Los objetos del derecho el objeto de un derecho subjetivo es la entidad material o inmaterial sobre la que recae el poder en que consiste siempre un derecho




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c.- Cosas Fungibles o no Fungibles. El concepto de fungibilidad viene de “fungor”, cumplir una función. La fungibilidad es la aptitud de dos o mas cosas de sustituirse unas a otras, esto es, desempeñar una misma función en el comercio en atención a ser equivalentes, de tener el mismo poder liberatorio. Las cosas fungibles normalmente son genéricas, pero no necesariamente. La clasificación de las cosas en específicas o genéricas atiende a la determinación de una cosa, aisladamente considerada; en cambio la clasificación de las cosas en fungibles y no fungibles atiende a la similitud o disimilitud de dos o más cosas. Las cosas fungibles son normalmente consumibles, pero no necesariamente. Arts. 764 - 789 - 1656 - 2196 - 2198 - 2228 - 575 inciso.

1º.- El código yerra cuando confunde las cosas consumibles con las cosas fungibles. La fungibilidad puede emanar de la voluntad de las partes, o de un mandato legal. De es última clase es el caso de las especies monetarias.-

d.- Divisibles o indivisibles. 1524. Jurídicamente se habla de cosas divisibles e indivisibles, material e intelectualmente. Son materialmente divisibles las cosas que sin destrucción, ni alteración sustancial pueden fraccionarse en partes. No es necesaria la destrucción para que se esté frente a algo indivisible. (1337 regla 1º; 1526 Nº 5).- Determinarlo es una cuestión de hecho.

Son intelectualmente divisibles aquellas cosas que pueden dividirse en partes ideales o imaginarias, aunque no puedan serlo materialmente. Es la regla general y los derechos, que por su naturaleza son materialmente indivisibles, son normalmente intelectualmente divisibles. Pero hay excepciones. 1317 inciso. 2º; 826, 827; 2408; 1524 y 1526.-

e.- Presentes o Futuras. Son cosas presente las que tienen existencia real en el momento de nacer la relación jurídica que las considera. Son futuras aquellas cosas que no son presentes pero que se esperan que existan. (1409, 1481, 1811, 1813).-

f.-Singulares y Universales: Las cosas singulares constituyen una unidad natural o artificial, simple o compleja, con existencia real en la naturaleza. Las cosas universales son agrupaciones de cosas singulares sin conjunción física entre sí pero que por tener un lazo vinculatorio forman un todo y reciben una denominación común. Se subdividen en universalidades de hecho y de derecho. Las universalidades de hecho, son reuniones de cosas de naturaleza idéntica o diferente que conservando su individualidad forman un todo por el destino económico común que les afecta. Lo que las distingue de las cosas compuestas, es que en la universalidad de hecho, los componentes conservan a pesar de todo su propia individualidad. En la universalidad de derecho hay un conjunto de cosas vinculadas en un solo todo por la existencia de relaciones jurídicas en común. En nuestro país es claramente universalidad jurídica la herencia, o el patrimonio de la sociedad conyugal, de una corporación, de una sociedad,... (2306, 951, 788).- g.- Cosas Principales y Accesorias. 658. Son cosas principales las que tienen una existencia independiente y pueden subsistir por sí mismas.

Son cosas accesorias las que dependen de una cosa principal sin la cual no pueden existir. Entre los derechos, los derechos accesorios son aquellos que dependen de un derecho principal, sin el cual pueden existen pero desde que nace el derecho principal, el accesorio se extingue necesariamente si el principal se extingue. Como por ejemplo, puede existir una hipoteca antes que exista la deuda garantizada, pero una vez que esta ha nacido, si se extingue, se extingue también el derecho de hipoteca que garantizaba esa deuda.

Esta clasificación es importante, tanto para las cosas corporales como las incorporales. En las cosas corporales es importante desde la perspectiva del modo de adquirir accesión. Determinar si una cosa corporal es accesoria o no va a depender de distintos criterios que se pueden utilizar. En el caso de los derechos, la accesoriedad puede o no tener por objeto una garantía. Hay derechos accesorios de goce como el de usufructo, el de uso o habitación. Todos ellos suponen una cosa que se tiene en propiedad (derecho principal). Pero también hay derechos accesorios de garantía, esto es cuya obligación correlativa es accesoria y de garantía, y tales obligaciones que se llaman cauciones pueden ser reales -prenda, hipoteca, anticresis, arras) o personales - obligaciones individuales, obligaciones solidarias, cláusula penal, fianza-

h.- Cosas Apropiables e Inapropiables. Las cosas apropiables, esto es, que pueden ser objeto de apropiación, de dividen en apropiadas e inapropiadas, según que pertenezca actualmente o no a un sujeto de derecho. Las cosas inapropiables pueden ser res nulius o res derelictae. 590. Las cosas inapropiables son denominadas cosas comunes a todos los hombre. 585.- i.- Cosas Comerciables, Cosas Incomerciables. Según que puedan o no ser objeto de relaciones jurídicas privadas esto es, que pueda recaer sobre ellas un derecho real o personal. 1461, 2498. Hay cosas incomerciables en razón de su naturaleza, como el alta mar, y otras en razón de su destino, como los bienes nacionales de uso público. No debe confundirse con que una cosa sea comerciable con que pueda ser enajenada. Una cosa embargada no puede ser enajenada, pero si es comerciable, no por ello deja de serlo. Los derechos reales personalísimos, por su parte, como el de uso o habitación, son comerciables; sólo que son inembargables. Lo mismo ocurre con los derechos personales personalísimos, como el derecho de alimentos o el derecho que nace del pacto de retroventa. La diferencia esta clara en los números 1 y 2 del art. 1464.- j.- Clasificación de las cosas en razón a su propiedad. Atendido el sujeto del derecho de dominio, las cosas pueden ser particulares o nacionales; atendiendo a la naturaleza del dominio, pueden ser públicas o privadas. Los bienes particulares siempre son privados, pero los bienes nacionales pueden ser públicos o privados. Bienes nacionales 589. Su dominio pertenece a la nación toda y puede ser: - Bienes nacionales de uso público, “bienes públicos” - Bienes nacionales de uso privado, “bienes fiscales” Los bienes fiscales los tiene el Estado como sujeto de derecho privado(589 inciso. 3º). Salvo norma legal en contrario, están sujetos al régimen de los bienes particulares: prescripción (2497), posibilidad de comercializarlos y enajenarlos. El código alude a algunos bienes fiscales, como por ejemplo; 1.- art. 590 “Son bienes del Estado todas las tierras, que estando situadas dentro de los limites territoriales, carecen de otro dueño.” 2.- art. 995 “ a falta de todos los herederos abintestato designados precedentemente sucederá el Fisco”. 3.- art. 656 “Acerca de las nuevas islas que no hayan de pertenecer al Estado según el art. 597, se observarán las siguientes reglas.......” 4.- art. 597 “Las nuevas islas que se formen en la mar territorial o en ríos o lagos que puedan navegarse por buques de más de cien toneladas, pertenecerán al Estado.” Los bienes públicos pertenecen a todos los habitantes pero están fuera del comercio humano y son por ende imprescriptibles. Dentro de estos bienes públicos se pueden distinguir el dominio público marítimo, terrestre, fluvial y aéreo. El dominio público marítimo se desprende del artículo 593 a 597. El alta mar es el mar que se extiende más allá del mar territorial. El art. 593 distingue lo que es mar territorial y zona contigua y el 596 agrega el concepto de zona económica exclusiva. Sólo es bien nacional el mar territorial (593). La playa del mar es bien nacional de uso público, pero la playa del mar es un concepto legal distinto del vulgar, según lo expresa el propio art. 594.. Luego gran parte de las playas en sentido vulgar son bienes particulares o fiscales (604, 612 y sig.). El dominio público terrestre está aludido en el art. 592, del que se desprende que los caminos pueden ser públicos o privados. El dominio público fluvial y lacustre está regulado por el código de aguas. El dominio público aéreo está regulado por la ley de navegación aérea (DFL.221) y las convenciones internacionales respectivas. Los bienes públicos pueden ser de uso común (calles, plazas,...) o privativo (quioscos, bombas de bencina,...). El permiso es un acto unilateral de la administración, mediante el cual se autoriza a un particular determinado para ocupar temporalmente un bien público en beneficio exclusivo suyo, sin crearle derecho alguno. Es un simple acto de tolerancia y por ende la ocupación es precaria. La concesión es también un acto unilateral de la administración; sólo la voluntad de esta crea una relación que el concesionario se limita aceptar. Pero junto con el acto unilateral hay una relación contractual, cuya naturaleza jurídica es la de un contrato administrativo, que se refiere a las prestaciones recíprocas entre concedente y concesionario. Luego, aun siendo igualmente precaria que el permiso, en cuanto a que puede ser unilateralmente revocada, la concesión puede dar origen a indemnización de perjuicios. Se discute en todo caso si la concesión confiere al concesionario un derecho real sobre el bien (Leopoldo Urrutia) o sólo sobre las obras que construya en el bien (Vodanovic, invocando en artículo 602 inciso. 