Paula Carvacho




descargar 209.19 Kb.
títuloPaula Carvacho
página4/6
fecha de publicación04.08.2016
tamaño209.19 Kb.
tipoAula
b.se-todo.com > Derecho > Aula
1   2   3   4   5   6

Influencia y cambios de actitud en los niños trabajadores.

Conformidad y obediencia

Si bien la conformidad y la obediencia son dos formas de influencia social, difieren de manera importante en varios aspectos. Antes que todo, la presión a conformarse es ejercida de manera típica por pares que disfrutan del mismo status que el sujeto, mientras que la presión a obedecer es ejercida por una autoridad de elevado status. Además la obediencia presupone que la autoridad desee ejercer una influencia y vigile la sumisión del subordinado a sus órdenes. Por el contrario, la conformidad puede producirse sin que el grupo desee ejercer una influencia o vigilar al individuo, basta con que la persona conozca la posición del grupo y desee estar de acuerdo con ella. De hecho, ni siquiera es necesario que el grupo tenga conciencia de la existencia del individuo. Una tercera diferencia entre la conformidad y la obediencia es que los individuos que se conforman tienen un comportamiento diferente al de la fuente de influencia. (Moscovici, 1991).
La conformidad

La definición de conformidad responde a la idea de que una persona modifica su posición en dirección de la posición de un grupo. Este criterio de movimiento es de gran importancia, ya que nos permite llegar a conclusiones firmes por lo que respecta a la influencia de un grupo. Es decir, que tendríamos sin duda la convicción de que una persona ha sido influenciada por un grupo si esta persona al principio estaba en desacuerdo con el grupo y después cambió para ir hacia el. Esto sería particularmente cierto si otros individuos compartieran la posición inicial de este sujeto, pero no estaban expuestas a la presión del grupo y no efectuaron movimiento alguno en dirección de la posición del grupo. Por el contrario, si sabemos que un individuo esta de acuerdo actualmente con un grupo, no tendremos la convicción de que su acuerdo sea el resultado de la influencia del grupo. (Moscovici, 1991).

Otro problema importante cuando se define la conformidad esta relacionado con la distinción entre acuerdo público y privado. Por acuerdo público (o sumisión) entendemos el cambio manifiesto de comportamiento del individuo en dirección de la posición del grupo. Por acuerdo privado (o aceptación) entendemos el cambio de actitud latente del individuo en dirección de la posición del grupo. La distinción entre acuerdo público y acuerdo privado es de importancia porque tiene consecuencias en el comportamiento de la persona, una vez eliminada la presión del grupo. (Moscovici, 1991).
Factores que influyen sobre la conformidad

La propia amplitud de la literatura consagrada a la conformidad imposibilita llevar a cabo un resumen de todos los trabajos relacionados con ella. En lugar de un resumen se discutirá una selección de estudios relacionados con tres de los principales factores que determinan la influencia de un grupo: (Moscovici, 1991).


  1. Las características del individuo expuestos a la presión del grupo

  2. Las características del grupo

  3. La relación entre el individuo y el grupo

En este caso enfocaremos el presente estudio a los dos últimos factores mencionados con anterioridad. Debido a que la investigación se basa principalmente en las características y las relaciones que sostienen tanto los individuos como los grupos. (Moscovici, 1991).
Las características del grupo

La discusión de las características del grupo se concentra básicamente en el tamaño del grupo y su unanimidad. El tamaño se refiere simplemente al número de miembros del grupo que ejerce la presión sobre el sujeto. La unanimidad se refiere al grado de consenso que reina entre los miembros del grupo por lo que respecta al problema en discusión (por ejemplo, el estímulo). Si los individuos se ven confrontados a una mayoría no unánime, varios factores adquieren relieve. Estos incluyen la relación de la respuesta del desviado a la respuesta de la mayoría, la capacidad del desviado de reducir el temor experimentado por el sujeto ante la represalia del grupo por su desviación y la influencia del desviado sobre la percepción que tiene el sujeto del objeto que sirve de estímulo. (Moscovici, 1991).

