Postítulo de Psicoterapia Transpersonal




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2. Concepto del equívoco Pre-Trans y los Modelos Jerárquicos de Ken Wilber y John Nelson:

2.1. El modelo Evolutivo de Ken Wilber: el aporte de nuevas metapatologías y el concepto del equívoco Pre-Trans:
Ken Wilber plantea el desarrollo de la conciencia humana como un tránsito a través de estadios que representan el desarrollo evolutivo del hombre. Y describe para cada estadio una forma característica de conciencia, una tarea del desarrollo o desafío implícito para ese nivel de conciencia, como también los impedimentos y dificultades que le son propias a cada nivel. (ver recuadro).
Estructuras básicas Patologías Modalidad de

de la consciencia Tratamiento
9.Causal Patología Causal Camino del Sabio

8.Sutil Patología Sutil Camino del Santo

7.Psíquico Trastornos Psíquicos Camino del Yogui

6. Existencial Patología Existencial Terapia Existencial

5. Reflexivo-formal Neurosis de identidad Instrospección

4.Regla/Rol Patología del Guión Analisis de Guión

3. Mente representacional Psiconeurosis Téc de Awareness

2.Emocional-fantasmatico Trast. Pers. Border/narcicista T.R.Objetales

1.Sensoriomotor Psicosis Farmacología

La descripción de Wilber abarca desde la conciencia rudimentaria del niño hasta los estadios y fases en que el individuo lucha por desprenderse de los obstáculos personales y sociales para unirse con la Fuente. Si el desarrollo sigue un curso normal, entonces es posible avanzar hacia el próximo estadio más complejo y sofisticado. Si no es posible lidiar con el desafío impuesto para ese nivel de conciencia entonces el sujeto presentará disfunciones.
El self debe identificarse con la manera de experienciar propia de cada etapa, cumplir con la tarea allí implícita, y luego diferenciarse de lo allí integrado a través del proceso de desidentificación. Esto le permitiría al individuo integrar exitosamente el nivel de desarrollo correspondiente y estar mejor preparado para integrar el estadio superior subsiguiente.
Wilber postula que en cada estadio existiría un momento decisivo, denominado Fulcro. Para el autor, este momento es una oportunidad dentro del proceso de transformación que nos permite avanzar a la siguiente etapa del desarrollo, pero si no se sobrelleva bien, también se puede desencadenar una patología en correspondencia a ese nivel (tal como se muestra en el cuadro).
Wilber (ver recuadro) destaca una modalidad terapéutica apropiada para cada nivel. La especialización respondería, por un lado, al foco de trabajo en cada corriente, como a la acumulación de información y eficacia -demostrada en el tiempo- en el tratamiento específico que compete a la disfunción en cada nivel.
En este modelo jerárquico entonces, Ken Wilber entiende la psicopatología como:
fricciones del individuo en su relación con los niveles de conciencia superiores (psicopatologías evolutivas o progresivas) o como fricciones con niveles inferiores en que se produjo un conflicto no resuelto (síntomas regresivos).