1º). Un reciente recurso de protección (21.01.87, RDJ T. 84, Sección 5ª, p.89) estableció que el uso y goce de las obras que con permiso de la autoridad competente se construyen en bienes nacionales de uso público, confiere a su titular una especie de propiedad que se incorpora a su patrimonio; esto es, él tiene la propiedad de ese derecho que, en consecuencia, se encuentra amparado por la garantía constitucional del art. 19 Nº 24 e la Constitución. Cabe agregar que la forma como se posee este derecho de uso y goce es mediante la ejecución de actos a que faculta la concesión, sin que sea trámite ni requisito de posesión la inscripción en el Conservador de Bienes Raíces. Cabe señalar además que la concesión no confiere propiedad ni posesión alguna sobre el inmueble mismo sino una mera tenencia que n habilita para adquirirlo por prescripción (RDJ T. 63, Sección 1ª, p. 274). Sin embargo, tratándose de concesiones de bienes privados del Estado (bienes fiscales) la jurisprudencia ha dicho que existe un derecho real de naturaleza civil en el patrimonio del concesionario. La autoridad que otorga el permiso o concesión es diversa en cada caso según la naturaleza del bien afectado. En ambos casos se extinguen por la llegada de el plazo, por el cumplimiento del objeto previsto, o por el abandono de las obras construidas. El permiso se extingue también por el objeto discrecional del permiso y la concesión se extingue también por su caducidad. LA PROPIEDAD. Es el derecho más completo que existe, pues confiere el poder más amplio sobre una cosa. Faculta para apropiarse de todas las utilidades que el bien es capaz de proporcionar. De acuerdo a la doctrina moderna, propiedad o dominio son términos sinónimos. El artículo 582 del código recoge esta doctrina. Otros sostienen que dominio sólo se puede aplicar cuando recae sobre cosas corporales; en cambio el concepto de propiedad puede usarse cuando se refiere a cosas corporales o incorporales. Por último, hay quienes sostienen que el dominio y la propiedad son términos sinónimos. Sólo que el concepto de dominio alude más bien a potestad subjetiva del titular sobre la cosa y en cambio el de propiedad a la pertenencia (noción objetiva) de la cosa a la persona. Del dominio hay definiciones analíticas, que lo conceptualizan desde el punto de vista de las facultades que confiere. Tal es el caso de la nuestra (art. 582 inciso. 1º). También hay definiciones sintéticas que se basan en un concepto cualitativo intentando dar una noción unitaria del derecho en cuestión. Así se dice por ejemplo que el dominio es “el más amplio señorío que puede tenerse sobre una cosa”. También se dice que es un señorío UNITARIO (todas las facultades no son autónomas sino que están íntimamente unidas, INDEPENDIENTE (el dominio es el único derecho que no depende de ningún otro) y VIRTUALMENTE UNIVERSAL (en principio el dominio confiere las más amplias facultades). Características del dominio: a.- Es un derecho absoluto: lo que significa que el dueño puede ejercitar sobre la cosa TODAS la facultades posibles y que tiene un poder soberano para usar, gozar y disponer a su arbitrio. Este carácter lo consagra nuestro art. 582, pues reconoce como únicas limitaciones la ley y el derecho ajeno. En relación a esto, se agrega que el dominio es un derecho general en cuanto autoriza al titular para aprovecharse de todas las utilidades que la cosa es capaz de proporcionar, salvo la existencia de otros derechos; a diferencia de los demás derechos que son especiales en cuanto a facultades. También se agrega que es independiente, en cuanto no supone ningún otro derecho real, a diferencia de los demás derechos que son siempre res in re aliena (en cosa ajena).- b.- Es un derecho exclusivo: porque por su esencia supone un titular único facultado para usar, gozar y disponer de la cosa y por ende para impedir la intromisión de cualquier persona. (Art. 844 inciso. 1º). La exclusividad del dominio no se opone a la existencia de los condominios. En estos, hay un solo titular que puede estar integrado por varias personas.- c.- Es un derecho perpetuo: dura cuanto dure la cosa, no se extingue por su no uso. No tiene plazo ni causal de caducidad. Si se pierde por el tiempo, no sería por su no uso, sino porque otro la adquirió por prescripción adquisitiva. Según algunos, la perpetuidad es de la naturaleza pero no de la esencia del dominio. No lo sería en el caso de la propiedad fiduciaria. Sin embargo, en ella a nuestro juicio hay sólo trasferencia de dominio a otro titular. No es una extinción.- d.- Es un derecho abstracto: esto significa que abstractamente se mantiene al margen de las facultades que pueden verlo limitarse. Ejemplo: se constituye un usufructo. Mientras dure el nudo propietario no podrá usar ni gozar. Pero sigue siendo DUEÑO, esto es titular del derecho de dominio.- e.- Es un derecho elástico: esto significa que por la concurrencia de otros derechos, el dominio puede ampliarse o restringirse en sus facultades. FACULTADES INHERENTES AL DOMINIO De acuerdo a la tradición romana, el dominio confiere facultades materiales y jurídicas. Facultades materiales. Son la de uso, goce y consumo físico de la cosa. La facultad de uso consiste en aplicar la cosa a todos los servicios que es capaz de proporcionar sin tocar sus productos, ni realizar una utilización que signifique su destrucción inmediata. Si se infringe lo primero, se cae en la facultad de goce, y si se infringe lo segundo, en la facultad de consumo físico. Importa distinguir estos conceptos porque el usuario, por ejemplo sólo tiene facultad de uso y facultad limitada de goce. El usufructuario tiene ambas facultades ilimitadamente. Pero tratándose del dueño, la distinción carece de importancia, pues tendrá todas las facultades salvo que esté limitado por la concurrencia de otros derechos. La facultad de goce consiste en la posibilidad de apropiarse de los frutos y productos que da la cosa. Nuestro Código erróneamente dice que esto es la operatoria del modo de adquirir accesión (art. 643), cuando en realidad no es más que el ejercicio de la facultad de goce que confiere el dominio. La facultad de abuso o disposición material es la que habilita para destruir materialmente la cosa, para transformarla o degradarla. Esta facultad es privativa del dominio. Todos los demás derechos reales imponen la obligación de conservar la forma y sustancia de la cosa, como lo señala el art. 764 a propósito del usufructo. Esta facultad se ve a veces limitada en razón de intereses superiores, como ocurre con los monumentos nacionales. Las facultades jurídicas que confiere el dominio se refieren básicamente a la posibilidad del titular del dominio de desprenderse del derecho, sea o no en favor de otra persona, sea por actos entre vivos o por causa de muerte. Se llaman facultades jurídicas, porque implican la realización de actos jurídicos como la muerte por ejemplo. Entre estas facultades está la de renuncia, disposición, abandono y enajenación. La palabra enajenación se usa en sentido restringido como sinónimo de transferencia. En sentido amplio es todo acto por el cual el titular del derecho lo transfiere a otra persona o constituye sobre él un nuevo derecho que viene a limitar o gravar el suyo ya existente. En algunas oportunidades el Código utiliza la palabra enajenación en sentido amplio como en el art. 2387, 2414; y en otras ocasiones en sentido restringido como en los arts. 144, 303, 393, 1135, 1754. La regla general relativa a la disponibilidad de los bienes tiene excepciones como en el art. 1464 Nº 3 “Hay objeto ilícito en la enajenación... Nº 3 De las cosas embargadas por decreto judicial, a menos que el juez lo autorice o el acreedor consienta en ello.”, 751, 1432. Los derechos limitativos del dominio pueden ser de goce (usufructo, servidumbre) o de garantía (prenda, hipoteca). Importan enajenaciones parciales y por ello se ha estimado que la prohibición de enajenar las cosas embargadas, comprende también la de constituir estos derechos limitativos. Es preciso no confundir capacidad de disposición con facultad de disposición. La primera es la aptitud general de un sujeto para disponer de derechos. La segunda, en cambio, es el poder para disponer de un derecho determinado. Así, la facultad de disposición exige: - capacidad de disposición. - titularidad del derecho (no existe facultad de disponer un crédito ajeno) - disponibilidad del derecho (no se puede disponer de un derecho personalisimo). - ausencia de un agente o derecho que impida disponer (no se puede disponer de una cosa embargada sino con autorización del juez o del acreedor). ¿Es renunciable la facultad de disposición? En principio se debiera estimar irrenunciable pues viola el principio de la libre circulación de los bienes que el legislador protege mediante varios artículos como 745, 769, 1964, 2031 y 2415. Esta opinión sostiene que por tanto las cláusulas en virtud de las cuales un dueño se obliga a no enajenar, no serían válidas. En favor de esta opinión se invocan no sólo los artículos mencionados y el principio de la libre circulación de los bienes que recoge el mensaje y el código sino además el hecho que se estaría contraviniendo el artículo 582 y 1810. Además, precisamente porque están prohibidas es que el legislador expresamente las autorizo en ciertos casos como los arts. 751, 1432, 793 inciso. 