La visión tradicional de la salud ocupacional y/o nombres equivalentes ha restringido su intervención exclusivamente a los aspectos concernientes a la seguridad




descargar 109.02 Kb.
títuloLa visión tradicional de la salud ocupacional y/o nombres equivalentes ha restringido su intervención exclusivamente a los aspectos concernientes a la seguridad
página2/3
fecha de publicación26.10.2016
tamaño109.02 Kb.
tipoDocumentos
b.se-todo.com > Documentos > Documentos
1   2   3

4. CARGA DE TRABAJO Y DESGASTE:
Tanto los estilos de vida como las condiciones y medio ambiente de trabajo se traducen en un desgaste psico-fisiológico producto, en el primer caso, del proceso de envejecimiento normal de los seres humanos y en el segundo caso de la carga global de trabajo. Es obvio, por lo tanto, que es muy difícil cuantificar el impacto de uno o del otro en el proceso de desgaste; sin embargo existen algunas herramientas o instrumentos que permiten una medición indirecta del proceso de desgaste producido por el trabajo.
Es claro, por lo tanto, que la reducción de la carga de trabajo (variable dependiente) disminuirían el desgaste, la muerte y discapacidad prematura. Una teoría y práctica sanitaria que no logra entender la necesidad de articular ambos procesos de producción y reproducción para beneficio de la totalidad social, acarreará un sinnúmero de problemas de salud frente a la transición demográfica y epidemiológica.
5 LA CARGA DE MORBILIDAD:
La introducción del indicador “carga de morbilidad” que expresa los años de vida saludable perdidos a causa de la mortalidad prematura y los perdidos como resultado de la discapacidad, ha demostrado, que a pesar de los avances en esta materia, persisten problemas de salud, producto de la inequidad. En efecto, se ha estimado que para 1990, en América Latina y el Caribe, los años de vida ajustados en función de la discapacidad y la muerte prematura alcanzó el valor de 233 por 1000 habitantes; cifra que se encuentra muy distante de la observada en países europeos, Estados Unidos y Canadá, China. De este estimado se calcula que el 42.2% de los casos fueron secundarios a enfermedades transmisibles, 42.8% a enfermedades

crónico – degenerativas y el 15.0 % a traumatismos.

De acuerdo a estudios realizados por Leigh. et al., “entre los factores de riesgo, los derivados de la ocupación ocupan el séptimo lugar en relación con la mortalidad, el segundo en cuantos años de vida con incapacidad y el quinto en términos de años potenciales de vida perdidos (cuadro No. 1). La mortalidad ocupacional tuvo igual magnitud que la atribuida al uso del tabaco” (7).
A considerar en este contexto que los efectos del trabajo, como categoría histórico-social, y de sus dimensiones productivas y reproductivas se expresan en forma contundente en las personas mayores de los 60 años, en las cuales el peso de las enfermedades crónico-degenerativas es determinante para su calidad de vida como para las prestaciones en salud. En este sentido, se destaca el hecho que mientras que para el total de la población el porcentaje del número de años potenciales de vida perdidos (APVP) por enfermedades crónicas-degenerativas es del 34% en la población mayor de 60 años es superior al 80%. A su vez mientras que las enfermedades transmisibles representan el 47.5% del número de APVP en la población total, en los mayores de 60 años apenas es ligeramente superior al 10% (8).
Se desprende de lo anterior, que un programa de atención integral en salud de los trabajadores adquiere un rol determinantes en la prevención y contención de los efectos de las enfermedades crónico – degenerativas en la población económicamente activa, en la población mayor de 60 años y de sus expresiones financieras y económicas, especialmente en esa transición epidemiológica como la que vive la República de Panamá.
En el cuadro No. 2 se observa el peso de las enfermedades crónicas – degenerativas, tomando en cuenta la gravedad de la discapacidad, expresada en años vividos con discapacidad. Es claro que una parte considerable de estas enfermedades pueden ser prevenibles o retardadas en su aparición, a través de la combinación de técnicas de prevención primaria, prevención secundaria desde la perspectiva integrada de estilos de vida y condiciones y medio ambiente de trabajo.
Si se tienen en cuenta las proyecciones demográficas que a continuación se detallan, es claro que el grupo en edad de trabajar es determinante, tanto para la actividad productiva futura como para las condiciones de reproducción y consumo de la población en general, como de la población geronte en particular. De manera que la transición demográfica juega a favor del país, así como del Seguro Social sin la inversión pública en los próximos años se concentra en el desarrollo y fortalecimiento del capital humano.


