Jesus galindo caceres. Técnicas de investigación en sociedad, cultura y comunicación. México, Addison Wesley Longman, 1998. pp. 207-252




descargar 186.39 Kb.
títuloJesus galindo caceres. Técnicas de investigación en sociedad, cultura y comunicación. México, Addison Wesley Longman, 1998. pp. 207-252
página4/6
fecha de publicación27.10.2015
tamaño186.39 Kb.
tipoInvestigación
b.se-todo.com > Historia > Investigación
1   2   3   4   5   6

De la recopilación al análisis de la fuente oral

La recopilación de la fuente oral


El interés por conocer y comprender la cultura y vida de los diversos sectores populares del México contemporáneo, ha llevado a los investigadores a la búsqueda de métodos y técnicas para poder cubrir dicho objetivo. Ha resultado de utilidad el poder hacerlo mediante una combinación de estrategias e instrumentos de investigación provenientes de la antropología social, la sociología cualitativa, la psicología social,-el folklore, la historia oral y por aportes de otras disciplinas sociales y humanísticas actuales. Los resultados son diversos y con desigual riqueza en material recolectado, tipos de archivos orales construidos, utilidad y alcance de los análisis realizados y, particularmente, las maneras y estilos de difundir y dar a conocer el trabajo y los resultados terminales.

Un proceso de recopilación e investigación con base en fuentes orales, por lo general se divide en tres etapas: la primera, es la planeación, la cual incluye la formulación del proyecto de investigación, la selección de los informantes, las opciones de medios y herramientas de indagación (la guía temática, fichas etnográficas, equipo de registro/grabación, etcétera), así como la elaboración del programa de trabajo y el calendario de actividades más amplio.

La segunda etapa se refiere al momento crucial e innovador de la investigación, o sea al proceso de la acción en el trabajo de campo directo. Aquí existe, en primer término, el momento de la exploración del campo y tema de recopilación, se elabora el directorio de informantes y se inicia el proceso de construcción del archivo oral, todo mediante una combinación de técnicas y métodos etnográficos, en donde la entrevista oral grabada es parte central.

Finalmente, la tercera etapa del proceso consiste en el tratamiento o análisis del acervo oral y documental recopilado. Aquí, lo primero es la ordenación y clasificación de todo el material recabado, la redacción de cronologías e índices de contenido; pero lo central, con respecto a la fuente oral, es el proceso de transcripción de los materiales grabados. Una vez alcanzado este punto, se dan las posibilidades de hacer un análisis más profundo y un uso más diverso de los materiales orales recopilados. El análisis, por lo tanto, descansa fundamentalmente en la conclusión y el buen fin del proceso de construcción del archivo oral (proyecto+recopilación+transcripción).

En el proceso de trabajar analíticamente con la información recabada mediante las entrevistas orales, podría verse también que el proceso cubre tres etapas graduales: una que es la fase de descubrimiento, que pretende identificar temas y desarrollar conceptos y proposiciones; la segunda fase sería la codificación y clasificación de los datos, así como el refinamiento de la comprensión del tema en cuestión; y la tercera fase, donde el investigador procura relativizar sus descubrimientos insertándolos en el contexto más amplio en que se recopilaron20.

De manera breve, podemos indicar que los historiadores orales transitan por diversas fases en su trabajo: selección y determinación del tema y problema de investigación; conceptualización y construcción del entramado teórico que orientará la investigación y el análisis; determinación de los objetivos y propósitos generales y particulares; revisión y balance de la frontera del conocimiento en el que se inscribe el trabajo; precisión de los pasos metodológicos y operaciones técnicas necesarias; diseño y elaboración de los instrumentos de investigación y programa global de actividades; realización de la fase intensiva del trabajo de campo mediante entrevistas orales; sistematización y organización de las fuentes orales producidas y de las documentales diversas-a utilizar; examen exhaustivo de los acervos orales y análisis de su contenido; formulación de resultados y difusión de productos finales.

