Sinopsis Cultura. La paradoja del universalismo y la particularidad. Cultura con mayúscula y culturas específicas. Cultura y Sociedad. Características de la Cultura




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MATERIALISMOS (aquí se retoma lo explicado respecto al Modo Social de Producción de Marx)

No tienen tradición idiográfica. Hace esfuerzo de recuperar el legado del primer antropólogo norteamericano Morgan (evolucionista).

El objetivo fundamental de la investigación es poner en relieve las relaciones básicas sobre las que se sustenta la vida (la estructura), que según los materialistas está en los modos de trabajo. Se redescubre a Marx (también en Europa (Francia) a parte de EE.UU). Este redescubrimiento de Marx supone una nueva reinterpretación, con aparición de nuevos textos, que da lugar a un materialismo más fructífero.

    1. Ideas de partida (materialismo histórico: Marx-Engels)

La sociedad es resultado de los modos de organización del trabajo, como proceso de apropiación y transformación de la naturaleza, a través del cual los seres humanos entablan relaciones sociales (relaciones sociales de producción)

El edificio social se genera a partir de relaciones sociales de producción en sus diferentes ámbitos: relaciones políticas, religiosas y rituales, formas ideológicas, etc. Esta idea se expresa en su célebre metáfora arquitectónica (la sociedad como edificio con infraestructura y superestructura)

El hombre es sujeto y objeto de la historia.

Hay que entender modo social de producción, no en el sentido restringido de los procesos de trabajo, sino ampliando su aplicación al conjunto de la sociedad, en el sentido de producción social, de cómo la sociedad se va generando así misma. Sólo de este modo el materialismo histórico se convierte en una teoría social de la historia de la humanidad y puede dar cuenta de las sociedades históricas concretas (formación económico-social, en la que coexisten articuladamente diversos modos de producción, siendo uno de ellos dominante).

Es posible una lectura científica de la sociedad y de la historia (materialismo histórico), que logre descubrir la «anatomía de la sociedad», su estructura oculta. Se trata de un análisis formal, funcional, histórico y pragmático.


OBJETO

ANÁLISIS

Estructura y sus partes

FORMAL

Lógica de las relaciones entre las partes

FUNCIONAL

Procesos de transformación de las estructuras y funciones

HISTÓRICO

Transformación de la realidad

POLÍTICO


Destacar: (de la obra de Marx)

    • Análisis muy ambicioso que tiene cuatro ámbitos importantes relacionados entre sí.

    • Según su aforismo “el hombre es sujeto y objeto” de la sociedad y su historia.

    • Tenemos la obligación de conocer la estructura social, y debemos tomar un papel más activo para cambiarla y mejorarla (sujeto y objeto).

    1. Antropologías materialistas

      1. Materialistas estructurales franceses (Meillasoux, Godelier, años sesenta en adelante)

Trabajo de campo en África y Oceanía

El parentesco como relaciones sociales de producción en las sociedades pre-estatales (Godelier)

Definición del modo de producción doméstico (Meillsoux): vinculación entre relaciones producción y de reproducción, el control del trabajo de jóvenes y del trabajo reproductivo de mujeres en la reproducción social de las sociedades pre-estatales.

El debate sobre la existencia de explotación/dominación en el modo de producción doméstico.


      1. Ecologismos (años cincuenta en adelante, EE.UU)

El materialismo norteamericano de los años 50 no tiene nada que ver con Marx (ya que era delito) solo la importancia de las relaciones de producción.

Toman como base las sociedades que se adaptan al medio. Muy mecanicistas, como por medio de los avances tecnológicos se adaptan al entorno.

Una cultura es fundamentalmente un mecanismo complejo para adaptarse al medio funcionalismo ecológico (no se replantean que el objeto final sea adaptarse al medio)

Diversidad de trayectorias

Evolucionismo multilineal/neoevolucionismo /energecismo (L. White): los sistemas sociales son dispositivos de apropiación de energía de sus entornos, y desarrollan un complejo institucional para maximizar la relación input/output energética.

