LeccióN 1: realidad de la sordera




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P
ASTORAL DE LA TERNURA


Un desafió bíblico al trabajo misionero con personas sordas; (Marcos 7:31-37)


Por

ISMAEL QUINTERO ROJAS

Magíster en Divinidades y

Estudiante de Doctorado en Ministerio

Curso de Ministerio Pastoral

para estudiantes de Licenciatura y Maestría


SEMINARIO INTERNACIONAL DE MIAMI

Bogotá – Colombia, septiembre de 2005

C
ONTENIDO


INTRODUCCIÓN
LECCIÓN 1: REALIDAD DE LA SORDERA

    1. DEFINICIONES SOBRE SORDERA

1.2. DESCRIPCIÓN DE LA SORDERA

    1. CIFRAS SOBRE PERSONAS SORDAS



LECCIÓN 2: CONOCIENDO A LAS PERSONAS SORDAS


    1. LIMITACIONES Y POSIBILIDADES

    2. CÓDIGOS DE COMUNICACIÓN

    3. RELACIONES CON LA SOCIEDAD OYENTE

LECCIÓN 3: IMPACTO Y EFECTOS DE LA SORDERA


    1. A NIVEL FÍSICO

    2. A NIVEL EMOCIONAL

    3. A NIVEL COMUNICATIVO


LECCIÓN 4: REALIDAD BÍBLICA DE LA SORDERA

    1. PERSONAS SORDAS ENTRE OS JUDÍOS

    2. LA SORDERA ESPIRITUAL

    3. PATRONES DE COMPORTAMIENTO


LECCIÓN 5: RESPUESTA DE JESÚS A UN SORDO

        1. LE EXPRESA SU MISERICORDIA

        2. SE COMUNICA CORPORALMENTE

        3. LE RESTAURA MILAGROSAMENTE


L
ECCIÓN 6: PASTORAL DE LA TERNURA


  1. CONCEPTOS Y DEFINICIONES

  2. DIMENSIONES PEDAGÓGICAS

  3. RELACIONES PEDAGÓGICAS

LECCIÓN 7: CONTENIDOS DE LA PASTORAL


  1. CONOCIMIENTO Y CORPORALIDAD

  2. VALORES Y DERECHOS HUMANOS

  3. EXPRESIÓN Y COMUNICACIÓN

LECCIÓN 8: ACCIONES PEDAGÓGICO PASTORALES


  1. FORMACIÓN DE INTÉRPRETES

  2. AYUDAS VISUALES

  3. TEATRO DE MIMOS


CONCLUSIÓN

BIBLIOGRAFÍA

MANUAL DEL ESTUDIANTE Y FACILITADOR

LAS BIENAVENTURANZAS DE LOS SORDOS
FELICES aquellos que, con respeto y amor, se acercan a mí, que no oigo ni hablo.
FELICES aquellos que estrechan mi mano y hacen algo para ayudarme y entenderme.
FELICES aquellos que conocen mi gran deseo de oír voces, música, cantos y oraciones.
FELICES aquellos que se dan cuenta cuando estoy perdido entre un grupo de personas.
FELICES aquellos que saben y recuerdan que la lectura labial es difícil y lenta.
FELICES aquellos que gastan un poco de su tiempo para explicarme asuntos de conversación general.
FELICES aquellos que son pacientes y delicados dando consuelo y paz a mi espíritu.
FELICES aquellos que me sonríen como a un hijo de Dios, procurando que yo le conozca y le ame.
FELICES vosotros si hiciereis todo esto y por amor a Cristo, me trataseis como a un hermano: estad alegres y gozosos porque esta guardada para vosotros una gran recompensa en el cielo.