Grupos de Edad

2005

2010

2015

Menos de 15 años

15 – 60 años

Más de 60 años

20%

62

9

26%

63

10

24%

64

11.0



6 COSTOS DE LOS ACCIDENTES Y ENFERMEDADES:
Se asiste a una creciente tendencia de medir los costos de los accidentes y enfermedades. Para ello se proponen cuatro formas distintas a saber (9):


  1. Costos económicos Vs costos no económicos (en dependencia de lo medible en términos económicos).

  2. Costos fijos Vs. Costos variables (en dependencia de su variación con relación a la incidencia de accidentes y enfermedades).

  3. Costos directos Vs costos indirectos (en dependencia del conocimiento al respecto de los tomadores de decisiones).

  4. Costos internos Vs costos externos (en dependencia de si son pagados por los tomadores de decisión u en otra forma).


De acuerdo a la teoría económica los costos que financian condiciones de trabajo son económicos, variables, directos e internos. Estudios realizados en empresas han demostrado que los costos indirectos pueden sobrepasar los costos directos y a nivel nacional la gran mayoría de los costos económicos son externos a las empresas. De allí que una estimación conservadora relacionada con los costos económicos totales debidos a las lesiones ocupacionales y enfermedades profesionales puede estar situada en un 3 % del Producto Nacional Bruto de un país desarrollado. Es posible que tales costos sean crecientes en el sector informal, en la pequeña y mediana empresa y en los trabajos externalizados o en la terciariación del trabajo. Es menester destacar, que según Dorman, una gran porción o quizás la mayor parte de los costos de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales son externalizados por el empleador.
Los trabajadores, su familia y la comunidad en general soportan tales costos a pesar que no intervienen en la lógica de la ganancia o del cálculo de perdidas por parte de las empresas. En este sentido, permitir a las empresas que decidan la inversión en las condiciones de seguridad y salud en el trabajo basado en sus ganancias, sin intervención de políticas públicas de salud y seguridad puede estimular que los lugares de trabajo sean extremadamente peligrosos.

La figura No. 3 ilustra claramente los señalamientos de Dorman que se reproducen a continuación: “En efecto, en el eje horizontal se mide el nivel de seguridad del lugar de trabajo” (en sentido de izquierda a derecha), de manera que en su punto de origen el trabajo es muy peligroso y hacia la derecha el trabajo es más seguro. El eje vertical mide costos tanto de los accidentes y enfermedades como los costos de prevención de los mismos. De suerte que si partimos del supuesto que un porcentaje de accidentes y enfermedades tiene un cierto costo total medido como C1, se puede asumir que dicho costo es constante cuando, a cualquier nivel de seguridad o de riesgo, resulta en una curva de costo marginal perfectamente horizontal. Esta curva permite afirmar que el primer daño sufrido por los trabajadores da lugar a un costo de C1, el segundo igualmente y así sucesivamente hasta llegar al punto que ningún trabajador se accidente. Así la línea vertical mide el (constante) costo incremental de seguridad y salud en el trabajo, que los podemos asumir mida todos los costos relevantes, independientemente de quien los absorba, cuales son: la interrupción de la producción, los costos médicos, tiempo de trabajo perdido, cargas familiares, el dolor y los inconvenientes sufridos por el trabajador.
Se ha establecido con anterioridad que estos costos son externalizados y no son absorbidos por el empleador. Un costo menor costo C2, representa solamente la porción del costo total que absorbe el empleador. Ello incluiría prima de riesgos, daños materiales, tiempo perdido, efectos negativos en los ritmos de trabajo y en la moral del trabajo. Aunque sustanciales estos costos son necesariamente menores que los costos totales (costos internos y externos). La diferencia C1 – C2 mide la extensión y magnitud del costo de externalización. De manera que el costo combinado, el costo externo es asumido como una constante sobre el rango de riesgo del lugar de trabajo.
La tercera curva representa el costo de eliminar un determinado riesgo presente en el lugar de trabajo, por ello se asume que este costo aumenta si el trabajo se hace más seguro. Es claro que si la seguridad y salud no ha recibido ninguna atención es frecuente encontrar formas de protección simple o baratas o un bajo costo en mejoras. Cuando los problemas evidentes han sido atendidos las mejoras tienden a incrementar los costos. A medida que los trabajos se tornen más seguros y saludables cumpliendo con niveles más altos de seguridad, las dificultades son mayores; de allí que la curva tiende a subir mostrando un incremento en los costos en función que se ejecuten más modalidades preventivas; sin embargo, en muchos casos es posible reducir costos mejorando la tecnología.