Si primero consideramos las investigaciones sobre el tamaño del grupo, nos topamos con un cuadro más bien confuso. Asch descubrió que la conformidad aumentaba hasta que la mayoría alcanza tres personas, punto tras el cual permanecía igual. Sin embargo, otros estudios, o bien no han descubierto ninguna relación significativa entre la conformidad y el tamaño del grupo, o bien han indicado que la conformidad aumentaba a medida que aumentaba el tamaño. (Moscovici, 1991).

Wilder (1972) sostenía que la conformidad quizá no aumentaba con el tamaño del grupo en ciertos estudios anteriores porque los miembros del grupo estaban considerados como fuentes de información no independiente. Es decir, que es posible que los sujetos hayan considerado a la mayoría como una entidad única y no como un agregado de individuos independientes, lo que ha su vez llevó a los sujetos a sospechar que los miembros de la mayoría se influenciaban recíprocamente en sus juicios. Esta línea de pensamiento llevó a Wilder a elaborar la hipótesis de la conformidad no variara tan solo con el número de miembros del grupo que se adhieran a una posición. Sin embargo, la conformidad aumentará en función del número de entidades sociales distintas (es decir, independientes) que adopten una opinión, independientemente de que estas entidades sean individuos o grupos. (Wilder, 1972).

La relación entre el individuo y el grupo

Según las investigaciones realizadas, varios aspectos de la relación entre el individuo y el grupo afectan la conformidad. Estos aspectos incluyen el nivel de interdependencia del individuo y del grupo para las recompensas; el grado de atracción que el grupo ejerce sobre el individuo y el grado de aceptación que este último siente por parte del grupo, y el status del individuo en el seno del grupo. (Moscovici, 1991).

Por lo que respecta al impacto de la interdependencia por las recompensas, los resultados indican que la conformidad en general es mayor cuando los miembros del grupo trabajan a fin de obtener una recompensa común que cuando lo hacen por recompensas individuales. Se supone que esto tiene lugar porque los sujetos del grupo interdependientes temen que una desviación por su parte sea considerada una amenaza dirigida contra los esfuerzos del grupo para alcanzar su meta y sea severamente castigado en consecuencia. Por el contrario los miembros de los grupos en los que no existe interdependencia (es decir, aquellos grupos en los que las recompensas son individuales) tienen menos motivos para suponer que los otros miembros se sentirán afligidos por su desviación (es decir, que la castiguen). Existe, no obstante, algunas pruebas de que, si los sujetos de los grupos interdependientes toman conciencia de que la conformidad reducirá considerablemente las probabilidades del grupo para alcanzar un recompensa, estos sujetos se conforman muy poco. (Moscovici, 1991).

  • Análisis teórico de la conformidad

Hasta se ha hablado de las variables específicas que aumenten o disminuyan la probabilidad de la influencia de un grupo en situaciones experimentales. No obstante, no se ha tratado de manera sistemática el punto crucial consistente en saber porque se conforman las personas. Es decir, que no hemos examinado los factores motivacionales que llevan a los individuos a ceder a la presión de un grupo. (Moscovici, 1991).

  1. La influencia informacional

Leon Festinger (1992) sostenía que las personas poseen poderosos motivos para evaluar la exactitud de sus percepciones de la realidad. Se pueden verificar ciertas creencias comparando la percepción que se tiene de la realidad con un patrón físico objetivo. Por ejemplo, se puede verificar la creencia de que el agua hierve a cien grados Celsius colocando un termómetro en un vaso de agua, calentando el agua y leyendo los datos del termómetro cuando el agua empiece a hervir. Para determinar la validez de dichas creencias debemos comparar nuestras creencias con las de otras personas. Si éstas están de acuerdo conmigo, adquiero confianza; si están en desacuerdo, pierdo mi confianza. Ya que el desacuerdo es el resultado menos remunerador que el acuerdo, una persona que descubre que los otros están en desacuerdo con ella tiene motivos para modificar semejante estado de cosas. Una manera de hacerlo consiste en cambiar su propia posición en dirección de la posición de los otros, es decir, conformarse. (Festinger, 1992).

