La Historia Atlántica y las nuevas tecnologías




descargar 1.35 Mb.
títuloLa Historia Atlántica y las nuevas tecnologías
página10/22
fecha de publicación05.02.2016
tamaño1.35 Mb.
tipoDocumentos
b.se-todo.com > Historia > Documentos
1   ...   6   7   8   9   10   11   12   13   ...   22

Inicios.

Tras la conquista, los nuevos poderes se encontraron ante un espacio geográfico en el que, a sus ojos, todo era nuevo y todo estaba por crear. Así pues, abundando la mano de obra indígena se lanzaron a explotar las nuevas riquezas, sobre todo las minas y el nuevo sistema de encomiendas, para lo cual quizás hubiese sido suficiente con una industria europea más volcada en auxiliar que en presionar a la población indígena, pero los conquistadores marcados por la urgencia de enriquecerse rápidamente233, “abrumáronlos con tareas superiores a sus fuerzas”234. La importación de negros africanos empezó a tratarse en el año 1501, ya que el sentido de misión evangélica otorgado a la conquista suscitó dudas sobre si era legítimo esclavizar cristianos. Aunque fueron los primeros religiosos de la orden de los Dominicos, que viajaron en La Española en torno a Septiembre de 1510235, quienes en defensa de los nativos (sirva mencionar a Fray Antonio de Montesinos con sermones tan significativos como Ego vox clamantis in deserto236) expusieron al monarca la necesidad de aliviar la carga de aquellos. En el intento de lograr dicho objetivo se dictaron varias provisiones, y una de ella fue, que como el trabajo de un negro era más útil que el de cuatro indios237, se tratase de llevarlos a La Española. En cuanto al porqué de esa elección debemos tener presentes que no se fomentó para los nuevos territorios la importación de esclavos musulmanes (aunque en la práctica existió, y llegando alcanzar unas cifras interesantes238) ni judíos por temor a un pluralismo religioso239, mientras que las creencias y religiones profesadas por esos pueblos y culturas subsaharianos eran tenidos por “ridículas supersticiones240 con la consecuente “humillación de su mundo simbólico”241

Argumenta el cubano José Antonio Saco que los móviles que tuvo el gobierno castellano para autorizar la llegada de negros africanos al Nuevo Mundo, fueron la búsqueda de una productividad mayor en base a al trabajo de aquellos, cuestión muy relacionada otro de los móviles, como era la elevada mortandad de los indios que ocasionaba escasez de mano de obra242. Aunque nos quedaríamos cortos en el análisis si limitásemos a ello las causas; otra ventaja de los esclavos africanos, era que al ser arrebatados de sus entornos y comunidades carecían de los lazos de parentesco y de comunidad tradicionales, por lo que estaban dotados de mayor movilidad sin generar conflictos, “a diferencia de los nativos a quienes no se podía apartar de un modo permanente de sus pueblos de origen”243; además como al tratarse [los nativos] del grupo social y cultural predominante, los conquistadores europeos verían muy constreñida su capacidad de imponer sus pautas de comportamiento. Aún con todo ello los esclavos africanos, a pesar de su elevado costo inicial, terminaron por ser la fuerza de trabajo más conveniente para los europeos244.

La trama comercial.

En este comercio fueron los poderes autóctonos africanos los que controlaron las condiciones de oferta en su continente y exigiendo a cambio de los esclavos mercancías costosas como podían ser primordialmente armas, tejidos, (en buena parte provenientes de la India); hierro (con el que los herreros africanos realizaban herramientas, armas y utensilios); y otros productos como el alcohol, especias y diversos utensilios. Mención especial merecen las conchas, sobre todo cauris, pues su uso como instrumento de intercambio anuncia una compleja economía monetaria, además su uso y número se encontraba bastante controlado por los gobernantes245.

Con todo lo visto anteriormente tenemos que aparte de insertarse la trata atlántica en una red comercial muchísimo más amplía, se debe prescindir de la creencia de un comercio desigual en el que los comerciantes europeos adquirían esclavos a cambio de productos de escaso valor246.

Otra creencia de la interpretación tradicional y que a día de hoy ya debe tenerse como obsoleta es el llamado Tráfico Triangular247, por el cual los barcos de comerciantes europeos transportaban esclavos desde África hasta América, sitio en el que cargaban productos que eran llevados al Viejo Mundo y con cuyos beneficios permitían comprar nuevos esclavos para América. Y ello queda obsoleto, no solo por lo ya mencionado del comercio de productos provenientes de Oriente, sino por la propia existencia de flotas, caso del Brasil portugués, que llevaban a cabo un tráfico directo. Numerosas naves de propiedad brasileña surcaron el Atlántico Sur transportando mercancías como ron, pólvora, tabaco y manufacturas europeas y americanas, que intercambiaban en los puertos de las costas Occidentales de África248. Otro dato importante, ya mencionado, es el de las conchas, en este caso al saber que los comerciantes portugueses adquirieron tal producto en la India y las utilizaron en intercambios que realizaron en las costas africanas249.

¿Sólo negocios?.