En la medida en que los costos de prevención de accidentes o enfermedades sean menores que los costos de su ocurrencia, la lógica indica que la protección está justificada, ¿pero los costos de quien están siendo considerados? Si son los costos sociales totales, entonces, la seguridad debe ser vista como S1. No obstante, dejados a sus propios intereses el empleador utilizará el S2. Esta brecha puede ser muy grande. Una indicación de su tamaño potencial es el mínimo nivel de protección encontrados en países que no tienen funcionando programas de seguridad y salud en el trabajo. Si consideramos que las empresas están maximizando sus ganancias cuando permiten altos niveles de accidentes y enfermedades profesionales, entonces, la dimensión de los costos de externalización C1 – C2 deben ser muy grandes.
A considerar que mientras los elementos analíticos como las curvas de la figura No. 3 ayudan a ilustar la naturaleza del problema, por otra parte proveen una base débil para identificar el exacto y correcto nivel de seguridad, asumiendo que exista. Esto se debe a que técnicamente es difícil o quizás imposible hacer estimaciones con dichas curvas, ya que requieren presunciones que probablemente no sean ciertos. Los mayores problemas están relacionados con:

  1. La identificación de las causas de enfermedades Profesionales.

  2. La medición de los costos de los accidentes y enfermedades profesionales.

  3. La medición de costos de la protección de los trabajadores.

  4. La determinación de los costos no económicos.


A lo antes expuesto hay que agregar los graves problemas de subregistro, subnotificación y subdiagnóstico de los Riesgos Profesionales en sus diversas expresiones (accidentes de trabajo, accidentes en trayecto, enfermedades profesionales, enfermedades asociadas al trabajo, incapacidad permanente y defunciones), por las características propias de las modalidades de inserción de los riesgos Profesionales en el sistema de salud institucional:


  1. 1970 - 1995: Centralización de la atención médica en clínicas específicas, duplicando

y marginando a la red de servicios de salud.


  1. 1995 - : Descentralización improvisada de la atención médica de los Riesgos

Profesionales.
De lo anterior se desprende que probablemente los daños a la salud secundarios a los riesgos laborales son asumidos por el Programa de Enfermedad y Maternidad, tanto en las prestaciones médicas como en las prestaciones económicas a corto plazo y por el Programa de Invalidez, vejez y muerte en las prestaciones a mediano y largo plazo.
Es claro que la política de clasificación de empresas por clase y grado de riesgo para estimular la prevención, encuentra una base muy débil para su desarrollo en atención a dos hechos:


