número de hijos, la familia extensa era cualquier cosa menos móvil.

Por lo tanto, comenzó a cambiar gradual y dolorosamente la estructura familiar. La familia nuclear –padre, madre y unos pocos hijos– se convirtió en el modelo moderno standard socialmente probado de todas las sociedades industriales, de países tanto capitalistas como socialistas. Incluso en Japón, donde el culto a los antepasados otorgaba a los ancianos un papel excepcionalmente

importante, la gran familia multigeneracional estrechamente unida comenzó a derrumbarse a medida que avanzaba la segunda ola (el cambio tecnológico de la era industrial)”. (Toffler, Alvin: La Tercera Ola).

Toda innovación tecnológica produce cambios, no solamente en el mundo de la producción de bienes y servicios sino, además, en todos los aspectos culturales y sociales que se encadenan con él.
Tecnología y Poder

Una característica importante del conocimiento tecnológico es su valor comercial en algunos casos, estratégico que hace que, a diferencia del científico, sea transferible solamente a través de un permiso especial o una transacción comercial.

Para el científico, la publicación de sus conocimientos en papers que circulan prácticamente por todo el mundo, es casi una obligación que contrae por su pertenencia al mundo de la ciencia. Quien primero publica es quien se arroga la autoría de dicho conocimiento, aunque algún otro colega lo haya hecho antes sin haber tomado la precaución de la publicación. De alguna forma, la carrera del científico como tal depende de los trabajos que publica.

De modo distinto, el conocimiento tecnológico generalmente se salvaguarda del conocimiento público como “secreto industrial”.

Esta cualidad del conocimiento tecnológico está relacionada con el valor comercial enorme que muchas veces encierra el desarrollo de un determinado producto, así como el valor estratégico desde el ejercicio del poder que esto implica, tanto en lo político como en lo económico.

El conocimiento tecnológico no se comunica con tanta facilidad como el científico, porque sus autores (o propietarios de la idea) lo mantienen celosamente guardado. En este contexto, según M. Bunge: “la tecnología se convierte en mercancía, un bien de capital ...”

Las patentes, las franquicias, el know-how, los paquetes tecnológicos globales, los sistemas “llave en mano”, etc. son algunos de los nombres que reciben distintos aspectos del conocimiento tecnológico, que conllevan un carácter económico y estratégico, al generar relaciones de dependencia y de poder.
Tecnología, Trabajo y Producción

Para reflexionar acerca de la mutua relación entre tecnología, producción y trabajo, le sugerimos la lectura del siguiente artículo:

La muerte de la carrera

Dentro de diez años, tus habilidades laborales sean probablemente obsoletas. Clifford Anderson se quedó sin su trabajo. Pero, ¿se quebrará este ingeniero electrónico del Valle del Silicio por esta vuelta del destino? No del todo. Su primer empleador, la Corporación Zycad, lo dejó afuera, no porque su desempaño haya sido pobre sino porque la compañía recortó el staff del departamento

en el que trabajaba. Anderson ve en el inesperado sacudón en su carrera una oportunidad para aprender habilidades nuevas antes de que la nueva tecnología elimine la necesidad de la expertez que hoy él tiene. Por eso, ha vuelto a su alma mater, la Universidad de Santa Clara, donde está cursando un segundo master en ingeniería informática. Cuando termine sus estudios, espera, no habrá déficits de compañías ávidas de tomarlo como consultante.

Para un hombre de la generación del padre de Clifford Anderson, que lo inviten a dejar la compañía podría considerarse una humillación devastadora; no importa cuáles fueran las razones. Pero, cada vez menos trabajadores de hoy en día tienen la expectativa de pasar su vida laboral en el mismo campo de trabajo, en una misma compañía. ‘Nuestros padres vivieron en la idea que tú terminabas

los estudios, entrabas en un trabajo de tiempo completo, y vivías y trabajabas en el mismo sector de la sociedad hasta que te retirabas’, dice Patricia Hewitt, directora delegada del Instituto de Políticas Públicas de Investigación de Londres. ‘Esta idea está prácticamente perimida’. En la Escuela de Negocios de Columbia, en Nueva York, la directora de carreras Elizabeth Katsivelos comenta que los estudiantes ‘son cautos en cuanto a que el camino de la carrera laboral no es tan largo como lo fue alguna vez’. Los trabajadores que van a tener que sobrevivir en el futuro, dice, ‘son aquellos que

son conscientes del margen de cambio, tolerantes a la ambigüedad y abiertos a aprender nuevas destrezas’. Tienen escasas alternativas. Muchas de las condiciones que hacían posible una carrera para toda la vida, están desapareciendo.

