La criminalización de nuevas conductas: los delitos de cuello blanco y los cometidos en el ámbito de la organización




descargar 124.62 Kb.
títuloLa criminalización de nuevas conductas: los delitos de cuello blanco y los cometidos en el ámbito de la organización
página2/3
fecha de publicación13.03.2016
tamaño124.62 Kb.
tipoDocumentos
b.se-todo.com > Derecho > Documentos
1   2   3

APROXIMACIÓN DOGMÁTICA AL ACTUAR EN LUGAR DE OTRO EN DERECHO PENAL.-
Entre las características más particulares del derecho penal aplicado, especialmente a la actividad económica, se encuentra el criterio escogido por el legislador para resolver los problemas de autoría en los casos de delitos especiales cometidos en el marco de actuación de personas de existencia ideal.-

El mismo surge de la necesidad de cumplir con las exigencias constitucionales emergentes del principio de legalidad, en virtud del cual nadie puede ser condenado por la acción típica descripta en la ley si no reúne en sí mismo todas las condiciones y cualidades exigidas por el tipo penal catalogado por ley anterior al hecho del proceso, para poder ser considerado autor del delito.-

En materia penal económica surgen dificultades cuando la persona física que actúa en nombre o representación de una persona jurídica, no presenta esas condiciones específicas que exige el tipo (por ejemplo, cuando no es el “obligado tributario” o el “agente de retención”, etc.), mientras que las mismas sí concurren en la persona de existencia ideal en cuyo nombre se actúa (la empresa sí es “el obligado tributario o “el agente de retención”).- En definitiva, cuando la conducta de terceros que han adquirido facultades o determinadas condiciones, para actuar en el ámbito de actividad de otro se ha calificado como atípica, se trata de supuestos en los que se produce una “dispersión personal” de los elementos del tipo en su ejecución.- La totalidad de los elementos del delito concurren en dos personas que están engranadas de tal forma, que se reparten entre las dos de modo parcial e incomunicable.-

Es común que dentro de la materia económica, que los distintos procesos de actividad social sean atribuibles de un modo concreto a su titular, el dueño del negocio.- Es este último quien, en virtud de su señorío y debido a una multiplicidad de causas, suele dar entrada en su ámbito de actuación a terceros para que, con su aporte, contribuyan al impulso y desarrollo del negocio.- En este tipo de delegación de esferas de competencia o de roles, es necesario que el titular o dueño del negocio sea una persona de existencia ideal.-

El acceso de terceros a un ámbito de actividad ajeno o de propiedad ajena, puede producirse mediante multiplicidad técnica de roles: representación, delegación, acto de confianza, constitución de un órgano de la persona jurídica, entre otros.- En estos casos, determinados sujetos, ajenos a la actividad específica, adquieren competencia para actuar eficazmente en la esfera jurídica, social o económica de otro, en este caso, el objeto social de la empresa.-

Estos sujetos, ajenos a la actividad económica, entran en contacto con un ámbito de protección de la norma cuya titularidad les es ajena, están legitimados para actuar, y si bien lo hacen de manera personal ya que el hecho es propio del que actúa, la titularidad que legitima esa actuación es ajena.-

A partir de estas premisas, “el actuar en lugar de otro” se ha convertido, en una novedosa y eficaz herramienta dogmática utilizada para resolver los problemas de autoría en materia penal, especialmente en materia de Derecho Penal Económico.-Su implementación no se limita exclusivamente a dar respuesta a los problemas de autoría en lo relacionado con delitos especiales cometidos en el marco de actuación de personas jurídicas.- Pero además puede aplicarse (se aplica) también para delitos especiales que no se vinculan necesariamente con una actividad empresaria 26.-

Puede implementarse para el caso de personas físicas donde el tipo legal exige ciertas condiciones, cualidades o características para poder ser sujeto activo.- Un ejemplo es el caso del delito de prevaricato (artículo 269 del Código Penal) donde el derecho positivo vigente exige la cualidad de “juez” en el sujeto activo para poder ser considerado autor.-