  1. El deficiente sistema de información y costeo de los Riesgos Profesionales.

  2. La externalización de los costos de las tarifas por Riesgos Profesionales.


En consecuencia, la clasificación de empresas por clase y grado de riesgo, en las actuales circunstancias, solo sirve para el componente de prestaciones económicas del seguro de riesgos Profesionales y en el mejor de los casos, además, para la reposición de los costos de atención médica. Los costos psicológicos, de dolor, temor, de angustia familiar, etc., no son cubiertos por el actual sistema de clasificación de empresas y mucho menos los relacionados con el no cumplimiento de estándares de seguridad y salud en el trabajo (especialmente por la ausencia de una normativa al respecto) y con la promoción de la salud y prevención de los riesgos en el trabajo.
De manera que es evidente que la prevención de los riesgos laborales, la protección de los trabajadores, el mejoramiento integral de las condiciones de seguridad y salud en el trabajo constituyen elementos constitutivos de gran significado e importancia en el contexto de los Derechos Universales del Hombre. De allí que los costos de la prevención no constituyen un gasto a ser externalizado sino por el contrario, representan el respeto a la vida y dignidad humana de los trabajadores, que debe ser asumido responsablemente por los empleadores. En este escenario, adquiere sentido el concepto de “ética de la gestión empresarial”, o de “empresas saludables y seguras” o de “gestión responsable empresarial”, en la medida en que los valores éticos y morales prevalezcan sobre la lógica de la distribución desigual de la producción de bienes y servicios.

7. Dimensión Ambiental
En años recientes diversas corrientes de pensamiento han impulsado la concepción que tanto la dimensión ambiental como la ocupacional constituyen dos aspectos de un mismo problema que tiene como eje fundamental la relación del hombre determinada históricamente con la naturaleza. Desde esta perspectiva el ambiente guarda relación con los recursos naturales (acuíferos, bióticos, etc.) y lo ocupacional con el hombre vía los procesos de producción y las condiciones de reproducción y consumo. Una visión de este tipo contribuye a la sinergia entre ambas dimensiones sin marginar a la naturaleza o al hombre en su doble connotación de creación de riqueza y de reproducción biológica.

De lo anterior se deduce que los dos medios que rodean al ser humano, el físico – químico – biológico y el social tienen como mecanismo de enlace fundamental al trabajo. En efecto, los desequilibrios de los ecosistemas, por lo general, se producen como resultado de las actividades productivas in ningún tipo de control, las alteraciones ambientales suelen ser secundarios a factores de riesgo derivados de los procesos de trabajo, tales como contaminantes de diversa naturaleza, subproductos intermedios, desechos y productos finales, tales como los vehículos de transporte, etc. De allí cambios climáticos, en la biodiversidad, daño a la capa de ozono, recalentamiento de la tierra, contaminación del aire, suelos, agua, que se transforman en fuentes de riesgos para la salud humana y las poblaciones más vulnerables o con desventajas sociales, que suelen ser los grupos poblacionales más pobres, desempleados y sin o con limitado acceso a la satisfacción de las necesidades básicas. En consecuencia, la dimensión ambiental así concebida guarda una estrecha relación con la dimensión ocupacional y viceversa. De suerte que aunque no corresponda a la institución el manejo de los problemas ambientales en sentido estricto, si es su responsabilidad predecir, preveer y preactuar en la promoción de un entorno de trabajo sano y seguro con miras a contener o reducir los posibles efectos a la salud humana derivados de los trastornos ambientales, para así disminuir la enfermedad, la muerte y la discapacidad de los cotizantes activos y su familia.

Es menester destacar que bajo esta concepción es inadmisible no invertir en salud en el trabajo y en salud ambiental, bajo el pretexto del crecimiento y desarrollo económico; es decir, el desarrollo humano sostenible involucra ambas dimensiones.

8. Visión Global del Seguro Social
Por lo general el Seguro Social suele definirse como una institución en la cual operan diversos momentos, tales como afiliación, recaudación, rentabilidad de la inversión y el paquete de prestaciones (sean ellas médicas o económicas). En este último caso se establecen diversos programas a saber:

  1. Programa de Invalidez, Vejez y Muerte

  2. Programa de enfermedad y Maternidad

  3. Programa de riesgos Profesionales

  4. Programa de Administración

Tradicionalmente la visión y contenidos de los mencionados programas de prestaciones se centran, lamentablemente, en consideraciones de carácter paramétricos desprovistas de su relación con el contexto socio-económico y lo que es más grave, para la institución, los programas señalados se analizan de forma segmentada y desarticulada.