Ecología cultural (J. Steward): la cultura es un sistema organizado en ámbitos institucionales de diversa índole (ecosistema y tecno-economía, socio-político, ideológico-ritual) que tiende a maximizar la adaptación ecosistémica. Las instituciones centrales (núcleo cultural) son todas aquellas que tienen relación directa con la adaptabilidad, predominando aquéllas del ámbito tecno-económico-ecológico (aunque no son las únicas, pues las socio-políticas y las ideológicas también pueden ser adaptativas).

Una evolución de este planteamiento la representa Rappaport, con la ecología de sistemas, que integra a la sociedad en un ecosistema del que forma parte y con el que mantiene relaciones dialécticas (sociedad y entorno se producen mutuamente). Hizo estudios particulares sobre cómo determinados rituales expresan prácticas adaptativas a largo plazo.

Materialismo cultural (M. Harris): recordar el patrón universal. Las presiones demográficas y las respuestas tecnoeconómicas para equilibrar estas presiones otorgan el sentido al todo el sistema social, que se organiza para optimizar la adaptación al entorno


  1. OTRAS TEORÍAS DE LA ESTRUCTURACIÓN SOCIAL, RESULTANTES DEL REVISIONISMO CRÍTICO DEL FUNCIONALISMO

Al mismo tiempo de estas tres grandes constelaciones (funcionalismo, estructuralismo y materialismo) que se esfuerzan por explicar la organización, donde se pone énfasis en lo estructural, se ponen en marcha corrientes/teorías anti-estructurales (EE.UU. sobre todo) que niegan las necesidad de explicación estructural, y creen más en la construcción del momento, de las relaciones sociales, de la práctica de la vida social (comunicación, símbolos…).

No en antropología, pero si en determinados ámbitos de la filosofía y sociología que son anti-funcionalistas.

¿Qué aporta para la organización social? Poco, solo para poner en cuestión las organizaciones estructurales, que están alejadas de la realidad; y para entender que la sociedad está en el individuo y poco más, no va más allá, está en la intervención diaria y en lo único que se puede analizar empíricamente.

Dos grandes tipos de reacciones (sobre todo a los estructuralistas y más aun a los funcionalistas):

    • Perspectiva individualista, interaccionistas (muy presente en EE.UU. en los años 50)

    • Perspectiva de la estructuración (Europa): estructura como algo que se va construyendo a través de las relaciones sociales.

Bourdieu, Giddens… intentan hacer una síntesis de posturas clásicas con teorías.

Nos vamos a encontrar con perspectivas teóricas diversas, que rompen los límites disciplinares: pueden aparecer vinculadas con la psicología social, las teorías de la comunicación, la sociología, etc.


    1. INTERACCIONISMO SIMBÓLICO O PERSPECTIVA DRAMATÚRGICA2


a) Precedentes (años treinta).
[Finales del s.XIX: pragmatismo como filosofía de la realidad social (Dewey, James, Pierce): la función del pensamiento es producir hábitos de acción y el significado de los objetos y relaciones son resultado de los hábitos que lo envuelven. Supone por tanto una estrategia empirista radical, pues sólo se pregunta por las transacciones sociales verificables empíricamente, y no por cuestiones ‘metafísicas’, que escapan a la experiencia común. La experiencia acumulada permite al sujeto la previsión y anticipación en la acción social.]

Es el individuo quien interpreta los códigos. Mecanismos de habituación. Se montan sobre hábitos que hay que interpretar. Se interesan por los microcontextos, más que por los macrocontextos.
G.H. Mead. Distinción entre el self y el me: el es la parte de la persona que responde a las actitudes de los otros de manera prevista: da cuenta de probabilidades de acción según los marcos de significado compartido y las expectativas de las interacciones; el yo es la parte creativa, con capacidad de transformación y voluntad creadora de los significados.

Establece dos dimensiones (que ya dio Weber):

  1. La objetiva, que tiene que ver con las expectativas, y como nos adaptamos en función de lo que esperan de nosotros. Relación intersubjetiva. Mucha más pautada noción de institución en cuanto que marcos que orientan.

