Desde abajito. Plástica social y Ejes de Rearticulación Transcivilizatoria




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Prolegómenos para una dimensión civilizatoria alternativa.

Hasta hace poco se podía decir que, “la observación de la tendencia de la situación cultural mundial remite a una situación inédita en la historia de humanidad. Por primera vez ha surgido una civilización de carácter planetario con una potencia expansiva ilimitada. Esta civilización, industrial, informática y consumista, tiene como institución central el mercado y como motivación básica la acumulación de capital”122, al mismo tiempo que esto indicaba implícitamente un solo polo de poder mundial conformado por Estados Unidos, la Unión Europea e Israel. Hoy en cambio nos encontramos frente a un mundo cada vez más multipolar. Lo que a su vez nos obliga a replantearnos algunos aspectos básicos.

Para abordar este tema, nos apoyamos en la investigación del antropólogo frances Philippe Descola, por haber logrado un enfoque de análisis que trasciende a la mirada occidentalocentrista para contemplar la diversidad cultural del mundo. En una entrevista Descola vaticina que el planeta camina hacia el desastre si no se respeta la naturaleza. "Hay que parar esa loca carrera de ataques contra el medio ambiente", sentencia el autor del libro Más allá de la naturaleza y la cultura (Gallimard, 2005, Francia). En su opinión, la conciencia ecologista que se ha desarrollado en las últimas décadas ha contribuido, sin duda, a aumentar la preocupación sobre problemas como la biodiversidad o el calentamiento global. "No obstante", matiza el antropólogo francés, "nuestra forma occidental de concebir la naturaleza como algo aparte de la sociedad y de la cultura sigue marcando los esquemas mentales de la mayoría de la gente".

A juicio del antropólogo, todas las cosmologías, desde las que atesoran tribus en selvas aisladas hasta las que observan las sociedades de China o de India en la actualidad, integran cultura y naturaleza. Todas, salvo Occidente. Descola, un auténtico experto en esta materia sobre la que ha publicado varios libros, argumenta que la revolución científica del siglo XVII en Europa significó la aparición de inventos, como el microscopio o el telescopio, que permitieron convertir la naturaleza en algo autónomo y observable. "Desde entonces, nuestra cosmología ha servido como modelo para entender las cosmologías de otros pueblos. Ahora bien, nuestra cosmología no puede ser una pauta y Occidente no debe imponer su visión del mundo a otras culturas".123

En otro momento, Descola expone su tesis civilizatoria de una manera mas amplia para demostrar que el hombre puede relacionarse de otro modo con la naturaleza. Quizá cambiando de status para dejar de ser objetos al servicio del hombre-rey, plantas y animales obtendrían el derecho a una verdadera consideración. Para ello analiza los principios de construcción de ontologías y cosmologías dentro de las cuales evolucionan las sociedades humanas. Donde: “una ontología es un sistema de distribución de propiedades. El hombre da una u otra propiedad a este o a aquel "existente", ya sea un objeto, una planta, un animal o una persona. Una cosmología es el producto de esa distribución de propiedades, una organización del mundo dentro de la cual los "existentes" mantienen cierto tipo de relación.

Con ello señala que hay cuatro modos de identificación entre el hombre y la naturaleza. Uno es el naturalismo, que domina en el Occidente moderno, y otro el animismo, que estudió en los jíbaros de Ecuador.

En su tesis, “el naturalismo se basa en la idea de que sólo los humanos están dotados de vida interior. Los demás "existentes" -plantas, piedras, animales- están privados de ella. En el plano orgánico, los hombres no tienen nada de singular, ya que están gobernados por las mismas leyes físicas que los no humanos. Cuando conocí a los jíbaros me resultaba imposible entender lo que sucedía. Lo que yo consideraba actividad productiva (la caza, la jardinería, la pesca) para ellos era un acto de sociabilidad. Los jíbaros mantienen relaciones sociales con los animales y las plantas. Tratan a los tucanes, a la mandioca y a las sombras como a personas. El animismo es lo contrario del naturalismo: los no humanos están dotados de la misma vida interior que los humanos y tienen una vida social y cultural.

