Tesis de grado para optar al título de Doctor en Teología




descargar 1.22 Mb.
títuloTesis de grado para optar al título de Doctor en Teología
página9/27
fecha de publicación21.01.2016
tamaño1.22 Mb.
tipoTesis
b.se-todo.com > Derecho > Tesis
1   ...   5   6   7   8   9   10   11   12   ...   27

A la búsqueda de una identidad gay propia



Todavía en pleno siglo XXI es posible encontrar adolescentes homosexuales que se suicidan por no poder soportar la presión que significa vivir sus deseos recién descubiertos y también hay miles y miles de jóvenes gay que viven angustiados y con un cierto sentimiento de culpa sus apetencias sexuales. Esto se debe a que han asumido los prejuicios de una gran parte de la sociedad machista que los rodea, para la cual la sexualidad (heterosexual) es positiva y gratificante, verdaderamente, la única, mientras que la sexualidad homosexual es considerada enfermiza, compulsiva y producto de algún desarreglo.156 Por ello es necesario crear unos modos de representación que, desde el interior del mundo gay, hablen claro y fuerte, haciendo visible todo aquello que se ha mantenido oculto porque iba contra las normas. “No se debe olvidar que las relaciones homosexuales no existen si alguien no las construye, porque no hay vivencia sin lenguaje igual como no hay cuerpo sin mirada”.157
José Miguel Cortés destaca la importancia del “cuerpo” cuando se trata de construir una identidad, y en el caso de los adolescentes este “cuerpo”, con todos sus cambios físicos y psicológicos, adquiere una especial relevancia. El cuerpo es el símbolo personal y social más claro de la identidad humana, así como el significado según el cual esta identidad es constituida. “El cuerpo del hombre es observado como un lugar de producción de deseo y de significación donde el poder político y moral es afirmado o desestabilizado, en una permanente tensión no resuelta”.158 El problema radica en que el cuerpo y la identidad de los homosexuales ha sido creado, difundido e institucionalizado por el mundo heterosexista como el de un ser afeminado y débil, un ser –no un hombre –amanerado, insaciable en la búsqueda de sexo y frustrado por no ser una verdadera mujer.
Ante estas actitudes descalificadoras e ignorantes que se hacen desde fuera del universo gay, es necesario enfrentar unas imágenes y planteamientos que, surgidos desde el mismo seno del mundo homosexual, clarifiquen y planteen la riqueza y variedad de tipos y comportamientos de los gays. La primera de estas imágenes sería la que, tomando como modelo la tradición de la cultura clásica europea, ha creado el icono del joven efebo como objeto ideal de deseo. En la iconografía cristiana, esta imagen se ha plasmado en la representación del martirio de san Sebastián, que ha sido considerado como uno de los santos patronos de los gay. San Sebastián se nos muestra como un joven muchacho desnudo, con las manos atadas a la espalda o ligadas a una columna, que se ofrece, con todo el esplendor de su juventud, a recibir las flechas que herirán su cuerpo perfecto.
En todas las pinturas de San Sebastián confluyen varios elementos de importante significación: En primer lugar, la estética de glorificación del efebo y la idea de que la belleza es inherente a la juventud. En segundo lugar, la representación frontal y sensual del desnudo masculino, popularizada especialmente desde el Renacimiento. Y por último, el alto contenido erótico de la contemplación del cuerpo desnudo de un hombre atravesado por múltiples flechas, que juegan al doble significado de ser las flechas del amor (enviadas por el dios Eros), y a la vez una metáfora de la penetración fálica. En la difícil etapa de identificación, los adolescentes gay podrían encontrar en el icono de S. Sebastián un modelo para su lucha por el crecimiento espiritual.


