La propuesta de una fonoaudiología psicodinámica




descargar 1.23 Mb.
títuloLa propuesta de una fonoaudiología psicodinámica
página5/23
fecha de publicación04.02.2016
tamaño1.23 Mb.
tipoDocumentos
b.se-todo.com > Documentos > Documentos
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   23

PERSONALIDAD Y ENFERMEDAD PSICOSOMATICA +



La primera cuestión referida al tema es si existen realmente personalidades que condicionan la aparición de la enfermedad.

El segundo problema es no confundir las causas de la enfermedad con las consecuencias de la misma sobre la personalidad.

El tercer tema corresponde al margen de salud y operatividad, comprensión y deseo, con el cual una persona enferma cuenta para establecer una alianza con el terapeuta a fin de combatir sus trastornos o lograr desarrollos compensadores y vicariantes.

Por tales motivos el clínico frente a su paciente debiera distinguir entre:}
I - aquellos aspectos de la personalidad que favorecieron la emergencia del cuadro,

II - las reacciones y cambios, que el trastorno provoca en la personalidad,

III - y los aspectos intactos del sujeto que se mantienen al margen del sufrimiento o que se ponen en acción para la superación del trance.
James L. Halliday, en su “Medicina Social”8 distinguía los siguientes factores personalísticos en las enfermedades psicosomáticas, por ejemplo, asma:


  1. Emociones: son de importancia

  2. Personalidad: Inteligencia muy superior a la normalidad. Sujeto irritable y agresivo, de respuestas rápidas; ansioso, inseguro y desconfiado; este tipo hipertenso de personalidad soporta muy mal las tensiones. Caracterizado por falta de confianza en sí mismo y necesidad de cariño y protección. Para compensar estas tendencias subyacentes utiliza diversos mecanismos de defensa como por ejemplo el ser muy bondadoso y ayudar y proteger a otros o por el contrario el actuar muy agresivamente como medio de concitar la atención.

  3. Sexo. En los niños afecta a dos o tres varones por cada niña, pero desde la adultez temprana la incidencia es pareja en ambos sexos.

  4. Enfermedades asociadas. Eczema, prurigo, migraña, enuresis.

  5. Trastornos similares o asociados en familiares: En el treinta al sesenta por ciento de los casos.

  6. Manifestaciones físicas.

  7. Su predominio con relación a los cambios que ocurren en la comunidad considerados psicológica y socialmente.


ADECUACIÓN O DIALECTO DE ÓRGANO.

La personalidad suma como vía de expresión consciente o inconsciente niveles biológicos más allá de la mímica y la palabra. Así como las reacciones anímicas son mejor expresadas por los órganos fona torios y el aparato motor, a los órganos internos les llegan los conflictos con el peri mundo a través de la inervación visceral y con sus modificación funcional o anatómica aportan respuestas significativas.

Se ha pretendido que la angustia se simboliza en el corazón y los pulmones, el miedo en el tiroides, la tristeza en el hígado, el disgusto en la vesícula, la cólera en el riñón y en las arterias cefálicas, la avaricia en el intestino, la codicia en el estómago. De la misma manera existe un valor simbólico en los órganos que se superponen a sus funciones reales específicas. Las mismas se adecuan a la conversión de los conflictos psicológicos y a matices conversivos de las enfermedades psicosomáticas.

Según el texto de Leopold Bellak, “Psicología de las enfermedades orgánicas”9:
EL OIDO:

En tanto receptivo y pasivo puede adquirir significado de vagina, boca ano, etc. pero como el acto de escuchar implica a su vez dirigir la atención se equipara también con una función activa, tal como escuchar espiando con todas sus explicaciones prohibitivas.

El oído tiene función erótica, el beso lo estimula y participa en las preliminares del coito. La mitología describe la concepción por el oído.

Equiparado con el ano el cerumen corresponde a la materia fecal. Su inspección y extracción por el médico provoca vergüenza sintiéndose uno culpable y sucio.