Podríamos citar hasta el infinito las diversas posturas, pero no es el caso de este trabajo, por lo que iremos concretamente a la ficción creada del “actuar por otro” o como algunos autores denominan “actuar en lugar de otro”, introducida por razones de política criminal por el legislador, recreando viejos tipos penales con distintos nombre.-

Esta figura que no es solamente especifica del derecho penal tributario, fue utilizada en la ley de Estupefacientes (art. 24 de la ley N° 23.737), cuyo texto a pesar de ser considerado por algunos como adecuado, es un verdadero galimatías, para mayor ilustración de nuestra convicción, basta con el texto criticado "En todos los casos en que el autor de un delito previsto en esta ley lo cometa como agente de una persona jurídica y las características requeridas para el autor no lo presente éste sino la persona jurídica, será reprimido como si el autor representare esa característica”, sobre el particular volveremos infra.-

Tampoco son las únicas denominaciones a la figura, por citar otro ejemplo, Gracia Martín denomina “Actuantes en lugar de otro” a todos estos terceros que acceden a un ámbito de actividad ajeno para realizar tareas relacionadas con aquella actividad.” 27.-

Jesús María Silva Sánchez, realiza un análisis partiendo de la base de los delitos especiales propios (aquellos no pueden ser cometidos por cualquier persona , sino que “requieren la concurrencia en el sujeto activo- denominado intraneus- de determinados elementos objetivos de autoría…En segundo lugar guarda una relación estrecha con la existencia de situaciones de disociación entre actuación (quien realiza el hecho es un extraneus) y titularidad de las referidas condiciones o relaciones (el intraneus no actúa)”28.-

En España, esta figura es tomada por el Código Penal de 1983 en su art. 15 bis, no obstante ello, la jurisprudencia determino que esta norma no contenía ninguna hipótesis que permita responsabilizar a una persona física por la acción del empleado, órganos o representantes de una sociedad mercantil que hubieren actuado en nombre de la entidad (STS del 3 de Julio de 1992, ponente Bacigalupo Zapater, Rep. La Ley 12.612).-

En todo caso, para algunos autores ibéricos, la norma, no impuso una regla de responsabilidad objetiva, que se pueda utilizar indiscriminadamente o automáticamente, ante cualquier hecho que se considere menester el uso del tipo 29.-

Es claro que se trata, de tipos que si se utilizan dentro de aquel ámbito, que hoy ha cobrado absoluta y total vigencia dentro de la realidad jurídica, denominado “vedettismo judicial” 30, conllevan un extremo peligro para las garantías individuales.-

Como sea, la figura está entre nosotros, y deberá ser motivo de su afinación dentro de los cánones de una sana hermenéutica y del criterio ontológico del sistema penal en su totalidad.-

Una aproximación a la definición de esta figura: Fabián Balcarce. Sostiene que el actuar por otro es “una (extensión) de la autoría cuyo fundamento ha de encontrarse en el principio de equivalencia ya que quien en estos casos actúa en nombre de otro, pese a no reunir las características de sujeto cualificado, realiza una conducta equivalente”.-

En la obra citada, adopta la tesitura de que, por medio de su implementación, se podrá dotar al sistema penal de un mecanismo que permita llegar, a través de la persona jurídica hasta la persona física que actuó sirviéndose de la estructura societaria” 31.-

No resulta adecuada la simplificación, propuesta de que solo se actúa por otro cuando se sirve de tipos societarios, ya que el ámbito de las personas jurídicas nos se agota con los tipos societarios, como pareciera determinar el autor citado.- Tampoco debe perderse de vista, que esta figura se encuentra presente a lo que se refiere a la actuación estatal, que conforma un tema de candente actualidad y pendiente de un estudio profundo.-

Se establece, que los delitos especiales, en los que puede aplicarse la figura, se dividen en dos tipos, los delitos especiales en sentido amplio, que son aquellos que se tiene el dominio del hecho y los delitos especiales en sentido estricto, que son los de infracción de un deber ( se encuentran en estos los de comisión por omisión).-