Esto es lo que se puede observar en los diferentes individuos que ejercen el trabajo infantil, ya que éstos necesitan verificar su propia percepción de la realidad social en la que se desarrollan, y al relacionarse con otros niños que realicen el trabajo infantil, hacen que el individuo de una u otra manera se vea influenciado por estos infantes, lo que provoca que el sujeto adquiera una mayor confianza en estos grupos, debido a que, constantemente le proporcionan mayor credibilidad de que su realidad es la que el grupo vive diariamente, haciendo que el individuo cambie su percepción y tarde o temprano logre conformarse a esta situación. (Festinger, 1992).

Así, la influencia informacional se ejerce cuando una persona se conforma bajo la presión del grupo debido a que desea tener una percepción exacta de la realidad. Este tipo de influencia tiene más posibilidades de producirse en ciertas circunstancias que en otras. En general, entre menor es la confianza de una persona en la validez de su posición, mayor la susceptibilidad de dejarse influenciar por lo que respecta a la información. (Moscovici, 1991).

  1. La influencia normativa

Una segunda razón para conformarse es el deseo de adquirir recompensas del grupo y/o el deseo de evitar los castigos de este. Algunas pruebas indican que las personas que se distancias del grupo esperan una evaluación negativa y un rechazo por parte del grupo. Algunas pruebas suplementarias demuestran que el temor de los sujetos ha ser castigados por no conformarse tiene un fundamento fáctico. Cierto número de estudios indican que los miembros de un grupo no aman y rechazan a las personas que se desvían del consenso del grupo. El grado de hostilidad con respecto a un desviado varia y depende de varios factores, entre los que hay que incluir los motivos de los miembros, la percepción del comportamiento actual y pasado del desviado y del contexto social en el que este reacciona, las atribuciones a disposiciones internas del sujeto y la evaluación de la influencia del desviado sobre la posibilidad del grupo de alcanzar sus objetivos. Este es otro punto relevante dentro de la investigación, debido a que, si un niño toma la de decisión de abandonar estos grupos de infantes que ejercen el trabajo infantil, el sujeto constantemente tendrá la preocupación de ser discriminado o rechazado por estos niños lo que puede provocar en tales casos, quizás la sumisión el niño a pertenecer a estos grupos para no convertirse en un desviado del grupo. (Moscovici, 1991).

Al igual que la influencia informacional, la influencia normativa tiene mayores probabilidades de éxito en ciertas circunstancias que en otras. Una respuesta pública aumenta la influencia normativa, ya que el sujeto sabe que sus respuestas son vigiladas por los otros miembros del grupo. La anticipación de la interacción futura aumenta la influencia normativa, debido a que el sujeto cree que los miembros del grupo tendrán en el futuro ocasión de castigar toda desviación de su parte. Generalmente se ha supuesto que la influencia normativa tiene menos probabilidades de producir una aceptación privada que la influencia informacional. (Moscovici, 1991).