Augusto Yanes Valer

INTRODUCCIÓN
Todos los seres humanos necesitamos vivir en comunidad; en esta medida nos definimos en cuanto a formas de vida, roles y relaciones, pese a las diferencias. Por medio de la educación y la vida en Cristo, los seres humanos nos desarrollamos en condiciones de protagonismo y participación, lo cual ejemplifica los valores del Reino en la vida personal.
La configuración humana de la sociedad actual, se caracteriza por la exclusión de ciertos grupos sociales, entre los cuales se encuentran las personas con limitaciones funcionales. Tales personas por ser "diferentes" se hacen acreedoras a la exclusión y aislamiento social, situación que es reproducida por las iglesias en su manera de ser y en sus acciones pastorales. En las comunidades cristianas a las personas con limitaciones físicas y/o sensoriales, como los sordos, se les ha relegado a los últimos lugares al ignorar su presencia y aporte. De esta manera se da una contradicción entre nuestras pedagogías y la de Jesús.
Con el presente trabajo nos proponemos los siguientes objetivos: 1) Presentar a las iglesias el desafío de comprender la realidad de las personas sordas y proponer elementos que propicien un acercamiento pedagógico pastoral a ellos; 2) proponer estrategias de servicio e inclusión de los sordos en las iglesias como integrantes y beneficiarios del evangelio del reino; 3) Presentar las dimensiones constitutivas de una pastoral desde la ternura, en relación con hombres y mujeres sordos, la cual haga posible un acercamiento dignificador a este grupo social, como testimonio de la dinámica pastoral centrada en Jesús.
Para entender los elementos y parámetros de inclusión es indispensable acercarnos y conocer esta realidad de vida. Su entendimiento implica una sensibilidad que busca revertir dicha situación creando ambientes solidarios en las iglesias, los cuales se constituyen en promotores de sujetos sociales de cambio. A la luz de la praxis de Jesús en relación con las personas sordas y sus acciones pastorales concretas para la instauración del Reino, analizamos el texto de la sanidad del sordo descrita en Marcos 7:31-37. A partir del relato bíblico, formulamos una pastoral desde la ternura para el ejercicio del quehacer pastoral con este colectivo social, bajo el principio de la afectividad, la cual surge desde la perspectiva cristiana, pero no se limita a ella. Esta visión pedagógica-pastoral se presenta con criterios bíblicos aplicables a las iglesias en la promoción de relaciones cristianas.
Este trabajo no habría sido posible sin la utilización de recursos bibliográficos de la Universidad Bíblica Latinoamericana, del Consejo Nacional de Rehabilitación y Educación Especia, del Programa Regional de Recursos para la Sordera de la Universidad de Costa Rica, de la Universidad Nacional, de la Federación Nacional de Sordos Colombianos, del Instituto Nacional para Sordos de Colombia y de recursos de la Internet. También la información que nos proporcionaron algunas personas respecto al tema, fue valiosa.
Una limitante en esta investigación, fue la escasez de recursos bibliográficos recientes y contextualizados al enfoque del trabajo. La literatura disponible trata la sordera desde las ópticas médica, psicológica y educativa y en especial referida a la niñez, lo cual no aportó mucho para los objetivos propuestos.
Esperamos con este trabajo motivar otras investigaciones y propuestas pastorales y pedagógicas que respondan a las expectativas de personas con limitaciones funcionales físicas, psíquicas y/o sensoriales. Es nuestra confianza que al aplicarlo en las iglesias, pueda satisfacer las necesidades y anhelos de quienes han sido silenciados por la sociedad, y sea un aporte a los agentes pastorales e iglesias comprometidas con las personas sordas.
Para este curso se empleó el método Latinoamericano, consistente en un acercamiento a la realidad objeto de estudio, la comprensión de esta realidad desde el evangelio de Jesús y la propuesta de acciones prácticas para revertir dicha situación. En este sentido, la metodología es diversa y propende por identificar los patrones de comportamiento que han facilitado esta realidad, al igual que dinámicas nuevas desde el evangelio de Cristo, que reviertan la condición dominante y nos acerque al ejemplo de Jesús y al desafío de iglesia.
En cada una de las lecciones de este manual, se concluye con un taller. Se busca motivar a los estudiantes a reflexionar, ahondar e interiorizar sobre el tema y tomar una postura activa que nos ubique en el campo del servicio y dignificación de las personas desde el mensaje de las buenas nuevas. Somos conscientes que al terminar este curso, solamente se ha puesto una semilla para el trabajo pastoral con personas sordas. Por lo cual motivamos a muchos de nuestros lectores, para que concreten en sus contextos, propuestas específicas y prácticas de servicio y misión en pro de personas sordas o con otras necesidades físicas.

