Base cuarta. Carné del cazador, licencias de caza, seguros y permisos. Pág. 2




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fecha de publicación09.02.2016
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LEY BASICA DE CAZA

Base primera.- OBJETO DE ESTA LEY BÁSICA DE CAZA Pág. 2

Base segunda.- LA ACCIÓN DE CAZAR. Pág. 2

Base tercera.- EJERCICIO DEL DERECHO DE CAZA Pág.2

Base cuarta.- CARNÉ DEL CAZADOR, LICENCIAS DE CAZA,

SEGUROS Y PERMISOS. Pág. 2

Base quinta.- ARMAS DE FUEGO PARA LA CAZA Pág. 3


Base sexta.- PIEZAS DE CAZA O ESPECIES CAZABLES Pág. 3

Base séptima.- PROHIBICIONES GENERALES Pág. 4

Base octava.- SUELTAS Y REPOBLACIONES DE ESPECIES CINEGÉTICAS Pág. 5

Base novena.- LAS ÓRDENES DE APERTURA Y CIERRE DE LA

TEMPORADA DE CAZA Pág. 6

Base décima.- RESPONSABILIDAD POR DAÑOS CAUSADOS POR LAS

PIEZAS DE CAZA EN LA AGRICULTURA Pág. 6

Base décimo primera.- CONTROL DE PREDADORES Pág. 7

Base décimo segunda.- COTOS DE CAZA Y DERECHO A ACOTAR Pág. 7

Base décimo tercera.- JUNTA DE HOMOLOGACIÓN Y CONSEJOS

AUTONÓMICOS Y NACIONAL DE CAZA Pág. 9

Base décimo cuarta.- SOCIEDADES Y ASOCIACIONES DE CAZADORES Pág. 9

Base décimo quinta.- SEGURIDAD EN LAS CACERÍAS Pág. 10

Base décimo sexta.- EL CAPITÁN DE MONTERÍA Pág. 11

Base décimo séptima.- ZONAS DE SEGURIDAD Pág. 11

Base décimo octava.- VIGILANCIA Y POLICÍA DE LA CAZA Pág. 12

Base décimo novena.- REHALAS Y PERROS DE CAZA Pág. 12

Base vigésima.- INFRACCIONES Y SANCIONES Pág. 13

DISPOSICIÓN ADICIONAL Pág. 17

Base primera.- OBJETO DE ESTA LEY BÁSICA DE CAZA.
Al amparo de lo dispuesto en los artículos 45, 139.1, 149.1.1ª y 23ª y 150.3 de la Constitución, esta Ley tiene por objeto el establecer los principios generales básicos que armonicen la legislación autonómica en materia cinegética y garanticen el ejercicio del derecho de caza con igualdad de derechos y obligaciones en todo el territorio nacional.

Base segunda.- LA ACCIÓN DE CAZAR.
A los efectos de la legislación de caza, la acción de cazar se define como aquella que es ejercida por una persona física autorizada, en la que, solo o acompañado por otros cazadores o auxiliares, utiliza armas, artes o medios autorizados para capturar, vivos o muertos, aquellos animales silvestres definidos por la ley como piezas de caza.

Base tercera.- EJERCICIO DEL DERECHO DE CAZA.


  1. En todo el territorio nacional, el ejercicio material del derecho de caza corresponde a quienes hayan cumplido los 14 de años de edad y cumplan los demás requisitos exigidos por la ley.




  1. Para obtener la licencia de caza, los menores de edad habrán de contar con la autorización de los padres o tutores e ir acompañados, en las acciones de caza, por, al menos, un cazador mayor de edad.


Base cuarta.- CARNÉ DEL CAZADOR, LICENCIAS DE CAZA, SEGUROS Y PERMISOS.





  1. Para practicar la caza por primera vez es requisito necesario superar unas pruebas de aptitud, que versarán sobre el conocimiento de la legislación de caza y de las especies cazables y cuyo contenido concreto o programa de examen será fijado por Real Decreto, a propuestas del Ministerio de Medio Ambiente.




  1. La ejecución de las pruebas de aptitud y la habilitación, mediante la entrega del “carné de cazador”, único e igual para toda España, corresponde a la Comunidades Autónomas.