El actuar por otro ha realizado una vigorosa carrera en la doctrina, tal cual lo describe Fabián Balcarce: “En efecto, este instituto aparece como una respuesta para aquellos casos en los que las especiales cualidades del autor (v.gr., empresa importadora) concurren en la persona jurídica “incapaz de actuar como ya se viera” y no en sus órganos de representación, que en definitiva serán los que realizan el sustrato naturalistico de la infracción. En tales situaciones, y merced a la utilización de este instrumento se opera una “extensión de la autoría cuyo fundamento ha de encontrarse en el principio de equivalencia, ya que quien en estos casos actúa en nombre de otro, pese a no reunir las características del sujeto cualificado, realiza una conducta equivalente” 32.-

Sin embargo, otros autores se han definido por la autoría mediata, como se ha visto.- Es así que, desarrollaron la construcción de criterios bases para la imputación de aquellos autores no ejecutores materialmente, y que son a) La autoría mediata en las maquinarias organizadas de poder (la empresa se cuenta entre estos aparatos de poder) y b) de la omisión impropia en la que pueden incurrir las altas esferas, al no impedir la comisión (omisión) de uno o más hechos ilícitos cometidos por aquellos sujetos que actúan en su nombre, o por sus representantes mediatos o inmediatos, por los que serán garantes 33.-

Son tantas las opiniones que se han emitido para justificar el actuar en lugar de otro, que la actual doctrina penal se esfuerza ahora en explicar el fundamento dogmático de esta cláusula de extensión de la punibilidad y establecer así sus limites , es claro que deben tratarse de delitos especiales 34.-

La tesis más acertada, es la abonada por Schünemann y Gracia Martín35, quines sostienen que los delitos especiales, también constituyen delitos de dominio, aunque con sus particularidades propias.-

Roxín señala que, el actuar en lugar de otro responde a un uso extendido en el tráfico económico en donde muchos asumen los deberes de otros y por ello, también deben responder penalmente en caso de incumplimiento 36.-

Resulta adecuada la postura de García Cavero, de que para poder precisar el fundamento dogmático del actuar en lugar de otro y su alcance, resulta necesario el diferenciar el interior de los delitos especiales, los delitos de dominio (delitos especiales en sentido amplio) y los delitos de infracción de un deber (delitos especiales en sentido estricto) 37
LA REGULACIÓN DEL ACTUAR EN LUGAR DE OTRO
El legislador argentino ha utilizado dos modos de regular esta actuación por otro:

La primera de esas formas “es la tradicional en el derecho comparado, haciendo referencia expresa a la característica especial transferida de la persona jurídica a la persona física” 38 (Ley de estupefacientes).-

La segunda técnica “consiste en prevee en forma genérica la responsabilidad del que ha actuado por la persona jurídica, sin hacer mención a características especificas del ente ideal que fueren trasladables a la persona física. En tal sentido se comprenden en la manda tanto los delitos comunes como los especiales” 39.-

Sin embargo, en materia tributaria, en la ley 23.771 el legislador optó por no reconocer la imputabilidad de la persona jurídica, sino hace recaer en los directores, síndicos etc..- Un gran numero de candidatos a la sanción penal, como medio de coacción para la recaudación.-

El art. 14 de la ley N° 24.769, ha incorporado la característica del tipo especial, mediante una redacción un poco más acertada que la de la ley de estupefacientes, y con una mejor utilización de la técnica legislativa al introducir el concepto del actuar en lugar de otro al establecer una base amplia, que resulta de inevitable cita: “cuando el hecho hubiere sido ejecutado en nombre, con la ayuda o en beneficio de una persona de existencia ideal….” 40.-

De esta manera y con la amplitud, que para nosotros es ciertamente discutible, se salva, con “el actuar en lugar de otro” el escollo de la legalidad que requiere el tipo y a los problemas de autoría de los delitos especiales, típicamente económicos, por lo menos algunos de los más publicitados.-

La normativa citada alcanza, tanto las asociaciones de hecho como a quienes las normas les atribuyen la calidad de obligado tributario, pese no reunir las cualidades de sujeto de derecho. Se pone así de manifiesto que se trata claramente de un delito especial.-