LECCIÓN 1

REALIDAD DE LA SORDERA

En esta lección, nos acercaremos a la realidad de la sordera en nuestro medio. Identificaremos, las definiciones más apropiadas para referirnos a este colectivo social, y a esta problemática personal y física. Además, encontraremos razones médicas, físicas y sociales para la comprensión de esta limitación. Al igual, que consejos, sugerencias y alternativas de solución, las cuales nos permitan aceptar y comprender a personas sordas.
La presente lección, nos permitirá, reconocer algunas cifras de la incidencia de la sordera en la población. También, algunos testimonios, reportes, sentimientos y expresiones de quienes padecen la sordera o conviven con personas sordas. Partimos en este estudio de considerar a los sordos como personas, con las mismas limitaciones, posibilidades, sueños, inquietudes y aspiraciones que los oyentes. En este sentido, siempre que usemos el término sordo, irá, precedido por el sustantivo personas. En razón, de que estamos hablando de personas. Por el contrario, es una realidad sentida, por ser personas quienes sufren las consecuencias de dicha carencia auditiva. Esto lo hacemos, con el propósito de humanizar la reflexión y no simplemente para exponer una problemática abstracta.


  1. CONCEPTOS Y DEFINICIONES


Con relación a la sordera, existen varias definiciones. Algunas de ellas, son las siguientes:
Disminución de la audición; sordera; pérdida del sentido de la audición. Es la incapacidad total o parcial para escuchar sonidos a través de uno o ambos oídos. La sordera puede ser debido a una enfermedad, un accidente, o congénita. La exposición continua o frecuente a niveles de sonido superiores a 85 decibeles puede causar sordera neurosensorial progresiva.

También conocida como hipoacusia, incapacidad para oír; esta alteración afecta de forma especial a las personas que la padecen ya que su integración en la sociedad es muy difícil.
La sordera implica una pérdida auditiva de carácter conductiva y nerviosa. La conductiva ocurre cuando los tres minúsculos huesos del oído (osículos) no pueden transmitir el sonido hasta la cóclea o cuando el tímpano no logra vibrar en respuesta al sonido, debido a algún problema mecánico como la presencia de líquido en el oído. Por su parte, la nerviosa se produce cuando el nervio es lesionado por medios físicos o de otra naturaleza. La pérdida conductiva es a menudo reversible, mientras que la nerviosa no. La pérdida de la capacidad auditiva y la sordera afectan a individuos de todas las edades y pueden ocurrir en cualquier momento desde la infancia hasta la vejez (www.adiosalasordera.com).
Como definición general, podemos decir que la sordera es la dificultad o la imposibilidad de usar el sentido del oído. Así pues, una persona sorda será incapaz o tendrá problemas para oír. Sin embargo, el modo en que se entienden las consecuencias de esa incapacidad puede variar considerablemente. Hay dos perspectivas fundamentales acerca del modo de entender la sordera; la pedagógica y la antropológica (Ibíd.).
Según esta primera perspectiva, la sordera se puede dividir en dos tipos: la prelocutiva y la postlocutiva, dependiendo de si se ha producido antes o después de adquirir la concepción abstracta del lenguaje oral en las estructuras cerebrales, normalmente en torno a los 3 años de edad. No obstante, las personas que son sordas desde muy pequeños se expresan de forma natural con una lengua de signos, al desaparecer el canal auditivo como medio de comunicación, quedando únicamente disponible el canal visual (www.tuotromedico.com).
Con relación a la segunda perspectiva, podemos argumentar, que estudios recientes, proponen abordar la sordera desde un punto de vista antropológico. Un colectivo de personas sordas que se comunican entre sí por medio de una lengua de signos puede ser considerado una comunidad lingüística minoritaria, con una cultura propia. Esta condición de sordera es distinta a la condición clínica en sí misma. La literatura especializada hace muchas veces la distinción entre Sordera, con una mayúscula inicial, para referirse a la antropológica, y sordera, para la definida clínicamente (Ibíd.).
Se suele definir la sordera, como un "impedimento auditivo” es decir, un impedimento del oído, tanto permanente o fluctuante, que perjudica el rendimiento escolar de la persona.
"La sordera" se define como un impedimento del oído, tan severo, que la persona resulta impedida en procesar información lingüística a través del oído, con o sin amplificación.
Por tanto, la sordera puede ser vista como una condición que evita a la persona recibir sonido en todas o casi todas sus formas. En contraste, un niño con perdida de la capacidad auditiva generalmente puede responder a los estímulos auditivos, incluyendo el lenguaje.
Con relación al uso del término "discapacidad” fue aceptado por la Real Academia Española de la Lengua hace diez años y aparece en el diccionario de la lengua española de ésta. En reconocimiento del gran poder del lenguaje para influir y crear impresiones, muchos utilizan el término "discapacidad" para referirse a este colectivo social.
Otros términos quizás más comunes, como, por ejemplo, "incapacidad" o "minusválido, pueden dar a entender que las personas con “discapacidades· son personas "sin habilidad" o de "menor valor." En comparación, "discapacidad" quiere decir una falta de habilidad en algún ramo específico. El uso del término reconoce que toda persona con “discapacidades” tienen mucho que contribuir a la sociedad y al mismo tiempo está de acuerdo con cambios similares en el lenguaje de las leyes de algunos países (www.adiosalasordera.com).
Para efectos de este estudio sobre personas sordas, propongo el uso de los términos “limitación funcional” por considerarlo, apropiado para el caso de la sordera. Por ser ésta, una limitación funcional de un órgano físico, lo cual imposibilita el desarrollo de otras actividades y funciones relacionadas exclusivamente con el no funcionamiento de este sentido externo. En consecuencia, no usaremos, para este caso los términos “incapacidad” “discapacidad” “minusválido” u otros similares, por considerarlos inapropiados, para referirnos a seres humanos iguales a los oyentes en habilidades, capacidades y valor (Ibíd.).