Esto bien podría resumirse diciendo que la investigación de historia oral debe ceñirse a los requerimientos básicos que se pretenden realizar en cualquier protocolo científico de investigación social. Lo que es algo compartido por todos los investigadores: no se puede iniciar algo sin antes haber precisado el qué, el cómo, el por qué, el dónde y el cuándo. El empirismo inocente no tiene cabida aquí, ya que la historia oral no es sólo un método de entrevista, ni una exquisita técnica de recopilar testimonios orales, es, ante todo, un propósito de conocimiento y comprensión de la experiencia humana. Las fases de investigación enunciadas arriba, permiten apreciar un proceso que va del propósito por alcanzar un conocimiento, a una conclusión que es la construcción de un conocimiento socio-histórico determinado. Quedarse en alguna de las fases es no cumplir los propósitos comunes y la intención heurística que le da razón a la historia oral.

Esquema para la recolección de testimonios orales

  1. El plan de investigación y recolección.

    1. Decisión sobre los métodos y técnicas de investigación.

    2. Determinar quiénes serán los recopiladores e investigadores.

    3. Proyectos de investigación y vías de acción: directa: trabajo en el terreno y participación comunitaria; indirecta: archivos orales y convocatorias.

    4. Primer paso: el proyecto de investigación.

    5. Las etapas del trabajo.

      1. Etapa de planeación y preparación: preparación y elaboración de los instrumentos técnicos de investigación (la guía temática, ficha etnográfica, diario y libreta de campo, grabadora y otros medios audiovisuales, etcétera).

      2. El plan de actividades (recursos, calendario y fases).

  2. La acción: el trabajo directo de campo.

    1. Fase de exploración en el campo, pruebas de campo. Técnicas de investigación. Formación del directorio de informantes. Localización y selección de informantes (calendario).

    2. Fase de recopilación directa y a profundidad: 1) la entrevista en el campo, 2) tratamiento de la entrevista, 3) reflexión sobre el proceso de recopilación.

  3. El análisis: la formación del archivo oral.

    1. Ordenación, rotulación y clasificación del material recopilado.

    2. Elaboración de índices de contenido.

    3. Clasificación y análisis del material.

    4. El proceso de transcripción de las cintas.

    5. Alternativas y opciones de análisis.

    6. Utilización y difusión del archivo oral.

Alternativas de tratamiento analítico


En el proceso de investigación, antes de pensar en la fase de análisis, es conveniente evaluar y dar por concluida la sistematización del archivo oral. Para hacer la organización, clasificación y análisis del material recopilado, es muy útil conocer a detalle el material, mediante la elaboración de listados e índices de contenido. Ya examinado exhaustivamente el contenido de las entrevistas, hay que decidir si se transcribe lo referente a un tema y a un género narrativo, o bien, todo el contenido de la entrevista, si es que se cuenta con la posibilidad y recursos para hacerlo. La clasificación y conocimiento puntual de los materiales nos ayuda a decidir qué puede ser transcrito en primer lugar y qué puede esperar.

El proceso de análisis de cualquier material de investigación, recordemos, está estrechamente vinculado con los puntos de partida conceptuales, con los objetivos planteados, con el método utilizado y con la serie de técnicas e instrumentos aplicados. El análisis no es, por lo tanto, una operación aislada de todo el proceso constitutivo de la evidencia empírica, sino que es, más bien, el broche que amarra y une las diversas fases del proceso de la investigación.

En la historia oral, por ejemplo, el análisis requiere una minuciosa tarea de conocimiento de los textos orales recopilados, por eso el énfasis en la elaboración de índices de contenidos, la clasificación y la codificación de los contenidos de todas las entrevistas y grabaciones. Sin embargo, no basta con hacer los índices de contenido, también se tienen que elaborar glosarios y cronologías específicas para cada informante o acontecimiento central del tema, listados de temas y esquemas biográficos, que contextualicen los ritmos y experiencias de los propios individuos.

El análisis también podrá construir, para cada personaje, informante clave o narrador de la investigación, una especie de matriz de experiencia individual, cronológica, que marque las líneas de flujo de la experiencia personal; o sea, los momentos de cambio, de crisis, de transición; matriz que puede organizarse por ámbitos de la experiencia: laboral, familiar, comunitaria, educativa, migración, política, religiosa, viajes, etcétera. Dicha matriz puede orientar la lectura de la experiencia particular de los narradores con quienes conversamos largamente, y nos puede ayudar a ubicarlos en el contexto más amplio del cual forman parte.

Una vez terminada la identificación temática de todas y cada una de las entrevistas, con sus diversos índices de contenido, glosarios y cronologías, podemos pasar a la elaboración de una matriz general, contenedora de los diversos contenidos del total de las entrevistas de los distintos informantes. Esta matriz global, nos dará pistas para identificar los ejes o núcleos centrales de información, temas, problemas, conceptos, proposiciones, etcétera. Esta labor no es la última operación analítica para examinar la evidencia oral, sólo establece algunas de las condiciones necesarias para la realización del proceso de análisis más formal de la evidencia oral recolectada.