Por último, se hace referencia a la posibilidad de que el acto de designación de la representación sea jurídicamente ineficaz, circunstancia que no afecta a la responsabilidad penal del directivo

Eso si, para la existencia del tipo, se deben respetar por lo menos dos principios aceptados por la doctrina: 1°) Que quien actúe (sea en nombre de persona jurídica o por delegación de su directorio, etc.), debe haber realizado íntegramente el tipo, por lo tanto ser autor físico- causal.- y 2°) Quien actúa deberá en forma total el tipo, esto es la actuación debe entenderse comprensiva de la parte subjetiva del mismo; el sujeto actuante lo habrá hecho dolosa o culposamente 41.-

La problemática del administrador de hecho ha llamado la atención a la doctrina y ha planteado muchas dificultades a los magistrados en la resolución de los conflictos penal-tributarios que debieron resolver.-

La segunda parte del art. 14 de la ley N° 24.769, dice: “….una mera asociación de hecho o un ente que a pesar de no tener calidad de sujeto de derecho las normas la atribuyan condición de obligado, la pena de prisión se aplicará a los directores, gerentes, síndicos, miembros del consejo de vigilancia, administradores, mandatarios, representantes o autorizados que hubiesen intervenido en el hecho punible inclusive cuando el acto que hubiera servido de fundamento al representación sea ineficaz.”.-

Tal como está redactada la cláusula de actuación en lugar de otro en el sistema penal tributario, requiere como condición sine que non para la imputación, además de la intervención en el hecho, la condición formal de directivo, órgano o representante de la persona jurídica.-

Gracia Martín puso de manifiesto que lo decisivo es el hecho de que el actuante en lugar de otro hubiera accedido al "dominio social típico" correspondiente 42.- Este punto de vista opta por un concepto material y dinámico de función -relación material con el bien jurídico-, frente a un concepto formal y estático.-

Es así que para nuestra jurisprudencia dentro de la normativa vigente, el administrador de hecho, es pasible de sanciones penales, tal cual ha sido sostenido “in re” “Aceros Bragados S.A.”.-

Lo único que exige el tipo, es que haya participado en el hecho.-Para la responsabilidad objetiva, no es suficiente la ostentación de la condición formal de administrador -ya sea este directivo, órgano o representante-, sino que era preciso que de modo previo el sujeto hubiera intervenido materialmente en el hecho delictivo, ya sea por acción y omisión.-

En el sentido preapuntado en el párrafo anterior, la jurisprudencia ha sostenido la necesidad de una conducta, como factor de atribución de responsabilidad penal: “La sola circunstancia que el imputado integre el directorio de la sociedad no resulta suficiente para establecer su intervención en el delito investigado. Máxime si se tiene en cuenta que las declaraciones juradas correspondientes a los períodos denunciados, en principio no aparecen suscriptas por el nombrado”43.- Aquí se desvincula al director, puesto que no obstante revestir tal calidad, no se ha demostrado su intervención en la toma de decisión societaria.-

En igual sentido se ha resuelto que: “Si bien la figura del síndico de la sociedad es una de las mencionadas en la ley penal tributaria, no es en sí misma indicativa de su participación en los ilícitos tributarios. Ello así, pues la función que legalmente le incumbe es la fiscalización privada, de modo que deben aportarse elementos de juicio para acreditar su participación en la maniobra imputada44-

Todos los casos deben resolverse desde la problemática de la relación de causalidad entre la conducta desplegada por los sujetos mencionados en la ley y el resultado disvalioso producido.- Se trata de una cuestión de imputación objetiva.- En el caso citado, se dejó en claro que no obstante revestir el imputado la calidad de síndico, no había pruebas que lo vinculen con la producción del resultado disvalioso.-

Silva Sánchez establece tres conceptos de administrador de hecho que aparecen como círculos concéntricos. El más estricto identifica la figura con el concepto mercantil; el segundo lo vincula a la ostentación de una posición de administrador, aunque en términos fácticos; mientras que el tercero lo amplía al supuesto en que, sin ostentarse siquiera la posición fáctica de administrador, se controla la gestión de la sociedad 45.-

