Haciendo y deshaciendo género y tic en los procesos de autoinclusión de las mujeres en las tic. Implicaciones para el cambio social




descargar 78.61 Kb.
títuloHaciendo y deshaciendo género y tic en los procesos de autoinclusión de las mujeres en las tic. Implicaciones para el cambio social
página2/3
fecha de publicación11.03.2016
tamaño78.61 Kb.
tipoDocumentos
b.se-todo.com > Documentos > Documentos
1   2   3

Tecnólogas haciendo y deshaciendo género y TIC

Tanto en las entrevistas como los grupos de discusión, contemplaba una parte que buscaba incidir directamente en cuestiones de género. De ahí, y de las narrativas que las participantes iban elaborando respecto a sus trayectorias TIC, además de la expresión de sus críticas y deseos, se fue evidenciando como las participantes iban haciendo y deshaciendo el género. Al mismo tiempo y de forma entrelazada, en buena parte de la entrevista y los grupos de discusión hacía referencia a las prácticas TIC. Además, se trataba a fondo la trayectoria TIC de las participantes y se daba espacio para la expresión de críticas y deseos al respecto. De todo ello pues, se desprendieron los discursos que mostraban cómo las participantes iban haciendo y deshaciendo las TIC. Cabe decir pues, que las referencias al género y a las TIC, tanto de forma explícita como implícita, también fueron recurrentemente expresadas de forma entrelazada.

Teniendo en cuenta el contexto situado de las participantes, la práctica TIC la desarrollaban en entornos cualitativamente masculinizados (haciendo referencia a la cultura masculinizada entendida como normas y valores) de forma mayoritaria. Además, en el caso de las tecnólogas informáticas, cuantitativamente hablando también. Esto se hizo patente cuando las participantes argumentaban que a menudo se las consideraba desubicadas cuando expresaban su condición de tecnólogas. Como mostraron los discursos de la mayoría de las participantes y se ejemplifica a continuación y de manera coherente con el resto de literatura (Kvande, 1999; Faulkner, 2009; Kelan, 2009), una mujer tecnóloga todavía se considera desubicada y / o atípica como tecnóloga. Pero, a la vez una mujer tecnóloga se ve como desubicada y / o atípica como mujer.

Y a mí me han dicho,! Tú no pareces informática! Y ¿Cómo debe ser una informática? Claro, los canones sociales que hay sobre los tipos de personas, claro, no encajan conmigo, y la gente a veces te lo dice. (Edward, Jefa del departamento de informática de un medio digital)

Esto implica que el entorno de práctica y la tecnología está generizada y que las mujeres irán haciendo y deshaciendo género en un escenario, a menudo, masculinizado y en un régimen de género todavía heteronormativo. En este sentido, y en cierto modo, la existencia de un determinado número de mujeres tecnólogas que practican las TIC de forma avanzada podría ser considerada una forma de ir deshaciendo el género, pues sus prácticas se desarrollan en actividades tradicionalmente consideradas masculinas y no en las tradicionalmente femeninas. A la vez, su práctica puede ir deshaciendo las TIC o, al menos, su conceptualización más tradicional ligada a la masculinidad y a determinadas características y formas de hacer asociadas, tal y como han apuntado varias autorías (Wajcman, 1991; Cockburn, 1999; Phipps , 2007). Por tanto, en general, con su práctica TIC avanzada estas mujeres estarían deshaciendo el género, pero también las TIC y sus concepciones tradicionales. De todos modos, y como iré mostrando, todo es más complejo.

Dicho esto y, de hecho, de los discursos de las participantes se desprendía que todas las posibles combinaciones de ir haciendo y deshaciendo género y TIC eran posibles en los procesos de autoinclusión TIC. Así a través de sus discursos se evidenciaba como en ocasiones expresaban que hacían género e iban haciendo TIC y / o que iban haciendo género e iban deshaciendo las TIC. A la vez, también expresaban que en ocasiones deshacían género e iban haciendo TIC, o deshacían género e iban deshaciendo las TIC.