El tipo de alteración producida en la transformación determina el tipo de patología. El tipo de síntomas que manifiesta esa patología se relaciona con el modo particular que tiene el nivel de conciencia presente de decodificar, interpretar o representarse el conflicto, es decir, está determinado por su mecanismo de "traslación" (Bustos S. y Román M., 1992)
Es posible observar que Wilber en los espectros más Transpersonales, donde no se ha investigado ni descrito en extenso, nos describe una serie de cuadros de disfunción propias de aquellos que llevan una rutina o práctica espiritual, describiendo más acuciosamente las dificultades del camino Budista. A estas patologías las denomina metapatologías.
Wilber entrega la autoridad en el ámbito Transpersonal a los maestros espirituales, señalando que ellos serían quienes estarían más capacitados para enfrentar apropiadamente estos cuadros transpersonales. Sin embargo, también crítica la falta de conocimientos de psicología tradicional y psicopatología que en ocasiones los maestros poseen, presentándose a veces el problema de prescripciones tales como “persevera en la meditación”, que pueden ser contraindicadas para algunas personas con depresión, y esto no es posible de discriminar si no se manejan conocimientos de psicopatología.
En el ámbito psicológico y de la clínica, Wilber nos propone incorporar una nueva cautela en el establecimiento de un diagnóstico diferencial -el equívoco Pre-Trans- que consiste en las posibles confusiones del psicólogo entre los estados expandidos y los cuadros psicopatológicos -por ejemplo, una depresión severa puede confundirse con un estado de “noche oscura del alma” donde se vive también confusión, desaliento, depresión y desesperanza o vice-versa-. Para el primer caso, puede ser necesario abandonar la práctica espiritual y someterse a una terapia tradicional, incluso pudiera ser farmacológica, y en donde el terapeuta acompaña la revisión de disonancias o inclusive de conflictos inconscientes; y para el segundo, puede ser necesario proseguir con la práctica espiritual.
La incorporación del equívoco Pre/Trans implica este doble desafío para el terapeuta de conocer el funcionamiento rudimentario de la consciencia de estados inferiores como también el de estados expandidos de consciencia.
El ejemplo de equívocos, que se reitera en la literatura sería el abordar una experiencia Transpersonal con clientes que poseen una organización precaria de la personalidad como lo es una Personalidad Borderline, en contraposición a un Cuadro normal o neurótico dado que -en contraste- en el nivel neurótico los sujetos poseen mayor organización, coherencia interna y recursos para afrontar los retos y crisis o Emergencias Transpersonales que los que poseen aquellos con un Trastorno Borderline.
Y tal como lo declara Jack Engler, psicoterapeuta e instructor de la enseñanza Budista Therevada (2000): “…para que la identidad desaparezca es preciso en primer lugar, tener una identidad.” Y justamente, los autores Transpersonales en general, ponen hincapié en la necesidad de que algunos clientes consoliden una identidad, como es el caso de los pacientes Borderline. Esto último no significa que aquellos clientes abandonen sus intereses espirituales, implica mas bien que en la terapia se pondrá el énfasis en la diferenciación entre el yo y los límites con las realidades concretas, no estimulándose o reforzando el que se experimenten o busquen los estados de disolución o de desapego o de desidentificación.

2.2. Modelo Jerárquico Propuesto por John. E. Nelson: El Sistema de los Chakras del Tantra Yoga. Otro aporte en la distinción del equívoco pre-trans
John Nelson es de profesión psiquiatra y un psicoterapeuta de raíces psicoanalíticas que dio un giro hacia la orientación Transpersonal y que a la fecha ha escrito varios libros y artículos del tema. Bastante influenciado por Wilber, pero al contrario que éste, se observa en general un aporte que no se centra tanto en el paradigma filosófico de la psicología Transpersonal, sino más bien en el ámbito de las aplicaciones prácticas de la clínica. Nelson (1996) plantea que necesitamos más diagnósticos, y no menos. Necesitamos expandir nuestras categorías hacia el ámbito de la conciencia superior e incluir los impedimentos que se presentan en el crecimiento espiritual.
En el tema diagnóstico, propone conjugar el sistema diagnóstico tradicional de occidente con el modelo de los siete chakras del Yoga Tántrico (usado desde hace más de 3000 años en Oriente) integrando el sistema de los chakras con el conocimiento occidental desde la biología y la psicología, presentando una sofisticación del sistema diagnóstico, con la intención de dar más herramientas al terapeuta Transpersonal al momento de elegir un abordaje terapéutico.
Nelson (1996) señala que el sistema de los Siete Chakras fue originalmente concebido hace más de tres mil años por sabios contemplativos que formaban parte de la disciplina del Yoga Tántrico, y que aún es posible verlo como parte de las vertientes más esotéricas del Hinduismo y Budismo, como también dentro de aplicaciones más prácticas como la acupuntura.
Tradicionalmente, los chakras son concebidos como centros energéticos concretos situados en lugares específicos del cuerpo y son un vortex que acumula prana o Energía Vital desde la Fuente Universal y permite que el cuerpo permanezca vivo. Desde la percepción extrasensorial o clarividente es posible verlos como vortex que varían dependiendo del nivel desarrollo de cada uno de ellos. Sin embargo, Nelson sólo con el propósito de integrar este sistema con el modelo psicológico, propone considerarlos como metáforas de estadios del desarrollo psicológico, y agrega:
"En este sentido los chakras son arquetipos, temas de carácter comprehensivo en donde la vida humana se desenvuelve a través de estadios discretos de consciencia que guían el crecimiento físico, mental y espiritual."..."Cada Chakra tiene un único modo de cognición, tipo de relación, ética, actitud religiosa, incluso tipo de droga2.(Nelson, J.E., 1996)
Podemos experimentar mayor nivel de activación de cada Chakra, dependiendo de nuestra etapa cronológica o nivel de consciencia al que estemos adheridos o identificados; o también a través de prácticas, o al ingerir drogas con el poder de activarlo.
En términos ideales, los chakras se abrirían uno después de otros en secuencia, pero en la práctica, existen aperturas prematuras y sus resultados pueden ser disruptivos, similares a lo descrito por Grof en las emergencias Transpersonales. Cuando se abren antes de tiempo, lo que hace el individuo es tratar de interpretar esta nueva información desde un nivel inferior. Por ejemplo, al sentir el sentimiento de unidad con lo divino, un individuo no preparado para ello, puede concluir que él es el elegido y los demás no lo son, o ante señales telepáticas, puede vivenciarlas como intentos de control de la mente de una entidad como el gobierno, etc. Lo ideal, de acuerdo a Nelson, es que se abran los chakras superiores luego de haber integrado bien los tres primeros.