  1. La explicación genética de la conformidad de Moscovici

El análisis teórico que se acaba de presentar supone que los individuos se conforman debido a que, por una razón u otra dependen del grupo. Esta suposición ha sido contestada por Moscivici el cual sostiene que resulta mas correcto concebir la conformidad como una forma de negociación entre el individuo y el grupo, discusión que tiene lugar a propósitos de un conflicto sobre la manera de definir la realidad. Prosigue diciendo que la conformidad (es decir, el movimiento del individuo hacia el grupo) no es el resultado inevitable del proceso de negociación. En lugar de ello, la conformidad no es más que una de las posibles salidas al conflicto y únicamente se ejerce en una serie de condiciones bastante limitada. Una de las condiciones necesarias para que aparezca la conformidad es la existencia de una “norma de objetividad” que estipule que existe una sola respuesta correcta a la pregunta en cuestión. Además es necesario que el grupo sea “nómico”, es decir, que posea una posición fuertemente interiorizada y que intente activamente afirmar esta posición. Finalmente, el individuo tiene que ser “anómico”, es decir, estar desprovisto de una posición fuertemente interiorizada. Según Moscovici, la conformidad tiene por función reducir el conflicto eliminado la desviación. De esta manera, la conformidad refleja la sumisión pública, más que la aceptación privada. (Moscovici, 1991).

Al describir la concepción de Moscovici puede resultar útil comparar la conformidad con otra formada de influencia que a menudo se confunde con ella. Nos referimos a la normalización, que implica una influencia reciproca por parte de los miembros del grupo. Los individuos establecen un compromiso aproximando las posiciones de unos y otros, evitando así el conflicto. (Moscovici, 1991).

La normalización que tiene lugar en las situaciones en que no existe el consenso de una respuesta correcta única, tiene mayores posibilidades de producirse si todos los miembros del grupo tienen la misma competencia, tienen el mismo estilo de comportamiento y sostienen un compromiso mas bien débil respecto a su posición. (Moscovici, 1991).
La obediencia
Como ya habíamos definido con anterioridad, la obediencia tiene lugar cuando un individuo modifica su comportamiento a fin de someterse a las órdenes directas de una autoridad legítima. La semejanza entre la obediencia y la conformidad reside en que ambas constituyen formas de influencia social. Sin embargo difieren en cierto número de dimensiones, incluyendo la diferencia de status entre la fuente de influencia y su blanco, el deseo de la fuente de ejercer influencia y de vigilar la sumisión del blanco y el grado de semejanza entre el comportamiento de la fuente y el del blanco. (Moscovici, 1991).

Resulta interesante señalar que se han realizado muchas menos investigaciones sobre la obediencia que sobre la conformidad. Si bien se ha desatendido relativamente a la obediencia, por ello no hay que concluir que esta es menos importante desde el punto de vista teórico o social. La cuestión de por que las personas obedecen las ordenes emanadas de personajes dotados de autoridad no resulta menos importante que la de saber por que la gente es influenciada por grupos compuestos por sus semejantes. Desde le punto de vista social, muchas personas sostendría que ciertos ejemplos históricos de obediencia (por ejemplo, las sistemáticas atrocidades cometidas por los nazis contra la población civiles) son al menos tan importantes como los casos de conformidad que encontramos en la vida real (desde luego, resulta difícil desembrollar ambos procesos en numerosas situaciones). (Moscovici, 1991).

Análisis teórico de la obediencia

Milgram al intentar explicar por qué las personas obedecen a los personajes dotados de autoridad, diferencia dos estados psicológicos. Cuando una persona se halla en estado de “autonomía” Se considera como individuo, se siente personalmente responsable de sus actos y utiliza su propia conciencia como guía de comportamiento correcto. Por el contrario, cuando una persona se encuentra en estado de “agente” considera que forma parte de una estructura jerárquica, siente que las personas situadas por encima de ella en la jerarquía (las autoridades) son responsables de sus actos y utiliza las órdenes de tales autoridades como guía de acción correcta. (Moscovici, 1991).

Milgram sugiere que cuando una persona se convierte en un sujeto de una experiencia de obediencia, varios factores pueden hacerla pasar del estadio autónomo al estadio de agente. Estas condiciones previas incluyen las recompensas anteriores por su sumisión a la autoridad en el marco de la familia, la escuela, el trabajo, así la percepción de que la ciencia es una empresa social legítima y que el experimentador constituye una autoridad legítima en la situación experimental. Una vez que un sujeto llega al estado de agente adquiere sensibilidad respecto a los deseos de la autoridad, acepta la definición de la situación dada por la autoridad y siente una responsabilidad menor hacia sus propios actos. Por último, Milgram identifica varios factores que impiden que un sujeto abandone el estado de agente. Estos factores apremiantes son la naturaleza secuencia de la tarea dada, el temor de ofender a la autoridad y la inquietud ante la obediencia a las órdenes de una autoridad legítima. (Moscovici, 1991).