  1. DESCRIPCIÓN DE LA SORDERA


A continuación procedo a dar algunas descripciones físicas, médicas y biológicas de la sordera, y sus implicaciones a nivel, personal, familiar y social.
La deficiencia auditiva consiste en la disminución o pérdida de la sensibilidad para captar, reconocer, discriminar y comprender el estímulo auditivo y la información que éste porta consigo. Sin embargo, esta definición amplia, no determina las características de las personas sordas, dadas las variadas implicaciones que tiene esta deficiencia sobre el desarrollo del lenguaje y las diversas modalidades comunicativas, así como en los campos cognitivo, cognoscitivo, emocional, comportamental, social y ocupacional.
Según la Organización Mundial de la Salud, el niño con sordera es aquel cuya agudeza auditiva es insuficiente para permitirle aprender su propia lengua, participar en las actividades normales de su edad, seguir con aprovechamiento la enseñanza escolar general.
Los primeros años de la vida de un niño son los más decisivos. Durante los 3 primeros, se produce el periodo de maduración más relevante, llamado mielinización, durante el cual las vías nerviosas van definiendo y mejorando su función, con base en un programa ya establecido en cada ser humano y la presencia de una estimulación adecuada. Los primeros movimientos, que son totalmente involuntarios o reflejos, van desapareciendo para dar paso a una actividad cortical o voluntaria cada vez más sofisticada (www.tuotromedico.com).
Las causas que originan la sordera, son múltiples. Entre ellas, se han considerado, las de origen genético, congénito, infeccioso, ocupacional, traumático, tóxico, biológico, y otras.