Así, por ejemplo, el análisis de los discursos de las participantes pues, evidenció que hacían género cuando, justamente, querían o podían sorprender o desafiar su contexto, por ejemplo, marcando o no escondiendo su nombre en femenino. Pero también cuando se juntaban con otras mujeres para visibilizarse como mujeres y, como en el caso de Codina demostrar su valía, lo que las hacía más patentes en los entornos tecnológicos, a menudo muy masculinizados. Sin embargo, en estas situaciones, sobre todo, hacían TIC si sólo buscaban reforzar su condición de tecnólogas y, así, sólo de una forma limitada cambiar las normas del entorno TIC.

Teníamos que hacer siete proyectos por semestre, eran parte de la calificación por diferentes asignaturas. Si tenías proyectos, si los habías hecho teniendo un chico en el equipo, entonces la gente pensaba que no habías hecho nada. Yo realmente lo odiaba eso. Por eso cuando alguien decía, ohhh! No has hecho nada! Realmente no me podía defender, no sé por qué. Tenía este problema y quería probar que sí podía. Tenía dos amigas más y por eso empezamos a hacer los proyectos juntas. Cada vez que teníamos un proyecto nos pasábamos horas y horas, meses, trabajando sin parar intentando ser las mejores, ¿sabes? (Codina, Ingeniera de Software, doctoranda centro de computación)

También algunas hacían género cuando de forma colectiva se juntaban entre mujeres y llevaban a cabo acciones colectivas y visibles tanto en referencia al género como a las TIC, en una especie de aglomeración compensatoria. Entre las participantes este tipo de acción colectiva se daba más entre las tecnólogas artísticas. Sin embargo también hubo casos entre las tecnólogas informáticas donde la acción colectiva fue clara, sobre todo, entre las que se declaraban activistas también en ámbitos tecnológicos. Así, por un lado, hacían género enfatizando y visibilizando su condición de mujeres, y por otra parte, hacían TIC enfatizando su condición de tecnólogas, como ocurría cuando las participantes habían formado parte de asociaciones o eventos TIC y de género en la vez. Sin embargo, cómo algunos de los eventos dónde Laganiére participó, a través de la participación colectiva también podían deshacer las TIC, cuando justamente a través de estos colectivos o entidades cuestionaban las normas establecidas en las TIC e, incluso, en la relación género y TIC.

Conocí asociaciones que trabajaban con la tecnología o interviniendo más en tecnología como Infoespai, o Riereta de aquí Barcelona y después este último que todavía estoy, que es el de Donestech, que es un colectivo que trabaja sobre tecnologías teniendo presente la perspectiva de género. Por ejemplo, mira, no hace mucho eso del X0y1 en Sevilla, que participamos con una performance que también estaba relacionada con tecnología. También en la Caneluntu hace muchos años, que era un intercambio de tecnología con otros conocimientos así más de fuera de tecnología. También estoy con listas de correo así de mujeres y tecnología. (Laganière, Diseñadora gráfica y artista digital)

