La enfermería signada de muchas aristas para su desarrollo profesional pretende no solo saberse pilar en las estructuras sanitarias, sino que debe cada día más




descargar 1.84 Mb.
títuloLa enfermería signada de muchas aristas para su desarrollo profesional pretende no solo saberse pilar en las estructuras sanitarias, sino que debe cada día más
página8/46
fecha de publicación24.02.2016
tamaño1.84 Mb.
tipoDocumentos
b.se-todo.com > Documentos > Documentos
1   ...   4   5   6   7   8   9   10   11   ...   46
magnitud o tamaño. Este rasgo no se refiere a su extensión territorial, ni tampoco a la cantidad de votantes que posee, sino al número de cargos que se eligen por ese distrito.

En otras palabras, la unidad de medida de la magnitud del distrito es la banca. En función de su magnitud o tamaño, las circunscripciones se dividen en uninominales (cuando se elige una sola banca) y plurinominales (cuando se eligen dos o más cargos). Y, a su vez, las circunscripciones plurinominales pueden diferenciarse en pequeñas (dos a cinco bancas), medianas (entre seis y diez) y grandes (más de diez bancas). 

En los sistemas electorales nacionales que contemplan un único distrito, el tamaño de éste es grande (por ejemplo, en Holanda, 150 bancas; en Israel, 120). En cambio, en los que se establecen varios, pueden presentarse distintas combinaciones; por ejemplo, múltiples distritos de idéntica magnitud (las circunscripciones uninominales en la cámara de representantes en los Estados Unidos o las binominales en Chile), unos cuantos de pequeño tamaño con escasa diferencia (como los plurinominales de tres a cinco escaños para la elección del Dáil en Irlanda), o con gran disparidad de dimensiones (como en el caso de la cámara de diputados nacionales en la Argentina, donde varían entre los extremos de un único distrito con treinta y cinco bancas ––la Provincia de Buenos Aires–– y una decena de circunscripciones con una magnitud que alterna en cada renovación parcial entre tres y dos). 

El tamaño o magnitud de la circunscripción electoral es importante a los fines de calcular las oportunidades de los partidos políticos para obtener el o los cargos en disputa. En efecto, prescindiendo de los demás atributos que componen el sistema electoral, puede señalarse que cuanto mayor es el tamaño de la circunscripción, aumenta la cantidad de partidos políticos con posibilidades de obtener uno de los puestos en cuestión.  

Así, en circunscripciones uninominales y plurinominales pequeñas, la distribución de los puestos se reduce a los partidos mayoritarios (o incluso, a uno solo, el de mayor número de apoyos), mientras que, en circunscripciones plurinominales medianas y grandes, aumentan las posibilidades de conseguir bancas para los partidos con menor caudal de votos.

El hallazgo de esta fuerte influencia de la magnitud del distrito es atribuida al primer análisis comparado y sistemático de los efectos de los sistemas electorales sobre la desproporcionalidad y el multipartidismo: la obra de Douglas Rae, The Political Consequences  of Electoral Laws, aparecida por vez primera en 1967. 

  • Tamaño de la Asamblea Legislativa

Por su parte, el tamaño de la Asamblea Legislativa se refiere al número total de escaños sujetos a elección. Douglas Rae (1971) llamó la atención sobre esta variable “generalmente descuidada”, pero no la consideró en su estudio empírico, como tampoco lo hicieron en forma sistemática investigaciones posteriores, quizá por ser estimada como un factor externo al sistema electoral, como una mera característica del Órgano Legislativo (Lijphart, 1994: 12).  

Sin embargo, el tamaño de la Asamblea Legislativa constituye un factor de fuerte incidencia sobre la proporcionalidad y sobre el grado de multipartidismo, ya que las posibilidades para los partidos menores de acceder a la distribución de bancas decrecen a medida que disminuye el número de miembros del órgano legislativo a elegir (Lijphart, 1994; Taagepera y Shugart, 1989).

  • Fórmula Electoral

Por fórmula electoral se entiende el procedimiento de cálculo que convierte en forma usualmente mecánica los totales de los votos de los electores en una determinada distribución de los puestos en disputa entre los distintos partidos políticos o candidatos (Cox, 1997: 59).
Ella es la encargada de transformar las preferencias individuales de los votantes, el voto, en una decisión colectiva, el reparto de los cargos entre los diferentes postulantes. 

Por su parte, las fórmulas electorales se diferencian habitualmente en dos grandes grupos, en mayoritarias y en proporcionales. Dentro de cada uno de éstas, existe una amplia variedad de subtipos (de los cuales sólo describiremos, en forma sencilla o simplificada, los más difundidos o conocidos). En último término, también mencionaremos las fórmulas mixtas, que combinan los atributos positivos de los dos sistemas anteriores.  