Hay otros dos modos de relacionarse con el medio ambiente: “En el totemismo, los humanos y los no humanos comparten propiedades físicas y morales que los clasifican juntos según diferentes categorías: puede ser el color de la piel, la morfología (ser "redondo" o "anguloso") u otras características particulares (ser lento o nervioso). Un hombre podrá decir que un canguro es exactamente igual a él basándose en un principio común del cual ambos descenderían (la vivacidad, por ejemplo). El analogismo, por fin, caracteriza un mundo percibido como una infinidad de singularidades, todas diferentes entre sí. Es el ejemplo chino de un mundo compuesto por 10.000 esencias. Ese era el modelo más común en el mundo, sobre todo en Asia, África del Oeste y en las sociedades andinas, antes de que se impusiera el naturalismo.

“El analogismo es la idea de que el mundo está constituido por infinitas singularidades. Pero como ese mundo es difícil de pensar y de vivir, fue necesario hallar correlaciones entre todas esas singularidades, por analogía. Para ello existen todo tipo de dispositivos intelectuales o institucionales: la jerarquía, las sociedades sometidas a un orden estricto, el sistema de castas. Ese sistema estaba aún vigente en el Renacimiento.

“La separación del hombre de la naturaleza (en occidente) se fue haciendo por etapas. La primera se remonta a los antiguos griegos, con la invención de la naturaleza como physis: un objeto de investigación que no está sometido a caprichos divinos, sino a leyes que vuelven previsible la naturaleza. El cristianismo marca la segunda etapa de la trascendencia, que supone, a la vez, la exterioridad con respecto al mundo del Creador y del hombre, puesto que Dios le ha reservado un status especial. La tercera etapa es la revolución científica del siglo XVII: una forma de enmarcar el mundo con invenciones como el microscopio, el telescopio... La naturaleza se volvió entonces autónoma y observable.

“Las culturas no occidentales nos resultan cada vez menos exóticas y nuestra evolución nos estaría aproximando a ellas. El naturalismo engendró una división impermeable entre ciencias de la naturaleza y de la cultura. Unas se consagran exclusivamente a los organismos, los agujeros negros o los campos magnéticos; las otras, al estudio de las costumbres, las instituciones o las lenguas. La división fue eficaz, pues permitió a Occidente alcanzar un fantástico progreso del conocimiento. Pero también nos condujo a estudiar a los pueblos no modernos con la lupa de nuestras propias categorías dualistas, cuando la mayoría de ellos no hace una distinción precisa entre naturaleza y cultura. Desde que comenzó a existir, hace un siglo, la antropología se pregunta por qué diablos ciertos pueblos atribuyen a los animales propiedades culturales que nosotros sólo reservamos a los humanos. ¿Por qué creen que los animales tienen una vida social como la nuestra, preceptos éticos o un alma? La respuesta es que mientras nosotros creemos que la posesión del lenguaje distingue radicalmente a los hombres del resto de los organismos, esos pueblos establecen continuidades. “Nos dirigimos hacia una forma de analogismo planetario. El hecho de que países como China, la India o Japón, que no tienen cosmologías naturalistas, se hayan convertido en potencias científicas y tecnológicas parece indicar que el naturalismo ha sido un paréntesis y que es muy posible fundar el mundo futuro sobre un modelo analógico universal. El problema será cómo hacer funcionar ese vasto colectivo analógico en forma no coercitiva”. Sin embargo, cuestiona con precaución: ¿Cómo hacer funcionar un sistema que contenga una inmensa masa de seres múltiples si no a través de la coerción política y la disparidad de riquezas? Es el gran desafío al que nos veremos confrontados pronto.

Es por ello que de la experiencia histórica señala: “Tanto el fascismo como el estalinismo fueron proyectos de reforma del naturalismo por modelos de tipo analógico: totalitarismos donde cada uno debía tener su lugar asignado.