Influencia de las minorías

Si examinamos su historia, constatamos que la psicología social ha volcado todos sus esfuerzos en el análisis de un aspecto particular del fenómeno de influencia, ha saber, el proceso de conformidad. ¿Por qué y como intenta un grupo imponer sus puntos de vistas a un individuo o aún sub-grupo?, ¿Por qué y como adopta el individuo o el sub-grupo los puntos de vista del grupo? .Esas eran las principales preguntas que se hacían, el pensamiento y la investigación tradicionales. El interés casi exclusivo que daban al proceso de conformidad se debía la concepción de base del comportamiento individual y social. Se consideraba que el comportamiento tenía por función primera asegurar la adaptación a una realidad física y social que se suponía era dada y predeterminada para todos los individuos. En el fondo, los individuos se esfuerzan en organizar su medio de manera que puedan predecir los acontecimientos y puedan actuar o prepararse para la acción. No obstante, para actuar eficazmente y de acuerdo con el medio hay que poder percibir o juzgar la realidad con un máximo de exactitud. En ciertos casos, es posible revalidar los juicios y las percepciones de manera empírica, es decir, a través de la realidad física directamente accesible por medio de instrumentos. Pero en otros casos, el individuo debe volverse hacia los demás para establecer esta validez. En este punto donde intervienen los procesos de influencia social en general y el proceso de conformidad en particular. Se supone que estos contribuyen a estructurar el juicio del individuo, es decir, que hacen que su comportamiento y el de otros individuos sea similar y previsible. (Moscovici, 1991).

De este modo queda que se conoce a la conformidad un valor primordial. Ya que se supone la existencia de una realidad uniforme e idéntica para todos, los individuos cuyo comportamiento obedezca a la presión hacia la conformidad serán recompensado, siendo eficaces y estando adaptados al medio. Por el contrario, los individuos que no obedecen a esta presión hacia ala conformidad serán considerados desviados, ineficaces e inadaptados. En este caso, nacen fuertes presiones hacia la uniformidad en el grupo a fin de obligar a los desviados a conformarse. Si fracasan estas presiones, el desviada será rechazado o excluido. (Moscovici, 1991).

La función de la influencia social que se acaba de describir tiene una importancia fuera de dudas. Resulta evidente que una sociedad, una organización, una familia o un grupo no podrían existir o preservar su integridad sin imponer a todos sus miembros reglas comunes y convenciones bien definidas, normas que deben compartir y disposiciones que deben obedecer. En este contexto, el proceso de conformidad adquiere la mayor importancia, ya que asegura la continuidad de la existencia del grupo. Por razones evidentes, este proceso merecía un análisis profundo. De un extremo a otro de este análisis, los psicólogos sociales han considerado que el proceso de influencia tenía lugar en una sola dirección. Sostenían que la influencia emanaba invariablemente del grupo, de la mayoría y que iba dirigida hacia el individuo. En otras palabras una persona no podría ejercer con éxito una influencia más que sobre personas que dependen de ellas, bien porque reciben información sobre el medio, o bien porque esperan recompensas, es decir, para la satisfacción directa de sus necesidades. Puesto que en general se supone que la mayoría o los grupos disponen de mejores informaciones y también tienen mayores facilidades para obtener ciertas recompensas y castigos, resulta evidente que se les considera las fuentes de influencia por excelencia. (Moscovici, 1991).

