Mentes asesinas la violencia en tu cerebro




descargar 0.58 Mb.
títuloMentes asesinas la violencia en tu cerebro
página4/21
fecha de publicación03.02.2016
tamaño0.58 Mb.
tipoDocumentos
b.se-todo.com > Biología > Documentos
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   21

Tolerar a los intolerantes

Las competencias entre partidos políticos o entre los equipos futbol pueden desatar fervor, pasión y posturas radicales y fu damentalistas que en muchos casos desencadenan violencia controlada. Para comprender el fenómeno de la violencia masa es necesario analizar en profundidad los conceptos de lerancia y de intolerancia.
La tolerancia es el respeto a la diversidad: aceptar y convi con diferencias de opinión, sociales, étnicas, culturales, religi sas, entre hombres y mujeres, de rendimiento, y de “partidos Se puede definir como la capacidad de saber escuchar y acepta a los demás, valorando las distintas formas de entender y posi cionarse en la vida, siempre que no atente contra los derech fundamentales de la persona.
La tolerancia entendida como respeto y consideración hacb la diferencia, como una disposición a admitir en los demás un manera de ser y de obrar distinta a la propia, o como una acti tud de aceptación del legítimo pluralismo, es a todas luces u valor de enorme importancia. Por el contrario, la intoleranci provoca injusticia, violencia y limita las posibilidades de er pleo, además de causar segregación y pobreza endémica. La tol rancia es el respeto y la consideración hacia la diferencia, cor una disposición a admitir en los demás una manera de ser y

obrar distinta a la propia, o como una actitud de aceptación del legítimo pluralismo.
La educación para la tolerancia debe tener en cuenta el respeto a la dignidad de la persona, el desarrollo de la cultura de la nuestros impulsos, lo que genera beneficios sociales: allana el camino hacia la empatía, a escuchar con atención, a ponerse en el lugar del otro. La empatía conduce al altruismo y a la compasión.
Ver las cosas desde la perspectiva del otro rompe los estereotipos preestablecidos y promueve así la tolerancia y la aceptaclon de las diferencias. Estas aptitudes son necesarias en el mundo globa0 del siglo XXI, donde las sociedades son cada vez más plurales y diversas. La tolerancia permite a las personas vivir unidas en respeto mutuo y con la posibilidad de un discurso publico creativo. Fundamentos indiscutibles de la democracia.

5olidaridad y el compromiso, y exponer complementariedad y no conflicto.
La tolerancia también puede ser entendida desde la aceptación de que no todo es perfecto. La tolerancia, pues, supone la aceptación de otras opiniones, situaciones y formas de vivir, relativizando nuestra posición, y enriqueciéndose con lo que aporta la diversidad. Sus herramientas son la práctica del diálogo y la comunicación.
¿Por qué nos conviene ser tolerantes? La respuesta es sencilla, aunque no simple fácil de llevar a cabo. Porque de esta manera somos capaces de dejar de lado el enfoque individual y controlar

que la diversidad es
La intolerancia provoca injusticia, violencia y limita las posibilidades de empleo, además de causar segregación y pobreza endémica. La tolerancia es el respeto y la consi4eración hacia la diferencia, como una disposición a admitir en los demás una manera de ser y de obrar distinta a la propia, o como una actitud de aceptación del
legítimo pluralismo.


 

 

:10

Ge

aut

sulicien

jIla

uroii

¿Cuándo termina la tolerancia?

 

La tolerancia termina cuando comienza el abuso. Pero para terminar esta frontera es indispensable conocer la manera que se desarrolla la tolerancia. Para que se dé una conducta rante es necesario una serie de prerrequisitos tanto mdi como sociales. Por ejemplo: la flexibilidad, la concienc emociones de la propia persona, el autodominio de estas ciones, la empatía y el arte de escuchar, de resolver conflictos de cooperar con los demás.
Todas estas habilidades se pueden y se deben ensenar niños. La escuela tiene un carácter central en la form carácter y el desarrollo de la tolerancia al inculcar autoctiscip y empatía, lo que a su vez posibilita asumir compromisos ticos con valores cívicos y morales. En esta tarea no es dar a los niños conferencias sobre valores. Los valores requiere ser practicados construyendo habilidades sociales y emoci esenciales. La educación de estas conductas va de la man la formación del carácter, con el desarrollo moral y con la ciencia ciudadana.
Los niños deben contar con una enseñanza que les facilite esencial en el manejo del enojo o en la solución positiva conflictos, partiendo de la idea de ser empáticos y de con sus impulsos. Si dejamos que los niños aprendan por su cu se corre el riesgo de perder la posibilidad de que logren interiori zar y cultivar un repertorio emocional saludable. Más allá esta posibilidad surge un apremiante imperativo moral. X’ivuia en una época en la que el tejido moral parece deshacerse a velocidad cada vez mayor, en la que el egoísmo, la viplencia y ruindad parecen corromper la calidad de nuestra vida comuni tana. Sin duda, debemos practicar y enseñar la tolerancia.