Su proyección es muy relevante en una perspectiva trascendente, desde el punto de vista del cuestionamiento civilizatorio: “Hay que seguir de cerca lo que sucede en China y en la India. También creo que la comunidad internacional terminará dándose nuevas reglas de interacción a través de los grandes organismos internacionales. Hay que estar muy atentos a lo que sucede con la Organización Mundial del Comercio (OMC). Creo que la OMC es el único organismo que reflexiona simultáneamente sobre la organización planetaria de los humanos y de los no humanos. Esto será decisivo para el futuro del planeta.124

Nuestra observación en México –y pensamos que en otros escenarios de América Latina–, nos indica que la relevancia de esta región apunta a descubrir y desarrollar nuevas vertientes del pensamiento analógico cogestionario, intercultural y sustentable, así como formas de organización acordes a ello, que refuercen y enriquezcan las perspectivas de un pensamiento analógico de matriz nosótrica que al mismo tiempo conserven y fomenten la vertiente multicultural desde esa nueva perspectiva. Pensar esto con respecto a América Latina, nos motiva a pensar que es una situación que seguramente está presente en otras latitudes del mundo y que urge hacerlas converger e iniciar ese otro diálogo planetario.

III. Corolario.

En el diálogo (mencionado al principio de este ensayo) desde distintos foros celebrados en 2008, José Maria del Val Blanco señala en el SCDS-PUMA que hemos puesto demasiadas expectativas en los pueblos indígenas. Considera que nos hemos parado sobre sus hombros en espera que sean ellos quienes se muevan.

Hay una paráfrasis obligada a la metáfora de la construcción de la ciencia que Newton planteo: Podía ver un poco más lejos porque estaba parado –precisamente– sobre hombros de gigantes. En principio se refería a la herencia de Copérnico, Galileo, Kepler, Ticho Brahe, etc.

Antes de plantear una metáfora alternativa de la relación con estos pueblos, es necesario reconocer que para los pueblos con vocación filiogaiana –que se reconocen como hijos de la madre Tierra–, la construcción civilizatoria se ha dado desde la relación simbiótica coevolutiva entre ciertas plantas y el ser humano. De tal manera que para nosotros es muy claro el hecho de no poder hablar de la civilización mesoamericana sin el maíz, de la misma manera que no es posible hablar del maíz sin estos pueblos –dado que es una planta que requiere la intervención humana para poder lograr que sus semillas se desprendan de la mazorca y plantarse. De hecho sin el ser humano sólo existiría la especie del teocintle–. Desde la mentalidad cientificista esta relación es vista como una domesticación, o en el mejor de los casos como una creación. Consideramos que es necesario verla como cocreación coevolutiva simbiótica. Leff se refiere a este tipo de procesos como coevolución del ser humano y sus territorios biodiversos. En una escala que supere la visión antropocéntrica, esto tiene un sentido relevante y trascendente.

En culturas con un desarrollo amplio y complejo de la religiosidad con la naturaleza, como la de los huicholes (wixarikas), es impensable concebir su vida sin la presencia de su maestro (sic) y hermano (sic), el híkuri. El comportamiento de los wixarikas en Wirikuta (en el desierto en San Luis Potosí) en su peregrinación ceremonial a por hikuri es el cualitativamente mas cuidadosa a la de un horticultor o de un jardinero, en cuanto a la conciencia con la que se relaciona con las plantas y animales. Esto en el desierto es particularmente impresionante y ostensible en su belleza aparentemente intocada. Tan sólo la forma en que caza–cosecha el híkuri (venadito azul) implica un tipo especial de cultivo, dado que no corta la raíz, permitiendo que continúe reproduciéndose. Por otra parte, el mismo peyote, a su vez es concebido como venado -azul-, al igual que el maíz también es venado. Con lo que se da una relación muy estrecha entre maíz, frijol, calabaza, venado, hikuri. Estos cinco seres vivos que mutuamente se retroalimentan con el ser humano.