Sistematización de las entrevistas

I. Ficha técnica IV. Reflexión crítica

II. Índices V. Anexos

III. Cuerpo de la entrevista.



Este trabajo de construir la matriz general, es más bien una operación descriptiva y exploratoria, muy práctica, que nos permitirá avanzar con rapidez en el manejo y conocimiento de toda la evidencia oral disponible, esté o no transcrita a papel. Es como si elaboráramos un catálogo muy preciso de todas las unidades narrativas, relatos personales, cuadros narrativos, trayectorias personales, géneros narrativos, etcétera, que se encuentran dispersos en todas las entrevistas.

. ¿Esto quiere decir que pulvericemos los testimonios de los informantes en pequeñas fichas de evidencia de interés al tema de investigación? No, éste no es el propósito último, pero nos ayuda y es un paso necesario; su finalidad es la de reconocer y aprender en los elementos mínimos el sentido y la configuración de los testimonios. La matriz general contenedora, por lo tanto, sólo es un medio para volver a examinar cada uno de los narradores/informantes en sí mismos. La vuelta al narrador es, por lo mismo, el paso ineludible para terminar el proceso de conocimiento de los testimonios. A los informantes hay que tratarlos como narradores completos, como verdaderos núcleos narrativos. La descomposición de sus textos es sólo un propósito analítico en el camino para el mejor manejo y conocimiento del conjunto de los textos orales recolectados, y para el descubrimiento de conceptos, proposiciones, etcétera21.

Esta matriz también es el requisito para cualquier estandarización o elaboración de algún tipo de muestra cualitativa representativa, ya que permite reconocer las reiteraciones, las oposiciones, las contradicciones, las diferentes versiones, los casos negativos, etcétera; además de favorecer y posibilitar, en un momento dado del proceso de recolección de los testimonios orales, la decisión de reconocer que se ha llegado al punto de saturación y que ya puede concluirse la recolección de la evidencia oral22.

En una matriz de contenido bien construida, paralelamente al proceso mismo de la recopilación, el saber en qué momento es conveniente o posible detener el proceso de entrevistar a nuevos y antiguos informantes va a facilitar mucho. Recordemos que la investigación se guía por un interés temático o problemático, y esto es lo que nos va a interesar determinar en el momento de lograr la saturación de información, ya que los narradores podrían pasarse toda la vida charlando y creando sus historias, anécdotas o recuerdos. La señal para hacer alto en la recopilación la da la construcción que hacemos de nuestro objeto de conocimiento y no directamente la riqueza de las fuentes vivas.

No obstante, cuando el propósito es construir y trabajar con historias de vida, entonces el procedimiento tiene que ver con otros modos de organizar y conocer el texto. Aquí, lo importante es encontrar la trayectoria de los individuos, en torno a una diversidad de campos y áreas de experiencia biográfica que nos lleve, por otro lado, a identificar las principales etapas, acontecimientos y experiencias de las personas. En la historia de vida los relatos de vida se organizan en torno a la carrera o trayectoria del individuo, con la mira de lograr una cronología de sus experiencias relacionadas con el desarrollo de su identidad social y personal23.

Por lo general, el análisis también tiene que considerar la información, las evidencias y los testimonios provenientes de los demás tipos de fuentes consultadas desde el arranque de la investigación. Es necesario, en este momento, realizar la llamada triangulación de fuentes, que consiste en conocer y considerar toda la información pertinente y relevante a nuestra investigación, procedente de los archivos documentales convencionales (parroquiales, civiles, censales, estadísticos, etcétera) y fuentes secundarias como los materiales de libros, revistas, periódicos, etcétera; y, por otro lado,los objetos, materiales varios y tipos de información no contemplada en los acervos convencionales. De esta manera, la triangulación y la combinatoria de las fuentes orales con las documentales y las de objetos diversos (todo aquello apto para museografía), nos permitirán una mejor contextualización, contrastación y, en casos particulares, la convalidación y verificación de los testimonios e información recopilados.

