Cuando una persona no se halla en el lugar de su domicilio y han transcurrido más de sesenta días sin noticias sobre su paradero…




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fecha de publicación20.10.2016
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UNIDAD SIETE

SEGUNDA SESION

DECLARACIÓN DE MUERTE PRESUNTA Y MUERTE JURÍDICA

DECLARACIÓN DE MUERTE PRESUNTA
I. DESAPARICIÓN:

1.- Definición.

La desaparición según Fernández Sessarego: “Es un no estar en su domicilio, sin tener información sobre el lugar donde se encuentra una persona”1 .

Otra definición importante es la del Doctor Espinoza Espinoza: la desaparición es una situación de hecho que se configura con la no presencia del sujeto n su domicilio, cuya consecuencia jurídica es la gestión de su patrimonio por un representante2.

Entonces podemos concluir que la desaparición es un hecho jurídico en el que una persona por diversos motivos desaparece de su domicilio sin dejar indicios de su paradero.

En donde sus familiares no dan con él; originando ante esto que sus familiares o otros interesados requieran de su patrimonio, por diversas razones como alimentación, pago a acreedores, etc.
2.- Declaración de desaparición

Guillermo Cabanillas: “La desaparición constituye una de las fases de la ausencia, justamente es la que pone en marcha todo el dispositivo legal que puede conducir incluso a la declaración y la sucesión universal de una persona3.

Ante esto nuestro código lo considera como 2 manifestaciones (desaparición-ausencia), ya que la ausencia se puede declarar sin que previamente se haya en el Código Civil vigente en el articulo 47: “Cuando una persona no se halla en el lugar de su domicilio y han transcurrido más de sesenta días sin noticias sobre su paradero…..

Es ahí donde se procede a declarar la desaparición para lo cual debe cumplirse lo siguiente:

          1. Domicilio: tiene que desaparecer de su domicilio, residencia más no de una morada.

          2. Plazo: tiene que transcurrir sesenta días, si no transcurre ese tiempo no se puede afirmar su desaparición y si el tiempo pasa de los sesenta días y llega hasta los dos años se procederá declarar ausencia del desaparecido4.

          3. Información: no se debe tener información de la persona, ni noticias de su paradero.


3.- Interesados en la declaración de ausencia.

La desaparición puede ser declarada según el articulo 47 : por cualquier familiar hasta el cuarto gradote consanguinidad o afinidad, excluyendo el mas próximo al mas remoto, puede solicitar la designación del curador interino También pude solicitarlo quien equivoque legitimo interés en posnegocios o asuntos del desaparecido , con citación de los familiares conocidos y del Ministerio Publico ….

4.- Efectos que produce la declaración de desaparición.

El único efecto que produce es el produce es el nombramiento de un curador interino para que administre sus bienes, este nombramiento debe ser rápido e invocado por las partes de legitimo interés para que así se ocupe de la conservación del patrimonio y de la representación en juicio del desaparecido.

Este curador tiene la posibilidad de asumir la conducción de sus negocios y, llegado el caso de necesidad y utilidad, puede hasta disponer de bienes del desaparecido mediando siempre con autorización judicial. Esta autoridad puede facultar al curador para que adopte sin dilación las acciones que sean recomendables y oportunas para la conservación del patrimonio y la representación en juicio del desaparecido; así como para el manejote ciertos negocios que no pueden abandonarse sin causar agravio a los interesados y a la comunidad.
II. AUSENCIA

1.- Concepto:

  1. En sentido natural: Es una falta de presencia. Esta ausencia que en un jurídicamente se requiere algo mas: la incertidumbre sobre su existencia, originada por el tiempo transcurrido y la falta de noticias sobre el.

  2. En sentido jurídico: Es una persona que no sabemos si existe ni donde existe; hay una duda sobre este punto fundamental, que es la determinación de la actuación de las normas del Código Civil. Esta duda nace oficialmente cuando media una declaración judicial que da nacimiento a la situación de ausencia declarada.

  • Se ha considerado la ausencia como una causa modificativa de la capacidad de obrar.


2.- Definición

Marcial Rubio5 nos dice: La ausencia es una situación jurídica en la que cae una persona que deja de estar presente en el lugar de su domicilio, con ciertas características que dan un entorno de incertidumbre sobre ella misma, el manejo de sus relaciones personales, familiares y de sus bienes, su eventual posibilidad de retorno y, aun, sobre el mismo hecho de que siga existiendo. La ausencia no es, pues, cualquier alejamiento: un viaje de negocios o de descanso ó aún un viaje de aventura no configuran el fenómeno que el Derecho Civil considera ausencia.