Lumholtz, quien convivó con ellos a fines del siglo XIX, transcribe un relato: "Hace mucho tiempo, cuando los antepasados de los huicholes llegaron por primera vez al lugar donde crece el hikuli, vieron un venado y le permitieron que diera cinco pasos, luego desapareció. Cuando se acercaron a las pisadas descubrieron que cada una era un híkuli. En total eran cinco, uno por cada huella. Dispararon flechas a cada híkuli, sin lastimarlo, dos encima de cada uno, de tal manera que la parte posterior de cada una de las flechas señalaba al este y la otra hacia el oeste. En el lugar en el que desapareció el venado se encontró un híkuli de gran tamaño, al que se llamó Pali o Wapali. Después de un tiempo, sacaron sus flechas y las guardaron en sus carcajs. Dejaron únicamente las que clavaron sobre el híkuli mayor, así se lo había ordenado el Bisabuelo Cola de Venado. Después se sentaron y comieron híkuli".125 Este relato mítico estructura hasta la fecha el comportamiento tradicional religioso de sus peregrinaciones y al relacionarse en todos los aspectos con el híkuri.

Poco antes de asistir al CNS-DS y de presentar los avances de esta investigación en el Coloquio en el CRIM–UNAM, en 2008, habíamos ido a una ceremonia con el híkuri dirigida por un poeta y mara'akame Eduardo Guzmán, en la ranchería de Margaritas, en Wirikuta. Menciono la anécdota donde por primera vez probamos el híkuri los integrantes del grupo ConVocArte, porque se hizo presente en mi mente, a manera de murmullo continuo y vibración profunda –mantra–, durante toda la velación y acompañando internamente los cantos ceremoniales la frase: Desde abajito. Me pareció un buen comienzo, en el amplio sentido de su significado, lo que a su vez quedó muy explícito por mi necesidad de arrastrarme y rodear la fogata arañando la tierra al tiempo que observaba sus vínculos con el fuego y el viento.

Al retomar la paradoja de Del Val Blanco, justo es reconocer la importancia de aprender a pararnos sobre los hombros de nuestros gigantes. Solo que para nosotros resultará un poco extraño hacerlo, primero porque no son gigantes individuales muertos, sino comunidades vivas y complejas y, segundo, al mismo tiempo sobre plantas -u otros seres vivos-. Si lo hacemos será para poder ver un poco más lejos con ellos.

Con esto lo que quiero decir es que no es tanto lo que tenemos de expectativas como lo que las propias comunidades han hecho -que aún nos falta por comprender- y lo que ahora se han propuesto. En ese sentido, un problema serio para nosotros es la capacidad de reconocer lo que está implícito en esos logros y valorar de qué forma pueden contribuir a enriquecer una otra visión del mundo. El modelo de trabajo de plástica social está diseñado especialmente para ello.

Desde Colombia se escucha: Es hora de minga -de tequio, del esfuerzo compartido por el bien común-, señala la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte de Cauca (ACIN), en su comunicado del 7 de noviembre titulado: Solos no podemos: o hacemos Minga o no cambia Nada.

Quienes escribimos estas líneas desde un rincón orientado por el compromiso, la humildad y la decisión tomada, nos negamos a asumir la responsabilidad como indígenas de cargar con el peso de toda la lucha -tal parece que esta declaración le responde a Del Val- y rechazamos también a quienes pretenden liderar desde un sector y controlar la minga -de igual forma se advierte a la nueva aristocracia política-.

Desde la capacidad, el dolor y la experiencia, desde la necesidad y la sabiduría, vamos a coordinarnos para que la minga sea el camino y los pueblos el medio para realizarla. Las mingas no tienen dueños. Son de los pueblos.

Las palabras sin acción son vacías.

La acción sin palabras es ciega.

Las palabras y la acción

por fuera del espíritu y mandato de la comunidad

son la muerte.