3º. Por ultimo si bien el art. 53 Nº 3 del reglamento del conservador de bienes raíces está aceptando la existencia de estas cláusulas, no les señala efecto alguno sino que se limita a reconocer su existencia. Existen fallos que han seguido estos criterios . De acuerdo a esta postura, las cláusulas de no enajenar adolecerían de nulidad absoluta por atentar contra el orden público uno de cuyos pilares es la libre circulación de los bienes. Así, pactada una cláusula de no enajenar, el Conservador igual puede y debe inscribir un título traslaticio de dominio o un gravamen . Eso sí que la enajenación constituirá una vulneración de una obligación de no hacer y por ende originará eventualmente un derecho a indemnización. Pero podría sostenerse además y existe jurisprudencia en tal sentido, que las cláusulas de no enajenar serían plenamente válidas. 1.- Porque no hay norma que las prohiba genéricamente y en derecho privado puede hacerse todo aquello que no esté prohibido. 2.- Porque si en algunos casos como los citados la ha prohibido (1964, 2031, 3415), es porque a contrario según la regla general es que deben ser aceptadas. 3.- Porque si un dueño puede al transferir su derecho desprenderse de todas las facultades que confiere, con mayor razón debiera poder desprenderse de una sola de las facultades (la de disposición), pues quien puede los más puede también lo menos. 4.- Porque el art. 53 Nº3 del reglamento del Conservador de Bienes Raíces la acepta. Aceptando la validez de esta cláusula se plantea el problema de la sanción para el caso de desconocerla. O sea, el que se obligó a enajenar, enajene. Para algunos se estaría frente a una especie de embargo violado, es decir habría que aplicar los arts. 1646 Nº3 y 1682 y por ende tal enajenación adolecería de nulidad absoluta. Para otros no cabe en este caso aplicar el art. 1464 Nº3 pues se refiere al embargo por decreto judicial. Luego el efecto de la cláusula habría sido simplemente establecer una obligación de no hacer y su incumplimiento daría origen a la posibilidad de exigir la resolución de un contrato si lo hubo y en todo caso con indemnización de perjuicios. Por último Alessandri sostiene que son válidas las cláusulas de no enajenar si no imponen una prohibición perpetua o por largo tiempo y se justifican por un interés legítimo. Ello porque en estas condiciones no se infringiría la libre circulación de los bienes. Ejemplo: dono a un pródigo con prohibición de enajenar por un tiempo. Además cabe aplicar analógicamente el art. 1126 y concluir que vale la cláusula que contiene una prohibición temporal y basada en un interés legítimo, como en el caso que se comprometan derechos de terceros. Frente a la cláusula válida que se viola, la sanción sería simplemente la resolución si hubo un contrato bilateral y en cualquier caso la indemnización de perjuicios, toda vez que se infringió una obligación de no hacer. (1489 y 1555). Contenido pasivo del derecho de propiedad. Todo derecho personal tienen como correlativa una obligación personal. Los derechos reales a veces llevan correlativamente una obligación real (propter rem) que es aquella que incumbe al propietario o poseedor de la cosa, en términos que si existe otro dueño o poseedor, éste pasa a ser el deudor, no porque la obligación se haya transferido (la posesión no se transfiere) sino por ser dueño o poseedor. Ejemplo: arts. 838, 859, 942, 1962. Los derechos reales conllevan también a veces cargas reales. Ejemplo: el pago de los gastos comunes de un edificio. Un último contenido pasivo del derecho de propiedad que merece destacarse es la responsabilidad por la propiedad. Ejemplos: Arts. 2323 en relación con 934, 2324 en relación con 2003 regla 3º, 2326, 2327. Clasificación de la propiedad.- 1.- Desde el punto de vista de su extensión puede ser plena (todas las facultades) o nuda (desprovista de la facultad de uso y goce). 2.- Desde el punto de la duración puede ser absoluta (regla general) o fiduciaria (que es aquella sujeta el gravámen de pasar a otra persona en el evento de verificarse una condición (733). 3.- Desde el punto de vista de los sujetos activos, se habla de propiedad individual o condominio o comunidad (estos últimos son términos sinónimos). 4.- Desde el punto de vista de la naturaleza de los objetos del derecho, puede ser civil o especial. Son especiales la propiedad austral, minera, agrícola, etc., resguardadas por legislaciones especiales. 5.- Cabe tener presente que desde el punto de vista de la extensión de la propiedad, existen limites horizontales y verticales. En cuanto al espacio aéreo existen normas especiales en otros cuerpos positivos y en el Código Civil (art. 931 inciso. 3º y 942). Lo mismo ocurre desde la perspectiva del subsuelo, pues existen muchas normas en el Código de Aguas y de Minería, pero también en el Código Civil.(art. 942). Cuando veamos el modo de adquirir “accesión”, se verá cómo la propiedad se extiende a lo que la cosa produce y a lo que se junta a ella. Restricciones al dominio. Como dice un autor Alemán , la propiedad no concede facultades libres y exclusivas sino dentro de ciertos limites fijados a priori por el ordenamiento jurídico. Hay ciertas restricciones que son inmanentes al dominio, y ellas no representan un menoscabo a la propiedad, sino limites naturales de la misma que determinan su contenido normal.. Es preciso distinguir dichas limitaciones de las que constriñen la amplitud normal del dominio; estas últimas sí que implican un menoscabo regular de tal derecho. No existe en el derecho de propiedad sino en el mismo; se establecen desde afuera y estrechan o comprimen los límites naturales de aquel. El principio según el cual el ejercicio del derecho de propiedad debe ser racional y no abusivo, es una limitación inmanente del dominio; en cambio una servidumbre en su sentido técnico, es una limitación no inmanente; porque entraña una reducción de los límites regulares del derecho de propiedad. Las restricciones o limitaciones al dominio son muchas. El Código es muy escueto. Sólo dice que la ley y el derecho ajeno pueden limitar el dominio como lo señala el art. 582. Las limitaciones en virtud de la ley son inmanentes o intrínsecas al derecho mismo. Las limitaciones en razón al derecho ajeno son tanto de la clase de las inmanentes como de aquellas externas, que vienen de afuera y que implican un menoscabo del contenido regular del derecho. Pueden distinguirse restricciones genéricas que nacen del concepto y naturaleza mismos del derecho de propiedad, y restricciones específicas, que se establecen en la ley en razón del interés social. Restricciones genéricas. Existen básicamente dos limitaciones de este tipo. Una de naturaleza positiva, que afecta al ejercicio del dominio y que involucra la idea del abuso del derecho, y otra, negativa, que afecta a la facultad de excluir, a quien no sea el titular del derecho, del uso y goce de la cosa.- a.