El pabellón de la oreja es manifestación de belleza y fealdad, un secreto escondido entre el cabello.

La percepción auditiva es señal de realidad; la prueba de lo oído coloca al hombre en el límite de la ilusión, alucinación y el delirio.

La función laberíntica y la producción del vértigo se relacionan con la pérdida de seguridad y el equilibrio, representan ansiedades fóbicas.

LA NARIZ

La respiración bucal puede provocar sensación de asfixia y fobia. La pérdida del olfato que arrastra a la del gusto ensombrece a la vida.

Como órgano que sobresale tiene significado fálico. Su interior vaginal. Sus deformaciones suelen equipararse a características sexuales. Hay mujeres que padecen por sus orificios nasales demasiados anchos o demasiado estrechos. Se ha relacionado la hiperemia de la mucosa nasal con la fisiología genital: congestión igual a erección, epistaxis igual a menstruación, intervenciones nasales peligro de aborto, hurgarse la nariz como masturbación, estornudo ligado a sensaciones orgiásticas (uso antiguo del rapé, inhalaciones de cocaína, gotas nasales).

También puede equiparase al orificio anal con la significación de placeres anales pasivos.

GARGANTA

Abertura a través de la cual se puede llenar atiborrar y asfixiar.

La mala respiración produce impresión de embotamiento mental. La tonsilectomía se relaciona con actitudes sádicas de los padres y castración.

El globo histérico como embarazo oro faríngeo y fantasías de felatio y cunnilingus. Significado sexual de la manzana de Adán.

Es importante señalar que más allá de los aspectos simbólicos, los órganos señalados participan de procesos orgánicos básicos como los de rechazo de un agente nocivo, tal el vómito, y por extensión lo harán también ante situaciones molestas e inquietantes configurando un esquema de expulsión y liberación que se prolonga en la vida como reacción ante responsabilidades y exigencias.

BIBLIOGRAFÍA
Delgado,L.C.H. : Medicina psicosomática y psicoterapia. Paidós. Buenos Aires. 1973
_ : "Un modelo clínico de aproximación a la conducta humana". Primer Simposio Interdisciplinario Sobre Metodología de la Investigación

Ciencias Humanas, Salta. 1980.
_ : El enfoque psicosomático en medicina. Primer período. Asociación Médica Argentina. 1993.

DEGLUCIÓN ATÍPICA, UN MODELO DE

AFECCIÓN PSICOSOMÁTICA10
Al tomar el hecho de la “Deglución Atípica o Infantil “como entidad nosológica, surge la necesidad de ir más allá de los síntomas característicos de dicha patología. Es comprobación frecuente que estos síntomas están ligados a alteraciones del desarrollo psicoafectivo del cual depende la maduración de un individuo. Se intentará por lo tanto establecer una relación entre los conceptos aportados por la psicología y el enfoque fonoaudiológico respecto a esta afección. Por la misma razón la reeducación requiere un abordaje interdisciplinario.
La psicología clínica y la psicoterapia nos enseñan que las anomalías de funcionamiento psíquico se originan en la ausencia de ciertos tipos de relaciones con personas y objetos determinados”.
Un efecto importante de la indigencia psicológica del recién nacido es la necesidad de contactos humanos repetidos y casi permanentes. Gracias a esos contactos el niño realiza sus primeras formas de inserción afectiva en el mundo, inserción de tal importancia que repercutirá sobre el esquema general de los contactos ulteriores.

En un intento por esquematizar las vivencias más precoces del hombre y el posterior desarrollo de su persona, Sigmund Freud elaboró su teoría de la causalidad a través de las llamadas “series complementarias”.

El desarrollo de este esquema es el siguiente: los factores hereditarios y las vivencias fetales tempranas actúan condicionando la “constitución del sujeto”. Conjuntamente las vivencias infantiles determinan los puntos de fijación de la libido en distintas etapas del desarrollo. Ambos elementos constituyen lo que denominó: “primera serie complementaria”, que se resume en el concepto de “predisposición”.