Hoy como siempre reiteramos que no hay presente ni habrá futuro sin nosotros porque defendemos la vida, el equilibrio y la armonía. Aseguramos con el peso de nuestra experiencia que sí hay alternativas y es necesario que las encontremos reuniéndonos según nuestros usos y costumbres para soñar y trabajar juntos y desde lo propio consolidar nuestros Planes de Vida.

El triunfo de la vida sobre la muerte depende de que la fuerza de las armas sea superada por la unidad de las conciencias. La única manera de superar la pesadilla de horror que ocupa el poder es educar, madurar y liberar la conciencia de la gente en defensa de la vida.

Como siempre, hemos consultado y seguiremos escuchando a los mayores para saber que nos acompaña nuestra fuerza espiritual ancestral en equilibrio y armonía con todos los seres de la vida. “126

“Es hora de detener la locura dominante. Han de crecer unas cosas y contraerse otras. Que aumenten nuestras capacidades de sustento y nuestra autonomía vital. Que se amplíen los espacios y maneras en que podemos ejercer nuestra libertad e iniciativa. Que se multipliquen las oportunidades propicias para la vida buena, según la manera en que cada persona y cultura defina en qué consiste vivir bien. Y que, para hacerlo posible, se reduzca el peso de una economía registrada que nos agobia y oprime, en todo aquello que contraríe la buena vida de todos o destruya la naturaleza.”127

No sólo hay que criticar al capital, hay que dejar de producirlo.”128

  1. Desde que nos propusimos crear el programa de plástica social, en cada una de sus etapas hemos sido claros al decir que frente a lo que ambiental y humanamente tendrán que enfrentar las nuevas generaciones que ya nacieron, éticamente es inaceptable ofrecerles para ello menos que lo mejor que la humanidad ha creado: el arte y la ciencia son dos herramientas indispensables por su potencial heurístico-epistemológico y de expansión de la conciencia estética.

  2. Así que por nuestra parte, hemos dicho: “El conjunto de lo mas valioso que hemos encontrado como expresión del conocimiento, la sabiduría y la espiritualidad humana es lo mínimo que podemos ofrecerles, que merecen y que necesitarán los niños y las niñas de hoy, para el futuro próximo. Escatimar cualquier cosa al respecto no es más que miseria anímica revestida de ignorancia y estulticia institucionalizada. Al heredarles, en breve, un mundo con recursos no renovables agotados y acentuaciones tan agudas de problemáticas socio-político-económicas, y ecológicas muy complejas. Ellos -no nosotros- son quienes tendrán que asumir las consecuencias y dar las respuestas, desde lo mas profundo de sus ser, a problemas elementales de la condición humana”.129

  3. No descartamos la valiosa experiencia de los nuevos enfoques estético–pedagógico críticos y alternativos de Europa y Estados Unidos; sin embargo, queda claro –desde la experiencia civilizatoria de Occidente– que al actuar, en los hechos y/o en el contexto, como dispositivos del sistema educativo y su curricula implícita, estas herramientas no son suficientes para evitar la hipertrofia del ego y del subsecuente individualismo, las serias limitaciones del pensamiento naturalista de dicotomía cosificadora alienante, la fragmentación de la conciencia y su secuela de enfermedades psicosociales de la modernidad occidental que impactan y configuran directamente la mentalidad de las clases dirigentes oligárquicas trasnacionales y kakistócratas neoliberales locales. Como hemos dicho, se requiere que el arte sea la base de la educación en escenarios de convivencialidad comunitaria y donde la educación (el pedagogiar) y el arte estén orientados hacia la vida de las mismas comunidades, su problemática a resolver en todas las esferas de su desenvolvimiento y de sus dimensiones a disfrutar. También se requiere que ciencia y arte estén articuladas a una visión que trascienda la precariedad ética, hermenéutica, heurística y epistemológica civilizatoria que les coarta su potencial, nulificando mucho de su poder o que en el peor de los casos, impulsan vertiginosamente el despliegue de las sociedades deshumanizadas y la devastación nacional sistemática. De ahí que sea necesaria la construcción de una alternativa transcivilizatoria fincada en las prácticas, valores y saberes comunitarios y articulada alrededor de la idea semilla civilizatoria de la nosótrica. Por lo pronto, al asistir al Encuentro Nacional de Educación Artística (2009), celebrado en Aguascalientes, hemos señalado la necesidad de realizar un evento nacional para discutir los enfoques alternativos estético-pedagógicos y pedagogiáricos; así como las múltiples experiencias nacionales e internacionales en educación no formal e informal. Este último, sobre todo en la perspectiva estratégica de largo aliento y no sólo por su relativa mayor facilidad de instrumentación alternativa. En aras de lograr avanzar en la revisión conceptual–metodológica del tema.