De origen genético, como: osteogénesis imperfecta, otosclerosis, displasia ectodérmica del tipo Robinson, nefritis hereditaria, trisomía 13 S, síndrome de léntigo múltiple, de Treacher Collins, de Stickler, de leopardo, de Cockayne, de Bjorn pili torti y sordera, de sinostosis múltiple, de Hunter, de otopalato digital de Taybi, de Morquio, de Mohr, de Hurler, de Waardenburg, de Kartagener, de displasia frontometafisiaria (Ibíd.).
De origen congénito, como: síndrome de rubéola, atresia congénita del canal auditivo externo, Citomegalovirus congénito, fístula perilinfática congénita, efectos fetales del metil mercurio, efectos fetales de la deficiencia de yodo.
De origen infeccioso, como: meningitis, paperas, sarampión, otitis media, fiebre escarlatina.
De origen ocupacional, como: cualquier ocupación que implique exposición crónica, diaria y continuada a altos ruidos puede producir pérdida de la audición debido a la lesión del nervio terminal. La creciente atención prestada a las condiciones laborales ha disminuido sustancialmente la probabilidad de sufrir pérdida auditiva relacionada con el trabajo.
De origen traumático, como: perforación traumática del tímpano, fractura craneal, trauma acústico como el producido por explosiones, fuegos artificiales, armas de fuego, conciertos de rock y auriculares, diferencias en la presión (Ibíd.).
De origen tóxico, como: antibióticos aminoglucósidos, ácido etacrínico oral, aspirina cloroquina, quinidina.
De origen biológico, como: pérdida auditiva por envejecimiento (presbiacusia).
De otros orígenes, como: enfermedad de Meniére, neuroma acústico
El oído es un órgano muy complejo que consta de tres partes: el oído externo, medio e interno. Desde el oído interno, el nervio auditivo conduce la información al cerebro para su tratamiento. Una pérdida auditiva puede presentarse en cualquiera de las tres partes. Las pérdidas auditivas debidas a una perturbación del oído externo o medio se denominan sorderas de conducción del sonido. Los daños en el oído interno se designan como sorderas de sensación auditiva. La presencia de ambos casos, es una sordera combinada (Ibíd.).



Grafico 01: El oído y sus partes, tomada de www.tuotromedico.com
Se conocen cuatro tipos de pérdida de la capacidad auditiva. Las pérdidas de la capacidad auditiva conductivas son causadas por enfermedades u obstrucciones en el oído exterior o medio Las perdidas de la capacidad auditiva conductivas usualmente afectan todas las frecuencias del oído uniformemente y no resultan en pérdidas severas. Una persona con una pérdida de la capacidad auditiva conductiva bien puede usar dispositivos acústicos o puede ser ayudada por médicos o intervenciones quirúrgicas. (Ibíd.).
Las pérdidas de la capacidad auditiva sensorio neurales resultan de daño a las delicadas células capilares sensoriales del oído interno o a los nervios que lo abastecen. Estas pérdidas de la capacidad auditiva pueden abarcar desde pérdidas leves a profundas. A menudo afectan la habilidad de la persona para escuchar ciertas frecuencias más que otras. Por lo tanto, aun con amplificación para aumentar el nivel del sonido, una persona con pérdida de la capacidad auditiva de tipo sensorio neural puede percibir los sonidos distorsionados, que a veces hacen imposible el uso de dispositivos acústicos.
Las pérdidas de la capacidad auditiva mixtas se refieren a una combinación de pérdidas conductivas y sensorio neurales y significa que ocurre un problema tanto en el oído externo, o medio y el oído interno. La sordera mixta se produce por problemas tanto en el oído externo o medio como en el interno (www.geocities.com).
Una pérdida de la capacidad auditiva central resulta de daño o impedimento a los nervios o núcleo del sistema nervioso central, ya sea en las vías al cerebro o en el mismo cerebro. Toda pérdida de la audición puede ser persistentes o sin causa conocida y afecta negativamente el estilo de vida. Toda pérdida de audición se asocia a diferentes síntomas.
Es útil saber que el sonido se mide por su volumen o intensidad, en unidades llamadas decibelios, y su frecuencia o intensidad se mide en unidades llamadas hertzios. Los impedimentos del oído pueden ocurrir en cualquiera o ambas áreas, y pueden existir en un solo oído o en ambos. La pérdida de la capacidad auditiva generalmente se describe como leve, benigna, moderada, severa o profunda, dependiendo de lo bien que una persona pueda escuchar las intensidades o frecuencias mayormente asociadas con el lenguaje. Generalmente, solo los niños cuya pérdida de la capacidad auditiva es mayor a 90 decibelios, son considerados sordos para los propósitos de la ubicación escolar (Ibíd.).
En resumen, la sordera es un fenómeno social más que simplemente una patología, de ahí la necesidad urgente de eliminar el estigma asociado a ésta como patología. La comunicación se rompe porque falla el lenguaje y el lenguaje, como todos sabemos, es la herramienta esencial de la socialización humana. El punto de partida esencial para cualquier actuación relacionada con la asistencia sanitaria es la comprensión de los mecanismos que rigen la conducta y la producción lingüística, cómo lengua y cultura son parte de la misma realidad, cuáles son las opiniones, necesidades y conocimientos de las personas sordas y cuáles las actitudes, ideas, creencias y suposiciones públicas con respecto a la sordera y a la audición.