Según Carlos Enrique Becerra Palomino6 plantea a si la situación de ausencia:

  1. No se encuentra en el lugar de su domicilio.

  2. Se ignora su paradero,

  3. Carece de representante suficientemente facultado; y

  4. Respecto de quien puede llegar a dudarse sobre su existencia con el transcurso del tiempo


3.- Declaración judicial de ausencia



La declaración de ausencia es una situación de derecho en la cual hay un pronunciamiento judicial respecto de la persona que no es habida y que tiene como consecuencia la posesión temporal de sus bienes a quienes serian sus herederos forzosos.


Si para la desaparición, el Código Civil, de acuerdo a la modificación introducida por el Código Procesal Civil de 1993, se puede solicitar ante el juez el nombramiento de un curador interino, dentro de un plazo de sesenta días, para el caso de declaración de ausencia son por un tiempo de dos años.
4.- Efectos de la declaración judicial.

  1. Regreso del ausente.

  2. Designación de apoderado con facultades suficientes, hecha por el ausente con posterioridad a la declaración.

  3. Comprobación de la muerte del ausente.

  4. Declaración judicial de muerte presunta.

En los dos primeros casos, se procede a la restitución del patrimonio a su titular, en el estado en que se encuentra.

En los dos últimos se procede a la apertura de la sucesión.
III. DECLARACIÓN DE MUERTE PRESUNTA

1.- Definición.

Para poder definir la declaración de muerte presunta hay que tener en cuenta puntos que se han trabajado en el capitulo anterior: desaparición y ausencia. Debido ha que la muerte presunta es una forma de proceder ante el tiempo prolongado desde que una persona no da noticias de su paradero.

Es por eso que desde los primeros 60 días desde que no se tiene noticias de una persona, de su paradero se tiene que dar como desaparecido.

Pasado o transcurrido dos años se le declarara ausente y a los10 años o por acontecimiento demuestra su deceso se declara Muerte presunta.

La muerte presunta es:

Como dice Arturo Yungano: “la ley crea un mecanismo legal sustitutivo de la muerte real: la ausencia con presunción de fallecimiento, cuya declaración judicial equivale a la partida de defunción y, con ello, surgirán los efectos personales y patrimoniales de esta figura legal”7.

Este tipo de muerte civil es una presunción y no de una ficción.

Esa presunción es la consecuencia de un estado de hecho, fortalecida por resoluciones judiciales que, sin embargo, y por lo mismo que no declaran una verdad absoluta, tendrán que ceder ante la realidad demostrada por el reaparecimiento del desaparecido o ante la prueba en contrario producida por quien tenga interés en acreditar que el desaparecido vive o murió realmente en una fecha distinta” y es importante ver que esta presunción no quita la personalidad, la personalidad se conserva.

Para poder operar la presunción de muerte, se requiere el cumplimiento de determinados requisitos:

      1. Que la persona se encuentre fuera del lugar de su domicilio y que no se tenga noticias de ella.

      2. Que el lapso de ausencia se ajusta a los plazos establecidos en los incisos 1 o´2 del art. 63, o que, exista certeza de la muerte.

      3. Que haya una resolución que declare la muerte presunta.


2.- Casos en los que procede la declaración de muerte presunta

Para declarar la muerte presunta de una persona; deja de cumplir ciertas condiciones para afirmar tal hecho. Por eso nuestro código civil del 84, nos pone o prescribe una serie de casos; casos que de cumplirse se podría afirmar la muerte de un sujeto claro de manera presunta.

Art. 63.Declaración de muerte presunta:

1.- Cuando hayan transcurrido 10 años ……

2.- Cuando hayan transcurrido 2 años…..

3.- Cuando exista certeza de la muerte…….
En el inciso primero; podemos proceder a declarar muerte presunta cuando han transcurrido diez años desde que se tuvo las últimas noticias de su desaparición8, o en caso contrario ese plazo se reduce a cinco años si la persona tiene ochenta años debido a que el fallecimiento de una persona que supera dicha edad tiene mayor probabilidad de producirse.
En el art. 63 inc. 1, la ley no requiere la existencia de ninguna causa que haga suponer el fallecimiento del ausente.