  4. También señalamos que es hora de que las instituciones de cultura del país y de los estados reconozcan la importancia estratégica y programática del trabajo profesional de los equipos profesionales –y /o desprofesionalizados– multidisciplinarios estético-pedagógicos –y de plástica social– que realizan trabajo directo con las comunidades.

En cuanto a la forma de ir co-construyendo y co-diseñando modelos de intervención estético–pedagógiáricos y de plástica social en un diálogo ampliado de saberes vinculados al gran trabajo de sustentablilidad y etnoecológico, volvemos a señalar con gusto la coincidencia de enfoques básicos. Arturo Argueta, comenta que: “en la perspectiva intercultural se presentan dos alternativas:

  • “Dialogo de saberes intercultural –desde abajo- para romper el monologo del poder.

  • “La otra como se maneja es para romper la resistencia de los subyugados. ‘Platiquemos porque vamos a entrar mas duro’.

“Mi perspectiva es que el dialogo de saberes es una demanda desde abajo y desde hace muchísimos años. Desde los estudios que luchan por el reconocimiento de sus idiomas, sus saberes, sus culturas, sus identidades diferenciadas. Y también entre otras cosas como una vía para resolver sus problemas locales y globales de salud, de alimentación y del medio ambiente. Esta perspectiva debe de oponerse a la exfoliación de los recursos naturales, a la apropiación y privatización de los conocimientos, a la biopiratería, a la titulación instrumental.

A pregunta expresa, Arturo Argueta observa: “Cada pueblo tiene sus espacios sus formas y procesos para el diálogo (si bien) hay similitudes.

“En Santa Fe de la Laguna –recuerda Argueta–, en pleno conflicto con los ganaderos de Quiroga. Las asambleas en la plaza, hablaban 3 o 4 y después tocaban 2, 3 pirecuas para bajarle y habría consenso, otros 4 o 5 oradores y 2, 3 pirecuas de los Gorriones... Ese tipo de diseño es muy regular de los purepechas y hay que entenderlo y considerarlo fino. Si uno llega ve y piensa aquí no está pasado nada serio. Era la decisión más seria en varios años: Toma de tierras, conflicto con los ganaderos de Quiroga.

“Hay que ir a Oaxaca que es un tipo de comunalidad con etnoritmos específicos, hay que visitar Tozepan. Como Chiapanecos, oaxaqueños, guerrerenses, poblanos, etc. Hay que visitar abrir los ojos, los oídos, observar y saber como son sus modos, como organizan, como trabajan, antes de pensar en modelos a proponer. Tomemos un contacto directo, antes de hablar. Cuando fuimos a hablar antes de haber observado, la regamos. El proceso es un aprendizaje ahí y después ir proponiendo para abrir ese diálogo. “130

Creemos que con lo dicho hasta aquí habrán de surgir nuevas preguntas y emergerán nuevos cuestionamientos. De ser cierto esto, estaremos satisfechos. Sobre todo si esa dinámica en donde coexistan creatividad y entusiasmo con la carencia de certezas inamovibles, sea el pan de la reunión platicadita multidisciplinaria y multisectorial.