La segunda serie complementaria está constituida por la predisposición y por un nuevo elemento etiológico, el factor desencadenante que proviene del ambiente o de los conflictos internos y que altera la dinámica y economía evolutiva, iniciando la regresión a los puntos de fijación traumática o placentera.

Estas interacciones pueden crear un círculo vicioso que paraliza el aprendizaje pudiendo también distorsionarlo y estereotiparlo largamente. Las formas de expresión libidinal quedarán sometidas a la modalidad de los vínculos regresivos que fijan los términos de las relaciones del individuo con los miembros de la constelación familiar, el orden social y en definitiva con todos aquellos con los que mantendrá relaciones interpersonales durante su vida adulta.

Las manifestaciones psicosexuales de los niños, observadas temporalmente, denotan una aparición ordenada. Cada una de las etapas manifiestas tiene los elementos anatómicos predominantes para la satisfacción instintiva, denominada localización libidinosa o “zona erógena”.

La etapa oral, como manifestación de la sexualidad del niño después del nacimiento, que focaliza el predominio de la obtención de placer y del principio de conservación ("doble función") en la zona de la boca, es de mayor interés para el estudio psicofiopatológico de la deglución atípica. Por las características que se dan sucesivamente, dicha etapa ha sido dividida en dos fases: oral primaria o “de succión’’ (placer por la succión) y oral secundaria, “sádico-oral” o “canibalística” (placer por morder-devorar). E1 instinto sexual se separa pronto del nutritivo y busca independientemente su satisfacción.

La succión es la actividad más gratificante y privilegiada en esta etapa. La boca, por su sensibilidad y complejas estructuras musculares satisface, por medio de la succión, importantes necesidades biológicas. Al tomar el pecho, el niño adquiere sus primeras sensaciones en conexión con el mundo exterior realizando la primera captación del mismo. En este momento, para el neonato, el medio circundante consiste sólo en un individuo, “la madre o quien la sustituya”, que es percibida por él como parte de la totalidad de sus necesidades y satisfacciones. El pecho es como una parte de sí mismo, integrado a él en un mutualismo que no distingue el yo del mundo externo al cual su madre pertenece. Su sentido de seguridad, satisfacción, placer y logro, están estrechamente relacionados con la actividad bucal. La actividad de la boca alivia la tensión psíquica y establece la relación con la madre de una manera simbiótica o diádica. Los nacientes sentimientos emocionales y sociales, así como la autopercepción primitiva, están vinculados a la actividad oral.

Las etapas siguientes del desarrollo permiten observar tres formas o tipos de actividad que surgen de esta doble función sexual-nutritiva: el gustar o masticar los alimentos, el sonreír y el besar y posteriormente la formación de palabras.

A1 mamar el niño huele a la madre, “siente” el pezón y “ve” el rostro materno. Estas percepciones se fusionan hasta que la visual se hace más segura. El amamantamiento inicia el cambio de la percepción “por contacto” (pecho) a la percepción “a distancia” (rostro) de la cual el olfato es su antecedente. El pecho se constituirá en el primer objeto de relación. (Spitz) Se ha demostrado que una carencia notoria o privación de las relaciones de objeto durante el primer año de vida es un factor que lleva a graves perturbaciones emocionales. Tales infantes dan la impresión de haber sido privados de cierto elemento vital para la supervivencia. Se deduce la necesidad de tomar en cuenta la influencia de estos planos psicológicos en el modelado de los trastornos que conforman las degluciones atípicas o infantiles, por lo tanto, la conceptualización etiológica de la afección está vinculada con la Medicina Psicosomática. La relación esencial madre-hijo se halla sometida a las contingencias históricas de suerte que ciertas variaciones en la patología psicosomática se deben a variaciones en la historia de dicha relación.

La subjetividad interviene en los procesos morbosos no sólo nutriéndolos, sino configurándolos. Conflicto y personalidad son inseparables. Determinadas personalidades son más sensibles a determinados tipos de conflicto y viceversa. Sólo aquel conflicto que es capaz de descubrir las fisuras del ser tiene potencia patógena. E1 factor de inmadurez, de dependencia, de insuficiencia en relación con el mundo, aparece siempre manifiesto.