- El abuso del derecho. Es lógico sancionar a quien sin derecho daña a otro. Pero si se daña a otro ejercitando un derecho, ¿qué responsabilidad se contrae? En el derecho romano se sostenía que no podía hablarse de responsabilidad si se ejercía un derecho, pero la normativa recogía excepciones. Hay varios aforismos que atemperaban esto como “summum jus, summa injuria” el derecho al extremo es la máxima injusticia. El derecho medieval recogió la idea de los actos de emulación, es decir, aquellos que sin utilidad propia apreciable se realizaran sólo o principalmente para dañar a otro. La teoría de esos actos alcanzó auge sobre todo por influencia del cristianismo. En la época de la revolución francesa, esto retrocedió frente al absolutismo de los derechos, que se erigió en norma general. En los tiempos contemporáneos reaccionan con energía a dicho estado de cosas y plasman la teoría de abuso del derecho. Quienes más han contribuido en ella son los autores franceses como Toullier, Larombiere y Sourdat. La teoría de abuso del derecho recibe aplicación no sólo en el derecho de propiedad sino en todos y suele fundarse en la relatividad de los derechos. Tanto los derechos personales como reales, los patrimoniales como los de familia, las garantías constitucionales como los derechos sindicales, pueden llegar a ejercerse abusivamente, en forma que reclame un correctivo jurídico. Pero se les critica la circunstancia de parecer, el concepto mismo, una contradicción de términos. Hay quienes creen que el abuso del derecho, como materia, debe regirse por los principios y soluciones correspondientes a la responsabilidad delictual y cuasi delictual. Sin embargo se trata de cuestiones distintas pues el abuso del derecho no interesa si hubo culpa o dolo con un provecho muy inferior. Con todo, la sanción al abuso de los derechos es la misma que para los delitos y los cuasi delitos, es decir la indemnización de perjuicios. Así se desprende del texto del art. 2314. Otros creen que hay abuso del derecho cuando éste se ejerce en finalidades diversas a su objeto económico o social, provocando un perjuicio a otro sin provecho, con provecho o con poco provecho, o con el único objeto de perjudicar al otro como lo son los actos de emulación. Lo que distingue el abuso del derecho de la colisión de hechos es que en el primer caso se atenta contra un interés que no alcanza a tener la prerrogativa jurídica de derecho. En la colisión de derechos, en cambio, el ejercicio de dos derechos conjuntamente es inconciliable. Hay derechos absolutos en el sentido que no cabe la posibilidad de ejercerlos excesiva o abusivamente. Se ejercen en forma incausada y totalmente discrecional. Es lo que ocurre con el derecho de los causantes a disponer de la cuarta de libre disposición (art. 1184), a pedir la partición (art. 1317), a autorizar el matrimonio de los hijos menores de edad (art. 108 y s.s.) y otros arts. 854, 942....- b.- Limitaciones de la facultad de excluir: 1.- El derecho de uso inocuo, es decir el derecho de aprovechar de una cosa ajena en razón a la utilidad importante y no sufriendo el dueño el perjuicio o siendo este poco importante. Es un derecho que actúa sobre cosa ajena, no un simple permiso ni tolerancia del dueño de ésta, como tampoco es, por parte del que aprovecha, el resultado de un abuso. La calificación de inocuo revela que el uso o el goce no causa un verdadero perjuicio; en otras palabras que es inocente o inofensivo. El aprovechamiento debe ser útil para el que lo hace, pues es esta utilidad que le sirve de base. En nuestra legislación el uso inocuo, no tiene la categoría de un derecho; por lo tanto, como se trata de una situación excepcional no se puede considerar en ese carácter ni, consiguientemente como una limitación al dominio. El uso inocuo sólo está considerado, en forma implícita en algunas disposiciones, como un acto que depende de la mera tolerancia o benevolencia del dueño. (2499). 2.- El derecho de acceso coactivo o forzoso, es el derecho que en razón de una necesidad manifiesta, la ley concede a una persona para entrar ocasionalmente a un predio ajeno con el fin de llevar a cabo un acto relacionado con una cosa que le pertenece o está a su cargo. En nuestro derecho no existe ninguna norma sobre este derecho coactivo. Hay sí alguna normas expresas sobre determinados casos, así al dueño de la colmena no se le puede prohibir que persiga a sus abejas fugitivas en tierras que no están cercadas ni cultivadas. (620, 943 inciso. 2º). 3.- El principio del mal menor. Conforme al cual se concede a un extraño un derecho aprovechándose de una cosa ajena a fin de salvar de un peligro inminente un interés jurídico de mayor valor. El propietario carece de la facultad para oponerse al acto del tercero; su facultad de excluir queda limitada. Ejemplo es el caso de la persona que tiene un familiar enfermo y penetra en un garaje para apoderarse del auto con el sólo fin de ir a buscar al médico. En la legislación comparada se recoge este principio, pero ordenando siempre la indemnización de perjuicios. En nuestro país esto está recogido a nivel penal, como eximente de responsabilidad penal (art. 10 Nº7 del Código Penal). A nivel civil habría que aplicarlo conforme a la equidad natural. Restricciones específicas o de interés social.- a.- Beneficio de la utilidad pública. Aquí debemos incluir aquellas restricciones en interés de la seguridad, la salubridad o el ornato nacional, en interés de la defensa nacional, o del funcionamiento de la economía (restricciones de los precios, en actividades que atenten contra la libre competencia, en la industria minera, en el uso de las aguas, en la explotación forestal,...); las restricciones en favor del patrimonio artístico nacional.- b.- En beneficio de la utilidad privada. Estas restricciones se denominan normalmente restricciones exigidas por las relaciones de vecindad. En Chile no hay una teoría general de la vecindad ni un texto sistemático al respecto como en otros países. Pero hay normas específicas como los arts. 856, 937, 941, 942 y leyes especiales. DERECHOS REALES LIMITADOS Y LIMITACIONES AL DOMINIO.- Las restricciones que hemos visto a la propiedad no son disminución de las facultades del dominio sino más bien condiciones o supuestos para su ejercicio. Hay, en cambio, limitaciones al contenido mismo del derecho, que configuran los llamados derechos reales limitados pues presentan, en comparación con el dominio, un contenido más limitado. Los derechos reales limitados pueden ser de goce o de garantía. Los de goce permiten el uso directo de la cosa y son la propiedad fiduciaria (art. 733), el usufructo (art. 764), el uso y la habitación (art. 811) y la servidumbre activa (art. 820). Los de garantía facultan para la utilización indirecta de la cosa y son el derecho de prenda, el de hipoteca y el de censo. Entre los derechos reales limitados hay algunos que son limitativos del dominio (como el usufructo) y otros que no lo son (como la propiedad fiduciaria, si se la considerara como derecho real). LA PROPIEDAD FIDUCIARIA.- Es la que está sujeta al gravámen de pasar a otra persona en el evento de verificarse una condición (733). También se denomina fideicomiso. Intervienen tres personas, a saber: el constituyente, que es la persona que dispone de una cosa suya a favor de un tercero (propietario fiduciario) con carga que en el evento de verificarse una condición pase a otro (fideicomisario); el propietario fiduciario, que es quien es dueño bajo condición resolutoria y el fideicomisario que es quien es titular de una mera expectativa de adquirir un derecho en el evento de cumplirse una condición. La restitución es el traspaso de la propiedad del fiduciario al fideicomisario. Pero la condición en el fideicomiso no es una condición regida por las reglas generales. Desde luego, no opera retroactivamente. El articulo 732 Nº 1 no se refiere a la propiedad fiduciaria sino a las condiciones resolutorias comunes. El fideicomiso implica sólo un derecho, el de propiedad, que se ejerce por el propietario y puede llegar a ejercerse por el fideicomisario, si se cumple la condición. Ello, a diferencia de los otros derechos reales limitados, que implican la concurrencia de ellos con el dominio. En materia de derecho sucesorio se llama sustitución a la designación de una persona para que reciba una asignación en reemplazo de otro que no quiere o no puede suceder (1156). La sustitución puede ser fideicomisaria, y en tal caso el fideicomisario recibe después que el asignatario ha gozado por un tiempo. Esta especie de sustitución en realidad no lo es, en estricto rigor, sino que es una forma de fideicomiso (art. 1164). Requisitos de existencia del fideicomiso a)Cosa susceptible de constituirse en fideicomiso: la totalidad o una cuota de una herencia o especies o cuerpos ciertos (734). No son susceptibles de constituirse en fideicomiso las cosas genéricas ni las consumibles, pues el fiduciario debe restituir la misma cosa al fideicomisario. No obsta a lo anterior que una herencia pueda contener cosas consumibles, pues en tal caso lo que se ha dado el fideicomiso es la universalidad jurídica b)Solemnidades.