      1. Etapa del asumir la propia identidad.


Cronológicamente, esta etapa generalmente ocurre en la adultez temprana. Por esta época comienzan las relaciones sociales con compañeros homosexuales, que brindan un apoyo emocional a la persona gay, anteriormente tan solitaria. Cuando entra a la universidad se siente mejor y puede que incluso acepte su orientación y asuma una identidad gay, pero este es un proceso lento que implica la construcción de esa identidad en cada momento de la experiencia cotidiana. El deshacerse de la homofobia internalizada es un trabajo difícil. Los prejuicios son arraigados y persistentes y por ello es necesaria una continua lucha para impedir que se conviertan en la motivación profunda de la vida. En algunas ocasiones la presión social y familiar es demasiado grande. Se afirma que cerca del 35% de hombres gay se casan y tienen hijos. Generalmente estos matrimonios fracasan. En la mayoría de las ocasiones, los hijos de estos matrimonios son heterosexuales, pero aceptan con relativa facilidad la orientación de sus padres. Por otra parte, muchos gay que optan por no casarse, pero no asumen su identidad, llevan una vida doble llena de angustias y dificultades, se ocultan y frecuentan (con sentimientos de vergüenza) saunas y parques, en busca de migajas de intimidad.
El papel de las amistades gay.

En esta etapa son de gran importancia las amistades con otras personas gay. Bell y Weinberg, del Instituto Kinsey, encontraron algunos datos interesantes en su estudio sobre las “homosexualidades”.159 Merece la pena resaltar algunas de las pautas que se observaron en los gay entrevistados respecto a sus amistades. En primer lugar, según los números parece que los hombres y las mujeres homosexuales tienen más amigos íntimos que los heterosexuales. Queda por saber si ello se debe a que los homosexuales tienen un abanico más extenso de contactos interpersonales o a que sienten una mayor necesidad de poseer una “extensa familia” que les sirva de ayuda en un medio hostil. El hecho de que los hombres y las mujeres heterosexuales tienen más probabilidad de crearse compromisos familiares de uno u otro tipo puede explicar que normalmente tengan un menor número de amigos íntimos.
Identidades equívocas.
Ya en la sección anterior mencionábamos un modelo de identidad gay popular entre los adolescentes. Cortés señala un segundo modelo, que quizás un buen número de homosexuales adultos jóvenes se siente tentado a seguir. Este modelo se podría concretar en lo que calificaríamos de hiper-masculinidad. La estética del poderoso body-builder ha dejado las salas del gimnasio, en las que estuvo recluida y cultivada durante muchos años por una minoría, para convertirse en un fenómeno realmente popular en el mundo gay. En estos años muchos militantes gay, deseosos de escapar a la imagen y corregir los estereotipos que la sociedad heterosexista estaba propagando, se esfuerzan por redefinir una nueva identidad. “Esta visión super viril del homosexual condena a la loca, desprecia al travesti y reproduce casi todos los rasgos con los cuales el heterosexual define su masculinidad: tipo duro, sexualmente agresivo, ausencia de calor y cariño, etc.”.160 Además, otro de los motivos que favoreció esta vuelta a los gimnasios, a la comida sana, al cuidado del cuerpo o a la revalorización de los músculos, es no sólo el deseo de tomar fuerzas para defenderse del virus del Sida, sino también el transformarse físicamente ante la posible reacción al hecho de que una extrema delgadez pudiera ser tomada como un signo evidente de esta enfermedad.