  1. El carné de cazador, que debe estar en posesión de todos aquellos que practiquen la caza, acredita a éstos como cazadores y les faculta para ejercer el derecho de caza, previa la concesión de la correspondiente licencia de caza y obtención del seguro y permisos necesarios.




  1. Para practicar la caza ha de estarse en posesión de un permiso administrativo o licencia de caza.


A tales efectos, el cazador podrá optar por obtener su licencia en cada una de las Comunidades Autónomas en las que vaya a practicar la caza, o bien optar por una licencia de carácter nacional, expedida por la Administración Central del Estado, en la que, mediante validación informática o mecánica en una entidad habilitada, el cazador pueda designar aquellas Comunidades en las que pretende ejercer materialmente el derecho de caza.


  1. El importe de las tasas devengadas por la expedición de las licencias de caza deberá ser transferido a las Comunidades para las que el cazador validó su licencia.




  1. Para obtener la licencia de caza, previamente, el cazador ha de estar en posesión de un seguro de responsabilidad civil que cubra suficientemente los daños propios o ajenos que pudieran resultar del ejercicio de la caza. Sin este seguro la licencia de caza carece de valor.




  1. De dichos daños responderá la Administración pública que concediere la licencia de caza sin comprobar que el solicitante interesado se halla, en efecto, en posesión del correspondiente seguro de responsabilidad civil.


Base quinta.- ARMAS DE FUEGO PARA LA CAZA.





  1. Todo lo relacionado con la tenencia de armas de caza y guardería es competencia de la Dirección General de la Guardia Civil, y se estará a lo provisto en la legislación específica sobre esta materia.




  1. Cuando la infracción del cazador esté relacionada con el uso de armas de caza y sea flagrante, los agentes de la autoridad podrán, contra recibo, retirar las armas que se hubiesen usado para cometer la infracción. Se entiende que las armas de fuego se usan cuando se dispara con ellas.




  1. Por el Ministerio del Interior, se habilitará una licencia especial de armas de fuego para caza mayor y menor para aquellos menores de edad que, a tal efecto, se encuentren autorizados por sus padres o tutores



Base sexta.- PIEZAS DE CAZA O ESPECIES CAZABLES.


  1. 1.-Se llaman piezas de caza a aquellos animales silvestres cuya caza se encuentra autorizada por una disposición legal estatal o de las Comunidades Autónomas.


De forma coordinada con las demás Comunidades, especialmente con las limítrofes, la competencia para designar las especies cazables corresponde a las Comunidades Autónomas. Sin perjuicio de esta competencia, en la medida de lo posible, se elaborará y aprobará una sola lista, que será publicada en cada uno de los respectivos Boletines Oficiales y en el del Estado.


  1. 2.-En cuanto a la propiedad de las piezas de caza, se estará a lo dispuesto en el Código Civil.


En los terrenos acotados, el cazador no titular adquiere la propiedad de las piezas de caza abatidas o de sus trofeos por ocupación y en los términos acordados con el titular del acotado.
En los terrenos no acotados en los que la caza esté autorizada, el cazador adquiere la propiedad de las piezas de caza por ocupación desde el momento de su muerte o captura.

Base séptima.- PROHIBICIONES GENERALES.


  1. Cazar en época de veda, salvo en los acotados en los que estuviere autorizada en el plan técnico de caza.




  1. Cazar fuera del período comprendido entre una hora antes de salir el sol y una hora después de su puesta. Esta prohibición no será de aplicación a la caza nocturna del jabalí en espera, si se encontrara autorizada, ni a la de aves acuáticas.




  1. Cazar en los días de fortuna. Se entienden días de fortuna aquellos en que, como consecuencia de incendios, epizootias, inundaciones, sequias, niebla cerrada y persistente, nevadas y otras causas similares, las piezas de caza se vean disminuidas o privadas de sus facultades normales de defensa, o se vean obligadas a concentrase en determinados lugares. Las Comunidades Autónomas fijarán las excepciones, si las hubiera, a esta prohibición, especialmente en lo que se refiere a la caza en alta montaña.