- Si el fideicomiso se constituye por acto entre vivos, la solemnidad es el otorgamiento de escritura pública; si por causa de muerte, el testamento (735). Además, si es inmueble, deberá inscribirse en el Registro de Hipotecas y Gravámenes (735 inciso 2º y Reglamento art. 52 Nº 2 y 32 inciso 2º). Si se constituyó por testamento, la inscripción será una solemnidad (Alessandri) o una medida de publicidad (Claro Solar). Si se constituye por acto entre vivos, la inscripción será la forma de hacerse la tradición del constituyente al propietario fiduciario (salvo que ambos sujetos sean una misma persona) (Claro Solar); otros estiman que además de tradición sería solemnidad del acto constitutivo (Alessandri). ¿Puede adquirirse una propiedad fiduciaria por prescripción? Se discute. Se estima que no, porque el art. 735 dice que el fideicomiso no puede constituirse sino por los medios que señala; además, el Código no reconoce expresamente que el fideicomiso pudiera adquirirse por prescripción, a diferencia de lo que ocurre con el usufructo (art. 7664 Nº 4). Sin embargo, por otra parte podría sostenerse que conforme al articulo 2498 se ganan por prescripción todos los derechos reales no exceptuados, y el fideicomiso no lo está. Por lo demás, el Código considera al fideicomiso sólo como una modalidad del dominio. c) Existencia de un fiduciario y un fideicomisario. El fideicomiso supone un sólo derecho, el de propiedad, y del cual goza el fiduciario normalmente, con la única salvedad de que no es perpetuo para él, porque se le traspasará al fideicomisario en el evento de verificarse la condición. El fiduciario debe ser persona cierta y determinada al momento de constituirse el fideicomiso. su turno, el constituyente puede nombrar no solo uno sino varios fiduciarios o varios fideicomisarios; pero no podrían ser sucesivos, es decir, no pueden ser llamados al goce de la cosa unos en pos de otros (742). Si el constituyente no designa fiduciario, lo será el mismo constituyente o sus herederos (748). Si, en cambio, el constituyente designa fiduciario pero este falta (muere), antes de que se defiera el derecho (por ejemplo, antes que el constituyente muera), habrá que distinguir si acaso se designó sustitutos o no. El Código reglamentó la sustitución para el fideicomisario (743 y 744), pero esas reglas son también perfectamente aplicables al fiduciario. Si dejó sustituto, la propiedad pasa a éste. De lo contrario, pasará la propiedad al constituyente si viviere o a sus herederos (se aplica analógicamente el art. 748). En cambio, si hay varios propietarios fiduciarios, se produce acrecimiento (750). Si el constituyente designó propietario fiduciario y éste falta después de que se le ha deferido el derecho, simplemente se aplican las reglas generales de la sucesión y la propiedad fiduciaria pasa a los herederos (751) El fideicomisario puede no haber existido al tiempo en que se constituyó el fideicomiso (se defirió el derecho al fiduciario), pero debe existir al momento de cumplirse la condición, la que en todo caso no puede durar más de 5 años en cumplirse, pues de lo contrario se tiene por fallida (737, 738, 739). Al igual que con los fiduciarios, puede el constituyente nombrar varios fideicomisarios (742) que no existan pero se espere que existan (746). Si el constituyente no designa al fideicomisario, habría que aplicar analógicamente el art. 748; aunque esto ha sido rechazado por la jurisprudencia, en razón de que concurren todas las calidades en una misma persona. Sin embargo, la verdad es que lo que hay en este caso es simplemente un fideicomiso que se extingue por confusión (art. 763 Nº 6). Si el fideicomisario falta antes de que se cumpla la condición, pasará a ocupar su lugar el sustituto designado. Si no lo hay, el fideicomisario que falta no transmite nada, ni siquiera la mera expectativa: se considera fallida la condición y la propiedad se consolida en el patrimonio del fiduciario; por cuanto la propiedad fiduciaria supone siempre la condición expresa o tácita de existir el fideicomisario o su sustituto al tiempo de verificarse la condición. Si falta el fideicomisario después de verificada la condición, simplemente hay que aplicar las reglas sucesorias, pues el fideicomiso se habrá extinguido y la propiedad se habrá consolidado en manos del fideicomisario. El Código reglamenta los sustitutos en los articulos 743 y 744. La primera regla es que las sustituciones se entienden vulgares; es decir, operan sólo cuando el fiduciario o el fideicomisario faltan antes de que se defieran sus derechos (762). La segunda regla es que no hay más sustitutos que los designados por el constituyente, los que pueden ser llamados sucesivamente (743 y 744). Sólo se excluye a los descendientes legítimos del fideicomisario pues el fideicomisario que fallece antes de la restitución no transmite ningún derecho (762). El Código prohibe los fideicomisos sucesivos. La sanción no es la nulidad absoluta sino otra especial:se consideran sustitutos y por lo tanto adquirido por el primero, cesa la expectativa de los otros (745). Es la solución que da el legislador a los usufructuarios sucesivos o alternativos (769). Lo que sí puede hacerse es constituir una cosa n fideicomiso en favor de un persona y en usufructo en favor de otra (736). La nuda propiedad queda para el constituyente y la propiedad plena quedará para el mismo propietario fiduciario -después de terminado el usufructo- si la condición falla. d)Existencia de una condición, esto es, de un hecho futuro e incierto. Si se somete la duración de la propiedad a un plazo, hay usufructo aunque se le llame fideicomiso (741). Si la asignación es desde día cierto pero indeterminado, es condición y por ende hay fideicomiso, pues envuelve la condición de existir el asignatario en ese día (1085 inciso 1º). Si hay certidumbre, en cambio, hay plazo y por ende usufructo (1085 inciso 2º). La condición es resolutoria del derecho del fiduciario pero es suspensiva para el fideicomisario. La condición de existir el fideicomisario o su sustituto al momento de verificarse la restitución, es una condiciones iuris , la que el constituyente señala, en cambio, una condiciones facti . Las condiciones iuris son tácitas (si bien pueden además expresarse), pero a diferencia de la condición resolutoria tácita, que es un elemento de la naturaleza de los contratos bilaterales, estas son elementos de la esencia del fideicomiso. Luego, se trata de una condición esencial pero tácita. En todo caso, a la condición de existir el fideicomisario o su sustituto al momento de la restitución pueden agregarse copulativamente o disyuntivamente otras condiciones (738). DERECHOS Y OBLIGACIONES DEL FIDUCIARIO.- a.- Derechos.- El propietario fiduciario es dueño de la propiedad por lo que puede reivindicar (893); puede transferirse y transmitirse, pero manteniéndola indivisa y con el gravámen de la restitución y siempre y cuando el constituyente no haya prohibido la enajenación (751). Tampoco es transmisible la propiedad fiduciaria cuando la condición es precisamente la muerte del fiduciario (751). Además, el fiduciario puede gravar su propiedad pero con autorización judicial con conocimiento de causa y audiencia de ciertas personas, bajo sanción de inoponibilidad (757). Todo ello con el fin de proteger al fideicomisario. En la misma idea de protección se basa el hecho de que mientras está en manos del propietario fiduciario, el fideicomiso es inembargable (1618 Nº 8). El fiduciario tiene la libre administración de la cosa (758). Finalmente, el fiduciario tiene el derecho a gozar de los frutos (754), a menos que se haya pactado que el fiduciario tuviera la calidad de “tenedor fiduciario”.(749) b.- Obligaciones: -Conservar la cosa respondiendo de culpa leve (758) pero si se le concedió la libre disposición de la propiedad, sólo estará obligado a restituir lo que exista al momento de la restitución (“fideicomiso de residuo”) (760) -Hacer inventario solemne en los mismos términos que el usufructuario (754). En cambio, a diferencia del usufructuario, no está obligado a rendir caución, salvo que el Tribunal se lo ordene como medida conservativa (755) -Pagar expensas. Desde luego, todas las necesarias ordinarias, cargas periódicas e impuestos, sin derecho a reembolso (como carga correlativa a su derecho de gozar los frutos) (754, 795 y 796). En cuanto a las necesarias extraordinarias, también llamadas obras o refacciones mayores necesarias (798), también debe pagarlas pero con derecho a reembolso contra el fideicomisario una vez verificada la restitución y con ciertas rebajas (756) En cuanto a las expensas no necesarias, sean útiles (909 inciso 2º) o simplemente voluptuarias (911), el fiduciario que las haya hecho no tiene derecho alguno que reclamar -salvo por vía de compensación- a menos que las haya pactado con el fideicomisario (759). Pero en todo caso, si el fideicomisario rehusa pagárselas y pueden separarse sin detrimento de la cosa, tiene el fiduciario derecho a llevárselas. Ello, pues de lo contrario habría un enriquecimiento sin causa y además porque se puede aplicar analógicamente el articulo 801 que le da este derecho al usufructuario. -Restituir la cosa una vez que se verifica la condición. La restitución implica la traslación de la propiedad; opera sin efecto retroactivo (733). Pero si el fiduciario tuviere derechos a reembolsos contra el fideicomisario, pude ejercer derecho legal de retención pues este derecho, que es del usufructuario, se le aplica también al fiduciario (754/800). -Indemnizar por los deterioros sufridos por la cosa (758); salvo que se haya concedido al fiduciario la facultad de gozar de la propiedad a su arbitrio (760 inciso 1º). DERECHOS Y OBLIGACIONES DEL FIDEICOMISARIO a.