La Historia Atlántica y las nuevas tecnologías




descargar 1.35 Mb.
títuloLa Historia Atlántica y las nuevas tecnologías
página8/22
fecha de publicación05.02.2016
tamaño1.35 Mb.
tipoDocumentos
b.se-todo.com > Historia > Documentos
1   ...   4   5   6   7   8   9   10   11   ...   22

Causas del surgimiento y victoria de la Guerra de Arauco

A finales del siglo XVI Europa se encontraba en una situación problemática. Por un lado, no cesaban las guerras de religión y por otro, las relaciones diplomáticas entre los diversos Estados cada vez eran más delicadas, como por ejemplo, las que tenían Inglaterra y España. Tanto, que en 1585 España le acaba declarando la guerra. En estos momentos en la zona de la Araucanía, los indígenas habían profundizado su odio hacia los españoles, sobre todo, después de volver a reponer la Tasa de Santillán187.

La guerra de Arauco comenzó a principios del siglo XVI, en torno a 1546188, aunque hay autores que lo establecen en 1536189 cuando Gómez de Alvarado (enviado por Diego de Almagro) fue interceptado por algunas tropas reche cuando estaban haciendo una expedición hacia el sur de Chile. Sin embargo, en este trabajo, dado que pretendemos analizar los vínculos entre la guerra anglo-española y la de Arauco, nos vamos a centrar en el periodo que va desde 1585 hasta los inicios del siglo XVII.

Y respecto a esto, nos surgen dos cuestiones: ¿cuáles fueron las causas que generaron el resurgimiento de esa confrontación de años anteriores? ¿Se podría relacionar este hecho con lo que estaba pasando, políticamente hablando, en Europa?

Una de las causas que se atribuyen es por el rechazo, por parte de los reche, del sometimiento a los españoles. También se pueden atribuir otras como el rechazo del sistema de requerimiento y la maloca190, mediante los cuales, los españoles obtenían riquezas a través de su fuerza de trabajo. Esta oposición crece a partir de 1585 debido a que la Corona, tras el comienzo de la guerra con Inglaterra necesitaba metal precioso para crear la llamada Armada Invencible y hacer frente también a la guerra que tenía con Flandes. Para conseguirlo, se ordenó a la Real Hacienda que incrementara la recaudación de las rentas y que enviaran toda la producción de plata a la península. Para aumentar dicha producción reapareció el requerimiento y la maloca y con el endurecimiento de las rentas y trabajo, los indígenas se rebelarían.

Si nos basamos en la opinión de Luís de Sotomayor191, la causa podría ser la negativa por parte de los indígenas (sobre todo del centro y del sur de Chile) de dejar sus tierras y familias ya que muchos eran trasladados a los terrenos ocupados por los españoles. De esta manera, los españoles repoblaban los territorios, siendo una de las estrategias más comunes y utilizadas en la conquista de América y en esta zona no iba a ser diferente.192

Por otro lado, si nos basamos en el pensamiento de Guillaume Boccara, la causa podría ser “la inexistencia de un poder político centralizado, que permitiera asegurar la continuidad política de la sociedad y que obligara a sus miembros a obedecer, constituía uno de los principales estorbos para la conquista de estos grupos193.

A pesar d la indudable importancia de estos argumentos, no obstante, hay indicios de que la verdadera razón de la sublevación de estos indígenas fue por el rechazo de la nueva cultura que les fue impuesta por los españoles. Nosotros entendemos que esta es la causa principal; el pueblo reche se manifiesta muy respetuoso con las tradiciones y creencias propias, rechazando cualquier intento de aculturación por parte de los españoles. Esta tendencia también se documenta más tarde, en el siglo XIX cuando los indígenas luchaban por el mantenimiento de su identidad, frente al naciente Estado chileno194 e incluso hoy en día, los pocos indígenas que quedan de la cultura reche siguen luchando por la reivindicación de sus derechos, tanto ancestrales como políticos dentro de la sociedad chilena pero independiente a ella195. Además esta resistencia será armada y estará articulada a través de un fuerte sentimiento de pertenencia y legitimidad de esas tierras196.