Las fórmulas electorales mayoritarias tienen como objetivo principal consagrar un gobierno y garantizar la gobernabilidad mediante la fabricación -más o menos artificial- de mayorías legislativas (es decir, que esta cantidad de parlamentarios puede o no corresponderse con una efectiva mayoría de los votantes). Este tipo de fórmulas se corresponde con una visión dicotómica de la realidad política, que divide entre gobierno y oposición, entre mayoría y minoría.

Dentro de éstas se encuentran la comúnmente denominada de mayoría relativa o simple, el voto alternativo y la de mayoría absoluta

La fórmula de mayoría relativa o simple adjudica la banca o la mayoría de las bancas en disputa al partido político o candidato que haya obtenido más votos, independientemente de la diferencia de sufragios entre éste y su rival más cercano. En otras palabras, para ganar basta un voto de diferencia sobre cualquier otro postulante o partido político. Las expresiones con las que se conoce indistintamente a esta fórmula en el mundo anglosajón, “first past the post system”, “plurality system”, y “winner takes all”, resumen muy bien el principio y el funcionamiento de la misma.  

Esta fórmula bastante sencilla remonta su origen a la idea de proponer a una persona o conjunto de personas en representación de un determinado territorio, a la elección de “dos caballeros de cada condado y dos burgueses de cada ciudad” para la Cámara de los Comunes, ya vigente en la Inglaterra del Medioevo, tal como señala Stein Rokkan (1974: 169).  

A pesar de su simplicidad y de su extendida tradición, la fórmula de mayoría relativa sólo se difundió con éxito, combinada casi invariablemente con distritos uninominales, entre las colonias del imperio británico, en casi todas las cuales todavía hoy subsiste (por ejemplo, Canadá, Estados Unidos, India, ciertos países africanos y un conjunto de islas en el Caribe). En el resto del mundo, en cambio, desde la ampliación del derecho de sufragio, constituye un tipo cada vez menos frecuente.  

La aplicación de esta fórmula de mayoría relativa o simple es defendida básicamente por su simplicidad y por su tendencia a propiciar ganadores que sean responsables de un área geográficamente bien delimitada. Entre sus ventajas más mencionadas, se pueden resumir las siguientes, a saber:

  • brinda una opción claramente definida a los electores entre dos partidos u opciones principales. Este sistema de mayoría simple provoca que el sistema de partidos gravite en torno de una alternancia en el poder entre un partido de izquierda y otro de derecha. Los terceros partidos a menudo se debilitan y casi nunca alcanzan el apoyo popular necesario a nivel nacional para obtener un porcentaje análogo de escaños en el poder legislativo.




  • Permite la formación de gobiernos de un solo partido. Los escaños adicionales favorecen comúnmente al partido más grande bajo un sistema de mayoría simple; esto hace que los gobiernos de coalición sean más una excepción que una regla. Esta situación permite la formación de gabinetes que no están maniatados por las restricciones que impone la necesidad de negociar con el socio minoritario de una coalición.




  • En teoría, da lugar a una oposición coherente a nivel legislativo, ya que la contracara de un gobierno fuerte de un solo partido es una oposición con los escaños suficientes para cumplir con su función de vigilancia crítica y presentarse como una alternativa real de gobierno.




  • Favorece a los partidos de base amplia. En sociedades étnica o regionalmente muy divididas, se recomienda este sistema de mayoría simple para alentar a los partidos a ser instancias muy abiertas e incluyentes, que abarquen distintos segmentos de la sociedad, particularmente cuando sólo hay dos partidos mayoritarios y muchos y muy diversos grupos sociales. En Malasia, por ejemplo, el gobierno Barisan 41 Nasional está conformado por un movimiento sombrilla de muy amplia base que postula candidatos malayos, chinos e indios en áreas de gran diversidad étnica.




  • Excluye a los partidos extremistas de alguna representación legislativa. A menos que el apoyo electoral de un partido minoritario extremista se encuentre geográficamente concentrado, es poco probable que obtenga escaños bajo un sistema de mayoría simple.



  • Promueve la formación de vínculos entre los electores y sus representantes, en tanto da lugar a un poder legislativo conformado por representantes de áreas geográficas definidas. Según muchos analistas, esta responsabilidad geográfica es particularmente importante en sociedades agrarias y en países en desarrollo.




  • Permite a los electores elegir entre candidatos y no sólo entre partidos. Los electores pueden evaluar el desempeño de candidatos individuales en lugar de únicamente tener que aceptar una lista de candidatos presentada por un partido, como sucede bajo algunos sistemas de listas de representación proporcional.




  • Brinda la oportunidad de elegir a candidatos independientes. Esto puede ser particularmente importante para el desarrollo de sistemas de partidos, cuando la política sigue girando alrededor de vínculos familiares, de grupo o parentesco, y no sobre la base de fuertes organizaciones partidistas.