- Derechos. Mientras pende la condición, el fideicomisario tiene una mera expectativa, la que en todo caso le faculta para impetrar medidas conservativas (761) del mimo modo que lo puede hacer el acreedor condicional (1492). Esa mera expectativa recae sobre una cosa futura, por lo que puede ser objeto de una venta (1813). Además, el fideicomisario tiene el derecho a ser oído ante gravámenes que intente imponer el fiduciario (757). Si el fideicomisario fallece antes de cumplirse la condición, nada transmite a sus herederos (762), en razón de aquella regla de que el fideicomiso envuelve la condición esencial de existir al tiempo de la restitución. El fideicomisario puede solicitar judicialmente se ordene al fiduciario a rendir caución (755). Tiene, además, naturalmente, el derecho a pedir la cosa una vez cumplida la condición. Además tiene derecho a solicitar la indemnización de perjuicios (758). b.- Obligaciones. Básicamente reembolsar al fiduciario las expensas necesarias extraordinarias (756). EXTINCIÓN DEL FIDEICOMISO -Por la restitución (733) -Por la resolución del derecho de su autor -Por la destrucción total de la cosa (807) -Por renuncia del fideicomisario a su mera expectativa -Por faltar la condición o no haberse cumplido en tiempo hábil -Por confusión de las calidades de único fiduciario y único fideicomisario EL USUFRUCTO.- Articulos 764 y ss del Codigo Civil.- Es un derecho real que confiere a su titular la facultad de gozar de una cosa normalmente específica, normalmente no fungible y en todo caso necesariamente no consumible con cargo de conservar su forma y sustancia y de restituirla a su dueño al cumplimiento de un plazo (764). Si la cosa fuera consumible (o subjetivamente genérica o fungible) estaríamos frente a un cuasiusufructo; en tal caso ya no habría un título de mera tenencia sino un titulo traslaticio de dominio, el dueño perdería el dominio en favor del cuasiusufructuario, quedando como meramente acreedor de éste y éste adquiriría el dominio (asumiendo los riesgos pues res perit domino, con obligación (genérica) de restituir otro tanto del mismo género y calidad (789). El cuasiusufructo guarda varias semejanzas con el mutuo, pero hay algunas diferencias: en el mutuo siempre hay un contrato, en tanto que en el cuasiusufructo puede haber norma legal o sentencia judicial que le sirva de fuente. Además, en el mutuo no hay obligación de hacer inventario o rendir caución. Las causales de extinción también sin diferentes. Quien constituye el usufructo puede ser el mismo nudo propietario que mantiene la nuda propiedad enajenando el uso y el goce (constitución del usufructo por vía de enajenación), o el usufructuario, que retiene el uso y el goce enajenando la nuda propiedad ( constitución del usufructo por vía de retención) o un tercero que da a una persona la calidad de usufructuario y a otra la calidad de nudo propietario. Si hay un sólo usufructuario se habla de usufructo simple. Si son varios, se habla de usufructo múltiple -simultáneo o sucesivo-.(769). Características: -Derecho real -De goce -Limitado -Limitativo del dominio -Titulo de mera tenencia -Temporal -Sobre cosa ajena -Intransferible e intransmisible Fuentes del usufructo.-(766) a)Usufructo legal.- Según el art. 810 son de esta especie, son el del padre (o en su caso madre) de familia sobre los bienes del hijo no emancipado y el del marido sobre los bienes de la mujer casada en sociedad conyugal. (243 N º 1, 2 y 3; 1725 Nº 2, 1740 y 1750). La ley 19.585 le denomina derecho legal de goce al del padre sobre ciuertos bienes del hijo no emancipado. Se trata de usufructos intransferibles, inembargables, irrenunciables, intransables: arts 1, 951, 1464 Nº 2, 2414, 2466. Se discute si acaso en estos casos hay en verdad un usufructo o más bien s trata de un derecho especial de goce. Donde no se discute es en el caso de los poseedores provisorios de los bienes del desaparecido en el caso de muerte presunta. En tal caso hay dominio bajo condición resolutoria. b)Usufructo voluntario.- Puede constituirse por acto entre vivos o por causa de muerte; a titulo gratuito o a titulo oneroso; a titulo universal o a titulo singular. Entre vivos normalmente será a titulo gratuito, lo que envuelve una liberalidad, pero no una donación, salvo que exista el ánimo de transferir un usufructo previamente constituido. La gratuidad es lo normal en la constitución del usufructo pues el usufructo se extingue a la muerte del usufructuario, aunque no haya llegado el plazo (806) y eso le da un carácter aleatorio que hace impensable celebrar contratos a titulo oneroso en tal circunstancia. Cuando se constituye a titulo oneroso no es una compraventa, sin perjuicio que si se otorga un acto bilateral que tenga por objeto transferir un usufructo previamente existente, habrá compraventa. También puede constituirse el usufructo por resolución de Juez Arbitro en una partición (1337 regla 6a) o del Juez Ordinario en juicio de alimentos o de bienes familiares. Cuando el usufructo es entre vivos es consensual, salvo que recaiga sobre bienes inmuebles, en cuyo caso el acto constitutivo debe otorgarse por escritura pública y debe además -para nacer el derecho real de usufructo- inscribirse en el Registro de Hipotecas y Gravámenes (767 y Reglamento del Conservador, art. 52 Nº 2). Esta es la única interpretación posible coherente con el Mensaje del Código y todo el esquema en que se basa de adquisición por TITULO-MODO DE ADQUIRIR. Se puede también constituir un usufructo voluntario por testamento. En tal caso se adquiere por el modo de adquirir sucesión por causa de muerte. La inscripción, en caso de tratarse de un inmueble, sería solamente medida de publicidad. c)Usufructo adquirido por prescripción (767 Nº 4; 2498) del mismo modo que el dominio (2512), es decir, en los mismos plazos (2508 y 2511) d)Usufructo adquirido por sentencia judicial (art. 11 de la ley 14908 y art. 147 del CC). El Código permite los usufructos múltiples simultáneos (772) en cuyo caso hay entre los usufructuarios derecho de acrecer (780). En cambio, están prohibidos los usufructos sucesivos o alternativos (769). El constituyente puede además designar sustitutos, pero deberán ser vulgares. Además, el Código prohibe constituir usufructos bajo condición o plazo que suspenda su nacimiento o ejercicio (768); en cambio sí puede establecerse un condición que extinga antes del plazo, pero en ningún caso podría sobrevivir el usufructo tras el plazo. El usufructo tiene una duración limitada, al cabo de la cual pasa el derecho al nudo propietario y se consolida con la propiedad (765). En cualquier caso, no podrá pasar de la muerte del usufructuario; y cuando éste es corporación o fundación, no podrá pasar de 30 años (770). Si el usufructuario muere antes del plazo, se extingue el usufructo, pues éste es un derecho intransmisible (773). DERECHOS DEL USUFRUCTUARIO -Usar de la cosa -Gozar de la cosa -apropiarse de los frutos- (781) -Aprovecharse de las servidumbres activas (782) -Aprovecharse de los aumentos naturales (785) -Hacerse dueño de ciertos productos (783, 784, 789). Pero esto es modificable por voluntad de las partes (791) -Derecho de administrar la cosa fructuaria (previa rendición de caución) -Derecho a hipotecar el usufructo inmueble (2418) -Derecho de arrendar y ceder el usufructo (793); pero en la cesión se cede el emolumento, no la calidad de usufructuario -Derecho a ejercer acción reivindicatoria y, si recae sobre inmuebles, acciones posesorias OBLIGACIONES DEL USUFRUCTUARIO: a)Antes de entrar en el goce de la cosa fructuaria -Hacer inventario solemne (775), salvo en los usufructos legales pues se sujetan a reglas especiales (810). Nos parece que no valdría la cláusula por la cual se eximiera al usufructuario de la obligación de hacer el inventario (775 inciso 2º a contrario sensu) -Rendir caución, salvo los usufructuarios legales (por las razones expuestas), salvo el donante que se reserva el usufructo de la cosa donada, salvo que haya