La adicción vista como una enfermedad social




descargar 44.57 Kb.
títuloLa adicción vista como una enfermedad social
fecha de publicación22.10.2016
tamaño44.57 Kb.
tipoDocumentos
b.se-todo.com > Química > Documentos
La Adicción Vista Como Enfermedad Social

Norma María Guadalupe Zamarrón de León

UNAD México

Curso Propedéutico

Lectura y escritura exploratoria

10/06/2015

LA ADICIÓN VISTA COMO UNA ENFERMEDAD SOCIAL.
No existe el problema de las drogas,

Existe un problema con la persona,

Una tragedia humana.

Oleg Zikov

La drogadicción fue considerada por mucho tiempo como una desviación moral de la conducta humana, siendo hasta finales del siglo XX que se profundiza en las causas medicas de la adicción y en los factores tanto internos como externos que propician su desarrollo. A este respecto Verónica Guerrero Mothelet (2015) puntualiza que la adicción se considera como una enfermedad propia del cerebro ya que el consumo de drogas modifican tanto la química, como la estructura y el funcionamiento integral de este. Si bien es cierto esto, es importante considerar que el origen de las adicciones no proviene de una sola causa, sino que tiene un origen multifactorial en que se involucran tanto factores químicos como biológicos, genéticos, sicológicos y sociales. Los estudios demuestran que existen cambios neuroquímicos involucrados en las personas con desordenes adictivos y que además existe predisposición biogenética que favorece el desarrollo de la enfermedad que es progresiva, iniciándose su primera etapa en un consumo moderado que produce euforia, predisponiéndose el cerebro a la adaptación de las sustancias consumidas causando su dependencia.

Cuando las drogas llegan al cerebro su efecto interfiere en las funciones normales de este ya que altera tanto el tallo, como la corteza cerebral y el sistema límbico, interfiriendo entre el intercambio de información neuronal. La estructura química de algunas drogas como la mariguana y la cocaína tienen una gran similitud con los neurotransmisores naturales tal como lo explica Mothelet (2015) “La estructura química de drogas como la mariguana y la heroína es tan similar a la de un neurotransmisor natural, que los receptores las aceptan como si fueran el neurotransmisor. Otras drogas, como las anfetaminas y la cocaína, hacen que se produzca una cantidad excesiva de neurotransmisores naturales o evitan que el organismo recicle el exceso de estas sustancias. En consecuencia, el mensaje interneuronal se intensifica, impidiendo una comunicación adecuada. La mayoría de las drogas interfieren con la actividad de un neurotransmisor llamado dopamina, que desempeña un papel fundamental en las sensaciones de placer.”

esta imagen muestra como los mensajes se transmiten en el cerebro. el cerebro utiliza receptores, transportadores y los neurotransmisores para transmitir información.

En este trabajo abordaremos las causas que propician el desarrollo de la enfermedad en la adolescencia y algunos criterios por los cuales puede considerarse también como una enfermedad social.

La adicción vista como una enfermedad social

Históricamente la humanidad ha recurrido al uso de drogas que les permiten, sobre todo en sociedades tribales, el desarrollo de estados oníricos de la conciencia, al respecto en Wikipedia (2015) se mencionan algunas culturas indígenas modernas que siguen la práctica de la utilización de drogas  que alteran la mente con fines rituales, como los chamanes de Siberia quienes utilizan el hongo matamoscas para inducir alucinaciones, los huicholes en México que utilizan cactus Peyote o las tribus de la región del Putumayo en la Amazonia suramericana que hacen uso de la ayahuasca o yagé. El uso de drogas en espacios rituales es por lo general colectivo y permite la comunicación con lo sagrado, en ceremonias que tienen la función de agradecer los bienes recibidos o solicitar el favor divino para las buenas cosechas, la salud y la guía para la vida.

En sociedades más contemporáneas, sobre todo en zonas urbanas, el uso de las drogas se relaciona a espacios recreativos y familiares, por lo que las adicciones pueden generarse o estimularse desde estos espacios de interacción humana. Mirta Latanzi (2008) expresa al respecto que “cuando un conjunto de personas no obtiene de su medio físico la satisfacción de las necesidades en el orden material, sufre consecuencias que se expresan en el orden médico; tenemos allí una "población enferma". Cuando estas necesidades insatisfechas operan en el orden social, nos encontramos con una "sociedad enferma". A este tipo de patologías se las engloba dentro de lo que se llaman enfermedades sociales.