Según los documentos, los ingleses llevaban un tiempo haciendo expediciones por el Atlántico a manos de corsarios como Francis Drake o Walter Raleigh, para conocer el terreno para el establecimiento de futuras colonias o para el comercio con los indígenas, que España consideraba ilegal (contrabando). En estos momentos, Francis Draque había partido en septiembre de 1585 hacia las Antillas y las costas vecinas y Walter Raleigh en ese mismo año zarpó hacia las islas Azores. Por su parte, Cavendish se acercó a la isla de Santa María donde, según Barros Arana, los ingleses fueron obsequiados como amigos. Sin embargo, esto fue así porque los indígenas pensaron (o, al menos eso se dice) que eran españoles197.

No obstante, nosotros entendemos que esto no fue así porque los indígenas tenían que conocer a los españoles y deberían saber que no vestían igual que los ingleses ni tenían la misma lengua, entre otros caracteres. Entendemos, por ello, que si les dieron esos obsequios era para alzarse de alguna manera contra el sometimiento hispano. Si esto fuera así, los ingleses habrían un enclave comercial aliado en el Nuevo Mundo, que les hubiera venido muy bien para financiar su ejército en Inglaterra, y lucharían contra los españoles por la propiedad del territorio, alejándoles de la política europea que se estaba planteando contra la propia Inglaterra.

De esta forma, cuando Drake y el resto de los corsarios volvieron a Inglaterra, informarían a la reina de que había zonas en el Nuevo Mundo conquistadas por los españoles, que estaban poco desarrolladas por causa del sistema colonial que llevaban éstos y que de la única forma que se podría aprovechar la tierra de esas zonas era enviar un número reducido de pobladores ingleses para que desarrollaran un nuevo sistema y diferente al español (algo similar al actual sistema librecambista) con el objetivo de desarrollar aquello que los españoles con su sistema de mercantilismo no podían hacer en dichas zonas198.

Con esta información y al no tener una gran armada, Inglaterra envió flotas a manos de corsarios para que comenzaran a establecer bases en el Nuevo Mundo y a comerciar con los indígenas de la zona199. Al comerciar con los indios de la zona de Araucania, donde fueron bien recibidos, ¿podría decirse que los ayudaron a mejorar su situación respecto al enemigo común que era España? Para responder a esto, se tiene que ver el rápido mejoramiento que se podía ver en el armamento, los caballos y la vestimenta, obtenidos por ese comercio clandestino con otras potencias, comparándolo con los materiales que, durante el primer momento de la guerra de Arauco en 1536, tenían los reche. En ese primer momento, los reche desconocían el armamento español, sus armaduras y el uso de los caballos (que los españoles utilizaron como factor sorpresa contra los indígenas), lo que provocó como resultado la derrota de éstos, a pesar de que tenían ventaja sobre el conocimiento del terreno.

Por otro lado, las causas de la victoria de Arauco (sobre todo a partir de 1598) podría explicarse de maneras diversas: por la buena organización de los indígenas en momentos de guerra, que fue un factor sorpresa para los españoles ya que en períodos de paz éstos no tenían (o por lo menos los españoles lo ignoraban) esa organización200. También podría deberse por la extensión del territorio, ya que la región de la Araucanía, donde habitaban los reche, llegaba (inclusive) hasta la actual región de Biobío, al norte y la región de los Ríos, al sur. Debido a esa extensión del territorio y a que los españoles no tenían hombres suficientes para conquistar el terreno, provocó que la resistencia se afianzara en la zona.