Aunque en sus discursos rechazaban la adopción de una masculinidad extrema, ni que parezca contradictorio, también mostraban que en algunas ocasiones deshacían el género adoptando tipo de valores y actitudes más masculinas, por ejemplo, la competitividad o demostración de la competencia. Esto se presentaba tanto para evitar discriminaciones como por considerarse la mejor manera de mantenerse o avanzar en una práctica TIC determinada. En este sentido, muchas de las participantes consideraban que se veían forzadas a competir y demostrar doblemente su capacidad ante un contexto masculinizado que las presuponía incompetentes. Incluso, se encontraban en situaciones que ante una discriminación debían contestar de forma contundente como se muestra en el discurso de Prat. Este tipo de situaciones surgían más a menudo entre las tecnólogas informáticas en la práctica habitual. Ahora bien, sobre todo en las situaciones de prestigio, de puesta en escena o de presentación pública, también había sido expuesto por buena parte de las participantes tecnólogas artísticas. Este hecho se parece a los patrones de segregación vertical entre mujeres y hombres también en ocupaciones cuantitativamente muy feminizadas (Gutek, 2001). En este sentido, las participantes consideraban que demostrando su capacidad, y aún más, públicamente, rompían con la masculinidad de las tecnologías para demostrar que como mujeres eran capaces y sólo por eso, en cierto modo, iban deshaciendo las TIC. Sin embargo, por otra parte, también iban haciendo TIC, ya que seguían unos criterios establecidos de excelencia, competición y promoción masculinizados que, además, les provocaban un sobreesfuerzo y un cierto rechazo.

Por ser un área muy masculina en algunos momentos sentía la necesidad de imponerme, verbalmente o, incluso, físicamente. Pero más bien en este nivel de dejar las cosas claras, decir lo que me hacía falta decir, más que nada para demostrar que tú sabes de qué va. (Prat, compositora de música electrónica, dj y productora de eventos)

De todos modos, en sus discursos, pocas veces decían adoptar una posición claramente de acuerdo con la masculinidad hegemónica y si lo hacían no se mostraba de forma extrema y constante. Sobre todo, lo que compartían la totalidad de las participantes era que cualquiera de las cualidades tradicionalmente consideradas femeninas ya no se afirmaban como exclusivas y naturales de las mujeres. De este modo, los discursos de las participantes mostraron como las cualidades femeninas podían ser aprendidas y / o performadas por los hombres porque se consideraban cualidades humanas y, de hecho, en algunos casos comentaban como las habían visto entre los hombres. Así, las participantes me dejaron claro que los hombres también podían aprender y realizar estas habilidades más feminizadas, por lo que también podían ir deshaciendo género. Por lo tanto, las participantes se alejaban de las concepciones esenciales del género y se situaban en concepciones del género más constructivistas y performativas, vale decir, más presentes en los discursos de género actuales de la investigación feminista. Del mismo modo, expusieron como habían visto que algunas de estas habilidades también carecían en algunas mujeres, evidenciando así la diversidad entre hombres y mujeres.

De hecho, una de las formas más interesantes de ir deshaciendo el género tenía que ver con situarse en un posicionamiento intermedio o híbrido entre lo que tradicionalmente hacían, o que tradicionalmente se habían atribuido a las mujeres y a los hombres. Además, argumentaban que lo hacían como práctica TIC más o menos habitual tanto para progresar como para hacer frente a las discriminaciones. A la vez, a medida que avanzaban en la reflexión en torno al género, la tendencia de las participantes era de situarse en un posicionamiento intermedio, es decir, reconociendo tener o activar algunas características femeninas y algunas masculinas a la vez o en diferentes momentos. De esta manera, consciente o inconscientemente, por ejemplo, tendían a orientar y desarrollar su carrera hacia posiciones híbridas y cambiantes. Esta cuestión ya había sido apuntada por la literatura en Género y TIC y, de hecho, está tomando fuerza actualmente (Von Hellenes et al, 2001; Glover, 2010). Estas posiciones, por ejemplo, implican elevadas capacidades en programación y / o estudios informáticos y, a la vez, elevadas capacidades en comunicación con el cliente, desarrollos conceptuales o capacidades estéticas, deshaciendo así la vez las TIC. Evidentemente, la hibridez fue más acusada entre las tecnólogas artísticas, pero también se daba entre las tecnólogas informáticas, sobre todo, a medida que iban avanzando en su carrera profesional. En este sentido iban haciendo y deshaciendo TIC de una manera que implicaba ir deshaciendo las TIC, pues se acercaban a una práctica que se hibridaba y que, por tanto, quitaba centralidad a lo más tradicionalmente considerado tecnológico.