    1. CIFRAS SOBRE PERSONAS SORDAS


Con relación a las cifras sobre personas sordas, debemos reconocer, que no es fácil conocer con cierta precisión el número de personas sordas en cada país. En consecuencia, se han dado algunos estimativos en cifras, los cuales pueden o no ajustarse a la realidad. Por lo tanto, retomamos, algunas de estas cifras y porcentajes y los presentamos a continuación.
Se considera que alrededor de un 10% de la población padece problemas de audición. Esta situación afecta a personas de todas las edades y sus consecuencias son leves o graves. Un 1% de la población es sordo profundo, es decir, tiene una pérdida de audición tan importante que no se beneficia de aparatos de amplificación. Los duros de oído o sordos leves y moderados pueden beneficiarse, en grado variable de audífonos (www.insor.com).
A escala mundial, es posible que para el 10% de los recién nacidos exista el riesgo de presentar algún grado de discapacidad. De éstos, el 30 a 50% presenta una deficiencia auditiva. Aproximadamente 2 de cada 1.000 bebés nacen con una pérdida auditiva grave, que afecta su habilidad de aprehender y desarrollar la lengua hablada, y 1 de cada 1.000 niños será afectado por una pérdida auditiva antes de ir a la escuela (Ibíd.).
Las hipoacusias bilaterales y permanentes están presentes entre el 1,2 y el 5,7 por mil de los recién nacidos. Se ha reportado una incidencia entre el 1 y el 3 por mil en recién nacidos aparentemente normales, y entre un 2 al 4 por ciento en los recién nacidos que van a unidades de cuidado intensivo de neonatos (Ibíd.).
Uno de cada 1.000 recién nacidos sufre graves problemas de pérdidas auditivas al nacer. El número de nacidos con pérdidas auditivas menores es 2 a 3 veces mayor. El déficit auditivo de la infancia puede dar lugar a alteraciones permanentes del lenguaje receptivo y expresivo. La afectación que produce la sordera es mayor en los niños con otras deficiencias sensoriales, lingüísticas o cognitivas que en los que, por lo demás, están sanos.