A1 estudiar las fórmulas vegetativas en las primeras fases de vida se observa que la afectividad le es inseparable. Ambas están abiertas al medio, y el medio natural propio del niño que en esos momentos es la madre. Así ha surgido el problema de la relación madre-niño en la génesis de los trastornos psicosomáticos.
Toda la psicología del recién nacido tiende a la supervivencia (Spitz). Los procesos del crecimiento total constituyen una reserva de energía que luego se diferencia en cantidad, dirección y fin. Margolín señala la importancia de la afectividad en 1a infancia y especula sobre los síntomas psicosomáticos. Cuando el organismo tropieza con estímulos que lo rebasan, que no puede dominar, regresa a un estado anterior del desarrollo. Grinker presenta a la regresión como generadora de una reviviscencia de funciones psíquicas globales y componentes psicofisiológicos de la afectividad infantil, con una recrudescencia de emociones primarias expresadas visceralmente de un modo primitivo. Raramente tal regresión constituye una reproducción exacta de aquel estado infantil, sino que se integra al modelo con restos procedentes de la experiencia adulta ofreciendo un mosaico compuesto por frentes de diversos estados de madurez. Tales conductas regresivas se comprueban en el hecho de que niños mayores y adultos, cuyas praxias han llegado a la maduración, retoman momentáneamente conductas infantiles en ocasión de ciertas crisis psicoafectivas.

En tanto la boca es la principal vía del lactante, su desarrollo psicoafectivo está ligado a la satisfacción del hambre y a la necesidad de chupar. Sus percepciones son registradas en el cerebro interactuando con praxias primigenias. Por ello sucede que ciertos individuos conserven o retomen conductas regresivas que interesan particularmente a la esfera bucal. La regresión o la fijación en la etapa oral, presentada bajo la forma de deglución infantil o atípica, se define como la no adquisición de la praxia normal que corresponde a la maduración del desarrollo.

La deglución es una función innata y refleja del sujeto, por lo que no necesita de un aprendizaje previo correspondiente a la maduración biológica. El reflejo de succión tendría que evolucionar normalmente en el término de dos años a un mecanismo deglutorio donde la lengua no se coloca ya en posición interdental sino que se eleva ubicándose detrás de los alvéolos de los incisivos superiores; si este cambio no se efectúa se instala la deglución atípica o infantil, llamada así por ser la persistencia del reflejo de succión.

Cabe señalar ciertos hechos:
1°) que hay un gran número de personas de toda edad que degluten atípicamente y no articulan las consonantes linguodentales, del modo llamado normal.

2°) que ciertas personas adquieren rápidamente en los primeros años la deglución típica del adulto, otros lo hacen más tarde, a los 10, 15, 20 y a veces a los 30 años; algunas llegan a la senilidad conservando toda su vida la forma de deglución infantil y praxias de fonación atípica.
Depout, Israel, Kanmerer, atribuyen en su estudio de 1964 a una afectividad alterada el retardo de la maduración psicomotriz, considerándola responsable de la persistencia de las praxias de tipo infantil (“praxia”, según Van Gehuchten, es la facultad de ejecutar movimientos apropiados con un fin). Para estos autores, el desarrollo psicomotor del niño puede verse alterado por las frustraciones sufridas en el primer año de vida, especialmente por una sobrealimentación dependiente de las variaciones del humor materno y modificaciones correlativas a la calidad de los cuidados, como a perturbaciones que tienen punto de partida en el inconsciente de la madre poco preparada para su maternidad. Otros psiquiatras cargan sobre la madre la más pesada responsabilidad en la formación del carácter del niño durante los dos primeros años de la vida, siendo ésta una de las posibles causas de la persistencia de la deglución infantil. Puede señalarse que las frustraciones precoces desempeñan un papel importante en el retardo de la maduración.