2.2.1 Los siete niveles de conciencia :
1.Muladhara - Chakra raíz:
Estadio del desarrollo: cronológicamente corresponde al momento del nacimiento hasta más menos los tres años de edad. Lo que Margaret Mahler ha descrito como estadio simbólico. Psíquicamente, está en profunda conexión con el cuerpo y la sobrevivencia. Desde el cuerpo se comienza a formar una primera identificación con éste y también una temprana, pero rudimentaria membrana psíquica, que nos permite separarnos de la Fuente y crear una primera separación Yo y no-yo.
La fusión como modo de relación está representada en el nexo simbiótico con la madre, que le asegura la sobrevivencia.
La tarea del desarrollo es separarse exitosamente de esta figura primordial, a través de innumerables experiencias de "separación-individuación" hasta alcanzar un apego seguro y prepararse para otra etapa de individuación. En todo caso, en esta etapa el sentido del yo, nunca será tan poderoso como para poder sentir al self como totalmente independiente de los demás.
Patologías características: Psicosis, Esquizofrenia (si hay contribución genética), trastornos de tipo oral. Trastorno de personalidad Dependiente.
Las drogas asociadas a este chakra son el tabaco y café.
Al presentarse patología en este nivel, Nelson propone -al igual que Wilber-, centrar el tratamiento en un nivel de modificación conductual y dar apoyo para establecer límites del yo/no yo, como también fármacos antipsicóticos.

2. Svadasthana- Chakra Sexual:
Etapa del desarrollo: Comienzo 3 años hasta 6 o 7 años. Comienza a delimitarse más claramente el Ego

Psíquicamente el niño se interesa en el mundo y los objetos, identificando más claramente su yo de los demás y esta identificación en conexión con un género. El tipo de cognición característica es de tipo mágico/fantasioso, parcialmente afectada por las definiciones sociales de la realidad. El tipo de consciencia está orientado por el deseo.
En la relación con los demás abunda la idealización propia del pensamiento mágico, donde se pierde la línea de lo fantasioso y la realidad consensual.
Como tarea del desarrollo: el individuo deberá establecer una identidad más separada de los demás, integrando cada vez más la concepción de realidades consensuales, controlando gradualmente las emociones más intensas, la frustración y los impulsos.
Tipo de mal funcionamiento característico:

Errores serios de razonamiento (en que se ligan similitudes, como si fuesen identidades), que pueden conducir a cuadros paranoides o desarrollos paranoides. Trastorno de Personalidad Borderline.
Las drogas asociadas a este chakra son el alcohol, barbitúricos, opio y derivados.
En este nivel propone centrar el tratamiento en modificación de conductas, técnicas de fortalecimiento del ego, fármacos antipsicóticos.