Una vez aclarado ciertos puntos sobre el tráfico esclavista del Atlántico, es necesario adentrarse en este fenómeno desde la perspectiva de la relación y papel de la Iglesia. Sirva como inicio de este apartado mencionar que sólo hay dos bulas papales que condenan expresamente la esclavitud: una de Pío II, de 1462 (en la que critica la reducción a la esclavitud de los que se habían convertido al cristianismo), cuando aún no se había descubierto América250, y otra de Gregorio XVI, de 1839251. La primera no fue tenida en cuenta, la segunda llegó cuando ya era demasiado tarde para proclamarse adalid del abolicionismo252.

El cristianismo veía en la esclavitud la ventaja de arrancar a los africanos de sus costumbres bárbaras, otorgándoles el beneficio de la cristianización, tal vez por ello tardará tanto tiempo en pronunciarse. Son estas causas las que hacen que el bautismo y la confirmación de los esclavos estuvieran generalizados, independientemente de si estaban instruidos o no, aunque por recibir ambos sacramentos no obtenían la libertad253.

Cierto es que en esta cuestión es necesario distinguir entre la línea que se marcaba desde Roma y la actuación de muchos sacerdotes y monjes de distintas ordenes. La actuación de la Iglesia permitió mejorar las condiciones de los esclavos ya que, como hemos visto, admitía que los africanos tenían alma inmortal y les concedió el derecho a los sacramentos, lo que en la práctica se tradujo en algunos derechos secundarios que permitirían reforzar los vínculos entre los esclavos, como eran el derecho a trabajar por su cuenta los domingos o de crear hermandades y cofradías254. Los propósitos que rodearon las fundaciones de estas, eran discriminatorios, y se encontraban respaldadas por una sociedad blanca dispuesta a preservar un orden social nada igualitario, pero acabaron volviéndose pilares de la comunidad de los libres de color.255 Pero a pesar de cuestiones referentes a derechos secundarios, lo cierto es que el Derecho Romano y Canónico se limitaba a regular la esclavitud, pues se consideraba una institución de derecho de gentes, conforme al orden natural, aceptada por la filosofía natural e incluso por la Sagrada Escritura, y cuyas raíces eran antiquísimas. Por ello veremos que la Iglesia actúa en la esfera oficial y en la privada de las conciencias, recomendado el buen trato de los esclavos y la manumisión, mientras recomendaba a los esclavos aceptar su situación como un calvario256.

Las Órdenes religiosas.

En cuanto a la existencia de una corriente defensora de los esclavos “de color” debemos citar algunos nombres como Tomás de Mercado, Fray Alonso de Montufar y Bartolomé de Albornoz. El primero de ellos, el dominico Tomás de Mercado, conocía las penosas condiciones en la que los esclavos eran transportados257. En su obra Suma de Tratos y Contratos258 vemos aún esa corriente más oficial, al denunciar el tráfico de esclavos y los malos tratos que sufrían los africanos, aunque no condena abiertamente la institución, pues concebía que la reducción a la esclavitud de los prisioneros de guerra era algo común259. Más alejado de la corriente oficial tenemos a Fray Alonso de Montufar, dominico arzobispo de México, quien, en el 1560, dirigió una carta al monarca Felipe II haciéndole ver la incongruencia que suponía mantener la esclavitud de los africanos, a diferencia de los nativos americanos que ya había sido abolida, pues ambos recibían el bautismo de buena voluntad260.

Aún más contundente se mostró el también dominico Bartolomé Frías de Albornoz que condenó tajantemente la esclavitud, llegando a contradecir la línea más oficial la cual justificaba la esclavitud por el hecho de la conversión de los africanos al cristianismo, afirmando que la “libertad del ánimo no se haya de pagar con la servidumbre del cuerpo”. Tal fue la crítica que se prohibió la lectura de su obra al ser incluida en el Índice261. Prácticamente será el único, hasta llegar a los abolicionistas del siglo XVIII, que incluso pondrá en tela de juicio las causas lícitas que permitían someter a la esclavitud262.

Junto a estos tres autores se podrían mencionar algunos más, pero en un análisis más general vemos que son los miembros de la Orden de los Dominicos o de Predicadores lo más críticos con la esclavitud de los negros. Aunque en principio son los Jesuitas263 los que se erigen como defensores de estos, lo cierto es que nunca condenaron abiertamente la esclavitud de los africanos264, aproximándose más a la postura seguida por Roma, de aceptación de la institución de la esclavitud a través de todo un entramado de legalidad basado en Aristóteles y las Causas Justas (Derecho natural y de Gentes)265. Entiéndase por esto último esa casuística que justificaba la condición del esclavo, es decir, una guerra justa, ser esclavo de nacimiento, etc266. Un ejemplo de esto último es el caso destacado del jesuita Luis de Molina cuyos propósitos eran conocer cómo los esclavos negros habían sido reducidos a dicha condición por títulos y causas justas, para así poder ofrecer respuestas moralmente seguras a los que tienen dudas267. Algunos incluso llegaron a considerarla beneficiosa tal como se refleja en una carta del Rector del Colegio de la Compañía de San Pablo de Loanda escribió a Alonso de Sandoval en Cartagena268. Si bien es cierto que este no era el ejemplo típico, si que dicha actitud de aceptación de hechos consumados para no llevar a cabo una condena tajante sería la más común entre los jesuitas269.