Como hemos dicho, los procesos de plástica social, en tanto que herramientas convivenciales neoilichianas, son concebidos como “herramientas razonadas de acción humana” (Illich) que tienen la peculiaridad de desplegarse como espacios interculturales de diálogo lúdico creativo en libertad, articulado desde el convivir con las niñas y niños y su sabiduría propia, misma que nos ha permitido incursionar en dimensiones profundas particulares de la condición humana de las propias comunidades. Cada intervención estético–comunitaria–infantil ha significado una creación de patrimonio cultural comunitario local. También ha sido un proceso estético–pedagógiárico con niñas y niños. Finalmente ha permitido que se puedan ir descubriendo aspectos intangibles de los procesos comunitarios y la forma de que esos aspectos intangibles se conviertan en herramientas convivenciales de poder social (ciudadano, popular y comunitario) transcivilizatorio.

Cuernavaca, Mor. CRIM-UNAM. 27 de noviembre de 2008 / 24 de diciembre de 2009.

1 Artista multidisciplinario e investigador desprofesionalizado, miembro de la Fundación Cultural José Hernández Delgadillo, A. C., y del Grupo ConVocArte.

2 Miguel Ángel Pérez Cazales, gran luchador social, indígena comprometido con su cultura, ambientalista ejemplar y mexicano honorable. Representante del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, fue secuestrado, torturado y asesinado el 31 de octubrede 2009. Fue cofundador de la Asamblea Nacional de Afectados Ambientales. Funda junto con Saúl Roque y otros compañeros, el Consejo de Pueblos de Morelos. El tercer Congreso de los Pueblos de Morelos, 2009, llevó su nombre.

3 Immanuel Wallerstein. Utopística o las opciones históricas del siglo XXI. Madrid, Siglo XXI Editores, 1998

4 Roberto Calasso, Las bodas de Cadmo y Harmonía, Anagrama, Barcelona, 2000.

5 Programa EEPC-I. Sabiduría Infantil y concepto ampliado de arte, ejes de reconfiguración de la identidad cultural comunitaria. Hdez., Fundación Cultural José Hernández Delgadillo, A. C. 2007

6 Filiogaia Hija de la diosa madre Tierra.

7 Programa EEPC-I. 2007

8 Ilich, Ivan. La Convivencialidad. Barral editores, 1974. pp. 27 y 40

9 G. Esteva. El Cáncer del crecimiento. 19-11-2007. La Jornada, Méx. http://www.jornada.unam.mx/2007/11/19/index.php?section=opinion&article=031a2pol

10 Julio Hernández López. Astillero. La Jornada. 24-11-2008, Méx.

11 G. Esteva. Es hora de la Minga. 17 de noviembre de 2008. La Jornada, Méx.

(http://www.jornada.unam.mx/2008/11/17/)

12 José Steinsleger/ II. Rendon Group en Colombia. Opinión. La Jornada. 20-08-2008

13 Michel Serres. HermesI. La Comunicación. Editorial Anthropos, Buenos Aires, 1996. p. 212

14 Alfredo Jalife-Rahme. Guerra de dos gigantes televisoras globales. Bajo la Lupa. Opinión. La Jornada. 14-05-2008

15 J. Lovelock. La Venganza de la Tierra. Teoría de Gaia y el futuro de la humanidad. Editorial Planeta. España. 2007. p. 16

16 A. Nadal. El helicóptero y la imprenta de billetes. 31-12-2009. La Jornada, Méx.

17 Premio Nobel Alternativo 2003, actualmente es director de la organización no gubernamental Focus in the Global South

18 Crisis mundial, excusa de potencias para incumplir pactos ambientales. La Jornada. 30-12-2008.

19 Ibidem.

20 Carlos Antonio Aguirre Rojas. Chiapas, América Latina y el sistema-mundo capitalista. 06-02-2000. (http://www.ezln.org/revistachiapas/No10/ch10aguirre.html)

21 E. Leff. Diálogo de saberes, saberes locales y racionalidad ambiental. Coloquio Nacional Saberes locales y Dialogo de Saberes sobre Medio ambiente, Salud y Alimentación, CRIM-UNAM, 2008.