  2. Parte más creativa, que no se sujeta a los moldes, el self.


H. Blumer. Individualismo: la conducta social es indeterminable, y el (self, yo) no recibe coacciones externas a sí mismo para determinar su acción. La vida social es, por tanto, un continuo proceso de transformaciones, en función de las acciones de los sujetos. En acciones cotidianas –las únicas que se pueden estudiar- los sujetos crean el significado y el orden social (mejor, dotan de sentido a la interacción y reproducen el orden simbólico que les precede, un orden social/cultura que les sirve de marco).

Una lectura que rompe en pro de la corriente individualista es Blumer lo importante es como cada uno de nosotros, uno separado del otro, interpretamos un orden social que lo llevamos a cabo. Rechaza al determinismo.
b) Ideas básicas (finales años sesenta3)
La acción social no está predeterminada por estructuras ni marcos normativos fijos, sino que se negocia entre actores, teniendo en cuenta las expectativas recíprocas que se van adquiriendo en la experiencia social y que se someten a verificación en cada encuentro social. Perspectiva microsociológica, presentista y situacional: no hay preocupación por la estructura social/cultural, ni por la historia, por nada que exceda el marco situacional de la interacción.

El mundo social es esencialmente transmisión de significados (simbolismo comunicativo), y a través de las transacciones de significados en cada interacción social construimos cotidianamente el mundo social (se trata de una versión del constructivismo de Berger y Luckmann4, pero en clave intersubjetiva microsocial).

El rol/estatus ya no es la entidad que mediatiza la relación entre el individuo y la sociedad o la cultura, sino que los sujetos interpretan los significados apropiados a cada contexto y generan un marco socio-cultural válido para la situación. Por ello, los comportamientos no están determinados normativamente, ni responden a exigencias estructurales, sino que se desenvuelven en la praxis social, en función de inferencias y expectativas de los interactuantes en cada marco de interacción concreto.

El sujeto (self/me, subjetivo, objetivo) y la interacción, y no la estructura social ni la cultura son las unidades de análisis.

Perspectiva dramatúrgica (Goffman): analizar como el yo realiza el manejo de la impresión, a partir de los significados de la experiencia, según sus recursos individuales y atendiendo a los objetivos microsituacionales. La traslación de significado y la comunicación en los entornos microsociales son el objeto de esta perspectiva, que entiende metafóricamente la vida social como un teatro (persona=máscara en la tragedia griega).

No hay preocupación por la estructura social ni por la cultura, abstracciones complejas que son difícilmente reducibles a contrastación empírica. Sino por los marcos de actuación específicos en los que las interacciones tienen lugar (Frame Analysis de Goffman). Goffmn, frente a Blumer –más individualista-, considera que los marcos de actuación son una producción social, que el sujeto reelabora. Por tanto, el sujeto tiene capacidad para gestionar su identidad personal, aunque siempre en relación con las expectativas de los otros del escenario social.
c) El caso particular de las Instituciones Totales (Goffman) (Asylums/Internados, 19615).

Las instituciones totales son entornos sonde la cotidianidad de la vida social se reorganiza en función de nuevos principios, que rompen con el modelo de normalidad social: la vida social se desarrolla en un mismo lugar y bajo una misma autoridad; todos han de desarrollar las mismas actividades, de forma conjunta, y recibiendo un trato igual; la cotidianidad está programada estrictamente, por parte de un sistema normativo explícito que se impone en todas sus fases de modo jerárquico; todo el conjunto de actividades responden a un plan racionalmente establecido, con objetivos y fines precisos.

El papel del sujeto está mucho más limitado que fuera de estas instituciones totales.

La identidad del yo es seriamente dañada, a través de diversas tácticas: anulación del rol social, obediencia ciega, humillaciones en el trato con los superiores, desposeimiento de posesiones u objetos personales, uniformización, alimentación reglada, imperativos de confesar la vida privada en público, contaminaciones, control de movimientos (inmovilización, celdas especiales), violaciones de la intimidad, castigos y amenazas, malos tratos, etc. El self es conscientemente atacado. Estigmas: deterioro del yo (self) se crean instituciones para controlar a esos individuos que se separan de la sociedad (consentido socialmente).