  1. Salvo autorización expresa, cazar sirviéndose de caballerías o vehículos como medio de ocultación del cazador.




  1. Cazar en línea de retranca. Se entiende por retranca un espacio de 500 metros para los ojeos de caza menor y de 1000 metros para las monterías, ganchos y batidas en la caza mayor, contados desde la espalda de la última armada o línea de escopetas del coto en el que se esté llevando a cabo la cacería autorizada.




  1. Entrar, sin autorización, llevando armas, perros o artes dispuestos para cazar en terrenos acotados debidamente señalizados.




  1. Portar armas dispuestas para su uso, aunque no vayan cargadas, cuando se circule por el campo en época de veda.




  1. Cazar con armas de fuego a los menores de 14 años, incluso si van acompañados.




  1. Cazar con armas de fuego a los menores de 18 años, si no van acompañados de cazadores mayores de edad.




  1. A quienes actúen como ojeadores, batidores, auxiliares o perreros cazar, sin autorización, con cualquier tipo de arma de fuego.




  1. Cazar sin estar provistos de la documentación correspondiente, o poseerla sin llevarla consigo, ni tenerla en el cazadero.




  1. Transportar piezas de caza no autorizadas o sin cumplir los requisitos del transporte.




  1. Cazar con reclamo de perdiz hembra.




  1. La destrucción intencionada de vivares y nidos de especies cinegéticas.




  1. La recogida de huevos y crías de especies cinegéticas, su circulación, venta, intercambio y donación.




  1. Cualquier práctica dirigida a atraer o espantar la caza de terrenos ajenos. No se prohíbe la mejora natural del hábitat como medio para atraer la caza de otros terrenos




  1. El empleo animales, útiles, artes, medios o productos cuyo uso esté expresamente prohibido para atraer o capturar, vivas o muertas, las piezas de caza. No alcanza esta prohibición a la comercialización y tenencia de estos medios, artes o útiles cuando tenga finalidad decorativa o de coleccionismo.




  1. Esperar o tirar a cualquier pieza de caza en los bebederos y cebaderos.




  1. Cazar sin estar en posesión del seguro, vigente, de responsabilidad civil del cazador.




  1. Cazar sin licencia de caza.



Base octava.- SUELTAS Y REPOBLACIONES DE ESPECIES CINEGÉTICAS.
La suelta y repoblación de toda clase de especies de caza en terrenos acotados, que podrá llevarse a efecto en cualquier época, queda sujeta, al menos, a los siguientes requisitos:


  • Que se trate, de especies autóctonas de caza, sin hibridación alguna.




  • Que se garantice su estado sanitario.




  • Que se cuente con una autorización de la Administración en cuyo territorio se vaya a practicar la suelta o repoblación.



Base novena.- LAS ÓRDENES DE APERTURA Y CIERRE DE LA TEMPORADA DE CAZA.


  1. Las Comunidades autónomas, poniéndose de acuerdo por regiones climáticas, antes del día 30 del mes de marzo de cada año, publicarán una Orden administrativa fijando las fechas de apertura y cierre de la temporada de caza para las distintas especies cazables.




  1. Dicha Orden se publicará en el Boletín Oficial de cada Comunidad Autónoma, y, además, en el B.O.E. cuando dos o más Comunidades acordaran sendas Órdenes con igual contenido.



Base décima.- RESPONSABILIDAD POR DAÑOS CAUSADOS POR LAS PIEZAS DE CAZA EN LA AGRICULTURA.


  1. De los daños causados por las piezas de caza en la agricultura, ganadería y plantaciones forestales responderá el titular del coto del que procedieren las especies cinegéticas causantes del daño, siempre y cuando:




  • El titular del coto de procedencia de las piezas que tenga reconocido el derecho de aprovechamiento exclusivo de estas especies,




  • Concedida autorización administrativa para controlar y evitar los daños, el titular del coto no haya tomado las medidas que le fueron autorizadas para evitarlos.




  • Si las piezas de caza causantes del daño procedieren de varios cotos indistintamente, éstos responderán solidariamente del daño causado.




  1. Responderá la Administración competente de estos daños cuando, mediando solicitud, no haya autorizado al titular del coto para tomar las medidas necesarias para evitarlos, y asimismo, de los daños de aquellas especies cuya caza y control poblacional no tuviere reconocida el titular del coto.