La actitud más resuelta fue la mantenida por dos capuchinos: el aragonés, Francisco José de Jaca y el francés, Epifanio de Moirans270. Ambos considerados defensores tenaces de la libertad de los esclavos. El caso de ambos es bastante parecido pues los dos predicaron sus ideas y se negaron a dar la absolución en La Habana a quienes no prometiesen manumitir a sus esclavos. También escribieron sendos tratados criticando y condenando la esclavitud, y así mismo el desenlace de ambos fue parecido pues fueron encarcelados y sometidos a un proceso, trasladados a España y, finalmente se les prohibió volver a las Indias. El delito de ambos fue predicar que los negros eran libres por derecho, por lo que su captura y transporte como esclavos era injusto y que por tanto aquellos que fuesen propietarios de esclavos estaban obligados a ponerlos en libertad y a abonarles el precio del trabajo realizado hasta entonces271. La condena de ambos era el resultado de haberse enfrentado, con la publicación de sus obras, a un sistema que sostenía en buena parte la economía “colonial”272.

Conclusión.

En definitiva, lo que aquí he querido hacer es aclarar o más bien desterrar ciertas asunciones erróneas sobre la esclavitud que en mayor o menor Medida han podido arraigar en la historiografía, como puede ser la responsabilidad meramente europea en el tráfico esclavista, ya que hemos visto que eran los poderes locales africanos quienes controlaban la oferta de un mercado en el que el comerciante europeo no partía con ningún tipo de “ventaja intelectual” a priori ya que dichos poderes locales eran conscientes de las circunstancias de dicho mercado. El transporte masivo de africanos por el Atlántico resulta único por su envergadura y por sus efectos, el tráfico generó una compleja trama internacional de nexos comerciales desde Asia hasta América, cuyas consecuencias en África fueron profundas.
Por otra parte, con lo aquí escrito, lo que he querido poner de relieve es que la actitud de la Iglesia en el tema de la esclavitud del africano sólo puede salvarse gracias a relevantes figuras que con mayor o menor determinación tomaron partido por la liberación del esclavo africano, quizás sean pocas las voces para tantos siglos de opresión y de injusticia, pero no debemos olvidar que la maquinaria colonial se basó, en gran parte y desde muy pronto, en el trabajo de los esclavos africanos; negocio en el que la Iglesia estuvo, también desde muy pronto, fuertemente implicada, por lo que sería bastante difícil enfrentarse a algo que ella misma había ayudado a consolidar y en cuyos beneficios tomaba parte273, siendo así un obstáculo (o desalentando) a los ideales abolicionistas274

Algunas de las figuras que aquí hemos visto, junto a otras tantas, pueden ser consideradas como precursoras del movimiento e ideario abolicionista. Cierto que la Iglesia institucional está marcada por, como toda organización humana, virtudes y defectos275, pero por desgracia, como le ha ocurrido en otros momentos de la historia, escudada en la idea de que los propios cristianos y miembros de la Iglesia no son ajenos al discurrir histórico276, fue bastante a la zaga de aquellos que abogaron por la libertad.

Bibliografía.

ANDRÉS-GALLEGO, J. La esclavitud en la América española. Madrid: Encuentro, 2005

ANDRÉS-GALLEGO, J. y GARCÍA AÑOVEROS, J.Mª. La iglesia y la esclavitud de los negros. Pamplona: EUNSA, 2002.

BERQUIST, Emily. <> En: Slavery & Abolition, 31 (2), London: Routledge, 2010 pp. 181- 205.

BURRIEZA SANCHEZ, J. Jesuitas en Indias: entre la utopía y el conflicto. Trabajos y misiones de la Compañía de Jesús en la América Moderna. Valladolid: Universidad de Valladolid, 2007.

CONGAR, Y.Mª. El racismo y la Iglesia. Barcelona: Estela, 1963.

FERNANDEZ GARCÍA, J. <>. En: Jornadas sobre el V centenario del Descubrimiento de América <>, Úbeda, 1992. Jaén: Universidad de Jaén, 1992.

GARCÍA AÑOVEROS, Jesús Mª. “Carlos V y la abolición de la esclavitud de los indios. Causa, evolución y circunstancias”. Revista de Indias, 218 (2000), pp. 57-84.

GARCÍA AÑOVEROS, Jesús Mª. “Luis de Molina y la esclavitud de los negros africanos en el siglo XVI. Principios doctrinales y conclusiones”. Revista de Indias, 219 (2000), pp. 307- 329.

KLEIN, Herbert S. La esclavitud africana en América Latina y el Caribe. Madrid: Alianza, 1986.

MEDINA, M.A. Los dominicos en América. Presencia y actuación de los dominicos en la América colonial española de los siglos XVI-XIX. Madrid: Mapfre, 1992.

MEYER, J. y BETEGON, R. Esclavos y negreros, Madrid: Aguilar, 1989.

MONGUE JUÁREZ, M.; “Historia. Paralelismo entre historia de la enfermería e historia de la esclavitud”, Cultura de los cuidados, 5, (1999), pp. 15-19.

OWENSBY, Brian P. <> En: European Review of History. Revue Europeenne d’histoire, 16 (3), London: Routledge, 2009, pp. 365-382.