La tecnología evoluciona tan rápido que, según estima Hewitt, la vida de las habilidades laborales raramente excede los diez años.”

Si bien la tecnología no es el único factor que impulsa estos cambios a los que se refiere el artículo de Newsweek, constituye un motor importante que, con frecuencia, actúa como catalizador de transformaciones en el mundo del trabajo, provocando importantes cambios en las formas a través de las cuales el hombre produce.

Estos esquemas laborales y productivos dependen estrechamente de las innovaciones y requieren de grandes esfuerzos educativos y sociales para que se produzca su acomodamiento a cada nueva modificación que aparece en el mundo del trabajo.

Los requerimientos de las empresas ya no son los mismos que hace apenas diez o veinte años, por lo que un trabajador del siglo XXI debe poseer destrezas y saberes muy distintos a los que poseía poco tiempo atrás.

La aparición de nuevas tecnologías, con intervalos cada vez más cortos, contribuye a generar nuevas demandas laborales. Esto se refleja en los cambios que se producen en la forma de hacer las cosas en el mundo del trabajo y en la aparición de nuevos puestos laborales. Actualmente en Estados Unidos, Japón, Europa y aún India, la Internet genera una importante cantidad de puestos de trabajo que hasta hace pocos años eran inexistentes y difíciles de imaginar.

Esta característica del desarrollo, nos debe hacer reflexionar sobre la necesidad imperiosa de que la educación de nuestros alumnos y el trabajo en el área de la Educación Tecnológica, hagan particular hincapié en los aspectos relacionados con la adaptación al cambio y el desarrollo de una visión prospectiva que permita a los jóvenes, en la medida de los posible, prever situaciones de cambio constante en su contexto de integración ocupacional.


Analicemos estos fragmentos de otro artículo periodístico:

La era tecnológica (o electrónica) puede desintegrar a la sociedad

La revolución tecnológica es un arma de doble filo que puede llevarnos a la desintegración, dejando afuera del mercado a millones de trabajadores.

En el año 2005, solamente el 2% de la mano de obra del mundo será de trabajadores de fábrica. La revolución tecnológica puede crear un renacimiento para la civilización humana, liberándonos para acceder a más tiempo libre; o bien, puede llevarnos a una gran desintegración, dejando afuera a las

masas de trabajadores, habrá que acortar las horas de trabajo por persona en la semana; ahora, estamos disminuyendo el número de trabajadores, pero no las horas que trabajan...” (En: Diario Los Andes. 25 de mayo de 1997).

Analicemos

Para aclarar el sentido de este artículo, usted puede considerar algún hecho en el que la tecnología aparezca como causante o protagonista de conflictos sociales, en el contexto del trabajo y de la producción. Por ejemplo:

• La afirmación «El desarrollo tecnológico genera desocupación», ¿es cierta en cualquier contexto?

• ¿Por qué los países más desarrollados tecnológicamente tienen menos desocupación?

• En una visión lineal del futuro, ¿todos estaremos sin trabajo por culpa de la tecnología?
Tecnología y Mundo de la Cultura

El desarrollo tecnológico también genera acciones que modifican nuestra cultura y la percepción que tenemos de ella, especialmente en el mundo del arte.

El arte, como reflejo de sentimientos, deseos, anhelos y esperanzas de los hombres que componen una sociedad, es uno de los campos que mayores modificaciones sufre en su contacto con la tecnología.