3. Manipura Chakra del poder:
Etapa del desarrollo de 7 años a la adolescencia. El pensamiento crecientemente va de lo concreto hacia operaciones lógicas en el sentido aristotélico.
Consciencia apegada al ego y los sentidos. Hay predominio del Yo y de sus funciones de Poder y Control. El ego se consolida con un máximo de alienación a la Fuente. La tarea del ego es mantener a la psique apegada miopemente a los cinco sentidos y ciega al Espíritu. Dios o lo Supremo es concebido como algo totalmente distinto al self. La ética es convencional, y el goce está muy cercano a los sentidos.
Las relaciones con los demás se caracterizan por ceñirse a reglas y estar centradas en la autoridad, desprendiéndose cada vez más del acatamiento.

Como tarea del desarrollo: Se fortalece el yo y su posibilidad de postergar los impulsos y centra la identidad en las capacidades para enfocarse a las tareas y la eficiencia en el mundo. El tipo de razonamiento lineal permite razonar sobre las diferentes consecuencias de nuestros actos y da las bases finalmente, para la práctica del libre albedrío y discernimiento.
Mal funcionamiento: Neurosis Represivas. Neurosis obsesivo compulsivas. Neurosis Fóbicas.

La droga asociadas a este chakra es la Cocaína por la agresividad y sensación de poder que despierta.
En este nivel propone centrar el tratamiento en remover los impedimentos que no permitan al paciente trabajar libremente o funcionar en pareja. Los impedimentos pueden estar en conflictos reprimidos o en ideas distorsionadas o esquemas emocionales producto del condicionamiento.

4.Anahata-El Chakra del corazón.
Etapa del desarrollo: puede comenzar en la adolescencia tardía hasta estadios tardíos en la adultez.

Se abre la conciencia al Amor Universal es el primer nivel espiritual. Se trascienden las relaciones posesivas y dependientes.

Aquí rige la compasión y empatía. Existe una urgencia por comprometerse con algo que vaya más allá del ego. Las relaciones se mueven desde lo competitivo y el narcisismo hacia el desprendimiento.

El self por primera vez comienza a trascender su identificación exclusiva con el ego y comienza a identificarse con la humanidad como un todo. El Pensamiento va más allá de las polaridades y condensa opuestos en un todo.

Se vive lo Supremo, ya no como externo sino dentro de sí mismo. La ética a través de la compasión da un sentido de responsabilidad de todos por todos.
Mal funcionamiento posible: Puede haber culpa por actos pasados de egoísmo. Aquí existe la tentación de dar un paso atrás y reafirmar los valores materialistas. Si no tienen resueltas etapas inferiores, quienes se introducen en técnicas o estados que abren este chakra, pueden sentir al final empobrecimiento de si mismo.
Droga asociada a este chakra: MDMA.
En el cuarto chakra, es posible sugerir la técnica de la meditación y prácticas devocionales. Diseñar Terapias para incrementar el darse cuenta de sentimientos internos más sutiles, estados corporales y conexión con otros seres humanos.