Pero veamos que en el ordenamiento jurídico el legislador ve que el plazo de 10 años es suficiente para pedir la declaración de muerte presunta, plazo que varia en diversas legislaciones.
En el segundo inciso; el plazo se ve reducido hasta dos años si hubo circunstancias constitutivas de peligro de muerte. Estas circunstancias podrían ser violencia supervisa que se vio en el Perú en la época de los 80, una guerra, el naufragio de barcos, caída y destrucción de una aeronave, terremoto, etc. Tengamos en cuenta que el cómputo de los dos años que se señala en el inciso, se inicia a partir del cese del evento peligroso.
En el tercer inciso; prima la certeza, el estar seguro de que una persona a muerto, sin la necesidad de que su cadáver sea encontrado o reconocido”. La certeza se vale del testimonio indubitable, que permitan llegar a la nacional evidencia tanto del hecho que originó la muerte de la persona, como que , de tal acontecimiento no se podía salir con vida.

Podemos citar como ejemplo: el incendio en Mesa Redonda, donde los cadáveres estuvieron tan calcinados que para los familiares de lo comerciantes y ambulantes fue imposible de identificar a los suyos. Pero era tal la certeza de que nadie sobreviviera a ese acontecimiento desastroso que a toda persona que se reportaba desaparecida que procedía a que se declarara muertos presuntos.

LA MUERTE JURIDICA
1. EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE LA MUERTE
1.1 La Concepción de la Muerte en la Edad Antigua
En Grecia

El mito9 nos dice a la letra: “En la mitología griega, Tánatos (en griego Θάνατος Thánatos, ‘muerte’) era la personificación de la muerte no violenta. Su toque era suave, como el de su hermano gemelo Hipnos, el sueño. La muerte violenta, por el contrario, era el dominio de sus hermanas amantes de la sangre, las Keres, asiduas al campo de batalla. Su equivalente, en la mitología romana era Mors. Era una criatura de una oscuridad escalofriante, hijo de Nix, la noche, y gemelo de Hipnos. Se decía que ambos hermanos discutían cada noche quién se llevaría a cada hombre, o que el Sueño anulaba cada noche a los mortales en un intento de imitar a su hermano mayor”.
En Roma

En Roma, la muerte resulta ser “el factum biológico con ineludibles consecuencias jurídicas, influyen la capacidad jurídica del hombre extinguiéndola por completo, por ello, el Sujeto de Derecho llamado Persona Física que ya no existe, no podrá ser en lo sucesivo reconocida con aptitud para ser sujeto de una relación jurídica y por la misma razón no podrá realizar en el futuro actos jurídicos eficaces”10.
1.2 La Concepción de la Muerte en la Edad Media
En esta época, se creía que la muerte se presentaba como un hecho “antinatural”, es decir, que la muerte era un mal que se sufría y que en sí misma, ésta carecía de sentido, por cuanto constituía el opuesto a la vida.

Sin embargo, también podemos decir que la muerte puede ser considerada como un hecho natural en tanto todos los días hay personas que fallecen a diario, porque nuestros cuerpos se desgastan, siendo esto percibido de manera natural por nuestra conciencia. Esto es una paradoja que conviene descifrar, tal y como nos lo argumenta José Ángel García Cuadrado11.

Tomás de Aquino nos da dos afirmaciones sobre la muerte: “La muerte es la privación de la vida”12 y, por otro lado, “la muerte es la separación del alma y del cuerpo”13. Así, podemos apreciar un doble concepto: privación y separación. Con esto podemos deducir que la unidad sustancial de la persona humana se pierde dramáticamente en el momento de la muerte.
1.3 La Concepción de la Muerte en la Edad Moderna

Según Friedrich Hegel:

Para Hegel14, la razón rige el mundo y, por tanto, la historia ha transcurrido racionalmente, para el la razón es la sustancia de la historia y así mismo la historia ha transcurrido racionalmente, esto significa que ha transcurrido de acuerdo con unas categorías o leyes. Una de estas categorías es la negatividad, en la cual Hegel da una idea de muerte, ya que explica que el espíritu en su recorrido histórico no cesa de destruirse y construirse constantemente. Es decir que las etapas históricas tienen un desarrollo interno dialéctico que las hace desaparecer para transformarlas en otras más ricas y potentes: es la dialéctica aplicada a la historia. Cada estadio histórico se muestra como un individuo y, como tal, nace, florece, madura, decae y muere.
Según Francis Bacon:

Francis Bacon, a pesar de ser más antiguo que Hegel, este filósofo inglés desarrolló su planteamiento en su libro Ensayos15 en el cual pasa a explicarnos que para él, los hombres temen la muerte como los niños temen adentrarse en la oscuridad; y al igual que ese miedo natural de los niños se acrecienta con los cuentos, así ocurre a los primeros. En verdad, la contemplación de la muerte es como el supuesto precio del pecado y tránsito al otro mundo. Sin embargo, en las meditaciones religiosas hay cierta mezcla de vanidad y superstición. Por ejemplo, en todo ese contexto se veía claramente en términos de cómo era la mortificación de los frailes que creían que un hombre pensara para sí cuan doloroso es que tuviera las puntas de los dedos oprimidas o torturadas; y de ahí imagina cuales son lo dolores de la muerte cuando todo el cuerpo se corrompe y disuelve; cuando muchas veces pasa la muerte con menos dolor que la tortura de un miembro, porque las partes más vitales no son las de sensibilidad más rápida. Y por él, que habla sólo como filósofo y hombre natural, bien se dijo: Pompa mortis magis terret, quam mors ipsa. Los gemidos y convulsiones, la palidez del rostro, las lágrimas de los amigos, lutos, exequias y demás presentan terrible a la muerte.
EL PROBLEMA DE LA MUERTE: DIVERSAS CONCEPCIONES
1. Concepción Biológica
Tal y como nos lo dice el Diccionario Ilustrado de Términos Médicos16, la muerte es el “cese de la vida indicado por la ausencia de latido cardíaco o respiración”. Sin embargo, esta concepción de muerte biológica, o “celular” como la llaman algunos actualmente, queda totalmente desfasada ya que ésta da por entendido que la muerte de este tipo se da de manera instantánea, cuando ésta es resultado de todo un proceso. Así, la persona puede haber sido declarada muerta, pero existen células como las de las uñas y de los cabellos, que siguen creciendo en el cadáver, continuando una vida independiente, diferente a la del organismo antes existente.

Tal y como lo expresa Espinoza17, la muerte biológica o celular puede ser entendida como “aquella que se determina con la cesación definitiva de todas las células del cuerpo humano, ya sea por descomposición, putrefacción, o simplemente porque dejan de existir”. En la misma línea, Tobías18 nos dice que la muerte, biológicamente hablando, “el pasaje de la vida a la muerte no constituye un fenómeno instantáneo o de un momento, sino algo que sucede de manera gradual”, es decir, un proceso con fases sucesivas, ya que “cesan de vivir singularmente en un orden gradual que depende de la resistencia de cada grupo de células a la falta de oxígeno. De aquí, se desprende lo que afirmamos anteriormente sobre las células del cabello y de las uñas.
2. Concepción Antropológica: La muerte como proceso cultural
Para partir en una concepción antropológica de la muerte tendríamos que definir en primer lugar sobre lo que es la religión, pero tomando a esta última como un sistema de creencias (creencias y prácticas)19.Como afirman muchos antropólogos esto surge de acuerdo a diversos niveles de espiritualidad que existe en diversas culturas, para dar explicación a diversos fenómenos, uno de los que afirman tal tesis es Tylor, que con el “animismo” trata de abarcar todas las forma de creencias en seres espirituales  y la división en dos clases principales: la “doctrina de las almas”, o idea de que los seres humanos poseen un alma, que sobrevive a su muerte, y la “doctrina de los espíritus”, o idea de que existen seres espirituales (personalizados); por eso, sabemos que todo esto es en relación con la muerte y la creencia de que haya una existencia mas allá de esta, tomando en cuenta de que cada cultura tiene sus propios seres animistas distintivos y su elaboración específica de su concepto de alma. Para hablar de tal punto se hace necesario explicar  que existen culturas como las que creen  que con la muerte la persona tienen dos o más almas, mientras que otros creen que todo esto depende de cada individuo. Tomemos como ejemplo a los “jíbaros” del este de Ecuador (Harnes, 1982), quienes creen que con la muerte el alma abandona el cuerpo  y experimenta una serie de cambios, y es aquí donde se reconocen tres tipos de almas: una ordinaria o  “verdadera”, una alma arutam  y una alma  mursak20.