Si reconocemos que el tiempo óptimo para adquirir la lengua, hablada o signada, es dentro de los primeros años y sobre todo, que el período crítico para el desarrollo específico de la modalidad auditiva, se limita a los 6 a 8 meses de edad, la intervención apropiada debe comenzar desde el momento que se detecte la deficiencia, con una estrategia apropiada a las características y necesidades individuales del niño, su familia y el contexto en que vive.
Resumiendo, casi el 10% de las pérdidas auditivas en la infancia se pueden tildar de adquiridas. El 90% restante son hereditarias o de causa desconocida. Las primeras algunas veces son fácilmente prevenibles con vacunas (especialmente contra la rubéola en niñas y mujeres en edad de gestación), alimentación adecuada del bebé (leche materna en los primeros meses), cuidados maternales, control médico oportuno (www.tuotromedico.com).
Con relación a niños sordos en edad escolar, se conoce que de 10 estudiantes con sordera, menos de cuatro presentan exámenes normales, mientras que a los otros seis se les han realizado pruebas adaptadas. Esto contrasta netamente con el principio de que la persona con sordera es un sujeto potencialmente íntegro y con plena capacidad intelectual y funcional y ya el sólo hecho de tener que presentar pruebas diferenciadas es determina un hecho de diferenciación para la real integración (Ibíd.).
En Italia, estudiantes con sordera han tenido que asistir al ciclo básico obligatorio. Mientras que sólo el 26,88% va a la escuela maternal y el 14,28% va al ciclo secundario, el 59% ha obtenido su diploma de terminación de estudios primarios y el 41% su diploma de básica secundaria. Ninguno tiene diploma de secundaria ni de estudios superiores (Ibíd.).
Con relación al ingreso laboral y profesional de la comunidad sorda, podemos decir lo siguiente: el índice de desocupación es superior al 40% en la población masculina con sordera y del 60% en la población femenina. Entre los que son empleados, los cargos a los que han accedido son: obreros (20%), digitadores (50%), sirvientes (15%) y empleados de servicios generales (15%). Ninguno tiene un cargo directivo o de responsabilidad (Ibíd.).
Respecto a la incidencia de la edad en la pérdida de la audición, es posible afirmar que se hace más aguda e inaplazable a medida que las personas envejecen (presbiacusia). Afecta a un 25 % de personas mayores de 65 años y a un 75 % de personas mayores de 75 años. No se sabe exactamente cuales son las causas, aunque existe una predisposición genética a padecerla. En este tipo de patología se muestra principalmente una dificultad mayor en oír los sonidos de alta frecuencia. En la conversación se produce la incapacidad de oír las vocales de una conversación que son los sonidos más altos, como consecuencia de esto los que padecen presbiacusia no entienden lo que se les dice (www.geocities.com).
Según datos de la Organización Mundial de la Salud, alrededor del 8% de la población en todo el mundo tiene algún tipo o grado de problema de audición. Más aún, en 1985 se considera que no menos de 70 millones de personas en el mundo, sufrían de sordera. Otros datos estadísticos indican que los problemas pueden considerarse hasta en un 10% y que quienes tienen sordera profunda probablemente son 4.5 millones en el mundo. De estos, por lo menos la mitad son menores de edad y más del 60% vivía en naciones en desarrollo para 1988. Se estima que una de cada mil personas presenta carencia total del sentido auditivo. Los datos anteriores nos permiten afirmar que los problemas auditivos son mucho más importantes, por lo menos en cifras, que los problemas de la vista, por lo que no tienen un papel secundario sino que implican un grave problema de salud pública (Ibíd.).
A menudo la sordera se considera un fenómeno único; en consecuencia, las personas sordas son vistas como un colectivo unificado que comparte un mismo problema. Desde el punto de vista médico, es común trabajar con una clasificación de la sordera que diferencia las patologías atribuibles a un trastorno del oído interno de las patologías atribuibles a un trastorno del oído externo/medio; por lo tanto, a la intervención médica, le interesa más el origen, grado y tipo de pérdida, su aparición y la patología estructural de la sordera, que la discapacidad comunicativa y las implicaciones que pueda tener para el paciente. Algunas de las consecuencias fundamentales son: dependencia, rechazo de un comportamiento auditivo anormal, baja autoestima y ruptura de las relaciones sociales.
La pérdida auditiva es un fenómeno complejo que tiene muchas y serias consecuencias para las personas, conllevando un gran número de factores y cuestiones que deberían examinarse cuidadosamente. La consecuencia inmediata de la sordera es una interrupción de la comunicación por la que la función comunicativa ha de ser iniciada o restaurada; en este sentido, las estrategias dirigidas a promover un empoderamiento psicológico, si no de carácter comunitario, debe centrarse primero en eliminar las barreras comunicativas.
Sin embargo, un número cada vez mayor de personas sordas no se consideran a sí mismas como discapacitadas o minusválidas. Reclaman que se les vea y respete como grupo cultural distinto con sus propias creencias, necesidades, opiniones, costumbres y lengua. Los miembros de la comunidad sorda definen la sordera como un término cultural más que audiológico. El modelo sociocultural reconoce diferencias sociolingüísticas significativas entre las personas que se autodenominan sordas y las que padecen de pérdida auditiva.
Una de las cosas más difíciles, consiste en reconocer nuestros propios defectos. Por lo tanto, hacerse una auto evaluación, requiere un alto grado de honestidad con uno mismo. Es como verse al espejo por la mañana, antes de maquillarse o rasurarse, según sea el caso. Por otro lado, nadie nos puede conocer mejor que nosotros mismos y, con una actitud sincera, nadie puede detectar nuestras necesidades mejor que nosotros mismos. Para ayudar a las personas a hacerse una prueba de audición a sí mismos, se presenta la siguiente encuesta sencilla, a la que tuve acceso. Procure ser lo más honesto consigo mismo (Ibíd.).
En un papel, anote las respuestas a las siguientes preguntas:




PREGUNTA

SI

NO

A V/S

1

¿Escucha bien el tictac del reloj?

0

2




2

¿Le zumban los oídos?

4

0




3

¿Tiene problemas al hablar por teléfono?

4

0

3

4

¿Oye bien el timbre de la puerta?

0

4

2

5

¿Escucha mejor algunos días?