  1. Los permisos para el control de especies por daños a la agricultura, en su caso, se concederán por la Administración competente en un plazo máximo de 5 días. El silencio se entenderá positivo.




  1. Antes de acudir a la vía judicial, el perjudicado deberá intentar un acuerdo previo con el titular del coto del que proceden las especies causantes del daño.




  1. Con respecto a los daños que puedan producirse como consecuencia de colisión de vehículos con piezas de caza, se está a lo dispuesto en la legislación de tráfico y circulación viaria.



Base décimo primera.- CONTROL DE PREDADORES.


  1. Por Real Decreto a propuesta del Ministerio de Medio Ambiente se regulará todo lo concerniente al control de predadores, la homologación de artes y medios para ello, así como la acreditación personal necesaria para el empleo de dichos medios. El citado Real Decreto contendrá:




  1. La lista de predadores que pueden ser objeto de control, incluyéndose en ella los gatos y perros asilvestrados que, asimismo, pueden ser objeto de captura.




  1. Los medios, artes o útiles de captura de predadores que serán homologados y usados, así como los procesos de homologación.




  1. El programa de formación, superado el cual se concederá la acreditación individual, facultará a su titular para el empleo de los útiles o medios homologados para el control de predadores y gatos y perros asilvestrados.



  1. A las Comunidades Autónomas corresponde aplicar el programa de formación, realizar las pruebas de aptitud y otorgar las correspondientes habilitaciones.



Base décimo segunda.- COTOS DE CAZA Y DERECHO A ACOTAR.


  1. El derecho a acotar terrenos para la práctica de la caza corresponde a sus propietarios o a quienes, por cualquier título, hayan obtenido de aquellos este derecho.




  1. Reconocido el acotado por resolución administrativa, sólo al titular y a las personas que él autorice corresponde, en exclusiva, el derecho a cazar las especies cinegéticas autorizadas que se hallen en dicho acotado.




  1. Los cotos de caza se clasifican en dos grupos:




  • Cotos privados de caza,




  • Cotos de caza de gestión pública y




  • Cotos de las Federaciones de Caza y Entidades Federadas sin ánimo de lucro.


Dentro de cada uno de estos grupos y atendiendo a la mayor simplicidad y coherencia posibles, las Administraciones autonómicas podrán establecer los subgrupos que sean estrictamente necesarios para la mejor gestión de los territorios cinegéticos.


  1. Los cotos de caza pertenecientes al Estado se gestionarán mediante la celebración de cacerías, de las cuales el 50% serán de carácter social para todos los cazadores españoles en igualdad de condiciones, y el otro 50% mediante adjudicación por subasta al mejor postor.




  1. En todos los casos, la gestión y aprovechamiento de los acotados se realizará conforme a un plan técnico de gestión aprobado por la Administración competente. Sin perjuicio de las modificaciones y adaptaciones que procedan, el plan tendrá una duración de diez años, transcurridos los cuales deberá proponerse a la Administración uno nuevo o la renovación del anterior.




  1. La superficie mínima de los cotos dedicados exclusivamente a la caza menor será de 250 hectáreas, y de 500 hectáreas si es de caza mayor. Aquellos cotos que se dediquen al aprovechamiento intensivo de la caza menor habrán de disponer de una superficie mínima de 500 hectáreas. En las Islas Baleares y Canarias podrán fijarse otras superficies menores.




  1. La Administración competente podrá, en los terrenos no acotados, regular la caza mediante un plan técnico de caza.




  1. Para que el tránsito de los mamíferos no cinegéticos sea libre, las alambradas cinegéticas para la caza mayor permitirán en todo caso la libre circulación de la fauna no cinegética.




  1. Los cotos de caza deberán estar señalizados en todo su perímetro y vías de acceso con carteles o señales, que serán iguales en todo el territorio español.




  1. Las Comunidades Autónomas llevarán un registro en el que se anotarán todos los acotados de su ámbito territorial, con su correspondiente número de orden o matrícula, denominación, superficie, titulares y lugar de ubicación.



  1. En los cotos de caza podrán delimitarse zonas específicas para el entrenamiento de perros de caza, incluso en época de veda.