Ahora, procederé a analizar las más importantes: por un lado, la dependencia de Perú, por parte de los españoles, en cuanto a los refuerzos militares para Chile, ya que para esta guerra se exigía fuerzas muy numerosas (debido a la extensión del territorio) y grandes recursos pecuniarios para sostener al ejército y esto sólo se lo podía dar la Corona o el virreinato de Perú201. Esta dependencia se puede ver durante el gobierno de Alonso de Sotomayor, que fue gobernador de Chile desde 1583 a 1592 o durante el gobierno de Oñez de Loyola que fue gobernador de Chile desde 1592 a 1598. Ambos (y al parecer todos los gobernadores durante este período) pidieron ayuda a Perú porque no tenían suficientes hombres para combatir a los reche, con la esperanza de que de esa forma pudieran vencerles. Sin embargo, el Virrey de Perú nunca envió dichos refuerzos, poniendo siempre alguna excusa tal como que necesitaban el ejército para los bienes de Perú (por ejemplo contra las incursiones de los ingleses en la zona) o porque creía que los soldados enviados a Chile eran suficientes para el triunfo de la guerra202. Por eso, Alonso de Sotomayor “tenía poco que esperar de aquel alto funcionario que se mostraba tan convencido de que ese corto refuerzo bastaría para consumar la pacificación de Chile203. Fue por esto por lo que los españoles tuvieron que llevar una guerra de tipo defensivo para mantener aquellas zonas, permitiendo, con ello, que la iniciativa militar casi siempre estuviese en manos de los reche.

Durante el momento de la guerra, los gobernadores de Chile necesitaban unas fuerzas considerables ya que es lo que exigía el plan de campaña. Como no obtenían las tropas suficientes de Perú, se decidió pedir ayuda directamente a la Corona. Sin embargo, la Corona tampoco pudo porque la situación de la metrópoli era la menos favorable para aquella misión, en este momento, porque España estaba absorbida en la guerra con Inglaterra, la de los Países Bajos y la de Francia. Además el tesoro estaba prácticamente agotado (sobre todo durante los años 90 del s. XVI) y el rey estaba cada vez más indispuesto en los negocios públicos debido a que estaba gravemente enfermo. Esto se puede ver por ejemplo en la carta que escribió el virrey de Perú al gobernador de Chile y que decía lo siguiente:

S.M. tiene la guerra que vuestra merced sabe, en Flandes, en Inglaterra y ahora en Francia por ayudar a la parte de los católicos; y esto lo ha obligado a pedir servicio y empréstito entre los grandes y chicos de todos sus reinos. Me ha mandado que […] la armada se entretenga de otros arbitrios sin tocar a su real hacienda y que en esta tierra no se gaste un solo real de su hacienda sino que se le envíe sin quedar ninguno” 204

Otro ejemplo es durante el gobierno de Oñez de Loyola como gobernador de Chile, cuando mandó a Domingo de Eraso para que España pudiera socorrer a Chile ya que no obtenían ayuda del virreinato de Perú y la guerra había fatigado a los vecinos de las ciudades de Chile que se habían alistado en el ejército y los pocos que quedaban eran insuficientes para realizar una ofensiva a los rebeldes indígenas. Sin embargo, a pesar de que el Consejo de Indias oyó la solicitud de urgencia que éste traía, Eraso volvió a Chile con las manos vacías y con la promesa incierta de que el reino de Chile fuese socorrido205.

Relación de esta guerra con la guerra anglo-española

Trasladándonos a Europa, en 1585 se dieron por finalizadas las relaciones que había entre Inglaterra y España para dar comienzo a una larga y dura guerra de casi veinte años de duración. Las causas del conflicto, varían según el punto de vista que se esté mirando. Por ejemplo, las causas podrían ser religiosas, en la cual se enfrentaban la religión anglicana, de ámbito protestante, por parte de Inglaterra contra la católica que poseía la Monarquía Universal (España) y, como consecuencia, la ayuda de los protestantes ingleses a los del continente europeo (Países Bajos). O porque los ingleses, al igual que los españoles, se creían que eran los “elegidos” para evangelizar el mundo a través del anglicanismo y esto se pueden ver en las siguientes líneas:

God arranged for the New World to be underpopulated precisely so that the English could inhabit its lands and introduce its people to Christianity”206

Otra causa podría ser el asesinato de María Estuardo por orden de Isabel I de Inglaterra, causada por considerarse partícipe en un intento de asesinato contra la reina inglesa (Conspiración Ridolfi) o por la defensa del monopolio comercial que tenía España.

