Síntomas específicos y comunes




descargar 24.29 Kb.
títuloSíntomas específicos y comunes
fecha de publicación02.08.2016
tamaño24.29 Kb.
tipoDocumentos
b.se-todo.com > Literatura > Documentos


Sociedad

Española de Reumatología


I Simposio de Espondiloartritis de la SER

El paciente de espondiloartritis debe ser diagnosticado el primer año de la enfermedad

· La Sociedad Española de Reumatología presenta el primer registro de pacientes y el documento de consenso sobre el tratamiento de estas enfermedades

· El dolor lumbar en reposo es el síntoma más característico

· La espondilitis anquilosante aparece sobre todo en personas jóvenes, especialmente en varones entre los 15 y los 25 años
Se calcula que hasta un 15% de los pacientes que acuden a los servicios de reumatología lo hace por una espondiloartritis. Se trata de un grupo de enfermedades reumáticas diferentes, pero con características comunes, con una evolución muy variada, desde formas benignas, prácticamente sin síntomas, hasta formas muy agresivas, que provocan importantes destrucciones de las articulaciones. Un 25% de estos pacientes tienen incapacidad laboral, y un 10% de ellos incapacidad absoluta. Son algunos de los datos del primer registro de estos pacientes que se hace en nuestro país y que se ha presentado el día 19 de febrero en Córdoba, en el transcurso del I Simposio de Espondiloartritis, de la Sociedad Española de Reumatología.

El síntoma más característico de estas enfermedades es el dolor lumbar -diferente a la lumbalgia común-, de evolución lenta, pero persistente. Si la cadera está afectada precozmente la enfermedad evolucionará de forma severa.

Según el doctor Jesús Tornero, presidente de la SER, "en la actualidad se dispone de tratamientos capaces no sólo de mitigar los síntomas, sino de intervenir en los procesos inflamatorios de las articulaciones y otras manifestaciones para que la enfermedad no progrese". Pero para que se beneficie del tratamiento precoz, "es imprescindible disponer de herramientas útiles capaces de detectar y clasificar a un paciente con espondiloartritis en el primer año de evolución de la enfermedad", señala el doctor Eduardo Collantes Estévez, jefe del Servicio de Reumatología del Hospital Reina Sofía de Córdoba.

Síntomas específicos y comunes


En este grupo de enfermedades se integra la espondilitis anquilosante, la artritis reactiva, la artritis psoriásica, la artritis asociada a las enfermedades inflamatorias intestinales como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa, y la espondiloartropatía indiferenciada. Cada una de ellas tiene síntomas específicos que las diferencian entre sí, pero también poseen características comunes, como es la inflamación de las articulaciones sacroilíacas y la columna vertebral, ocasionando dolor lumbar, que a veces se extiende y puede confundirse con una ciática.

La lumbalgia es un síntoma frecuente en la población general, pero la lumbalgia de las espondiloartropatías es un dolor diferente: "Aparece de forma precoz, habitualmente antes de los 45 años de edad, tiene una evolución crónica de más de tres meses y generalmente de varios años, es más frecuente durante el descanso nocturno y se acompaña de rigidez por las mañanas al levantarse. Este dolor mejora con el ejercicio y con la toma de antiinflamatorios no esteroideos", señala el doctor Pedro Zarco, jefe de Unidad de Reumatología, de la Fundación Hospital Alcorcón de Madrid. Existen, además, otra serie de síntomas menos frecuentes pero que pueden ayudar al diagnostico como son: la inflamación ocular, la artritis en miembros inferiores o los antecedentes de psoriasis, diarreas o infecciones genitales.

Las lesiones se producen sobre todo en las entesis -anclaje en el hueso de los tendones, ligamentos y cápsulas articulares. Además, estas lesiones tienen tendencia a producir fibrosis, osificación y formación de hueso nuevo, provocando el fenómeno de anquilosis ósea (del griego ankylos, soldadura). Las técnicas modernas de imagen están permitiendo demostrar la importancia de la entesis en esta enfermedad.