También existieron culturas como las de los aztecas   que tenían una forma muy peculiar de rendirle culto a la muerte. "El pueblo mexicano tiene dos obsesiones: el gusto por la muerte y el amor a las flores. Antes de que nosotros "habláramos castilla" hubo un día del mes consagrado a la muerte; había extraña guerra que llamaron florida y en sangre los altares chorreaban buena suerte." (Carlos Pellicer)

Para los antiguos mexicanos, la oposición entre muerte y vida no era tan absoluta como para nosotros. La vida se prolongaba en la muerte, y a la inversa. Esta afirmación de Octavio Paz, en su conocido ensayo sobre el mexicano titulado “El Laberinto de la Soledad”, encuentra plena confirmación en los testimonios escritos y arqueológicos que nos hablan de cómo los pueblos nahuas concebían la muerte.
3. La muerte como fenómeno social
La muerte del hombre como destino final inexorable trasciende el mero proceso biológico para plantear importantes repercusiones desde los puntos de vista antropológico, moral, filosófico, etc. Es una situación ante la que la neutralidad o la indiferencia resultan muy difíciles.

El profesional sanitario se va a enfrentar al fenómeno de la muerte en su trabajo cotidiano y va a proyectar todo su bagaje de ideas, creencias y experiencias en el enfermo agonizante. Debe conocer hasta que punto su actitud ante la muerte no es el fruto de una impregnación cultural, que puede actuar, en muchos casos, mas como un factor de enrarecimiento que de ayuda. En cada momento, debe ser capaz de realizar un análisis crítico de las respuestas sociales y descubrir la mejor forma de ayudar al enfermo agonizante enfrentarse con su situación.

Las relaciones institucionalizadas, los procesos de psicología social y los valores y actitudes sociales, en el marco de los procesos de socialización, configuran una teoría social de la agonía. La cultura de cualquier sociedad no puede evitar enfrentarse al fenómeno de la muerte, integrándolo en un sistema de creencias, que tienen como finalidad ayudar al individuo enfrentarse a su destino. Como todos los temas trascendentes y nucleares, éste ha sido, es y será objeto de manipulaciones que buscan una utilidad para el grupo social donde se desenvuelve el hombre y tiene, en muchos casos, la finalidad de consolidar la estructura social. Esta puede definirse como “la ordenación permanente de la persona en relaciones definidas y controladas por normas o pautas de comportamiento establecidas socialmente”.
4. Concepción Médica
La muerte clínica es la cesación total e irreversible de cualquier actividad del sistema nervioso central, este último concepto es el que recoge el mayor número de adhesiones en la actual doctrina médico-legal. La muerte clínica significaría el momento de la muerte para todos los efectos jurídicos, a partir del cual es también posible practicar los transplantes de órganos.

Definiendo el instante de la muerte cabe preguntarse por el o los métodos adecuados para cerciorarse del hecho de la muerte clínica. La doctrina nos presenta al respecto una pluralidad de métodos, unos clínicos y otros instrumentales. Así, al método tradicional, al diagnóstico clínico de la muerte, se añade en nuestros días la contribución del método electrocardiográfico y del método electroencefalográfico. Este último, ofrecería, en el momento actual, la certeza de haberse producido la muerte clínica. Como afirma un destacado jurista21, “el inicio y simultaneidad de las condiciones requeridas para verificar el estado de muerte –coma profundo, ausencia de respiración espontánea- requieren de una verificación de ininterrumpida continuidad por doce horas; pero la hora cero: es decir, el momento de la muerte, no se ubica al final de la verificación, sino más bien en el instante en el cual las circunstancias surgieron, con el indicado carácter de simultaneidad”. En todo caso, queda abierto al futuro, con el desarrollo de la ciencia y tecnología, la posibilidad de que otros métodos mas precisos y sofisticados puedan sumarse hasta los hoy conocidos y aplicados.