Estas enfermedades son producto de la crisis que vive una sociedad. En la actualidad, nos encontramos con una sociedad materialista, consumista e individualista en la que se han trastocado los valores. Esta "era del vacío" es la generadora de enfermedades, en donde el sujeto no encuentra salidas sanas y busca válvulas de escape en el alcohol, las drogas y muchas otras formas de autoagresión.” Fuente: http://www.monografias.com/trabajos6/enso/enso.shtml#ixzz3caiDzhmP

Por ende el espacio sociocultural en que crece y se desarrolla un individuo es una de los factores de riesgo preponderantes en el inicio del consumo de drogas o alcohol, los factores ambientales, como la familia y la escuela influyen grandemente en la forma en que un individuo percibe las drogas. El presidente de la Fundación Benéfica Social de Rusia No al Alcoholismo y Drogodependencia y narcólogo de la Academia de Medicina Séchenov de Moscú, Oleg Zíkov, menciono en una entrevista realizada para la revista Spuknik por Pavel Lisitsin (2015) que “el uso histórico de las drogas es indisociable de sus relaciones con la necesidad, el conocimiento, las costumbres, los valores, los mitos, lo religioso, lo económico, legal o ideológico de cada época y lugar. Las drogas y sus diferentes usos son parte indisociable de las múltiples culturas que conforman La Cultura Humana”. Puntualizando que cuanto peor se siente un individuo en la sociedad, más probable es que empiece a consumir las sustancias psicoactivas. Y un individuo se siente mal en una sociedad donde reina la violencia. Si queremos erradicar la drogodependencia -expreso- tenemos que disminuir el nivel de violencia social, política, psicológica, doméstica.
Por lo tanto individuos que crecen en espacios violentos, rodeados de pobreza, falta de oportunidades, desarraigo social, pérdida de identidad cultural y familias disfuncionales son más vulnerables a contraer una adicción a aquellos que aun y cuando tengan ciertas predispociones genéticas provienen de espacios culturales más estables y que les proporcionan mejores medidas de contención y prevención y mayores oportunidades para el desarrollo integral de su personalidad.
Factores de riesgo

La dependencia a las drogas, no es una enfermedad que obedezca a una sola causa o factor de riesgo, como ya mencionamos en párrafos anteriores, las causas de esta son múltiples, pudiendo englobarse en las siguientes, según la revista electrónica del National Institute on Drug Abuse (2014)

factores de riesgo que pueden llevar a la adicción
Entre los factores de riesgo más comunes, Baler, (citado por Mothelet 2015) en su artículo sobre el Cerebro Adicto, menciona los siguientes:
Factores de riesgo

Como puede observarse la predisposición genética es solo un factor cuyo porcentaje de riesgo es menor a los otros ponderados por Baler y que pueden considerarse como factores de riesgo social. Actualmente los jóvenes y adultos estamos inmersos en México en un clima caótico, donde las injusticias sociales y el abandono de las comunidades propician el rompimiento del tejido social; la guerra contra las drogas maximiza el clima violento que vemos reflejado todos los días en nuestras calles, en los noticieros televisivos, en la radio y en la prensa. Esto aunado a la falta de oportunidades para nuestros jóvenes y adolescentes, nos da una generación desocupada y expulsada de la vida laboral y escolar, lo que los deja en una vulnerabilidad que propicia el uso y abuso de drogas y alcohol. Generada ya una dependencia hacia las drogas, los jóvenes de comunidades marginales se inician también en otro tipo de conductas asociadas a la delincuencia para poder satisfacer su adicción, ya establecida como una enfermedad progresiva, para la cual pocas veces se cuenta con atención especializada. Un grupo muy vulnerable socialmente son los adolescentes.