Para lograr la influencia, una minoría debe demostrar su determinación con su estilo conductual. Es la combinación de la conducta y su contexto lo que genera su significación instrumental y simbólica. Lo que inicialmente determina el poder de persuasión de la minoría es la consistencia en su estilo conductual. Un estilo consistente es asertivo. Demuestra el compromiso y la independencia del individuo en la medida en que, incluso en un ambiente hostil, ostenta su seguridad y su determinación de no modificar su propio punto de vista. Aunque se lo perciba como agresivo, este estilo de conducta ejerce una influencia incontestable y compleja. (Mass & Clarke, 1984).

La efectividad de la influencia de la minoría proviene del manejo del conflicto causado por el desacuerdo entre la fuente y el blanco de la influencia. Este conflicto actúa como un “deshielo”. Determina que los individuos o grupos abiertos a la influencia cuestionen sus propias posiciones, La resolución del conflicto con una mayoría se logra con la aceptación pasiva expresada, con un cambio de la respuesta pública, mientras se conserva una creencia privada invariable. La resolución del conflicto con una minoría supone reexaminar el objeto mismo. Aunque no se expresase en una respuesta pública modificada o latente, sea a través de un efecto de halo o de una modificación más profunda de la estructura de la respuesta. (Mass & Clarke, 1984).

La minoría o un grupo desviado y su influencia a menudo son objeto de un rechazo explícito .Del mismo modo, esa influencia puede evitarse tachando la conducta inusual de perturbación mental. No obstante, una influencia rechazada conscientemente puede desarrollarse de modo subterráneo y tener resultados inesperados. (Mugny, 1982).

Mugny (1982) demuestra cómo la influencia de las minorías no actúa sobre sus intereses explícitos, sino sobre cuestiones vinculadas. Los sujetos no tienen la impresión de abrir paso a una influencia minoritaria. Pero, si bien “olvidan” o se auto-engañan acerca de la fuente de la influencia, por ser una minoría, la fuente es más efectiva. Esto se descubre al cabo de cierto tiempo, en el “efecto de la hibernación” de la minoría. También se encontró en la modificación de la percepción aparente en los juicios sobre las post imágenes en una reproducción del experimento de las diapositivas azules y verdes. Una post-imagen es un color complementario que se ve cuando uno mira la pantalla blanca después de haber fijado la vista en un color durante algunos segundos. (Mugny, 1982).

Moscovici (1996) demuestra que no hay ninguna modificación de la post-imagen bajo la influencia de la mayoría, pero bajo la influencia de la minoría la post-imagen del sujeto se desplaza hacia el complemento verde. No, obstante, las tentativas de reproducir este experimento en particular no han tenido éxito. (Moscovici, 1996).

Las mayorías y las minorías tienen influencias distintas. La influencia de la mayoría ayuda a mantener la uniformidad social. La influencia de la minoría introduce procesos de cambio social. La influencia de la minoría introduce los procesos de complejidad en el desacuerdo difíciles de discernir. Esta postura ha recibido un considerable respaldo durante un período de quince años, a pesar de algunos hallazgos que la contradicen. (Wolf, 1985).

Se puede decir que uno de los puntos mas relevantes del presente estudio recae en la propuesta de que la minoría (los niños que ejercen el trabajo infantil) se ven influenciada por la mayoría, es decir, las personas que tienen mayor autoridad frente a estos niños y que hacen que éstos los sigan como una guía de acción correcta, provocando que esta realidad social se desencadene en el país. (Moscovici, 1996).

A partir de estos puntos teóricos anteriormente expuestos se piensa que la influencia social logra provocar un cambio en las actitudes de los niños que practican el trabajo infantil, debido a que, la influencia ejercida por el endogrupo o el grupo propio, provocan u/o generan estos cambios actitudinales, como los que se han expuesto anteriormente en las teorías, uno de estos cambios puede ser que las actitudes de estos niños se naturalicen, lo que provoca que no sean extrañas en el propio grupo. (Moscovici, 1996).