El arte que se viene

A mediados del siglo pasado, la aparición de los pomos de pintura, que permitían llevar todo el atelier en una valijita, liberó a los artistas del encierro de los estudios y les ofreció la amplitud de los espacios abiertos. El resultado fue la revolución impresionista, que empezó a representar los efectos de la luz natural, intentando capturar la magia de la atmósfera.

Del mismo modo, la informática y la electrónica están pariendo una nueva generación de artistas que, en lugar de esgrimir el pincel, empuñan la videocámara o teclean en sus computadoras. El manejo de la luz, base de las artes visuales, está llegando casi a la intimidad de los fotones, y provoca nuevas expresiones y lenguajes insospechados.

‘En las grandes muestras internacionales las bienales de Venecia y San Pablo, por ejemplo, más del setenta por ciento de las obras ya no son pinturas convencionales, sino instalaciones’, comenta el crítico de arte Jorge Glusberg. En las instalaciones, los artistas hacen de arquitectos e “inventan” un espacio usando todo lo que les brinda la tecnología: videos, holografías, esculturas o pinturas tradicionales.

Las holografías, por ejemplo, recrean la realidad con la magia del rayo láser: el objeto tridimensional, casi una escultura de luz, está pero no está. Esta tecnología, junto con otros dispositivos, ya está haciendo surgir –por ahora en forma experimental las ficciones tridimensionales.
La sociedad inmaterial

Así, la realidad virtual, por ahora casi exclusivamente explotada por los videojuegos o los simuladores de vuelo, hará su entrada triunfal en el arte.

Esta técnica permite crear una realidad engañando a los sentidos; el espectador, conectado a una máquina, vive una ilusión. Los artistas recién están empezando a explorar sus posibilidades.

Durante siglos, la tela o el papel fueron el soporte de dibujos y pinturas.

Hoy tienen fuertes competidores: los disquetes, los casetes de video y las memorias de las computadoras. Allí se guarda información que, en un abrir y cerrar de ojos, puede transformar una pantalla en blanco en una obra de arte”. La música digital y los nuevos formatos de almacenamiento, como el sistema de compresión y distribución MP3 a través de Internet, también están cambiando la forma en que se produce la música.

Actualmente, las nuevas tecnologías permiten tener, por bajo costo, equipos de musicalización y composición orquestal e instrumental que eran impensables fuera de los estudios de grabación y de producción, hasta hace pocos años.

Todo esto está cambiando de una manera espectacular los contextos en los cuales el arte se desarrolla. Los procesos de globalización y difusión generan nuevas pautas culturales que se reflejan en expresiones artísticas del más variado tipo.

Como contrapartida y reacción a la “globalización de la cultura”, las expresiones de arte local y regional toman un valor que habían perdido hace ya algún tiempo ocasionando que, en “el mundo interconectado”, lo original tenga cada vez más valor.

La cultura tecno, el arte digital, la música MP3, la plástica DVD, el teatro virtual, etc.

son expresiones del mundo artístico que indican hasta qué punto la tecnología está presente en el arte actual, tanto en lo instrumental como en las emociones, las inseguridades, la fascinación, los temores y la incertidumbre que provocan en la mayor parte de los seres humanos, y que el artista registra y expresa en su creación.
Tecnología y Ambiente

Desde los primeros tiempos de la actividad tecnológica del hombre, la relación ambiente tecnología ha sido extremadamente estrecha, en razón de que los productos tecnológicos tangibles –desde su característica estrictamente estructural–, generan modificaciones en el mundo natural.

Desde la tala de los bosques en épocas casi primitivas, hasta la contaminación producida por la radiación nuclear, el mal uso y la ignorancia de los factores sistémicos que vinculan a la tecnología con el medio ambiente han ocasionado gran cantidad de males y daños a las personas, a los animales y al planeta, daños que debemos procurar evitar.