No obstante, yo propongo una nueva: ¿Y si, en realidad, la guerra hubiese comenzado porque Inglaterra comenzó a ayudar a los araucanos (al igual que lo estaba haciendo en los Países Bajos) para intentar destruir el monopolio que el gran imperio español poseía hasta ese momento y para establecer una base en esa zona que España consideraba pobre?

El introducirse en un territorio ya ocupado significa que Inglaterra estaba poniendo en cuestión la legitimidad de la conquista por los españoles en el Nuevo Mundo y una forma de no aceptar esa legitimación era teniendo contacto con los indígenas de América y, en concreto, con la zona de la Araucanía o territorio de los reche207.

Junto a esto, la posibilidad de aumento del comercio gracias al contrabando, realizado por los corsarios208, que podían hacer en las costas españolas de América (que hacía incrementar la economía inglesa) hizo que España terminara con las buenas relaciones que tenían (sobre todo comerciales), dando lugar a la guerra, como sabemos, en 1585.

Sin embargo, a pesar de que la guerra dio comienzo en esta fecha, no hubo un enfrentamiento de gran magnitud hasta que España no decide poner en práctica la llamada empresa de Inglaterra, debido a la escasez de erario que la Corona española estaba sufriendo en esos momentos209. Aprovechando esto, Inglaterra en 1586 manda varias flotas en dirección al estrecho de Magallanes y al Pacífico, entre ellas las de Francis Drake, las de Cavendish o las de Walter Raleigh.

Quizá el destino de estas flotas no era sólo un señuelo para que España mandara navíos a luchar en el Atlántico para preparar en Inglaterra una defensiva contra los ataques españoles a la isla, o el descubrimiento de nuevas tierras (excusa que pone John Hawkins cuando fue capturado en 1589) sino el apoyo de los reche, que ese mismo año intensificaron su revuelta hasta el punto de provocar una campaña a manos del gobernador de Chile para sofocar esta rebelión, en la que Perú envió unos pocos hombres (porque pensaba que así con esos pocos hombres se podía conquistar y repoblar la zona)210.

Más tarde en 1590, con la abertura de un nuevo frente en Francia debido a la guerra de religión, donde España ayudaría a los católicos franceses, se creó en la zona de la Araucanía un nuevo fuerte denominado San Idelfonso, por las tropas españolas. Sin embargo, Alonso de Sotomayor211 no veía claro la victoria sobre los indígenas hasta que no les fuese traídos las tropas que andaba pidiendo desde hacía tiempo al virreinato de Perú. La única esperanza que le quedaba era enviar a alguien de confianza a la metrópoli para pedir directamente a la Corona la ayuda que necesitaba. Para esa tarea envió a su hermano Luis de Sotomayor a conseguir ayuda a España y cuando éste llegó a la metrópoli le otorgaron la ayuda que necesitaba. Sin embargo, debido a los continuos y mayores ataques por los corsarios ingleses, las tropas de ayuda tuvieron que cambiar su destino y en vez de socorrer a Chile, socorrieron a las flotas españolas que llevaban cargamento de oro212.

Por otro lado, durante los años noventa, hubo ataques corsarios en la zona del Pacífico para conseguir la plata de los buques españoles. Sin embargo, estos planes fracasaron porque los españoles, a pesar de la multitud de frentes abiertos, pudieron combatirlos y ganarlos en mar.