Base décimo tercera.- JUNTA DE HOMOLOGACIÓN Y CONSEJOS AUTONÓMICOS Y NACIONAL DE CAZA.


  1. Adscrita a la Real Federación Española de Caza, la Junta Nacional de Homologación de Trofeos de Caza medirá, homologará y otorgará las correspondientes medallas honoríficas y certificaciones acreditativas a quienes a tales efectos hayan presentado sus trofeos de caza mayor. Estas homologaciones tienen carácter nacional y se efectúan sin perjuicio de las que practiquen las Juntas de Homologación Autonómicas.




  1. Con la finalidad de colaborar y asesorar a la Administración competente, en cada Comunidad Autónoma se constituirá una Consejo Autonómico de Caza. Este Consejo estará integrado mayoritariamente por representantes de los cazadores y de organizadores y titulares de cotos de caza.




  1. El Consejo Nacional de la Caza (CONACA) es un órgano independiente, integrado, exclusivamente, por entidades con representatividad real de ámbito nacional en el sector cinegético.


El Consejo, que será oído preceptivamente, tendrá como funciones la de asesorar en materia de caza a los organismos públicos competentes. Sus informes, dictámenes y propuestas no serán vinculantes para las Administraciones públicas.
El Consejo Nacional de la Caza será creado por Real Decreto y se financiará con cargo a los presupuestos generales del Estado.

Base décimo cuarta.- SOCIEDADES Y ASOCIACIONES DE CAZADORES.
De conformidad con lo dispuesto en la legislación específica, podrán constituirse asociaciones o sociedades de cazadores sin ánimo de lucro. A tal efecto:


  1. Los preceptivos Estatutos se registrarán también en la Administración competente en materia de caza.




  1. Dichos Estatutos contendrán todos los derechos, obligaciones y responsabilidades de los socios, especialmente los electorales y los relativos a los ingresos y gastos.




  1. El presidente representará a la asociación a todos los efectos.




  1. Los ingresos que se obtengan serán invertidos en el mantenimiento y mejora de las especies, del acotado y de la actividad cinegética en general.




  1. Las sociedades o asociaciones de cazadores sin ánimo de lucro y legalmente constituidas, podrán acogerse a las subvenciones que pudieran otorgar las Administraciones competentes.




  1. Las asociaciones y sociedades de cazadores sin ánimo de lucro podrán adscribirse y formar parte de las Federaciones de Caza de su ámbito territorial.


Base décimo quinta.- SEGURIDAD EN LAS CACERÍAS.
Cualquier tipo de acción de caza, individual o colectiva, se llevará a efecto guardando rigurosamente las normas de seguridad que dicta el sentido común, atendiendo a las circunstancias de tiempo, lugar, armas y modalidad de caza. En todo caso:


  1. Se prohíbe disparar en dirección a personas, sus animales y bienes muebles.




  1. En monterías, ojeos y similares bajo ninguna circunstancia podrá abandonarse el puesto o trasladarse éste de lugar.




  1. Se prohíbe disparar si previamente no se ha identificado con toda claridad la pieza a la que se dispara.




  1. Las armas sólo podrán cargarse en el momento de ocupar el puesto y deberán descargarse en el mismo puesto en el instante de concluir la cacería. En la caza menor en mano, las escopetas sólo se cargarán al iniciar la marcha, se descargarán en los momentos de descanso e inmediatamente al concluir la cacería.




  1. Todas las armas de fuego se cargarán, descargarán y portarán con la boca de los cañones dirigida hacia donde no haya personas, animales o bienes muebles.




  1. Cuando, por cualquier causa, se hallaren varios cazadores agrupados, mantendrán siempre las armas descargadas o abiertas, de modo que no sea posible dispararlas.




  1. Los puestos en los ojeos de perdices no podrán ponerse a una distancia inferior a 40 metros unos de otros, y a ambos lados de cada puesto se colocarán, a la altura del tirador unos discos metálicos de un diámetro de al menos 50 centímetros. En todo caso se prohíbe disparar en dirección a los puestos contiguos y en dirección a los ojeadores cuando éstos se hallen a una distancia inferior a 100 metros. Dichos ojeadores en ningún caso podrán acercarse, ojeando, a la línea de escopetas a una distancia inferior a 50 metros.