El Adolescente y las drogas

La adolescencia es una etapa donde la aceptación social es determinante para un buen desarrollo de la personalidad y de la participación en la vida comunitaria. La baja tolerancia hacia la frustración, el no saber cómo afrontar los propios sentimientos, la sensación de desamparo y abandono, la falta de pertenencia, el fracaso escolar, o la familia disfuncional son aunadas a las causas ya mencionadas anteriormente factores que intensifican el riesgo de adicciones durante la adolescencia. El uso temprano de drogas conlleva un riesgo mayor de adición en el individuo expuesto a las drogas ya que tal como lo señala Mothelet (2015) al citar a Rubén Baler todas las adicciones pueden tener graves consecuencias para la salud y las relaciones humanas y, por tanto, para el bienestar personal, familiar y social. Este trastorno afecta varios circuitos cerebrales. "No solamente el circuito que calcula la recompensa, sino también los relacionados con el aprendizaje, con la memoria, con el control de emociones, con la toma de decisiones; son varios circuitos. Todos interactúan entre sí y muestran una disfunción en el adicto".” Asimismo, dependiendo de la sustancia y del tiempo que se haya empleado, los efectos sobre la salud pueden ir de enfermedades cardiovasculares, enfisema o cáncer, al desarrollo de trastornos mentales irreversibles”. En la adolescencia se desarrollan un sinnúmero de conexiones neuronales, el uso de drogas en esta etapa impide por ende un buen desarrollo cerebral y es un factor que propicia el abandono escolar al verse afectadas las capacidades de aprendizaje, conllevando en sí misma una disfunción social.

Fortalecer los lazos familiares y sociales es preponderante para disminuir los factores de riesgo de consumo y abuso de alcohol y otras drogas en la adolescencia temprana, Baler nos dice que hay que "Evitar todo lo que sabemos que es dañino y tratar de promover y enaltecer lo que sabemos que es positivo". "Deben evitarse esas actividades desafiantes, o de franca delincuencia, pues son factores de muy alto riesgo todo lo que promueve un ambiente saludable por fuerza va a reducir el riesgo absoluto de abuso de sustancias". Algunos otros de estos factores negativos son los padres adictos, la falta de espacios de recreación, la ausencia de ejercicio y la mala alimentación.

Los motivos por los cuales los adolescentes consumen drogas podrían resumirse en cuatro grandes grupos, según lo aportado por la National Institute on Drug Abuse (2014)

  • Para sentirse bien. La mayoría de las drogas de las que se abusa producen sensaciones intensas de placer. Esta sensación inicial de euforia es seguida por otros efectos, que varían según el tipo de droga que se consume. Por ejemplo, con estimulantes como la cocaína, la sensación de euforia es seguida por sentimientos de poder, confianza en uno mismo y mayor energía. En contraste, la euforia causada por opiáceos como la heroína es seguida por sentimientos de relajación y satisfacción.

  • Para sentirse mejor. Algunas personas que sufren de ansiedad social, trastornos relacionados con el estrés y depresión, comienzan a abusar de las drogas en un intento por disminuir los sentimientos de angustia. El estrés puede jugar un papel importante en el inicio del consumo de drogas, la continuidad en el abuso de drogas o la recaída en pacientes que se recuperan de la adicción.

  • Para desempeñarse mejor. Algunas personas sienten presión por aumentar o mejorar químicamente sus capacidades cognitivas o su rendimiento deportivo, lo que puede desempeñar un papel en la experimentación inicial y el abuso continuo de drogas como los estimulantes recetados o los esteroides anabólicos/androgénicos.

  • La curiosidad y el “porque otros lo hacen.” En este aspecto, los adolescentes son particularmente vulnerables, debido a la fuerte influencia de la presión de sus pares. Los adolescentes son más propensos que los adultos a participar en comportamientos riesgosos o temerarios para impresionar a sus amigos y expresar su independencia de las normas parentales y sociales.