Surge la pregunta sobre por qué ciertos sujetos sólo muestran una inmadurez en la esfera estomatológica, mientras que las demás funciones están bien integradas. La respuesta no es simple, es necesario profundizar más sobre ciertos factores: Desde el orden fisiológico la función deglutoria se encuentra siempre asegurada; la deglución se puede realizar tanto con las arcadas dentarias en contacto como separadas, sin mímica o con la lengua interpuesta; la cuestión es relacionar cómo los trastornos precoces en el desarrollo psicoafectivo y la insuficiente lactación materno-infantil se conjugan con el desarrollo de la afección.

Las praxias infantiles de la deglución y las anomalías concomitantes de la posición de la lengua en la articulación de las palabras podrían ser la manifestación de un sentimiento de oposición o frustración, un refugio en el componente infantil en tanto no querer evolucionar. La persistencia de la deglución infantil provendría de una inhibición de origen afectivo como de un amamantamiento prolongado. El mantenimiento de la deglución infantil o atípica y la colocación correspondiente de la lengua en la fonación serían 1a expresión inconsciente, en el nivel bucal, de una inmaduración psicoafectiva.

Cuando un niño, o a veces un adulto, es derivado a tratamiento fonoaudiológico por presentar deglución atípica surge, al evaluar las praxias alimenticias con diferentes tipos de alimentos, blandos duros y semiblandos, que los alimentos dados son deglutidos de un modo especial, con movimientos exagerados de lengua en algunos casos, de labios en otros, o ambos por lo general, conformándose una mímica deglutoria muy especial. El alimento es sometido a diferentes pasos; una vez introducido dentro del vestíbulo lingual, por medio de un movimiento atípico de la lengua es sacado del vestíbulo labial para luego llevarlo de nuevo a vestíbulo lingual dónde con interposición lingual es recién deglutido mediante una exagerada fuerza del músculo borla de mentón. Por lo general el acto de deglución en estos pacientes se ve acompañado de movimientos y hábitos llamativos, como limpiarse con la lengua los labios, los dientes, jugar constantemente con la lengua dentro de la boca, chuparse ambos labios, o permanecer con la boca entreabierta donde la posición de la lengua es interdental (con los trastornos que acarrea dicha fuerza muscular sobre los dientes, protruyéndo especialmente los incisivos). Todos estos movimientos se ven aumentados cuando el paciente se encuentra en situaciones tensionales o muy conflictivas.

Al efectuar la anamnesis surge la existencia de trastornos emocionales sucedidos entre los dos y tres años, coincidentemente con la época en que se debería haber producido el cambio del reflejo de succión a la deglución normal. Dicha referencia difícilmente es relacionada con la deglución atípica, por lo cual ha de estarse prevenido para ofrecer, paralelamente al tratamiento fonoaudiológico, evaluación psicológica y probablemente psicoterapia.


Bibliografía
Bleger, J. Psicología de la Conducta. Paidós. Buenos Aires. 1982.
Nuttin, J.: El psicoanálisis y la concepción espiritualista del hombre. Eudeba. Buenos Aires 1979.
Segovia, M.: Interrelaciones entre odontoestomatología y fonoaudiología. Panamericana. Buenos Aires. 1977
Spitz, R.: El primer año de vida del niño. Fondo de cultura económica. México. 1979.
Tallaferro. A.: Curso básico de psicoanálisis. Paidós Buenos Aires. 1979.

FUNCIÓN Y CAMPO DE LA PALABRA
Tres poemas de Juan Ramón Jiménez alcanzan para compendiar este capítulo:
I

ACCIÓN
No sé con qué decirlo,

porque aún no está hecha

mi palabra.
III
Inteligencia, dame

el nombre exacto de las cosas!

…Que mi palabra sea

la cosa misma,

creada por mi alma nuevamente.