Ahora también es variado, porque también puedo tener el punto de vista del programador, pero al principio de todo, básicamente, era programación. O sea, yo recibía un papel, o alguien me contaba algo y era eso, hacer un programa que hiciera eso. Después llega un momento en que vas evolucionando y te dan una pequeña tarea que alguien, que alguien ha escrito, te la dan muy masticada o así, y entonces es hacer un análisis y eso realmente cómo se debe implementar. Primero te dicen, mira tienes que hacer esto, y casi te dicen cómo debes programar. Luego la evolución es, en pequeño, un pequeño encargo, hago un análisis y yo, a mí misma, me digo como he que programar, más o menos. Esto evoluciona, prácticamente no se diferencia mucho de lo que yo ahora hago, lo que yo hago, la parte es puramente si quieres, de analizar las necesidades de los usuarios. Antes había hecho bastante, que ahora no, por motivos x no puedo hacer que también me gusta, que es gestionar todo un proyecto. O sea que es, como la parte del negocio, la parte funcional, que se dice, pero también incluye lo que es llevar el equipo de desarrollo que hará esto. Incluyendo también el equipo de explotación que después se encarga de la tecnología informática, todo esto (Bergeron, Business Analyst en empresa de finanzas)

Además de que el género y las TIC se pudieran ir haciendo y deshaciendo en todas las combinaciones posibles, también se hizo patente que el género se podía ir haciendo y deshaciendo paralelamente en una misma situación. Incluso, que el género se podía ir haciendo y deshaciendo de una forma cambiante en una misma trayectoria de vida. Y además, que esto ocurría en relación a las TIC y de una forma similar.

Así, por ejemplo, Viladoms comentó que cuando estaba haciendo las pruebas de sonido podía ir haciendo género e ir deshaciendo género paralelamente, en un mismo momento o situación. Este hecho, por lo menos, también podría verse como una forma de deshacer género, pues implica que se alejaba de los extremos esenciales de feminidad y / o masculinidad, para situarse en un medio del continuo de género. Así, como muestra el discurso siguiente, algunas participantes incorporaban elementos de autopromoción y se mostraban competentes con el lenguaje técnico y competitivas con la actitud o la intención y, a la vez, se mostraban dialogantes, suaves y enfatizaban formas comunicativas consideradas femeninas. Sin embargo y al mismo tiempo estarían haciendo TIC, por adaptarse al tipo de vocabulario, fines, valores y saberes de las tecnologías tradicionalmente concebidas.

Una cosa que me pasa mucho, por las noches cuando tengo conciertos, sobre todo cuando son lugares muy grandes, muy profesionales, cuando llegamos con el instrumento, ¡Ah, Una chica! ¡Seguro que no se entera de nada! Claro, yo soy técnica de sonido, o sea, estoy al mismo nivel de diálogo que el técnico que me va a asistir. Entonces, cuando te entran en plan de chuleta, de mujer tonta que no sabes nada, entonces soy muy, muy femenina, pero sólo hablo con palabras técnicas que ni él conoce, para joder. O sea, por ejemplo, en vez de decir un Canon digo un XLR y lo cambio todo a este nivel, o sea, como se escribe en el libro de física o de sonido o de ingeniería. Entonces ... ¿Qué es? Y yo ... Perdona, ¿No sabes qué es? Porque de alguna manera te sientes muy atacada porque te están insultando. Te están diciendo que como eres una mujer no sabes nada. Pues la forma es muy sutil, muy femenina, pero ahora te hablaré en lenguaje técnico. Funciona, no falla. Luego están todo el "Bolo" de ... mejor no le digamos nada ... (Viladoms, Creadora y técnica de música y dinamizadora cultural)

En ocasiones, las participantes expresaron que hacían una invisibilización del género deliberada para visibilizar-lo en un momento más adecuado. De hecho, la mayoría de participantes coincidían en que la comunicación a través de las TIC se prestaba a este tipo de situaciones. En este sentido, en principio no se desharían las TIC. Pero en el momento en que el género se hacía explícitamente visible, por un lado, se iba haciendo género y por otro se deshacían las TIC. Esto, Turcotte lo explicaba diciendo que provocaba tal sorpresa que llevaba a la reflexión de género en entornos TIC, de modo que en interacción obligaba al otro a repensar y buscar nuevas explicaciones sobre la relación género y TIC.