Pueden aparecer otras manifestaciones no articulares, como la uveítis, un proceso que llegan a padecer entre el 25-40% de los pacientes, y que cursa con mucho dolor ocular, acompañado de enrojecimiento, apareciendo también visión borrosa. La fibrosis pulmonar afectaría fundamentalmente a los lóbulos superiores del pulmón. Se daría en fases avanzada de la enfermedad. También en estadios avanzados y enfermedad severa puede aparecer una insuficiencia aórtica, debido a la dilatación de la raíz aórtica.
Diagnosticar el primer año

El diagnóstico se establece con la historia clínica y la exploración realizada por un médico con experiencia en este tipo de patologías, además de una analítica general y un estudio radiológico simple, aunque en determinadas ocasiones pueden ser necesarias pruebas más complejas como estudio de líquido sinovial, ecografía de partes blandas, cultivos en medios especiales, Resonancia Magnética Nuclear, Tomografía Axial Computerizada, colonoscopia o densitometría. Además del diagnostico es necesario determinar el grado de actividad y la limitación funcional de la enfermedad, para establecer el tratamiento mas adecuado en cada caso.

Para diagnosticar a un paciente con espondiloartritis, hace 15 años era necesario esperar entre 5 y 10 años para observar la evolución de la enfermedad por radiografía. Actualmente se puede diagnosticar más precozmente, aunque en la mayoría de los casos no se hace antes de cinco años. Según el doctor Eduardo Collantes Estévez, jefe del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario Reina Sofía, de Córdoba, "es imprescindible disponer de herramienta útiles capaces de detectar y clasificar a un paciente con espondiloartritis en el primer año de evolución de la enfermedad, debido a los beneficios que se obtienen con el tratamiento precoz".
Antígeno HLA-B27: aumento del riesgo

Las personas que tienen en sus glóbulos blancos el antígeno HLA-B27 poseen un riesgo mayor de padecer una espondiloartropatía (entre tres o cuatro veces superior al de los que no son portadores de este gen). En nuestro país se calcula que entre el 6 y el 8% de la población tiene esta característica. Sin embargo, no todas las personas que presentan el HLA-B27 activado van a desarrollar la enfermedad, hay otros factores medioambientales que la desencadenan a edades tempranas. Alrededor del 95% de las personas con espondilitis, por ejemplo, presentan el HLA-B27 positivo (no al revés, es decir, no todas las personas con este antígeno van a padecer la enfermedad). El HLA-B27 fue descubierto hace 27 años y se transmite por herencia. Posee variantes importantes, algunas de las cuales se asocian con la enfermedad y otras no.
"Fotografía" del paciente con espondiloartritis

En el simposio se han presentado los datos de la primera fase de REGISPONSER, un registro que representa ya el mayor estudio transversal de espondiloartritis realizado en nuestro país y que permite ofrecer una “fotografía” bastante amplia y precisa de las características de los pacientes con estas enfermedades en España, según comenta el doctor Rafael Ariza Ariza, del hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla.

En el estudio han participado 1.200 pacientes y nueve hospitales. El grupo más numeroso de pacientes tiene una edad entre 30 y 49 años. Según este estudio sólo un 37% realiza ejercicios de forma habitual y la prevalencia de incapacidad laboral se sitúa en torno al 25%, de los que un 10% tiene incapacidad absoluta.

La enfermedad más frecuente es la espondilitis anquilosante (60%), seguida de la artritis psoriásica (21%). La espondilitis anquilosante -una enfermedad que si no se trata puede llegar a fusionar las vértebras entre sí, dejando la columna rígida, sin flexibilidad-, aparece sobre todo en personas jóvenes, especialmente en varones entre los 15 y los 25 años. Más de un 70% de los pacientes tiene el antígeno HLA-B27 positivo.

Dos terceras partes de los pacientes consumen habitualmente anitinflamatorios no esteroideos (el más frecuente indometacina) y un 13% recibe tratamiento biológico, el más frecuente infliximab (10,3%).

REGISPONSER tiene una segunda parte y estará abierto a todos los servicios de reumatología de todo el país.
Tratamientos biológicos que modifican la enfermedad

Desde los primeros resultados de los estudios, los nuevos fármacos biológicos anti-TNF (bloqueantes del Factor de Necrosis Tumoral Alfa) han demostrado una mejoría de los síntomas axiales, junto con el descenso espectacular de los reactantes de la fase aguda de la inflamación, así como un efecto muy beneficioso sobre los síntomas articulares periféricos, sobre las entesitis e incluso en algunas manifestaciones extrarticulares (como uveítis). La eficacia se manifiesta precozmente en la mayoría de los pacientes y se mantiene al menos dos años, que es el mayor tiempo de los estudios.

La Sociedad Española de Reumatología ha presentado durante este simposio el consenso sobre el tratamiento de las espondiloartropatías. "El objetivo de los tratamientos ya no es sólo mitigar los síntomas, sino intervenir en los procesos inflamatorios de las articulaciones y otras manifestaciones como la uveítis, para que la enfermedad no progrese", señala el doctor Jesús Tornero, presidente de la SER.