El derecho positivo español, especifica que:"Probablemente sólo quien adopte este último concepto estará en condiciones de integrar en la expresión administrador de hecho del art. 31 a quienes controlan la sociedad a través de personas interpuestas (hombres de paja, fiduciarios, testaferros) que pueden ostentar la posición de administrador de derecho (o también de hecho); las situaciones de grupo societario; las situaciones de control temporal, para un momento determinado; los casos del personal de alta dirección, con responsabilidades zonales o para una materia determinada, etc."

De acuerdo con esta postura, la idea determinante es la posesión o no de "dominio social típico".- Esto es, que cabe incluir en el concepto de "administrador de hecho" al sujeto que se sirve de administradores de derecho, de aquellos comúnmente denominados "fiduciarios", "testaferros" u "hombre de paja", o bien, que ostenta el control de las decisiones en el ámbito de una sociedad a través de la unidad de dirección económica característica de los grupos societarios.-

Es posible que quien figura como investido con todas las atribuciones formales del cargo (designación formal plenamente eficaz desde el punto de vista jurídico), en la realidad (perspectiva material), no sea quien ejerza realmente dicha administración, sino que, quien lo hace es "otro" (el hombre de atrás), este conduce la empresa tomando las decisiones vitales, siendo el primero un mero "hombre de paja".- Es decir, deberá investigarse en el caso concreto que dio lugar a la producción del hecho delictivo, quien o quiénes detentaban realmente el poder decisorio.-

Esta última posición, que parece la más abarcativa y que adopta una perspectiva fáctica y económica en la interpretación de los conceptos jurídicos, no presenta ningún tipo de dificultades cuando la legislación expresamente prevé entre la lista de posibles candidatos a sanción penal al administrador de hecho.- Por el contrario, sin su incorporación al derecho penal positivo se corre el riesgo de incurrir en una aplicación analógica in malam partem del derecho penal, no obstante las encomiables motivaciones axiológicas que la inspiren.-

Aún cuando estimamos, que las figuras de autoría, participación etc, ya contenidas en el C. Penal, son suficientes a los efectos del control de los delitos especiales.- Lo cierto es que, aún utilizando la figura por el “actuar por otro”, siempre debe primar la búsqueda del responsable, y en este sentido es dable destacar la doctrina de la CN Penal Económico, Sala A, en el caso Penas, Roberto, al determinar “…que no es óbice a que puedan ser alcanzados, si intervienen en el hecho, quienes no ostenten formalmente las funciones indicadas en la ley; la referencia a quienes sean simplemente “administradores” permite abarcar a quienes administran de hecho o actúan como gestores de negocios”.-
NUESTRA POSTURA
Este actuar por otro o actuar en lugar de otro, es una de las tantas formas que se establecen en la practica para determinar la autoría.-

Se trata indudablemente de cuestiones de autoría mediata por un lado y por otro lado se trata de una esencial cuestión de transferencia de responsabilidad penal, lo que obliga a ser en extremo cuidadosos en su reglamentación, interpretación y aplicación.- Es por ello la importancia del lenguaje a utilizar y el significado que se atribuya a la figura.-

En cuanto a la transferencia de responsabilidad penal que prevee la ley de Estupefacientes desde la persona jurídica a la persona física, tomada en argentina del derecho comparado, rompe el principio de personalidad de la acción penal y de la pena, lo que no puede tenerse como aceptable.- Podemos sostener que esa transferencia que se propone, va a contrapelo de la totalidad del ordenamiento vigente, implicando el absurdo de intervertir los distintitos tipos de personas, a los fines de endilgar una responsabilidad penal.-

La transferencia de responsabilidades penales es una aberración, aún cuando el fin en el que se basare pudiera ser digno de encomio, la responsabilidad penal es siempre personal.-