Por otra parte, hay que señalar que como paso previo a los gays hiper-musculados, existe un estadio intermedio donde el macho es transformado en prototipo del deseo homosexual. Los homosexuales son rechazados como objetos no deseables y se crea una verdadera fascinación por el hombre heterosexual. La gran tragedia de muchos gay es que siempre están enamorándose de la persona equivocada. Incluso los escritores y directores de cine gay (como Genet, Pasolini y Chéreau) tienen una visión profundamente pesimista de la homosexualidad, pues manifiestan una imposibilidad de hacer pedazos el tabú de la preeminencia de las normas heterosexuales en la economía del deseo.
Al respecto escribe Richard Dyer: “al tomar los signos de la masculinidad y erotizarlos en un contexto descaradamente homosexual, se ha perturbado seriamente la seguridad con la que los hombres se definen en sociedad y mediante la cual afirman su poder”.161 La necesidad de proclamar la masculinidad homófila, y desmentir al mismo tiempo las concepciones vigentes, parece ser el mensaje central que quiere hacer llegar a la sociedad gran parte del movimiento gay actual. Y ello, que puede ser muy positivo, puede tener varios peligros. Es comprensible que se quiera desechar la imagen de un ser afeminado y afirmar la posibilidad de un físico y un comportamiento viril entre los gay, pero no cabe pensar que esa es la única posibilidad a desplegar, ni tampoco que la construcción de una nueva virilidad deba pasar por la imitación de ciertas características heterosexuales.
2.1.4. Etapa de revelación de la identidad
Se trata de una etapa que puede darse en algunas personas gay, pero no necesariamente en todas. Como veremos a continuación, su conveniencia o inconveniencia depende de muchos factores. Esta etapa se caracteriza porque la persona revela su identidad a personas relevantes de su entorno, en su familia, su trabajo y su círculo social. Para describir esta revelación de la identidad, en el mundo gay se ha acuñado la expresión “salir del clóset”. “El clóset” es un lugar oscuro, cerrado, protegido del mundo externo, que nadie puede ver desde afuera, como lo es la personalidad del homosexual que siente vergüenza de su condición. La salida de este clóset muchas veces necesita del apoyo de un terapeuta y de la posibilidad de confrontarse con otras personas pasando o que hayan pasado conscientemente por esta etapa del proceso. Antes de dar este paso, la persona tiene que interrogarse: ¿Este proceso implica el rompimiento con el entorno familiar como una forma de lograr un espacio vital propio?. ¿El mostrarse abiertamente como homosexual puede convertir a la persona en un ser marginado de la sociedad y exponerla a recibir ciertas sanciones que violan sus derechos fundamentales?
Existen varias razones de tipo social que justifican, a pesar de todo, el “salir del clóset:” Aceptar visiblemente la homosexualidad es un modo de quererse y un rechazo de cualquier juicio que califique a los gay de enfermos, desviados o perversos. Muchos de ellos están convencidos que hacerse visibles, salir del clóset, crea un importante cambio en las actitudes y reacciones sociales: “algunos se emboscan , se casan (...); otros, los más, se confunden, y se disponen a enmascararse bajo los afeites, típicos, y mímicos de la feminidad. Ambos se engañan, ya que no son en efecto, ni el hombre, ni la mujer, que están representando. (...) Sólo los fieles a su misión consiguen saborear, a la postre, la especialidad determinante, de su cometido. Los que saben lo que son, y lo que quieren”.162 Una vez fuera del clóset ya no es necesario inventar falsas amigas o actividades normales para los fines de semana y se evita una doble vida esquizofrénica que lleva al gay a mostrarse durante el día en el trabajo o la universidad como heterosexual, y de noche o de fin de semana como lo que verdaderamente es, en los sitios de ambiente.
Orientaciones pastorales acerca de la “salida del clóset”.
La etapa de revelación de la identidad presenta un reto especial a la consejería espiritual de las personas homosexuales. La psicóloga Tina Tessina163 formula una serie de consejos para las personas gay que están considerando dar este importante paso en su vida. La experiencia de esta autora puede servirnos de gran ayuda cuando se trata de acompañar espiritualmente a quienes desean salir del clóset. Finalmente, es sólo el individuo quien tiene que tomar la decisión al respecto y fijar hasta qué punto está dispuesto a arriesgarse, qué tan conveniente es hacerlo y cuándo, dónde y a quiénes les debe hacer su revelación.
Entre los peligros que entraña la salida del clóset, podemos mencionar un eventual abandono por parte de los familiares y amigos, algún tipo de discriminación en el lugar de trabajo y la reacción hostil de las personas homofóbicas. No obstante, las ventajas de la auto-revelación también son muy significativas, pues la tranquilidad de llevar una vida sin nada que esconder aumenta la autoestima y permite un verdadero acercamiento con aquellos que aceptan a las personas diferentes. Además, no existe la necesidad de ocultar ante los otros las relaciones amorosas con la pareja. Por otro lado, no es necesario salir del clóset ante niños pequeños (hermanos, hijos), que en todo caso no entenderían muy bien el significado de la situación. Solamente basta darles la información que necesiten en el momento. Se pueden seguir los manuales corrientes acerca de cómo explicar el sexo a los niños, contestando cualquier pregunta que ellos hagan, honestamente y de la forma más natural posible.
Antes de salir del clóset con la familia y las amistades más cercanas, la persona gay debe preguntarse a sí misma cuáles son sus motivaciones y qué respuesta espera encontrar en los demás. Si la persona sabe qué desea de la familia y de sus amistades, debe expresar sus objetivos de la forma más positiva posible al hacer su revelación. También es importante que evalúe los riesgos. No importa lo cercano que esté con su familia y amistades, siempre hay la posibilidad de perder algo importante cuando se hace el anuncio. Si el joven depende emocionalmente o económicamente de su familia, por ejemplo, debe considerar con cuidado si estaría dispuesto a perder ese apoyo. También debe estar preparado para darle a la familia y amistades tiempo para digerir la información, basta recordar cuánto le demoró a cada uno aceptar su propia homosexualidad. Sería bueno anticipar en la imaginación algunas escenas de reacciones posibles y decidir lo que se haría en cada caso. Por último, es indispensable tener un lugar adonde acudir a buscar apoyo después de haber hecho el anuncio, puede ser el consejero, un sacerdote, el grupo de apoyo gay o las amistades gay que ya han salido del clóset.