sido eximido por el constituyente o por el propietario (775) y salvo en el caso de usufructo constituido por sentencia judicial (art. 11 ley 14908). Mientras no se rinda la caución y el inventario debiendo, tendrá la administración de la cosa el nudo propietario con cargo de dar el valor líquido de los frutos b)Durante el goce de la cosa fructuaria -Respetar los arriendos de la cosa contratados con anterioridad (792); norma que por ser especial prevalece sobre el art. 1962 del Código Civil. Luego, el usufructuario que recibió a título oneroso está obligado a respetar el arriendo aunque no haya constado por escritura pública. Y, en compensación, tiene derecho derecho a renta o pensión desde que comienza el usufructo (792 inciso 2º) -Recibir la cosa en el estado en que se encuentre con derecho a ser indemnizado por los menoscabos que desde entonces haya sufrido la cosa en manos y por culpa del propietario. -Abstenerse de alterar la forma y sustancia (764) -Indemnizar por los deterioros que se produzcan por haber faltado a la culpa ordinaria (responde de culpa leve) (787 y 788; 802). -Sufragar las cargas fructuarias que son aquellas indispensables para que la cosa produzca frutos. Esto incluye las expensas ordinarias de conservación y cultivo (795), las cargas anuales o periódicas (796), los impuestos fiscales o municipales que graven la cosa (796 inciso 2º ); y los intereses legales de los dineros invertidos por el propietario en obras o refacciones mayores, que son las que ocurren por una vez o a largos intervalos de tiempo y que conciernen a la conservación y permanente utilidad de la cosa fructuaria (798) (797). Representa la compensación a los frutos que obtiene el usufructuario como efecto de dichas obras. El usufructuario debe también contribuir a las deudas hereditarias y testamentarias (1368). c) Una vez extinguido el usufructo, el usufructuario debe restituir la cosa (764 y 787) en especie o, tratándose de una cosa genérica, en género equivalente (789). Finalmente, cabe tener presente que el usufructuario tiene derecho legal de retención para asegurar el pago de las prestaciones que se le adeuden (800). DERECHOS Y OBLIGACIONES DEL NUDO PROPIETARIO A.- Derechos -Derecho a enajenar la nuda propiedad en sentido amplio, incluyendo hipotecarla (2416) y transferirla y transmitirla (773) si bien con la carga del usufructo constituido en ella, aunque no se exprese (779) -Derecho a los frutos pendientes al momento de la restitución (781) -Derecho a indemnizaciones (787, 788, 802) -Derecho a cobrar intereses legales de los dineros invertidos en obras mayores necesarias (797) -Derecho a el tesoro encontrado en el terreno fructuario (786) -Derecho a pedir la terminación del usufructo (809) -Derecho a proteger su nuda propiedad mediante la acción reivindicatoria y, si recae sobre inmuebles, las acciones posesorias -Derecho a exigir la restitución mediante una acción personal emanada del acto constitutivo. B.- Obligaciones. Hacer las expensas extraordinarias mayores (798), si bien el usufructuario debe pagar el interés legal de los dineros (797). EXTINCIÓN DEL USUFRUCTO.- a) Por la llegada del día o el evento de la condición prefijados para su terminación (805) b)Por la muerte del usufructuario (806), salvo que fueren varios y no se hubiere prohibido el derecho de acrecer c)Por la resolución del derecho del constituyente (806) d)Por la consolidación del usufructo con la nuda propiedad (806). Ej: 793 inciso final e)Por renuncia del usufructuario (806), y si es sobre inmueble, inscrita (art. 52 Nº 3 del Reglamento del Conservador de Bienes Raíces) f)Por prescripción (806) g)Por destrucción completa de la cosa fructuaria (807) h)Por sentencia judicial (809) EL DERECHO DE USO.- Está definido en el art. 811 junto al derecho de habitación. En el fondo es una especie de usufructo en que el goce de los frutos se encuentra limitado a un determinado porcentaje o cuota. Al igual que en el usufructo, en el uso hay dos derechos coexistentes: el del usuario y el del nudo propietario. Tan similares son que el legislador aplica al uso las normas del usufructo (812). Sin embargo, desde ya cabe hacer una salvedad: no hay “usos legales”. La limitación en el goce es muy importante precisarla. Se limita a lo que diga el título y, en silencio de éste, a las necesidades personales del usuario o habitador y de su familia (814 y 815), entendiéndose ésta en su sentido específico que la ley da para esta materia en el art. 815. Entre las necesidades personales, pues, no deben entenderse las de la industria o trabajo del usuario o habitador. Las obligaciones del usuario en general son las mismas que las del usufructuario, pero: a)El usuario no está obligado a rendir caución; b)Inventario, sólo debe hacerlo si recae sobre cosas que deba restituir en especie; el habitador, en cambio, siempre debe hacer inventario (813); c)Al igual que el usufructuario, el usuario (o habitador) debe gozar de la cosa como un buen padre de familia, pero a diferencia del usufructuario, sólo debe concurrir al pago de las cargas fructuarias a prorrata del beneficio que reporte (818); d)El derecho de uso y de habitación son esencialmente personalísimos; intransferibles (aunque cabe negociar los frutos, que le pertenecen en dominio) (819); e)A diferencia del usufructo, el uso y la habitación son derechos inembargables (2466). El derecho de habitación en el fondo es el mismo derecho de uso, pero relativo a una casa y a la utilidad de morar en ella (811); y se le aplican las mismas reglas que al uso, aunque el habitador, como se ha dicho, siempre debe hacer inventario. LAS SERVIDUMBRES.- El objeto de esta institución es suplir los defectos de algunos predios y en otros casos regular en general relaciones de vecindad. El Código habla de servidumbre predial o simplemente servidumbre y la define como un gravamen impuesto sobre un predio en beneficio de otro predio de distinto dueño (820). El predio que sufre el gravámen se llama sirviente y el que reporta la utilidad se llama dominante. En el primer caso la servidumbre se llama pasiva y en el segundo caso pasiva. (821). Toda servidumbre supone dos predios de distintos dueños, en que exista una posibilidad de comunicación de utilidades -no necesariamente vecindad ni menos contiguidad- de uno al otro. Sobre cosa propia no existe servidumbre. Características: Es un derecho real Es un derecho real inmueble Es un derecho accesorio (825) Es un derecho de duración indefinida Clasificaciones.- a)Servidumbres activas y pasivas b)Servidumbres positivas y negativas; las primeras imponen una obligación de dejar hacer algo y las segundas la obligación de abstenerse de hacer algo que sin la servidumbre le sería lícito hacer (823) c)Servidumbres aparentes o inaparentes (824); esta clasificación se refiere, naturalmente, no al derecho mismo sino al estado material del predio respectivo, pero es una clasificación muy elástica: hay servidumbres más o menos aparentes. d)Servidumbres continuas y discontinuas. Las primeras son las que se ejercen o pueden ejercerse continuamente sin necesidad de un hecho actual del hombre. Las segundas son las que requieren para su ejercicio de un hecho actual del hombre (822) Las dos últimas clasificaciones pueden combinarse para dar origen a cuatro clases de servidumbres. e)En cuanto a su origen, las servidumbres se clasifican en naturales (que emanan de la natural situación de los lugares, como las de aguas lluvias (833), las legales (impuestas por la ley) y las voluntarias (las que las partes acuerdan) (831). Servidumbres legales.- Pueden ser de interés público o de interés privado. De esta última clase son las que reglamenta el Código Civil. Son: a)Demarcación.- Se refiere al conjunto de operaciones cuyo objeto es fijar la línea de separación de dos predios colindantes de distintos dueños y señalarla por medio de signos materiales (842). Hay una acción real para solicitar la demarcación; pero la demarcación se hace a expensas comunes. En verdad no se trata propiamente hablando de una servidumbre: no hay predio dominante y predio sirviente. b)Cerramiento. Se refiere a la facultad de cerrar o cercar el predio y exigir que contribuyan a ello los dueños de los predios colindantes. Por la razón ya apuntada anteriormente no es servidumbre sino un derecho derivado de las relaciones de vecindad (844). c)Medianería.- Es una servidumbre legal en cuya virtud los dueños de los predios vecinos que tienen paredes, fosos o cercas divisorias comunes están sujetos a las obligaciones legales (851). Estimamos que no es una servidumbre sino una regulación legal de las relaciones de vecindad (ver arts 855 y siguientes), d)Tránsito.