Esta forma de endilgar responsabilidades mediante transferencia de una persona jurídica a una física, ha generado algunos proyectos descabellados de transferir por ejemplo la responsabilidad penal de los menores a los padres y/o mayores de edad a cargo de los mismos 46.- Este avance jusfilosófico, puede encuadrarse en un nuevo tipo de exageración, que podríamos denominar “el penar en lugar de otro”, como degeneración genética del “actuar por otro”.-

Además no deja de resultar en extremo peligrosa, ya que se trata de una ley penal en blanco, que utiliza leyes o reglamentos complementarios y parte como los tipos incompletos de la interpretación del juez.- Las leyes penales en blanco o incompletas son en todos los casos violatorias del principio constitucional de legalidad.-

Se ha cometido y cometen abusos, tal cual lo sostiene Zaffaroni, mediante la utilización de los denominados “delitos de peligro abstracto”, que unidos a la perversión del concepto “bien jurídico protegido”, han producido una expansión inflacionaria del derecho penal, tratando de darle un protagonismo social que destruye su característica de excepcionalidad o de “ultima ratio”.- Los delitos de peligro abstracto generalmente se establecen como una solución “herodiana” a partir de un sistema normativo en el ocurre en muchos países, la sanción precede al delito 47

Tal situación conspira contra el Estado de Derecho y sirve como caldo de cultivo a conductas autoritarias.- Es función del sistema penal precisamente la prevención de este tipo de conductas, cuyos resultados se ven en la utilización del derecho penal.-

Si bien es cierto el actuar en lugar de otro, se ha establecido, legalmente en la ley de Estupefacientes y en el Régimen Penal Tributario, no es menos cierto que alcanza otros niveles de organización, que no hemos tratado acá, pero que tienen una rigurosa actualidad (tal el caso de las organizaciones estatales mencionadas supra).-

Si, esta figura es utilizada, siguiendo los criterios de autoría mediata y dentro de los parámetros determinados por la ley penal, no hemos hecho sino un cambio semántico, que puede servir para una mayor amplitud de comprensión acerca de la amplia gama de autoría que proponen los cambios veloces de la sociedad.- Si, por el contrario, es utilizada como aplicación analógica, como sucedáneo de derecho publico en cuestiones estrictamente recaudatorias o de coyuntura política, habremos caído nuevamente en una trampa de inflacionaria del autoritarismo mediante la ampliación de los limites del derecho penal.-

Sobre todo en materia penal tributaria llama la atención la gran cantidad de candidatos a sanción penal que contienen las norma, Lo que debe servir de alerta sobre las posibilidades que ello acarrea de aplicar el derecho penal por analogía y/o de convertirlo en prima ratio.-

A nuestro entender, aún con estos giros lingüísticos, el actuar por otro o en lugar de otro, sigue siendo una cuestión de determinación del tipo de autoría, que puede autoría inmediata, mediata, participe, etc. y debe resolverse dentro de ese ámbito, por lo que habrá que tomar las previsiones que aconseja García Cavero 48.- La caracterización se da por que aún cuando un hecho delictivo no sea cometido por la propia mano es el sentido delictivo lo que convierte al injusto en injusto propio como sostiene Jakobs 49.- Puede darse el caso que una persona actúa no como sujeto, sino como objeto dentro del hecho delictivo en su conjunto, ya que el dominio del hecho pertenece a otro u otros sujetos, lo que entra en el campo de la organización, donde pueden cada sujeto participar organizado conjuntamente con otros, no solo realizando su propia conducta injusta, sino “también de manera que todos se unan en una sola obra” 50.Dentro de ese campo de las organizaciones y en las obras pueden darse, parafraseando a Jakobs, “ todas las constelaciones posibles, desde la mera complicidad hasta la actividad de las bandas en el crimen organizado” 51-

Surge como evidente, que dentro del marco del derecho penal, es posible dentro de las conductas previstas el abarcar toda la gama de comportamientos injustos, sin necesidad de transferencia de responsabilidad penal desde lo ideal a lo real, que aún cuando se actúe con sinceridad intelectual, no podemos dejar de sostener que es un absurdo, que conlleva en el campo de la política criminal los peligros ya aludidos.-