Un análisis en perspectiva de los programas en mención hace resaltar lo siguiente:

a) El Programa de Administración constituye la columna vertebral del soporte técnico – administrativo para todos los programas.

b) El Programa de Enfermedad y Maternidad desarrolla una directriz orientada a la modificación de los estilos de vida.

c) El Programa de Riesgos Profesionales tiene a su cargo el mejoramiento de las Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo y su relación con la seguridad y salud en los lugares de trabajo bajo el enfoque de sitio y entorno de trabajo seguro y saludable que incorpora la dimensión ambiental
La combinación, para los cotizantes activos, por lo tanto, del Programa de Enfermedad y Maternidad (Estilos de Vida) con el Programa de Riesgos Profesionales (condiciones y medio ambiente de trabajo), debe dar lugar a un Programa de Atención Integral de los Trabajadores, que pueda cumplir con las políticas y objetivos del proceso de reestructuración del Programa de Riesgos Profesionales bajo una concepción integral.
De suerte que si la dirección y conducción del Programa de Atención Integral de los Trabajadores se orienta hacia la Promoción de la Salud, Prevención Primaria y Prevención Secundaria, el resultado sería asegurados activos sanos, con el consiguiente efecto multiplicador sobre el Fondo de Pensiones, a través de la Tasa de Productividad Laboral, la Tasa Salarial, la Tasa de Cotizantes activos, cuya inversión en actividades productivas implicaría un mayor estímulo para los ejes cardenales del Seguro Social antes mencionados (ver cuadro adjunto).
1   2   3

similar:

La visión tradicional de la salud ocupacional y/o nombres equivalentes ha restringido su intervención exclusivamente a los aspectos concernientes a la seguridad iconTema requisitos de Seguridad Higiene, Salud Ocupacional y Medio Ambiente...

La visión tradicional de la salud ocupacional y/o nombres equivalentes ha restringido su intervención exclusivamente a los aspectos concernientes a la seguridad iconYa en la edad adulta nos vamos a centrar más en los aspectos de salud...

La visión tradicional de la salud ocupacional y/o nombres equivalentes ha restringido su intervención exclusivamente a los aspectos concernientes a la seguridad iconModulo básico de salud ocupacional unidad no 9 Diseño técnico pedagógico...

La visión tradicional de la salud ocupacional y/o nombres equivalentes ha restringido su intervención exclusivamente a los aspectos concernientes a la seguridad iconResumen la Norma iso 18000 es un Sistema de Gestión de la Seguridad...

La visión tradicional de la salud ocupacional y/o nombres equivalentes ha restringido su intervención exclusivamente a los aspectos concernientes a la seguridad iconInvestigación Legal y de la Administración, oep, Múnich
«equivalentes» a las descritas en la reivindicación. El motivo de esta extensión —más allá de lo que está claramente definido— no...

La visión tradicional de la salud ocupacional y/o nombres equivalentes ha restringido su intervención exclusivamente a los aspectos concernientes a la seguridad icon¿En qué consiste la visión idealista, la visión materialista y la...

La visión tradicional de la salud ocupacional y/o nombres equivalentes ha restringido su intervención exclusivamente a los aspectos concernientes a la seguridad iconFormulacióN, seguimiento y análisis a los indicadores de seguridad y salud en el trabajo

La visión tradicional de la salud ocupacional y/o nombres equivalentes ha restringido su intervención exclusivamente a los aspectos concernientes a la seguridad iconResumen según la oms la medicina tradicional es un término amplio...

La visión tradicional de la salud ocupacional y/o nombres equivalentes ha restringido su intervención exclusivamente a los aspectos concernientes a la seguridad iconResumen según la oms la medicina tradicional es un término amplio...

La visión tradicional de la salud ocupacional y/o nombres equivalentes ha restringido su intervención exclusivamente a los aspectos concernientes a la seguridad iconUna visión crítica de la salud pública salud natural vs farmaceutica...




Todos los derechos reservados. Copyright © 2019
contactos
b.se-todo.com