Con la muerte de Felipe II en 1598, subió Felipe III pero esto no significó una pacificación en la guerra con Inglaterra ya que había constantes ataques. No obstante, Felipe III consiguió firmar la Paz con Francia en ese mismo año a través del Tratado de Vervins, y un año después daba la soberanía de los Países Bajos al archiduque Alberto de Austria (tras su casamiento con Isabel Clara Eugenia) solucionando el problema con los Países Bajos y cerrando así dos de los frentes que tenía. Con esto, pudo centrarse más en la guerra de Inglaterra pero la Corona siguió haciendo caso omiso de las ayudas que Chile estaba pidiendo.

Un año antes de la muerte del rey, Domingo de Eraso llegó a España para solicitar ayuda para el socorro de Chile. Como la situación de la metrópoli era la menos favorable en ese momento, el Consejo de Indias sólo le pudo prometer que se encargarían del asunto en cuanto pudiera. Con estas palabras Eraso vuelve a Chile a principios de 1598.

Es en este mismo año cuando tiene lugar la victoria de los reche en la batalla de Curalaba, debido a la ausencia de la ayuda (por parte de Perú y España) que el gobernador de Chile había insistido tanto y tantas veces. En esta batalla, los indígenas se reorganizaron bajo un líder, estando a manos de Pelantaro, y consiguieron aniquilar a los hombres de Martín Óñez de Loyola213.

Esto provocó que los españoles se decidieran por comenzar una guerra defensiva, abandonando las ciudades del Sur de Chile. Al fin, los indígenas habían conseguido lo que ansiaban: eliminar al invasor de la zona ya que la conquista de España en este territorio se acabó abandonando y, con esto, el inicio de su independencia. De esta forma, el territorio de Chile se dividiría en dos zonas: la controlada por los españoles, que estaría situada en la zona Norte, hasta Biobío y la controlada por los reche, que incluiría Chiloé214.

No obstante, una vez firmada la paz con Inglaterra en 1604 hubo nuevos intentos, por parte de los españoles, de reconquistar la zona que habían perdido. Para tener éxito, Ribera (nuevo gobernador de Chile) creó un ejército permanente en Chile y los españoles pudieron enviar tropas y pagar las soldadas, aunque ya era demasiado tarde puesto que los indígenas ya habían consolidado bastante bien su independencia. Sin embargo, la metrópoli envió esas tropas que tanto se ansiaban porque “se seguía pensando que si la guerra de Arauco no se resolvía, se colocaba a la región a merced de los piratas y corsarios y abría las puertas a las naciones europeas que disputaban con España el control de las colonias”215.
1   ...   4   5   6   7   8   9   10   11   ...   22

similar:

La Historia Atlántica y las nuevas tecnologías iconLa Historia Atlántica y las nuevas tecnologías

La Historia Atlántica y las nuevas tecnologías iconPropósito: Familiarizar al participante con las nuevas tecnologías...

La Historia Atlántica y las nuevas tecnologías iconLas nuevas tecnologías en la información y comunicación: ¿para bien o para mal?

La Historia Atlántica y las nuevas tecnologías iconNuevas tecnologías para prevenir enfermedades

La Historia Atlántica y las nuevas tecnologías iconNuevas Tecnologías en Biológicos para Aves

La Historia Atlántica y las nuevas tecnologías iconFactibilidad de implementación de nuevas tecnologías en la agroindustria mexicana

La Historia Atlántica y las nuevas tecnologías iconNuevas Tecnologías Aplicadas a la Educación | Lic. Jorge Arroyo

La Historia Atlántica y las nuevas tecnologías icon¿El uso de nuevas tecnologías informáticas ha influido de manera...

La Historia Atlántica y las nuevas tecnologías icon¿El uso de nuevas tecnologías informáticas ha influido de manera...

La Historia Atlántica y las nuevas tecnologías iconResumen la organización de un curso basado en nuevas tecnologías...




Todos los derechos reservados. Copyright © 2019
contactos
b.se-todo.com