EDUCACIÒN de las emociones

 

 

Decía Erasmo que “la esperanza principal de una nación radica en la adecuada educación de su juventud”. En este sentido la infancia y la adolescencia son ventanas críticas de oportunidad para fijar los hábitos emocionales esenciales que gobernarán nuestra vida.
En la actualidad dejamos al azar la educación emocional de nuestros hijos con resultados cada vez más desastrosos. Para remediar esa situación es indispensable tener una visión más amplia de lo que las aulas pueden hacer para educar al alumno como un todo, es decir, en la conjunción de la actividad intelectual y la educación emocional. Algunas escuelas consideran en sus programas herramientas pedagógicas para el desarrollo de las habilidades emocionales y sociales. Son escuelas innovadoras que tienen como objetivo dar a los niños una base para los elementos de la inteligencia emocional. Una educación que incluye como rutina inculcar aptitudes esencialmente humanas entre las que se encuentran:
1) El autoconocimiento.
2) La identificación, expresión y el manejo de los propios sentimientos.
3) El control de impulsos, las gratificaciones demoradas así como el manejo del estrés y la ansiedad.
4) La empatía.
5) El arte de escuchar, resolver conflictos y cooperar.
El psicólogo Peter Salovey, de la Universidad de Yale, quien acuñó el término de Inteligencia Emocional, (que posteriormente fue difundido por Daniel Goleman en el libro Inteligencia emo cional), ha descrito con detalle la forma en que podemos la inteligencia a las emociones:
Conocer las propias emociones: la conciencia de tras emociones al reconocer un sentimiento mientras La incapacidad de advertir nuestros propios sentimien nos deja a merced de los mismos.
2. Manejar las emociones: manejar los sentimientos que sean adecuados es una capacidad que se basa en ciencia de uno mismo. Ser capaz de serenarse, de irn la irritabilidad, la ansiedad y la melancolía excesivas. personas que carecen de esta capacidad luchan constant mente contra sentimientos de aflicción, mientras que aqu lbs que la tienen desarrollada pueden recuperase con rapidez de las adversidades y de los problemas que se p tan en la vida.
Conocer la propia motivación: ordenar las emocione al servicio de conseguir un objetivo esencial, prestando ción a la automotivación y al dominio, así como a la vidad. El autodominio emocional para postergar la graunca ción y contener la impulsividad sirve de base a toda cn logros.
4. Reconocer las emociones de los demás: la empatia otra capacidad que se basa en la autoconciencia emocional Las personas que tienen empatía están más adaptadas sutiles señales emocionales que indican lo que otros nec tan o quieren.
5. Manejar las relaciones: el arte de las relaciones es, gran medida, el saber manejar las emociones de los demás. Estas son las habilidades que rodean la popularidad, el liderazgo y la eficacia interpersonal.

una habilid clave es el control de impulsos. Para llevarlo a o, resulta vital conocer la diferencia entre sentimientos y acLs decir, implica aprender a tomar mejores decisiones
emod0ra mediante el control del impulso para actuar identificando luego acciones alternativas y las consecuencias posteriores. Muchas de las aptitudes son interpersonales: la interpretación de las tendencias sociales y emocionales, prestar atención,
:apa-’-3 de resistir las influencias negativas, ponerse en el tud los otros y comprender cuál es el comportamiento adecuado para cada situación.
Los programas preventivos son más efectivos cuando se concentran en un núcleo de aptitudes emocionales y sociales como el control de impulsos, el manejo de la propia ira y la búsqueda de soluciones creativas para situaciones sociales difíciles. Frecuentemente, lo que lleva a un conflicto es no comunicarse, hacer suposiciones y arribar a conclusiones, lo que envía un mensaje duro al otro que le priva o le dificulta la capacidad de entender a cabalidad lo que se le pretendía trasmitir.