“Un árbol plenamente desarrollado posee, como puede leerse en cualquier trabajo de fotosíntesis, un tremendo poder para la producción de oxígeno. Cuando llega a tener unos 115 años, un árbol del tipo del haya expone unas 200.000 hojas, con una superficie total de 1.200 metros cuadrados;

durante el transcurso de un día soleado, tal árbol inhala 9.400 litros de dióxido de carbono, para producir 12 kilogramos de hidratos de carbono con liberación de otros 9.400 litros de oxígeno; a través de este mecanismo, unos 45.000 litros de aire son regenerados, lo que viene a ser suficiente para la respiración de dos o tres personas....”. (Breuer, George: El aire en peligro. Barcelona, Salvat,1982)

Es una creencia común la que establece que la contaminación ambiental y el impacto dañino de la tecnología en el planeta, surgen a partir de la Era Industrial, en la que se incrementa notablemente la producción de bienes y de productos tecnológicos en general.

“Desde los primeros tiempos en que se iniciaron las actividades agrícolas de la humanidad, el hombre ha venido abusando de su ambiente, explotando la tierra hasta que resultaba agotada y era incapaz de producirle más. Esto determinó el ocaso del imperio de los sumerios, en el Oriente Medio, que floreció hace cinco mil años, así como el de muchas otras e importantes culturas que

siguieron la misma suerte. En la antigüedad, hombres como Platón y Ovidio ya se lamentaban de lo que hoy llamaríamos destrucción del medio ambiente. En América, mucho antes de que fuera descubierta por el hombre blanco, la ciudad azteca de Teotihuacan ya estaba rodeada de un cinturón de tierra erosionada.

La tala de bosques también se inició en la Era Agrícola. Los bosques cubrían las áreas que actualmente están dedicadas al cultivo de tierras. Esto trajo como resultado que la cantidad de carbono almacenado que vive en las plantas se ha reducido en 170.000 millones de toneladas, lo que transforma a grandes regiones de bosques en sabana, maleza o desierto. De no haber intervenido el hombre, casi toda Europa se encontraría cubierta de bosques, así como los países mediterráneos, la mayor parte de Oriente Medio, China, India, el este de Estados Unidos, casi toda Canadá y grandes partes de América Latina.” (Breuer, George: El aire en peligro. Barcelona, Salvat, 1982)

Un daño ambiental se produce, esencialmente, por la ignorancia que tenemos respecto de muchos aspectos de la naturaleza y por no tener en cuenta que siempre la actividad tecnológica, por simple que parezca, genera algún tipo de impacto o modificación sobre los escenarios o entornos en los que se desenvuelve.

La tecnología nos brinda hoy la posibilidad de trabajar más conscientemente en relación con el medio ambiente. Sin lugar a dudas, la tecnología actual es mucho menos nociva para el planeta y para las personas que la de hace algunas décadas atrás; hoy, el factor ambiental se tiene en cuenta en casi todos los proyectos tecnológicos que se realizan a escala civil e industrial, lo que no sucedía hace algunos años. Incluso, en la actualidad se escucha hablar, cada vez más, de “tecnología limpia” y de “ecotecnología”, cuyas características privilegian la inocuidad y el cuidado del medio ambiente.
Necesidades

El hombre es un sujeto de necesidades y esto lo coloca directamente en relación con las cosas, con el universo que lo circunda y también con otros hombres.

Sin la existencia de necesidades a satisfacer, no habrá o no tendrá razón desistir la economía.

Es necesario que tanto las necesidades como los bienes, no deben entenderse exclusivamente a los materiales, sino también a los intelectuales, espirituales y aun sobrenaturales, a toda la realidad existente en toda la amplitud que conocemos o presentimos.

Se entiende por necesidad la sensación de orden físico o psíquico de que algo falta, ligada al deseo de reparar esa falta, o la sensación de carencia de algo unida al deseo de satisfacerla.

El deseo no constituye la necesidad en si misma, sino su manifestación volitiva, que aparecen en el campo de conciencia, cuando los bienes destinados a satisfacer una necesidad no existen en una medida suficiente para obtenerlos sin esfuerzo alguno.

Los deseos abarcan un ilimitado número de bienes y servicios, pero la escasez hace que muchos de ellos queden insatisfechos.
Características de las Necesidades

Ilimitadas en su Número: A medida que la civilización se desarrolla o que aumenta el ingreso de la unidad de consumo, el hombre es sujeto de necesidades crecientes y variables.