La salida del clóset en el mundo del trabajo
Lo que mueve a muchos gay a descubrir su orientación ante sus jefes y compañeros de trabajo es el hecho de que mantener su estilo de vida secreto los puede hacer sentir muy incómodos e incluso aterrorizados por el temor al chantaje. Sin embargo, la salida del clóset en el trabajo tiene el peligro potencial de hacer la situación de trabajo aún más estresante. La persona debe preguntarse hasta qué punto necesita mantener su empleo actual y según esto planear con cuidado la forma como piensa revelar su identidad sexual. Los beneficios que puede reportar la salida del clóset son: el aumento de la autoestima, reducción de la angustia, mayor conciencia de asuntos gay entre sus compañeros de trabajo y más apertura para llevar la pareja a funciones de la compañía. Por otra parte, los costos pueden ser demasiado altos: hostilidad, aislamiento, aumento de la ansiedad, pérdida de oportunidades de ascenso y aún la pérdida del trabajo.
Es preciso saber a quién se le puede hablar acerca de un tema tan íntimo y delicado. Algunos profesionales (tales como los médicos, abogados y contadores) basta con que lo digan únicamente a sus socios más cercanos. Si se trata de un empleado, la regla es decirle a la persona de nivel más alto con la cual se tiene contacto directo. Antes de tomar la decisión se tiene que analizar en qué posición se encuentra con respecto a los compañeros. Un empleado que es eficiente en su trabajo, que tiene buenas relaciones con todos y en general es un miembro activo de la compañía, puede ser difícil de reemplazar.
La manera como se verbaliza la información que se quiere dar es de vital importancia. Si la persona gay está tranquila, segura de sí misma, confiada y cómoda con su identidad, sus interlocutores se sentirán más relajados también. En un primer momento hay que concentrarse únicamente en que la otra persona reciba la información clara acerca del tema, la aceptación de la homosexualidad puede tomar mucho tiempo. Además, hay que escoger el tiempo y el lugar cuidadosamente. Con la familia y con las amistades es mejor organizar una reunión tranquila con las personas esenciales. Si se va a salir del clóset en el trabajo se debe concertar una cita privada y formal. No conviene hacer la revelación en el curso de una comida a menos que se esté muy seguro de que las nuevas no molesten a ninguno.
Adaptación psicológica fuera del clóset
En el estudio que mencionábamos en la sección anterior, Bell y Weinberg164 constatan un grado muy positivo de ajuste psicológico entre las personas gay que se aceptan tal y como son y han encontrado también una aceptación por parte de sus familiares, amigos y compañeros de trabajo. Los hombres gay que viven una relación de pareja monogámica no pueden distinguirse de los heterosexuales en cuanto a sus medidas de adaptación psicológica, y, de hecho, obtuvieron una puntuación más elevada en las dos medidas relacionadas con la felicidad. Parece ser que los adultos homosexuales que se han adaptado a su homosexualidad, que no lamentan su orientación sexual y que pueden funcionar eficazmente en el aspecto sexual y social, no tienen más problemas psicológicos que los hombres y mujeres heterosexuales. Resulta evidente que el terapeuta que sigue creyendo que su labor consiste necesariamente en cambiar la orientación sexual de un cliente homosexual, desconoce cuál es el verdadero problema al que se enfrenta. No obstante, es cierto que algunas personas gay suelen experimentar ciertas dificultades sociales por su orientación, especialmente en el caso de los hombres. Por ejemplo, aunque la mayoría de los hombres homosexuales de la muestra del estudio del Instituto Kinsey nunca habían sido arrestados, robados, chantajeados, asaltados o extorsionados por la policía a causa de su homosexualidad, un buen número de ellos sí que habían sufrido estas experiencias.
2.1.5. Etapa de consolidación de la propia identidad.
Durante esta etapa, la persona gay enfatiza la importancia de la autenticidad en su vida, se siente orgullosa de sí misma y hasta es posible que entre a formar parte de un grupo activista de lucha por los derechos humanos de las personas homófilas. Cuando la persona sale del clóset, al principio se siente sola, como si hubiera sufrido una pérdida gigantesca. Pero esta no es sino la primera reacción. Pronto, la decisión de seguir adelante, de obedecer sólo a los propios dictados, lleva la alegría a su espíritu. El sentimiento de que ahora puede hacer lo que desea se introduce en el caudal de su sangre, y se sorprende al advertir que ha recuperado un entusiasmo hasta entonces empañado por una infinidad de renuncias inconscientes hechas en el pasado. De esa manera ingresa en el dominio de la verdadera libertad. Se convierte espiritualmente en una aliada de todas aquellas personas que han sabido abrirse su propio camino en la vida.165
Para llegar hasta este punto en la propia aceptación es preciso recorrer un largo y penoso camino, como lo hemos podido ver. Dado el carácter homofóbico de nuestra sociedad, es comprensible que las personas gay asimilen las opiniones negativas que la mayoría heterosexual tiene sobre la homosexualidad, reprimiendo así sus necesidades e intereses sexuales más profundos. Se supone que, viendo rechazada por los demás su identidad privada (Simón y Gagnón, 1967), habiendo crecido en una sociedad cuyos valores sexuales se oponen al estilo de vida homosexual (Cory, 1952) y siendo discriminados en aspectos fundamentales de su vida (Cory, 1971), es forzoso que los homosexuales tengan sentimientos completamente ambivalentes hacia su homosexualidad y la de los demás.166 Un ejemplo de esta suposición es la tendencia de muchos terapeutas a considerar la homosexualidad de su cliente como el principal problema y creer que todas las personas querrían dejar de ser homosexuales si pudieran.
No cabe duda de que los gay comparten con otras minorías una “herencia de sometimiento”, es decir, la costumbre de esperar prejuicios y malos tratos durante su vida cotidiana. Esto constituye un importante problema de justicia social. Pero también es cierto que los sentimientos de las personas gay acerca de su orientación sexual dependen en gran parte de su edad, sexo, circunstancias sociales y constitución psicológica. Debido a múltiples razones, unos aborrecen su homosexualidad mientras que otros se sienten contentos y satisfechos con ella. Muchas investigaciones sobre las actitudes de los homosexuales hacia su orientación han demostrado que, aunque para algunos es una carga social y psicológica, para otros constituye una influencia vivificadora.