La escuela de la vida

 

Desde hace algunas décadas se ha desarrollado en los Estados Unidos una tendencia pedagógica que pretende dotar a los alumnos de herramientas emocionales para enfrentar la vida. La raíz del programa conocido como La Ciencia del Yo es el movimiento de educación afectiva que predominó en los años sesenta. En él, se da primordial importancia a la expresión de los sentimientos y se consideraba como temas del día el manejo de las tensiones y los conflictos de la vida de los niños. Los maestros hablan sobre asuntos reales: la herida que causa sentirse despla zado, la envidia y los desacuerdos que pueden llegar a maye en una batalla en el patio de la escuela. 4

Karen Stone McCown es la creadora del programa La Ch del Yo y directora de la llamada Nueva Escuela de San Fran Para ella, el aprendizaje no es un hecho separado de LOS sentimientos de los niños.
Para llevar a cabo la habilidad del control de impulsos, resulta vital conocer la diferencia entre sentimientos y acciones. Es decir, implica aprender a tomar mejores decisiones emocionales mediante el control del impulso para actuar identificando luego acciones alternativas y las consecuencias posteriores.

Ser alfabeto emocional es tan mE para el aprendizaje como la inst] de matemáticas y de lectoescritura


En el programa de La Ciencia del yo se abordan los cursos desarrollo destreza, aprendizaje social y emocional e inteligencia personal, entre Ot] punto en común de todos ellos ñar el nivel adecuado de aptitud social emocional de los niños como part su educación regular, es decir, enseñar correctivamente a aquellos están flaqueando y han sido id dos como “problema”, sino li aprendizaje de un conjunto de destre y preceptos emocionales para cualquier niño. El movimiento de alfabetización emocional invierte el termino de educación afectiva: en lugar de usar el afecto para educar, se educa el afecto mismo.

Educar la violencia
Más recientemente, muchos de estos cursos, así como el impt so para su difusión, provienen de programas escolares de vención ya en marcha, cada uno enfocado a un problema especifico: adolescencia y tabaco, consumo de drogas, deserción y, último lugar, violencia.
Como señala Daniel Goleman en su libro Inteligencia Emocional (199) los estudiantes de La Ciencia del Yo aprenden que la cuestiorl no es evitar los conflictos por completo, sino resolver los desacuerdos y los resentimientos antes de que se conviertan en una pelea encarnizada. La Ciencia del Yo enseña a encarar los problemas de manera positiva, sin agresión ni pasividad. En sus aulas se insiste en que deben de expresarse los sentimientos con fuerza y con corrección, pero de forma tal que no puedan transformarse en agresión. Por ejemplo, se enseña que durante la discusión se deben mandar señales de escucha activa como mirarse a la cara, establecer contacto visual y enviar los indicios silenciosos que le informan a quien habla de que está siendo escuchado.


Currículo emocional

 

El programa de La Ciencia del Yo, plantea la existencia de un currículo emocional fundamentado en la idea de que cuantas más maneras conozca uno de responder a una emoción, más rica será la vida. Este incluye:
1. Conciencia de sí mismo, en el sentido de reconocer los sentimientos y construir un vocabulario adecuado para expresarlos. Ofrece herramientas para identificar los sentimientos:
ser capaz de darle nombre y discriminarlos. Se logra por medio de la identificación de expresiones en caras recortadas de revistas, y la posterior representación de las distintas emociones localizadas (tristeza, preocupación, excitación, felicidad, frustración) a través de cuentos y fábulas.