Recurrentes e Intermitentes: Las necesidades de carácter biológico tienen una determinada regularidad en la forma de reiterarse, las mismas una vez saciadas vuelven a presentarse en intervalos regulares o irregulares.

Son Sustituibles: Esta característica es la base de la llamada ley de sustitución, que expresa que cuando un individuo experimenta dos o mas necesidades similares, sin poder responder a las exigencias de ambas por falta de medios o tiempo satisfará una sola de ellas, con exclusión de la otra, eligiendo desde luego la que a su consideración aparezca como mas urgente.

Son Complementarias: Ciertas satisfacciones generan nuevas necesidades o se complementan con otras, a la necesidad de comer y beber, asociamos la de contar con implementos adecuados: platos, cubiertos, vasos, mesas, sillas, etc.

Son Susceptibles de ser creadas artificialmente: En el mundo moderno y a través fundamentalmente de los medios masivos de comunicación, el hombre es inducido a sentirse sujeto de las necesidades que crean el confort y la tecnología.

Los Métodos de la Tecnología

La Tecnología nace de necesidades y responde a demandas y, mediante el desarrollo de productos tecnológicos, se propone la solución de problemas concretos de las personas, empresas, instituciones, o del conjunto de la sociedad, es decir que los productos tecnológicos (bienes, procesos o servicios) son las respuestas que brinda la tecnología a las necesidades, deseos o demandas sociales.

Sociedad

Tecnología


Problema (social)

Solución (tecnológica)

Demanda (social)

Producto Tecnológico

Proyecto Tecnológico

Análisis de Productos

La demanda social y el producto Tecnológico son los núcleos referenciales del quehacer tecnológico, y la relación entre ambos puede enfocarse desde la demanda o desde el producto que la satisface.

Recorridos posibles de realizar en la educación Tecnológica:

Partiendo de la Demanda y mediante una sucesión de pasos (proyecto tecnológico), se llega la producto que la satisface.

Partiendo del Producto Tecnológico, mediante el análisis del mismo (análisis del producto), podemos llegar a determinar la demanda que busca satisfacer, la estructura social que enmarcó su nacimiento (el marco referencial), etc.
Fases Y Etapas En La Resolución De Problemas




FASE DE ESTUDIO Reconocimiento y definición del problema

(Reconocimiento y análisis

del problema) Análisis de problema y de sus causas






FASE DE CREACIÓN Búsqueda de alternativas de solución

( Síntesis)

Selección de la solución







FASE DE EJECUCIÓN Presentación de la solución y plan de acción

(
Puesta en práctica de la solución
Conclusión)


1   2   3   4   5   6   7   8   9   10

similar:

Espacio Curricular: Conocimientos del Área Tecnológica iconVicerectorado espacio académico: ciencias del deporte unidad curricular: sociología del deporte

Espacio Curricular: Conocimientos del Área Tecnológica iconEspacio curricular psicologíA

Espacio Curricular: Conocimientos del Área Tecnológica iconEspacio curricular: Biología y laboratorio II

Espacio Curricular: Conocimientos del Área Tecnológica iconDiseño curricular del área de ciencias naturales y educacion ambiental...

Espacio Curricular: Conocimientos del Área Tecnológica iconEspacio curricular: Biología de los Animales curso: 3er Año

Espacio Curricular: Conocimientos del Área Tecnológica iconEspacio curricular físico química 3º 2a Año “La materia como sistema...

Espacio Curricular: Conocimientos del Área Tecnológica icon2º curso bachillerato. Biología proyecto curricular de área

Espacio Curricular: Conocimientos del Área Tecnológica iconInterés en el cálculo y en la física de manera pura sin un interés...

Espacio Curricular: Conocimientos del Área Tecnológica iconUnidad 2: La población como propulsora de los cambios espaciales...

Espacio Curricular: Conocimientos del Área Tecnológica iconUnidad 2: La población como propulsora de los cambios espaciales...




Todos los derechos reservados. Copyright © 2019
contactos
b.se-todo.com