Según este consenso, la elección del tratamiento va a depender de las características de la enfermedad, las articulaciones afectadas e incluso la actividad del paciente. En el caso de espondilitis anquilosante y artritis psoriásica, cuando solamente está afectada la columna vertebral, el consenso propone probar primero con dos AINEs clásicos durante tres meses y, si no hay respuesta o bien se presenta toxicidad o intolerancia, iniciar la terapia anti-TNF.

Si en la espondilitis anquilosante están afectadas varias articulaciones, el consenso propone comenzar con AINEs y sulfasalacina durante 3-4 meses; cuando hay entesitis (afectación de los tendones) propone considerar hacer infiltraciones locales con glucocorticoides. Si en la primera elección no hay respuesta o se presenta toxicidad o intolerancia, iniciar la terapia anti-TNF.

El objetivo del tratamiento para la artritis psoriásica es que no haya inflamación en las articulaciones, por lo que se propone considerar infiltraciones sobre todo en las articulaciones de carga, como la rodilla o la cadera. El tratamiento inicial es con alguno de los tres fármacos, metotrexato (entre 7,5 y 20-25 miligramos a la semana), sulfasalacina o leflunomida, durante 3-4 meses, y si no se obtiene respuesta, hay intolerancia o toxicidad, se pasará a tratamiento con anti-TNF.
Tanto para la espondilitis anquilosante como para la artritis psoriásica se aconseja -siempre dependiendo de la severidad de la enfermedad- el tratamiento de inicio con AINEs (antiinflamatorios no esteroideos) y/o en combinación con los llamados fármacos modificadores de la enfermedad (metotrexato, sulfasalacina, leflunomida…), y si no hay respuesta a los 3-4 meses, o se presenta intolerancia o toxicidad, iniciar la terapia con los fármacos anti-TNF (infliximab, etanercept, adalimumab).


Algunos datos de las espondiloartritis

  • Dentro del grupo de las espondiloartritis, la espondilitis anquilosante es la más frecuente, seguida de la artritis psoriásica, y la enfermedad inflamatoria intestinal.

  • El 70% de los pacientes posee el antígeno HLA-B27. En la población general este antígeno no pasa del 8%.

  • Afecta a un 0,7% de la población.

  • Se observan unos 40 casos por 100.000 habitantes al año.

  • Es más frecuente en varones.

  • La edad de inicio es entre los 15 y los 45 años. La probabilidad de aparición disminuye a partir de los 55 años.

  • Un 15% de los pacientes que acuden a reumatología lo hacen por espondioloartropatías.

  • Si la cadera está afectada precozmente, la enfermedad tendrá una evolución más severa.

  • Aunque en España no hay datos, el coste en otros países europeos es de unos 2.100 euros al año, más otros 1.300 del propio paciente.

  • Es responsable de uno 62 días de baja laboral al año.

  • El 27% llega a una situación de invalidez permanente.

  • El 20,3% cambia de profesión.

  • Un 20,3% abandona toda actividad profesional.

(Datos recogidos de la Monografía SER, Espondiloartritis. Dirigida por el doctor Raimon Sanmartí. Sociedad Española de Reumatología. Editorial Médica panamericana)




Para más información: Ibáñez&Plaza (Carmen Salvador) 91 553 74 62 - 617 573 682

E-mail: ediciones@ibanezyplaza.com · Web: www.ibanezyplaza.com

Web SER. www.reuma.org

similar:

Síntomas específicos y comunes iconUno de los problemas más comunes asociado al

Síntomas específicos y comunes iconLas Dudas Más Comunes Sobre la Nutrición Equina

Síntomas específicos y comunes iconFrases comunes del Italiano (pronunciación entre paréntesis)

Síntomas específicos y comunes iconLos problemas más comunes entre las parejas interculturales

Síntomas específicos y comunes iconSalud Mental, Trastornos emocionales comunes, Trastorno de conducta perturbadora Pág. #5

Síntomas específicos y comunes icon05 Síntomas y consecuencias 06

Síntomas específicos y comunes iconSÍntomas o caracteristicas

Síntomas específicos y comunes iconSignos y síntomas

Síntomas específicos y comunes icon2. 2 objetivos especificos 6

Síntomas específicos y comunes iconGrupo de dermatosis inflamatórias, pruriginosas, con características...




Todos los derechos reservados. Copyright © 2019
contactos
b.se-todo.com