Los internos responden a estas tácticas con diversas estrategias de acoplamiento: regresión, intransigencia, colonización, conversión, etc., mientras que los ‘superiores’ (cargos y personal laboral de la institución) reproducen también mecanismos y rituales para acomodarse al carácter extraordinario de la institución total.

Tipos de instituciones totales (Internados)

1. Las de cuidado de las personas incapacitadas e inofensivas: hogares de ancianos, ciegos, huérfanos, etc.

2. Las de cuidado de personas que no pueden cuidarse a sí mismas y además son una amenaza para la comunidad: hospitales de enfermos infecciosos, los manicomios y los leprosarios.

3. Las que protegen a la comunidad de personas que atentan deliberadamente contra ella: cárceles, presidios, campos de trabajo, etc.

4. Las de carácter laboral: cuarteles, barcos, campos de trabajo, colonias, servicio en mansiones señoriales.

5. Los refugios del mundo, para formación de religiosos: abadías, monasterios, conventos, etc.

    1. TEORÍAS DE LA ESTRUCTURACIÓN SOCIAL (post-estructuralismo).

Hay un número amplio de autores (Bourdieu, Giddens, Norbert Elias, Habermas, etc.), y todos tienen la intención de superar dicotomías clásicas de las tradiciones intelectuales de la teoría social: individuo-sociedad, acción-estructura, niveles micro-macro sociales, etc.

En los años 70-80 intento de reintegrar dos perspectivas en una nueva teoría. Afecta a la filosofía, sociología… y tiene crítica al modelo de pensamiento positivo, que buscan un nivel macroestructural.

      1. La teoría de la estructuración de A. Giddens

a) Fuentes

Revisión crítica de los pilares de la teoría social moderna: Marx, Weber y Durkheim

Microsociología estadounidense crítica con el funcionalismo (puntos 6.1.)

Con estas fuentes se propone realizar una crítica completa el enfoque estructural de la sociedad

Teorías fenomenológicas (comprensivo-interpretativas)

Filosofía de la ciencia anti-positivista.

Con estas fuentes se propone realizar una crítica completa al objetivismo positivista de las tradiciones sociológicas dominantes hasta el funcionalismo (las grandes teorías sociológicas).

Hace una lectura intensa de las grandes teorías sociales: Marx, Weber y Durkheim. Intenta combinarla para sintetizar elementos estructurales (a grandes marcos) con las interacciones sociales (en relaciones micro).

b) Crítica al enfoque estructural (que desarrollan tanto la teoría materialista como la funcionalista)

4 negaciones:

1. Los fenómenos sociales no (= no es absolutamente) son independientes de los individuos

2. La estructura no es una forma que constriñe y limita la acción y los significados de los agentes. Tiene poder de influencia, pero dice Giddens “existen a través de las significaciones que los sujetos dan a las estructuras”; hay que incorporar necesariamente la perspectiva del individuo.

3. El individuo no es un producto de la estructura.

4. Sólo se centran en la reproducción del conjunto del sistema social. No pone énfasis en explicar (como si han hecho otras corrientes) en como las sociedades se reproducen a si mismas. Pone énfasis no en que es la estructura la que reproduce las relaciones sociales, sino más como cada uno de nosotros nos enfrentamos a esas dispositivos estructurales. Se centra en la interacción microsociológica.

5. Subyace un planteamiento evolucionista (de lo simple a lo complejo).

c) Crítica al positivismo (que desarrollan tanto la teoría materialista como la funcionalista)

1. Existe objetivamente principios o leyes que caracterizan las estructuras subyacentes de los sistemas sociales, y que son independientes de los valores, metas y significados de los actores.

2. Los sistemas sociales, y sus aspectos estructurales, también están conformados por procesos de subjetivación (por ejemplo, significados culturales, que no son externos y necesariamente constriñen a los sujetos).