- Es el derecho que confiere la ley al dueño de un inmueble que se halla destituido de toda comunicación con el camino público por la interposición de otros predios, para exigir paso por éstos, en cuanto fuere indispensable para el uso y beneficio del predio y previa indemnización (847). Es una verdadera servidumbre, pues hay predio sirviente y predio dominante. La indemnización se regula por acuerdo o por peritos (848). Es una servidumbre discontinua, aparente o inaparente según los casos y positiva. Es, además, esencialmente transitoria (849). e) Acueducto.-Consiste en que puedan conducirse aguas por otro predio a expensas del interesado (864); es una servidumbre continua, positiva, aparente o inaparente. Es necesario que haya necesidad en relación al uso de las aguas, que exista derecho a disponer de las aguas y una indemnización. f) Luz y Vista. Son servidumbres negativas (imponen la obligación de no hacer). Se refieren a no hacer construcciones que den vista o que impidan la llegada de luz (877 y 878). Servidumbres Voluntarias.- Son aquellas que dos partes acuerdan en ejercicio de la libertad contractual. No tienen más límites que el orden público y la ley (880) Extinción de las servidumbres 885. Confusión, renuncia, resolución del derecho del constituyente, evento de una condición resolutoria o de un plazo extintivo,... LA COPROPIEDAD.- En un sentido amplio, hay comunidad cuando un mismo derecho pertenece a dos o más sujetos conjuntamente. La verdadera comunidad -es la única que se considera cuando se habla de ella- es la proindiviso; la prodiviso es sólo un haz de propiedades concurrentes en un mismo objeto, cuyas partes, constitutivas cada una de un derecho perteneciente exclusivamente a un titular distinto, están unidad o coligadas. En doctrina se distingue entre comunidad pro-indiviso y comunidad prodiviso. En el primer caso el derecho de cada comunero se extiende a todas y cada una de las partes de la cosa común. En el segundo, el derecho de cada titular recaería sobre una parte específica determinada de la cosa. La comunidad o indivisión es la titularidad de los derechos de una misma naturaleza jurídica (en realidad unificados por un solo derecho). Varias personas sobre una misma cosa y sobre cada una de sus partes. Dentro de la noción genérica se distingue la específica de condominio o copropiedad, que significa el derecho de propiedad que sobre la totalidad de una misma cosa y sobre cada una de sus partes tienen dos o más personas conjuntamente. El derecho de cada copropietario no recae en cambio nunca sobre partes materialmente individualizadas de la cosa común. Para la doctrina romana no es más que una forma de propiedad. Para la doctrina romana no es más que una forma de propiedad. Para la doctrina francesa, es un derecho esencialmente distinto pues confiere facultades específicas como son el derecho de pedir la partición, o el derecho a oponerse a los actos de enajenación que deseen hacer los otros copropietarios. Doctrinariamente se distinguen dos clases de copropiedad. En la concepción germánica, no hay ninguna división -ni siquiera ideal o abstracto- del derecho en cuotas. Cada uno es dueño, en común, del todo. Es decir, hay sólo un derecho de uso y goce parcial sobre la totalidad, pero no existe un derecho a pedir la partición. En la concepción romanista, cada copropietario es dueño exclusivo de su cuota, por lo que puede enajenarla, y ser embargada. Es la concepción de nuestro Código Civil. El Código Civil chileno se refiere a la indivisión en varias normas, como los arts. 662, 663, 718, 772, 846, 851, 892, 1812 y 2417. También en los arts. 2304 a 2313 y las normas acerca de la partición 1317 a 1353 aplicables a toda comunidad y no sólo a la hereditaria. La causa de la indivisión puede ser un hecho, un contrato o algún texto legal. En cuanto al objeto la indivisión puede ser a título universal o singular (1317). La indivisión a título universal se caracteriza porque el derecho cuotativo no puede ser clasificado en mueble o inmueble. La indivisión a título singular será mueble o inmueble según la naturaleza de la cosa (art. 580).- En cuanto a la duración, las indivisiones pueden ser perpetuas o temporales. La duración de las primeras puede ser determinada o indeterminadas. Las indivisiones perpetuas son forzadas y legales. Derechos de los copropietarios Distinción. En cuanto a los derechos de los copropietarios, se distingue entre los actos jurídicos que pueden realizarse respecto de la cuota parte y los actos materiales de uso o goce que pueden realizarse sobre la cosa común..- a.- Sobre su cuota: cada copropietario es dueño individual y exclusivo, pudiendo por tanto disponer libremente de ella. (1812 y 1320). Pero la suerte de los actos celebrados respecto de esa cuota dependerá de la partición: si la cosa indivisa se adjudica al comunero que hizo la enajenación, el tercero adquirente verá consolidado su derecho; si en cambio no se le adjudica, sino otra cosa distinta, ese derecho caducará. Ambas cosas operan con efecto retroactivo.- b.- Sobre la cosa común, cada comunero puede usar de ella personalmente con tal que la emplee según su destino ordinario y sin perjuicio del justo uso de los demás comuneros. (2305 en relación con el 2081). Adminstración de la cosa común. En cuanto a la administración de la cosa común, hay que distinguir si existe o no administrador que gestione los intereses comunes.- a.- Si no hay administrador. Todos los comuneros tienen iguales derechos para administrar y por tanto los actos administrativos deben hacerse por unanimidad. Cada comunero tiene derecho a vetar cualquier acto que otro quiera realizar sobre la cosa común, salvo que se trate de un acto meramente conservativo. Se ha entendido que es acto conservativo aquel por el cual un comunero acciona para dejar sin efecto una inscripción de una minuta relacionada con el inmueble común (R de Dº U. de Concepción, Nº 83, p. 105). La jurisprudencia dice que en esta situación hay un mandato legal, tácito y recíproco de administración entre los comuneros, pues lo hay entre los socios (art. 2081 inciso. 1º en relación con el 2305). Pero la doctrina sostiene, por su parte que el art. 2305 no se remite al inciso. 1º del art. 2081 sino sólo a los derechos. Por lo demás el art. 2307 sobre la comunidad que establece que a las deudas contraidas en pro de la comunidad y durante ella no es obligado sino el comunero que las contrajo, es inconciliable con el mandato legal, tácito y recíproco, pues si éste existiese, quedarían obligados todos los comuneros.- b.- Si hay un administrador, sólo este administra. Debe ser designado por la mayoría absoluta de los comuneros, que represente a lo menos la mitad de los derechos de la comunidad o por resolución judicial. (Art. 653 y 654 del Código de Procedimiento Civil). Obligaciones de los comuneros.- a.- Contribuir a prorrata de su cuota al pago de las expensas necesarias para la conservación de la cosa (2309 y 2305 en relación al art. 2081 inciso. 3º).- b.- Prohibición de hacer innovaciones de los bienes comunes sin el consentimiento de los otros (art. 2305 en relación al 2081 Nº 4).- c.- Obligación de restituir a la comunidad lo que saca de ella (2308). Responsabilidad de los comuneros.- a.- Por las deudas anteriores al nacimiento de la comunidad, cada comunero responde a prorrata de su cuota. La regla del art. 2306 en relación al 1354 es de aplicación general y no se reduce únicamente al caso en que la cosa sea universal.- b.- Por las deudas comunes contraidas durante la comunidad y en pro de ella, es obligado el comunero que la contrajo (le afecta desde la perspectiva de la obligación a la deuda) con acción de reembolso contra los demás comuneros (desde el punto de vista de la contribución a la deuda es deuda de todos los comuneros a prorrata de ss cuotas)(2307 inciso. 1º).- c.- Si la deuda fue contraida colectivamente por todos los comuneros, sin expresión de cuota ni pacto de solidaridad, son todos ellos obligados por partes iguales (2307 inciso 1º); pero contribuyen según sus respectivas cuotas, lo que significa que aquel que pagó más de lo que correspondía conforme a su cuota, tiene acción de reembolso, en tanto que el que pagó menos, debe pagar la diferencia a los demás comuneros .- d.- Respecto de las deudas personales de cada comunero, sólo éste es responsable.- e.- En cuanto a los daños provocados en la cosa común, los comuneros responden de culpa leve (2308).- f.- En las prestaciones a que son obligados entre sí los comuneros, la cuota del insolvente grava la de los demás (2311 y 1347). Extinción de la comunidad. (2312). 1.- Por la reunión de las cuotas en manos de un comunero o de un tercero. 2.- Por la destrucción de la cosa común. 3.-Por la división del haber común.- La división del haber común se hace por la partición, que la cor
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