2. Aprender a descifrar los vínculos existentes entre pe mientos, sentimientos y reacciones.
3. Saber si los pensamientos o los sentimientos gobiemn decisiones.
4. Visualizar las consecuencias posibles de elecciones a] vas, y aplicar todas estas percepciones en decisiones nadas con drogas, tabaco y sexo.
5. Tomar conciencia de uno mismo también implica hace de las propias fortalezas y debilidades, y verse a uno bajo una luz optimista pero realista, evitando así ur en la propia autoestima.
6. Manejar las emociones y darse cuenta de lo que hay de cualquier sentimiento, como por ejemplo, el dolor provoca enfado, para así aprender formas de manejar la siedad, el enojo y la tristeza.
7. Responsabilizarse de las propias acciones y decision como asumir los compromisos que éstas impliquen.
8. Dos habilidades clave en este novedoso esquema de educ ción emocional son la empatía y el respeto hacia las difere cias entre lo que cada individuo siente con respecto mismas cosas.
9. Las relaciones interpersonales son un punto esencial grama, lo que incluye aprender a escuchar y formulai preguntas correctas, a discriminar entre lo que el otro expr sa y los propios juicios y reacciones, a ser positivo antes U estar enfadado o tomar una actitud pasiva.
10. Aprender el arte de la cooperación, la solución de conrw y el compromiso de la negociación.
En La Ciencia del Yo no se asignan calificaciones, la vida mi ma es el examen final. Cuando los alumnos están listos para pasar a la secundaria, se les hace un examen que incluye cuestiones “Iiescriba una respuesta apropiada para ayudar a un amiu a resoler un conflicto ocasionado por la presión de otros ama consumir drogas” o “Por qué a un amigo de él le gusta
larse de los demás?” o “Cuáles son las maneras más saluda- Files de manejar la angustia, el enojo o el miedo?”.

 

La formación del carácter

Como hemos visto, las capacidades emocionales como la empatía y la autorregulación emocional comienzan virtualmente en la infancia. En el jardín de niños se marca un pico de maduración de las conductas emocionales, y sentimientos como inseguridad, humildad, celos, envidia, orgullo y confianza, a través del entendimiento de cómo lo experimentan los demás.
El niño de 5 años, cuando ingresa al amplio mundo social de la escuela, también lo hace al mundo de las comparaciones sociales. No son tan sólo las diferencias extremas las que provocan estas comparaciones, sino la aparición de una nueva capacidad cognitiva: ser capaces otros en cualidades particulares como la yo o el talento para patinar.

En los años de transición hacia la escuela primaria y luego hacia finales de la secundaria, se producen dos momentos cruciales en la adaptación del niño. De los 6 a los 11 años, la e la es una experiencia fundamental y definitoria que tendrá fluencias marcadas sobre la adolescencia. La noción que el n tenga de su propio valor o autoestima, depende esencialme de la habilidad que demuestre para desempeñarse en ella niño que fracasa en la escuela pone en función actitudes defe sivas que pueden oscurecer los proyectos de toda una vida. Er escuela se adquieren las habilidades para postergar gratificaci nes, ser socialmente responsable, mantener el dominio do 1 propias emociones y tener una actitud optimista.
La pubertad, dado que es una etapa de cambios extraordir nos en la biología del niño, en sus capacidades intelectuale en su funcionamiento neurológico, es una etapa crucial. El nodo de los 10 a los 15 años es crítico para el manejo de la emociones, así como para el desarrollo de la autoestima socia] través de la confianza para hacer nuevas amistades y poder man tenerlas.
El carácter está sustentado en la autodisciplina: la vida vi. tuosa según Aristóteles está basada en el autodominio. La niedr angular del carácter es la capacidad de motivarse y guiarse mismo, ya sea haciendo las tareas, terminando un trabajo vantándose en la mañana. La capacidad de postergar las gratifi caciones, de controlar y canalizar la urgencia de actuar es un habilidad emocional básica que en tiempos anteriores se llama ba voluntad. Necesitamos controlamos a nosotros mismo nuestras pasiones, nuestros apetitos para hacer el bien a otros:
educar el carácter. Se necesita voluntad para mantener la emoción bajo el control de la razón.

-
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   21

similar:

Mentes asesinas la violencia en tu cerebro iconViolencia familiar y violencia a la mujer

Mentes asesinas la violencia en tu cerebro iconUn tumor cerebral es el crecimiento anormal de tejido en el cerebro....

Mentes asesinas la violencia en tu cerebro iconLa batalla por nuestras mentes: armas psicotrónicas

Mentes asesinas la violencia en tu cerebro iconMecanismos de defensa violencia

Mentes asesinas la violencia en tu cerebro iconHistoria y causas de la violencia

Mentes asesinas la violencia en tu cerebro iconProyecto contra la violencia de género

Mentes asesinas la violencia en tu cerebro iconViolencia escolar y bullying en Chile

Mentes asesinas la violencia en tu cerebro iconRealmente existen dos formas básicas de conocimiento interactivas...

Mentes asesinas la violencia en tu cerebro iconCerebro y trascendencia

Mentes asesinas la violencia en tu cerebro iconEl cerebro adicto




Todos los derechos reservados. Copyright © 2019
contactos
b.se-todo.com