3. No es posible una neutralidad axiológica en la formulación científica, que tiene un carácter interpretativo.

Pone de manifiesto que esos grandes principios no existen al margen, sino que es necesario ir a la acción/mente de los individuos. Las grandes normas estructurales (que antes pensaban que actuaban sobre nosotros mecánicamente) ya no valen, sino que hay que ver como influyen, como interaccionamos con ellos. Como lo asumimos discrecionalmente (tienen cierta capacidad de interpretar; en última instancia hay imprevisibilidad) y reflexivamente (no somos meros receptores de esos principios sociales que están por encima, sino que nosotros tomamos la información y generamos un producto, que nunca será igual a la realidad de esos valores).

d) Crítica a los enfoques interpretativos y microsociológicos

1. La acción social tiene significado subjetivo (sentido), pero éste no explica completamente la acción.

2. Las interacciones sociales deben referir necesariamente a sistemas y relaciones de poder (factor que no es tenido en cuenta por estos enfoques). No tiene en cuenta que la negociación con la estructura la hacemos desde una posición social, donde ya están establecidas ciertas normas.

3. Los sistemas normativos pueden ser interpretados de modo diverso por los actores, según sus posiciones. Hacen ver como si nos moviésemos en espacios indeterminados.

4. Es importante incluir la transformación histórica de los dispositivos institucionales.

5. Se centran en cómo el actor produce su entorno social, pero no en cómo los sistemas sociales se reproducen, incluso al margen del sentido aplicados por los actores a sus acciones. No nos podemos centrar solo y exclusivamente en las relaciones sociales (nivel microsociológico). Los individuos no son elementos aislables.

e) Aportaciones

1. La teoría social debe restituir al agente dentro del sistema, señalando sus razones y motivaciones, al mismo nivel que las determinaciones estructurales objetivas. Su punto de partida es el célebre pensamiento de Marx en 18 Brumario de Luis Bonaparte: “Los hombres hacen su propia historia, pero no en las condiciones que ellos escogen: lo hacen bajo circunstancias directamente encontradas, dadas y transmitidas desde el pasado”. Su objeto es, por tanto, dar cuenta de cómo los seres humano produce, reproduce y transforma la sociedad que le sirve de marco.

2. Otra unidad de análisis clave es la praxis –el compromiso de los actores con la realización práctica de sus intereses-. Los actores tienen recursos (habilidades, técnicas interaccionales) en la vida cotidiana, de los cuales son conscientes (hay diversos tipos de conciencia). Ello les otorga un poder causal sobre su entorno, más allá de su intención y más acá de la determinación estructural, que deriva de su capacidad reflexiva acerca de sí, de su entorno y de los otros. La práctica social es rutinaria y recursiva, pero no cerrada. Así producen de modo no intencional e intencional los actores su vida social ordinaria, creando comportamientos institucionalizados que se distribuyen en el espacio social y a lo largo del tiempo. A todo esto le llama la naturaleza recursiva de la vida social.

3. Los significados de la acción social no son del todo autosuficientes; por el contrario están sometidos a procesos de mediación (política, cultural, socio-económica). Pero los actores pueden modificar internamente los significados porque éstos no existen al margen de ni independientemente de los actores.

4. La estructura está conectada con la acción social, y ésta lo está con la estructura, a través de las prácticas sociales. Esa estructura no es, por tanto, externa a los individuos, y no está desapegada de las razones y motivaciones de las acciones de los sujetos, sino estrechamente ligada a éstos. Las estructuras son internas a la acción social, y no son permanentes. Son como “huellas de la memoria”, que los agentes van asumiendo a modo de reglas y recursos sociales (institucionalizados) de su experiencia vital. Generan por tanto el comportamiento, pero son también el resultado de él. La estructura es medio y resultado del proceso de estructuración. A todo este constructo teórico le llama dualidad de la estructura.

Entre los recursos disponibles son especialmente importantes los materiales a disposición y los autoritativos (posiciones de poder). Dualidad de la estructura (genera el comportamiento, pero son resultados de el poder).