  1. En las monterías, ganchos, batidas y similares cacerías los puestos habrán de colocarse siempre evitando riesgos de disparos, desenfilados o protegidos por la orografía del terreno de los disparos de otros cazadores.




  1. En las monterías, ganchos, batidas y cacerías similares de caza mayor, los puestos deberán colocarse en condiciones de seguridad adecuada.




  1. Al ocupar su puesto, si fuere posible, cada cazador hará señales visuales a los cazadores de los puestos contiguos a fin de que puedan localizar con exactitud el lugar de su puesto y de su presencia.




  1. Los organizadores o responsables de las cacerías y los postores en su caso, darán a los cazadores instrucciones precisas acerca de la seguridad en la cacería, hacia donde pueden o no pueden tirar y el lugar exacto en el que se hallan los puestos más próximos.




  1. No podrá practicarse la caza con armas de fuego cuando la niebla dificulte la visibilidad en una distancia inferior a 200 metros.




  1. Las Administraciones competentes, con la licencia de caza entregarán siempre al cazador un folleto, claro y sencillo, informando de las normas de seguridad en las cacerías y de otras cuestiones básicas cuyo conocimiento es necesario para la práctica de la caza.



Base décimo sexta.- EL CAPITÁN DE MONTERÍA.


  1. Se recupera la figura del Capitán de Montería. A estos efectos, La Federación Española de Caza y las Federaciones Autonómicas de Caza otorgarán el correspondiente título o nombramiento a quienes acrediten, sin necesidad de pruebas de aptitud de clase alguna, conocimientos y experiencia de al menos diez años en la práctica de la montería.




  1. En toda montería, gancho o batida de caza mayor estará presente un Capitán de Montería.




  1. Al Capitán de Montería compete dar el visto bueno o conformidad a la organización de la cacería en los que se refiere a la seguridad de los cazadores, auxiliares, perros y caballerías. Y asimismo le corresponde resolver de forma inapelable las controversias que puedan surgir acerca de la propiedad de las piezas de caza.



Base décimo séptima.- ZONAS DE SEGURIDAD.


  1. Para evitar daños a las personas y sus bienes, se establecen las siguientes zonas de seguridad:




  • Núcleos urbanos de cualquier clase.




  • Carreteras, caminos públicos y vías de ferrocarril.




  • Vías pecuarias.




  1. Se prohíbe cazar con armas de fuego en la zonas de seguridad y disparar en dirección a ellas si los proyectiles pueden batirlas o alcanzarlas. Y asimismo se prohíbe disparar en dirección a concentraciones de personas o ganados en el campo.




  1. Las aguas públicas y vías pecuarias que limiten o transcurran por cotos de caza, a los exclusivos efectos cinegéticos, podrán adscribirse a dichos acotados.



Base décimo octava.- VIGILANCIA Y POLICÍA DE LA CAZA.


  1. Sin perjuicio de las competencias que correspondan a la Guardia Civil y a los Agentes propios de las Comunidades autónomas, los terrenos acotados sólo podrán estar vigilados por los Guardas de Caza a que se refiere la Ley de Seguridad Privada y los Reglamentos que la desarrollan.




  1. Los Guardas de Caza, a los efectos de la validez y eficacia de las denuncias que formulen, tendrán la condición de agentes de la autoridad, y sus denuncias habrán de ser tramitadas obligatoriamente por los órganos administrativos competentes.




  1. Los Guardas de Caza, en la prestación del servicio de vigilancia y guardería del coto, habrán de ir correctamente uniformados y portar, en su caso, las correspondientes armas reglamentarias. El tipo de armas para vigilancia y guardería será el que determine el Ministerio del Interior.




  1. Los Guardas de Caza están obligados a denunciar cuantos hechos constitutivos de infracción administrativa o delito tengan conocimiento.




  1. Además del servicio de vigilancia, los Guardas de Caza están obligados, bajo las instrucciones del titular del coto, a realizar aquellas labores que sean propias del cuidado, mantenimiento y gestión de la caza y del acotado en general.



Base décimo novena.- REHALAS Y PERROS DE CAZA.