PHILLIPS, William D. La esclavitud desde época romana hasta los inicios del comercio transatlántico. Madrid: SXXI de España, 1989.

RUPERT, Linda M. <> En: Slavery & Abolition, 30 (3), London: Routledge, 2009, pp. 361-382.

SAAVEDRA INARAJA, Mª. La forja del Nuevo Mundo. Huellas de la Iglesia en la América española, Madrid: Sekotia, 2008.

SACO, José Antonio. Historia de la esclavitud, Salamanca: Espuela de Plata, 2009.

TELLKAMP, Jörg A. “Esclavitud y ética comercial en el siglo XVI”. Anales del seminario de Historia de la Filosofía, 21(2004), pp. 135-148.

THOMAS, H. La trata de esclavos. Historia del tráfico de seres humanos de 1440 a 1870. Barcelona: Planeta, 1998.

VILA VILAR, E. << La postura de la Iglesia frente a la esclavitud. Siglos XVI y XVII>> En: Actas del coloquio internacional sobre abolición de la esclavitud. Madrid: 1986. Madrid: CSIC Centro de Estudios Históricos, 1990, pp. 25-31

WHEAT, David. <> En: Slavery & Abolition, 31 (3), London: Routledge, 2010, pp. 327-344.

Otros recursos:

AMISTAD, (DVD), Steven Spielberg, EE.UU., Dreamworks Pictures, 1997, (155min).

8. El arte colonial: la pintura, elemento de union entre dos mundos.

Juan Antonio Sampedro Serrano

Tenemos bastante religión para odiarnos unos a otros, pero no la bastante para amarnos.” Jonathan Swift, Político y escritor irlandés.

¿Qué es el arte, sino una manera de ver?” Thomas Louis Berger, Novelista norteamericano.

El arte es una pausa, un encuentro de sensibilidades.” Doménico Cieri Estrada, Escritor mexicano.

When we talk about art or more specifically painting, think about aesthetics, and so each one has in mind a work of reference, a particular artist or style you like more, but in the fifteenth and sixteenth centuries in Europe of the paintings were to serve the church, and this was responsible for establishing the artistic canons, according to his perception of the world and its application writes to all areas of life. With the conquest of America these same ideas across the Atlantic and reach the new world, where Americans will not only hit military power of Europeans, but also religious intransigence of some of their new masters, such as the case for example of Castile, the kingdom that first come to America with Christopher Columbus. The Spaniards devout Christians, just trying to take that new subjects of the Castilian king was converted to Christianity. To convert use two of their best weapons: the architecture and painting, this work was to focus only on solving the question: Why was it important painting in the process of evangelization ", but before they can enter this point I need to address two: How is justified Castilla evangelization and treatment given to the Americans? and if you really missed the religious tradition of the natives of this land or was modified and adapted to the Bible. Focusing on the territories under Spanish or Castilian, apart from the Portuguese territories.

Cuando hablamos de arte o mas en concreto de pintura, pensamos en estética, y así cada uno tiene en mente una obra de referencia, un estilo o un pintor concreto que le gusta mas, pero en los siglos XV y XVI, en Europa parte de la producción pictórica estaba al servicio de la iglesia, y ésta se encargaba de establecer los cánones artísticos, según su percepción del mundo y su aplicación las escrituras a todas las esferas de la vida. Con la conquista de America estas mismas ideas cruzan el Atlántico y llegan al nuevo mundo, donde los americanos no sólo van a chocar contra la potencia militar de los europeos, sino también con la intransigencia religiosa de algunos de sus nuevos señores, como puede ser el caso por ejemplo de Castilla, el reino que primero llega a America con Cristóbal Colon. Los castellanos fervientes cristianos, poco tardan en intentar que los nuevos súbditos del rey castellano, se conviertan al cristianismo. Para la conversión utilizan dos de sus mejores armas: la arquitectura y la pintura, en este trabajo se iba a centrar solamente en resolver la siguiente pregunta: ¿Por qué fue importante la pintura en el proceso de evangelización?, pero antes de poder entrar en este punto creo necesario abordar otros dos: ¿Cómo se justifica desde Castilla la evangelización y que trato se les da a los americanos? y si realmente se perdió la tradición religiosa de los naturales de estas tierras o se modifico, y adapto a la Biblia. Centrándome en los territorios bajo dominio español o castellano, dejando a un lado los territorios portugueses.”

Palabras clave: Pintura, arte colonial, evangelización.

Nada mas llegar a America los primeros barcos castellanos, los de Cristóbal Colon, los españoles y posteriormente el resto de países europeos, se lanzan a conquistar el nuevo continente; la conquista de estas nuevas tierras se Produce de formas muy dispares, bien por anexión pacifica, bien por guerra, bien por cesión del territorio por parte de sus naturales del mismo. En un primer momento la conquista y conversión de los naturales americanos cayó en el propio Colon, merced a las Capitulaciones de Santa Fe, firmadas entre Colon y los Reyes Católicos el 30 de abril de 1492.277

Las capitulaciones son entre Colon y los reyes durante los dos primeros viajes del descubridor a America, posteriormente la corona comienza a romper el monopolio con Colon y aparecen las llamadas capitulaciones no colombinas, esto sucede entorno a 1495.278279 Tras la noticia del descubrimiento Castilla tiene que justificar de alguna manera su acción en estos territorios, y para ello se vale de vehículos tan diferentes como los tratados y las bulas papales.