Claro, yo ahí siempre parto de que todo el mundo siempre piensa que soy un hombre, si no me conoce claro. Quien no me conoce claro, porque me llamo Daniela [nombre ficticio], pero siempre me han dicho Dani para diferenciarme de mi abuela. Creo que está muy bien también, sin saberlo, claro, lo he aprendido por la práctica, no por qué yo lo buscara eso. Y claro, ha sido un hallazgo chulo, ¿no? Llegar a un lugar y es que vengo ... Aquí también porque siempre se pone el artículo delante, la Dani o el Dani, pero por ejemplo en Valencia sólo decimos Dani y en castellano tampoco se pone. Aquí me ha pasado mucho, me han confundido, siempre, siempre. Entonces ha sido guay que piensen que eres un hombre y llegar yo. O sea, que siempre me he alegrado de resolver una confusión siendo una mujer, porque te da pie a muchas cosas. A que esperen uno que luego sea otra, no? Aquella sorpresa de la otra persona te da también un margen, hace un hueco ahí que yo creo que es positivo. (Turcotte, Diseñadora gráfica, technoartista y profesora de arte)
1   2   3

similar:

Haciendo y deshaciendo género y tic en los procesos de autoinclusión de las mujeres en las tic. Implicaciones para el cambio social icon¿Qué utilidad le dan a las tic’s que poseen en sus hogares, los habitantes...

Haciendo y deshaciendo género y tic en los procesos de autoinclusión de las mujeres en las tic. Implicaciones para el cambio social iconClaves para integrar las tic en la escuela

Haciendo y deshaciendo género y tic en los procesos de autoinclusión de las mujeres en las tic. Implicaciones para el cambio social iconResumen En el estudio de las emociones las aportaciones científicas...

Haciendo y deshaciendo género y tic en los procesos de autoinclusión de las mujeres en las tic. Implicaciones para el cambio social iconEl uso de las tic en el área médica

Haciendo y deshaciendo género y tic en los procesos de autoinclusión de las mujeres en las tic. Implicaciones para el cambio social iconResumen : Las tecnologías de la información y la comunicación -tic-...

Haciendo y deshaciendo género y tic en los procesos de autoinclusión de las mujeres en las tic. Implicaciones para el cambio social iconPrograma Bogotá Humana con igualdad de oportunidades y equidad de género para las mujeres

Haciendo y deshaciendo género y tic en los procesos de autoinclusión de las mujeres en las tic. Implicaciones para el cambio social iconElectiva I módulo: diseño instruccional en las tic
«Debemos actualizar la instrucción científica de los profesores», «Ha recibido una sólida instrucción»

Haciendo y deshaciendo género y tic en los procesos de autoinclusión de las mujeres en las tic. Implicaciones para el cambio social iconLas manecillas del reloj marcan la hora: tic, tac, tac. ¡Hora de...

Haciendo y deshaciendo género y tic en los procesos de autoinclusión de las mujeres en las tic. Implicaciones para el cambio social iconResumen La Escuela Colombiana de Carreras Industriales -ecci-, desde...

Haciendo y deshaciendo género y tic en los procesos de autoinclusión de las mujeres en las tic. Implicaciones para el cambio social iconLos ovarios de las mujeres indias envejecen antes que los de las mujeres caucásicas




Todos los derechos reservados. Copyright © 2019
contactos
b.se-todo.com