Numerosos investigadores han propuesto sus experiencias de análisis del material como ejemplos de la necesidad de tratar el material empírico con rigurosidad y de no dejar que el material testimonial hable por sí mismo, como si fuera una verdadera transcripción de lo real acontecido/vivido. Ahora mencionaremos algunas de esas alternativas de análisis, recordando que el procedimiento analítico no se ajusta a un recetario ni es el mismo para todo tipo de temas y problemas, ya que el examen analítico surge del propio proceso de investigación y en concordancia a las preguntas y problemas que se generaron desde un principio.

Por un lado, se sugiere que el material producto de las entrevistas orales grabadas pueda analizarse mediante un examen de corte hermenéutico interpretativo, que consistiría en la organización precisa y sistemática de todas las unidades mínimas de contenido del texto oral transcrito. A cada unidad informativa, cuadro narrativo o relato de vida circunscrito, se le debería de examinar en dos sentidos: primero en sí mismo, y luego en relación a las demás unidades y al conjunto del texto oral. La lectura del texto en sí mismo debería buscar las posibles y diversas interpretaciones por parte del investigador, así como los sentidos no explícitos que contengan esas unidades o relatos específicos. El examen consistiría también en tratar de comprender los silencios, lo implícito de la conversación, los acuerdos no verbales de la comunicación, el contexto de la narración, etcétera.

En un segundo momento, la lectura tendría que hacerse en comparación y en complementación con las demás unidades de información o de relatos específicos, para tratar de comprender el texto en su conjunto, al narrador como unidad y no sólo como fuente empírica desglosable en temas relevantes de investigación. La lectura del conjunto del texto oral transcrito podrá facilitarse conociendo al detalle todos sus cuadros y fragmentos narrativos.

De igual modo, el texto completo deberá confrontarse y triangularse con las demás fuentes orales, documentales y objetuales a disposición. La lectura tanto de las unidades narrativas, como del texto en su conjunto, posibilita una lectura múltiple y relacional, no sólo en cuanto a la construcción del texto en sí mismo, sino también respecto a su posición y particularidad frente a otros textos orales recopilados.

Se ha experimentado también con enfoques analíticos que valoran el proceso mismo de la construcción de la entrevista como un hecho comunicativo. Aquí, lo que va a interesar, no es sólo lo que efectivamente se graba en la entrevista, sino el contexto donde se desarrolla la misma, las circunstancias que la permitieron, las expectativas en los participantes, los estados emotivos que se suceden, en fin, la situación comunicativa concreta que permite la producción de una fuente específica. El análisis de la conversación es, por ejemplo, una de las orientaciones analíticas que incorpora el examen del contexto al examen del texto, y no sólo para el tratamiento de lo dicho y no dicho por el narrador, sino también de lo actuado, dicho y no dicho, por el entrevistador, antes y después de la situación de la entrevista. La consideración de la entrevista oral como un hecho comunicativo y etnográfico sitúa al análisis en la necesidad de concebir el proceso de construcción de la fuente oral como un acto en diálogo, que ocurre entre pares, que conjuntamente elaboran y le dan direccionalidad a la comunicación entablada.

En este modo de tratar los resultados de la entrevista a profundidad de la historia oral, los aportes de las técnicas y métodos generados por los practicantes del análisis conversacional y los analistas del discurso han podido influir y beneficiar el trabajo sobre fuentes orales24.

Otros investigadores han propuesto el trabajo analítico concibiendo a la entrevista como un núcleo narrativo, que descansa tanto en los procesos internos/ externos de los informantes/narradores, como en los de los propios investigadores/entrevistadores, procesos de los que hay que dar cuenta25.

El análisis y tratamiento de estas entrevistas narrativas reconstituyen, de ese modo, lo que desde la antropología se identifica como la versión EMIC y ETIC; donde la primera identifica la manera como el mundo es concebido, sentido y construido por los narradores dentro de un tiempo y espacio concreto; mientras que la versión E ric sería la manera como ese mundo es percibido, sentido y construido por los observadores o los entrevistadores. La delimitación o fronteras entre los modos de interpretar el mundo son procesos sociales construidos simbólicamente y que en el fluir de su realización interactúan, influyéndose e interrelacionándose26.