  1. Los propietarios de rehalas y perros de caza están obligados a cumplir las prescripciones que en materia de sanidad animal dicten los organismos y autoridades competentes.




  1. Las rehalas habrán de contar con un mínimo de 20 y un máximo de 40 perros.




  1. Si así lo exigen las Comunidades Autónomas, los titulares de rehalas habrán de estar en posesión de una licencia especial de rehala, sin la cual no podrán intervenir en ningún tipo de cacerías.




  1. Todos los perros han de estar perfectamente identificados mediante los sistemas que en cada caso y lugar disponga la legislación vigente sobre esa materia.




  1. En todo caso, los propietarios de los perros están obligados a vigilarlos y controlarlos, respondiendo de los daños que puedan causar a la caza, las personas y sus bienes. A estos efectos, los titulares de rehalas y propietarios de perros han de estar en posesión de un seguro que cubra suficientemente estas responsabilidades.




  1. En los cotos de caza podrán establecerse zonas para el adiestramiento de perros, incluso en épocas de veda. Esta actividad se entiende sin daño para la fauna del lugar.




  1. Salvo los trabucos o autorización expresa, los perreros, podenqueros, ojeadores o batidores no podrán usar armas de fuego en tanto actúen como tales.




  1. Para evitar accidentes, los perreros o podenqueros deberán marcar su posición con toques breves de caracola y voces propias de la montería.



Base vigésima.- INFRACCIONES Y SANCIONES.
Sin perjuicio de lo dispuesto en la legislación penal, que en todo caso será de aplicación preferente, en todo el territorio nacional las infracciones administrativas en materia de caza se clasifican en leves, graves y muy graves.

Infracciones administrativas leves. Sin perjuicio de otras que, por sus propias características, puedan añadir las Comunidades Autónomas, son infracciones administrativas leves las siguientes:


  1. Cazar siendo poseedor de la documentación exigida, pero no llevarla consigo. Se entiende que el cazador sí es portador de la documentación cuando ésta se halle en cualquier lugar del cazadero.




  1. Cazar la perdiz con reclamo a menos de 500 metros de la linde un acotado.




  1. No mantener en buen estado de conservación la señalización de los cotos de caza.




  1. No controlar debidamente a los perros propios de modo que molesten o espanten a las piezas de caza, cuando no esté permitido hacerlo.



Infracciones administrativas graves. Sin perjuicio de otras que, por sus propias características, puedan añadir las Comunidades Autónomas, son infracciones administrativas graves las siguientes:


  1. Cazar sin licencia de caza.




  1. Señalizar de forma incorrecta los cotos de caza.




  1. Cercar los cotos de caza incumpliendo los requisitos establecidos al efecto.




  1. Infringir las normas establecidas para la caza de la perdiz con reclamo.




  1. No informar, cuando se tenga conocimiento, a la Administración competente de las enfermedades, epizootias o zoonosis que los titulares puedan observar en sus cotos de caza.




  1. Cazar de noche con luz artificial, salvo autorización.




  1. Cazar o dar cacerías los titulares de cotos de caza sin contar con el plan técnico de caza vigente aprobado por las Administración competente.




  1. Alterar precintos, señales o marcas relacionados con los cotos de caza o las cacerías.




  1. Cazar con armas de fuego en las zonas de seguridad.




  1. Cazar con armas, artes o medios prohibidos, aunque no se haya cobrado pieza alguna.



  1. Cazar utilizando animales o vehículos como medios de ocultación del cazador.




  1. Impedir o mediatizar la acción de vigilancia de los agentes y guardas de caza.




  1. Celebrar cacerías de cualquier clase sin notificación o autorización previa, cuando éstas sean necesarias.




  1. Cazar de noche sin luz artificial, salvo las esperas de jabalíes autorizadas y aves acuáticas.




  1. Cazar en los días de fortuna, salvo la caza en alta montaña.




  1. Tenencia no autorizada, cuando ésta sea necesaria, de hurones, reclamos de perdiz y aves de cetrería.




  1. Uso y comercialización no autorizados de cepos, trampas, ballestas, costillas, perchas, lazos, redes de cualquier tipo, orzuelos y otros instrumentos, artes o útiles cuyo empleo para cazar esté prohibido. Se excluye la tenencia y comercialización como objetos decorativos o de coleccionismo.