Que por mí vayan todos

los que no la conocen, a las cosas;

que por mí vayan todos

los que ya las olvidan, a las cosas;

que por mí vayan todos,

los mismos que las aman, a las cosas…

Inteligencia, dame

el nombre exacto, y tuyo,

y suyo, y mío, de las cosas!
De esta manera inicia el poeta sus "Eternidades", aún su cuaderno en blanco. Y cuando todo el vuelo de su inspiración ya se ha desplegado, anticipando la suerte de su mortal destino, cierra el texto con esta visión profética que completa el significado profundo del lenguaje:

CXXXVII
Palabra mía eterna!

Oh, qué vivir supremo

-ya en la nada la lengua de mi boca-

Oh, qué vivir divino

de flor sin tallo y sin raíz,

nutrida, por la luz, con mi memoria,

sola y fresca en el aire de la vida!
CÓDIGO LINGÜÍSTICO Y PERSONALIDAD11

Las funciones del lenguaje habían sido estudiadas por Karl Bühler desde una perspectiva objetiva y cognitiva. Distinguía los aspectos "vocativo", "notificador" y "nominativo". Si estas mismas funciones fueran enfocadas en la dimensión subjetiva y afectiva del hablante resultaría otra clasificación, entendiendo que quien llama a alguien reclama su atención y compañía, que al expresarse se libera de algún contenido emocional y que al nombrar ordena en alguna medida su intimidad y la visión de las cosas. De allí que Laín Entralgo sume a la clasificación tradicional de Bühler las funciones "sodalicia", "catártica" y "esclarecedora", complementarias de la visión objetiva, agregando aún una más, la "suasoria" o "autoafirmadora", entendiendo que todo aquél que habla a alguien trata de seducirlo, ganarlo para sí y a veces antiseducirlo y rechazarlo. Este simple ejemplo pone de manifiesto que sustraer al lenguaje de lo anímico implica el riesgo de un reduccionismo.

En tanto que la lengua es una convención sujeta a reglas y obligaciones, la naturaleza del signo supone ser ajena al cuerpo. A través de la competencia lingüística entra el lenguaje al del cuerpo y éste aporta a su vez subjetividad al habla. Puede creerse que la personología no tiene nada que decir de la lengua, porque le atañe a ella sólo su relación con la corporalidad y no con el código (salvo por la competencia neurológica). En realidad, subjetividad y objetividad del lenguaje están, por vía de esta doble dependencia de la palabra, íntimamente relacionados.

La lingüística contemporánea va rectificando la separatividad de estos aspectos al tomar partido en su seno por una actividad más estrictamente descriptiva, con una preocupación mayor por lo que la gente dice más que por intentar imponerles lo que deben decir. Cada vez se problematiza más la importancia de "lengua correcta, "estilos formales" o "lengua normativa" y el concepto de "adecuación" va reemplazando al de "corrección". La observación de que si bien puede entenderse el significado de una frase dada desde la lengua normativa, se termina transmitiéndola en un lenguaje anormativo. Interpreta al parlante dependiendo más de los contextos sociales y actitudes con que asume su pertenencia y participación, que de los códigos genéricos del buen decir. Sirve como lustración el relato que cita Jacques Maritain sobre Descartes y los marineros:
"Estando en el mar, en un barquito que había alquilado para un traslado, se encontró con la necesidad de tratar con unos marineros que eran de lo más bárbaro y rústico…No tardó mucho tiempo en percatarse de su maldad…Ellos observaban en él que tenía una carácter muy tranquilo y paciente, y por la dulzura de su rostro y la honradez y delicadeza con que los trataba, lo juzgaban un hombre sin experiencia. Decidieron entonces aprovecharse de esta condición y arrebatarle sus pertenencias quitándole la vida. Sin ninguna precaución celebraron consejo en su presencia sobre si matarlo a golpes o tirarlo al mar, suponiendo que no conocía otra lengua que la que hablaba con su criado. Descartes, viendo como iban las cosas, cambió de actitud, se levantó de repente, sacó su espada con una fiereza imprevista y les apostrofó, hablando en su lengua con un tono que los sobrecogió, amenazándoles con atravesarlos a todos si se atrevían a ultrajarle… La intrepidez de que dió pruebas en esta ocasión tuvo un efecto maravilloso en el espíritu de aquellos miserables…"
He aquí un buen ejemplo de la adopción del código circunstancial y del concepto de adecuación y de plasticidad de una personalidad que puede abandonar toda formalidad y normativa para recrear su propio espacio y presencia en virtud de una conmoción interior y su necesidad de adaptación corporal. El ejemplo también conjuga el aspecto de lo que podría llamarse "personalidad básica", con las diferencias individuales o idiográfico.