Los tratados la sirvieron a la monarquía castellana para llegar a un acuerdo con su vecino peninsular el reino de Portugal, que también deseaba algunos de estos territorios, estos tratados fueron anteriores al descubrimiento, como el tratado de AlcaÇovas-Toledo de 1479-1480, o posteriores como los de Tordesillas (1494) o el de Zaragoza (1529), que zanjo definitivamente el reparto de America entre ambos reinos. Las bulas papales legitimaban la acción de Castilla frente al interés por estas tierras de terceros países y frente a toda la cristiandad, la bulas papales por excelencia para justificar la acción castellana desde un primer momento son las de Alejandro VI, que curiosamente son las mas polémicas y excepcionales pues fueron dadas a castilla, por un papa español y de forma un tanto arbitraria. Estas bulas extendidas en su totalidad en 1493 y algunas de las mas destacadas son estas: Inter Coetera (3 de mayo), Eximiae Devotionis (3 de mayo), Piis Fidelium (25 de junio) y Dudum Siquidem (26 de septiembre). Del contenido de estas bulas podemos extraer dos puntos clave: Se equiparaba a Castilla con Portugal, que ya poseía bulas de conquista para África, y se reservaba para conquista de Castilla toda tierra avistada navegando hacia occidente. Además en estas tierras no podía intervenir ningún rey cristiano bajo pena de excomunión. Tras la publicación de la bulas Castilla tenia vía libre para entrar y conquistar el territorio Americano, el monarca comenzó a enviar en cada expedición un veedor real y un eclesiástico, el primero para controlar lo que sucediera y el segundo para iniciar la evangelización.279

Para estos eclesiásticos estos territorios eran el Paraíso terrenal y un paraíso espiritual, pues los eclesiásticos vieron en estas nuevas tierras una nueva oportunidad para la construcción de la primitiva iglesia cristiana, lejos de las encorsetadas jerarquías eclesiásticas y las definiciones dogmáticas, y lejos también de la vieja iglesia europea cuyos cimientos se removían en estos momentos.280 Para los conquistadores ya desde el primer momento desfilaron ante sus ojos inmensas tierras y riquezas, por lo que el conflicto entre ambos no tardaría en llegar. La justificación definitiva de que la empresa misional recae sobre la corona Española llega en 1508, con la bula Universalis Ecclesiae dada por Julio II en 1508, por la que se les concede a los monarcas españoles el Patronato de la Iglesia en América. El rey a su vez confía a las órdenes religiosas la conquista espiritual del territorio, legitimando su actuación mediante dos nuevas bulas papales, la Alias Felicis dada por León X el 25 de abril de 1521 y la Exponis Nobis Nuper Fecisti (Omnimoda) de Adriano VI otorgada el 10 de mayo de 1522. Ambas proporcionaban a las órdenes mendicantes autoridad apostólica allí donde faltaran obispos o se hallaran éstos a más de dos jornadas de distancia, salvo en aquellos ministerios que exigían consagración episcopal. La actuación de las órdenes mendicantes es favorable a los intereses cristianos y aumenta el número de naturales evangelizados.281

Volviendo la vista a lo que sucedía en el territorio conquistado, una vez que los nuevos señores de esas tierras (los españoles) van adquiriendo el control sobre estas, han de interaccionar con los derrotados y a la postre nuevos súbditos de su rey e intentan llevarlos a su terreno, para que el nuevo territorio pase a

Formar parte efectiva de la corona, es decir, se les trata de imponer una lengua y unas costumbres, europeas, que poco a poco los americanos van aceptando, desde mi punto de vista, seguramente ante el miedo a lo que estos desconocidos recién llegados pudieran hacerles y dando el tiempo para ver sus intenciones reales. Entre lo que los españoles les imponen a los americanos esta su religión, pues los españoles son fervientes cristianos; para ello se valen de una gran arquitectura eclesiástica, creando iglesias y catedrales de gusto europeo, es decir de estilo renacentista287, y también de la pintura, pues es el modo mas rápido de enseñar a los nuevos cristianos lo que dicen las escrituras.282 Pero evidentemente los naturales de estas tierras y ahora nuevos súbditos castellanos, en este caso, tenían unas creencias ancestrales y unos rituales religiosos, que para los españoles, no tenían cabida en el cristianismo. Como es normal en un primer momento los naturales tendrían recelos y no querrían convertirse a la nueva religión; aunque bajo mi punto de vista y teniendo en cuenta el poder que los encomenderos van teniendo en América. Es posible que la conversión se llevara a cabo bajo amenazas tales como decirles que los no convertidos tendrían problemas y perderían sus posesiones y a sus seres queridos pues dios los castigaría de forma dura y les quitara todo por ser paganos, y no escuchar su palabra. Está claro que ante el miedo a todo esto muchos de estos naturales aceptarían convertirse y no pondrían mayores trabas a la conversión, pero por parte de los cristianos también se comienza ver cierta similitud entre algunas fiestas o creencias de los naturales, con fiestas religiosas peninsulares. Estas fiestas se conservaran, aunque se cristianizaran y se modificara su razón de ser.