Problemas arduos de resolver, son aquellos vinculados con la determinación de la muerte clínica, al menos en el caso de que la vida de la persona subsista solo en base a especializados aparatos de reanimación. La doctrina, la legislación y la jurisprudencia debaten actualmente sobre las diversas implicancias del tema.
5. Concepción Jurídica
La persona es un centro de imputación de derechos y obligaciones, en otras palabras, es un sujeto de derecho. El ser humano durante su vida es relación coexistencial con otros seres humanos, pero cuando esta relación se termina, culmina su finalidad como ente vigente (ser existencia y coexistencia a la vez), deja de ser sujeto de derecho, también culmina como tal muere. En el caso de las personas colectivas y las organizaciones de personas no inscritas no cabe decir que su muerte pone fin a su existencia como centro de imputación de derechos y obligaciones, mas propiamente cabria decir que su fin llega como la extinción a que lleguen estos sujetos de derecho.

La muerte tiene relevancia jurídica, cuando es determinada clínicamente. Es importante porque con su delimitación se va a dar lugar a que surjan derechos como los de suceder (Art.660 del C.C.) y al protección jurídica de la memoria del difunto, así como la de su cadáver.
El Art.108 de la Ley General de Salud. Ley N. 26842, del 20.07.97, establece que:

“La muerte pone fin a la persona. Se considera ausencia de vida al cese definitivo de la actividad cerebral, independientemente de que algunos de sus órganos o tejidos mantengan actividad biológica y puedan ser utilizados con fones de transplante, injerto o cultivo.

El diagnostico fundado de cese definitivo de la actividad cerebral verifica la muerte. Cuando no es posible establecer tal diagnostico la contestación de paro cardio-respiratorio irreversible confirma la muerte.

Ninguno de estos criterios demuestra por diagnostico o corroboran por constatación de la muerte del individuo, podrán figurar como causa de la misma en los documentos que la certifiquen”.
Recordemos que dentro de este orden de principios que el Art.5 de la derogada Ley de Transplantes de órganos y tejidos. Ley N.23415 antes de su reforma, indicaba lo siguiente:

“Se considera muerte, para los efectos que la presente Ley, a la cesación definitiva e irreversible de la actividad cerebral o de la función Carpio-respiratoria. Su constatación es de responsabilidad del medico que lo certifica”.

La Ley N 24703, que modifico a la Ley N. 23415, describía a la muerte como “La cesación definitiva e irreversible de la actividad cerebral”. La Ley N.28189, Ley General de Donaciones y Transplantes de Órganos y/o tejidos humanos de 18/03/04, define ala muerte como “el cese definitivo e irreversible de las funciones encefálicas”.
El código civil en sus Art. 15 y 16, protege la memoria o la declaración de voluntad en vida, de una persona que ya falleció.

En relación con el Derecho de Familia, la muerte de uno de los cónyuges produce la disolución del matrimonio. Con respecto a la muerte, el número 61del código civil nos prescribe que:

“La muerte pone fin a la persona humana”

Al no tratarse el fin del sujeto de derecho concebido en un titulo independiente, el presente numeral también debió referirse al mismo.

Suele entre civilistas y penalistas una diversidad de conceptos entorno ala muerte, lo cual genera no pocos problemas para los operadores jurídicos por ello creemos importante tener un concepto unitario de muerte, tal y como lo señala Espinoza22.
6. Hipótesis: Concepción Integral de la Muerte
Tal y como nos lo dice el biólogo Nasif Nahle23, para poder tener una definición de MUERTE, tenemos que también tener una definición de lo que es VIDA. La vida no es un aliento divino, sino una cualidad térmica de una restringida organización de la materia que no puede ser transferida, infundida o introducida, sino continuada.

La vida solamente puede ser mantenida por las estructuras que se han derivado de estructuras vivientes preexistentes. Así, la muerte siempre ocurre como un evento determinístico porque todos los seres vivientes moriremos. Tal y como lo dijo el biólogo Nasif, estamos seguros de que Usted, nuestros familiares, nuestros vecinos y nosotros, moriremos algún día. Los sueños sobre una vida eterna son solo eso, sueños.

Sin embargo, no podremos considerar el concepto biológico para completar nuestra concepción integral acerca de la muerte, ya que su complejidad, como hemos podido ver, nos ciñe en un campo demasiado amplio como para explorarlo en un acápite como éste, que lo que busca es dar concepciones que nos ayudarán a dilucidar como entenderemos nosotros el término “muerte” cuando hablemos de éste. Por ello, nos centraremos en los demás conceptos para poder realizar una integración de estos que nos ayude para efectos de explicar de lo que es la “muerte”.