Siempre un hecho delictivo es atribuible a una persona física, real y concreta aún dentro del campo de una organización, en tal caso y conforme las circunstancias la conducta de varios entra en el ámbito de la participación.- Se trata del “reparto de trabajo” que incluye al que induce, al que colabora aportando los medios con anterioridad al hecho, el que idea el plan, el que ejecuta, etc..- En este punto tanto Jakobs como Roxin52 son coincidentes.-

Los delitos cometidos en el marco de los aparatos de poder o de las organizaciones del poder, los hemos obviado del tema de estudio de este trabajo, aún cuando los hemos citado en varias oportunidades, pero justo es dejar sentado el criterio de que muchas de las Organizaciones a las que se aplica o propone aplicar esta figura del “actuar en lugar de otro”, son “factores de poder” en la generalidad de los casos, aunque puedan actuar a veces como “factores de presión”.-

La contribución de Roxín dentro de este campo, está por la sencillez de la caracterización del elemento “fungibilidad” del autor inmediato 53.- Si observamos con detenimiento el modelo de organización empresarial, por ejemplo, descubriremos el andamiaje burocrático que convierte el “fungible” al autor inmediato, aún de hechos sin ninguna relevancia penal.-

Es casualmente esta fungibilidad, la que convence, de la atribución de responsabilidades a personas concretas, siendo la identificación de quien tiene el dominio de la organización, solo una cuestión de tecnica investigativa.-

Una de las características de las infracciones tributarias, esta dada por el hecho de que algunas de las figuras tipificadas en forma independiente, constituyen etapas o bien puede clasificárselos como actos preparatorios para la consumación de infracciones tipificadas en otras normas, pueden en realidad constituirse en coautoría o complicidad 54.-

Resulta altamente gratificante, el conocer el uso del lenguaje en la creación de figuras jurídicas, sobre todo de aquellas con destino a ser sujetos de tributación, por ejemplo a algún tipo de terceros, se los denomina con la pompa y circunstancia de “Responsables del cumplimiento de la deuda ajena”, lo que viene a ser más o menos una exageración igual que la señalada de transferir la responsabilidad de los hijos a los padres que hicimos alusión anteriormente.-

Dentro del ámbito del derecho económico, resulta innegable que se han sacrificado principios y garantías, bajo la excusa siempre bien fundada aunque no siempre cierta, de la necesidad del estado de recaudar para el cumplimiento de sus fines específicos, aunque en realidad se trate de recaudar para financiar la falta de cumplimiento de aquellos fines y con ello las consecuencias que trae aparejada, de las que Latinoamérica es muestrario suficiente.-

Resulta por demás evidente, que este expansionismo del derecho penal con la consiguiente perdida de su carácter de subsidiario, lo que lleva a un derecho penal con garantías restringidas, ampliando de manera superlativa las condiciones objetivas de punibilidad y flexibilizando las normas sobre la culpabilidad.- Por ejemplo en la Argentina, la ley Penal Tributaria N° 24.769, en su artículo primero (aunque en otros también) determina que se aplicará la sanción a quien hubiere evadido un monto que supere la suma de Cien mil pesos por cada tributo.-

Se da entonces una situación de extrema inequidad, el que evade noventa y nueve mil pesos no es sujeto pasivo del tipo y el que evade ciento un mil pesos si lo es, se pierde un principio primordial del derecho penal, la proporcionalidad.-

Como cuestión operativa, es del caso recordar que nos encontramos, con una frondosa doctrina de derecho comparado, que ha insumido esfuerzos intelectuales de grandes penalistas, pero debemos circundarla a nuestra realidad actual, a ese realismo mágico que nos propone América Latina en su totalidad.- Para decirlo con palabras de Francisco D’Albora, que debería ocurrir como con la mercadería del mismo origen y antes, pasar por la Aduana y pagar los derechos correspondientes 55. Nos referimos a los valores culturales de una nación.- La cultura enraizada en el pueblo, impone, como la ley física de la inercia, la dependencia de la trayectoria 56.-