  • Finalmente, los sistemas de mayoría simple son particularmente elogiados por ser de fácil aplicación y entendimiento. Un voto válido sólo requiere de una marca sobre o junto al nombre o símbolo de algún candidato. Incluso si el número de candidatos en la papeleta es muy extenso, es fácil para los oficiales electorales realizar el conteo.

No obstante, los sistemas de mayoría simple son a menudo muy criticados por razones como las siguientes, a saber:


  • privan a los partidos minoritarios de una representación justa, en el sentido de que aquel partido que obtiene, por ejemplo, alrededor del 10% de la votación debería ganar aproximadamente el 10% de los escaños legislativos. Sin embargo, en la práctica, por ejemplo, esto no resulta. En las elecciones federales de Canadá, en 1993, el Partido Progresista Conservador obtuvo 16% de la votación, pero sólo 0.7 % de los escaños, y, en las elecciones generales de 1998, en Lesotho, el Partido Nacional Basotho obtuvo 24% de la votación, pero sólo 1% de los escaños. Este es un patrón que se repite una y otra vez en los sistemas de mayoría simple.




  • Excluyen a las minorías de una representación justa. Como regla general, bajo los sistemas de mayoría simple, los partidos presentan al candidato de mayor aceptación en un distrito específico para evitar alejarse de una buena parte de los electores. Por lo tanto, es muy raro que se postule a un candidato de color en un distrito donde la población se compone predominantemente de gente blanca, y existe fuerte evidencia de que es menos probable que las minorías étnicas y raciales alrededor del mundo obtengan representación a nivel legislativo elegidas bajo sistemas de mayoría simple, como pasa en el Reino Unido o en Estados Unidos de América. En consecuencia, el hecho de que los miembros de grupos étnicos minoritarios no tengan posibilidad de representación puede tener efectos desestabilizadores sobre el sistema político en su conjunto.




  • Excluyen a las mujeres de cargos legislativos. El síndrome del candidato más ampliamente aceptado también afecta las posibilidades de las mujeres a ser elegidas para cargos legislativos, debido a que con frecuencia son menos susceptibles de ser seleccionadas como candidatas por estructuras de partido dominadas por hombres.




  • Pueden fomentar el desarrollo de partidos políticos estructurados sobre una base étnica, regional o de clan, susceptibles de sustentar sus campañas y plataformas políticas en concepciones que pueden ser atractivas para la mayoría de la población de su distrito o región, pero resultar hostiles o excluyentes para otras comunidades. Este ha sido un problema continuo en países de África como Malawi y Kenia.




  • Exageran el fenómeno de los bastiones regionales, donde un solo partido obtiene la totalidad de los escaños de una provincia o área específica. Si un partido tiene una gran base de apoyo en una determinada área del país, el hecho de obtener una mayoría simple de los votos le permitiría obtener todos, o casi todos, los escaños con que cuenta esa área a nivel legislativo. Esto no sólo provoca que las minorías queden sin representación en esa área, sino que además refuerza la percepción de que la política es un campo de batalla que se define en función de quién se es y en dónde se vive, y no de en qué se cree.




  • Hacen que se vuelva “no útil” un gran número de votos que no influyen en la elección de ningún candidato. Esta situación puede ser especialmente arriesgada si se combina con bastiones o feudos de votación regionales, debido a que los ciudadanos que apoyan a partidos minoritarios en ciertas regiones pueden llegar a sentir que no tienen posibilidades reales de elegir alguna vez a un candidato de su simpatía. Asimismo, puede representar un peligro cuando la sensación de distanciamiento respecto al sistema político puede incrementar la posibilidad de que grupos extremistas sean capaces de organizar movimientos en contra del sistema.




  • Pueden provocar una votación dividida. Cuando dos partidos o candidatos similares compiten bajo un sistema de mayoría simple, el voto de sus eventuales seguidores suele dividirse con frecuencia entre ambos, creando la posibilidad de que pueda ganar un partido o candidato con menor respaldo popular. El ejemplo más claro de esto se da en Papua Nueva Guinea.

  • Finalmente, los sistemas de mayoría simple dependen de la revisión y ajuste periódicos de las demarcaciones electorales. Todas las demarcaciones electorales tienen consecuencias políticas; no existe un proceso técnico capaz de producir una sola respuesta correcta independientemente de consideraciones políticas o de otra índole. La delimitación de distritos electorales puede demandar mucho tiempo y recursos sustanciales si se desea que los resultados sean aceptados como legítimos.

Por su parte, la fórmula de voto alternativo presenta un mayor interés por cuanto refuerza la representatividad de los elegidos al exigir para su consagración no ya una simple pluralidad de votos, sino más de la mitad de los sufragios (una mayoría absoluta). Para ello, establece un mecanismo en donde en una boleta común los votantes ordenan a los postulantes que aparecen según sus preferencias (por esto, en algunos países que lo utilizan, también es conocido como voto preferencial).  