Tal y como lo refiere Rico Lara24, citando al filósofo católico Karl Rahner: “El morir y la muerte son temas obligados de la biología, la medicina, la filosofía, el derecho, la teología; temas que ninguna de estas ciencias puede confiar despreocupadamente en cualquiera de las otras. Cada una de ellas tiene su propio saber acerca del morir, y de la muerte, que no coincide de manera adecuada con el concepto que las demás tienen de esta realidad, pero que tampoco les es indiferente”. En efecto, lo dicho por este filósofo, nos traslada a pensar que cada rama del saber que se preocupa del estudio de lo que la muerte significa para la sociedad, desde distintos puntos de vista, tiene su mira puesta en fijar un concepto de ésta; haciéndolo con las virtudes que posee cada una de dichas ramas, pero también con sus defectos y limitaciones.
Así, podemos citar a Morales Godo25, quien nos dice que “la muerte es uno de los hechos ciertos e inevitables en la existencia del ser humano, ha sido objetote distintas nociones a través de la historia y, en la actualidad, existen simultáneamente diferentes concepciones que es necesario comprender para arribar a la noción jurídica de la misma”.

Por tanto, podemos decir, basados en la unidad de todos los conceptos que hemos desarrollado previamente, que se tiene que llegar a una noción global de lo que muerte significa.
DIFERENCIA ENTRE MUERTE CEREBRAL, ESTADO DE COMA Y OTROS ESTADOS SIMILARES


  • Estado de Coma:

Se define el estado de coma como una situación que se caracteriza por la inconsciencia total resistente a los estímulos externos, es decir es una persona que tiene estupor profundo y no responde, ni siquiera al dolor.

Es un síndrome y no una enfermedad en sí, ya que es provocado por alguna enfermedad, lesión o daño cerebral que puede o no ser tratable, según sea el caso. El nivel de conciencia cerebral depende de los grupos neuronales troncoencefálicos que forman el sistema reticular activador ascendente o SARA y para que se produzca un estado de coma, la lesión o enfermedad tiene que afectar este sistema de forma bilateral, es decir en los dos hemisferios y de forma extensa.


  • Muerte Cortical:

La muerte cortical, tiene la condición discriminante entre vida y muerte, está marcada por la capacidad de autoconciencia o por la posibilidad de poder desarrollar una actividad simbólica y la traducción de este criterio al ámbito axiológico implica la negación de la calificación al anencéfalo como persona. La aceptación del criterio de la muerte cortical como indicador de la muerte de la persona crea una especie de pendiente resbaladiza (slippery slope en inglés), o se iría más allá de las intenciones originales y en el caso en cuestión se puede hacer referencia, por ejemplo, a los enfermos en estado vegetativo persistente o con graves daños neurológicos y a los ancianos en estado demencial.


  • Muerte Encefálica o Cerebral:

Actualmente, el término de “muerte cerebral” ha sido sustituido por el de “muerte encefálica” (M.E.) por ser este último término más consistente con su definición. Así, en el proceso de diagnóstico de la muerte de un ser humano (desde la pérdida inicial de la conciencia hasta la aparición de los fenómenos cadavéricos), definimos como Muerte Encefálica el momento a partir del cual podemos demostrar que se ha producido un cese irreversible de las funciones de todo el encéfalo. En este diagnóstico la mayor dificultad consiste en demostrar que el proceso es irreversible. Tal y como lo hemos mencionado anteriormente, la muerte encefálica, conocida como muerte cerebral, hace referencia a la cesación definitiva e irreversible de toda función cerebral. Sin embargo, debemos mostrarnos críticos ante esta definición, puesto que, tal y como lo señala Espinoza26: “Si apuntamos a un concepto unitario de la muerte, que denominaremos muerte clínica, vale decir, el cese definitivo e irreversible de la actividad cerebral, se verifica la muerte “real” del ser humano. En efecto, tal y como lo hemos sostenido a lo largo del trabajo, es preferible poseer un término único y global de lo que muerte significa, ya que evitaría confusiones entre el concepto de muerte que estamos proponiendo y otros estados que son similares, pero que no pueden ser denominados como MUERTE. Por ello, concordamos con lo que dice estudioso argentino27 cuando manifiesta que “el término muerte “cerebral” o muerte “encefálica” es, por consiguiente, impropio y equívoco y a la “situación descrita”28 con esa terminología cabe catalogarla como “muerte”, sin ninguna clase de adjetivaciones”