Otro problema anexo es el de la adecuación de estas variantes en tanto engendran en los demás actitudes de aceptación o rechazo. Hay un valor estímulo de la personalidad o de influencia ejercida por los otros en la medida en que según su estilo lingüístico -argot, forma coloquial, regionalismo- permita detectar su pertenencia a un grupo o clase social, funcional o contextual. El asunto introduce en la temática de las conveniencias o desventajas de un lenguaje que sin ser ineficiente es distinto, como asimismo de los prejuicios y las intolerancias de las gentes.

Valen los ejemplos conocidos de la novela "Desde el jardín" y de la comedia "Pigmalión". Así como el profesor de fonética Higgins transforma a Elisa, una tosca florista callejera, mediante la reeducación fonológica gracias a lo cual alcanzará una espléndida figuración social, Gardiner, construye a partir del falso código televisivo y del comportamiento de las plantas de su jardín, un propio lenguaje ambiguo que le abrirá, inesperadamente, el camino hacia el poder político. Frente a estas ironías del efecto queda todavía mucho por decir sobre la naturaleza del código y sus relaciones con la personalidad.
Por ejemplo ¿cuál es la diferencia entre las preposiciones

  • Me duelen las muelas,

  • Te duelen las muelas,

  • Le duelen las muelas,


que preocupaba a Wittgenstein y discutidas largamente en sus clases en Cambridge alrededor de los años 30, hasta el punto de ser bautizadas "El Club del dolor de muelas"?

O por otra parte: ¿qué licitud encierra la formulación de Bertrand Russell que reza más o menos: "De que me sirve conocer el idioma de las hormigas si no puedo pensar como las hormigas”?

Sin embargo, desde la psicología pueden darse respuestas a estas cuestiones. Mientras las palabras se consideren como simples palabras no podremos resolver nuestras perplejidades.

Robert Graves, desde otra perspectiva, ilustra al respecto cuando en "La diosa blanca" enseña la diferencia entre el método poético y el prosaico. Dice que de la incapacidad para pensar poéticamente se deriva la incapacidad para pensar claramente aun en prosa. Y capacidad para pensar poéticamente consiste en resolver el lenguaje en sus imágenes, melodías y ritmos originales, combinándolos en múltiples planos de pensamiento y sentido simultáneos. (Quizá la voz sea el heraldo que trasciende lo insustancial del código para expresar con él el lenguaje privado de las sensaciones y la conciencia, nombrar a los dioses y transformar el mundo en palabra).

Corresponde destacar el papel de la investigación psicológica en el estudio de aspectos comunicativos esenciales, tales como la con-notación, la intersubjetividad y la pragmática. La comunicación no puede explicarse cabalmente a partir de condiciones de posibilidad específicamente lingüísticas. No existen garantías suficientes, según el decir de Nikas Luhmann, para sostener que el lenguaje es un suelo firme para un consenso objetivo. Los sistemas de sentido operan autorreferencialmente y a partir de la observación mutua de los sistemas psíquicos, entendiendo que el otro también percibe y significa. Sin el auxilio de la psicología es imposible alcanzar una comprensión de las diferencias entre las perspectivas desde las que cada uno ve las cosas. Se elabora y participa en el sentido en forma de comunicación, para lo cual se hace uso del lenguaje, pero éste no está a nuestra disposición como un sistema de expresiones con significados idénticos para todos y en correspondencia precisas con nuestras pulsiones, deseos, intereses, pensamientos u opiniones, por lo que sólo permite una sustitución de todos estos contenidos por sus signos precarios. Estamos acostumbrados a afirmar que el lenguaje modela al hombre hasta tal punto que aún antes de que el niño haya nacido ya tiene asignado su nombre al cual deberá responder el resto de su vida; pero se olvidan a menudo ciertas autonomías yoicas frente al lenguaje. La caracterización particular del Yo, como expresión de autonomía frente al lenguaje, será indudablemente relativa, pero precisamente esta relatividad confiere necesidad a la integración de las perspectivas lingüísticas y psicológicas.