22 José Pablo Feinmann. Barbarie y Civilización. http://www.literatura.org/Feinman/jpfTexto7.html

23 M. Heidegger, Introducción a la Metafísica, Cap. I

24 El malestar en la cultura. Amorrortu editores. Argentina. Capítulo VIII. Pág. 130.

25 Carlos Antonio Aguirre Rojas. Chiapas, América Latina y el sistema-mundo capitalista. 06-02-2000. (http://www.ezln.org/revistachiapas/No10/ch10aguirre.html)

26 Noam Chomsky. La (des) educación. Edit. Crítica, Barcelona. p. 41

27 Raúl Zibechi. El capital mafioso contra los pueblos. Opinión. La Jornada. 18-12-2009

http://www.jornada.unam.mx/2009/12/18/index.php?section=opinion&article=016a1pol

28 Noam Chomsky. La (des) educación. Edit. Crítica, Barcelona. p. 34

29 Carta de C. G. Jung a H. Read de 1960. Ver: La Redención del Robot. Cap. III. La disciplina del arte. Pág. 76. Editorial Proyección, Argentina,1966.

30 Max Horkheimer und Theodor W. Adorno, Dialektik der Aufklärung (Philosophische Fragmente), en Max Horkheimer, Gesammelte Schriften, Band 5. Fischer Verlag, Frankfurt a. M. 1987. pp. 25 y 16

31 Walter Benjamin, Tesis sobre la historia y otros fragmentos. Ed Contrahistorias, México 2005, p. 22.

32 Bolívar Echeverría. Acepciones de la ilustración (Publicado en "SOPHIA", Revista de filosofía, Nr, 1, 2007, Quito, Ecuador y en "Contrahistorias. La otra mirada de Clío", Nr 9, 2007, México) http://www.bolivare.unam.mx/ensayos/ilustracion.html

33 H. Read. La Redención del Robot, p. 80

34. Michel Foucault. La Arqueología del saber. Siglo XXI editores. México. 1999

35 Pierre Bourdieu. El sentido práctico. Editorial Siglo XXI, México. 2007.

36 Clifford James Geertz. La interpretación de las culturas. Edit. Gedisa, Barcelona, 1992.

37 Leonardo Boff Urge revisar los fundamentos, 27 de FEBRERO, 2008. http://www.leonardoboff.com/site-esp/vista/2009/feb27.htm


38 Culianu, Ioan. P., Eros y Magia en el Renacimiento. 1484. Edit. Siruela. 1999. p. 38-39

39 Culianu, Ioan. P.Ibid. p. 286

40.Ibidem p. 269

41 Ibidem p. 25

42 Ibidem p. 241-242

43 Ibidem p. 241-242

44 Ibidem p. 240.

45 Ibidem p. 240

46 Ibidem p. 29.

47 Ivan Illich ¿Para qué sirve la Escuela? En: Foro Planetario. http://www.foroplanetario.com.ar/docs/Articulos.php?IdArticulo=29

48 The Neurosis of Man: An introduction to a Science of Human Behaviour, p. 72, Londres y N. Y., 1940

49 Ibídem

50 H. Read. La Redención del Robot, p. 78-79.

51 Sloterdijk, Peter, El palacio de cristal, Centro de Cultura de Barcelona 2004, conferencia pronunciada en el marco del debate “Trauma urbanos. La ciudad y los desastres”. CCCB.

52 H. Read. Op cit., p. 162

53 G. Esteva. Gaza -ensayo general-. La Jornada. 26-01-2009.

54 Fco. Hdez. Zamora. Arte y Desarrollo social. Texto de autor. 22-05-2001. En: www.convocarte.org.mx

55 Declaración sobre la Violencia y Declaración de Venecia. Santiago Genovés. http://www.journals.unam.mx/index.php/antropologia/article/view/657/621

56 Leonardo Boff Todos en guerra contra Gaia.

http://www.leonardoboff.com/site-esp/vista/2009/ene02.htm
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