  1. Cazar con armas semiautomáticas, cuya capacidad de carga total sea superior a tres cartuchos.




  1. No denunciar los guardas de caza las infracciones administrativas o delitos de los que tuvieren conocimiento.




  1. Incumplir cualquiera de las medidas de seguridad previstas en la base decimoquinta, que no estén tipificadas como muy graves.




  1. Intervenir los perreros en cacerías del cualquier tipo sin estar en posesión de la correspondiente licencia especial de rehala, si ésta fuera necesaria.




  1. Salvo autorización, portar armas de fuego quienes intervengan en las cacerías como ojeadores, perreros y otros auxiliares similares.




  1. No señalizar los terrenos acotados.




  1. Instalar cercados cinegéticos sin autorización administrativa




  1. Cazar en terrenos acotados sin contar con la autorización de su titular. Se entiende cazar aunque no se haya cobrado pieza alguna.




  1. Poseer, transportar, exportar, importar o comercializar de cualquier forma especies de caza, vivas o muertas, cuando esté prohibido hacerlo




  1. Obtener licencia de caza estando inhabilitado para obtenerla.



Infracciones administrativas muy graves. Sin perjuicio de otras que, por sus propias características, puedan añadir las Comunidades Autónomas, son infracciones administrativas muy graves:


  1. Cazar en un Refugio de caza, zona de reserva de caza o lugar en el interior de un coto en el que no esté permitido hacerlo.




  1. Atribuirse indebidamente la titularidad del derecho para solicitar la declaración administrativa de terreno acotado.




  1. Falseamiento de los límites de terrenos o parcelas a los efectos de solicitar su acotamiento para la caza.




  1. Aprovechamiento abusivo y desordenado, con respecto a lo recogido en el plan técnico de caza, de las especies cinegéticas de un coto de caza.




  1. Cazar en cualquier lugar en época de veda.




  1. Cazar, cuando esté permitido hacerlo, en terrenos no acotados en la modalidad de ojeo, batida, gancho o montería, combinando la acción de dos o más grupos de cazadores.




  1. La destrucción intencionada de vivares o nidos de especies cinegéticas y la recogida de huevos y crías de estas especies.




  1. Comercializar especies vivas o carne de caza sin los debidos permisos y garantías sanitarias.




  1. Cazar o llevar a efecto una cacería sin cumplir con las medidas de seguridad, cuando por su incumplimiento, se hubiere producido algún tipo de daño o lesión a personas o a sus bienes.




  1. Repoblar o soltar especies cinegéticas no autorizadas o sin las debidas garantías sanitarias.




  1. Importar semen, huevos o crías de especies cinegéticas sin expresa autorización administrativa.




  1. Cazar sin estar en posesión de un seguro, vigente, de responsabilidad civil del cazar.



En todo el territorio del Estado las anteriores infracciones se sancionarán, incluidas las que adicionen la Comunidades Autónomas:


  1. Las muy graves, con multas de 3001 € a 12000 €.




  1. Las graves, con multas de 1001 € a 3000 €.




  1. Las leves, con multas de hasta 1000 €.


En el caso de las muy graves, cuando la infracción se corresponda con la acción de cazar, podrá retirarse la licencia de caza o la facultad de obtenerla por un período de dos a cinco años. Cuando la infracción se corresponda con el ejercicio de la titularidad de terrenos acotados, con su gestión o con la organización de cacerías, podrá acordarse la suspensión del acotado o de la actividad por un período de seis meses a cinco años.
En cuanto al procedimiento sancionador, la graduación de las infracciones y la aplicación del principio de responsabilidad y proporcionalidad se estará a lo dispuesto en el régimen sancionador general y específico sobre esta materia.

DISPOSICIÓN ADICIONAL
Por sus especiales características, en Reglamentos específicos independientes se regulará la práctica de la cetrería, la caza de la liebre con galgos, la caza de la perdiz con reclamo macho, la caza con arco y el denominado silvestrismo.




BORRADOR DE LA LEY BÁSICA DE CAZA. 10.12.09. Real Federación Española de Caza.

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