Por lo tanto las medidas de contención y protección durante todas las etapas de desarrollo del adolescente son fundamentales para ayudarle a crecer saludablemente dentro de su contexto social y cultural y para favorecer el sano desarrollo de su personalidad y autoestima. No hay que dejar de lado que individuos sanos, nos dan sociedades sanas. Algunas de estas medidas las sintetiza la revista electrónica del National Institute on Drug Abuse (2014) en las siguientes.
Favorecer los aspectos positivos de la personalidad del adolescente es fundamental para un buen programa de protección que desalenté el consumo, al respecto Oleg Zikov expresa que “Lo más importante es la educación de la personalidad. Una persona que sabe imponerse unos límites y se respeta a sí misma es inmune al consumo de las sustancias psicotrópicas, sea alcohol o drogas. Si al niño en la familia en vez de educar le doblegan, no tendrá fuerza interior para decir “no” a la propuesta de probar drogas. No tiene ningún sentido advertir al adolescente contra las drogas, solo sirve de despertar su curiosidad hacia las mismas. Es necesario ofrecerle una alternativa sana. Lo mismo sucede con las personas que ya habían desarrollado adicciones. No sabe vivir de otra manera, es su forma de afrontar los problemas sociales y personales. Necesita una alternativa. Es una tarea complicada y laboriosa pero no existen unas pastillas mágicas para solucionar el problema una vez para siempre”.

Hacer que nuestros adolescentes se sientan bien y sean productivos dentro de la sociedad es una tarea que compete a todos. Cuando una enfermedad se detecta la atención oportuna de esta frena o controla su desarrollo permitiéndonos seguir siendo productivos y sentirnos plenos en todos los planos de la vida. Lo mismo sucede con la enfermedad de la adicción, y esta es también una responsabilidad social que debe proporcionar tanto medidas preventivas, como aquellas medidas médicas y de atención sicológica e integral que permitan su sanación y control, al respecto es importante señalar que una solo medida correctiva no es suficiente para la atención de la enfermedad de la drogodependencia o alcoholismo. El National Institute on Drug Abuse (2014) propone en su revista electrónica las siguientes:

Medidas de atención:

Estas medidas deberán estar acompañadas de programas universales dirigidos a la población en general, programas selectivos dirigidos a niños y adolescentes con factores de riesgo y los programas indicados para aquellos jóvenes que ya han iniciado el consumo de drogas. Al respecto Oleg Zikov expresa que “La terapia colectiva es un método muy eficaz para solucionar este tipo de problemas. Cuando el individuo llega al grupo de autoayuda, pretende justificar su propia dependencia. Sin embargo, se da cuenta de que hay personas que tienen el mismo problema pero ya se encuentran bien, mientras él está mal. La terapia colectiva ayuda a empujar a la persona a buscar una solución individual para encontrar nuevos valores en la vida”.

Conclusión

Queremos concluir diciendo que las enfermedades adictivas son también un producto social, que ningún individuo está aislado del contexto socio-cultural que le da origen, que le da cobijo o que lo expulsa de él, y que lo que repercuta a nivel social, repercute por ende a nivel personal. Que una sociedad enferma produce individuos enfermos y viceversa y que siendo los jóvenes y adolescentes personas que se encuentran en el desarrollo pleno de sus facultades mentales y sociales, de sus capacidades para la vida en sociedad más allá del seno familiar, son por lo mismo la parte más vulnerable e influenciable de la cadena de causas sociales que favorecen el mal uso de drogas y el desarrollo de las dependencias. Más allá del cerebro humano, o más bien a la par de este, está el cerebro social como colectivo protector para el desarrollo personal. Castellanos, G. (2008) dice al respecto que “El consumo de drogas sólo puede entenderse si se estudia el contexto social y cultural en el que vive el consumidor” y Oleg Zikov apuntala que “uno de los métodos más eficaces para frenar la “narcotización” del país es disminuir el nivel de violencia en la sociedad”. “Es necesario- expresa- dejar de politizar la narcología. No hace falta subir a la tribuna y prometer salvar la nación. Lo importante es ayudar a una persona concreta en una situación concreta.” Y este lado humano en la visualización y atención del problema de las adicciones es el que hace falta en nuestro país, no basta lanzar una cruzada o guerra contra las drogas o el narcotráfico, es necesario sustentar, crear o fortalecer un sistema integral en que la prevención, la reducción de riesgos y la atención de la enfermedad sea una verdadera estrategia de solución, donde el enfermo pueda ser atendido de manera oportuna e integral poniendo de manera gratuita y accesible, desde el sistema de salud mexicano, los mecanismos que le permitan sanar o controlar su enfermedad, contribuyendo así a sanar nuestro entorno social, desde la atención del individuo y la colectividad como un todo para una sociedad más plena. De una sociedad donde todos nos podamos sentir aceptados y ser felices.