Si ningún candidato obtiene en las primeras preferencias una mayoría absoluta que le permita alzarse con el puesto, el postulante con menos preferencias es descartado del cálculo y las segundas preferencias de quienes lo hayan apoyado son distribuidas, según corresponda, entre los demás competidores. En el caso de que esta distribución tampoco produzca un ganador, el procedimiento se repetirá de igual modo (eliminación de un nuevo competidor y reparto de las segundas preferencias de sus votantes), y así tantas veces hasta que un postulante logre una mayoría absoluta.

Por esta razón, algunas veces se ha argumentado que este sistema de voto alternativo es el mejor para promover una política centrista, ya que no sólo obliga a los candidatos a buscar los votos de sus propios seguidores, sino también las segundas preferencias de otros electores. Para atraer estas preferencias, los candidatos deben hacer una convocatoria de amplio espectro y no enfocarse en intereses muy específicos.
La experiencia con este sistema en Papua Nueva Guinea y en Australia sugiere que puede brindar importantes incentivos para una política de negociación y cooperación. En años recientes, el sistema de voto alternativo ha sido adoptado para elecciones presidenciales y municipales en Bosnia, Londres y San Francisco.
Sin embargo, el voto alternativo también presenta algunas desventajas. Primero, requiere de un grado razonable de alfabetización y de un conocimiento básico de nociones matemáticas del electorado para ser utilizado de manera efectiva y, en virtud de que opera en distritos uninominales, a menudo puede producir resultados poco proporcionales en comparación con los sistemas de representación proporcional (e incluso, en ciertos casos, con los sistemas de mayoría simple).
Asimismo, la capacidad potencial del voto alternativo para producir resultados centristas está subordinada a la existencia de ciertas condiciones sociales y demográficas: si bien es cierto que durante las décadas de 1960 y 1970 propició un acomodamiento interétnico exitoso y ha vuelto a ser recientemente reintroducido en Papua Nueva Guinea, también es cierto que ha sido criticado en otro país del Pacífico, en Fiji, desde su adopción en 1997. Más aún, como se destacó en las elecciones del Senado en Australia, de 1919 a 1946, el voto alternativo no funciona adecuadamente en distritos plurinominales de gran magnitud.

Por último, la
1   ...   4   5   6   7   8   9   10   11   ...   46

similar:

La enfermería signada de muchas aristas para su desarrollo profesional pretende no solo saberse pilar en las estructuras sanitarias, sino que debe cada día más iconSi bien muchas de las teoría son buenas solo tres podrían ser las...

La enfermería signada de muchas aristas para su desarrollo profesional pretende no solo saberse pilar en las estructuras sanitarias, sino que debe cada día más iconEl propósito de este compendio es ayudar a las personas que tienen...

La enfermería signada de muchas aristas para su desarrollo profesional pretende no solo saberse pilar en las estructuras sanitarias, sino que debe cada día más iconCanción: Desde el día que al mundo llegamos y nos ciega el brillo...

La enfermería signada de muchas aristas para su desarrollo profesional pretende no solo saberse pilar en las estructuras sanitarias, sino que debe cada día más iconUna vez más es tiempo de estar en contacto a través de la palabra...

La enfermería signada de muchas aristas para su desarrollo profesional pretende no solo saberse pilar en las estructuras sanitarias, sino que debe cada día más iconTamaño Los virus son estructuras extraordinariamente pequeñas, mucho...

La enfermería signada de muchas aristas para su desarrollo profesional pretende no solo saberse pilar en las estructuras sanitarias, sino que debe cada día más iconLa discriminación es un estilo de vida que se ha ido arraigando cada...

La enfermería signada de muchas aristas para su desarrollo profesional pretende no solo saberse pilar en las estructuras sanitarias, sino que debe cada día más iconA partir de ahora vamos a estar en comunicación con vosotros periódicamente,...

La enfermería signada de muchas aristas para su desarrollo profesional pretende no solo saberse pilar en las estructuras sanitarias, sino que debe cada día más iconResumen En las siguientes páginas se pretende establecer un diálogo...

La enfermería signada de muchas aristas para su desarrollo profesional pretende no solo saberse pilar en las estructuras sanitarias, sino que debe cada día más iconLos suelos de nuestros campos y granjas les faltan minerales por...

La enfermería signada de muchas aristas para su desarrollo profesional pretende no solo saberse pilar en las estructuras sanitarias, sino que debe cada día más iconSon las segundas infecciones más frecuentes, solo por detrás de las del aparato respiratorio




Todos los derechos reservados. Copyright © 2019
contactos
b.se-todo.com