4

0




6

¿Puede entender susurros a dos metros de distancia?

0

3




7

¿Le sucede que un carro pasa muy cerca y no lo oye?

4

0




8

¿Escucha bien las ceremonias o reuniones?

0

6




9

¿Tiene problemas escuchando en grupo?

6

0




10

¿Le han dicho que oye la tele o el radio muy fuerte?

6

0




11

¿Cree que la gente no habla claro?

6

0




TOTAL











Sume todos los puntos que obtuvo en cada respuesta. Si el total fue:

0 Su audición es muy buena

1 a 6 Su audición es aceptable

7 a 17 Tiene dificultades. Le sugerimos ir al médico

18 a 36 Requiere atención médica

37 o más Su problema es serio. Es urgente una audiometría.
SÍNTESIS:
Al final de esta lección, hemos podido conocer las definiciones precisas de la sordera y sus múltiples manifestaciones, conceptos descriptivos sobre esta realidad social y algunas cifras sobre la incidencia progresiva de este fenómeno en la sociedad. En cada apartado se presentaron lagunas recomendaciones para identificar posibles casos de sordera, como prevenirla, tratarla y evitarla.

TALLER

REALIDAD DE LA SORDERA




PROPÓSITOS

  • Definir que es la sordera y sus implicaciones en la vida de la persona.

  • Describir la realidad personal, familiar y social de una persona sorda.

  • Dialogar acerca de las cifras sobre sordera y ver su impacto social.



  1. ¿Que se entiende por sordera? ___________________________________________

________________________________________________________________________________________________________________________________________

  1. Defina en sus propias palabras la sordera y la pérdida auditiva __________________

________________________________________________________________________________________________________________________________________

  1. ¿Cuáles son las clases de sordera? ________________________________________

________________________________________________________________________________________________________________________________________

  1. ¿Cuáles son algunas de las razones por las que una persona sea sorda? ___________

________________________________________________________________________________________________________________________________________

  1. ¿Qué diferencia hay entre una definición pedagógica y antropológica de la sordera? _

________________________________________________________________________________________________________________________________________

  1. ¿Por qué no debemos llamar a las personas sordas “minusválidos”? ______________

________________________________________________________________________________________________________________________________________

  1. ¿Por qué no debemos llamar a las personas sordas “discapacitados”? ____________

________________________________________________________________________________________________________________________________________

  1. ¿Por qué no debemos llamar a las personas sordas “incapacitados”? _____________

________________________________________________________________________________________________________________________________________

  1. ¿Por qué consideramos el término “limitación funcional o sensorial” apropiado? ___

________________________________________________________________________________________________________________________________________

  1. ¿Cuáles son las limitaciones de una persona sorda? ___________________________

________________________________________________________________________________________________________________________________________

  1. ¿Por qué consideramos a los “sordos” personas? _____________________________

________________________________________________________________________________________________________________________________________

  1. ¿Por qué no consideramos a las personas sordas “mudos”? _____________________

________________________________________________________________________________________________________________________________________

  1. ¿Por qué no consideramos a las personas sordas “sordomudos”? ________________

________________________________________________________________________________________________________________________________________

  1. ¿Cómo se debe tratar a una persona sorda? _________________________________

________________________________________________________________________________________________________________________________________

  1. ¿Qué precauciones se debe tener con un bebe para evitar la sordera? _____________

________________________________________________________________________________________________________________________________________

  1. ¿Cómo podemos ayudar a las personas sordas a comprender su pérdida? __________

________________________________________________________________________________________________________________________________________


  1. ¿Cómo podemos ayudar a los oyentes a comprender a los sordos? _______________

________________________________________________________________________________________________________________________________________

  1. ¿Qué opinión le merecen las cifras presentadas en la lección? __________________

________________________________________________________________________________________________________________________________________

  1. ¿En que medida, considera que las cifras se ajustan a la realidad? ________________

________________________________________________________________________________________________________________________________________

  1. Presente un balance de su capacidad auditiva, según el diagnostico presentado _____

________________________________________________________________________________________________________________________________________

En ese día los sordos podrán oír cuando alguien les lea, y los ciegos podrán ver, libres de oscuridad y de tinieblas” (Isaías 29:18).

LECCIÓN 2
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