Esto es tal vez el elemento que les faltaba a ambos para tratar de tener una convivencia pacifica, pues los naturales vieron como los castellanos pese a abusar de ellos en otros aspectos, en este les mostraron un mínimo de respeto y a su vez comenzaron a ver con otros ojos el cristianismo. Aunque los castellanos sólo lo hagan por el interés de ganarse el apoyo de estas gentes para que continuasen trabajando sin preguntar mucho y en su beneficio, como nuevos señores de estas tierras288.283

En un momento dado los europeos comienzan a apoyar a los indios cuestionando su explotación, como se percibe por el comienzo de las bulas Veritas Ipsa y Sublimis Deus otorgadas por Paulo III en 1537, en las que se dice: “ […] aquellos indios, como verdaderos hombres que son, no solamente son capaces de la fe cristiana, sino que se acercan a ella con muchísimo deseo, […] con autoridad apostólica por las presentes letras determinamos y declaramos, […] que los dichos indios y todas las otras naciones que en lo futuro vendrán a conocimiento de los Cristianos, aún cuando estén fuera de la fe, no están sin embargo privados ni hábiles para ser privados de su libertad ni del dominio de sus cosas”.284 Pero aun así se continúan cometiendo abusos. Esto lleva por ejemplo en España a plantearse si la forma de actuar en América leyendo el requerimiento, que era una carta donde se les exponía a los naturales americanos lo que los españoles recién llegados querían de ellos y la grandeza del rey español intentando lograr un contrato de vasallaje favorable a los castellanos, era acertada dada la no comprensión del idioma por parte de los naturales derivaba la mayoría de las veces en un enfrentamiento entre los dos bandos. En general para los españoles era un problema ubicar jurídicamente al indio en el conjunto de la corona, lo que desemboco en conflictos como las leyes nuevas de 1542, o la polémica entre el padre Las casas y Sepúlveda en 1544. Con estas controversias en trato a los indios se suavizo y comenzaron a tener un mayor efecto la campañas de la ordenes religiosas, que aumentaron el número de naturales evangelizados. 285

Una vez que los naturales deciden que el cristianismo es una cosa aceptable para ellos y por lo tanto se convierten casi en masa, ya sea por miedo a los castellanos o por el guiño hecho a los naturales manteniendo algunas de sus tradiciones y fiestas religiosas, los castellanos ponen en funcionamiento la maquinaria propagandística del cristianismo, es decir, crean iglesias y catedrales de estilo renacentista y de carácter monumental y traen de la península cuadros que muestran las sagradas escrituras a los nuevos fieles, los eclesiásticos se enfrentan a la Evangelización de una población que no sabe leer y que en algunos casos todavía incluso habla español a durar penas.

Por tanto el arma más poderosa que tienen estos eclesiásticos no es el pulpito como sucedía en la Europa de la época, sino el Propio recinto donde están orando, es decir, la iglesia, que es un lugar sagrado y misterioso. Las imágenes de las escrituras, los santos y demás que llegan a America desde Castilla, estas imágenes están en formato de cuadros o de láminas, que se exhiben en la iglesia para ser vistas por los fieles, y poco a poco catequizarlos, y que así pudieran seguir la predica del prelado sin mayor molestia para este que puede mostrar de forma visual a sus fieles que es lo que esta sucediendo en el relato que les esta exponiendo, aunque a duras penas lo comprendan en español.

Poco a poco este arte que llegaba desde España dejo de llegar a America, y con el se inicio un proceso de fabricación autóctona, a este arte le llamamos arte Colonial, este arte es el testimonio grafico de la mentalidad americana de la época.

Estas obras en la actualidad las podemos ver simplemente como arte pictórico, pero en la época se veían como mucho más que esto al ser más que arte, motivaciones religiosas. Lo que en la actualidad se designa como arte colonial es, por lo general, la consecuencia del sistema religioso impuesto por la arquitectura y el arte llevado desde España a America, eso si, adaptado a las nuevas condiciones del medio americano. Podemos comparar este arte colonial con el arte Románico, que en Europa tuvo la misma misión que el arte colonial en América, pues sirvió para imponer el cristianismo y afianzar nuevas comunidades de creyentes. La imaginaria religiosa por medio de la escultura y el arte fue suplantando poco a poco y en parte, a las antiguas creencias indígenas cuyos ídolos visualmente estaban representados en arcilla, piedra, oro y madera, y que eran consideradas por los cristianos como idolatría.

Los primeros cuadros religiosos hechos en America sirvieron de apoyo a los sermones eclesiásticos, de igual manera que los importados desde la península, por lo que la producción americana de cuadros continuó, en detrimento de la exportación peninsular.

-Desde este momento el arte colonial tuvo un desarrollo diferente por la lejanía de las metrópolis europeas emisoras de las nuevas corrientes artísticas.

No obstante, en algunos casos artistas europeos se trasladaron directamente a las colonias, dejando obras que a su paso sirvieron de ejemplo y de estimulo a los artistas americanos.