De igual modo, para el análisis del texto oral en sí mismo, la tradición teórica del análisis literario ha revitalizado el trabajo de los historiadores orales interesados en no quedar recluidos en sus moradas de bronce, y tener un _impacto y mayor relación con los auditorios y receptores de sus investigaciones Cada vez más frecuentemente, la interacción entre los estudiosos de la literatura y los historiadores y demás científicos sociales que trabajan con evidencia oral. Las referencias a métodos y procedimientos analíticos provenientes del ámbito literario son cada vez más conocidas y empleadas en la historia oral, el acceso a las formas de difundir los resultados, de presentarlos y de hacerlos accesibles a auditorios más amplios, es compartida con algunos de los estilos más exitosos de las humanidades27.

El problema del análisis se presenta, con frecuencia, como un escollo difícilmente salvable cuando no se tiene claro qué hacer con las fuentes orales construidas. Es recomendable que, desde el mismo principio de la investigación, se perfilen los modos de tratamiento analítico que se pretenderá ejercer sobre los testimonios orales recopilados; si no se adecuan a la naturaleza de los testimonios recopilados, entonces es necesario experimentar nuevos modos analíticos, por lo que un ingrediente indispensable, en este proceso de investigación, es la creatividad y la adaptabilidad, tanto en relación a los límites que se nos presentan, como a lo que realmente deseamos y podemos hacer con la información oral recolectada Me parece que la experiencia de un buen número de investigadores del enfoque biográfico, como de la misma historia oral, nos ilustran de la necesaria actitud abierta hacia los fenómenos de la realidad social y hacia las peculiares fuentes vivas con las que trabajamos28.

En este sentido, no podríamos recomendar o privilegiar un tipo exclusivo o modo de análisis en abstracto y generalizable, ya que cada proyecto, cada situación de indagación, tiene sus particularidades, sus contextos, sus perfiles problemáticos. Lo conveniente es acercarse al estudio de otras experiencias que se parezcan a nuestros problemas y preguntas de investigación, para obtener cierta inspiración y algunas luces para enfocar nuestro análisis y mejorar nuestros esfuerzos al intentar utilizar la evidencia oral, sean éstas relatos orales fragmentarios, historias de vida, autobiograñas, tradiciones orales, etcétera29.
1   2   3   4   5   6

similar:

Jesus galindo caceres. Técnicas de investigación en sociedad, cultura y comunicación. México, Addison Wesley Longman, 1998. pp. 207-252 iconSinopsis Cultura. La paradoja del universalismo y la particularidad....

Jesus galindo caceres. Técnicas de investigación en sociedad, cultura y comunicación. México, Addison Wesley Longman, 1998. pp. 207-252 iconInvestigación cientíFICA E investigación tecnológica como componentes...

Jesus galindo caceres. Técnicas de investigación en sociedad, cultura y comunicación. México, Addison Wesley Longman, 1998. pp. 207-252 iconInvestigación : Investigación ‘Vulnerability and Adaptive Capacity...

Jesus galindo caceres. Técnicas de investigación en sociedad, cultura y comunicación. México, Addison Wesley Longman, 1998. pp. 207-252 iconComunicación no verbal y significación de los gestos de acuerdo a la cultura

Jesus galindo caceres. Técnicas de investigación en sociedad, cultura y comunicación. México, Addison Wesley Longman, 1998. pp. 207-252 iconLiteratura y sociedad. Evolución de los temas y las técnicas narrativas del Realismo

Jesus galindo caceres. Técnicas de investigación en sociedad, cultura y comunicación. México, Addison Wesley Longman, 1998. pp. 207-252 iconLa diversidad cultural en el mundo cambios en la cultura, avances...

Jesus galindo caceres. Técnicas de investigación en sociedad, cultura y comunicación. México, Addison Wesley Longman, 1998. pp. 207-252 iconInvestigación: Laboratorio de Neurofisiología de la facultad de medicina de la unam 1996- 1998

Jesus galindo caceres. Técnicas de investigación en sociedad, cultura y comunicación. México, Addison Wesley Longman, 1998. pp. 207-252 icon2012 TÉcnicas de investigación cuantitativa

Jesus galindo caceres. Técnicas de investigación en sociedad, cultura y comunicación. México, Addison Wesley Longman, 1998. pp. 207-252 icon2012 TÉcnicas de investigación cuantitativa

Jesus galindo caceres. Técnicas de investigación en sociedad, cultura y comunicación. México, Addison Wesley Longman, 1998. pp. 207-252 iconInvestigación es comunicación (# 10,11,12)




Todos los derechos reservados. Copyright © 2019
contactos
b.se-todo.com