5. La producción social hace referencia a cómo los actores generan los procesos de la vida social, con sus recursos, rutinas y significados. La reproducción social hace referencia al mantenimiento de dispositivos sociales y culturales más allá de los individuos, trascendiéndolos, y a pesar de la capacidad de agencia y creatividad de los sujetos (a pesar del dinamismo de la vida social).

La reproducción social es posible gracias a la conformación de sistemas e instituciones. Aquéllos son los patrones visibles, las prácticas sociales, las instituciones son las reglas y los recursos que se encarnan en las prácticas. Sólo existen en la medida que son asumidos y practicados/pensados por la gente en la interacción social. Ello se produce a través de lo que Giddens denomina integración social, que en el nivel macro es la integración sistémica (política, economía, educación, sistema de valores, pensamiento religioso, etc.) [Quitar de nuestro lenguaje interpretaciones]

La estructura es interna a nosotros, la tenemos asumida, pero el punto de vista de Giddens es que la estructura la tenemos internalizada.


      1. La teoría de la praxis de P. Bourdieu (estructuralismo genético o constructivista)

a) Fuentes

Pensamiento de corte estructuralista: Marx, Durkheim, Mauss, Lévi-Strauss.

Pensamiento de corte interpretativista: Weber, Cassirer, más otros autores como Norbert Elias, que pretenden una teoría de la acción social, sin olvidar los marcos estructurales.

También comparte con Foucault la idea de la opacidad del poder, y su carácter difuso, y cómo se encarna es esquemas de percepción, permitiendo que las relaciones de dominación no sean reconocibles como tales por los actores.

b) Propósito

De nuevo, la teoría de Bourdieu pretende superar las dicotomías y dualismos que han lastrado el racionalismo y el pensamiento social europeo (voluntad/ coerción, acción/ pensamiento, subjetivismo/ objetivismo, realismo/ idealismo; materialismo /simbolismo; planteamientos fenomenológicos/ planteamientos positivistas).

El subjetivismo reposa en la noción esencial de sujeto ‘creador’, sin atender al efecto que lo social imprime en la conciencia. El objetivismo elimina al individuo y lo convierte en un mero portador de estructuras, sin atender a que la sociedad descansa en las representaciones y concepciones de los sujetos sobre el mundo social.

La teoría praxeológica “tiene por objeto no solamente el sistema de relaciones objetivas que construye el modo de conocimiento objetivista, sino las relaciones entre esas estructuras objetivas y las disposiciones estructuradas en las cuales ellas se actualizan y que tienden a reproducirlas, es decir, el doble proceso de interiorización de la exterioridad y de exteriorización de la interioridad

c) Aportaciones y conceptos

1. Existen un orden social y simbólico dominante, la doxa, que se presenta legítimo y coherente, y que los sujetos adquieren a través de la experiencia y la praxis social. Las estructuras socialmente constituidas generan prácticas. El cuerpo es un instrumento predilecto para la interiorización de la doxa y sus procesos de dominación. Sin embargo, los sujetos, por su capacidad reflexiva, tienen capacidad de desarrollar una acción de resistencia.

Bourdieu se pregunta cómo ese orden social pre-dado al sujeto es asumido y reproducido por éste, sin tener que acudir a una reproducción mecanicista: la respuesta a través de los hábitus
2. Habitus (concepto en origen aristotélico, y luego usado por Mauss). Es una serie de disposiciones, tendencias, que inclinan a los agentes en la vida social. Es lo adquirido que nos guía, un sentido del juego que se aprende, y que hace que juguemos en la vida social, sin tener que recurrir constantemente a un cálculo utilitario ni a la obediencia de reglas de obligado cumplimiento.