Algunos de estos artistas europeos son: Angelino Medoro, Bitti y Mateo Pérez de Alesio, que pasaron por Tunja, Santa fe de Bogota, Quito y finalmente se establecieron en Lima.

Sin embargo y pese a estas influencias las diferencias entre ambos modelos artísticos se tradujeron en limitaciones técnicas, icnográficas y culturales, acentuadas por el propio aislamiento de las colonias entre si302, lo que trajo consigo producciones artísticas diferentes según el territorio donde la iglesia o catedral estuviera asentada.

En cuanto a los sujetos de esta producción artística en un primer momento serian mestizos los que supervisados por los propios eclesiásticos crearían estas obras en beneficio de toda la comunidad, en este punto la bibliografía siempre ha visto a los americanos como súbditos del poder eclesiástico, sin ningún tipo de libertad, si no trabajando mas bien, como trabajadores en serie, punto de vista con el que yo personalmente estoy en claro desacuerdo.286

Con el tiempo el artista americano comenzó a tener conciencia del valor de sus creaciones tanto para la iglesia como para su propia comunidad, y este es el punto que yo considero esencial en la relación entre la iglesia “americana” y los pueblos locales, es el momento en el que se están asentando las creencias cristianas en los americanos, a la vez que se están formando unas congregaciones religiosas cada vez mas fuertes y donde el americano tiene un mayor grado de acción, pues comienza a implicarse en el avance y mejora de la iglesia, aunque como es habitual las clases mas populares de la sociedad indiana no tenían esta participación, al igual que no participaban en los órganos de gobierno, donde solo entraban las elites con formación, y tampoco en todos los casos.287

Para favorecer esta integración tenemos casos en los que los propios eclesiásticos eran los fundadores de los centros de estudios que preparaban a estos americanos, podemos poner el ejemplo de Fray Pedro de Gante que fue en el virreinato de Nueva España, el creador de La Escuela de Artes y Oficios de San José de los naturales, en la capital virreinal.288

Sin dejar el virreinato de Nueva España, podemos crear una hipótesis de lo que seria la interacción entre los dos mundos y de cómo la pintura cambio esta relación.

Ateniéndonos a lo que la bibliografía tradicional establece como inicio de la evangelización, podemos aceptar que tras unos primeros contactos los artistas americanos ya enseñados en las escuelas abiertas por los castellanos para prepararlos como mano de obra, ejercieran efectivamente como meros peones, lo que para nada comparto es la idea de que esta situación se estanco en el tiempo y los artistas continuaros siendo dirigidos por los eclesiásticos casi hasta la independencia de America.

Y no comparto este punto apoyándome en el proceso que se dio en Europa y que evidentemente es paralelo en acciones, aunque no en el tiempo, con el románico y la evolución posterior del arte donde se paso de un arte generalista, casi sin ningún maestro conocido a un arte con grandes maestros como puede ser arte del renacimiento. Por esto creo y defiendo que en el arte americano también se dio este cambio de un arte de artesanos o maestros desconocidos a un arte en conexión con la comunidad, pese a estar ligado a la iglesia en gran parte del periodo colonial, y donde los maestros cada vez fueron mas conocidos y queridos por sus propias comunidades.

Pero volviendo al inicio y para expresar esta evolución de forma correcta, veremos como los artistas van modificando con el paso del tiempo su forma de trabajo y que cada vez son personajes más importantes socialmente, y lo haremos através de las pinturas y la evolución que las mismas muestran.

Comenzaremos a principios del Siglo XVI, en nueva España con ejemplo como: las pinturas de Epazoyucan, las de Actopan (estado de Hidalgo, México) o la del convento franciscano de Tecamachalco (Puebla, México), en estos dos casos los artistas indígenas muestran un claro matiz continuista con respecto al arte prehispánico, y su figura e importancia en la comunidad es todavía minima, y la comunidad de naturales y la de cristianos están relativamente separada, pese a la conversión al cristianismo de los primeros. Poco a poco el artista va tomando un nombre y un peso en la comunidad, peso que redunda en el beneficio propio, al comenzar a ser artistas conocidos, el primer artista del que tenemos noticias en Nueva España es Nicolás de Texeda Guzman, autor, junto a otros del retablo mayor de Cuauhtinchan (Puebla, México), pese a todo en este momento continúan apareciendo obras anónimas como el retablo de la iglesia de Tecali.289

Estos artistas todavía en muchos casos son la base de los primeros pintores manieristas de America, algunos como Simon de Pereyns, llegados todavía desde España, otros nacidos en America, como Francisco de Zumaya. Estos pintores nativos ya tienen un peso importante en la comunidad y su figura y las necesarias relaciones entre castellanos y americanos establecen las primeras comunidades mixtas, en las que la figura del americano ya no es la del esclavo encomendado, si no la de un cristiano más. Después de esta primera generación de manieristas llega a Nueva España otra segunda, esta plenamente española, que llegaban de manos del virrey de turno. Con posterioridad a esta segunda generación de manieristas llega la llamada ultima gran generación de manieristas, en la que ya la gran parte es nativa americana y sienten la historia del virreinato de Nueva España como algo ya propio, haciendo caso a esto en este momento (Finales del Siglo XVI, comienzos de Siglo XVII) podemos decir que la pintura a ayudado a establecer comunidades mixtas, sin ningún tipo de problema, comunidades donde los artistas son ya reconocidos por sus obras y queridos por los americanos y por los castellanos a partes iguales, puesto que son artistas del virreino, y no se presta atención a su origen, si no a sus capacidades artísticas.290

Conclusiones.