      1. Etapa de Madurez


Esta última etapa se caracteriza porque la persona gay se auto-evalúa, analiza su propia vida, examina su sistema de valores, observa en perspectiva sus triunfos y fracasos, y se siente en capacidad de brindar apoyo a otros homosexuales que están iniciando su viaje para que no tengan que experimentar el sufrimiento por el que ella ha pasado. Generalmente, esta etapa coincide cronológicamente con la edad madura. Cabe advertir que se ha exagerado mucho acerca de la soledad de los homosexuales viejos, señalando que el “ambiente” pone demasiada importancia en la juventud y la belleza física, pero algunos estudios han desmentido esta afirmación.167 Si el anciano no aprendió a ser autónomo y a valerse por si mismo, sus últimos años pueden no ser muy felices, independientemente de su orientación sexual.
Debemos insistir que las seis etapas descritas aquí son simplemente una de las muchas maneras de esquematizar un proceso extremadamente complejo y diverso. Cada persona gay tiene su propia historia, y por tanto no siempre estas etapas se dan en el orden descrito, y algunas nunca se dan. Además, hay que destacar que no existe la madurez por sí misma, pues varía según los individuos. Sólo se puede decir que hay algunos signos básicos que demuestran la madurez: 1. La autonomía personal, que surge del crecimiento en la conciencia propia y en el conocimiento de los demás. 2. El aprender a tomar distancia frente a las dificultades de la vida y afrontarlas con serenidad. 3. El tomar conciencia de los demás como seres diferentes a nosotros, escuchándolos y respetándolos, tratando de comprender sus pensamientos y deseos y manteniendo a la vez el sentido de la propia identidad. 4. La habilidad para resolver conflictos, aceptar los fracasos y gozarse de los propios éxitos.
Madurez espiritual y desarraigo del ego
Elementos muy importantes para alcanzar una verdadera madurez son el diálogo con Dios (la oración) y el diálogo con los demás. La auténtica vida de oración, con el silencio interior que exige y la meditación de la palabra de Dios que presupone, contribuye a la renuncia al propio ego, necesaria para alcanzar la madurez. En la soledad del desierto nos confrontamos a nosotros mismos y recibimos la invitación para quitarnos nuestras máscaras y purificar nuestras motivaciones. Además, el aprendizaje del verdadero diálogo con los demás exige el silencio, pues por medio de éste nos acostumbramos a escuchar a los otros y expresarnos sinceramente y con claridad.