Desde un concepto amplio la pragmática incluye la psicolingüística, la sociolingüística, la neurolingüística y otras. Por estos campos han transitado Bateson, Laing, Watzlawick, Jakson, Liberman y muchas otras figuras atípicas. Tal amplitud responde a una referencia explícita al hablante o usuario del lenguaje. Abstraerse de su presencia -como lo define Carnap- es quedar reducido a la semántica, asunto de gran interés para filósofos y científicos atenidos al significado. A los psiquiatras y psicólogos pueden resultar curiosas sus especulaciones, por otras partes muy lícitas e interesantes, como resolver la diferencia entre "conejo" y "conejito" sin incluir al niño que condiciona el diminutivo. Cuanto más las inflexiones de la voz que acompañan a la palabra y se acomodan o denuncian su circunstancia.

"Nada es la torre, nada la nave, sin hombre que la habita." dice Sófocles por boca de Edipo, y la voz del actor vibra y se amplifica a través del tubo de la máscara trágica del teatro griego que prefigura, en su per-sonare , el sentido del término "personalidad".


BIBLIOGRAFÍA
Derrida, J.: La voz y el fenómeno. Pretextos. Valencia 1985.
Graves, J.R.: La diosa blanca. Losada. Buenos Aires. 1970
Habermas, J. El discurso filosófico de la modernidad. Taunus. Buenos Aires. 1989.
Jappe, G.: Sobre la palabra y el lenguaje en psicoanálisis. Granica Buenos Aires. 1967
Jiménez, J.R.: Eternidades. Losada. Buenos Aires. 1944.
Laín Entralgo, P.: El médico y el enfermo. Guadarrama. Madrid. 1969
Lenneberg, E.H.: "Génesis del lenguaje" en Presentación del lenguaje. Compilación de

F. García. Taurus. Madrid. 1972.
Maritain, J.: Filosofía moral.Morata. Madrid. 1920
Muñiz Rodríguez, V.: Introducción a la filosofía del lenguaje. Problemas ontológicos.

Anthropos. Barcelona. 1989.
Thornberg , J.M. : Topogénesis uno. Ensayo sobre el cuerpo y la arquitectura. Oikos-tau.

Barcelona. 1979.
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   23

similar:

La propuesta de una fonoaudiología psicodinámica iconResumen : En lo que respecta a este eje temático nos pareció muy...

La propuesta de una fonoaudiología psicodinámica iconAproximaciones metodológicas al diseño curricular hacia una propuesta integral

La propuesta de una fonoaudiología psicodinámica iconLibros, revistas y videos entre la mitología y la reconstrucción:...

La propuesta de una fonoaudiología psicodinámica iconDe acuerdo con la Contextualización anterior usted deberá efectuar...

La propuesta de una fonoaudiología psicodinámica iconPrograma fonoaudiologia

La propuesta de una fonoaudiología psicodinámica iconPrograma: fonoaudiologia

La propuesta de una fonoaudiología psicodinámica iconPrograma: fonoaudiologia

La propuesta de una fonoaudiología psicodinámica iconEl presente documento e instrumento Básico y directriz de nuestra...

La propuesta de una fonoaudiología psicodinámica iconManual guias patologicas de fonoaudiologia

La propuesta de una fonoaudiología psicodinámica iconPrograma: bacteriologia, enfermeria, fisioterapia, fonoaudiologia,...




Todos los derechos reservados. Copyright © 2019
contactos
b.se-todo.com