En principio la idea de principal de este trabajo dejando a un lado las preguntas que surgieron al comenzar con el mismo, era entender una realidad vivida en America durante siglos, y sobre la que no hay una visión clara, además intentar entender como el arte formo parte la catequización de América, intención principal era mostrar también como lo pudo apreciar el americano, pues en este punto los trabajos aunque muy buenos son realmente escasos, y el llamado punto de vista de los vencidos, lo que yo personalmente no considero tal cosa, y que no tienen cabida en la mayoría de los libros que nos hablan de la America hispana.

En el comienzo de este trabajo nos preguntábamos si los cristianos habían hecho desaparecer las ideas religiosas de los americanos con su llegado al nuevo mundo y la respuesta es un poco engañosa porque algunas de estas creencias esta claro que desaparecieron, pero otras tan solo se modificaron y se cristianizaron, adoptadas por la nueva iglesia dominante en América. Como algunas de estas creencias perduran aunque cristianizándolas no podemos decir que los cristianos acabaran con las creencias de los americanos aunque tampoco esta claro cuantos de estos rituales o ceremoniales, han pervivido que posiblemente tuvieran un gran interés en la actualidad. También nos preguntábamos al comienzo del trabajo si en la evangelización tuvo tanto impacto como se cree el empleo de las imágenes, más concretamente la pintura. Pues llegamos a la conclusión de que la pintura no sólo fue el método de enseñanza del cristianismo más eficaz, sino que además con el tiempo los cuadros comienzan a realizarse en America, y como consecuencia el gusto de las gentes por el arte religioso se modifico.

Esto lleva a un cambio en la tradicional unilateralidad de la expansión pues los cuadros se realizan en America, sin necedad de que Europa intervenga en el ámbito religioso, lo que me parece como el mejor paso que se pudo dar en la evangelización del territorio, logrando que los propios naturales del lugar estén implicados en la creación de su propio arte religioso que luego ellos mismos pondrán al servicio de su comunidad; creando de este modo comunidades de cristianos.

Bibliografía.

Espinosa Spínola, G. “Las ordenes religiosas en la evangelización del nuevo mundo”, en España medieval y el legado de occidente. México, Seacex-inah, 2005.

Gamboa Hinestrosa, Pablo. “La pintura apócrifa en el arte colonial: los doce arcángeles de Sopó.” Bogotá, Ed. Universidad Nacional, 1996.

Kelemen, Pál. “Baroque and Rococo in Latin America”. New York, Dover Publications, 1967.

Lynch, John, “Historia de España”, vol.10, La España de los Reyes católicos, Madrid, El País, 2007.

Lynch, John, “Historia de España”, vol.11, Monarquía e imperio: el reinado de Carlos V, Madrid, El País, 2007.

Pérez Cantó, M.P. y Mó Romero, E. “De reinos a republicas. Una aproximación a la historia de la América hispana” Madrid, Ed. Universidad Autonoma de Madrid, 1997.

VV.AA. “Historia del arte” vol. 11 El Renacimiento. Reforma y contra reforma, Salvat, Madrid, 2006.

VV.AA. “Historia del arte” vol. 12 América Precolombina. Arte colonial, Salvat, Madrid, 2006.

VV.AA. “Historia del arte en Iberoamérica y Filipinas. Materiales didácticos III: Artes Plásticas”, Granada, Ed. Universidad de Granada, 2005.

Atlantici Historiae 2.0
1   ...   6   7   8   9   10   11   12   13   ...   22

similar:

La Historia Atlántica y las nuevas tecnologías iconLa Historia Atlántica y las nuevas tecnologías

La Historia Atlántica y las nuevas tecnologías iconPropósito: Familiarizar al participante con las nuevas tecnologías...

La Historia Atlántica y las nuevas tecnologías iconLas nuevas tecnologías en la información y comunicación: ¿para bien o para mal?

La Historia Atlántica y las nuevas tecnologías iconNuevas tecnologías para prevenir enfermedades

La Historia Atlántica y las nuevas tecnologías iconNuevas Tecnologías en Biológicos para Aves

La Historia Atlántica y las nuevas tecnologías iconFactibilidad de implementación de nuevas tecnologías en la agroindustria mexicana

La Historia Atlántica y las nuevas tecnologías iconNuevas Tecnologías Aplicadas a la Educación | Lic. Jorge Arroyo

La Historia Atlántica y las nuevas tecnologías icon¿El uso de nuevas tecnologías informáticas ha influido de manera...

La Historia Atlántica y las nuevas tecnologías icon¿El uso de nuevas tecnologías informáticas ha influido de manera...

La Historia Atlántica y las nuevas tecnologías iconResumen la organización de un curso basado en nuevas tecnologías...




Todos los derechos reservados. Copyright © 2019
contactos
b.se-todo.com