1 Carlos Fernández Sessarego “Nuevas tendencias en el Derecho de las personas”. Pág. 32

2 Juan Espinoza Espinoza “Derechos de personas” 4ta. Edición. Pág. 604

3 Guillermo Cabanillas “Diccionario Enciclopedia de Derecho Usual”. Tomo VI. Pág.220

4 Víctor Guevara Pezo “Personas Naturales” la manera más practica de acreditar el transcurso de esos 60 días será la de sentar ante la policía una denuncia de la desaparición y recabar, transcurrido ese tiempo, una constancia policial. 1ra. Edición. Pág. 231

5 Marcial Rubio Correa “ El ser humano como persona natural”. Pág. 175.

6 Becerra Palomino, Carlos Enrique……..Ausencia y muerte presunta en el Código Civil de 1984. En Derecho, lima, Fondo Editorial de la Pontificia Católica del Perú, 1991 num.45 Pág. 21-22 ( es importante dejar constancia que este trabajo de Becerra Palomino Palomino es un estudio completo del problema de la ausencia, con referencias no solo a la legislación vigente, sino a los antecedentes históricos y a la doctrina mas importante.

7 Arturo Yungano. Derecho Civil. Parte General, Edición jurídica. Buenos aires. 1990 Pág. 204

8 No se encuentra en el lugar de su domicilio y se carece de información de su paradero

9 HERODOTO. “Antología de las historias / HERODOTO; introducción, notas y comentarios por Jaime Berenguer Amenós”. Barcelona: Bosch, 1960. Págs. 202 y sgtes

10 Ibídem.

11 GARCÍA CUADRADO, José Ángel. “Antropología Filosófica: Una Introducción a la Filosofía del Hombre”. Pamplona, Navarra: EUNSA, Ediciones Universidad de Navarra, S.A., 2001. Pág. 228.

12 TOMÁS DE AQUINO. “Suma Teológica”, III, q.53, a. 1, ad 1.

13 TOMÁS DE AQUINO. “Comentario al III Libro de las Sentencias”, d. 21, a. 3.

14 HEGEL, Georg Wilhelm Friedrich. “Lecciones sobre la filosofía de la historia universal”. –1º Edición – Madrid: Alianza Editorial, 1999.

15 BACON, Francis. “Ensayos”. Buenos Aires: Aguilar, 1961.

16 Diccionario Ilustrado de Términos Médicos: “Medciclopedia”. Extraído de la Web del Instituto de Investigación y Desarrollo Químico – Biológico: http://www.iqb.es/institut/home.htm el 29 de setiembre del 2006.

17 ESPINOZA ESPINOZA, Juan; “Derecho de las Personas”. Lima: Gaceta Jurídica, 2004. –4º Edición Pág. 618.

18 TOBÍAS, José. “Fin de la existencia de las personas físicas”. Buenos Aires: Astrea, 1988. Pág. 7.

19 MEIR, Lucy. ”Introducción a la Antropología Social”.Alianza Editorial.1982.; Pág. 205.

20 HARRIS, Marvin “Introducción a la Antropología Social”. Alianza Editorial — 6ª Edición – Pág. 559.

21 FERNANDEZ SESSAREGO, Derecho de las Personas. Exposición de motivos y comentarios al Código Civil Peruano, Librería Studium Editores, Lima. 1986. Pág. 132.

22 ESPINOZA ESPINOZA, Juan. Op. Cit. Pág. 623.

23 Nahle, Nasif. “Muerte Biológica”, en el artículo publicado el 27 de Julio del 2004 en la Web: http://biocab.org/Biological_Death_sp.html

24 Rico Lara, Manuel. “Transplantes de órganos en cuerpo humano” En: Revista de Derecho Judicial, n° 41. Madrid, Pág. 42.

25 Morales Godo, Juan. “Hacia una Concepción Jurídica Unitaria de la Muerte”. Lima: Pontificia Universidad Católica del Perú, Fondo Editorial, 1997. Biblioteca de Derecho Contemporáneo, Vol. 7. Pág. 19.

26 ESPINOZA ESPINOZA, Juan. Op. Cit. Pág. 621.

27 TOBÍAS, José. Op. Cit. Pág. 21.

28 Cuando hablamos de esta “situación descrita”, hacemos referencia a la “cesación de toda actividad cerebral en el cuerpo humano”.

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