Índice




descargar 0.58 Mb.
títuloÍndice
página22/50
fecha de publicación06.08.2016
tamaño0.58 Mb.
tipoDocumentos
b.se-todo.com > Ley > Documentos
1   ...   18   19   20   21   22   23   24   25   ...   50

El Mesías del islam


Sólo el cristianismo cree que jesús es el Mesías y el Redentor. Ninguna de las otras grandes religiones del mundo admite esta creencia, ni el judaismo ni el islam, ni mucho menos las religiones de Asia.

Ahora bien, todas estas religiones del mundo han tenido y siguen teniendo sus propios y excelentes investigadores, pensadores y exegetas. Todas ellas han tenido y siguen teniendo escuelas y lugares de estudio de primera categoría, con ejércitos de expertos políglotas. Pero a mí, como profano en teología, me parece asombroso que sobre la base de unos mismos materiales, todas estas cabezas pensantes inteligentísimas lleguen a versiones completamente diferentes de la verdad. El judaismo, el islam y el cristianismo basan sus exegesis en unos mismos profetas antiguos. ¿Cómo puede decirse, pues, que la exegesis es una ciencia exacta? Si lo fuera, sin duda podría esperarse de ellos que llegaran a resultados semejantes. Como claramente no es así, yo digo que ya nadie conoce la verdad. Estos investigadores se limitan a servir a su propia causa, crean en ella o no.

El islam contempla también la idea del Día del Juicio y del ajuste de cuentas final. Del mismo modo que el Apocalipsis de San Juan, el Corán nos dice (sura 21, versículo 104):

Ese día plegaremos los cielos, del mismo modo que se enrolla un documento. Del mismo modo que hemos producido la creación, así la haremos desaparecer...

O, de manera semejante a las trompetas del Apocalipsis, otro versículo del Corán (sura 20, versículo 103) dice: «El día en que sonará la trompeta y en que reuniremos a los culpables, que tendrán entonces los ojos azules.» El sura 17, versículo 59, comenta incluso que no quedará en pie ninguna ciudad tras el día del castigo y de la resurrección.

Y ¿cuándo habrá de suceder esto? Éste es un secreto de Alá (sura 21, versículo 41):

El castigo los sorprenderá de improviso y los dejará estupefactos; no podrán alejarlo de sí ni obtener dilación.

El mesías islámico se llama «el Mahdi». Tanto el profeta Mahoma como los diversos imanes que fueron sus sucesores anunciaron el regreso del Mahdi. Los imanes (los grandes maestros del islam) siempre tuvieron por impías las especulaciones acerca de la fecha de la venida del Mahdi, pues era un secreto que sólo conocía Alá. Del mismo modo que en el judaismo y en el cristianismo, la literatura sobre la segunda venida del Mahdi llena bibliotecas enteras. No hay cuestión alguna sobre este tema que no haya pensado y escrito alguien. Un extranjero preguntó una vez al quinto imán, Al Baquir, qué señales se verían antes del regreso del Mahdi. El imán respondió:
Sucederá cuando las mujeres se comporten como hombres y los hombres como mujeres; y cuando las mujeres monten a caballo con silla de montar y a horcajadas como los hombres. Sucederá cuando las profecías falsas se tengan por verdaderas, y cuando las profecías verdaderas se rechacen; cuando los hombres derramen la sangre de otros hombres por cuestiones de poca monta, cuando realicen actos indecentes y cuando dispersen y derrochen el dinero de los pobresi3.

13 Ayoub, M.: Redemptive Suffering in Islam, Nueva York/París, 1978.

Según estos criterios, el Mahdi ya debería haber llegado hace mucho tiempo. Sin olvidar que, antes de que venga el Mahdi, «aparecerán sesenta hombres que se harán pasar por profetas». Según mis cálculos, deben de haber existido muchos más de sesenta mil falsos profetas hasta la fecha.

Existe la misma confusión teológica en lo que respecta al regreso del Mahdi que la que encontramos acerca del Mesías en el judaismo y en el cristianismo. Todas las grandes religiones del mundo esperan a un mesías, pero nadie sabe cuándo llegará. Esta figura mesiánica suele verse en relación con las estrellas, con el firmamento y con el juicio último de las obras humanas. Se supone que vendrá acompañado de huestes de ángeles, que poseerá un poder inmenso y que estará entronizado en las nubes. ¿Proceden estas creencias de un núcleo de recuerdo popular? ¿Recuerdan una primera promesa, un «volveremos»?

Para dar más precisión a estas vagas hipótesis, debemos estudiar unas tradiciones diferentes y más antiguas que las del Corán o las del Apocalipsis cristiano.

La palabra Avesta procede del persa medio y significa «texto básico» o «instrucción básica». El Avesta contiene todos los textos religiosos de los parsis, o seguidores modernos de Zoroastro. Se supone que Zoroastro fue concebido por una virgen. Cuenta la tradición que bajó del cielo una montaña adornada con luz pura. De la montaña salió un joven que implantó el embrión de Zoroastro en el vientre de su madre. Los parsis se negaron a aceptar el Corán como libro sagrado, pues su religión era más antigua que el islam. Emigraron al Irán y a la India. Aunque su lengua, el gujarati, es una lengua hindú moderna, siguen practicando el culto en la lengua religiosa del Avesta, de manera semejante a la tradición católica de celebrar el culto religioso en latín.

Los parsis se encuentran con un dilema semejante al de los seguidores de otras religiones: sólo se conserva aproximadamente la cuarta parte de los textos originales del Avesta. Algunas partes de los textos de esta antigua religión persa se conservaron en textos cuneiformes que fueron escritos por orden del rey Darío el Grande (558-486 a.C), por su hijo Jerjes (h. 519-465 a. C.) y por su nieto Artajerjes (h. 424 a. C). El dios más importante de esta religión se llama Ahura Mazda, que creó el cielo y la tierra.
1   ...   18   19   20   21   22   23   24   25   ...   50

similar:

Índice iconIndice ( irá al índice general) II. Factores de riesgo 4

Índice iconÍndice

Índice iconÍndice

Índice iconÍndice

Índice iconIndice

Índice iconÍndice

Índice icon1.Índice

Índice iconIndice

Índice iconÍndice

Índice iconÍndice




Todos los derechos reservados. Copyright © 2019
contactos
b.se-todo.com