Además el actuar de determinada manera puede generar en algunos casos la discriminación el exogrupo (grupos externos). Por ende se habla de un componente fundamental que desencadena este tipo de situaciones, es decir, el prejuicio que corresponde a la actitud, creencia u opinión que no se basa en una información o experiencia suficiente como para alcanzar una conclusión rotunda. Literalmente se define como un "juicio previo. Este pertenece a una actitud y una relación intergrupal que surge de cómo un grupo se relaciona con otro. Dentro de éste se encuentran tres componentes: el componente cognitivo (se refiere al estereotipo), el componente afectivo, referido a sentimientos y emociones, y el componente conductual (al ejecutar este componente se produce la discriminación de una manera patente). (Moscovici, 1996).

Es a partir de estos tres componentes en donde un niño que ejerce el trabajo infantil se puede ver profundamente afectado, al ser rechazado por su grupo de pares. En estos casos el factor que predomina es el componente conductual, debido a que si un niño toma la decisión de retirarse de este núcleo en el cual se desarrolla, provocará la discriminación inmediata del grupo, afectando directamente el componente afectivo el cual se menciono anteriormente. (Wolf, 1985).

Otro factor que sale a la luz en este tipo de situaciones es el estereotipo, que puede ser un concepto, una opinión, o una imagen convencional y sobre simplificada, basada en la asunción de las cualidades que los miembros del otro grupo sostienen en campo común que corresponde al conjunto de creencias compartidas del grupo; mientras que el prejuicio es el componente afectivo, éste es el resultado de procesos cognitivos motivacionales propios del funcionamiento del sujeto. Por lo cual la discriminación se tomará como una de sus formas correspondientes a la exclusión social. . (Wolf, 1985).

Lo anterior se puede observar en los diferentes tipos de situaciones que vivencian los niños al tomar le decisión de retirarse del trabajo infantil, ya que al formarse un grupo, inmediatamente adoptan creencias que hacen que se distingan del exogrupo, lo que va provocando un mayor acercamiento por porte de los miembros del grupo, entonces en tal situación, si un niño decide retirarse, aflora el principal componente determinante del estereotipo, que seria el factor de procesos cognitivos motivacionales lo que provocara la exclusión social inmediata. (Moscovici, 1996).

Resultados
El análisis de la encuesta arrojo que dentro de la variable “decisión de trabajo” dada una serie de respuestas alternativas, con indicadores de decisión de trabajo, sea esta con actitud positiva o negativa, los sujetos encuestados dieron a conocer que el 88,6% de la muestra considera que se encuentra de acuerdo con que la decisión de trabajar a temprana edad ha cambiado su forma de vida, en tanto el 11,4% no esta totalmente de acuerdo con que su decisión de trabar a cambiado su forma de vida. (Figura1).


¿Crees que tú decisión de trabajar, ha cambiado tu forma de vida?




Frecuencia

Porcentaje

Porcentaje válido

Porcentaje acumulado

Válidos

Muy de acuerdo

12

33,3

34,3

34,3

De acuerdo

19

52,8

54,3

88,6

Desacuerdo

3

8,3

8,6

97,1

Muy en desacuerdo

1

2,8

2,9

100,0

Total

35

97,2

100,0




Perdidos

Sistema

1

2,8







Total

36

100,0






1   2   3   4   5   6

similar:

Paula Carvacho iconPaula Fernández Z

Paula Carvacho iconPaula Sibilia

Paula Carvacho iconPaula Salinas

Paula Carvacho iconPaula Belmar R

Paula Carvacho iconPaula Satizábal P

Paula Carvacho iconPaula Rojo

Paula Carvacho iconPaula Álvarez Fernaud

Paula Carvacho iconPaula Mathiasen and Andrea C. Premoli

Paula Carvacho iconAna Aguilar y Paula Parrado

Paula Carvacho iconTradução de ana paula cunha




Todos los derechos reservados. Copyright © 2019
contactos
b.se-todo.com