Reflexión

A manera de reflexión y como colofón a este trabajo, he de expresar que lo que me motivo a abordar este tema fue el clima de violencia y el rápido crecimiento de las enfermedades adictivas en mi entorno social, en el que jóvenes cercanos a mí, a los que vi crecer desde niños, talentosos seres humanos, se vieron repentinamente expulsados del sistema escolar, sin oportunidades de trabajo, quedando expuestos al rechazo social, al uso inadecuado de su tiempo libre, a la falta de estímulos creativos, confundidos y frustrados dentro de una colectividad que les resta oportunidades de crecimiento y les reprocha por otro su inutilidad. Muchos de estos han caído en el consumo de las drogas y desarrollado una enfermedad adictiva, pocos han encontrado soluciones y atención para el tratamiento de su enfermedad. Por lo que partí de la lectura del Cerebro Adicto propuesta en este curso propedéutico de la UNAD y consulte fuentes alternas que me permitieran acercarme un poco más a la comprensión de este problema social.


Fuentes y más información en:

Castellanos, G. (2008) Del vicio a la enfermedad: representaciones sociales de la adicción en la cárcel. En; Revista en Alternativas en Psicología. Órgano de difusión científica de la Asociación Mexicana de Alternativas en Psicología A.C (29) 42. (Versión online) Asociación Mexicana de Alternativas en Psicología A.C. Recuperado de http://alternativas.me/index.php/num29/42-2-del-vicio-a-la-enfermedad-representaciones-sociales-de-la-adiccion-en-la-carcel. Consultado 02/06/2015

Guerrero Mothelet, V. (2013). El cerebro adicto. ¿Cómo ves?, N°. 177, (Pp. 10-14). México: UNAM. Recuperado el 13/04/15, de: http://www.comoves.unam.mx/numeros/articulo/177/el-cerebro-adicto


Las drogas, el cerebro y el comportamiento: La ciencia de la adicción » Abuso y adicción a las drogas” En: Folleto electrónico (versión online) del NHI (National Institute on Drog Abuse) Recuperado de http://www.drugabuse.gov/es/publicRaciones/las-drogas-el-cerebro-y-el-comportamiento-la-ciencia-d... Consultado 03/06/2015

Lisitsin, P. (2015). Entrevista a Oleg Zikov. En Mundo.Sputniknews (Versión online) recuperado de http://mundo.sputniknews.com/opinion/20120530/153896549.html#ixzz3cUkqnZzs

Consultado 04/06/2015

Latanzzi, M. (2008) Enfermedades sociales, Drogadicción alcoholismo... etc. en http://www.monografias.com/trabajos6/enso/enso.shtml recuperado el 5 de junio de 2015.

similar:

La adicción vista como una enfermedad social iconNota de prensa la Directora del nida de ee uu ofrece una conferencia...

La adicción vista como una enfermedad social iconLa salud enfermedad como proceso social

La adicción vista como una enfermedad social iconLa salud enfermedad como proceso social

La adicción vista como una enfermedad social iconHasta hace unas décadas la drogadicción se consideraba un problema...

La adicción vista como una enfermedad social iconLa patología es el estudio de las enfermedades en su amplio sentido,...
«estado anormal duradero como producto de una enfermedad», significado que se acerca al de «padecimiento»

La adicción vista como una enfermedad social iconLa angina de pecho, también conocida como angor pectoris, no es una...

La adicción vista como una enfermedad social icon2. Investigación: ¿Quién fue Sócrates?
«niños salvajes» suponía, desde un punto de vista teórico, la posibilidad de estudiar la génesis y desarrollo de las facultades humanas,...

La adicción vista como una enfermedad social iconInvestigación en familia: Como su nombre lo indica, en la investigación...

La adicción vista como una enfermedad social iconProgramación anual
«ciudadanía», y la Unión Europea propone fomentar la ciudadanía responsable en una sociedad democrática como fórmula para lograr...

La adicción vista como una enfermedad social iconEmbargo, tuvieron que pasar 15 años antes de que esta enfermedad...




Todos los derechos reservados. Copyright © 2019
contactos
b.se-todo.com