Dada la especial característica de la figura, y de su aplicación dentro de la realidad de Latinoamérica, esta a diferencia de los países de Europa, se le busca vigencia especialmente , aunque no excluyentemente como hemos dicho, en el ámbito penal económico.- Claro que esta ampliación de candidatos a la sanción penal, surge de factores condicionantes que subordinan la política criminal a la política económica.- Como un ejemplo simple de esta subordinación, de inmediata comprobación empírica por cualquier habitante de estas latitudes, eternamente condenados por el peso de la deuda externa la implicación de las bases de candidatos sujetos a sanciones como modo de presión tributarista, se debe a la buena voluntad de los gobiernos de estados deudores, que han rebajado el nivel de vida en forma más rápida y drástica de lo que hubiera podido esperar el más confiado de los acreedores 57 adoptando figuras de dudosa legalidad.-

La propia acción de la sociedad con su constante movimiento, es lo que va creando en los sujetos la impresión de la eficacia sobre las pautas para la adopción de determinadas normas de conducta.- Estas normas que se van plasmando en valores morales e instituciones jurídicas.- Se tiene entonces como enunciado que “ La moral refleja como nos gustaría que funcione el mundo, la economía muestra como funciona realmente” 58 ,- Pero esto, se da en mayor medida en países donde imperan la libertad, la justicia, la protección de los derechos individuales y la seguridad personal.- Es el uso habitual de restricciones, de respeto a la ley y la severa limitación al uso de la violencia (limites al poder coactivo del estado) lo que determina la eficacia de un Estado de Derecho.-

Si bien es cierto esta figura del actuar en lugar de otro, es un intento loable de avanzar sobre algunas de las conductas delictivas de la contemporaneidad que crecen, se reinventan y reciclan a un ritmo vertiginoso, no es menos cierto que se debe ser precavido, para salvaguardar aquellos principios del derecho penal liberal, que fueron construidos sobre la base de una larga y penosa lucha.- Debe combatirse la tendencia facilista de la constante criminalización de conductas utilizadas indiscriminadamente para ampliar el poder coactivo del estado y ejercer un mayor control.-
1   2   3

similar:

La criminalización de nuevas conductas: los delitos de cuello blanco y los cometidos en el ámbito de la organización iconResumen la organización de un curso basado en nuevas tecnologías...

La criminalización de nuevas conductas: los delitos de cuello blanco y los cometidos en el ámbito de la organización iconN. Al cruzar un carnero blanco con una oveja negra, en la descendencia...

La criminalización de nuevas conductas: los delitos de cuello blanco y los cometidos en el ámbito de la organización iconLos desgarros del cuello del útero son soluciones de continuidad...

La criminalización de nuevas conductas: los delitos de cuello blanco y los cometidos en el ámbito de la organización iconInstrucción de la «Causa general»
«Causa general» sobre los hechos delictivos cometidos en todo el territorio nacional durante la dominación roja

La criminalización de nuevas conductas: los delitos de cuello blanco y los cometidos en el ámbito de la organización iconDelitos de lesa humanidad. Dictadura militar. Comandante de la Subzona...

La criminalización de nuevas conductas: los delitos de cuello blanco y los cometidos en el ámbito de la organización iconLos niveles de organización de los seres

La criminalización de nuevas conductas: los delitos de cuello blanco y los cometidos en el ámbito de la organización iconDepartamento de humanidades y ciencias sociales
«enriquecidos» con genes de acuerdo con los deseos de los padres. Según otros investigadores, esta gestión y control de los genes,...

La criminalización de nuevas conductas: los delitos de cuello blanco y los cometidos en el ámbito de la organización iconLo que debemos hacer para cuidar el medio ambiente. Evite los alimentos...

La criminalización de nuevas conductas: los delitos de cuello blanco y los cometidos en el ámbito de la organización iconTanto las cosas como los seres vivos están formados por elementos...

La criminalización de nuevas conductas: los delitos de cuello blanco y los cometidos en el ámbito de la organización iconLa organización de los seres vivos




Todos los derechos reservados. Copyright © 2019
contactos
b.se-todo.com