5. Vishudda- El Chakra de la Inspiración (comunicación)
Asociada con altos niveles de creatividad. El Self ya no se identifica con los demás sino con todo el resto de los seres vivos. Está vinculado a relatos de creadores que sienten que son un canal de inspiración a través de quienes se conecta la Fuente.
El pensamiento sufre otra expansión significativa: incorpora el concepto de sinergia, y Nelson (1996) lo describe como "Las relaciones entre los eventos no son la suma de sus partes, sino que están íntimamente interconectados de modo que dan lugar a un nuevo orden total diferente". Este nuevo orden emerge de la interacción. El sujeto entonces ya no interpreta los eventos en términos de sus sentimientos personales, sino en términos de cómo calzan con un esquema Global.
En sus interacciones, el sujeto logra mayor perspectiva: en el cuarto chakra, al ver sufrimiento se actúa en orden de aliviarlo, en el quinto chakra el individuo no sólo se compadece sino que también se percata de los elementos involucrados para que ese sufrimiento se mantuviese y por ende opera a ese nivel.
El sentimiento religioso aquí está basado en la conexión directa con una fuerza que guía la vida y un deseo de entregarse al propio destino. En general en la psicología occidental, se visualiza este nivel como el máximo potencial humano.
El mal funcionamiento: Si este chakra se abre antes de tiempo, a veces es posible ver aquí la locura de los genios y también la relación estrecha que se está observando entre los desordenes maniaco-depresivos y la creatividad, en donde el primer episodio maniaco, generalmente se da alrededor de los 20 años, cuando aún por desarrollo están absortos en las tareas del tercer chakra.
Propone como sistema terapéutico:
Uso de técnicas de creatividad, trabajo con Koans del Zen, meditación Vipassana, análisis rigurosos de filosofía.
6. Ajna- El chakra chamánico
Habitualmente en occidente, se atribuyen tales fenómenos a Satán o se endiosa a quien lo evidencie. Este nivel representa la apertura del tercer ojo, es decir, despertar del espíritu en el dominio del conocimiento oculto. Se dice que tiene el poder de alterar la conciencia y por lo tanto la realidad. Aquí se encuentra la intuición. El observador establece contacto directo con los arquetipos universales. Al manipular estos arquetipos se transforma la realidad, desafiando las leyes físicas. Aquí no se siente compasión sólo por los demás seres humanos y los demás seres vivos, sino que se reconoce ese único espíritu de la creación, detrás de todo objeto creado.

Cuando alguien no tiene bien integrado los cinco chakras anteriores, y se despierta este chakra con intensas intuiciones o premoniciones, pueden confundirse y aturdirse y sentir un temor intenso. A veces, un episodio agudo de manía en un joven adulto despiertan insights respecto a aspectos no visibles de la realidad, pero es posible que al no estar bien integrados los niveles anteriores exista una regresión al nivel de conciencia del segundo chakra hasta que se recobre el equilibrio a nivel metabólico.
Las plantas medicinales -tales como: peyote, hongos, ayahuasca- abren el sexto chakra.
La mayoría de las terapias a este nivel son desconocidas en occidente: aquí se debe no sólo trascender el ego, sino las bases mismas de la individualidad. Técnicas yoguicas, métodos de control de respiración, trabajo de dietas con chamanes y otras tácticas contemplativas pueden ayudar a terminar con los vestigios de separación con el Espíritu.

7. Sahasrara- El Chakra de la Unidad
En la historia de la humanidad existen muy pocos hombres y mujeres que hayan alcanzado este nivel. Aquí no se vivencia más la individualidad como separada del todo, ni se puede separar el presente de la eternidad, ni el espacio aquí habitado con el infinito. En este nivel se vivencia la perfecta Unidad. Cuando el self se enfrenta a esto no puede hacer otra cosa que entregarse al irresistible poder de lo Absoluto.
Aquí están las experiencias de los místicos. Dado que aquí se vivencia la unidad, una autentica experiencia mística, no son suficientes las distinciones del lenguaje y de la lógica. Las percepciones, los pensamientos y acciones no poseen un ego que las perciba, las piense o actúe. No se trata de alguien que no es capaz de lidiar con el mundo por estar muy ocupado en la fusión con el cosmos; por el contrario, este nivel incluye a todos los otros, por lo que da la capacidad de manejar todas las capacidades involucradas en los demás niveles.

No existen drogas que puedan llevar a este nivel, aún cuando periodos intensos de ayuno y meditación permiten que se intime a ratos con este nivel.
En este nivel no hay necesidad alguna de terapia.
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