Por último, la plena maduración de la persona exige una cierta movilidad. La madurez afectiva no se alcanza sino a través de experiencias sucesivas de éxodo y exilio. La existencia es una serie de partidas en las cuales abandonamos un estado para dirigirnos a otro nuevo estado. En cierta manera, cada vez debemos desarraigarnos de un sitio para echar raíces nuevas en otro. El misterio pascual (pasión-muerte-resurrección) se hace realidad en cada uno de estos viajes. Hay que estar muy atentos, ya que existe el peligro de que a menudo estos pasos difíciles sean reemplazados por arraigamientos sucesivos y acumulativos, sin llevar a cabo el desprendimiento previo. En tales casos el crecimiento espiritual no se realiza, porque el temor de perder la seguridad anterior nos paraliza y cada vez nos vamos tornando más pesados. En la sección siguiente profundizaremos sobre este camino.
2.2 El Camino Espiritual de la Persona Homosexual168
El camino es una de las metáforas más vigorosas pera referirse a la vida cristiana. El camino sugiere la necesaria movilidad y el peligro, los descubrimientos y las pérdidas que enmarcan nuestra vida cristiana. La imagen del camino se presenta en la Biblia desde Abraham, pasando por el éxodo, hasta la predicación itinerante de Jesús. La vida cristiana es una peregrinación en busca de una tierra prometida, un lugar seguro. En esta peregrinación siempre nos sentimos comprometidos con un Dios errante, cuyas revelaciones nos exigen desarraigarnos y partir repetidamente. La metáfora del camino está ligada a otra imagen que apunta también hacia el movimiento: la imagen del pasaje (el tránsito, el paso). Ejemplos de pasajes son el nacimiento, la iniciación adulta, el matrimonio, la muerte... y otras transiciones peligrosas que marcan nuestra vida y son a la vez períodos críticos llenos de oportunidades nuevas.
1   ...   5   6   7   8   9   10   11   12   ...   27

similar:

Tesis de grado para optar al título de Doctor en Teología iconTesis de grado para optar por el título de
«Los conceptos emitidos en el presente trabajo de grado son de la exclusiva responsabilidad de los sustentantes»

Tesis de grado para optar al título de Doctor en Teología iconTesis para optar por el Título de

Tesis de grado para optar al título de Doctor en Teología iconTesis para optar el título de Ingeniero de Sistemas, que presenta

Tesis de grado para optar al título de Doctor en Teología iconTrabajo de grado para optar al título de Magister en Filosofía

Tesis de grado para optar al título de Doctor en Teología iconTesis para optar al título de maestria en métodos de investigación social cualitativa

Tesis de grado para optar al título de Doctor en Teología iconProyecto de grado para optar al título de medico veterinario zootecnista

Tesis de grado para optar al título de Doctor en Teología iconTesis o trabajo de investigación presentada(o) como requisito parcial para optar al título de

Tesis de grado para optar al título de Doctor en Teología iconTesis para la obtención del título de grado

Tesis de grado para optar al título de Doctor en Teología iconTrabajo de investigación para optar al título de

Tesis de grado para optar al título de Doctor en Teología iconRequisito parcial para optar al título de




Todos los derechos reservados. Copyright © 2019
contactos
b.se-todo.com