Los habitus orientan la acción social, aunque no la determinen; se trata de un saber hacer, que se pone en práctica en cada situación. El cuerpo es el lugar de disposiciones inculcadas de forma que ciertas acciones, ciertas maneras de comportarse y responder, parecen completamente naturales. La somatización del habitus es la ‘hexis’ corporal, una organización del cuerpo propio y de su despliegue en el mundo. Incluye diversas formas de prácticas: maneras de andar, de vestirse, de comer, de hablar, los gustos y las repugnancias, lo deseable y lo indeseable…, que suelen aparecer, en tanto que in-corporadas/en-carnadas, como instintivas, como “naturales”, o como fruto de la libre disposición. Es casi in-consciente, pero no es el inconsciente colectivo de los viejos estructuralismos; se opone tanto –y al mismo tiempo- a la acción mecánica y a la libertad interpretativa.

Requiere de un proceso de socialización perdurable, hasta convertirse en una ‘segunda naturaleza’ del hombre. Ethos es la rutina de las prácticas, el conocimiento acumulado que nos permite responder a las situaciones, aunque el aprendizaje de este conocimiento no se haga de forma explícita, y el ethos, frente a la ética, no es explícito.

El habitus Tiene una doble condición:

Estructura estructurante, porque guía la acción social, y puede llevarla a propósitos y fines no preestablecidos en el orden simbólico dominante.

Estructura estructurada, porque sirve para trasladar al sujeto las condiciones del orden socio-simbólico objetivo (que está más allá del sujeto). El sujeto las adquiere de forma inconsciente.

Los habitus pueden ser homogéneos para determinados agrupamientos (por ejemplo una clase social); sin embargo, no hay una correspondencia inequívoca entre agrupamientos y habitus. En el mundo social complejo, hay diversas esferas de acción, y el conjunto de habitus es amplio y no está determinado por las posiciones sociales necesariamente.

Existen clases, en el sentido de clases de agentes y de clases de condiciones de existencia, pero no son segmentaciones grupales que encierran a sujetos de forma permanente. Más bien, son los sujetos quienes, en su búsqueda por reproducir modelos socio-simbólicos, dan cuerpo a las clases sociales (que no existen objetivamente, sobre el papel, como compartimentos segmentados pre-dados). Esa búsqueda de una esfera social adecuada, se realiza por medio de habitus, cargados de expectativas, que van constituyendo la trayectoria social del sujeto. Los habitus corresponden, pues, a distintas posiciones, se diferencian entre sí y en su puesta en práctica reproducen las diferenciaciones (a través de estilos de vida, relaciones sociales, tipos de lenguaje, adquisición de determinados objetos, formación académica, etc.). Los habitus se convierten en un código de comunicación social.
3. Campo y capital. Los campos son las situaciones y esferas sociales donde tienen lugar las prácticas sociales. Para Bourdieu el campo es un entorno o sistema con una lógica propia, con cierto carácter autónomo, en la que los agentes sociales (tanto instituciones como actores) se relacionan de modo competitivo, desarrollando diversas estrategias para la consecución de diferentes clases de poder o ‘capital’. Cada campo se asocia con determinados tipos de habitus. Ello no quiere decir que los agentes sean actores que desarrollen cálculos maximizadores en un entorno competitivo. Los actores se desenvuelven a través de los esquemas de generación de prácticas, los habitus, bajo la percepción de que hacen lo que tienen que hacer, siguiendo el sentido del juego social de cada campo o esfera.

El capital es una suerte de poder, de energía social que permite moverse en cada campo. Existen tres tipos de capital: económico (riqueza material: dinero, stocks, propiedad, acciones etc.), cultural (conocimiento, habilidades y otras adquisiciones culturales, como las cualificaciones técnicas o educacionales) y social (relaciones, redes, posición social en un campo). Los capitales son ante todo relaciones, más que objetos predefinidos. Las formas de capital se pueden convertir entre sí –aunque en el juego social tiende a ocultarse, por ejemplo, que el capital cultural sea producto del capital económico. Y todos estos tipos de capital se autovalidan mediante el reconocimiento, el prestigio, el capital simbólico, que sanciona las diferencias en las apropiaciones de capital por parte de los diversos actores. El capital de un campo no tiene por qué ser válido para otro, si bien es normal que los actores se esfuercen por adquirir los habitus de los distintos campos, adquieran el capital específico necesario, y el simbólico que legitime su posición diferenciada en cada esfera.
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